10-11-2025, 11:55 PM
Y leyó en el libro...desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender, y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley. Nehemías 8: 3
Escuchar la Palabra de Dios con los niños
El pueblo de Israel llegó a Jerusalén, donde se reunió en la plaza principal para escuchar la Palabra de Dios. Esdras debía instruir al pueblo sobre los mandamientos de Dios. Todos estaban ansiosos por escuchar: hombres, mujeres y todos los que podían entender. Este último grupo incluia a los niños que ya comprendían lo que se enseñaba.
Nuestros hijos también tienen el derecho y el deber de aprender los pensamientos de Dios desde su primera infancia, llevándolos a las diferentes reuniones. Siempre habrá algo que puedan comprender y atesorar, aparte de aprender el hábito de ir y permanecer en orden y silencio en el transcurso de las reuniones. En casa se puede retomar el mensaje oído y responder a sus preguntas. De acuerdo a su edad, tendrán la responsabilidad de poner enpráctica, lo que han aprendido.
_¡Seamos conscientes de nuestra actitud y comportamiento como padres!_ Si nosotros mismos nos mostramos gozosos de ir a escuchar la Palabra de Dios, nuestros hijos irán con el mismo sentimiento. Pero si nuestra costumbre es criticar lo que se ha dicho, les quitaremos esa bendición.
Busquemos extraer siempre alguna enseñanza que puedan comprender bien y que les ayude a crecer en su fe.
_Adaptación NZD 2025_
Escuchar la Palabra de Dios con los niños
El pueblo de Israel llegó a Jerusalén, donde se reunió en la plaza principal para escuchar la Palabra de Dios. Esdras debía instruir al pueblo sobre los mandamientos de Dios. Todos estaban ansiosos por escuchar: hombres, mujeres y todos los que podían entender. Este último grupo incluia a los niños que ya comprendían lo que se enseñaba.
Nuestros hijos también tienen el derecho y el deber de aprender los pensamientos de Dios desde su primera infancia, llevándolos a las diferentes reuniones. Siempre habrá algo que puedan comprender y atesorar, aparte de aprender el hábito de ir y permanecer en orden y silencio en el transcurso de las reuniones. En casa se puede retomar el mensaje oído y responder a sus preguntas. De acuerdo a su edad, tendrán la responsabilidad de poner enpráctica, lo que han aprendido.
_¡Seamos conscientes de nuestra actitud y comportamiento como padres!_ Si nosotros mismos nos mostramos gozosos de ir a escuchar la Palabra de Dios, nuestros hijos irán con el mismo sentimiento. Pero si nuestra costumbre es criticar lo que se ha dicho, les quitaremos esa bendición.
Busquemos extraer siempre alguna enseñanza que puedan comprender bien y que les ayude a crecer en su fe.
_Adaptación NZD 2025_

