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Reflexión del día.
#1
...habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. 1 Tesalonicenses 5: 8

En Efesios 6, la armadura consta de siete piezas. Aquí sólo se mencionan dos, las que protegen directamente al soldado: la coraza de la fe y el amor, y el yelmo de la salvación. Protegen nuestro corazón,  nuestros sentimientos, y nuestra cabeza, nuestros pensamientos. _¡Esto es imprescindible en tiempos tan peligrosos!_

Esta "salvación" es una esperanza. No se trata de la salvación del alma (Efesios 2: 8), sino de la salvación al final del camino: esperamos el regreso del Señor Jesús. Se trata de la salvación del cuerpo,  que esperamos, y no de la _salvación del alma que ya poseemos._

Porque no nos a puesto Dios para ira,  sino para alcanzar salvación, por medio de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5: 9
Cuando ocurra el Rapto, seremos salvos de la "ira venidera" (1 Tes. 1:10) que se derramará sobre la tierra. Esta no es la ira eterna que se experimentará en el infierno. En el momento de nuestra conversión, se aparta "la ira" de nosotros (Juan 3: 36). 
La ira aquí, sólo se aplica a la ira que el mundo experimentará algún día (Apocalipsis 6: 16). ¡Estamos a salvo de esta ira! Los cristianos no experimentaremos la tribulación  que vendrá sobre la tierra. Esa es nuestra esperanza, ese es nuestro yelmo.

Cuántos guerreros del ejército de Cristo luchan sin casco!  Temen la tribulación y no esperan a Cristo y la salvación que traerá antes de que la ira de Dios se desate sobre esta tierra. Soldado de Cristo, ¡ponte el casco!

_Adaptación Bibelstudium 2025_
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