24-05-2025, 11:38 AM
Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.Hebreos 13: 7
Los apóstoles no tuvieron sucesores.
- Por ello, Pablo recomendó a los hermanos, a Dios y a la Palabra de su gracia (Hechos 20: 32).
- Pedro también les recordó la Palabra escrita de Dios en vista de su inminente partida (2 Pedro 1: 15).
En esencia, esto es así siempre con los creyentes de todos los tiempos: han vivido, servido y han regresado a Casa para estar con Cristo. Los que quedamos deberíamos preguntarnos cómo guardar esa herencia recibida.
_La Palabra de Dios nos da la respuesta en el versículo de la fecha._
- En primer lugar, debemos recordar a los hermanos que fueron nuestros guías y que nos hablaron la Palabra de Dios.
- Y en segundo lugar, debemos imitar su fe, teniendo en cuenta el resultado de su andar.
Cuando el Señor se lleva a Casa a un siervo a quien le ha confiado un ministerio especial en estos tiempos oscuros, el Espíritu Santo guiará nuestros corazones por caminos piadosos.Y esto es un consuelo —¡un consuelo divino!— el poder recordar siervos fieles al Señor, e imitar su fe, como estímulo y ejemplo.
Cuando realizamos esto con conciencia, evitaremos caer en el peligro de ensalzar al hombre. En cambio, glorificamos a, Dios, que fue la fuente de fuerza, coraje y devoción celosa de estos hermanos.
...
_Adaptación Original: Líderes difuntos, 1882, Edward Dennett, stempublishing.org -_
Los apóstoles no tuvieron sucesores.
- Por ello, Pablo recomendó a los hermanos, a Dios y a la Palabra de su gracia (Hechos 20: 32).
- Pedro también les recordó la Palabra escrita de Dios en vista de su inminente partida (2 Pedro 1: 15).
En esencia, esto es así siempre con los creyentes de todos los tiempos: han vivido, servido y han regresado a Casa para estar con Cristo. Los que quedamos deberíamos preguntarnos cómo guardar esa herencia recibida.
_La Palabra de Dios nos da la respuesta en el versículo de la fecha._
- En primer lugar, debemos recordar a los hermanos que fueron nuestros guías y que nos hablaron la Palabra de Dios.
- Y en segundo lugar, debemos imitar su fe, teniendo en cuenta el resultado de su andar.
Cuando el Señor se lleva a Casa a un siervo a quien le ha confiado un ministerio especial en estos tiempos oscuros, el Espíritu Santo guiará nuestros corazones por caminos piadosos.Y esto es un consuelo —¡un consuelo divino!— el poder recordar siervos fieles al Señor, e imitar su fe, como estímulo y ejemplo.
Cuando realizamos esto con conciencia, evitaremos caer en el peligro de ensalzar al hombre. En cambio, glorificamos a, Dios, que fue la fuente de fuerza, coraje y devoción celosa de estos hermanos.
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_Adaptación Original: Líderes difuntos, 1882, Edward Dennett, stempublishing.org -_

