09-05-2025, 10:50 PM
Sabrás que hay paz en tu tienda; visitarás tu morada, y nada te faltará.
Job 5: 24
¿Qué necesitamos?
Si prestamos atención a las ofertas de anuncios, catálogos o lo que la sociedad impone como "imprescindibles" en nuestra vida, podríamos tener la sensación de que nos falta mucho para ser felices. Por supuesto que necesitamos lo básico para vivir. Dios lo sabe y es feliz en dárnoslo.
Pero también es cierto que a veces deseamos tener "la ropa de moda", "un cómodo sofá en la sala de estar" o "salir de vacaciones" al lugar que está en boga.
¡Seamos honestos! Nos quejamos porque no tenemos esto o aquello que nos parece útil, hermoso o necesario. Así somos las personas: queremos aumentar nuestras posesiones y mejorar nuestras condiciones de vida. ¡Estamos insatisfechos! Pero si como hijos de Dios no cedemos a esta presión, la paz en nuestros corazones y en nuestras familias quedarán en el camino.
Por eso, preguntémonos seriamente qué es lo que hace realmente feliz a nuestro corazón. Si está lleno de Dios y el Señor Jesús mora en él, la ropa, los muebles y los destinos turísticos ya no serán importantes para nosotros.
Entonces la paz de Dios llenará nuestros corazones y nos dará verdadero contentamiento, para que ya no sintamos que nos falta nada. ¡Nuestros ojos estarán puestos en Dios y le agradeceremos por todo lo que nos da! _Confiando en Su amor, nos aferraremos al hecho de que Él siempre quiere lo bueno para nosotros._
_Adaptación NZD 2025_
Job 5: 24
¿Qué necesitamos?
Si prestamos atención a las ofertas de anuncios, catálogos o lo que la sociedad impone como "imprescindibles" en nuestra vida, podríamos tener la sensación de que nos falta mucho para ser felices. Por supuesto que necesitamos lo básico para vivir. Dios lo sabe y es feliz en dárnoslo.
Pero también es cierto que a veces deseamos tener "la ropa de moda", "un cómodo sofá en la sala de estar" o "salir de vacaciones" al lugar que está en boga.
¡Seamos honestos! Nos quejamos porque no tenemos esto o aquello que nos parece útil, hermoso o necesario. Así somos las personas: queremos aumentar nuestras posesiones y mejorar nuestras condiciones de vida. ¡Estamos insatisfechos! Pero si como hijos de Dios no cedemos a esta presión, la paz en nuestros corazones y en nuestras familias quedarán en el camino.
Por eso, preguntémonos seriamente qué es lo que hace realmente feliz a nuestro corazón. Si está lleno de Dios y el Señor Jesús mora en él, la ropa, los muebles y los destinos turísticos ya no serán importantes para nosotros.
Entonces la paz de Dios llenará nuestros corazones y nos dará verdadero contentamiento, para que ya no sintamos que nos falta nada. ¡Nuestros ojos estarán puestos en Dios y le agradeceremos por todo lo que nos da! _Confiando en Su amor, nos aferraremos al hecho de que Él siempre quiere lo bueno para nosotros._
_Adaptación NZD 2025_

