• 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Reflexión del día.
#1
Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo... 1 Pedro 4: 11

Ministrar no significa predicar o enseñar como primera premisa, sino que significa servir. El principio para este servicio a los hijos de Dios, es el amor hacia ellos._Cuanto más amor haya hacia los creyentes, más compromiso y deseo habrá en servirles._

Algunas personas hablan mucho pero no dicen nada. Otros sólo hablan de sí mismos para presentarse ante los demás. El cristiano debe distinguirse por su amor a los hijos de Dios; un amor que se expresa en acciones, las sirve y por tanto glorifica a Dios. La tarea de ministrar esta abierta a todos: creyentes jóvenes o mayores, hermanos y hermanas... 
...
¿Conocemos hermanos a quienes los sufridos pueden dirigirse en sus preocupaciones y necesidades y en quienes pueden confiar porque son compasivos, los sostienen en sus pruebas, los consuelan y los ayudan? ¡Qué privilegio es conocer siervos de Dios así! _Siervos que reconocen un alma cargada, hablando de su Señor a través de la Palabra y presentando la misericordia y la gracia del Señor y el consuelo con el que ellos mismos fueron consolados!_ Hebreos 2: 17-18

Este servicio es de gran valor en la congregación. Y como este ministerio está abierto a todos, todos podemos ofrecer nuestro servicio para permitir que el Señor nos use para ello. Pero recordemos que este servicio debe nacer del amor sincero hacia los suyos.
...
Si alguien desea servir, debe hacerlo de corazón.  Un siervo así no puede ser crítico, desalmado, reprobador o arrogante, sino que debe estar al lado de quien precisa ayuda. Sólo así podrá transmitir adecuadamente la gracia y el consuelo que él mismo ha recibido.

_Adaptación Bibelstudium: J.T.Mawson 2025_
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)