27-03-2025, 08:39 PM
Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. Filipenses 4: 5
Concerniente al mundo, el pasaje de 1 Pedro 2: 23 no se refiere sólo a la conducta de los hijos de Dios entre sí, sino también a nuestra conducta hacia el mundo con quienes tenemos contacto a diario: vecinos, colegas, compañeros de clase, etc.
Debemos tener siempre presente que seguimos a un "Cordero como inmolado", un Salvador despreciado y rechazado en la tierra. Sólo por esta razón, no podemos reclamar ningún derecho. Somos extranjeros y se nos permite compartir Su rechazo con Él. No tenemos nuestra "ciudadanía" en este mundo, donde nuestro Señor fue crucificado, sino “en los cielos” (Filip. 3: 20).
A los creyentes hebreos también se les recordó que no tenemos una “ciudad permanente aquí”, sino que esperamos la venidera (Hebr. 13: 14). Estos cristianos no habían insistido en sus derechos; al contrario, habían soportado con alegría el robo de sus bienes. _¿Qué les había permitido hacer esto?_ El conocimiento de saber que tenemos una mejor y más duradera posesión (Hebr.10: 34). ¿Es esa también nuestra actitud? Donde esté nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón.
Me temo que miramos demasiado las cosas de la tierra en lugar de las celestiales. Por eso hablamos tan a la ligera de nuestros derechos. Hay un gran peligro en creer que tenemos derechos en este mundo.
Dios se complace cuando soportamos injusticias por nuestra conciencia ante Él, y no defendemos nuestros derechos. Esa fue la actitud de nuestro Maestro, y debe ser la nuestra. _"Estad sujetos con todo respeto a vuestros amos, no solamente a los buenos y afable, sino también a los difíciles de soportar. Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios"... (1 Pedro 2: 18-19).
_Adaptación Biblestudy: Ch. Briem 2025_
Nota del editor: No está demás recordar que nuestra ciudadanía celestial no nos exime de nuestras responsabilidades como ciudadanos de nuestro país terrenal, y tampoco de ejercer eventual y selectivamente nuestros derechos! Recordemos, por ejemplo, que en Hechos 21:27 el apóstol Pablo fue arrestado en el templo, en Jerusalén, y en el capitulo 22:24 se ordenó que fuese azotado. Pablo entonces apela a su derechos de su ciudadanía romana, preguntando: "Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin habere sido condenado?" y los verdugos y el tribuno se apartaron de él con temor. Y más tarde Pablo apela al mismísimo emperador romano, César. Tenía ese derecho y lo ejerció. En Hechos 16:35 se relata otro evento donde Pablo ejerce su derecho como ciudadano romano. De manera que no es tan absoluto no ejercer derecho alguno, aunque Pablo no buscó venganza ni reivindicación por lo que padeció, sino que pudo dar testimonio de su fe en el Señor Jesucristo.
Concerniente al mundo, el pasaje de 1 Pedro 2: 23 no se refiere sólo a la conducta de los hijos de Dios entre sí, sino también a nuestra conducta hacia el mundo con quienes tenemos contacto a diario: vecinos, colegas, compañeros de clase, etc.
Debemos tener siempre presente que seguimos a un "Cordero como inmolado", un Salvador despreciado y rechazado en la tierra. Sólo por esta razón, no podemos reclamar ningún derecho. Somos extranjeros y se nos permite compartir Su rechazo con Él. No tenemos nuestra "ciudadanía" en este mundo, donde nuestro Señor fue crucificado, sino “en los cielos” (Filip. 3: 20).
A los creyentes hebreos también se les recordó que no tenemos una “ciudad permanente aquí”, sino que esperamos la venidera (Hebr. 13: 14). Estos cristianos no habían insistido en sus derechos; al contrario, habían soportado con alegría el robo de sus bienes. _¿Qué les había permitido hacer esto?_ El conocimiento de saber que tenemos una mejor y más duradera posesión (Hebr.10: 34). ¿Es esa también nuestra actitud? Donde esté nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón.
Me temo que miramos demasiado las cosas de la tierra en lugar de las celestiales. Por eso hablamos tan a la ligera de nuestros derechos. Hay un gran peligro en creer que tenemos derechos en este mundo.
Dios se complace cuando soportamos injusticias por nuestra conciencia ante Él, y no defendemos nuestros derechos. Esa fue la actitud de nuestro Maestro, y debe ser la nuestra. _"Estad sujetos con todo respeto a vuestros amos, no solamente a los buenos y afable, sino también a los difíciles de soportar. Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios"... (1 Pedro 2: 18-19).
_Adaptación Biblestudy: Ch. Briem 2025_
Nota del editor: No está demás recordar que nuestra ciudadanía celestial no nos exime de nuestras responsabilidades como ciudadanos de nuestro país terrenal, y tampoco de ejercer eventual y selectivamente nuestros derechos! Recordemos, por ejemplo, que en Hechos 21:27 el apóstol Pablo fue arrestado en el templo, en Jerusalén, y en el capitulo 22:24 se ordenó que fuese azotado. Pablo entonces apela a su derechos de su ciudadanía romana, preguntando: "Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin habere sido condenado?" y los verdugos y el tribuno se apartaron de él con temor. Y más tarde Pablo apela al mismísimo emperador romano, César. Tenía ese derecho y lo ejerció. En Hechos 16:35 se relata otro evento donde Pablo ejerce su derecho como ciudadano romano. De manera que no es tan absoluto no ejercer derecho alguno, aunque Pablo no buscó venganza ni reivindicación por lo que padeció, sino que pudo dar testimonio de su fe en el Señor Jesucristo.

