17-03-2025, 01:40 PM
Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.
2 Crónicas 16: 9
Es un gran aliento saber que los ojos de Dios siempre están moviéndose por toda la tierra para encontrar a aquellos en quienes Él pueda demostrar Su poder.Pero Dios vincula la promesa de Su ayuda a una condición de nuestra parte: un corazón perfecto.
Este será un corazón que se abre completamente a Dios, le entrega todo, quiere estar sólo para Él y tiene suficiente en Él.¿Tenemos un corazón indiviso? ¿O una parte de nuestro corazón todavía se aferra a las posibilidades y recursos humanos? ¿Confiamos enteramente en el Señor? Respondamos a estas preguntas honestamente, porque ¿quién no desea hacer suyo este versículo tan alentador?
El rey Asa, a quien fue dada esta promesa, era en sí mismo un hombre de corazón recto (2 Cr.15: 17). Lo había demostrado de manera notable en la batalla contra un ejército muy superior (2 Cr.14). Pero hacia el final de su reinado se alió con los sirios para repeler el ataque de Baasa, rey de Israel (2 Cr.15). En esto no se apoyó en Dios. La amarga consecuencia fue que a partir de ese momento estarían constantemente en guerra contra él.
En conclusion: nuestros corazones deben estar siempre enteramente entregados a Dios. Entonces, los ojos del Señor se posarán en nosotros y experimentaremos ¡cuán poderoso es el Señor para ayudarnos en las diferentes circunstancias!
_Adaptación Bibelstudium 2025_
2 Crónicas 16: 9
Es un gran aliento saber que los ojos de Dios siempre están moviéndose por toda la tierra para encontrar a aquellos en quienes Él pueda demostrar Su poder.Pero Dios vincula la promesa de Su ayuda a una condición de nuestra parte: un corazón perfecto.
Este será un corazón que se abre completamente a Dios, le entrega todo, quiere estar sólo para Él y tiene suficiente en Él.¿Tenemos un corazón indiviso? ¿O una parte de nuestro corazón todavía se aferra a las posibilidades y recursos humanos? ¿Confiamos enteramente en el Señor? Respondamos a estas preguntas honestamente, porque ¿quién no desea hacer suyo este versículo tan alentador?
El rey Asa, a quien fue dada esta promesa, era en sí mismo un hombre de corazón recto (2 Cr.15: 17). Lo había demostrado de manera notable en la batalla contra un ejército muy superior (2 Cr.14). Pero hacia el final de su reinado se alió con los sirios para repeler el ataque de Baasa, rey de Israel (2 Cr.15). En esto no se apoyó en Dios. La amarga consecuencia fue que a partir de ese momento estarían constantemente en guerra contra él.
En conclusion: nuestros corazones deben estar siempre enteramente entregados a Dios. Entonces, los ojos del Señor se posarán en nosotros y experimentaremos ¡cuán poderoso es el Señor para ayudarnos en las diferentes circunstancias!
_Adaptación Bibelstudium 2025_

