08-03-2025, 11:35 AM
Aclamad a Jehová con arpa;cantadle con salterio y decacordio. Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien, tañendo con júbilo. Porque recta es la palabra de Jehová, y toda su obra es hecha con fidelidad.
Salmo 33: 2-4
Cantar himnos es algo bueno, provechoso y sano, por eso se nos anima a hacerlo en muchas partes de la Palabra. ¡Nunca debemos olvidarnos de alabar a Dios!
Nos gusta cantar especialmente cuando estamos de buen humor, cuando nos sentimos bien. Entonces cantamos agradecidos por las bendiciones que Dios nos regala.
Pero el autor del Salmo piensa en Dios. Por eso canta acerca de la Palabra del SEÑOR y la verdad de Sus obras. La Palabra de Dios siempre nos trae gozo y seguridad y podemos confiar plenamente en ella, que es «recta». Ella es confiable, sin segundas intenciones, como tristemente podríamos obrar nosotros.
El salmista piensa también en las obras de Dios: sobre todo la obra de la Creación y del trato de Dios con los hombres. La obra de Dios se corresponde a Su Palabra: actúa con verdad y fidelidad. En Dios no hay injusticia. Este conocimiento nos fortalece y nos anima, nos da confianza en Él.
El carácter de una persona se revela en el hablar y actuar. Y aunque en nosotros hay contradicciones, en Dios hay completa armonía. Sus acciones corresponden a Su Palabra. A este Dios deseamos cantarle con alegría. Él seguirá cumpliendo Su Palabra y obrando con nosotros en amor y Verdad.
_Adaptación DHIN 2025_
Salmo 33: 2-4
Cantar himnos es algo bueno, provechoso y sano, por eso se nos anima a hacerlo en muchas partes de la Palabra. ¡Nunca debemos olvidarnos de alabar a Dios!
Nos gusta cantar especialmente cuando estamos de buen humor, cuando nos sentimos bien. Entonces cantamos agradecidos por las bendiciones que Dios nos regala.
Pero el autor del Salmo piensa en Dios. Por eso canta acerca de la Palabra del SEÑOR y la verdad de Sus obras. La Palabra de Dios siempre nos trae gozo y seguridad y podemos confiar plenamente en ella, que es «recta». Ella es confiable, sin segundas intenciones, como tristemente podríamos obrar nosotros.
El salmista piensa también en las obras de Dios: sobre todo la obra de la Creación y del trato de Dios con los hombres. La obra de Dios se corresponde a Su Palabra: actúa con verdad y fidelidad. En Dios no hay injusticia. Este conocimiento nos fortalece y nos anima, nos da confianza en Él.
El carácter de una persona se revela en el hablar y actuar. Y aunque en nosotros hay contradicciones, en Dios hay completa armonía. Sus acciones corresponden a Su Palabra. A este Dios deseamos cantarle con alegría. Él seguirá cumpliendo Su Palabra y obrando con nosotros en amor y Verdad.
_Adaptación DHIN 2025_

