26-02-2025, 09:05 PM
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Proverbios 4: 23
Plantas venenosas
Hay 'plantas dañinas' que pueden brotar en nuestros corazones. Cuando crecen y se propagan, afectan nuestra vida espiritual.
• Confianza en uno mismo: _«El que confía en su propio corazón, es necio» (Proverbios 28: 26 )._
Si creemos que podemos dominar nuestra vida a través de nuestra propia fuerza y sabiduría, las cosas no están bien en nosotros. Entonces nos distanciamos del Señor y ya no nos apoyamos en Él.
• Orgullo: _«Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña» (Gálatas 6: 3)._
La arrogancia nos hace ser engreídos y despreciar a los demás. Dios nos advierte de las consecuencias del orgullo: quebrantamiento y caída: Proverbios 16:18.
• Envidia: _«Donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa» (Santiago 3: 16)._
Cuando envidiamos a otros porque tienen más o pueden hacer más que nosotros, somos profundamente infelices. Comenzamos a pensar negativamente de ellos y corremos el peligro de tratarlos mal.
• Amargura:_«... brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados» (Hebreos 12: 15)._
Cuando las cosas van mal y perdemos de vista la gracia de Dios, nos amargamos. Entonces comenzamos a murmurar y a rebelarnos contra los caminos de Dios para con nosotros.
_¡Prestemos atención a las primeras señales de estos malos pensamientos y condenémoslos inmediatamente!_
_Adaptación NZD 2025_
Plantas venenosas
Hay 'plantas dañinas' que pueden brotar en nuestros corazones. Cuando crecen y se propagan, afectan nuestra vida espiritual.
• Confianza en uno mismo: _«El que confía en su propio corazón, es necio» (Proverbios 28: 26 )._
Si creemos que podemos dominar nuestra vida a través de nuestra propia fuerza y sabiduría, las cosas no están bien en nosotros. Entonces nos distanciamos del Señor y ya no nos apoyamos en Él.
• Orgullo: _«Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña» (Gálatas 6: 3)._
La arrogancia nos hace ser engreídos y despreciar a los demás. Dios nos advierte de las consecuencias del orgullo: quebrantamiento y caída: Proverbios 16:18.
• Envidia: _«Donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa» (Santiago 3: 16)._
Cuando envidiamos a otros porque tienen más o pueden hacer más que nosotros, somos profundamente infelices. Comenzamos a pensar negativamente de ellos y corremos el peligro de tratarlos mal.
• Amargura:_«... brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados» (Hebreos 12: 15)._
Cuando las cosas van mal y perdemos de vista la gracia de Dios, nos amargamos. Entonces comenzamos a murmurar y a rebelarnos contra los caminos de Dios para con nosotros.
_¡Prestemos atención a las primeras señales de estos malos pensamientos y condenémoslos inmediatamente!_
_Adaptación NZD 2025_

