12-01-2025, 07:40 PM
Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
1 Corintios 11: 26
Bajo la dirección del Espíritu Santo, el apóstol Pablo nos enseña acerca de la Cena del Señor en 1 Corintios 11 El Salvador destinó este memorial para que los hijos de Dios siempre hagan memoria de Él. En este tiempo de gracia, todos los redimidos estamos llamados a responder a Su deseo: "¡Haced esto en memoria de mí!"
En 1 Corintios 11: 23-26 se presentan cuatro verdades sobre la Cena del Señor:
• Es un memorial de Su Persona.
Nuestros pensamientos se dirigen al Hijo de Dios que vino a la tierra desde el Cielo. Se hizo Hombre, vivió aquí para la gloria de Dios y finalmente murió como Cordero de Dios, para salvarnos.
• Es un recordatorio de Su obra en la Cruz del Calvario. Allí soportó el castigo divino por nuestros pecados. Allí fue hecho pecado por nosotros ( no pecador) Allí dio Su vida santa para pagar nuestras deudas.
• Al comer del Pan y beber de la Copa proclamamos la muerte de nuestro Salvador en un mundo que lo rechaza. Aún cuando la gente es indiferente, Dios lo ve, y se deleita en ello.
• La espera de Su retorno está ligada a la Cena del Señor. Alguna vez partiremos el pan por última vez. En el Cielo, ya no necesitaremos un Memorial. _¡Allí veremos a nuestro Salvador cara a cara!_
_Adaptación NZD 2024_
1 Corintios 11: 26
Bajo la dirección del Espíritu Santo, el apóstol Pablo nos enseña acerca de la Cena del Señor en 1 Corintios 11 El Salvador destinó este memorial para que los hijos de Dios siempre hagan memoria de Él. En este tiempo de gracia, todos los redimidos estamos llamados a responder a Su deseo: "¡Haced esto en memoria de mí!"
En 1 Corintios 11: 23-26 se presentan cuatro verdades sobre la Cena del Señor:
• Es un memorial de Su Persona.
Nuestros pensamientos se dirigen al Hijo de Dios que vino a la tierra desde el Cielo. Se hizo Hombre, vivió aquí para la gloria de Dios y finalmente murió como Cordero de Dios, para salvarnos.
• Es un recordatorio de Su obra en la Cruz del Calvario. Allí soportó el castigo divino por nuestros pecados. Allí fue hecho pecado por nosotros ( no pecador) Allí dio Su vida santa para pagar nuestras deudas.
• Al comer del Pan y beber de la Copa proclamamos la muerte de nuestro Salvador en un mundo que lo rechaza. Aún cuando la gente es indiferente, Dios lo ve, y se deleita en ello.
• La espera de Su retorno está ligada a la Cena del Señor. Alguna vez partiremos el pan por última vez. En el Cielo, ya no necesitaremos un Memorial. _¡Allí veremos a nuestro Salvador cara a cara!_
_Adaptación NZD 2024_

