27-11-2024, 08:38 PM
...todo hombre sea...tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Santiago 1: 19-20
Los estudios sobre la agresividad han demostrado que ésta aumenta cuando se la fomenta y aprueba. Por tanto, es falso afirmar que la ira disminuye si ella explota y se manifiesta.
La ira descontrolada y explosiva es un comportamiento destructivo que se instala y empeora, conduciendo a herir a las personas que nos rodean.
La ira reprimida es igualmente peligrosa. Es una de las principales causas de fracaso académico, dificultades familiares y conflictos en las empresas.
_¿Que hacer entonces? ¿Cuál debe ser nuestra actitud si no sabemos gestionar nuestra ira?_
✓ Reconocerla y no reprimirla es un gran paso, pues esto evita sentimientos de amargura y someter al cuerpo a tensiones nocivas.
✓ Reconocer ante Dios que la ira que no hemos podido controlar es un pecado que debe ser confesado.
✓ Debemos _orar para que el Señor nos enseñe a canalizar la ira,_ es decir, a identificar las causas reales, expresarlas con inteligencia y moderación, y buscar con Él una solución.
✓ Pero en todas nuestras relaciones aprendamos a tener dominio propio y a perdonarnos los unos a los otros._¿No es el dominio propio un fruto del Espíritu?_ (Gálatas 5: 23).
Quitese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Efesios 4: 31
_Adaptación LBS 2024_
Los estudios sobre la agresividad han demostrado que ésta aumenta cuando se la fomenta y aprueba. Por tanto, es falso afirmar que la ira disminuye si ella explota y se manifiesta.
La ira descontrolada y explosiva es un comportamiento destructivo que se instala y empeora, conduciendo a herir a las personas que nos rodean.
La ira reprimida es igualmente peligrosa. Es una de las principales causas de fracaso académico, dificultades familiares y conflictos en las empresas.
_¿Que hacer entonces? ¿Cuál debe ser nuestra actitud si no sabemos gestionar nuestra ira?_
✓ Reconocerla y no reprimirla es un gran paso, pues esto evita sentimientos de amargura y someter al cuerpo a tensiones nocivas.
✓ Reconocer ante Dios que la ira que no hemos podido controlar es un pecado que debe ser confesado.
✓ Debemos _orar para que el Señor nos enseñe a canalizar la ira,_ es decir, a identificar las causas reales, expresarlas con inteligencia y moderación, y buscar con Él una solución.
✓ Pero en todas nuestras relaciones aprendamos a tener dominio propio y a perdonarnos los unos a los otros._¿No es el dominio propio un fruto del Espíritu?_ (Gálatas 5: 23).
Quitese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Efesios 4: 31
_Adaptación LBS 2024_

