26-11-2024, 08:17 PM
¡Gracias a Dios por su don inefable! 2 Corintios 9: 15
Nos sentimos frustrados y molestos cuando alguien no agradece un obsequio o un servicio prestado. Lo encontramos maleducado y perdemos las ganas de hacer cualquier otro favor a esa persona. En general, la cortesía ya no está en la agenda de muchos niños e incluso los adultos ya no saben cómo dar las gracias, creyendo que todo les corresponde "porque sí"...
Esto nos sorprende especialmente cuando estamos acostumbrados a agradecer. Sin embargo, ¿ no nos olvidamos muy a menudo de agradecer al mayor dador:nuestro Dios? Como nos recuerda Romanos 1:20–21 dar gracias forma parte de los deberes elementales de la criatura hacia Su Creador: "habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias..."
La salud, las alegrías familiares, el trabajo, los medios de existencia y hasta el aire que respiramos, _nada es un derecho, nada es obvio, nada es casual, sino que todo es una oportunidad para decir gracias a nuestro gran Benefactor.
Y el primero de todos Sus dones por excelencia, ¿no es Su Hijo único, Jesucristo, a quien envió a nosotros, pecadores, para realizar la obra de la salvación? ¿Es este un tema continuo de gratitud para nosotros los hijos de Dios?
_Adaptación LBS 2024_
Nos sentimos frustrados y molestos cuando alguien no agradece un obsequio o un servicio prestado. Lo encontramos maleducado y perdemos las ganas de hacer cualquier otro favor a esa persona. En general, la cortesía ya no está en la agenda de muchos niños e incluso los adultos ya no saben cómo dar las gracias, creyendo que todo les corresponde "porque sí"...
Esto nos sorprende especialmente cuando estamos acostumbrados a agradecer. Sin embargo, ¿ no nos olvidamos muy a menudo de agradecer al mayor dador:nuestro Dios? Como nos recuerda Romanos 1:20–21 dar gracias forma parte de los deberes elementales de la criatura hacia Su Creador: "habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias..."
La salud, las alegrías familiares, el trabajo, los medios de existencia y hasta el aire que respiramos, _nada es un derecho, nada es obvio, nada es casual, sino que todo es una oportunidad para decir gracias a nuestro gran Benefactor.
Y el primero de todos Sus dones por excelencia, ¿no es Su Hijo único, Jesucristo, a quien envió a nosotros, pecadores, para realizar la obra de la salvación? ¿Es este un tema continuo de gratitud para nosotros los hijos de Dios?
_Adaptación LBS 2024_

