22-11-2024, 11:03 PM
Habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído.
1 Tesalonicenses 1: 7
¿Qué es ser un ejemplo? Es una imagen que tenemos frente a nuestros ojos que nos sirve como modelo. En este sentido, todos somos “modelos,” porque todos vivimos ante los ojos (y oídos) de quienes nos rodean. Somos “modelo” para los demás en todo momento y en todo lo que hacemos y no hacemos. La cuestión es si somos buenos o malos modelos a seguir.
Los tesalonicenses habían mostrado un crecimiento espiritual muy positivo. Después de convertirse de los ídolos a Dios, sus vidas se caracterizaron por el servicio y la esperanza: _sirvieron al Dios vivo y verdadero y al mismo tiempo esperaban a Su Hijo del Cielo_ (1 Tes. 1: 9-10).
¿Se caracterizan nuestras vidas por el "servicio" y la " esperanza" de la Venida de Cristo?
Las tres grandes virtudes cristianas: fe, amor y esperanza fueron evidentes en la vida de estos nuevos conversos. La fe produjo obras, el amor se expresó en trabajo y la esperanza se manifestó en perseverancia (1 Tes. 1: 3). A través de su conversión y su vida ejemplar como cristianos, los tesalonicenses *
fueron ejemplo para todos los creyentes en Macedonia y Acaya.
Volvamos a plantearnos: ¿somos modelos que vale la pena imitar?
_Adaptación Bibelstudium 2024_
1 Tesalonicenses 1: 7
¿Qué es ser un ejemplo? Es una imagen que tenemos frente a nuestros ojos que nos sirve como modelo. En este sentido, todos somos “modelos,” porque todos vivimos ante los ojos (y oídos) de quienes nos rodean. Somos “modelo” para los demás en todo momento y en todo lo que hacemos y no hacemos. La cuestión es si somos buenos o malos modelos a seguir.
Los tesalonicenses habían mostrado un crecimiento espiritual muy positivo. Después de convertirse de los ídolos a Dios, sus vidas se caracterizaron por el servicio y la esperanza: _sirvieron al Dios vivo y verdadero y al mismo tiempo esperaban a Su Hijo del Cielo_ (1 Tes. 1: 9-10).
¿Se caracterizan nuestras vidas por el "servicio" y la " esperanza" de la Venida de Cristo?
Las tres grandes virtudes cristianas: fe, amor y esperanza fueron evidentes en la vida de estos nuevos conversos. La fe produjo obras, el amor se expresó en trabajo y la esperanza se manifestó en perseverancia (1 Tes. 1: 3). A través de su conversión y su vida ejemplar como cristianos, los tesalonicenses *
fueron ejemplo para todos los creyentes en Macedonia y Acaya.
Volvamos a plantearnos: ¿somos modelos que vale la pena imitar?
_Adaptación Bibelstudium 2024_

