11-11-2024, 10:50 PM
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu..., y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4: 12
Durante siglos, para tener una Biblia había que ser rico o vivir en un monasterio, y para leerla había que saber latín. Hasta que Juan Gutenberg (aprox. 1400-1468) inventó la imprenta con moldes móviles e imprimió la Biblia. Al principio costaba 70 florines, (una Biblia manuscrita costaba entre 400 y 500 florines), luego 16 florines (en torno a 1500) y, más tarde, sólo entre 1 y 3 florines. De este modo, mucha gente pudo comprar una Biblia.
Martín Lutero (1483-1546) tradujo el Nuevo Testamento al alemán unos años más tarde, utilizando palabras y términos del lenguaje cotidiano. Leer y estudiar la Biblia ya no era un privilegio de algunos, sino que todo el mundo podía leerla.
En la mayoría de nuestros países, nadie tiene que hacer sacrificios para adquirir una Biblia. Muchos la poseen, pero no la leen. La consideran un documento de historia cultural o una reliquia familiar. Suele quedar en un rincón, acumulando polvo, olvidada en el tiempo.
La Palabra de Dios es "viva" (llena de vida, no una antigüedad), "eficaz" (tiene poder e impacto), "más cortante que toda espada de dos filos" (dice la verdad de forma directa y honesta) y "penetra", juzgando los "pensamientos e intenciones del corazón".
Leer la Biblia es vital. A través de ella, _Dios nos habla y nos revela la verdad sobre Él mismo y sobre la humanidad._
_Adaptación TGS 2024_
Durante siglos, para tener una Biblia había que ser rico o vivir en un monasterio, y para leerla había que saber latín. Hasta que Juan Gutenberg (aprox. 1400-1468) inventó la imprenta con moldes móviles e imprimió la Biblia. Al principio costaba 70 florines, (una Biblia manuscrita costaba entre 400 y 500 florines), luego 16 florines (en torno a 1500) y, más tarde, sólo entre 1 y 3 florines. De este modo, mucha gente pudo comprar una Biblia.
Martín Lutero (1483-1546) tradujo el Nuevo Testamento al alemán unos años más tarde, utilizando palabras y términos del lenguaje cotidiano. Leer y estudiar la Biblia ya no era un privilegio de algunos, sino que todo el mundo podía leerla.
En la mayoría de nuestros países, nadie tiene que hacer sacrificios para adquirir una Biblia. Muchos la poseen, pero no la leen. La consideran un documento de historia cultural o una reliquia familiar. Suele quedar en un rincón, acumulando polvo, olvidada en el tiempo.
La Palabra de Dios es "viva" (llena de vida, no una antigüedad), "eficaz" (tiene poder e impacto), "más cortante que toda espada de dos filos" (dice la verdad de forma directa y honesta) y "penetra", juzgando los "pensamientos e intenciones del corazón".
Leer la Biblia es vital. A través de ella, _Dios nos habla y nos revela la verdad sobre Él mismo y sobre la humanidad._
_Adaptación TGS 2024_

