22-10-2024, 10:32 PM
...guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. Deuteronomio 4: 9
El pueblo de Israel llevaba cuarenta años vagando por el desierto. Acamparon en las llanuras de Moab, para cruzar el Jordán y entrar en la tierra prometida de Canaán.
Dios le encargó a Moisés que le recuerde al pueblo lo vivido los últimos cuarenta años. Esto incluye los fracasos del pueblo, así como algunas experiencias maravillosas durante este largo viaje.
_Pero, ¿por qué se enumeran nuevamente las instrucciones que Dios había dado a Su pueblo cuarenta años antes?_ Porque había crecido una nueva generación que debía conocer y aprehender conscientemente estas instrucciones.
La aplicación para nosotros es clara: la Palabra de Dios es siempre actual y necesaria, aunque hayamos oído una y otra vez una meditación sobre un mismo pasaje de la Biblia. ¡Es absolutamente necesario que se nos recuerde esto constantemente! (2 Pedro 1: 13; 3: 1). Ella nos da fuerzas para afrontar con valentía, los nuevos acontecimientos de la vida, con la ayuda del Señor.
_Nunca dejemos de transmitir la Palabra de Dios a nuestros hijos y nietos. _ Ellos también deben experimentar que no es una palabra inútil y vacía para nosotros; sino que ciertamente es nuestra vida. (Deuteronomio 32: 47).
_Adaptación DHIN 2024_
El pueblo de Israel llevaba cuarenta años vagando por el desierto. Acamparon en las llanuras de Moab, para cruzar el Jordán y entrar en la tierra prometida de Canaán.
Dios le encargó a Moisés que le recuerde al pueblo lo vivido los últimos cuarenta años. Esto incluye los fracasos del pueblo, así como algunas experiencias maravillosas durante este largo viaje.
_Pero, ¿por qué se enumeran nuevamente las instrucciones que Dios había dado a Su pueblo cuarenta años antes?_ Porque había crecido una nueva generación que debía conocer y aprehender conscientemente estas instrucciones.
La aplicación para nosotros es clara: la Palabra de Dios es siempre actual y necesaria, aunque hayamos oído una y otra vez una meditación sobre un mismo pasaje de la Biblia. ¡Es absolutamente necesario que se nos recuerde esto constantemente! (2 Pedro 1: 13; 3: 1). Ella nos da fuerzas para afrontar con valentía, los nuevos acontecimientos de la vida, con la ayuda del Señor.
_Nunca dejemos de transmitir la Palabra de Dios a nuestros hijos y nietos. _ Ellos también deben experimentar que no es una palabra inútil y vacía para nosotros; sino que ciertamente es nuestra vida. (Deuteronomio 32: 47).
_Adaptación DHIN 2024_

