21-10-2024, 07:01 PM
Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Mateo 12: 36
Acabo de terminar de colocar cemento fresco en el camino del jardín. Entro en la casa por un momento y, cuando regreso, veo la huella de una pequeña suela de zapato en el cemento fresco. Llamo a mis hijos: “¿Quién de ustedes caminó sobre el cemento cuando yo expresamente les prohibí hacerlo?” Ninguno de ellos responde, pero la huella del zapato revela al culpable.
Nuestras palabras y acciones también dejan huellas: moldean el carácter, la conducta y la memoria en nosotros y en los demás.
Cuando son malas, nos agobian a nosotros y a quienes nos rodean. No podemos borrar ni olvidar estas “huellas” que pueden permanecer con nosotros toda la vida.
Dios conoce todos nuestros malos pensamientos, malas palabras y acciones.No podemos deshacerlas. _¿No es eso desesperante?_
Pero hay esperanza. Dios nos ofrece el perdón de los pecados a través de nuestro Salvador Jesucristo, quien murió en la Cruz por nosotros. _Él sólo espera que Le confesemos nuestra culpa._
Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados ( Isaías 43:25).
_Adaptación NZD 2024_
Acabo de terminar de colocar cemento fresco en el camino del jardín. Entro en la casa por un momento y, cuando regreso, veo la huella de una pequeña suela de zapato en el cemento fresco. Llamo a mis hijos: “¿Quién de ustedes caminó sobre el cemento cuando yo expresamente les prohibí hacerlo?” Ninguno de ellos responde, pero la huella del zapato revela al culpable.
Nuestras palabras y acciones también dejan huellas: moldean el carácter, la conducta y la memoria en nosotros y en los demás.
Cuando son malas, nos agobian a nosotros y a quienes nos rodean. No podemos borrar ni olvidar estas “huellas” que pueden permanecer con nosotros toda la vida.
Dios conoce todos nuestros malos pensamientos, malas palabras y acciones.No podemos deshacerlas. _¿No es eso desesperante?_
Pero hay esperanza. Dios nos ofrece el perdón de los pecados a través de nuestro Salvador Jesucristo, quien murió en la Cruz por nosotros. _Él sólo espera que Le confesemos nuestra culpa._
Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados ( Isaías 43:25).
_Adaptación NZD 2024_

