01-10-2024, 07:58 PM
En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Isaías 30: 15
Siempre había sido un cristiano convencido y testimoniaba activamente de su fe. Pero de pronto se sintió mal física y anímicamente. Los médicos le diagnosticaron "burn-out" o agotamiento extremo. Se le agregó depresión e insomnio. Su esposa oraba por él y siempre le repetía: _"...en quietud y en confianza será vuestra fortaleza "_
Justamente "confiar" y "permanecer en quietud" era lo que no cabía en su corazón y menos en su vida. Él asociaba a "quedarse quieto" con estar inactivo y ser inútil para su Señor. Iba en contra de su caracter natural.
¡Pero era el Señor Quien lo estaba frenando! Se sentía paralizado ...
Lo único que pudo hacer fue "quedarse quieto" y en ese reposo comenzó a sentirse muy cerca del Señor.
Su cuerpo y su espíritu agotado tardaron semanas en recuperarse. Pero sabía que su Señor nunca lo había abandonado; siempre había estado junto a él. Era él quien debía quedarse quieto-¡no Dios!
Aprendió también que Dios ama y utiliza de otras formas a quienes no están activos físicamente o a tiempo completo en el servicio. En ese tiempo de "quietud" había aprendido a conocer a su Dios de una forma completamente nueva y ahora podía comprender a muchos hermanos que atravesaban por circunstancias similares.
_Adaptación DHIN 2020_
Siempre había sido un cristiano convencido y testimoniaba activamente de su fe. Pero de pronto se sintió mal física y anímicamente. Los médicos le diagnosticaron "burn-out" o agotamiento extremo. Se le agregó depresión e insomnio. Su esposa oraba por él y siempre le repetía: _"...en quietud y en confianza será vuestra fortaleza "_
Justamente "confiar" y "permanecer en quietud" era lo que no cabía en su corazón y menos en su vida. Él asociaba a "quedarse quieto" con estar inactivo y ser inútil para su Señor. Iba en contra de su caracter natural.
¡Pero era el Señor Quien lo estaba frenando! Se sentía paralizado ...
Lo único que pudo hacer fue "quedarse quieto" y en ese reposo comenzó a sentirse muy cerca del Señor.
Su cuerpo y su espíritu agotado tardaron semanas en recuperarse. Pero sabía que su Señor nunca lo había abandonado; siempre había estado junto a él. Era él quien debía quedarse quieto-¡no Dios!
Aprendió también que Dios ama y utiliza de otras formas a quienes no están activos físicamente o a tiempo completo en el servicio. En ese tiempo de "quietud" había aprendido a conocer a su Dios de una forma completamente nueva y ahora podía comprender a muchos hermanos que atravesaban por circunstancias similares.
_Adaptación DHIN 2020_

