28-09-2024, 08:10 PM
Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos. Efesios5:3
¿Qué diríamos de padres que no supervisan la dieta de sus hijos y les permiten comer alimentos en mal estado o sólo procesados? Sin duda pensaríamos que son culpables de negligencia al poner en peligro la salud de quienes Dios les confió.
_¿No ocurre lo mismo en el plano espiritual?_ Como padres cristianos, debemos ser conscientes de los peligros a los que se enfrentan nuestras familias y hacer todo lo posible para protegerlas. Vivimos en un entorno cada vez más permisivo, en el que palabras como "moralidad" y "pecado" han quedado desfasadas, y en el que las pautas morales de inspiración cristiana, que seguían vigentes hace unas décadas, han pasado a un segundo plano.
Los modernos medios de comunicación transmiten todo tipo de contenidos, los mejores y los peores. Muchos programas de televisión y páginas web son malsanos y peligrosos para nuestra salud espiritual. Si no tenemos cuidado, corremos el riesgo, y _nuestros hijos aún más que nosotros,_ de trivializar cosas que la Palabra de Dios condena firmemente, como la inmoralidad y la violencia. Pensemos en el impacto de esas imágenes, fotos o textos dudosos que se imprimen en nuestras mentes y _nublan las conciencias de nuestros pequeños._
Pidamos a Dios la vigilancia y la firmeza necesarias. _Pensemos en ofrecer a nuestros hijos actividades sanas y útiles, con la alegría y el deseo de agradar al Señor._
_Adaptación LBS 2024_
¿Qué diríamos de padres que no supervisan la dieta de sus hijos y les permiten comer alimentos en mal estado o sólo procesados? Sin duda pensaríamos que son culpables de negligencia al poner en peligro la salud de quienes Dios les confió.
_¿No ocurre lo mismo en el plano espiritual?_ Como padres cristianos, debemos ser conscientes de los peligros a los que se enfrentan nuestras familias y hacer todo lo posible para protegerlas. Vivimos en un entorno cada vez más permisivo, en el que palabras como "moralidad" y "pecado" han quedado desfasadas, y en el que las pautas morales de inspiración cristiana, que seguían vigentes hace unas décadas, han pasado a un segundo plano.
Los modernos medios de comunicación transmiten todo tipo de contenidos, los mejores y los peores. Muchos programas de televisión y páginas web son malsanos y peligrosos para nuestra salud espiritual. Si no tenemos cuidado, corremos el riesgo, y _nuestros hijos aún más que nosotros,_ de trivializar cosas que la Palabra de Dios condena firmemente, como la inmoralidad y la violencia. Pensemos en el impacto de esas imágenes, fotos o textos dudosos que se imprimen en nuestras mentes y _nublan las conciencias de nuestros pequeños._
Pidamos a Dios la vigilancia y la firmeza necesarias. _Pensemos en ofrecer a nuestros hijos actividades sanas y útiles, con la alegría y el deseo de agradar al Señor._
_Adaptación LBS 2024_

