13-09-2024, 07:03 PM
No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.Gálatas 5: 26
_¡Prohibidocompararse!_ Hay cristianos ricos y otros que poseen poco. Algunos hacen una carrera profesional, mientras que otros son obreros y empleados por años. Algunos matrimonios cristianos no tienen hijos, otros tienen uno o varios. Algunos cristianos conocen muy bien la Biblia, en cambio otros no saben mucho acerca de Jesucristo. El Señor le ha dado a algunos hermanos un servicio público, mientras que otros trabajan más en lo secreto.
Si nos comparamos unos con otros, nos volvemos totalmente infelices.
• Podríamos llegar a la necia conclusión de que hacemos todo mejor que los demás. Vemos lo que Dios nos ha dado como mérito propio o pensamos que los demás son menos fieles que nosotros. _Tales pensamientos arrogantes son extremadamente dañinos y deben ser rechazados de plano._
• Cuando nos comparamos a los demás, pensamos que les va mucho mejor que a nosotros. Nos sentimos inútiles y surge la envidia. Nos desalentamos y cuestionamos los tratos de Dios con nosotros. Esta actitud tiene un efecto destructivo. Por lo tanto, debemos condenar y juzgar inmediatamente esos pensamientos para que ninguna raíz de amargura surja en nuestro corazón.
_Adaptación NZD 2024_
_¡Prohibidocompararse!_ Hay cristianos ricos y otros que poseen poco. Algunos hacen una carrera profesional, mientras que otros son obreros y empleados por años. Algunos matrimonios cristianos no tienen hijos, otros tienen uno o varios. Algunos cristianos conocen muy bien la Biblia, en cambio otros no saben mucho acerca de Jesucristo. El Señor le ha dado a algunos hermanos un servicio público, mientras que otros trabajan más en lo secreto.
Si nos comparamos unos con otros, nos volvemos totalmente infelices.
• Podríamos llegar a la necia conclusión de que hacemos todo mejor que los demás. Vemos lo que Dios nos ha dado como mérito propio o pensamos que los demás son menos fieles que nosotros. _Tales pensamientos arrogantes son extremadamente dañinos y deben ser rechazados de plano._
• Cuando nos comparamos a los demás, pensamos que les va mucho mejor que a nosotros. Nos sentimos inútiles y surge la envidia. Nos desalentamos y cuestionamos los tratos de Dios con nosotros. Esta actitud tiene un efecto destructivo. Por lo tanto, debemos condenar y juzgar inmediatamente esos pensamientos para que ninguna raíz de amargura surja en nuestro corazón.
_Adaptación NZD 2024_

