19-08-2024, 03:02 PM
Examname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. Salmo 139: 23
Conocemos a dos hermanos, ambos hijos de Dios. Uno es optimista por naturaleza y afronta las circunstancias de la vida sin preocuparse, asumiendo que todo irá bien. El otro hermano, por el contrario, es pesimista, se preocupa por todo y generalmente imagina que todo saldrá mal.
Nadie es responsable de su caracter natural. Dios nos creó a cada uno, con su propia personalidad y desea enseñarnos a vivir para Él, a través de esos rasgos naturales con los que nos ha dotado.
Como cristiano, el pesimista por naturaleza, no está condenado a estar abrumado por sus preocupaciones durante toda su vida. Tendrá que aprender, con su Dios, a superar esa ansiedad natural. Cada circunstancia será una nueva oportunidad para exponer sus temores a Dios: Santiago 1: 5. ¡Aprenderá a confiar y depender en Él!
El hermano optimista quizás sienta menos necesidad de orar por cada circunstancia. Pero no debe creerse invencible, por lo que también debe aprender a depender de Dios en cada etapa de su vida.
Hermano, no pierdas el ánimo por tu caracter. Dios te creó tal como eres. Y eres único a Sus ojos. Encontrarás en Su Palabra todos los recursos para ti. Y, sea cual sea tu temperamento, _recuerda que Dios trabaja con tu caracter para que te parezcas cada vez más a Jesús, ¡tu Modelo!_
_Adaptación LBS 2024_
Conocemos a dos hermanos, ambos hijos de Dios. Uno es optimista por naturaleza y afronta las circunstancias de la vida sin preocuparse, asumiendo que todo irá bien. El otro hermano, por el contrario, es pesimista, se preocupa por todo y generalmente imagina que todo saldrá mal.
Nadie es responsable de su caracter natural. Dios nos creó a cada uno, con su propia personalidad y desea enseñarnos a vivir para Él, a través de esos rasgos naturales con los que nos ha dotado.
Como cristiano, el pesimista por naturaleza, no está condenado a estar abrumado por sus preocupaciones durante toda su vida. Tendrá que aprender, con su Dios, a superar esa ansiedad natural. Cada circunstancia será una nueva oportunidad para exponer sus temores a Dios: Santiago 1: 5. ¡Aprenderá a confiar y depender en Él!
El hermano optimista quizás sienta menos necesidad de orar por cada circunstancia. Pero no debe creerse invencible, por lo que también debe aprender a depender de Dios en cada etapa de su vida.
Hermano, no pierdas el ánimo por tu caracter. Dios te creó tal como eres. Y eres único a Sus ojos. Encontrarás en Su Palabra todos los recursos para ti. Y, sea cual sea tu temperamento, _recuerda que Dios trabaja con tu caracter para que te parezcas cada vez más a Jesús, ¡tu Modelo!_
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