14-08-2024, 10:31 PM
Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.
Filemón 7
Gran parte de lo que escuchamos, leemos, vemos o vivimos hoy en día puede desanimarnos. ¡Qué bueno que Dios quiere consolarnos y alentarnos! Él desea estar a nuestro lado, quiere fortalecernos, ayudarnos y apoyarnos. Nuestro Dios y Padre es "Padre de misericordia y el Dios de toda consolación ". El mismo Pablo experimentó esto muchas veces y por eso pudo consolar a otros (2 Corintios 1: 3-4).
La Palabra de Dios es una fuente de consuelo y aliento para Sus hijos. Al leerla y meditarla, seremos consolados y fortalecidos, tanto en los días buenos como en los malos (Romanos15: 4).
Y así como Dios nos consuela,nosotros también podemos consolar, animar y ayudar a otros. Una llamada telefónica, una visita breve, o una notita de aliento, pueden animar a hermanos enfermos o desanimados. Y cuando nosotros mismos estamos afligidos, las promesas de la resurrección y el arrebatamiento son un gran consuelo para nosotros (1 Tesalonicenses 4: 15-18; 5: 11).
¡Sería bueno poder consolarnos y confortarnos unos a otros así como Filemón consoló a Pablo por el sincero amor que le manifestó!
_Adaptación DHIN 2024_
Filemón 7
Gran parte de lo que escuchamos, leemos, vemos o vivimos hoy en día puede desanimarnos. ¡Qué bueno que Dios quiere consolarnos y alentarnos! Él desea estar a nuestro lado, quiere fortalecernos, ayudarnos y apoyarnos. Nuestro Dios y Padre es "Padre de misericordia y el Dios de toda consolación ". El mismo Pablo experimentó esto muchas veces y por eso pudo consolar a otros (2 Corintios 1: 3-4).
La Palabra de Dios es una fuente de consuelo y aliento para Sus hijos. Al leerla y meditarla, seremos consolados y fortalecidos, tanto en los días buenos como en los malos (Romanos15: 4).
Y así como Dios nos consuela,nosotros también podemos consolar, animar y ayudar a otros. Una llamada telefónica, una visita breve, o una notita de aliento, pueden animar a hermanos enfermos o desanimados. Y cuando nosotros mismos estamos afligidos, las promesas de la resurrección y el arrebatamiento son un gran consuelo para nosotros (1 Tesalonicenses 4: 15-18; 5: 11).
¡Sería bueno poder consolarnos y confortarnos unos a otros así como Filemón consoló a Pablo por el sincero amor que le manifestó!
_Adaptación DHIN 2024_

