11-08-2024, 11:44 PM
¡Ojalá fueses frío o caliente! Apocalipsis 3: 15
La carta a la asamblea de Laodicea es un último y serio llamado de atención para que reaccionemos como testimonio. Aquí habla el “Amén, el testigo fiel y verdadero” que conoce y prueba la condición espiritual de cada congregación y de cada cristiano en lo individual.
Vivimos en los últimos tiempos, en los que la tibieza y la decadencia se están extendiendo no sólo en el cristianismo nominal, sino también entre los verdaderos creyentes. _“¿Dónde estamos parados nosotros? ¿Cómo me juzga el Señor a mí?"_ ¡Sería una presunción de parte nuestra decir que Laodicea no nos incumbe!
Cada congregación local y cada hijo de Dios debe examinarse a sí mismo a la luz de la Palabra de Dios. Desde la carta de Éfeso a la de Laodicea vemos que es muy corto el camino entre dejar el "primer amor "y llegar a la tibieza espiritual.
_En Laodicea ya no se valora lo bueno, ya no se condena el mal y somos ciegos respecto de nuestro estado moral y espiritual ..._
A través de esta carta el Señor llama nuestra atención sobre las carencias y el abandono de la Verdad en nuestra vida personal y de asamblea, y lo hace por amor, para que podamos arrepentirnos y disfrutar nuevamente de una comunión sincera con Él (v. 19-20). ¡Es Su anhelo!
_Adaptación DHIN 2024_
La carta a la asamblea de Laodicea es un último y serio llamado de atención para que reaccionemos como testimonio. Aquí habla el “Amén, el testigo fiel y verdadero” que conoce y prueba la condición espiritual de cada congregación y de cada cristiano en lo individual.
Vivimos en los últimos tiempos, en los que la tibieza y la decadencia se están extendiendo no sólo en el cristianismo nominal, sino también entre los verdaderos creyentes. _“¿Dónde estamos parados nosotros? ¿Cómo me juzga el Señor a mí?"_ ¡Sería una presunción de parte nuestra decir que Laodicea no nos incumbe!
Cada congregación local y cada hijo de Dios debe examinarse a sí mismo a la luz de la Palabra de Dios. Desde la carta de Éfeso a la de Laodicea vemos que es muy corto el camino entre dejar el "primer amor "y llegar a la tibieza espiritual.
_En Laodicea ya no se valora lo bueno, ya no se condena el mal y somos ciegos respecto de nuestro estado moral y espiritual ..._
A través de esta carta el Señor llama nuestra atención sobre las carencias y el abandono de la Verdad en nuestra vida personal y de asamblea, y lo hace por amor, para que podamos arrepentirnos y disfrutar nuevamente de una comunión sincera con Él (v. 19-20). ¡Es Su anhelo!
_Adaptación DHIN 2024_

