29-07-2024, 11:39 PM
El corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio. Eclesiastés 8: 5
Es el tiempo de buscar a Jehová... Oseas 10: 12
¡No nos imaginamos el valor que tiene el tiempo que cada uno de nosotros transcurre en la tierra! Dios nos otorga ese "tiempo", no para que lo vivamos lo más entretenido y menos mal posible, sino para que podamos prepararnos para la eternidad.
Por sí solo, el tiempo no hace nada. Simplemente fluye, silenciosamente. El tiempo nunca sembró un grano de trigo ni nada parecido. Para cosechar, primero debemos plantar semillas en tierra, que con el tiempo germinarán, crecerán y madurarán.
Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna” (Juan 6: 47). Esta nueva vida, con el tiempo nos permitirá crecer en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3: 18).
Mientras el paso del tiempo desgasta al mundo que nos rodea, nuestra fe, por el contrario, _se fortalece con la espera de la venida de Cristo._ El propósito de nuestra vida es estar eternamente cerca de Él. _Entonces el tiempo habrá desaparecido._
¡No perdamos el tiempo que Dios nos regala! Tampoco lo dejemos escapar. No intentemos “matarlo” con distracciones inútiles. Es un tiempo propicio para buscar a Dios, encontrarlo, crecer y luego servirle.
_Adaptación LBS 2024_
Es el tiempo de buscar a Jehová... Oseas 10: 12
¡No nos imaginamos el valor que tiene el tiempo que cada uno de nosotros transcurre en la tierra! Dios nos otorga ese "tiempo", no para que lo vivamos lo más entretenido y menos mal posible, sino para que podamos prepararnos para la eternidad.
Por sí solo, el tiempo no hace nada. Simplemente fluye, silenciosamente. El tiempo nunca sembró un grano de trigo ni nada parecido. Para cosechar, primero debemos plantar semillas en tierra, que con el tiempo germinarán, crecerán y madurarán.
Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna” (Juan 6: 47). Esta nueva vida, con el tiempo nos permitirá crecer en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3: 18).
Mientras el paso del tiempo desgasta al mundo que nos rodea, nuestra fe, por el contrario, _se fortalece con la espera de la venida de Cristo._ El propósito de nuestra vida es estar eternamente cerca de Él. _Entonces el tiempo habrá desaparecido._
¡No perdamos el tiempo que Dios nos regala! Tampoco lo dejemos escapar. No intentemos “matarlo” con distracciones inútiles. Es un tiempo propicio para buscar a Dios, encontrarlo, crecer y luego servirle.
_Adaptación LBS 2024_

