29-06-2024, 11:57 AM
Yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
Romanos 7: 18
Algunos cristianos piensan que son humildes al decir cosas malas sobre sí mismos. Señalan sus defectos, se lamentan de lo que deberían ser ...
_Si preferimos hablar de nosotros mismos de forma negativa en lugar de no hablar en absoluto de nosotros, vamos por el camino equivocado._
Como todo descendiente de Adán, el cristiano nace con una naturaleza pecaminosa, a la que Dios llama la “carne”. Ella fue condenada en la Cruz de Cristo (Romanos 6: 6; Gálatas 2: 20).
Si Dios ha resuelto este asunto,¿por qué seguir pensando en mí mismo? Esto probaría mi amor propio. Pero cuando puedo afirmar: "Sé que en mí, es decir en mi carne, no habita ningún bien", ¡todo está dicho! ¡Qué liberación!Ahora puedo pasar la página y vivir pensando en mi Salvador y no en mí mismo. Dios me ha dado una nueva naturaleza capaz de hacer el bien y vivir para Su honor.
El apóstol Pablo se llama a sí mismo el primero de los pecadores, y se declara indigno de ser llamado apóstol, porque perseguía a la Iglesia (1 Timoteo 1: 15 ; 1 Corintios 15: 9). ¡Pero también enfatiza lo que Dios hizo por él y en él! No debo despreciar lo que Dios ha hecho en mí y de mí, ya que es obra Suya. Y si Él me dio ciertas habilidades, no tiene sentido negarlas por falsa modestia. ¡Yo no soy nada y mis capacidades están ahí para utilizarlas y ponerlas al servicio del Señor!
_Adaptación LBS 2024_
Romanos 7: 18
Algunos cristianos piensan que son humildes al decir cosas malas sobre sí mismos. Señalan sus defectos, se lamentan de lo que deberían ser ...
_Si preferimos hablar de nosotros mismos de forma negativa en lugar de no hablar en absoluto de nosotros, vamos por el camino equivocado._
Como todo descendiente de Adán, el cristiano nace con una naturaleza pecaminosa, a la que Dios llama la “carne”. Ella fue condenada en la Cruz de Cristo (Romanos 6: 6; Gálatas 2: 20).
Si Dios ha resuelto este asunto,¿por qué seguir pensando en mí mismo? Esto probaría mi amor propio. Pero cuando puedo afirmar: "Sé que en mí, es decir en mi carne, no habita ningún bien", ¡todo está dicho! ¡Qué liberación!Ahora puedo pasar la página y vivir pensando en mi Salvador y no en mí mismo. Dios me ha dado una nueva naturaleza capaz de hacer el bien y vivir para Su honor.
El apóstol Pablo se llama a sí mismo el primero de los pecadores, y se declara indigno de ser llamado apóstol, porque perseguía a la Iglesia (1 Timoteo 1: 15 ; 1 Corintios 15: 9). ¡Pero también enfatiza lo que Dios hizo por él y en él! No debo despreciar lo que Dios ha hecho en mí y de mí, ya que es obra Suya. Y si Él me dio ciertas habilidades, no tiene sentido negarlas por falsa modestia. ¡Yo no soy nada y mis capacidades están ahí para utilizarlas y ponerlas al servicio del Señor!
_Adaptación LBS 2024_

