15-06-2024, 11:13 AM
Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación. 1 Pedro 2: 2
Estrechamente vinculada a la oración está el amor por la Palabra de Dios como alimento espiritual. No debemos separar la oración de la meditación. La oración sin la Palabra de Dios puede llevar al fanatismo; y el estudio de la Palabra sin oración conduce al orgullo por conocimiento intelectual y otros peligros.
Un bebé recién nacido demanda leche continua e instintivamente. Esta es una señal clara de que hay vida.
Lo mismo sucede en el plano espiritual. Para la persona que nació de nuevo sólo hay un alimento del que puede nutrirse espiritualmente: es la "leche espiritual, no adulterada", es decir, la Palabra de Dios con Cristo como centro. La nueva vida en cada hijo de Dios exige este alimento, para poder crecer y desarrollarse hasta la plena madurez en Cristo.
Así como nuestro cuerpo necesita alimento para vivir y crecer, también necesitamos el alimento de la Palabra de Dios para el crecimiento y discernimiento espiritual.
_¿Sientes este deseo? ¿Amas la Palabra de Dios y te llenas diariamente con el alimento que Dios quiere darte?_
Si este deseo se ha debilitado, algo anda mal. Quizás las ofertas del mundo hayan estropeado ese apetito por la lectura de la Palabra de Dios. En la vida diaria, podemos arruinar nuestro apetito comiendo sólo dulces y bocadillos de poco valor nutricional en lugar de alimento saludable. ¡Esto también se aplica al ámbito espiritual !
_Adaptación DHIN 2024_
Estrechamente vinculada a la oración está el amor por la Palabra de Dios como alimento espiritual. No debemos separar la oración de la meditación. La oración sin la Palabra de Dios puede llevar al fanatismo; y el estudio de la Palabra sin oración conduce al orgullo por conocimiento intelectual y otros peligros.
Un bebé recién nacido demanda leche continua e instintivamente. Esta es una señal clara de que hay vida.
Lo mismo sucede en el plano espiritual. Para la persona que nació de nuevo sólo hay un alimento del que puede nutrirse espiritualmente: es la "leche espiritual, no adulterada", es decir, la Palabra de Dios con Cristo como centro. La nueva vida en cada hijo de Dios exige este alimento, para poder crecer y desarrollarse hasta la plena madurez en Cristo.
Así como nuestro cuerpo necesita alimento para vivir y crecer, también necesitamos el alimento de la Palabra de Dios para el crecimiento y discernimiento espiritual.
_¿Sientes este deseo? ¿Amas la Palabra de Dios y te llenas diariamente con el alimento que Dios quiere darte?_
Si este deseo se ha debilitado, algo anda mal. Quizás las ofertas del mundo hayan estropeado ese apetito por la lectura de la Palabra de Dios. En la vida diaria, podemos arruinar nuestro apetito comiendo sólo dulces y bocadillos de poco valor nutricional en lugar de alimento saludable. ¡Esto también se aplica al ámbito espiritual !
_Adaptación DHIN 2024_

