12-06-2024, 09:13 PM
Tú pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús 2 Timoteo 2: 1
Cuando al convertirnos nos damos cuenta de la plenitud de vida y las bendiciones que tenemos en Cristo, deseamos complacer a nuestro Señor en todo lo que hacemos.
Reconocemos que todo lo demás es "basura". Poco a poco nuestras viejas costumbres vuelven a entrar en juego. Ya no nos centramos únicamente en Cristo sino que nos dejamos influir por cosas de afuera.
Y nos preguntamos: "¿Qué hay de malo en esto?" Desde el momento en que nos hacemos esta pregunta, ha comenzado un camino cuesta abajo. Quizás ese nuevo interés u ocupación no sea malo en sí, pero esa pregunta demuestra que ya no tenemos la plena satisfacción y el centro en Cristo. Deberíamos preguntarnos *_"¿Estamos dando frutos para Cristo?"_
_Has dejado tu primer amor __ (Apocalipsis 2: 4). Esto no sólo aplica a pecados graves, sino también a las cosas pequeñas que nos distraen cada día.
Si la conciencia de la gracia disminuye, ya hay una regresión en nuestra vida de fe. En una vida con Dios,nuestras motivaciones deben proceder siempre de Él.
Con frecuencia damos gran importancia a nuestra conducta, a las obras y a la práctica. Pero lo que siempre debemos enfatizar es la gracia: gracia que restaura el alma, no legalismo. Cuando la conciencia se reactiva por las demandas de la gracia, esto conducirá a una _práctica santa en todo lo que hagamos._
_Adaptación DHIN 2024_ J. N. Darby (1800-1882)
Cuando al convertirnos nos damos cuenta de la plenitud de vida y las bendiciones que tenemos en Cristo, deseamos complacer a nuestro Señor en todo lo que hacemos.
Reconocemos que todo lo demás es "basura". Poco a poco nuestras viejas costumbres vuelven a entrar en juego. Ya no nos centramos únicamente en Cristo sino que nos dejamos influir por cosas de afuera.
Y nos preguntamos: "¿Qué hay de malo en esto?" Desde el momento en que nos hacemos esta pregunta, ha comenzado un camino cuesta abajo. Quizás ese nuevo interés u ocupación no sea malo en sí, pero esa pregunta demuestra que ya no tenemos la plena satisfacción y el centro en Cristo. Deberíamos preguntarnos *_"¿Estamos dando frutos para Cristo?"_
_Has dejado tu primer amor __ (Apocalipsis 2: 4). Esto no sólo aplica a pecados graves, sino también a las cosas pequeñas que nos distraen cada día.
Si la conciencia de la gracia disminuye, ya hay una regresión en nuestra vida de fe. En una vida con Dios,nuestras motivaciones deben proceder siempre de Él.
Con frecuencia damos gran importancia a nuestra conducta, a las obras y a la práctica. Pero lo que siempre debemos enfatizar es la gracia: gracia que restaura el alma, no legalismo. Cuando la conciencia se reactiva por las demandas de la gracia, esto conducirá a una _práctica santa en todo lo que hagamos._
_Adaptación DHIN 2024_ J. N. Darby (1800-1882)

