Autor: Paulo Barbosa
"Te alabaré, oh Señor, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas" (Salmos 9:1).
"Existen solamente dos reglas para el éxito: 1. Nunca diga todo lo que usted sabe." (Roger Lincoln - Escritor)
Estaba leyendo el chiste de ese escritor y recordé que en la vida cristiana las reglas son inversas: ¡Diga todo que usted sabe! Y para que podamos decir todo lo que sabemos es necesario primero que sepamos algo. Y para saber algo sobre nuestro Dios es necesario que tengamos buenas y marcadas experiencias con Él.
Para decir que el amor de Dios es grande es preciso que experimentemos Su grande amor. Y esa experiencia es adquirida cuando le entregamos nuestros corazones para que nos guíe por Sus maravillosos y benditos caminos.
¿Como podremos hablar de fe si vivimos llenos de incertidumbres? ¿Como haremos brillar nuestra esperanza si desistimos fácilmente delante de los primeros fracasos? ¿Como podremos caminar sobre las aguas si no tenemos coraje de salir del barco agitado por fuertes vientos? ¿Como proclamar el perdón de Dios si continuamos enmarañados en nuestros pecados?
¡Necesitamos decir todo lo que sabemos! Decir que nuestra antigua vida insípida ahora es una vida abundante y llena de brillo; decir que la vieja naturaleza, malhumorada, cercada de quejas y murmuraciones ha fracasado y estuvo marcada por las derrotas. Ahora todo es diferente, pleno de regocijo y alegría; podemos decir que andamos con el Señor, con manos dispuestas para Él, seguros de que nuestra victoria está luego adelante.
¿Su vida cristiana ha sido auténtica? ¿Su testimonio ha engrandecido el nombre de Jesús? ¿Sus actitudes han hablado a todos los que están alrededor suyo que el Señor transformó su vida? Muchos están esperando que usted hable de Cristo para encontrar la verdadera felicidad.
Paulo Barbosa Un ciego en el Internet paulobarbosa@ministeriopararefletir.com.br Ministerio Para Reflexionar
(Tomado de la lista de correo de "Siguiendo sus Pisadas")
"Te alabaré, oh Señor, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas" (Salmos 9:1).
"Existen solamente dos reglas para el éxito: 1. Nunca diga todo lo que usted sabe." (Roger Lincoln - Escritor)
Estaba leyendo el chiste de ese escritor y recordé que en la vida cristiana las reglas son inversas: ¡Diga todo que usted sabe! Y para que podamos decir todo lo que sabemos es necesario primero que sepamos algo. Y para saber algo sobre nuestro Dios es necesario que tengamos buenas y marcadas experiencias con Él.
Para decir que el amor de Dios es grande es preciso que experimentemos Su grande amor. Y esa experiencia es adquirida cuando le entregamos nuestros corazones para que nos guíe por Sus maravillosos y benditos caminos.
¿Como podremos hablar de fe si vivimos llenos de incertidumbres? ¿Como haremos brillar nuestra esperanza si desistimos fácilmente delante de los primeros fracasos? ¿Como podremos caminar sobre las aguas si no tenemos coraje de salir del barco agitado por fuertes vientos? ¿Como proclamar el perdón de Dios si continuamos enmarañados en nuestros pecados?
¡Necesitamos decir todo lo que sabemos! Decir que nuestra antigua vida insípida ahora es una vida abundante y llena de brillo; decir que la vieja naturaleza, malhumorada, cercada de quejas y murmuraciones ha fracasado y estuvo marcada por las derrotas. Ahora todo es diferente, pleno de regocijo y alegría; podemos decir que andamos con el Señor, con manos dispuestas para Él, seguros de que nuestra victoria está luego adelante.
¿Su vida cristiana ha sido auténtica? ¿Su testimonio ha engrandecido el nombre de Jesús? ¿Sus actitudes han hablado a todos los que están alrededor suyo que el Señor transformó su vida? Muchos están esperando que usted hable de Cristo para encontrar la verdadera felicidad.
Paulo Barbosa Un ciego en el Internet paulobarbosa@ministeriopararefletir.com.br Ministerio Para Reflexionar
(Tomado de la lista de correo de "Siguiendo sus Pisadas")

