19-02-2015, 04:34 PM
Autor: Paulo Barbosa
"Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos" (Mateo 10:31) .
Un joven, que estaba intentando establecerse como plantador de melocotones, trabajó duro e invirtió todo su dinero en una plantación de melocotones. Su plantío floreció de manera maravillosa, pero, vino una escarcha y destruyó todo.
Él no fue a la iglesia al final de la semana siguiente, ni de la próxima, ni tampoco de la otra. Su ministro fue visitarlo para saber el motivo de su ausencia. El joven, viendo la preocupación de su pastor, exclamó: "Yo no iré más a los cultos. ¿Piensa que yo puedo adorar un Dios que gusta tan poco de mí que permitió que una escarcha destruyese todos mis melocotones? El viejo ministro lo miró en silencio por algunos momentos, y le dijo con ternura: "Dios lo ama a usted mucho más que a sus melocotones. Sabe que mientras los melocotones crecen mejor sin escarchas, es imposible que los mejores hombres crezcan sin ellas. Su propósito es hacer crecer hombres, y no melocotones".
Nosotros nos preocupamos tanto con nuestros intereses materiales que fallamos en percibir que ellos atacan nuestros corazones, impidiendo nuestro crecimiento espiritual. Frecuentemente Dios tiene que abrir nuestros ojos hacia los valores reales de la vida, sacando de nosotros las cosas de menor valor.
En los días actuales hemos visto la iglesia de Cristo caminar por direcciones más materiales que espirituales. Las promesas del Señor, dejadas en Su palabra, fueron olvidadas. Las nuevas promesas se reducen a prosperidad, y prosperidad, y prosperidad, y lo demás no importa mucho. Sin embargo, los que siguen en esa dirección, están sujetos a las "escarchas" de este mundo, que de un día para el otro destruyen sueños, causan grandes decepciones, dejan marcas que, en muchos casos, jamás desaparecen.
¡Somos más importantes que la prosperidad! ¡Somos más valiosos que todo el dinero del mundo! ¡Somos mucho más amados por el Señor que todos los tesoros de la tierra! La escarcha de las frustraciones puede destruir nuestro materialismo, pero nunca destruirá nuestra comunión con Dios ni nuestra fe.
El cultivo de nuestros melocotones materiales no nos conducirá al Cielo -- Cristo es el Camino. Es nuestro interés principal, la razón de nuestra felicidad. Dios nos ama, más que a pajaritos, más que a melocotones, más que a todo en este mundo. ¡Qué grande bendición!
Visite nuestra página en Español: www.ministeriopararefletir.com.br y click en Ministerio Para Reflexionar
(Tomado de la lista de correo de "Siguiendo sus Pisadas")
-Escrito y enviado por Paulo Barbosa, un ciego en el Internet, a quien agradecemos su gentileza-
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"Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos" (Mateo 10:31) .
Un joven, que estaba intentando establecerse como plantador de melocotones, trabajó duro e invirtió todo su dinero en una plantación de melocotones. Su plantío floreció de manera maravillosa, pero, vino una escarcha y destruyó todo.
Él no fue a la iglesia al final de la semana siguiente, ni de la próxima, ni tampoco de la otra. Su ministro fue visitarlo para saber el motivo de su ausencia. El joven, viendo la preocupación de su pastor, exclamó: "Yo no iré más a los cultos. ¿Piensa que yo puedo adorar un Dios que gusta tan poco de mí que permitió que una escarcha destruyese todos mis melocotones? El viejo ministro lo miró en silencio por algunos momentos, y le dijo con ternura: "Dios lo ama a usted mucho más que a sus melocotones. Sabe que mientras los melocotones crecen mejor sin escarchas, es imposible que los mejores hombres crezcan sin ellas. Su propósito es hacer crecer hombres, y no melocotones".
Nosotros nos preocupamos tanto con nuestros intereses materiales que fallamos en percibir que ellos atacan nuestros corazones, impidiendo nuestro crecimiento espiritual. Frecuentemente Dios tiene que abrir nuestros ojos hacia los valores reales de la vida, sacando de nosotros las cosas de menor valor.
En los días actuales hemos visto la iglesia de Cristo caminar por direcciones más materiales que espirituales. Las promesas del Señor, dejadas en Su palabra, fueron olvidadas. Las nuevas promesas se reducen a prosperidad, y prosperidad, y prosperidad, y lo demás no importa mucho. Sin embargo, los que siguen en esa dirección, están sujetos a las "escarchas" de este mundo, que de un día para el otro destruyen sueños, causan grandes decepciones, dejan marcas que, en muchos casos, jamás desaparecen.
¡Somos más importantes que la prosperidad! ¡Somos más valiosos que todo el dinero del mundo! ¡Somos mucho más amados por el Señor que todos los tesoros de la tierra! La escarcha de las frustraciones puede destruir nuestro materialismo, pero nunca destruirá nuestra comunión con Dios ni nuestra fe.
El cultivo de nuestros melocotones materiales no nos conducirá al Cielo -- Cristo es el Camino. Es nuestro interés principal, la razón de nuestra felicidad. Dios nos ama, más que a pajaritos, más que a melocotones, más que a todo en este mundo. ¡Qué grande bendición!
Visite nuestra página en Español: www.ministeriopararefletir.com.br y click en Ministerio Para Reflexionar
(Tomado de la lista de correo de "Siguiendo sus Pisadas")
-Escrito y enviado por Paulo Barbosa, un ciego en el Internet, a quien agradecemos su gentileza-
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