13-06-2008, 01:18 PM
PREGUNTA
¿Es el homosexualismo una consecuencia de un desbalance hormonal? Si es así, el Señor no lo vería como algo abominable, al ser de origen natural.
RESPUESTA:
Sin duda que este es un tema delicado, y desde el punto de vista orgánico, o médico, debería ser abordado por un profesional idóneo en la materia, por lo que me abstendré de incursionar en ese aspecto.
No obstante, de una cosa podemos estar seguros: Nadie “nace” homosexual. Aquí tenemos que considerar que deficiencia hormonal (o como se llame la anomalía) no es necesariamente sinónimo de perversión.
Como ejemplo, remitámonos al ámbito cristiano. Conocemos a algunos creyentes que quizás por alguna razón genética tienen tendencias, digámoslo con todo respeto, algo "afeminadas", lo que se nota a veces en ciertos gestos y hasta en un modo amanerado de hablar. Pero, ¿Eso implica que debamos considerarlos como “homosexuales”? Definitivamente no, pues no se convirtieron en inmorales sino en hijos de Dios, habiendo sido salvos por la gracia del Señor. Ellos crucificaron la carne con sus pasiones y deseos (Gá,5:24) y se guardan sin mancha del mundo. (Stg.1:27)
Entonces, el caso es que no hay homosexuales “por nacimiento” en función de su genética, sino que llegan a serlo por elección cuando se pervierten y se involucran en prácticas sexuales desviadas. Esto incluye tanto a los sujetos pasivos como a los activos, de modo que la calificación de homosexuales les cabe a todos los que mantienen relaciones sexuales con personas del mismo sexo, salvo a las víctimas de violación o abuso, que obviamente no tuvieron posibilidad de elección.
Por lo tanto, toda depravación sexual es abominable delante de Dios, y de ningún modo se puede justificar invocando la condición natural de quien se involucre en ella.
¿Es el homosexualismo una consecuencia de un desbalance hormonal? Si es así, el Señor no lo vería como algo abominable, al ser de origen natural.
RESPUESTA:
Sin duda que este es un tema delicado, y desde el punto de vista orgánico, o médico, debería ser abordado por un profesional idóneo en la materia, por lo que me abstendré de incursionar en ese aspecto.
No obstante, de una cosa podemos estar seguros: Nadie “nace” homosexual. Aquí tenemos que considerar que deficiencia hormonal (o como se llame la anomalía) no es necesariamente sinónimo de perversión.
Como ejemplo, remitámonos al ámbito cristiano. Conocemos a algunos creyentes que quizás por alguna razón genética tienen tendencias, digámoslo con todo respeto, algo "afeminadas", lo que se nota a veces en ciertos gestos y hasta en un modo amanerado de hablar. Pero, ¿Eso implica que debamos considerarlos como “homosexuales”? Definitivamente no, pues no se convirtieron en inmorales sino en hijos de Dios, habiendo sido salvos por la gracia del Señor. Ellos crucificaron la carne con sus pasiones y deseos (Gá,5:24) y se guardan sin mancha del mundo. (Stg.1:27)
Entonces, el caso es que no hay homosexuales “por nacimiento” en función de su genética, sino que llegan a serlo por elección cuando se pervierten y se involucran en prácticas sexuales desviadas. Esto incluye tanto a los sujetos pasivos como a los activos, de modo que la calificación de homosexuales les cabe a todos los que mantienen relaciones sexuales con personas del mismo sexo, salvo a las víctimas de violación o abuso, que obviamente no tuvieron posibilidad de elección.
Por lo tanto, toda depravación sexual es abominable delante de Dios, y de ningún modo se puede justificar invocando la condición natural de quien se involucre en ella.

