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		<title><![CDATA[Foro de la Biblia - Libros de la Biblia]]></title>
		<link>https://www.forodelabiblia.net/</link>
		<description><![CDATA[Foro de la Biblia - https://www.forodelabiblia.net]]></description>
		<pubDate>Wed, 24 Jun 2026 00:23:24 +0000</pubDate>
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			<title><![CDATA[La Biblia, el libro prohibido]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2978.html</link>
			<pubDate>Fri, 21 Jun 2019 15:58:04 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
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			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Biblia: El libro prohibido (Parte I)</span><br />
<br />
Con sus miles de dioses en el primer siglo de la era cristiana, el estado romano era la forma más refinada que tenía Satanás para controlar al pueblo de Dios y su creación. La religión era puro misticismo. El monoteísmo era la madre y hermana gemela de la desesperación, lo cual era evidente por el pueblo judío pisoteado y dividido.<br />
<br />
La gloria del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Shekinah</span> de Israel había partido. Las diez tribus del reino unido de David habían sido dispersadas 700 años antes y la mayoría de judíos desde el cautiverio en Babilonia habían rehusado regresar a su tierra natal. El desasosiego civil en Palestina era desenfrenado y la nación estaba gobernada por Herodes, un demonio. Todos los caminos conducían a Roma y la desesperanza caracterizaba la nación bajo el dominio romano. Bretaña era el extremo de la tierra y una espina en el costado de Roma, ya que su pueblo era el único capaz de enfrentarse a las legiones romanas y luchar de pie. Los británicos eran un pueblo extraordinario con un destino fuera de lo común.<br />
<br />
¿Cuántas personas hoy saben que Constantino era británico? Todos los registros prueban este hecho, pero la historia se rescribió en favor de un origen y autoridad diferentes para la iglesia cristiana. Cuando él asumió el título de César romano, Roma se convirtió en la sede de la iglesia cristiana y así se cambió el lugar de origen del cristianismo a fin de validar su autoridad. Para el año 590 de la era cristiana, 275 años después de Constantino, el Papa Gregorio envió a Agustín a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"cristianizar"</span> a Inglaterra, pero Agustín fielmente registró que el cristianismo ya existía en Inglaterra muchos siglos antes de su llegada.<br />
<br />
La tradición enseña que la iglesia madre donde se originó el cristianismo en Inglaterra estaba en Glastonbury, y que fue fundada por José de Arimatea en el año 36, sólo tres años después de la muerte y resurrección de Jesús, siendo pastoreada posteriormente por él mismo. Esta nueva religión cristiana sobrepasó el druidismo y se propagó hasta Gales, Cornwall, Escocia e Irlanda. Solidificó a un pueblo destinado a enfrentarse a las legiones romanas en un asedio que prevaleció por 300 años.<br />
<br />
Se necesitó de la encarnación, de que el propio Dios se hiciera carne, para acabar con el mito de Roma y quebrantar el dominio de Satanás en la tierra. Jesús lo hizo mediante la obediencia al Padre, no a través de una revolución pacífica tal como la que llevó a cabo Gandhi. En el mundo judeo cristiano, la forma más eficaz de resistir la tiranía es obedeciendo a Dios, pero este punto de vista lo rechaza el mundo secular. En la Palabra de Dios está registrado que el Creador tiene control sobre la historia. Sus libros están colmados con recuentos de personas cuyo mayor anhelo era llegar al cielo mediante la obediencia y paciencia, ya que Dios tiene cientos de promesas para todos los que confían en él. La Biblia no es el hombre en una búsqueda continua por Dios, sino la historia de Dios descendiendo del cielo y viniendo a buscar al hombre.<br />
<br />
Jesucristo fue un revolucionario que confundió a sus antagonistas. César era considerado un dios con todo el poder y autoridad que le otorgaba esa posición. El imperio romano era la obra maestra de Satanás, el aparato perfeccionado después de todas sus fallas con Babilonia, Asiria, Persia y Grecia. No obstante, el Señor Jesucristo sólo necesitó cinco segundos para despojar a César de toda su deidad, cuando dijo: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" </span></span>(Mt. 22:21). En el proceso, César se convirtió en sólo otro rey y Dios fue restaurado para siempre a su posición eterna.<br />
<br />
Los mil años que Satanás pasó perfeccionando su sistema para tomar control de la tierra, fueron destruidos en el lapso de tiempo que necesitó el Señor para pronunciar estas 17 palabras. Jesucristo fue <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo"</span></span> (Jn. 1:29). Eso fue una realidad cuando se hizo obediente hasta morir en la cruz. Con su muerte y sepultura, la ley fue satisfecha y con su resurrección el hombre fue justificado, ¡porque él vive! Sus últimas palabras antes de ascender al Padre contienen la gran comisión:<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" </span></span>(Mt. 28:19).<br />
<br />
El fruto del trabajo de José de Arimatea en Inglaterra, se extendió hasta la costa oeste de Escocia en donde se encuentra la pequeña isla de Iona, de sólo cuatro kilómetros de largo por dos kilómetros 400 metros de ancho, con unos cientos de hectáreas de terreno cultivable. Allí en el año 564, durante la cristianización de Europa, un misionero de Irlanda llamado Columba estableció una escuela de predicadores. Por 34 años evangelizaron el territorio principal y las islas vecinas.<br />
El colegio en Iona era difícilmente un monasterio, al profesorado le permitían casarse y el programa de estudios estaba designado para entrenar eruditos y misioneros para que partieran como soldados de Cristo, conquistando y ocupando los territorios aledaños habitados por paganos. En esta pequeña isla se encontraba una escuela que hizo más que todo el cristianismo combinado, durante la edad del oscurantismo, período que abarcó entre los años 500 al 800, predicó un evangelio puro en todas partes de Bretaña y Europa.<br />
<br />
A los eruditos y estudiantes de Iona se les llamaba <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Culdees"</span>. Proclamaban la autoridad de la Escritura y convocaban por el establecimiento de ancianos o presbíteros en cada iglesia para que las gobernaran. Reclamaban su origen desde los apóstoles Juan y Pablo. Esta doctrina estaba en conflicto con el cristianismo romano y finalmente terminaron por chocar. La iglesia Culdee era clandestina en 1297, cuando la iglesia romana prohibió los centros de aprendizaje y dispersó a los maestros. Estos maestros continuaron su trabajo en partes remotas de Escocia y más allá, pero después del año 1297 la antigua iglesia Culdee desapareció como una organización visible.<br />
<br />
Conforme la fe antigua avanzaba en forma secreta, sus herederos continuaban promoviendo la reforma. Estos reformadores se encontraban en cada país mucho antes de la Reforma. La persecución mantuvo a estos movimientos ocultos, pero a todo lo ancho de Escocia se encontraban grupos pequeños que miraban al Señor Jesucristo como al único mediador entre Dios y los hombres. En Inglaterra, John Wycliffe fue un producto de la doctrina Culdee y sus seguidores llegaron a ser conocidos por el nombre con que los reconocemos hoy, como Lolardos. En 1494, 30 personas llamadas <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Los Lolardos de Kyle"</span>, cerca de Glasgow, fueron llevadas ante el arzobispo acusadas de herejía. Se supo luego que su herejía consistía en practicar las doctrinas antiguas de la iglesia Culdee.<br />
<br />
La garra mortal de Satanás sobre Inglaterra en los días de Wycliffe y durante las 14 décadas que conllevaron a la Reforma, recordaban al tiempo de Roma. El diablo le había negado al pueblo de Dios su Palabra y tenía sujeta a la iglesia con la noción de que era mejor obedecer las leyes del gobierno que a Dios. El Señor, así como consiguió al apóstol Pablo en el siglo primero, encontró a John Wycliffe y a John Huss en el siglo XIV, a John Colet y Girolamo Savonarola en el siglo XV y a William Tyndale y Martín Lutero en el siglo XVI. Dios siempre usa a siervos que confían en él y le obedecen, para restaurar a los hombres en sus caminos.<br />
<br />
El Señor condujo su orquesta de santos, preparó y le dio forma al campo de batalla para la guerra que se avecinaba. Obedientemente Wycliffe tradujo y entrenó a sus estudiantes los Lolardos, quienes practicaban sus enseñanzas y se convirtieron en instrumentos para distribuir la Palabra de Dios y proveer una selección de nuevos Pablos, para que actuaran cuando llegara la hora de decidir. Su valor y paciencia fueron verdaderamente admirables. Ya para finales del siglo XV, 1.500 años después de la muerte de Wycliffe, la evidencia circunstancial llevó a John Colet a convertirse en el líder secreto de los Lolardos y la evidencia directa nos insta a creer que los Lolardos secretamente influyeron en muchos de los reformadores, incluso sin que se dieran cuenta, a fin de que llevaran a cabo la agenda secreta de hacer que la Palabra de Dios estuviera accesible a las naciones. Sabemos que Colet financió a Erasmo, influyó en Tyndale y fue personalmente responsable de que todos pudieran leer las palabras de Pablo. Una circunstancia similar fue la que experimentó Staupitz, el benefactor de Lutero, quien se advirtió de sus cualidades y consideró que eran necesarias para llevar a cabo la Reforma en Alemania. Fue Staupitz quien le dio a Lutero su primera Biblia y lo animó a predicar en público.<br />
Son muchos los que han ayudado o influido en la vida de siervos de Dios, que predicaron el evangelio. Ignoramos sus nombres, sólo el Señor los conoce, tal como esos cristianos en Damasco que ayudaron a Pablo: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta" </span></span>(Hch. 9:25). Ellos sin embargo, recibirán las recompensas eternas de los apóstoles y reformadores por su obediencia y sacrificio. La última petición del apóstol Pablo en la tierra, preservada en 2 Timoteo, fue de que Timoteo le llevara los libros y pergaminos. Era el año 66 de la era cristiana y las últimas palabras que escribió Pablo, estaban designadas a solidificar el registro para esos que vendrían después. La piedra angular para las iglesias establecidas por Pablo fue: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" </span></span>(2 Ti. 3:16).<br />
<br />
Durante los 33 años que siguieron a la resurrección del Señor, el Espíritu Santo escogió a hombres como instrumentos para que escribieran las cartas y libros que conforman el Nuevo Testamento. Estos escritos cesaron para finales del primer siglo y se convirtieron en la norma para los cristianos en dondequiera que se predicaba el evangelio. Por 500 años el mensaje fue traducido al latín, armenio, siriaco, cóptico y en el idioma de todos los que recibieron el evangelio.<br />
<br />
La ley hebrea, traducida al griego, se conoció como la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Septuaginta</span> o <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Versión de los Setenta</span> y fue reconocida como el canon del Antiguo Testamento. En el año 397 el Sínodo de Cartago oficialmente declaró 27 libros como el Nuevo Testamento y a la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Septuaginta</span> como el Antiguo Testamento, con una nota sobre los 14 libros apócrifos incluidos como instrucción e historia, pero no como escritos inspirados.<br />
<br />
En Belén, Jerónimo, el lingüista y erudito más destacado de su tiempo, fue comisionado por el Papa Dámaso para traducir estos libros de los manuscritos en griego que estaban en su posesión. Quinientos años después la iglesia occidental aceptó universalmente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata</span>. Conforme pasó el tiempo, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata</span> fue adulterada al copiarla, la interpretación del canon quedó limitada a unas cuantas docenas de eruditos en cada generación quienes usurparon la habilidad del Espíritu Santo para actuar por medio de la instrucción individual, tal como se hizo en el principio. Ese era el estado de las cosas para los años 1380, el día de Wycliffe; para 1516, el día de Erasmo y en el 1525, el tiempo de Tyndale.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Prefacio</span><br />
<br />
Era uno de los tiempos más oscuros. La <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"religión" </span>y la superstición controlaban y tenían sometidas a las masas en Europa e Inglaterra. Pero de tiempo en tiempo, en medio de este vacío espiritual y moral, podían escucharse unas cuantas voces de esperanza. Por ejemplo en 1417, John Oldcastle trató de derrocar la tiranía de la iglesia en Inglaterra, pero su esfuerzo fue aplastado con gran sufrimiento. Después de muerto, John Wycliffe se convirtió en el erudito y predicador más admirado en Inglaterra. La admiración que le profesaba el pueblo y su fama, mantuvo la crítica de la iglesia a raya, pero con el tiempo sus enseñanzas terminaron por ser impartidas clandestinamente.<br />
<br />
Fue William Tyndale con su traducción de la Biblia al inglés, quien finalmente resquebrajó los muros de la tiranía espiritual en ese territorio. De hecho, la traducción de Tyndale de la Biblia, no sólo cambió el curso de la historia inglesa, sino que alteró la propagación del evangelio en todo el mundo. Pero... ¿Qué hubo en la vida y obra de Tyndale que afectó tan profundamente el curso de la historia? ¿Podemos ver en ella patrones que necesitan ser recordados y repetidos en nuestro tiempo? Si ha de haber una reforma para Cristo en nuestra cultura de hoy, hay ciertas características de Tyndale que debemos recobrar:<br />
<br />
•NECESITAMOS HABILIDAD: Tyndale era un lingüista dotado. Un experto en hebreo, griego, latín, italiano, español, francés y alemán. Tyndale comprendía con claridad los patrones de pensamiento de su mundo. Pero se concentró en traducir el griego y el hebreo en un inglés noble y articulado.<br />
• NECESITAMOS PUREZA DE ESTUDIO: Tyndale repudió la educación religiosa de su día. Abandonó la búsqueda de un título en teología, por el estudio directo y exposición de la Palabra de Dios, aparte de la interpretación escolástica.<br />
• DEBEMOS TENER PROPÓSITO: Tyndale sentía fuertemente que la Biblia debía estar en manos de todas las personas y en su propio idioma, para así poder escapar de la superstición, ignorancia y abuso de la iglesia.<br />
• NECESITAMOS UN COMPROMISO: Tyndale se dedicó a una sola labor hasta su muerte. No pudo ser disuadido ni distraído. A pesar de todo buscó consejo y enseñanza de amigos y otros, tal como Lutero. Caminó solo con el Espíritu Santo para llevar a cabo el propósito que le encomendara Dios.<br />
Para que verdaderamente pueda tener lugar un despertar espiritual en nuestros días, Dios tendría que levantar escuelas e iglesias, maestros y pastores que ardan con celo profundo y que como William Tyndale se adviertan de la verdad y sigan su ejemplo. Debemos saber cuál es nuestro llamado y propósito en la vida y estar dispuestos a seguirlo.<br />
Para poder comprender el corazón de la Reforma, los estudiantes de la Biblia necesitan estudiar a Wycliffe, Tyndale, Lutero, Calvino y otros. Es necesario estudiar la Palabra de Dios, tal como hicieron estos grandes hombres del pasado. Luego podremos hablarle a nuestra generación con la espada aguda de la verdad y con la profunda comprensión y entendimiento con que Moisés, David, Pablo y Pedro escribieron bajo la inspiración del Espíritu de Dios.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Wycliffe y el auge de los Lolardos</span><br />
<br />
La iglesia romana alcanzó una posición de poder después de la muerte del emperador Constantino Primero en el siglo IV. El sacro imperio romano gobernaba el mundo occidental, desde Constantinopla al oriente, hasta Inglaterra en el oeste y los estados germánicos en el norte. La iglesia de Roma conservaba su control por medio de monasterios ubicados estratégicamente, los que mantenían un monopolio sobre la educación, la vida espiritual y seguridad a todo lo ancho del imperio. Cada monasterio era tan fuerte como sus líderes y la libertad para dirigir, era a menudo directamente proporcional a la distancia de Roma. A lo largo de los siglos tuvieron lugar brotes aislados en pro de la libertad religiosa, pero tan pronto los descubrían eran suprimidos por Roma.<br />
<br />
Durante los mil años que conocemos como la edad del oscurantismo y la edad media, los que se extendieron desde los años 500 hasta el 1500, la iglesia de Roma mantuvo el control absoluto. La técnica para sustentar su poder era simple: Controlar la mente de las personas por medio del control de la educación, y controlar la educación por medio del control del lenguaje. Un imperio, muchos idiomas, pero para la educación e instrucción sólo se permitía el latín. Finalmente los decretos del Papa se convirtieron en texto de estudio, tanto de la ley eclesiástica, como la civil. Hay que admitir que hubo Papas que fueron tolerantes y permitieron la libertad del pensamiento, pero los eruditos sólo podían comunicarse en latín. Una manzana podrida puede dañar todo un barril, por consiguiente, un Papa tirano podía acabar con todo lo que habían hecho sus predecesores. El Papa fue elevado a la posición de Vicario de Cristo y cualquier resistencia a su liderazgo era considerado como un acto de herejía que merecía el castigo de la excomunión, prisión o muerte.<br />
<br />
La acumulación de riquezas conlleva al poder y el poder finalmente provee los mecanismos para reclutar ejércitos y hacer cumplir la voluntad de ese en el poder. Los agentes de la iglesia fueron finalmente utilizados para espiar, mentir e intimidar en una forma que nos recuerda al servicio secreto de Hitler y la KGB de Stalin. Tales agentes del Papa eran conocidos como inquisidores y el período a que me estoy refiriendo ha sido conocido ignominiosamente como la inquisición. La inquisición se originó en 1233 y fue cambiando en varios grados a través del imperio por cerca de 600 años.<br />
<br />
Los abusos de la iglesia de Roma y sus clérigos podían verse, tanto en el reino espiritual de la iglesia como en la vida diaria de las personas. La iglesia exigía la confesión auricular, la penitencia para el perdón, el misticismo de la misa, la creencia en el milagro de la transubstanciación, (de que el pan y el vino en virtud del oficio desempeñado por el sacerdote se convierten en el cuerpo y sangre literal de Cristo), la peregrinación y adoración de los santos. Prohibía terminantemente la lectura de la Biblia en inglés o en cualquier idioma aparte del latín.<br />
<br />
Pero... ¿Cuáles eran las fuerzas, presiones, abusos, excesos, distorsiones y perversiones que mantenían atados a los eruditos, en dondequiera que se permitía la libertad académica? ¿Cuáles eran las circunstancias que afectaban el estado de las cosas, impidiendo que los hombres de letras no se atrevieran a arriesgar su posición e influencia al revelarse contra la autoridad de una iglesia que por cientos de años había dominado con su garra sacrosanta la mente de las personas, así fueran campesinos, sacerdotes, eruditos, obispos, príncipes y reyes?<br />
<br />
En la primera década del siglo XVI, la lista de abusos que hacían mofa de la verdad y convertían en hipócritas a esos que permanecían silenciosos, incluía lo siguiente:<br />
<br />
• Más de 100.000 prostitutas eran empleadas por la iglesia con la aceptación universal, gracias a la proclamación de Agustín quien declaró que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«eran un mal necesario».</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">• "Los artefactos que pertenecieron a Jesús"</span> fueron estratégicamente colocados en santuarios, con el propósito de obligar a las personas a que realizaran peregrinaciones patrocinadas por la iglesia a un precio exorbitante.<br />
• Las indulgencias eran garantizadas por crímenes que variaban desde adulterio hasta asesinatos, dejando al estado sin poder alguno para perseguir al criminal. Es bien conocido que el Papa Julio II, quien reinó entre 1503 al 1515, le garantizó tal indulgencia al futuro Papa León X, quien estaba casado y tenía dos hijos y todo a pesar de la exigencia del celibato sacerdotal. También es ampliamente conocido que Erasmo era hijo ilegítimo de un sacerdote. Incluso, las indulgencias eran a menudo otorgadas por dinero, a personas que pagaban por adelantado un acto criminal que todavía no habían cometido.<br />
• El obispo Tetzel, el mensajero especial tanto de Julio II como de León X, se apropió de grandes sumas de dinero de los feligreses, para la construcción de la Basílica de San Pedro, garantizándoles el perdón por la expiación en el purgatorio.<br />
• Julio II y León X, declararon la guerra santa para justificar los asesinatos en masa de los judíos a fin de robarles su dinero y posesiones para financiar la construcción del Vaticano, principalmente la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. El Papa León X reveló la verdad de sus convicciones cuando dijo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«¡Cuán beneficiosa ha sido para nosotros la fábula de Cristo!»</span><br />
Las tensiones creadas por la resistencia a la tiranía de la iglesia, no fueron producto del gnosticismo, sino de la verdad propagada por la Sociedad Secreta de hombres y mujeres que conocían la Biblia. Ellos se infiltraron en la sociedad por miles y sus prácticas de reclutamiento eran muy creativas. Constantemente marcaban a niños dotados para impartirles sus enseñanzas. Sus reuniones eran clandestinas y siempre consistían en: enseñanza de la Biblia, comunión y tácticas designadas para evitar las autoridades. La propagación de sus doctrinas demandaba resistencia a cuatro puntos principales de la iglesia en Roma:<br />
• Las peregrinaciones.<br />
• La adoración de los santos.<br />
• La prohibición de no poder leer la Escritura en otro idioma diferente al latín.<br />
• La creencia de la presencia carnal de Cristo en el sacramento de la eucaristía.<br />
<br />
En los primeros años del movimiento, aproximadamente entre 1375 al 1435, el celo de los Lolardos se manifestó en varios grados de osadía. Muchos de los jóvenes zelotes rehusaron retractarse de sus convicciones cuando eran capturados y torturados por los inquisidores. Su destino a menudo fue morir quemados en la hoguera. En el occidente de Inglaterra en 1417, la violencia se desató bajo el militante zelote, John Oldcastle, quien intentó derrocar la tiranía de la iglesia. Esto incitó al monarca quien aplastó la rebelión con la fuerza militar. De ahí en adelante el movimiento de los Lolardos se tornó clandestino. Su número aumentó y su secreto llegó a ser sofisticado y ganó convertidos entre todas las clases sociales, especialmente entre los mercaderes aventureros, cuya riqueza y poder aumentó dramáticamente conforme Inglaterra se convertía en una nación marinera. Las tácticas de supervivencia fueron alteradas drásticamente para la última mitad del siglo XV. Esos en la sociedad lograban evitar la persecución declarándose ignorantes o equivocados.<br />
<br />
Pero... ¿De qué estaban hechos estos hombres? ¿Cuál era la fuente de inspiración que los motivaba a poner en peligro sus vidas y las de sus familiares y amigos? El padre espiritual de ellos fue John Wycliffe, el predicador más exaltado durante el siglo XIV. Era profesor de la Biblia y presidente de la Universidad de Balliot en Oxford. Su fama como el hombre más ilustrado de su tiempo atrajo a estudiantes de todo el continente y de Inglaterra. Su intolerancia contra los abusos de la iglesia, frailes mendigos, clérigos ignorantes, obispos políticamente motivados y la falta de acceso a la Escritura en el idioma común de las personas, al igual que contra las exigencias de la iglesia con el monarca y su involucramiento en la ley civil y el orden, lo convirtieron en el campeón de la separación de la iglesia y del estado. Wycliffe fue un gigante mental, bien versado en la ley, teología, filosofía y lógica. Su crítica de las prácticas de la iglesia con respecto a la transubstanciación, la fijación de impuestos y el tolerar clérigos ignorantes, atrajo el respeto y admiración del monarca. Ana de Bohemia, esposa del rey Ricardo y John de Gante, príncipe de Gales y monarca en ausencia mientras el rey Ricardo estaba en la cruzada en Jerusalén, eran amigos y admiradores de Wycliffe y lo protegían de la persecución de la jerarquía de la iglesia. Los salones en donde impartía sus enseñanzas se veían colmados con discípulos que se asombraban de su lógica y candor. Wycliffe era una figura imponente con su cabello y barba blancos. Consideraba la iglesia como una desgracia para el pueblo de Dios y para las personas a quienes instruía en el camino del Señor. Fueron muchos los intentos que se hicieron por silenciar a este valeroso predicador, sin embargo, sus amigos en posiciones de poder libraron su vida, incluso durante su tercer juicio en el que se le acusó de herejía.<br />
<br />
La pasión de Wycliffe por traducir la Biblia del latín al inglés vernáculo de la edad media, finalmente provocó su despido de Oxford. Allí puso una tienda cerca de su iglesia en Lutterworth en 1375, en donde entrenaba a sus discípulos para que les predicaran la Palabra de Dios a los comerciantes y mercaderes en el pueblo. Sus jóvenes predicadores, los Lolardos, llevaban porciones traducidas de la Escritura escritas a mano, de villa en villa. Las leían e instruían a las personas que se reunían en cada lugar. En ese tiempo, sólo los educados podían leer y escribir y sin la imprenta que todavía no se había inventado, la labor de ellos era todavía más lenta. Su celo debía enfrentarse a la resistencia del clero, que resultaba a menudo en persecución severa y muerte en la hoguera. Wycliffe le enseñó a sus predicadores que debían esperar persecución, y que si se veían confrontados no huyeran del martirio. Wycliffe consideraba que era necesario el sacrificio de estos jóvenes para poder despertar a las multitudes y a la monarquía.<br />
<br />
Las probabilidades de despertar a las masas ignorantes en la época de Wycliffe eran abrumadoras. Necesitó diez meses para transcribir toda la Biblia y fue una labor muy costosa. El tiempo no estaba a su favor. El último día de 1384, la víspera de año nuevo, Wycliffe le dio a un seguidor instrucciones para continuar el trabajo y partió a reunirse con los santos en el cielo. Fue un hombre en contra del mundo. Su papel fue educar, reclutar, escribir, defender y estudiar. Sus amigos en posiciones estratégicas y estudiantes, le protegían los flancos mientras desempeñaba su labor. Era literalmente una Biblia ambulante. Fue doctor de doctores y verdaderamente una <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"universidad"</span> en el sentido más puro de la palabra. Iluminaba las Escrituras para esos que tenían oídos para escuchar. El grito de batalla de sus seguidores era: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" </span></span>(Ro. 8:31).<br />
<br />
El celo de Wycliffe por el nacionalismo y el gobierno propio dentro del estado, encendió el fuego que John Huss transformaría en un infierno en el continente. Huss desarrolló su teocracia y filosofía por el nacionalismo en virtud de estudiantes de intercambio que eran patrocinados en Oxford por la iglesia en Praga, entre 1365 y 1375. Los estudiantes escribieron cada palabra que Wycliffe explicaba en los salones de clase durante sus cursos de dos años y Huss se benefició de sus notas. Para el tiempo en que Huss fue acusado de herejía por la iglesia, sus doctrinas habían influenciado tanto a las personas que no había forma de darle marcha atrás al curso que habían tomado las cosas. Cuán irónico fue el destino de Huss, ya que sus enemigos le quemaron en la hoguera usando los manuscritos de las conferencias de Wycliffe para encender el fuego.<br />
<br />
Más de cien años después, Martín Lutero se beneficiaría de los escritos de Wycliffe en Inglaterra y de los logros de Huss en el continente, sin los cuales el orgullo nacionalista que permitió que Lutero resistiera y creciera, ciertamente se habría extinguido. Tyndale por su parte se benefició del amor que sentía Wycliffe por Dios en una forma muy diferente. El desestimar la necesidad de un intercesor terrenal con Dios significaba que Tyndale podía tener acceso al Padre celestial incluso mientras estaba en exilio y sin la asistencia de la iglesia. Jesucristo era el único intercesor a quien Tyndale se comprometió a obedecer.<br />
<br />
La muerte de Wycliffe trajo un respiro de alivio a la iglesia de Roma, la que no anticipó las consecuencias de su vida y sus enseñanzas. Su epitafio es futurista y fue mejor declarado por Simón el hijo de Onías, en el libro apócrifo de Eclesiástico 50:6,7:<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> «Como la estrella de la mañana entre nubes, como la luna llena en los días de plenilunio; como el sol radiante sobre el templo del Altísimo»</span>. Wycliffe se ganó y merece el título que le diera la historia de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Estrella de la mañana de la Reforma».</span><br />
La posición de Wycliffe pasó a John Purvey, quien continuó traduciendo al inglés manuscritos bíblicos y folletos designados para instruir a las masas y restablecer la iglesia tal como fuera en el siglo primero. Purvey vivió con Wycliffe y absorbió sus enseñanzas, opiniones y filosofía. Continuó en su compañía hasta el día de su muerte. Llenó el vacío que provocó la muerte de Wycliffe con incasable energía, valor y resistencia, asegurando que su maestro no había muerto en vano.<br />
<br />
Algunos de los folletos que escribiera Wycliffe circularon por miles en los años que siguieron a su muerte. Promovió el entendimiento del sacramento de la comunión y llevó la santa cena del Señor de regreso a los hogares, tal como lo enseñaban y observaban los cristianos en el primer siglo. John Purvey revisó y aceleró la producción de las Biblias en inglés de Wycliffe. El movimiento proliferó y muchos seguidores continuaron actuando clandestinamente conforme se intensificó la persecución de la iglesia en sus esfuerzos por hacerle un alto a lo que Wycliffe le había dado credibilidad entre todas las clases sociales.<br />
<br />
Los Lolardos eran maestros celosos del evangelio en su propio idioma. Su número se multiplicó en forma logarítmica, tal como lo hicieran los seguidores del apóstol Pablo 1.350 años antes. Porciones de la traducción sagrada de Wycliffe circularon en forma amplia y se convirtieron en texto de estudio para el emergente idioma inglés. El evangelio en el dialecto inglés de la edad media servía como texto de estudio para enseñar a miles. Por medio de los Lolardos, los escritos y la filosofía de Wycliffe constituyeron la fundación que educó a campesinos y eruditos en el nacionalismo y libertad. Wycliffe escribió en inglés y en latín y su obra fue traducida asimismo en el idioma vernáculo del continente.<br />
<br />
Considere un ejemplo del éxito de Wycliffe en la proliferación del Evangelio. En junio de 1394, Arundel, el arzobispo de York, pronunció el sermón en el funeral de Ana de Bohemia, reina esposa de Ricardo II. Él se refirió a ella como a alguien que no era ajena a los cuatro evangelios en inglés y que como resultado de leer estos libros: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«había aprendido más que los prelados»</span>. Además, Arundel había examinado los libros y declaró: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Que eran buenos y verdaderos»</span>. Esto demostró que la traducción había penetrado en los palacios y que la estudiaba la realeza.<br />
<br />
Para 1408 la propagación del Lolardismo estaba causando grande alarma entre la iglesia. Catorce años después de haber predicado el sermón en el funeral, el arzobispo de York cambió de idea y reunió a la jerarquía de la iglesia en Oxford para desacreditar y prohibir la Biblia de Wycliffe. Este fue el decreto de la iglesia: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Por consiguiente, decretamos y ordenamos, que a partir de este momento nadie sin autorización podrá traducir ninguna parte de las Sagradas Escrituras al inglés o a cualquier otro idioma, bajo ninguna forma de libro o tratado» (Baxter's Hexapla, 1841).</span><br />
<br />
Esta fue la primera y la única prohibición autorizada de que las Escrituras no se tradujeran al inglés y constituyó la base para muchas persecuciones subsiguientes. Fue un instrumento de terror suspendido sobre las cabezas de todos los ingleses que se atrevían a leer por sí mismos la Palabra de Vida en su lengua materna.<br />
Incluso después de la muerte de Wycliffe el odio contra su persona continuó creciendo. Finalmente en 1428, 44 años después de su muerte, el Papa Martín V ordenó que los restos de Wycliffe fueran exhumados y quemados. Este acto inhumano se llevó a cabo. Las cenizas de Wycliffe fueron arrojadas al río Swift, un pequeño riachuelo que corría cerca de la iglesia en el pueblo de Lutterworth.<br />
<br />
Los Lolardos de finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI fueron dispersados a través de Inglaterra y el continente. Sin embargo, cuando comenzó el siglo XVI y la Nueva Enseñanza se propagaba en el extranjero, ellos continuaron contrabandeando literatura en los campos de Inglaterra y en el continente. Esencial a la proliferación de esta Nueva Enseñanza fue la invención europea de la imprenta en 1454 por Johann Gutenberg en Mainz, Alemania. Antes de su invención, se necesitaban meses para copiar un solo libro de la Biblia a mano. Por consiguiente, los libros eran escasos. Martín Lutero tenía más de 20 años antes de tener una Biblia. Ahora la contienda por la mente de los hombres y mujeres, contaba con la ventaja de que tanto la iglesia como los reformadores poseían los medios para propagar sus doctrinas.<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Colet y Erasmo</span><br />
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En 1453 Constantinopla, la capital de la ortodoxia oriental, cayó en manos de los turcos. Esto constituyó una tragedia para los ortodoxos de oriente, pero una bendición para el mundo occidental. Antes que la ciudad sucumbiera, eruditos y miembros de las clases altas reconociendo su condenación inminente, huyeron al occidente. Se llevaron con ellos sus códices y rollos que describían la antigua cultura de Platón, Sócrates y Aristóteles, al igual que escritos desconocidos de los primeros padres de la iglesia. También llevaron la Escritura en sus lenguajes originales. El estudio de estos manuscritos dejó al descubierto los errores en <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata Latina</span> y avivaron el fuego para el nuevo estudio.<br />
<br />
Para el siglo XVI había llegado una nueva generación que había absorbido la Nueva Enseñanza casi sin crítica. Estaban más que seguros de su independencia y más que impacientes en su oposición a la oscuridad e intolerancia. Esta nueva generación en Inglaterra estuvo caracterizada por John Colet, decano de la Catedral de San Pablo, quien tras retornar desde Italia en 1496 tomó un sendero irreversible el cual permitió que las Escrituras le hablasen directamente a las personas en los bancos por primera vez. Lo que era completamente nuevo en las conferencias de Colet era la teología de Pablo, enseñada en inglés tal como había sido traducida del griego original, sin ninguna otra interpretación que las propias palabras de Pablo.<br />
<br />
Colet, el hijo del alcalde de Londres, había continuado sus estudios en Italia bajo eruditos griegos capaces de enseñar el lenguaje en el cual se había escrito el Nuevo Testamento. La influencia de Savonarola había puesto un sello en la vida de Colet y encendió el fuego en su alma. Savonarola fue un gran predicador que llevó a la cultura italiana de regreso al cristianismo y esa misma predicación tocó la vida y alma del inglés visitante. Colet fue un estudiante entusiasta del griego del Nuevo Testamento y adoptó la decisión histórica de predicar y enseñar cuando retornó a Inglaterra.<br />
<br />
Las conferencias subsecuentes de Colet en Oxford fueron una época en la historia de la exposición bíblica. Fue un intento para permitir que Pablo hablara por sí mismo. El apóstol Pablo era real para Colet y sus conferencias convertían a Pablo en una persona viva para su audiencia. Colet reconoció la necesidad de tener la Biblia en el lenguaje original de los pueblos. Es cierto que sin sus conexiones políticas en el gobierno habría sufrido el martirio por sus innovaciones. También queda muy poca duda respecto a la influencia de Colet en la educación temprana de William Tyndale.<br />
<br />
Desde Orígenes, uno de los primeros padres de la iglesia del siglo III, era algo automático entre la iglesia, tan influenciada por Agustín, considerar cada frase e incluso cada palabra de la Escritura en latín como alegórica. Además del primer significado, el literal, se acumulaban los significados alegóricos. Los animales por ejemplo sugerían virtudes. Los significados tropológicos o morales, involucraban figuras de la moral y los anagógicos o místicos, por la palabra griega que significa <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«elevar»</span>, se referían a glorias futuras.<br />
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El ejemplo más famoso de esta escuela antigua de exégesis bíblica es la palabra <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jerusalén</span>, la cual literalmente significa <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«la ciudad de los judíos»</span>; alegóricamente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«la iglesia de Cristo»</span>; tropológicamente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«el alma humana»</span> y anagógicamente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«la ciudad celestial»</span>. El resultado de esta forma de exégesis presentaba la teología de Pablo como algo muy místico para el hombre común y a menudo pervertía el propio significado de las palabras del apóstol. Colet puso a un lado todo esto y decidió no tener nada que ver con la iglesia que había sido tan negligente con el significado literal de la Biblia en favor de las interpretaciones alegóricas, tropológicas y anagógicas.<br />
<br />
Quizá todo habría acabado con el propio Colet si no hubiera sido por Erasmo de Rotterdam quien fue influenciado por él. Erasmo era un diplomático intelectual que se las ingenió para caminar a través de la fina línea entre defender la Reforma y ser acusado de enseñar herejías entre los reformadores. Se convirtió en campeón de los reformadores en su celo por traducir las Escrituras en el lenguaje que tanto hombres como mujeres plebeyos, pudieran entender. Fue el último oportunista que impulsó la libertad académica hasta sus límites cada vez que surgía la ocasión. Erasmo fue intocable en lo que respecta a las críticas del Nuevo Aprendizaje. La amistad de Sir Thomas More y otros en posiciones de poder, le permitieron el acceso a Oxford y más tarde en Cambridge, dejando una marca en la enseñanza progresiva del griego en ambas universidades. Aun así tuvo detractores y críticos, especialmente en Inglaterra. Es reconocido que la pasión de Erasmo por compilar e imprimir un Nuevo Testamento del griego al latín fue todo lo que sus críticos necesitaron para hacer que lo expulsaran de Cambridge en 1514. Ni siquiera su asociación con More y otros líderes de la iglesia, o su posición de poder en la universidad pudo librarlo de la amenaza de juicio o de prisión por su pasión y celo por imprimir un Nuevo Testamento en griego. Por eso fue a Basilea, una ciudad de Suiza en la que se toleraba el Nuevo Aprendizaje y nunca regresó a Inglaterra.<br />
En el otoño de 1515, Froben, un erudito suizo e impresor, contrató a Erasmo para imprimir el Nuevo Testamento en griego. Froben sabía que una obra erudita del Nuevo Testamento en griego, estaba entonces en la imprenta en España bajo el tutelaje del poderoso cardenal Jiménez, el arzobispo de Toledo. En 1514 Jiménez había completado el Nuevo Testamento de una colección más completa de manuscritos griegos, que los de Erasmo.<br />
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En 1516, dos años antes que Jiménez completara su trabajo, Froben y Erasmo imprimieron <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Nuevo Testamento en griego</span>, la primera Biblia autorizada en latín y griego en un milenio. El texto era burdo y contenía errores en la impresión que fueron el resultado de la prisa y manuscritos griegos incompletos. Los manuscritos fueron suministrados por Froben, excepto por dos que Erasmo le prestó a Colet de la biblioteca de San Pablo y en realidad estaban tan incompletos que no completaban un Nuevo Testamento. Además los manuscritos eran relativamente recientes, los más antiguos eran del siglo X. Debido a lo incompleto, Erasmo acabó su traducción al griego de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata.</span><br />
<br />
Erasmo imprimió el griego al costado de su propia traducción en latín, en el proceso le asestó un golpe de muerte a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata</span>. Imprimió notas introductorias que avivaron el fuego de la Reforma y como resultado del fuego que John Colet encendiera 17 años antes, estableció a Pablo como la autoridad del Nuevo Testamento concerniente a la iglesia y su relación con los laicos. Erasmo fue considerado como un erudito destacado de su tiempo. La siguiente exhortación en el prefacio de su Nuevo Testamento, demuestra su valor en la hora crítica: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Estoy en completo desacuerdo con esos que están renuentes a que las Sagradas Escrituras sean leídas por los iliteratos traducida en su propio idioma vernáculo.</span><br />
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<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Deseo incluso que la mujer más humilde lea los evangelios y las epístolas de San Pablo. Anhelo que el granjero pueda cantar una porción de ellos para sí mismo, mientras empuja el arado».</span><br />
<br />
Erasmo y Froben estaban conscientes de lo débil de su obra, no obstante la demanda era abrumadora. Las demandas por el Nuevo Testamento proliferaron y la imprenta de Froben funcionaba día y noche. Las ganancias eran suficientes para imprimir nuevas revisiones, al igual que para financiar proyectos que eran esenciales a las necesidades de los reformadores, tal como literatura de apoyo en defensa de su nuevo movimiento.<br />
<br />
Si Erasmo hubiera poseído un espíritu audaz, habría usado su posición para dirigir. Pero el mundo de la acción no era su mundo. Podía preparar la tierra, pero no recolectar la cosecha. Su resistencia pasiva frustró su nombre en los anales de la Reforma, porque otros segarían lo que él había sembrado. Aunque Erasmo fue cuidadoso y sentía que la discreción era la mejor parte del valor, Tyndale leyó sus palabras y nunca las olvidó, incluso sacrificó su vida para hacerlas una realidad.<br />
La cantidad de coincidencias que tuvieron lugar durante los primeros 16 años del siglo XVII, constituyeron una historia completamente extraordinaria con igual fascinación entre esos que tenían la carga por acabar con el yugo de la tiranía. La colaboración de Froben con Erasmo en este proyecto aseguró la proliferación del texto en griego y evitó las críticas condenatorias. Erasmo fue el hombre más brillante de letras del siglo, conocido y admirado por la jerarquía de la iglesia desde Oxford hasta Roma. Era típico de Erasmo que incluso cuando promovió un cambio revolucionario, fue cuidadoso en mantener las formas externas del decoro. Así que sus actos más radicales nunca conllevaron a una confrontación o colisión con la jerarquía eclesiástica. Este consumado diplomático dedicó su primera traducción libre del latín al griego del nuevo Testamento, al papa León X. En respuesta, León pronunció estas palabras de respeto que disiparon los temores de Erasmo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Estamos gratamente complacidos».</span><br />
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(fin de la primera parte)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Biblia: El libro prohibido (Parte I)</span><br />
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Con sus miles de dioses en el primer siglo de la era cristiana, el estado romano era la forma más refinada que tenía Satanás para controlar al pueblo de Dios y su creación. La religión era puro misticismo. El monoteísmo era la madre y hermana gemela de la desesperación, lo cual era evidente por el pueblo judío pisoteado y dividido.<br />
<br />
La gloria del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Shekinah</span> de Israel había partido. Las diez tribus del reino unido de David habían sido dispersadas 700 años antes y la mayoría de judíos desde el cautiverio en Babilonia habían rehusado regresar a su tierra natal. El desasosiego civil en Palestina era desenfrenado y la nación estaba gobernada por Herodes, un demonio. Todos los caminos conducían a Roma y la desesperanza caracterizaba la nación bajo el dominio romano. Bretaña era el extremo de la tierra y una espina en el costado de Roma, ya que su pueblo era el único capaz de enfrentarse a las legiones romanas y luchar de pie. Los británicos eran un pueblo extraordinario con un destino fuera de lo común.<br />
<br />
¿Cuántas personas hoy saben que Constantino era británico? Todos los registros prueban este hecho, pero la historia se rescribió en favor de un origen y autoridad diferentes para la iglesia cristiana. Cuando él asumió el título de César romano, Roma se convirtió en la sede de la iglesia cristiana y así se cambió el lugar de origen del cristianismo a fin de validar su autoridad. Para el año 590 de la era cristiana, 275 años después de Constantino, el Papa Gregorio envió a Agustín a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"cristianizar"</span> a Inglaterra, pero Agustín fielmente registró que el cristianismo ya existía en Inglaterra muchos siglos antes de su llegada.<br />
<br />
La tradición enseña que la iglesia madre donde se originó el cristianismo en Inglaterra estaba en Glastonbury, y que fue fundada por José de Arimatea en el año 36, sólo tres años después de la muerte y resurrección de Jesús, siendo pastoreada posteriormente por él mismo. Esta nueva religión cristiana sobrepasó el druidismo y se propagó hasta Gales, Cornwall, Escocia e Irlanda. Solidificó a un pueblo destinado a enfrentarse a las legiones romanas en un asedio que prevaleció por 300 años.<br />
<br />
Se necesitó de la encarnación, de que el propio Dios se hiciera carne, para acabar con el mito de Roma y quebrantar el dominio de Satanás en la tierra. Jesús lo hizo mediante la obediencia al Padre, no a través de una revolución pacífica tal como la que llevó a cabo Gandhi. En el mundo judeo cristiano, la forma más eficaz de resistir la tiranía es obedeciendo a Dios, pero este punto de vista lo rechaza el mundo secular. En la Palabra de Dios está registrado que el Creador tiene control sobre la historia. Sus libros están colmados con recuentos de personas cuyo mayor anhelo era llegar al cielo mediante la obediencia y paciencia, ya que Dios tiene cientos de promesas para todos los que confían en él. La Biblia no es el hombre en una búsqueda continua por Dios, sino la historia de Dios descendiendo del cielo y viniendo a buscar al hombre.<br />
<br />
Jesucristo fue un revolucionario que confundió a sus antagonistas. César era considerado un dios con todo el poder y autoridad que le otorgaba esa posición. El imperio romano era la obra maestra de Satanás, el aparato perfeccionado después de todas sus fallas con Babilonia, Asiria, Persia y Grecia. No obstante, el Señor Jesucristo sólo necesitó cinco segundos para despojar a César de toda su deidad, cuando dijo: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" </span></span>(Mt. 22:21). En el proceso, César se convirtió en sólo otro rey y Dios fue restaurado para siempre a su posición eterna.<br />
<br />
Los mil años que Satanás pasó perfeccionando su sistema para tomar control de la tierra, fueron destruidos en el lapso de tiempo que necesitó el Señor para pronunciar estas 17 palabras. Jesucristo fue <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo"</span></span> (Jn. 1:29). Eso fue una realidad cuando se hizo obediente hasta morir en la cruz. Con su muerte y sepultura, la ley fue satisfecha y con su resurrección el hombre fue justificado, ¡porque él vive! Sus últimas palabras antes de ascender al Padre contienen la gran comisión:<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" </span></span>(Mt. 28:19).<br />
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El fruto del trabajo de José de Arimatea en Inglaterra, se extendió hasta la costa oeste de Escocia en donde se encuentra la pequeña isla de Iona, de sólo cuatro kilómetros de largo por dos kilómetros 400 metros de ancho, con unos cientos de hectáreas de terreno cultivable. Allí en el año 564, durante la cristianización de Europa, un misionero de Irlanda llamado Columba estableció una escuela de predicadores. Por 34 años evangelizaron el territorio principal y las islas vecinas.<br />
El colegio en Iona era difícilmente un monasterio, al profesorado le permitían casarse y el programa de estudios estaba designado para entrenar eruditos y misioneros para que partieran como soldados de Cristo, conquistando y ocupando los territorios aledaños habitados por paganos. En esta pequeña isla se encontraba una escuela que hizo más que todo el cristianismo combinado, durante la edad del oscurantismo, período que abarcó entre los años 500 al 800, predicó un evangelio puro en todas partes de Bretaña y Europa.<br />
<br />
A los eruditos y estudiantes de Iona se les llamaba <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Culdees"</span>. Proclamaban la autoridad de la Escritura y convocaban por el establecimiento de ancianos o presbíteros en cada iglesia para que las gobernaran. Reclamaban su origen desde los apóstoles Juan y Pablo. Esta doctrina estaba en conflicto con el cristianismo romano y finalmente terminaron por chocar. La iglesia Culdee era clandestina en 1297, cuando la iglesia romana prohibió los centros de aprendizaje y dispersó a los maestros. Estos maestros continuaron su trabajo en partes remotas de Escocia y más allá, pero después del año 1297 la antigua iglesia Culdee desapareció como una organización visible.<br />
<br />
Conforme la fe antigua avanzaba en forma secreta, sus herederos continuaban promoviendo la reforma. Estos reformadores se encontraban en cada país mucho antes de la Reforma. La persecución mantuvo a estos movimientos ocultos, pero a todo lo ancho de Escocia se encontraban grupos pequeños que miraban al Señor Jesucristo como al único mediador entre Dios y los hombres. En Inglaterra, John Wycliffe fue un producto de la doctrina Culdee y sus seguidores llegaron a ser conocidos por el nombre con que los reconocemos hoy, como Lolardos. En 1494, 30 personas llamadas <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Los Lolardos de Kyle"</span>, cerca de Glasgow, fueron llevadas ante el arzobispo acusadas de herejía. Se supo luego que su herejía consistía en practicar las doctrinas antiguas de la iglesia Culdee.<br />
<br />
La garra mortal de Satanás sobre Inglaterra en los días de Wycliffe y durante las 14 décadas que conllevaron a la Reforma, recordaban al tiempo de Roma. El diablo le había negado al pueblo de Dios su Palabra y tenía sujeta a la iglesia con la noción de que era mejor obedecer las leyes del gobierno que a Dios. El Señor, así como consiguió al apóstol Pablo en el siglo primero, encontró a John Wycliffe y a John Huss en el siglo XIV, a John Colet y Girolamo Savonarola en el siglo XV y a William Tyndale y Martín Lutero en el siglo XVI. Dios siempre usa a siervos que confían en él y le obedecen, para restaurar a los hombres en sus caminos.<br />
<br />
El Señor condujo su orquesta de santos, preparó y le dio forma al campo de batalla para la guerra que se avecinaba. Obedientemente Wycliffe tradujo y entrenó a sus estudiantes los Lolardos, quienes practicaban sus enseñanzas y se convirtieron en instrumentos para distribuir la Palabra de Dios y proveer una selección de nuevos Pablos, para que actuaran cuando llegara la hora de decidir. Su valor y paciencia fueron verdaderamente admirables. Ya para finales del siglo XV, 1.500 años después de la muerte de Wycliffe, la evidencia circunstancial llevó a John Colet a convertirse en el líder secreto de los Lolardos y la evidencia directa nos insta a creer que los Lolardos secretamente influyeron en muchos de los reformadores, incluso sin que se dieran cuenta, a fin de que llevaran a cabo la agenda secreta de hacer que la Palabra de Dios estuviera accesible a las naciones. Sabemos que Colet financió a Erasmo, influyó en Tyndale y fue personalmente responsable de que todos pudieran leer las palabras de Pablo. Una circunstancia similar fue la que experimentó Staupitz, el benefactor de Lutero, quien se advirtió de sus cualidades y consideró que eran necesarias para llevar a cabo la Reforma en Alemania. Fue Staupitz quien le dio a Lutero su primera Biblia y lo animó a predicar en público.<br />
Son muchos los que han ayudado o influido en la vida de siervos de Dios, que predicaron el evangelio. Ignoramos sus nombres, sólo el Señor los conoce, tal como esos cristianos en Damasco que ayudaron a Pablo: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta" </span></span>(Hch. 9:25). Ellos sin embargo, recibirán las recompensas eternas de los apóstoles y reformadores por su obediencia y sacrificio. La última petición del apóstol Pablo en la tierra, preservada en 2 Timoteo, fue de que Timoteo le llevara los libros y pergaminos. Era el año 66 de la era cristiana y las últimas palabras que escribió Pablo, estaban designadas a solidificar el registro para esos que vendrían después. La piedra angular para las iglesias establecidas por Pablo fue: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" </span></span>(2 Ti. 3:16).<br />
<br />
Durante los 33 años que siguieron a la resurrección del Señor, el Espíritu Santo escogió a hombres como instrumentos para que escribieran las cartas y libros que conforman el Nuevo Testamento. Estos escritos cesaron para finales del primer siglo y se convirtieron en la norma para los cristianos en dondequiera que se predicaba el evangelio. Por 500 años el mensaje fue traducido al latín, armenio, siriaco, cóptico y en el idioma de todos los que recibieron el evangelio.<br />
<br />
La ley hebrea, traducida al griego, se conoció como la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Septuaginta</span> o <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Versión de los Setenta</span> y fue reconocida como el canon del Antiguo Testamento. En el año 397 el Sínodo de Cartago oficialmente declaró 27 libros como el Nuevo Testamento y a la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Septuaginta</span> como el Antiguo Testamento, con una nota sobre los 14 libros apócrifos incluidos como instrucción e historia, pero no como escritos inspirados.<br />
<br />
En Belén, Jerónimo, el lingüista y erudito más destacado de su tiempo, fue comisionado por el Papa Dámaso para traducir estos libros de los manuscritos en griego que estaban en su posesión. Quinientos años después la iglesia occidental aceptó universalmente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata</span>. Conforme pasó el tiempo, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata</span> fue adulterada al copiarla, la interpretación del canon quedó limitada a unas cuantas docenas de eruditos en cada generación quienes usurparon la habilidad del Espíritu Santo para actuar por medio de la instrucción individual, tal como se hizo en el principio. Ese era el estado de las cosas para los años 1380, el día de Wycliffe; para 1516, el día de Erasmo y en el 1525, el tiempo de Tyndale.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Prefacio</span><br />
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Era uno de los tiempos más oscuros. La <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"religión" </span>y la superstición controlaban y tenían sometidas a las masas en Europa e Inglaterra. Pero de tiempo en tiempo, en medio de este vacío espiritual y moral, podían escucharse unas cuantas voces de esperanza. Por ejemplo en 1417, John Oldcastle trató de derrocar la tiranía de la iglesia en Inglaterra, pero su esfuerzo fue aplastado con gran sufrimiento. Después de muerto, John Wycliffe se convirtió en el erudito y predicador más admirado en Inglaterra. La admiración que le profesaba el pueblo y su fama, mantuvo la crítica de la iglesia a raya, pero con el tiempo sus enseñanzas terminaron por ser impartidas clandestinamente.<br />
<br />
Fue William Tyndale con su traducción de la Biblia al inglés, quien finalmente resquebrajó los muros de la tiranía espiritual en ese territorio. De hecho, la traducción de Tyndale de la Biblia, no sólo cambió el curso de la historia inglesa, sino que alteró la propagación del evangelio en todo el mundo. Pero... ¿Qué hubo en la vida y obra de Tyndale que afectó tan profundamente el curso de la historia? ¿Podemos ver en ella patrones que necesitan ser recordados y repetidos en nuestro tiempo? Si ha de haber una reforma para Cristo en nuestra cultura de hoy, hay ciertas características de Tyndale que debemos recobrar:<br />
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•NECESITAMOS HABILIDAD: Tyndale era un lingüista dotado. Un experto en hebreo, griego, latín, italiano, español, francés y alemán. Tyndale comprendía con claridad los patrones de pensamiento de su mundo. Pero se concentró en traducir el griego y el hebreo en un inglés noble y articulado.<br />
• NECESITAMOS PUREZA DE ESTUDIO: Tyndale repudió la educación religiosa de su día. Abandonó la búsqueda de un título en teología, por el estudio directo y exposición de la Palabra de Dios, aparte de la interpretación escolástica.<br />
• DEBEMOS TENER PROPÓSITO: Tyndale sentía fuertemente que la Biblia debía estar en manos de todas las personas y en su propio idioma, para así poder escapar de la superstición, ignorancia y abuso de la iglesia.<br />
• NECESITAMOS UN COMPROMISO: Tyndale se dedicó a una sola labor hasta su muerte. No pudo ser disuadido ni distraído. A pesar de todo buscó consejo y enseñanza de amigos y otros, tal como Lutero. Caminó solo con el Espíritu Santo para llevar a cabo el propósito que le encomendara Dios.<br />
Para que verdaderamente pueda tener lugar un despertar espiritual en nuestros días, Dios tendría que levantar escuelas e iglesias, maestros y pastores que ardan con celo profundo y que como William Tyndale se adviertan de la verdad y sigan su ejemplo. Debemos saber cuál es nuestro llamado y propósito en la vida y estar dispuestos a seguirlo.<br />
Para poder comprender el corazón de la Reforma, los estudiantes de la Biblia necesitan estudiar a Wycliffe, Tyndale, Lutero, Calvino y otros. Es necesario estudiar la Palabra de Dios, tal como hicieron estos grandes hombres del pasado. Luego podremos hablarle a nuestra generación con la espada aguda de la verdad y con la profunda comprensión y entendimiento con que Moisés, David, Pablo y Pedro escribieron bajo la inspiración del Espíritu de Dios.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Wycliffe y el auge de los Lolardos</span><br />
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La iglesia romana alcanzó una posición de poder después de la muerte del emperador Constantino Primero en el siglo IV. El sacro imperio romano gobernaba el mundo occidental, desde Constantinopla al oriente, hasta Inglaterra en el oeste y los estados germánicos en el norte. La iglesia de Roma conservaba su control por medio de monasterios ubicados estratégicamente, los que mantenían un monopolio sobre la educación, la vida espiritual y seguridad a todo lo ancho del imperio. Cada monasterio era tan fuerte como sus líderes y la libertad para dirigir, era a menudo directamente proporcional a la distancia de Roma. A lo largo de los siglos tuvieron lugar brotes aislados en pro de la libertad religiosa, pero tan pronto los descubrían eran suprimidos por Roma.<br />
<br />
Durante los mil años que conocemos como la edad del oscurantismo y la edad media, los que se extendieron desde los años 500 hasta el 1500, la iglesia de Roma mantuvo el control absoluto. La técnica para sustentar su poder era simple: Controlar la mente de las personas por medio del control de la educación, y controlar la educación por medio del control del lenguaje. Un imperio, muchos idiomas, pero para la educación e instrucción sólo se permitía el latín. Finalmente los decretos del Papa se convirtieron en texto de estudio, tanto de la ley eclesiástica, como la civil. Hay que admitir que hubo Papas que fueron tolerantes y permitieron la libertad del pensamiento, pero los eruditos sólo podían comunicarse en latín. Una manzana podrida puede dañar todo un barril, por consiguiente, un Papa tirano podía acabar con todo lo que habían hecho sus predecesores. El Papa fue elevado a la posición de Vicario de Cristo y cualquier resistencia a su liderazgo era considerado como un acto de herejía que merecía el castigo de la excomunión, prisión o muerte.<br />
<br />
La acumulación de riquezas conlleva al poder y el poder finalmente provee los mecanismos para reclutar ejércitos y hacer cumplir la voluntad de ese en el poder. Los agentes de la iglesia fueron finalmente utilizados para espiar, mentir e intimidar en una forma que nos recuerda al servicio secreto de Hitler y la KGB de Stalin. Tales agentes del Papa eran conocidos como inquisidores y el período a que me estoy refiriendo ha sido conocido ignominiosamente como la inquisición. La inquisición se originó en 1233 y fue cambiando en varios grados a través del imperio por cerca de 600 años.<br />
<br />
Los abusos de la iglesia de Roma y sus clérigos podían verse, tanto en el reino espiritual de la iglesia como en la vida diaria de las personas. La iglesia exigía la confesión auricular, la penitencia para el perdón, el misticismo de la misa, la creencia en el milagro de la transubstanciación, (de que el pan y el vino en virtud del oficio desempeñado por el sacerdote se convierten en el cuerpo y sangre literal de Cristo), la peregrinación y adoración de los santos. Prohibía terminantemente la lectura de la Biblia en inglés o en cualquier idioma aparte del latín.<br />
<br />
Pero... ¿Cuáles eran las fuerzas, presiones, abusos, excesos, distorsiones y perversiones que mantenían atados a los eruditos, en dondequiera que se permitía la libertad académica? ¿Cuáles eran las circunstancias que afectaban el estado de las cosas, impidiendo que los hombres de letras no se atrevieran a arriesgar su posición e influencia al revelarse contra la autoridad de una iglesia que por cientos de años había dominado con su garra sacrosanta la mente de las personas, así fueran campesinos, sacerdotes, eruditos, obispos, príncipes y reyes?<br />
<br />
En la primera década del siglo XVI, la lista de abusos que hacían mofa de la verdad y convertían en hipócritas a esos que permanecían silenciosos, incluía lo siguiente:<br />
<br />
• Más de 100.000 prostitutas eran empleadas por la iglesia con la aceptación universal, gracias a la proclamación de Agustín quien declaró que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«eran un mal necesario».</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">• "Los artefactos que pertenecieron a Jesús"</span> fueron estratégicamente colocados en santuarios, con el propósito de obligar a las personas a que realizaran peregrinaciones patrocinadas por la iglesia a un precio exorbitante.<br />
• Las indulgencias eran garantizadas por crímenes que variaban desde adulterio hasta asesinatos, dejando al estado sin poder alguno para perseguir al criminal. Es bien conocido que el Papa Julio II, quien reinó entre 1503 al 1515, le garantizó tal indulgencia al futuro Papa León X, quien estaba casado y tenía dos hijos y todo a pesar de la exigencia del celibato sacerdotal. También es ampliamente conocido que Erasmo era hijo ilegítimo de un sacerdote. Incluso, las indulgencias eran a menudo otorgadas por dinero, a personas que pagaban por adelantado un acto criminal que todavía no habían cometido.<br />
• El obispo Tetzel, el mensajero especial tanto de Julio II como de León X, se apropió de grandes sumas de dinero de los feligreses, para la construcción de la Basílica de San Pedro, garantizándoles el perdón por la expiación en el purgatorio.<br />
• Julio II y León X, declararon la guerra santa para justificar los asesinatos en masa de los judíos a fin de robarles su dinero y posesiones para financiar la construcción del Vaticano, principalmente la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. El Papa León X reveló la verdad de sus convicciones cuando dijo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«¡Cuán beneficiosa ha sido para nosotros la fábula de Cristo!»</span><br />
Las tensiones creadas por la resistencia a la tiranía de la iglesia, no fueron producto del gnosticismo, sino de la verdad propagada por la Sociedad Secreta de hombres y mujeres que conocían la Biblia. Ellos se infiltraron en la sociedad por miles y sus prácticas de reclutamiento eran muy creativas. Constantemente marcaban a niños dotados para impartirles sus enseñanzas. Sus reuniones eran clandestinas y siempre consistían en: enseñanza de la Biblia, comunión y tácticas designadas para evitar las autoridades. La propagación de sus doctrinas demandaba resistencia a cuatro puntos principales de la iglesia en Roma:<br />
• Las peregrinaciones.<br />
• La adoración de los santos.<br />
• La prohibición de no poder leer la Escritura en otro idioma diferente al latín.<br />
• La creencia de la presencia carnal de Cristo en el sacramento de la eucaristía.<br />
<br />
En los primeros años del movimiento, aproximadamente entre 1375 al 1435, el celo de los Lolardos se manifestó en varios grados de osadía. Muchos de los jóvenes zelotes rehusaron retractarse de sus convicciones cuando eran capturados y torturados por los inquisidores. Su destino a menudo fue morir quemados en la hoguera. En el occidente de Inglaterra en 1417, la violencia se desató bajo el militante zelote, John Oldcastle, quien intentó derrocar la tiranía de la iglesia. Esto incitó al monarca quien aplastó la rebelión con la fuerza militar. De ahí en adelante el movimiento de los Lolardos se tornó clandestino. Su número aumentó y su secreto llegó a ser sofisticado y ganó convertidos entre todas las clases sociales, especialmente entre los mercaderes aventureros, cuya riqueza y poder aumentó dramáticamente conforme Inglaterra se convertía en una nación marinera. Las tácticas de supervivencia fueron alteradas drásticamente para la última mitad del siglo XV. Esos en la sociedad lograban evitar la persecución declarándose ignorantes o equivocados.<br />
<br />
Pero... ¿De qué estaban hechos estos hombres? ¿Cuál era la fuente de inspiración que los motivaba a poner en peligro sus vidas y las de sus familiares y amigos? El padre espiritual de ellos fue John Wycliffe, el predicador más exaltado durante el siglo XIV. Era profesor de la Biblia y presidente de la Universidad de Balliot en Oxford. Su fama como el hombre más ilustrado de su tiempo atrajo a estudiantes de todo el continente y de Inglaterra. Su intolerancia contra los abusos de la iglesia, frailes mendigos, clérigos ignorantes, obispos políticamente motivados y la falta de acceso a la Escritura en el idioma común de las personas, al igual que contra las exigencias de la iglesia con el monarca y su involucramiento en la ley civil y el orden, lo convirtieron en el campeón de la separación de la iglesia y del estado. Wycliffe fue un gigante mental, bien versado en la ley, teología, filosofía y lógica. Su crítica de las prácticas de la iglesia con respecto a la transubstanciación, la fijación de impuestos y el tolerar clérigos ignorantes, atrajo el respeto y admiración del monarca. Ana de Bohemia, esposa del rey Ricardo y John de Gante, príncipe de Gales y monarca en ausencia mientras el rey Ricardo estaba en la cruzada en Jerusalén, eran amigos y admiradores de Wycliffe y lo protegían de la persecución de la jerarquía de la iglesia. Los salones en donde impartía sus enseñanzas se veían colmados con discípulos que se asombraban de su lógica y candor. Wycliffe era una figura imponente con su cabello y barba blancos. Consideraba la iglesia como una desgracia para el pueblo de Dios y para las personas a quienes instruía en el camino del Señor. Fueron muchos los intentos que se hicieron por silenciar a este valeroso predicador, sin embargo, sus amigos en posiciones de poder libraron su vida, incluso durante su tercer juicio en el que se le acusó de herejía.<br />
<br />
La pasión de Wycliffe por traducir la Biblia del latín al inglés vernáculo de la edad media, finalmente provocó su despido de Oxford. Allí puso una tienda cerca de su iglesia en Lutterworth en 1375, en donde entrenaba a sus discípulos para que les predicaran la Palabra de Dios a los comerciantes y mercaderes en el pueblo. Sus jóvenes predicadores, los Lolardos, llevaban porciones traducidas de la Escritura escritas a mano, de villa en villa. Las leían e instruían a las personas que se reunían en cada lugar. En ese tiempo, sólo los educados podían leer y escribir y sin la imprenta que todavía no se había inventado, la labor de ellos era todavía más lenta. Su celo debía enfrentarse a la resistencia del clero, que resultaba a menudo en persecución severa y muerte en la hoguera. Wycliffe le enseñó a sus predicadores que debían esperar persecución, y que si se veían confrontados no huyeran del martirio. Wycliffe consideraba que era necesario el sacrificio de estos jóvenes para poder despertar a las multitudes y a la monarquía.<br />
<br />
Las probabilidades de despertar a las masas ignorantes en la época de Wycliffe eran abrumadoras. Necesitó diez meses para transcribir toda la Biblia y fue una labor muy costosa. El tiempo no estaba a su favor. El último día de 1384, la víspera de año nuevo, Wycliffe le dio a un seguidor instrucciones para continuar el trabajo y partió a reunirse con los santos en el cielo. Fue un hombre en contra del mundo. Su papel fue educar, reclutar, escribir, defender y estudiar. Sus amigos en posiciones estratégicas y estudiantes, le protegían los flancos mientras desempeñaba su labor. Era literalmente una Biblia ambulante. Fue doctor de doctores y verdaderamente una <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"universidad"</span> en el sentido más puro de la palabra. Iluminaba las Escrituras para esos que tenían oídos para escuchar. El grito de batalla de sus seguidores era: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" </span></span>(Ro. 8:31).<br />
<br />
El celo de Wycliffe por el nacionalismo y el gobierno propio dentro del estado, encendió el fuego que John Huss transformaría en un infierno en el continente. Huss desarrolló su teocracia y filosofía por el nacionalismo en virtud de estudiantes de intercambio que eran patrocinados en Oxford por la iglesia en Praga, entre 1365 y 1375. Los estudiantes escribieron cada palabra que Wycliffe explicaba en los salones de clase durante sus cursos de dos años y Huss se benefició de sus notas. Para el tiempo en que Huss fue acusado de herejía por la iglesia, sus doctrinas habían influenciado tanto a las personas que no había forma de darle marcha atrás al curso que habían tomado las cosas. Cuán irónico fue el destino de Huss, ya que sus enemigos le quemaron en la hoguera usando los manuscritos de las conferencias de Wycliffe para encender el fuego.<br />
<br />
Más de cien años después, Martín Lutero se beneficiaría de los escritos de Wycliffe en Inglaterra y de los logros de Huss en el continente, sin los cuales el orgullo nacionalista que permitió que Lutero resistiera y creciera, ciertamente se habría extinguido. Tyndale por su parte se benefició del amor que sentía Wycliffe por Dios en una forma muy diferente. El desestimar la necesidad de un intercesor terrenal con Dios significaba que Tyndale podía tener acceso al Padre celestial incluso mientras estaba en exilio y sin la asistencia de la iglesia. Jesucristo era el único intercesor a quien Tyndale se comprometió a obedecer.<br />
<br />
La muerte de Wycliffe trajo un respiro de alivio a la iglesia de Roma, la que no anticipó las consecuencias de su vida y sus enseñanzas. Su epitafio es futurista y fue mejor declarado por Simón el hijo de Onías, en el libro apócrifo de Eclesiástico 50:6,7:<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> «Como la estrella de la mañana entre nubes, como la luna llena en los días de plenilunio; como el sol radiante sobre el templo del Altísimo»</span>. Wycliffe se ganó y merece el título que le diera la historia de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Estrella de la mañana de la Reforma».</span><br />
La posición de Wycliffe pasó a John Purvey, quien continuó traduciendo al inglés manuscritos bíblicos y folletos designados para instruir a las masas y restablecer la iglesia tal como fuera en el siglo primero. Purvey vivió con Wycliffe y absorbió sus enseñanzas, opiniones y filosofía. Continuó en su compañía hasta el día de su muerte. Llenó el vacío que provocó la muerte de Wycliffe con incasable energía, valor y resistencia, asegurando que su maestro no había muerto en vano.<br />
<br />
Algunos de los folletos que escribiera Wycliffe circularon por miles en los años que siguieron a su muerte. Promovió el entendimiento del sacramento de la comunión y llevó la santa cena del Señor de regreso a los hogares, tal como lo enseñaban y observaban los cristianos en el primer siglo. John Purvey revisó y aceleró la producción de las Biblias en inglés de Wycliffe. El movimiento proliferó y muchos seguidores continuaron actuando clandestinamente conforme se intensificó la persecución de la iglesia en sus esfuerzos por hacerle un alto a lo que Wycliffe le había dado credibilidad entre todas las clases sociales.<br />
<br />
Los Lolardos eran maestros celosos del evangelio en su propio idioma. Su número se multiplicó en forma logarítmica, tal como lo hicieran los seguidores del apóstol Pablo 1.350 años antes. Porciones de la traducción sagrada de Wycliffe circularon en forma amplia y se convirtieron en texto de estudio para el emergente idioma inglés. El evangelio en el dialecto inglés de la edad media servía como texto de estudio para enseñar a miles. Por medio de los Lolardos, los escritos y la filosofía de Wycliffe constituyeron la fundación que educó a campesinos y eruditos en el nacionalismo y libertad. Wycliffe escribió en inglés y en latín y su obra fue traducida asimismo en el idioma vernáculo del continente.<br />
<br />
Considere un ejemplo del éxito de Wycliffe en la proliferación del Evangelio. En junio de 1394, Arundel, el arzobispo de York, pronunció el sermón en el funeral de Ana de Bohemia, reina esposa de Ricardo II. Él se refirió a ella como a alguien que no era ajena a los cuatro evangelios en inglés y que como resultado de leer estos libros: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«había aprendido más que los prelados»</span>. Además, Arundel había examinado los libros y declaró: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Que eran buenos y verdaderos»</span>. Esto demostró que la traducción había penetrado en los palacios y que la estudiaba la realeza.<br />
<br />
Para 1408 la propagación del Lolardismo estaba causando grande alarma entre la iglesia. Catorce años después de haber predicado el sermón en el funeral, el arzobispo de York cambió de idea y reunió a la jerarquía de la iglesia en Oxford para desacreditar y prohibir la Biblia de Wycliffe. Este fue el decreto de la iglesia: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Por consiguiente, decretamos y ordenamos, que a partir de este momento nadie sin autorización podrá traducir ninguna parte de las Sagradas Escrituras al inglés o a cualquier otro idioma, bajo ninguna forma de libro o tratado» (Baxter's Hexapla, 1841).</span><br />
<br />
Esta fue la primera y la única prohibición autorizada de que las Escrituras no se tradujeran al inglés y constituyó la base para muchas persecuciones subsiguientes. Fue un instrumento de terror suspendido sobre las cabezas de todos los ingleses que se atrevían a leer por sí mismos la Palabra de Vida en su lengua materna.<br />
Incluso después de la muerte de Wycliffe el odio contra su persona continuó creciendo. Finalmente en 1428, 44 años después de su muerte, el Papa Martín V ordenó que los restos de Wycliffe fueran exhumados y quemados. Este acto inhumano se llevó a cabo. Las cenizas de Wycliffe fueron arrojadas al río Swift, un pequeño riachuelo que corría cerca de la iglesia en el pueblo de Lutterworth.<br />
<br />
Los Lolardos de finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI fueron dispersados a través de Inglaterra y el continente. Sin embargo, cuando comenzó el siglo XVI y la Nueva Enseñanza se propagaba en el extranjero, ellos continuaron contrabandeando literatura en los campos de Inglaterra y en el continente. Esencial a la proliferación de esta Nueva Enseñanza fue la invención europea de la imprenta en 1454 por Johann Gutenberg en Mainz, Alemania. Antes de su invención, se necesitaban meses para copiar un solo libro de la Biblia a mano. Por consiguiente, los libros eran escasos. Martín Lutero tenía más de 20 años antes de tener una Biblia. Ahora la contienda por la mente de los hombres y mujeres, contaba con la ventaja de que tanto la iglesia como los reformadores poseían los medios para propagar sus doctrinas.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Colet y Erasmo</span><br />
<br />
En 1453 Constantinopla, la capital de la ortodoxia oriental, cayó en manos de los turcos. Esto constituyó una tragedia para los ortodoxos de oriente, pero una bendición para el mundo occidental. Antes que la ciudad sucumbiera, eruditos y miembros de las clases altas reconociendo su condenación inminente, huyeron al occidente. Se llevaron con ellos sus códices y rollos que describían la antigua cultura de Platón, Sócrates y Aristóteles, al igual que escritos desconocidos de los primeros padres de la iglesia. También llevaron la Escritura en sus lenguajes originales. El estudio de estos manuscritos dejó al descubierto los errores en <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata Latina</span> y avivaron el fuego para el nuevo estudio.<br />
<br />
Para el siglo XVI había llegado una nueva generación que había absorbido la Nueva Enseñanza casi sin crítica. Estaban más que seguros de su independencia y más que impacientes en su oposición a la oscuridad e intolerancia. Esta nueva generación en Inglaterra estuvo caracterizada por John Colet, decano de la Catedral de San Pablo, quien tras retornar desde Italia en 1496 tomó un sendero irreversible el cual permitió que las Escrituras le hablasen directamente a las personas en los bancos por primera vez. Lo que era completamente nuevo en las conferencias de Colet era la teología de Pablo, enseñada en inglés tal como había sido traducida del griego original, sin ninguna otra interpretación que las propias palabras de Pablo.<br />
<br />
Colet, el hijo del alcalde de Londres, había continuado sus estudios en Italia bajo eruditos griegos capaces de enseñar el lenguaje en el cual se había escrito el Nuevo Testamento. La influencia de Savonarola había puesto un sello en la vida de Colet y encendió el fuego en su alma. Savonarola fue un gran predicador que llevó a la cultura italiana de regreso al cristianismo y esa misma predicación tocó la vida y alma del inglés visitante. Colet fue un estudiante entusiasta del griego del Nuevo Testamento y adoptó la decisión histórica de predicar y enseñar cuando retornó a Inglaterra.<br />
<br />
Las conferencias subsecuentes de Colet en Oxford fueron una época en la historia de la exposición bíblica. Fue un intento para permitir que Pablo hablara por sí mismo. El apóstol Pablo era real para Colet y sus conferencias convertían a Pablo en una persona viva para su audiencia. Colet reconoció la necesidad de tener la Biblia en el lenguaje original de los pueblos. Es cierto que sin sus conexiones políticas en el gobierno habría sufrido el martirio por sus innovaciones. También queda muy poca duda respecto a la influencia de Colet en la educación temprana de William Tyndale.<br />
<br />
Desde Orígenes, uno de los primeros padres de la iglesia del siglo III, era algo automático entre la iglesia, tan influenciada por Agustín, considerar cada frase e incluso cada palabra de la Escritura en latín como alegórica. Además del primer significado, el literal, se acumulaban los significados alegóricos. Los animales por ejemplo sugerían virtudes. Los significados tropológicos o morales, involucraban figuras de la moral y los anagógicos o místicos, por la palabra griega que significa <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«elevar»</span>, se referían a glorias futuras.<br />
<br />
El ejemplo más famoso de esta escuela antigua de exégesis bíblica es la palabra <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jerusalén</span>, la cual literalmente significa <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«la ciudad de los judíos»</span>; alegóricamente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«la iglesia de Cristo»</span>; tropológicamente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«el alma humana»</span> y anagógicamente <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«la ciudad celestial»</span>. El resultado de esta forma de exégesis presentaba la teología de Pablo como algo muy místico para el hombre común y a menudo pervertía el propio significado de las palabras del apóstol. Colet puso a un lado todo esto y decidió no tener nada que ver con la iglesia que había sido tan negligente con el significado literal de la Biblia en favor de las interpretaciones alegóricas, tropológicas y anagógicas.<br />
<br />
Quizá todo habría acabado con el propio Colet si no hubiera sido por Erasmo de Rotterdam quien fue influenciado por él. Erasmo era un diplomático intelectual que se las ingenió para caminar a través de la fina línea entre defender la Reforma y ser acusado de enseñar herejías entre los reformadores. Se convirtió en campeón de los reformadores en su celo por traducir las Escrituras en el lenguaje que tanto hombres como mujeres plebeyos, pudieran entender. Fue el último oportunista que impulsó la libertad académica hasta sus límites cada vez que surgía la ocasión. Erasmo fue intocable en lo que respecta a las críticas del Nuevo Aprendizaje. La amistad de Sir Thomas More y otros en posiciones de poder, le permitieron el acceso a Oxford y más tarde en Cambridge, dejando una marca en la enseñanza progresiva del griego en ambas universidades. Aun así tuvo detractores y críticos, especialmente en Inglaterra. Es reconocido que la pasión de Erasmo por compilar e imprimir un Nuevo Testamento del griego al latín fue todo lo que sus críticos necesitaron para hacer que lo expulsaran de Cambridge en 1514. Ni siquiera su asociación con More y otros líderes de la iglesia, o su posición de poder en la universidad pudo librarlo de la amenaza de juicio o de prisión por su pasión y celo por imprimir un Nuevo Testamento en griego. Por eso fue a Basilea, una ciudad de Suiza en la que se toleraba el Nuevo Aprendizaje y nunca regresó a Inglaterra.<br />
En el otoño de 1515, Froben, un erudito suizo e impresor, contrató a Erasmo para imprimir el Nuevo Testamento en griego. Froben sabía que una obra erudita del Nuevo Testamento en griego, estaba entonces en la imprenta en España bajo el tutelaje del poderoso cardenal Jiménez, el arzobispo de Toledo. En 1514 Jiménez había completado el Nuevo Testamento de una colección más completa de manuscritos griegos, que los de Erasmo.<br />
<br />
En 1516, dos años antes que Jiménez completara su trabajo, Froben y Erasmo imprimieron <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Nuevo Testamento en griego</span>, la primera Biblia autorizada en latín y griego en un milenio. El texto era burdo y contenía errores en la impresión que fueron el resultado de la prisa y manuscritos griegos incompletos. Los manuscritos fueron suministrados por Froben, excepto por dos que Erasmo le prestó a Colet de la biblioteca de San Pablo y en realidad estaban tan incompletos que no completaban un Nuevo Testamento. Además los manuscritos eran relativamente recientes, los más antiguos eran del siglo X. Debido a lo incompleto, Erasmo acabó su traducción al griego de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata.</span><br />
<br />
Erasmo imprimió el griego al costado de su propia traducción en latín, en el proceso le asestó un golpe de muerte a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Vulgata</span>. Imprimió notas introductorias que avivaron el fuego de la Reforma y como resultado del fuego que John Colet encendiera 17 años antes, estableció a Pablo como la autoridad del Nuevo Testamento concerniente a la iglesia y su relación con los laicos. Erasmo fue considerado como un erudito destacado de su tiempo. La siguiente exhortación en el prefacio de su Nuevo Testamento, demuestra su valor en la hora crítica: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Estoy en completo desacuerdo con esos que están renuentes a que las Sagradas Escrituras sean leídas por los iliteratos traducida en su propio idioma vernáculo.</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Deseo incluso que la mujer más humilde lea los evangelios y las epístolas de San Pablo. Anhelo que el granjero pueda cantar una porción de ellos para sí mismo, mientras empuja el arado».</span><br />
<br />
Erasmo y Froben estaban conscientes de lo débil de su obra, no obstante la demanda era abrumadora. Las demandas por el Nuevo Testamento proliferaron y la imprenta de Froben funcionaba día y noche. Las ganancias eran suficientes para imprimir nuevas revisiones, al igual que para financiar proyectos que eran esenciales a las necesidades de los reformadores, tal como literatura de apoyo en defensa de su nuevo movimiento.<br />
<br />
Si Erasmo hubiera poseído un espíritu audaz, habría usado su posición para dirigir. Pero el mundo de la acción no era su mundo. Podía preparar la tierra, pero no recolectar la cosecha. Su resistencia pasiva frustró su nombre en los anales de la Reforma, porque otros segarían lo que él había sembrado. Aunque Erasmo fue cuidadoso y sentía que la discreción era la mejor parte del valor, Tyndale leyó sus palabras y nunca las olvidó, incluso sacrificó su vida para hacerlas una realidad.<br />
La cantidad de coincidencias que tuvieron lugar durante los primeros 16 años del siglo XVII, constituyeron una historia completamente extraordinaria con igual fascinación entre esos que tenían la carga por acabar con el yugo de la tiranía. La colaboración de Froben con Erasmo en este proyecto aseguró la proliferación del texto en griego y evitó las críticas condenatorias. Erasmo fue el hombre más brillante de letras del siglo, conocido y admirado por la jerarquía de la iglesia desde Oxford hasta Roma. Era típico de Erasmo que incluso cuando promovió un cambio revolucionario, fue cuidadoso en mantener las formas externas del decoro. Así que sus actos más radicales nunca conllevaron a una confrontación o colisión con la jerarquía eclesiástica. Este consumado diplomático dedicó su primera traducción libre del latín al griego del nuevo Testamento, al papa León X. En respuesta, León pronunció estas palabras de respeto que disiparon los temores de Erasmo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Estamos gratamente complacidos».</span><br />
<br />
(fin de la primera parte)]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Interpretación de los textos bíblicos y su historiografía.]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1858.html</link>
			<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 16:53:27 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=33042">jorgeignacio@vera.com.uy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1858.html</guid>
			<description><![CDATA[Saludos a todos. En este espacio quiero reflexionar un poco sobre lo que Willy ha escrito en el mensaje anterior. Este me pareció interesantísimo, para mi como estudiante de Historia más aún, si a eso le sumamos que estudio desde hace tiempo la historiografía de la Biblia se darán cuenta de la importancia e interés que encontré en él.<br />
Lo primero que quiero aclarar que mi posición en este tema no discute ni cuestiona ninguna religión, sea cual sea, pues soy muy respetuoso de las creencias y la FE  de cada persona y su interpretación de los Textos Sagrados. Soy un estudioso por vocación de estos textos, pero en su contexto histórico, arqueológico, antropológico, geomorfológico y filosófico de los mismos. El aspecto religioso lo dejo para los teólogos, y aquellos que predican su fe. Por lo tanto comienzo a analizar el tema en si mismo entrando en los antecedentes históricos que tenemos documentados en fuentes escritas de cuales aún tenemos originales, y son las tablillas escritas en forma cuneiforme de las primeras civilizaciones mesopotámicas, sumerios, acadios, amorreos, babilónicos. En este período  que transcurre sincrónicamente con algunos de los textos bíblicos, de religión politeísta, en sus textos sagrados, ya figuran narraciones que después vamos a reconocer en la Biblia. Por ejemplo el Enuma Elish, que cuenta con un texto muy parecido  al Génesis bíblico, ( Las siete tablas de la épica de  la creación), traducidas en el año 1902 en Londres por L.W.King y exhibidas actualmente en  el museo de la misma ciudad. Su narración cuenta que el dios Enki, dios superior a  todos los dioses del panteón politeísta de esa época, sostiene una lucha titánica con la diosa Tiamat, diosa del agua y al vencerla con sus restos crea la tierra y los cielos. Una relato adaptado obviamente a la religión politeísta, mucho más antiguo, casi dos mil años anterior al Génesis. También existen relatos  muy similares a Caín y Abel, la Torre de Babel, y vamos a encontrar en otro texto llamado la Epopeya de Gilgamesh, este texto surge en forma de tradición oral y es mandado transcribir y traducir por el Rey Asurbanipal de la cuidad mesopotámica de Nínive, cerca de Ur, cuidad de donde la tradición dice es originario Abraham. Actualmente su figura se encuentra en el Museo del Louvre, en París. Y las tablillas están en el Museo Británico.  Entre otros relatos encontramos el del diluvio universal, otro antecedente escrito muchos siglos antes que se comenzara a transcribir los textos sagrados que provenían de diversas versiones también divulgadas a través de la tradición oral, por las tribus de pastores nómades, que por cierto eran originalmente de religión politeísta. Que conclusión podemos sacar de estos datos, a los cuales podemos seguir agregando más ejemplos de otros antecedentes similares encontrados en otros libros de la Biblia, hecho que no haremos hoy para no extendernos demasiado y llegar así al punto al que queremos arribar. Pero volvamos a la conclusión inicial, es evidente que la influencia de las religiones antiguas en los textos bíblicos es extremadamente notoria. Estos relatos confluyen en casi todas las religiones antiguas, no nos olvidemos de la religión egipcia que también cuenta con narraciones similares adaptadas a su cosmogonía. Así mismo las religiones más recientes en su aparición las tienen, y no tienen relación alguna con la Biblia, ejemplo Bhamanismo hinduista, o budista. El hombre es un ser religioso por naturaleza, sus inquietudes y su curiosidad por entender aquello que no comprendía necesitaba una explicación. Tengamos en cuenta el contexto y momento histórico en que estos textos fueron escritos, las necesidades eran otras, el conocimiento de las ciencias era escaso, y tenemos que sumarle a esto la existencia de las supersticiones, mitos, leyendas y la propia brujería. Los escribas intentaban llevar la religión a un ambiente hostil a la misma. por eso se buscaba tener coherencia en los relatos. La influencia entre las religiones era  totalmente inevitable. A todo esto debemos sumarle, como menciona Willy, no tenemos ningún texto original, todo lo que tenemos son  papiros escritos  muchos siglos posteriores a los primeros. ¿Cuánto de sus propias interpretaciones puede haber en las transcripciones hechas a lo largo de tanto tiempo?. No hay dudas que el texto fue cambiando con cada transcripción, a lo que debemos agregarle las diferentes traducciones, tengamos en cuenta que entre las propias traducciones al español encontramos diferencias, que podemos esperar de hechas de lenguas antiguas. Recordemos además que cada autor de los textos no era consciente que estaba que estaba escribiendo lo que a la postre iba el libro más importante de gran parte de la humanidad y la influencia que iba a tener en el desarrollo de la misma. Como vemos no es fácil analizar todos los factores historiográficos que conforman los documentos y fuentes históricas que nos permitan llegar a certezas, como muchas cosas en la historia, los investigadores solo pueden inferir los probables hechos acaecidos. En este texto he tratado de resumir de una manera simple y en un lenguaje coloquial varios datos significativos para que los compañeros de foro que lo lean saquen sus propias conclusiones. Vuelvo a repetir muy lejos está en mi intención negar la existencia de Dios, ni la inspiración Divina en los textos sagrados. La interpretación y la fe en los mismos es personal, no trato de influir en la misma. Que no se mal se interprete, mi  interés es mostrar a través de la historia los hechos de la escritura de la Biblia que los historiadores han podido ir documentando para conocer mejor la historia del origen terrenal de los Textos Sagrados. <br />
<br />
UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS, CUALQUIER CONSULTA O COMENTARIO SERÁ BIENVENIDO.<br />
<br />
jORGE iGNACIO.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Saludos a todos. En este espacio quiero reflexionar un poco sobre lo que Willy ha escrito en el mensaje anterior. Este me pareció interesantísimo, para mi como estudiante de Historia más aún, si a eso le sumamos que estudio desde hace tiempo la historiografía de la Biblia se darán cuenta de la importancia e interés que encontré en él.<br />
Lo primero que quiero aclarar que mi posición en este tema no discute ni cuestiona ninguna religión, sea cual sea, pues soy muy respetuoso de las creencias y la FE  de cada persona y su interpretación de los Textos Sagrados. Soy un estudioso por vocación de estos textos, pero en su contexto histórico, arqueológico, antropológico, geomorfológico y filosófico de los mismos. El aspecto religioso lo dejo para los teólogos, y aquellos que predican su fe. Por lo tanto comienzo a analizar el tema en si mismo entrando en los antecedentes históricos que tenemos documentados en fuentes escritas de cuales aún tenemos originales, y son las tablillas escritas en forma cuneiforme de las primeras civilizaciones mesopotámicas, sumerios, acadios, amorreos, babilónicos. En este período  que transcurre sincrónicamente con algunos de los textos bíblicos, de religión politeísta, en sus textos sagrados, ya figuran narraciones que después vamos a reconocer en la Biblia. Por ejemplo el Enuma Elish, que cuenta con un texto muy parecido  al Génesis bíblico, ( Las siete tablas de la épica de  la creación), traducidas en el año 1902 en Londres por L.W.King y exhibidas actualmente en  el museo de la misma ciudad. Su narración cuenta que el dios Enki, dios superior a  todos los dioses del panteón politeísta de esa época, sostiene una lucha titánica con la diosa Tiamat, diosa del agua y al vencerla con sus restos crea la tierra y los cielos. Una relato adaptado obviamente a la religión politeísta, mucho más antiguo, casi dos mil años anterior al Génesis. También existen relatos  muy similares a Caín y Abel, la Torre de Babel, y vamos a encontrar en otro texto llamado la Epopeya de Gilgamesh, este texto surge en forma de tradición oral y es mandado transcribir y traducir por el Rey Asurbanipal de la cuidad mesopotámica de Nínive, cerca de Ur, cuidad de donde la tradición dice es originario Abraham. Actualmente su figura se encuentra en el Museo del Louvre, en París. Y las tablillas están en el Museo Británico.  Entre otros relatos encontramos el del diluvio universal, otro antecedente escrito muchos siglos antes que se comenzara a transcribir los textos sagrados que provenían de diversas versiones también divulgadas a través de la tradición oral, por las tribus de pastores nómades, que por cierto eran originalmente de religión politeísta. Que conclusión podemos sacar de estos datos, a los cuales podemos seguir agregando más ejemplos de otros antecedentes similares encontrados en otros libros de la Biblia, hecho que no haremos hoy para no extendernos demasiado y llegar así al punto al que queremos arribar. Pero volvamos a la conclusión inicial, es evidente que la influencia de las religiones antiguas en los textos bíblicos es extremadamente notoria. Estos relatos confluyen en casi todas las religiones antiguas, no nos olvidemos de la religión egipcia que también cuenta con narraciones similares adaptadas a su cosmogonía. Así mismo las religiones más recientes en su aparición las tienen, y no tienen relación alguna con la Biblia, ejemplo Bhamanismo hinduista, o budista. El hombre es un ser religioso por naturaleza, sus inquietudes y su curiosidad por entender aquello que no comprendía necesitaba una explicación. Tengamos en cuenta el contexto y momento histórico en que estos textos fueron escritos, las necesidades eran otras, el conocimiento de las ciencias era escaso, y tenemos que sumarle a esto la existencia de las supersticiones, mitos, leyendas y la propia brujería. Los escribas intentaban llevar la religión a un ambiente hostil a la misma. por eso se buscaba tener coherencia en los relatos. La influencia entre las religiones era  totalmente inevitable. A todo esto debemos sumarle, como menciona Willy, no tenemos ningún texto original, todo lo que tenemos son  papiros escritos  muchos siglos posteriores a los primeros. ¿Cuánto de sus propias interpretaciones puede haber en las transcripciones hechas a lo largo de tanto tiempo?. No hay dudas que el texto fue cambiando con cada transcripción, a lo que debemos agregarle las diferentes traducciones, tengamos en cuenta que entre las propias traducciones al español encontramos diferencias, que podemos esperar de hechas de lenguas antiguas. Recordemos además que cada autor de los textos no era consciente que estaba que estaba escribiendo lo que a la postre iba el libro más importante de gran parte de la humanidad y la influencia que iba a tener en el desarrollo de la misma. Como vemos no es fácil analizar todos los factores historiográficos que conforman los documentos y fuentes históricas que nos permitan llegar a certezas, como muchas cosas en la historia, los investigadores solo pueden inferir los probables hechos acaecidos. En este texto he tratado de resumir de una manera simple y en un lenguaje coloquial varios datos significativos para que los compañeros de foro que lo lean saquen sus propias conclusiones. Vuelvo a repetir muy lejos está en mi intención negar la existencia de Dios, ni la inspiración Divina en los textos sagrados. La interpretación y la fe en los mismos es personal, no trato de influir en la misma. Que no se mal se interprete, mi  interés es mostrar a través de la historia los hechos de la escritura de la Biblia que los historiadores han podido ir documentando para conocer mejor la historia del origen terrenal de los Textos Sagrados. <br />
<br />
UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS, CUALQUIER CONSULTA O COMENTARIO SERÁ BIENVENIDO.<br />
<br />
jORGE iGNACIO.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Es confiable la Biblia?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1839.html</link>
			<pubDate>Mon, 28 Sep 2015 21:42:37 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1839.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Es confiable la Biblia?</span></span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Después de escuchar por un momento las cuatro leyes espirituales con una extraña expresión el joven interrumpió a su compañero,</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Disculpa Juan, ¿Puedo hacerte una pregunta?"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- Claro que si, ¿Cuál es?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Es interesante lo que me estás platicando, pero hay una cosa que me molesta. Después de cada punto que mencionas haces referencia a alguna parte de la Biblia y luego actúas como si eso diera por aclarado el asunto."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Bueno si lo doy por aclarado es porque creo que la Biblia es la Palabra de Dios--la comunicación de Dios hacia el hombre."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- El joven miraba fijamente a Juan de manera inconforme. "¿Pero cómo puedes creer que un libro escrito hace 2000 años es confiable? Además, ¿Qué me dices de todos los errores que pudieron haberse colado durante todos estos siglos cuando la escribían a mano?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- Juan sonrió. "Yo creo que Dios ha preservado su Palabra, así que la Biblia que tenemos ahora es básicamente la misma que salió de las plumas de los escritores originales."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Pero esos escritores originales eran solo hombres, producto de una cultura antigua; ¿Por qué hemos de creer que lo que ellos escribieron tiene validez en la actualidad?"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Creo que Dios inspiró a esos hombres en lo que escribieron"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "El joven se inclinó hacia delante y habló resueltamente, "Pero yo he escuchado que aún algunos cristianos creen que Dios inspiró solamente las declaraciones doctrinales y morales de la Biblia, por lo tanto podrían haber errores en los hechos históricos y científicos."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- No, como ya te dije, yo creo que cada palabra de la Biblia es verdad ¡No me importa lo que los demás digan!</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- El joven se puso en pie. "Ya veo que estoy hablando con la persona menos indicada. Yo no puedo simplemente apagar mi cerebro y tener una "fe ciega" como tú Juan..."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Es confiable la Biblia?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La inspiración de las Escrituras es una parte vital de las creencias de un cristiano; pero a menudo repetimos "como loros" nuestras convicciones a otras personas sin dar evidencias como apoyo. Para contestar la pregunta sobre la confiabilidad de la Biblia, primero debemos examinar la evidencia.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Cómo puedo saber que la Biblia que tengo ahora es la misma que se escribió originalmente?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Es nuestra Biblia actual una copia exacta del manuscrito original? ¿Ha sido el contenido original de la Biblia, desvirtuado por los escribas quienes insertaron, suprimieron o embellecieron los documentos a través de los siglos? ¿Existe alguna prueba imparcial para verificar la exactitud de la Biblia?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">En la antigüedad escribían sobre papiros (hojas de plantas machacados) similares a nuestro papel, sin embargo al poco tiempo el material se descomponía y tenían que recopiarlo en un papiro nuevo. Al no tener los manuscritos originales la mejor forma de saber la confiabilidad del manuscrito es preguntándonos:</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 a) ¿Cuántas copias tenemos? <br />
 b) ¿Cuánto tiempo pasó entre el manuscrito original y nuestra copia más antigua disponible?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Mientras más copias se tengan será mas seguro restaurar el original, y si el intervalo de tiempo entre el original y la última copia es pequeño entonces se reduce la posibilidad de distorsión.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Veamos algunos ejemplos de la literatura antigua:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">AUTOR              FECHA DE ESCRITURA     MAS TEMPRANA COPIA     LAPSO DE TIEMPO   No. DE COPIAS</span></span><br />
Platon<br />
(tetralogías)                             100-44 A.C.                        900 D.C.                         1000 años                     10<br />
Herodoto<br />
(historia)                                  480-425 A.C.                      900 D.C.                         1300 años                      9<br />
Tácito<br />
(anales)                                    460-400 A.C.                      1100 D.C.                       1000 años                     20<br />
Tucídides<br />
(historia)                                   460-400 A.C.                      900 D.C.                         1300 años                      8<br />
 <br />
Aristoteles                                 384-322 A.C.                      1100 D.C.                        1400 años                      5    <br />
 <br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Aristóteles escribió su obra Poética alrededor del 343 a. de J.C. Sin embargo la más antigua copia que tenemos de ella data del 1100 d. de J.C. Eso quiere decir que entre el original y esa copia hubo un periodo de 1400 años. Y solo existen cinco manuscritos de esta obra. Nadie jamas a cuestionado la confiabilidad de las obras de Aristóteles.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Cuando llegamos a la autoridad del nuevo testamento en lo que a manuscritos se refiere la abundancia de material es casi desconcertante. Hoy existen mas de 20,000 copias de manuscritos del nuevo testamento.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">De la Iliada por ejemplo, existen solo 643 manuscritos y es la obra que ocupa el segundo lugar en cuanto a autoridad de manuscritos, después del Nuevo Testamento.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tanto la Iliada como la Biblia fueron considerados sagrados y ambos sufrieron cambios textuales y la consiguiente critica de sus manuscritos griegos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Aquí tenemos un análisis comparativo:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">LIBRO                        NUMERO DE LINEAS       LINEAS EN DUDA         CORRUPCION TEXTUAL</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Iliada                                     15600                                764                                       5%</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Nuevo Testamento               20000                                   40                                       0.2%</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Geisler, NormanL. and William E. Nix. A General Introduction to the Bible. </span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Chicago Moody Press, 1968,pag.366</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sir Frederic Kenyon, quien fue director y principal bibliotecario del Museo Británico, y cuya autoridad es indiscutible, al investigar sobre el valor de los documentos, concluye: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"El intervalo entre las fechas de la composición original y la más primitiva evidencia existente llega a ser tan pequeño que, en efecto, es insignificante. De este modo, la ultima base para dudar en cualquier forma de que las Escrituras nos han llegado sustancialmente tal como fueron escritas, ha sido destruida. Tanto la autenticidad como la integridad general de los libros del Nuevo Testamento pueden considerarse como definitivamente establecidas".</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">(Sir Frederic Kenyon, The Bible and Archaeology, Nueva York, Harper and Row,1940,pags.288,289.)</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 Hasta ahora podemos saber que la Biblia que tenemos ahora es básicamente igual a lo que se escribió originalmente pero eso no demuestra que sea inspirada por un Dios ¿Cómo puedo saber que lo que escribieron originalmente estaba inspirado por Dios?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Todavía queda por determinar si ese documento escrito es creíble y hasta que punto. Ese es el problema de la critica interna, que es la segunda prueba que C. Sanders enumera sobre historicidad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Esta prueba incluye un examen del contenido interno de un documento.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Algunos presentan la objeción de que no podemos confiar que la Biblia narre los hechos verdaderos debido a que los que lo escribieron eran seguidores de Cristo y ellos escribieron para que creyéramos.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 Al respecto el Dr. Louis R. Gottschalck, ex profesor de historia en la universidad de Chicago, esquematiza su método histórico en una guía que muchos usan en la investigación histórica.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Gottschalck señala que la capacidad del escritor o del testigo para decir la verdad le es útil al historiador para determinar la credibilidad, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"aunque el testimonio de tal capacidad se encuentre en un documento obtenido por fuerza o mediante fraude, o sea en cualquier otro sentido censurable, o se base en testimonios de referencia, o proceda de un testigo interesado".</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">(Louis R Gottschalck, Understanding History, Nueva York, Knopf, 1969, segunda edición, pag.150, pag, 161, 168.)</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 En otras palabras uno tiene que oír las afirmaciones del documento que esta analizando, y no asumir que hay fraude o error, a menos que el autor se descalifique a sí mismo mediante contradicciones o inexactitudes conocidas con respecto al texto.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">O sea que el hecho de ser seguidores de Cristo no los descalifica para decir la verdad con respecto a Él.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Esta el testigo en posición de decir la verdad? Esta capacidad de decir la verdad esta íntimamente relacionada con la cercanía tanto en lo geográfico como en lo cronológico.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Los escritos del Nuevo Testamento sobre la vida y enseñanza de Jesús fueron redactados por hombres que habían sido testigos oculares de los eventos reales y de las enseñanzas de Cristo, o por personas que relataron lo que les dijeron directamente estos testigos oculares.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Lc.1:1-3 2P. 1:16 1 Jn. 1:3 Jn. 19:35 Lc. 3:1</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Esta proximidad a los acontecimientos que se escribieron es un medio muy efectivo para certificar la exactitud de lo que retiene el testigo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sin embargo, el historiador también tiene que hacer frente al testigo que consciente o inconscientemente dice falsedades, aunque haya estado cerca del evento y sea competente de decir la verdad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Los datos que da el Nuevo Testamento con respecto a Cristo estaban en circulación durante el tiempo de la vida de testigos amistosos y hostiles.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Los creyentes usaron este conocimiento como un poderoso argumento en pro del evangelio; Ellos no solo dijeron: " Nosotros vimos esto" o "Nosotros oímos aquello" sino que voltearon posiciones y allí mismo enfrente de los críticos adversarios dijeron: "Vosotros también sabéis acerca de estas cosas ...vosotros las visteis, vosotros mismos sabéis acerca de ello"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Es mejor que uno tenga cuidado cuando les dice a sus opositores: "Vosotros mismo lo sabéis", pues si no tiene razón en los detalles, inmediatamente te agarran por el cuello y te derriban.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Hch. 2:22 Hch.26: 24-28</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">DOS EVIDENCIAS DE LA INSPIRACION DE LA BIBLIA</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La Biblia misma declara ser la Palabra de Dios.</span></span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Repite esta declaración mas de 3000 veces en sus 66 libros. Nadie puede leer el Antiguo o el Nuevo Testamento sin reconocer que los escritores creyeron haber recibido un mensaje de Dios (Génesis 15:1; Ezequiel 6:1; Lucas3:2; I Tesalonicenses 5:15). Los autores de la Biblia totalizados mas de 40, estaban convencidos que sus transcripciones fueron dadas por Dios. Ninguno sabía que sus escritos serían compilados en una colección de libros que nosotros conocemos como Biblia. Estos escritorios eran hombres de trasfondos y experiencias diferentes, quienes vivieron en un periodo de 1600 años. Solo muy pocos se conocieron entre sí.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Estos autores provienen de estratos sociales diferentes (pastores, reyes, sacerdotes etc.), de épocas diferentes (un periodo de 1600 años) de lugares diferentes (3 continentes) la mayoría de ellos jamás se conocieron pero hablan en completa armonía sobre temas muy controversiales como, el origen del hombre, el carácter de Dios, el propósito de la vida etc. Hay una unidad en el libro, el paraíso perdido en Génesis es recuperado en Apocalipsis.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 Esto sería una muy extraña coincidencia, a menos que hubiera un redactor detrás de todos ellos. La Biblia declara que este redactor es Dios. 1Pe. 1:21</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La segunda evidencia son las profecías cumplidas en la historia.</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 Existen mas de 300 profecías sobre el Mesías que se cumplieron en la persona de Cristo.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 La probabilidad de que un hombre cumpliera simultáneamente tan solo 8 de las 300 profecías han sido calculadas por Peter Stoner es de 1 en 1017 o sea 1 en 100.000.000.000.000.000 para tratar de imaginar esto supón que tomamos monedas de 10 pesos y las esparcimos por todo el estado de Chihuahua, tendrían una altura aproximada de 70cm. Marcamos 1 moneda, las revolvemos bien, le vendamos a un hombre los ojos, le pedimos que camine en cualquier dirección los días que quiera, se detenga y entonces meta la mano a cualquier profundidad y al tomar la primera moneda esta sea la marcada.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Se necesita mucha fe para creer que todo esto es casualidad. </span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 La conclusión más lógica es que la Biblia es lo que dice ser: La Palabra de Dios.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">(Autor Anonimo)</span></span></span><br />
 <br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Es confiable la Biblia?</span></span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Después de escuchar por un momento las cuatro leyes espirituales con una extraña expresión el joven interrumpió a su compañero,</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Disculpa Juan, ¿Puedo hacerte una pregunta?"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- Claro que si, ¿Cuál es?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Es interesante lo que me estás platicando, pero hay una cosa que me molesta. Después de cada punto que mencionas haces referencia a alguna parte de la Biblia y luego actúas como si eso diera por aclarado el asunto."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Bueno si lo doy por aclarado es porque creo que la Biblia es la Palabra de Dios--la comunicación de Dios hacia el hombre."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- El joven miraba fijamente a Juan de manera inconforme. "¿Pero cómo puedes creer que un libro escrito hace 2000 años es confiable? Además, ¿Qué me dices de todos los errores que pudieron haberse colado durante todos estos siglos cuando la escribían a mano?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- Juan sonrió. "Yo creo que Dios ha preservado su Palabra, así que la Biblia que tenemos ahora es básicamente la misma que salió de las plumas de los escritores originales."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Pero esos escritores originales eran solo hombres, producto de una cultura antigua; ¿Por qué hemos de creer que lo que ellos escribieron tiene validez en la actualidad?"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "Creo que Dios inspiró a esos hombres en lo que escribieron"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- "El joven se inclinó hacia delante y habló resueltamente, "Pero yo he escuchado que aún algunos cristianos creen que Dios inspiró solamente las declaraciones doctrinales y morales de la Biblia, por lo tanto podrían haber errores en los hechos históricos y científicos."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- No, como ya te dije, yo creo que cada palabra de la Biblia es verdad ¡No me importa lo que los demás digan!</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">- El joven se puso en pie. "Ya veo que estoy hablando con la persona menos indicada. Yo no puedo simplemente apagar mi cerebro y tener una "fe ciega" como tú Juan..."</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Es confiable la Biblia?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La inspiración de las Escrituras es una parte vital de las creencias de un cristiano; pero a menudo repetimos "como loros" nuestras convicciones a otras personas sin dar evidencias como apoyo. Para contestar la pregunta sobre la confiabilidad de la Biblia, primero debemos examinar la evidencia.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Cómo puedo saber que la Biblia que tengo ahora es la misma que se escribió originalmente?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Es nuestra Biblia actual una copia exacta del manuscrito original? ¿Ha sido el contenido original de la Biblia, desvirtuado por los escribas quienes insertaron, suprimieron o embellecieron los documentos a través de los siglos? ¿Existe alguna prueba imparcial para verificar la exactitud de la Biblia?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">En la antigüedad escribían sobre papiros (hojas de plantas machacados) similares a nuestro papel, sin embargo al poco tiempo el material se descomponía y tenían que recopiarlo en un papiro nuevo. Al no tener los manuscritos originales la mejor forma de saber la confiabilidad del manuscrito es preguntándonos:</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 a) ¿Cuántas copias tenemos? <br />
 b) ¿Cuánto tiempo pasó entre el manuscrito original y nuestra copia más antigua disponible?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Mientras más copias se tengan será mas seguro restaurar el original, y si el intervalo de tiempo entre el original y la última copia es pequeño entonces se reduce la posibilidad de distorsión.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Veamos algunos ejemplos de la literatura antigua:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">AUTOR              FECHA DE ESCRITURA     MAS TEMPRANA COPIA     LAPSO DE TIEMPO   No. DE COPIAS</span></span><br />
Platon<br />
(tetralogías)                             100-44 A.C.                        900 D.C.                         1000 años                     10<br />
Herodoto<br />
(historia)                                  480-425 A.C.                      900 D.C.                         1300 años                      9<br />
Tácito<br />
(anales)                                    460-400 A.C.                      1100 D.C.                       1000 años                     20<br />
Tucídides<br />
(historia)                                   460-400 A.C.                      900 D.C.                         1300 años                      8<br />
 <br />
Aristoteles                                 384-322 A.C.                      1100 D.C.                        1400 años                      5    <br />
 <br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Aristóteles escribió su obra Poética alrededor del 343 a. de J.C. Sin embargo la más antigua copia que tenemos de ella data del 1100 d. de J.C. Eso quiere decir que entre el original y esa copia hubo un periodo de 1400 años. Y solo existen cinco manuscritos de esta obra. Nadie jamas a cuestionado la confiabilidad de las obras de Aristóteles.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Cuando llegamos a la autoridad del nuevo testamento en lo que a manuscritos se refiere la abundancia de material es casi desconcertante. Hoy existen mas de 20,000 copias de manuscritos del nuevo testamento.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">De la Iliada por ejemplo, existen solo 643 manuscritos y es la obra que ocupa el segundo lugar en cuanto a autoridad de manuscritos, después del Nuevo Testamento.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tanto la Iliada como la Biblia fueron considerados sagrados y ambos sufrieron cambios textuales y la consiguiente critica de sus manuscritos griegos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Aquí tenemos un análisis comparativo:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">LIBRO                        NUMERO DE LINEAS       LINEAS EN DUDA         CORRUPCION TEXTUAL</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Iliada                                     15600                                764                                       5%</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Nuevo Testamento               20000                                   40                                       0.2%</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Geisler, NormanL. and William E. Nix. A General Introduction to the Bible. </span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Chicago Moody Press, 1968,pag.366</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sir Frederic Kenyon, quien fue director y principal bibliotecario del Museo Británico, y cuya autoridad es indiscutible, al investigar sobre el valor de los documentos, concluye: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"El intervalo entre las fechas de la composición original y la más primitiva evidencia existente llega a ser tan pequeño que, en efecto, es insignificante. De este modo, la ultima base para dudar en cualquier forma de que las Escrituras nos han llegado sustancialmente tal como fueron escritas, ha sido destruida. Tanto la autenticidad como la integridad general de los libros del Nuevo Testamento pueden considerarse como definitivamente establecidas".</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">(Sir Frederic Kenyon, The Bible and Archaeology, Nueva York, Harper and Row,1940,pags.288,289.)</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 Hasta ahora podemos saber que la Biblia que tenemos ahora es básicamente igual a lo que se escribió originalmente pero eso no demuestra que sea inspirada por un Dios ¿Cómo puedo saber que lo que escribieron originalmente estaba inspirado por Dios?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Todavía queda por determinar si ese documento escrito es creíble y hasta que punto. Ese es el problema de la critica interna, que es la segunda prueba que C. Sanders enumera sobre historicidad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Esta prueba incluye un examen del contenido interno de un documento.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Algunos presentan la objeción de que no podemos confiar que la Biblia narre los hechos verdaderos debido a que los que lo escribieron eran seguidores de Cristo y ellos escribieron para que creyéramos.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 Al respecto el Dr. Louis R. Gottschalck, ex profesor de historia en la universidad de Chicago, esquematiza su método histórico en una guía que muchos usan en la investigación histórica.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Gottschalck señala que la capacidad del escritor o del testigo para decir la verdad le es útil al historiador para determinar la credibilidad, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"aunque el testimonio de tal capacidad se encuentre en un documento obtenido por fuerza o mediante fraude, o sea en cualquier otro sentido censurable, o se base en testimonios de referencia, o proceda de un testigo interesado".</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">(Louis R Gottschalck, Understanding History, Nueva York, Knopf, 1969, segunda edición, pag.150, pag, 161, 168.)</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 En otras palabras uno tiene que oír las afirmaciones del documento que esta analizando, y no asumir que hay fraude o error, a menos que el autor se descalifique a sí mismo mediante contradicciones o inexactitudes conocidas con respecto al texto.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">O sea que el hecho de ser seguidores de Cristo no los descalifica para decir la verdad con respecto a Él.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Esta el testigo en posición de decir la verdad? Esta capacidad de decir la verdad esta íntimamente relacionada con la cercanía tanto en lo geográfico como en lo cronológico.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Los escritos del Nuevo Testamento sobre la vida y enseñanza de Jesús fueron redactados por hombres que habían sido testigos oculares de los eventos reales y de las enseñanzas de Cristo, o por personas que relataron lo que les dijeron directamente estos testigos oculares.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Lc.1:1-3 2P. 1:16 1 Jn. 1:3 Jn. 19:35 Lc. 3:1</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Esta proximidad a los acontecimientos que se escribieron es un medio muy efectivo para certificar la exactitud de lo que retiene el testigo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sin embargo, el historiador también tiene que hacer frente al testigo que consciente o inconscientemente dice falsedades, aunque haya estado cerca del evento y sea competente de decir la verdad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Los datos que da el Nuevo Testamento con respecto a Cristo estaban en circulación durante el tiempo de la vida de testigos amistosos y hostiles.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Los creyentes usaron este conocimiento como un poderoso argumento en pro del evangelio; Ellos no solo dijeron: " Nosotros vimos esto" o "Nosotros oímos aquello" sino que voltearon posiciones y allí mismo enfrente de los críticos adversarios dijeron: "Vosotros también sabéis acerca de estas cosas ...vosotros las visteis, vosotros mismos sabéis acerca de ello"</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Es mejor que uno tenga cuidado cuando les dice a sus opositores: "Vosotros mismo lo sabéis", pues si no tiene razón en los detalles, inmediatamente te agarran por el cuello y te derriban.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Hch. 2:22 Hch.26: 24-28</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">DOS EVIDENCIAS DE LA INSPIRACION DE LA BIBLIA</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La Biblia misma declara ser la Palabra de Dios.</span></span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Repite esta declaración mas de 3000 veces en sus 66 libros. Nadie puede leer el Antiguo o el Nuevo Testamento sin reconocer que los escritores creyeron haber recibido un mensaje de Dios (Génesis 15:1; Ezequiel 6:1; Lucas3:2; I Tesalonicenses 5:15). Los autores de la Biblia totalizados mas de 40, estaban convencidos que sus transcripciones fueron dadas por Dios. Ninguno sabía que sus escritos serían compilados en una colección de libros que nosotros conocemos como Biblia. Estos escritorios eran hombres de trasfondos y experiencias diferentes, quienes vivieron en un periodo de 1600 años. Solo muy pocos se conocieron entre sí.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Estos autores provienen de estratos sociales diferentes (pastores, reyes, sacerdotes etc.), de épocas diferentes (un periodo de 1600 años) de lugares diferentes (3 continentes) la mayoría de ellos jamás se conocieron pero hablan en completa armonía sobre temas muy controversiales como, el origen del hombre, el carácter de Dios, el propósito de la vida etc. Hay una unidad en el libro, el paraíso perdido en Génesis es recuperado en Apocalipsis.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 Esto sería una muy extraña coincidencia, a menos que hubiera un redactor detrás de todos ellos. La Biblia declara que este redactor es Dios. 1Pe. 1:21</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La segunda evidencia son las profecías cumplidas en la historia.</span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 Existen mas de 300 profecías sobre el Mesías que se cumplieron en la persona de Cristo.</span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
 La probabilidad de que un hombre cumpliera simultáneamente tan solo 8 de las 300 profecías han sido calculadas por Peter Stoner es de 1 en 1017 o sea 1 en 100.000.000.000.000.000 para tratar de imaginar esto supón que tomamos monedas de 10 pesos y las esparcimos por todo el estado de Chihuahua, tendrían una altura aproximada de 70cm. Marcamos 1 moneda, las revolvemos bien, le vendamos a un hombre los ojos, le pedimos que camine en cualquier dirección los días que quiera, se detenga y entonces meta la mano a cualquier profundidad y al tomar la primera moneda esta sea la marcada.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Se necesita mucha fe para creer que todo esto es casualidad. </span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
 La conclusión más lógica es que la Biblia es lo que dice ser: La Palabra de Dios.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">(Autor Anonimo)</span></span></span><br />
 <br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Cuándo se escribió el libro de Daniel?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1430.html</link>
			<pubDate>Tue, 10 Dec 2013 09:55:46 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=13659">usymbv</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1430.html</guid>
			<description><![CDATA[Según los datos aportados por la Biblia fue en el siglo VI a. C., pero algunas obras de consulta afirman que fue escrito por un judío que vivió en el siglo II a. C.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Según los datos aportados por la Biblia fue en el siglo VI a. C., pero algunas obras de consulta afirman que fue escrito por un judío que vivió en el siglo II a. C.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿son palabras inspiradas?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-944.html</link>
			<pubDate>Thu, 29 Nov 2012 20:05:04 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=5946">hombrenuevo</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-944.html</guid>
			<description><![CDATA[dice Hechos 17:28: Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios POETAS también han dicho: Porque linaje suyo somos. <br />
Así que esas palabras: "Linaje suyo somos" son palabras de un poeta pagano, ¿son inspiradas por Dios esas palabras?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[dice Hechos 17:28: Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios POETAS también han dicho: Porque linaje suyo somos. <br />
Así que esas palabras: "Linaje suyo somos" son palabras de un poeta pagano, ¿son inspiradas por Dios esas palabras?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[la mujer que lava los pies del maestro]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-689.html</link>
			<pubDate>Mon, 19 Dec 2011 22:52:03 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=0">jukarloz</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-689.html</guid>
			<description><![CDATA[hola, he tenido una duda por mucho tiempo, espero que alguien pueda ayudarme o juntos sacar conclusiones<br />
<br />
hay un texto bíblico, obviamente. y quiero ubicar el lugar del encuentro entre la mujer que lava los pies de Jesús<br />
el texto es el siguiente: Lc 7 44   <br />
les agradezco de antemano sus respuestas]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[hola, he tenido una duda por mucho tiempo, espero que alguien pueda ayudarme o juntos sacar conclusiones<br />
<br />
hay un texto bíblico, obviamente. y quiero ubicar el lugar del encuentro entre la mujer que lava los pies de Jesús<br />
el texto es el siguiente: Lc 7 44   <br />
les agradezco de antemano sus respuestas]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Pertenecen estos libros perdidos a la Biblia?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-573.html</link>
			<pubDate>Fri, 15 Oct 2010 19:55:30 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=3">Heriberto</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-573.html</guid>
			<description><![CDATA[Hay mucho de qué hablar acerca de los libros perdidos de la Biblia. Desde los cultos de la Nueva Era, las personas hacen toda clase de reclamos acerca del porqué la Biblia no cuenta con ciertos libros, libros que ayudarían a las personas a justificar la esperanza en la que ellos creen. <br />
<br />
Algunas veces las personas reclaman que la Biblia fue editada para eliminar la reencarnación, las enseñanzas de planos más altos de la existencia, dioses diferentes, la adoración de los antepasados, la “expiación” con la naturaleza.<br />
<br />
Los “libros perdidos” nunca estuvieron perdidos. Estos tan mal llamados libros perdidos ya eran conocidos por los Judíos en la época del Antiguo Testamento y por los Cristianos en el Nuevo Testamento y nunca fueron considerados como parte de la Escritura. No estuvieron perdidos ni tampoco fueron quitados de la Biblia ya que para empezar, nunca estuvieron en ésta.<br />
<br />
Estos supuestos libros perdidos no fueron incluidos en la Biblia por muchas razones. Les faltaba la autoría apostólica o profética; no reclaman ser Palabra de Dios; contienen conceptos no bíblicos tales como rezarle a los muertos como en 2º Macabeos 12:45-46; o contienen serias discrepancias históricas.<br />
<br />
Aún así, la iglesia Católica Romana ha agregado algunos de estos libros al canon de la escritura de ellos. En 1546, y debido mayormente a la respuesta de la Reforma, la iglesia Católica Romana autorizó muchos más libros para incluirlos en su escritura siendo conocidos como apócrifos. La palabra apócrifo significa escondido. Esta es usada en sentido general para describir una lista de libros escritos por algunos Judíos entre los años 300 y 100 A.C. Más específicamente, se usa para los 7 libros adicionales aceptados por la iglesia Católica como inspirados. La lista completa de los libros apócrifos es: 1º y 2º Esdras, Tobías, Judit, el Resto de Ester, La Sabiduría de Salomón, Sirac (También titulado Eclesiástico), Baruc, La Carta de Jeremías, La Canción de los Tres Jóvenes, Susana, Bel y el Dragón, Las Adiciones de Daniel, La Oración de Manases, y 1º y 2º de Macabeos. Los libros aceptados como inspirados e incluidos en la Biblia de la iglesia Católica Romana son Tobías, Judit, 1º y 2º Macabeos, La Sabiduría de Salomón, Sirac (También titulado Eclesiástico), y Baruc.<br />
<br />
Los libros Seudoepigráficos son “escritos falsos”. Existe una colección de escritos tempranos tanto Judíos como “Cristianos” compuestos entre 200 A.C. y 200 D.C. Aún cuando eran bien conocidos nunca fueron considerados como escritura inspirada.<br />
<br />
Los libros Deuterocanónicos (Apócrifos) son aquellos libros que fueron incluidos en la Septuaginta Griega (LXX) pero no incluidos en la Biblia Hebrea. Los libros Deuterocanónicos reconocidos son: “Tobías, Judit, La Sabiduría de Salomón, Eclesiásticos (También llamado Sirac o Ben Sira), Baruc (incluye la Carta de Jeremías),  1º Macabeos (110 A.C.), y 2º Macabeos (119-170 A.C.), y adiciones de los libros de Ester y Daniel. El canon de la comunidad Griega Ortodoxa también incluye 1º Esdras, la Oración de Manases, Salmo 252, y 3º Macabeos, con 4º Macabeos como un apéndice. <br />
 <br />
(Tomado de <a href="http://www.miapic.com/libros-perdidos" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.miapic.com/libros-perdidos</a>)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hay mucho de qué hablar acerca de los libros perdidos de la Biblia. Desde los cultos de la Nueva Era, las personas hacen toda clase de reclamos acerca del porqué la Biblia no cuenta con ciertos libros, libros que ayudarían a las personas a justificar la esperanza en la que ellos creen. <br />
<br />
Algunas veces las personas reclaman que la Biblia fue editada para eliminar la reencarnación, las enseñanzas de planos más altos de la existencia, dioses diferentes, la adoración de los antepasados, la “expiación” con la naturaleza.<br />
<br />
Los “libros perdidos” nunca estuvieron perdidos. Estos tan mal llamados libros perdidos ya eran conocidos por los Judíos en la época del Antiguo Testamento y por los Cristianos en el Nuevo Testamento y nunca fueron considerados como parte de la Escritura. No estuvieron perdidos ni tampoco fueron quitados de la Biblia ya que para empezar, nunca estuvieron en ésta.<br />
<br />
Estos supuestos libros perdidos no fueron incluidos en la Biblia por muchas razones. Les faltaba la autoría apostólica o profética; no reclaman ser Palabra de Dios; contienen conceptos no bíblicos tales como rezarle a los muertos como en 2º Macabeos 12:45-46; o contienen serias discrepancias históricas.<br />
<br />
Aún así, la iglesia Católica Romana ha agregado algunos de estos libros al canon de la escritura de ellos. En 1546, y debido mayormente a la respuesta de la Reforma, la iglesia Católica Romana autorizó muchos más libros para incluirlos en su escritura siendo conocidos como apócrifos. La palabra apócrifo significa escondido. Esta es usada en sentido general para describir una lista de libros escritos por algunos Judíos entre los años 300 y 100 A.C. Más específicamente, se usa para los 7 libros adicionales aceptados por la iglesia Católica como inspirados. La lista completa de los libros apócrifos es: 1º y 2º Esdras, Tobías, Judit, el Resto de Ester, La Sabiduría de Salomón, Sirac (También titulado Eclesiástico), Baruc, La Carta de Jeremías, La Canción de los Tres Jóvenes, Susana, Bel y el Dragón, Las Adiciones de Daniel, La Oración de Manases, y 1º y 2º de Macabeos. Los libros aceptados como inspirados e incluidos en la Biblia de la iglesia Católica Romana son Tobías, Judit, 1º y 2º Macabeos, La Sabiduría de Salomón, Sirac (También titulado Eclesiástico), y Baruc.<br />
<br />
Los libros Seudoepigráficos son “escritos falsos”. Existe una colección de escritos tempranos tanto Judíos como “Cristianos” compuestos entre 200 A.C. y 200 D.C. Aún cuando eran bien conocidos nunca fueron considerados como escritura inspirada.<br />
<br />
Los libros Deuterocanónicos (Apócrifos) son aquellos libros que fueron incluidos en la Septuaginta Griega (LXX) pero no incluidos en la Biblia Hebrea. Los libros Deuterocanónicos reconocidos son: “Tobías, Judit, La Sabiduría de Salomón, Eclesiásticos (También llamado Sirac o Ben Sira), Baruc (incluye la Carta de Jeremías),  1º Macabeos (110 A.C.), y 2º Macabeos (119-170 A.C.), y adiciones de los libros de Ester y Daniel. El canon de la comunidad Griega Ortodoxa también incluye 1º Esdras, la Oración de Manases, Salmo 252, y 3º Macabeos, con 4º Macabeos como un apéndice. <br />
 <br />
(Tomado de <a href="http://www.miapic.com/libros-perdidos" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.miapic.com/libros-perdidos</a>)]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[de la autoría de los Evangelios]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-397.html</link>
			<pubDate>Wed, 04 Nov 2009 16:52:24 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=0">Oscar Goinheix Lehrer</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-397.html</guid>
			<description><![CDATA[Existe en el medio cristiano una falsa impresión respecto de quienes fueron los autores de los Evangelios.  Esta falsa información que se pasa de generación en generación tiene origen justamente en la tradición; pero contradice a lo que la propia Biblia enseña respecto de quienes fueron estos hermanos que escribieron los cuatro Evangelios.<br />
<br />
La evidencia interna en la Biblia señala que:<br />
1 Todos los libros de la Biblia (sin excepción) fueron escritos por hebreos.<br />
2 Todos los evangelios (sin excepción) fueron escritos por testigos presenciales del ministerio de Jesús.<br />
3 Cada autor de un evangelio se incluye a sí mismo en el relato pero de forma anónima.<br />
4 Todo evangelio cubre al ministerio de Jesús desde su bautismo hasta su ascensión.<br />
<br />
El primer antecedente que tenemos en el NT de algo que podríamos llamar un evangelio es “La Palabra del Señor”.  Esta era una colección de enseñanzas de Jesús a las que algunos prefieren llamar “Logos”.  Teólogos alemanes también han imaginado un documento anterior a los evangelios, y lo llaman “Quelle”.  Pero logos y quelle no son otra cosa que esa colección de relatos y enseñanzas de Jesús que en el siglo I se conocía como La Palabra del Señor.<br />
<br />
Hoy día podemos afirmar que el primer Evangelio en ser escrito fue el de Mateo.  Este Evangelio fue escrito por Mateo (llamado en realidad Levi), y fue escrito en arameo.  Mateo se presenta como el hombre sentado en la banca de tributos, pero no dice su nombre (Levi).  Su relato es de primera mano – como lo son todos – pues él fue uno de los doce; pero a lo que presenció le suma relatos que recibió por la vía de José (probablemente de boca de Jacob/Santiago).<br />
<br />
El segundo Evangelio en ser escrito fue el de Marcos, quien se basó en el ya existente de Mateo en arameo.  A este, le agrega cosas que él atestiguó personalmente y que no había incluido Mateo.  Marcos es el Juan Marcos que acompañó a Pablo en su primer viaje misionero.  En su evangelio él se retrata como quien quedó al cuidado de las barcas cuando Jesús fue a Gadara y Gerasa.  También es el joven con el cántaro de agua que guió a Pedro y Juan al aposento alto (casa de su madre); y es el joven que durante el arresto de Jesús huyó desnudo.<br />
<br />
Lo siguiente que sucedió fue que el evangelio de Mateo fue traducido al griego por sus discípulos.  Son estos quienes agregan el nombre Mateo al relato de su llamamiento, y también incorporan algunos elementos del evangelio de Marcos. <br />
<br />
Lucas es el tercer evangelio a ser escrito.  Lucas es un judío de origen macedonio y en su evangelio lo descubrimos como uno de los setenta (o 62 según se entienda); y es uno de los dos a camino de Emaús.  Se basa en los evangelios ya existentes a los que agrega sus propias experiencias (no narradas en aquellos dos anteriores) y lo complementa con relatos que recibió de María y de la partera que la asistió.<br />
<br />
El último evangelio a ser completado es el de Juan, quien en su relato es el discípulo amado.  Este evangelio fue escrito en Jerusalén, pero sería complementado cuando Juan fue a Efeso.<br />
<br />
Los demás evangelios; los que llamamos apócrifos; no fueron escrito por testigos oculares de los hechos, y/o no fueron escritos por personas hebreas.  Pero lo que más los descalifica (desde las normas bíblicas) es el hecho que identifican a sus respectivos autores.  Esto no solamente va contra la norma #3 mencionada arriba, sino que evidencia la necesidad del autor de ganar autoridad al usurpar la identidad de un apóstol.<br />
<br />
Además de los cuatro evangelios canónicos y de los apócrifos, hay evidencia en la Biblia de la existencia de otros evangelios que no llegaron hasta nosotros.  Uno de ellos es el de Pablo, quien era hebreo, fue testigo personal del ministerio de Jesús, al que cubrió desde el bautismo hasta la ascensión, y como autor se incluye pero no se nombra a sí mismo.  Este evangelio lo podemos “adivinar” todo a lo largo de sus epístolas.<br />
<br />
Pedro también tenía su evangelio del cual conocemos algunos tramos porque Lucas los incluyó en Hechos.  Y hablando del evangelio de Pedro, debemos contradecir la versión tradicional que este se lo habría dictado a Marcos.  También debemos remarcar que no es este, el evangelio apócrifo que dice ser de Pedro.<br />
<br />
Fuera de estos dos evangelios puntuales; de Pablo y de Pedro; hay evidencia interna en el NT en el sentido de que todo evangelista tenía su propio evangelio.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Existe en el medio cristiano una falsa impresión respecto de quienes fueron los autores de los Evangelios.  Esta falsa información que se pasa de generación en generación tiene origen justamente en la tradición; pero contradice a lo que la propia Biblia enseña respecto de quienes fueron estos hermanos que escribieron los cuatro Evangelios.<br />
<br />
La evidencia interna en la Biblia señala que:<br />
1 Todos los libros de la Biblia (sin excepción) fueron escritos por hebreos.<br />
2 Todos los evangelios (sin excepción) fueron escritos por testigos presenciales del ministerio de Jesús.<br />
3 Cada autor de un evangelio se incluye a sí mismo en el relato pero de forma anónima.<br />
4 Todo evangelio cubre al ministerio de Jesús desde su bautismo hasta su ascensión.<br />
<br />
El primer antecedente que tenemos en el NT de algo que podríamos llamar un evangelio es “La Palabra del Señor”.  Esta era una colección de enseñanzas de Jesús a las que algunos prefieren llamar “Logos”.  Teólogos alemanes también han imaginado un documento anterior a los evangelios, y lo llaman “Quelle”.  Pero logos y quelle no son otra cosa que esa colección de relatos y enseñanzas de Jesús que en el siglo I se conocía como La Palabra del Señor.<br />
<br />
Hoy día podemos afirmar que el primer Evangelio en ser escrito fue el de Mateo.  Este Evangelio fue escrito por Mateo (llamado en realidad Levi), y fue escrito en arameo.  Mateo se presenta como el hombre sentado en la banca de tributos, pero no dice su nombre (Levi).  Su relato es de primera mano – como lo son todos – pues él fue uno de los doce; pero a lo que presenció le suma relatos que recibió por la vía de José (probablemente de boca de Jacob/Santiago).<br />
<br />
El segundo Evangelio en ser escrito fue el de Marcos, quien se basó en el ya existente de Mateo en arameo.  A este, le agrega cosas que él atestiguó personalmente y que no había incluido Mateo.  Marcos es el Juan Marcos que acompañó a Pablo en su primer viaje misionero.  En su evangelio él se retrata como quien quedó al cuidado de las barcas cuando Jesús fue a Gadara y Gerasa.  También es el joven con el cántaro de agua que guió a Pedro y Juan al aposento alto (casa de su madre); y es el joven que durante el arresto de Jesús huyó desnudo.<br />
<br />
Lo siguiente que sucedió fue que el evangelio de Mateo fue traducido al griego por sus discípulos.  Son estos quienes agregan el nombre Mateo al relato de su llamamiento, y también incorporan algunos elementos del evangelio de Marcos. <br />
<br />
Lucas es el tercer evangelio a ser escrito.  Lucas es un judío de origen macedonio y en su evangelio lo descubrimos como uno de los setenta (o 62 según se entienda); y es uno de los dos a camino de Emaús.  Se basa en los evangelios ya existentes a los que agrega sus propias experiencias (no narradas en aquellos dos anteriores) y lo complementa con relatos que recibió de María y de la partera que la asistió.<br />
<br />
El último evangelio a ser completado es el de Juan, quien en su relato es el discípulo amado.  Este evangelio fue escrito en Jerusalén, pero sería complementado cuando Juan fue a Efeso.<br />
<br />
Los demás evangelios; los que llamamos apócrifos; no fueron escrito por testigos oculares de los hechos, y/o no fueron escritos por personas hebreas.  Pero lo que más los descalifica (desde las normas bíblicas) es el hecho que identifican a sus respectivos autores.  Esto no solamente va contra la norma #3 mencionada arriba, sino que evidencia la necesidad del autor de ganar autoridad al usurpar la identidad de un apóstol.<br />
<br />
Además de los cuatro evangelios canónicos y de los apócrifos, hay evidencia en la Biblia de la existencia de otros evangelios que no llegaron hasta nosotros.  Uno de ellos es el de Pablo, quien era hebreo, fue testigo personal del ministerio de Jesús, al que cubrió desde el bautismo hasta la ascensión, y como autor se incluye pero no se nombra a sí mismo.  Este evangelio lo podemos “adivinar” todo a lo largo de sus epístolas.<br />
<br />
Pedro también tenía su evangelio del cual conocemos algunos tramos porque Lucas los incluyó en Hechos.  Y hablando del evangelio de Pedro, debemos contradecir la versión tradicional que este se lo habría dictado a Marcos.  También debemos remarcar que no es este, el evangelio apócrifo que dice ser de Pedro.<br />
<br />
Fuera de estos dos evangelios puntuales; de Pablo y de Pedro; hay evidencia interna en el NT en el sentido de que todo evangelista tenía su propio evangelio.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Libro Los codigos secretos de la Biblia]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-388.html</link>
			<pubDate>Wed, 28 Oct 2009 19:20:59 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=0">jorgegs</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-388.html</guid>
			<description><![CDATA[Hola les paso un link para descargar el libro Los codigos secretos de la Biblia, se los recomiendo.<br />
Si quieren pueden enviarme un mail y comentarme que les parecio.<br />
<br />
<a href="http://uploading.com/files/m5b98m89/el%2Bnuevo%2Bcodigo%2Bsecreto%2Bde%2Bla%2Bbiblia.zip/" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Descarga Los codigos secretos de La Biblia</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hola les paso un link para descargar el libro Los codigos secretos de la Biblia, se los recomiendo.<br />
Si quieren pueden enviarme un mail y comentarme que les parecio.<br />
<br />
<a href="http://uploading.com/files/m5b98m89/el%2Bnuevo%2Bcodigo%2Bsecreto%2Bde%2Bla%2Bbiblia.zip/" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Descarga Los codigos secretos de La Biblia</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[JOEL: REVELACION DE LA MANO DE DIOS]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-365.html</link>
			<pubDate>Tue, 28 Jul 2009 20:48:16 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=1">Andres</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-365.html</guid>
			<description><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
El breve libro de Joel no tiene más que tres capítulos y todos deberíamos de leerlo. Deberíamos dedicarnos a la lectura de la palabra de Dios, como le escribió el apóstol Pablo a Timoteo para animarle. Si bien la profecía de Oseas revela el corazón de Dios, la profecía de Joel revela la mano de Dios, la mano que controla el destino, la mano que mueve la historia.<br />
<br />
Durante siglos enteros los hombres han estado buscando el principio alrededor del cual giran los acontecimientos de la historia, y desde el amanecer de la historia se ha intentado repetidamente adivinar cuál es ese principio. Hace mucho tiempo, a los grandes filósofos griegos se les ocurrió la idea de que la historia se mueve en círculos y uno de los actuales historiadores, Arnold Toynbee, está de acuerdo con este concepto. Aristóteles dijo también que la historia sigue esta clase de curso. Dijo que primero surgió un tirano, un hombre de hierro, que ejerce el control sobre una nación o un grupo de personas y gobierna hasta que termina la dinastía. Entonces el control se transfiere gradualmente a una familia de aristócratas que gobiernan y su poder se deteriora gradualmente hasta que el control pasa al pueblo y esto es lo que se conoce como democracia. Pero una democracia también sufre un deterioro y cede gradualmente al colapso del poder y a esto sigue la anarquía. Y de la anarquía surge un tirano que de nuevo se apodera del control y así sigue el ciclo de la historia y hay mucho de verdad en esta teoría.<br />
<br />
A través de los siglos otros hombre han contribuidos con sus conjeturas acerca del principio de control de la vida. Thomas Jefferson consideró que era político, y cuando escribió la Declaración de la Independencia incorporó la idea en el prólogo, de que los gobiernos humanos reconocen que a los hombres les han sido concedidos ciertos derechos inalienables y que para conservar estos derechos, se han instituido los gobiernos entre los hombres. Sentía que las fuerzas que dan forma a la historia humana y forman las naciones de la tierra son de naturaleza política.<br />
<br />
En el siglo pasado, Karl Marx metió su pluma en el ácido de su propio espíritu amargado y escribió la gran obra que ha influenciado de manera dramática a nuestros tiempos modernos. Su idea fue que la fuerza controladora de la historia era la economía, que es la necesidad de suplir las exigencias materiales de la vida lo que da forma al curso de la historia. A esta fuerza la llamó materialismo dialéctico, el principio del materialismo al que se llega a través del debate, mediante la discusión de estos temas. Y esta idea se ha apoderado de tal modo de las mentes de los hombres hoy que por toda la tierra hay millones que sienten que la economía es el interés que controla la vida.<br />
<br />
Otros han dicho que el principio es sociológico. Por ejemplo, H.G. Wells, fue uno de entre un gran número de pensadores que dijeron que la evolución da forma al curso del destino humano. En la actualidad se enseña con frecuencia en la escuela que tras todos los acontecimientos de la historia humana que aparecen en nuestros periódicos y de los que dejan constancia los historiadores, hay un principio evolutivo que tiende cada vez a elevarse más y más, haciendo que la vida sea cada vez mejor.<br />
<br />
Pero la Biblia dice que todos estos conceptos son equivocados. La Biblia dice que detrás de todo el curso de la historia humana está Dios. El punto esencial sobre el cual gira la historia es espiritual, el Espíritu de Dios que obra a través de los hombres, y no se pueden entender los acontecimientos humanos si primero no reconocemos este hecho.<br />
<br />
Una de las declaraciones más significativas que jamás se han escrito en la Biblia y una de las cosas más aterradoras que jamás han oído los hombres fue algo que se dijo durante el diluvio cuando Dios le dijo a Noé: "No contenderá mi espíritu para siempre con el hombre. (Gén. 6:3) Y siempre que se ha hecho esa declaración ha significado que el juicio de Dios estaba cercano. Porque el Espíritu de Dios contiende con el hombre pacientemente limitando el mal de manera que la vida humana pueda continuar. Dios intenta ganarse a los hombres reteniendo las fuerzas destructivas de los acontecimientos humanos, pero al final la paciencia de Dios se acaba y llega un momento, algo que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia humana, en el que Dios le dice a una nación o a una persona: "No contenderá mi espíritu para siempre con el hombre. Y cuando Dios deja de lado a su Espíritu, es decir, la fuerza que controla la vida, todo se colapsa y entonces es cuando tienen lugar las catástrofes y su juicio cae sobre la humanidad, que es precisamente el mensaje esencial del libro de Joel.<br />
<br />
El joven Joel era un profeta en el reino de Judá, el reino del sur. Seguramente fue contemporáneo de Isaías, de Oseas y de Amós. No sabemos mucho acerca de Joel, pero fue uno de los hombres que más visión de futuro tuvo de entre todos los que nos han dejado sus escritos, que vio mucho más allá de nuestros tiempos hasta las etapas finales de la intervención de Dios en los acontecimientos humanos y esto es algo que enlaza con los grandes sucesos dramáticos de su propia época.<br />
<br />
El libro comienza con el llamamiento que hace al pueblo a considerar algo tremendo que ha sucedido en la tierra. Dice:<br />
<br />
    "Escuchad esto ancianos; y prestad atención, todos los habitantes de la tierra." (1:2)<br />
<br />
Siempre que leo estas palabras me recuerda la época que estuve en la Marina. Siempre que la Marina hacía un anuncio importante, comenzaba diciendo: "escuchad esto y así es como empieza Joel:<br />
<br />
"Escuchad esto...<br />
<br />
    "¿Ha sucedido algo semejante en vuestros días o en los de vuestros padres? Contaréis de esto a vuestros hijos y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación." (1:2-3)<br />
<br />
Va a tener lugar un acontecimiento de una importancia y de tal transcendencia que las gentes hablarán sobre él durante años y años. ¿Y de qué está hablando Joel? La verdad es que está hablando acerca del gran día del Señor. En los días de la II Guerra Mundial hablábamos acerca del Día-D y luego del Día V-J, esperando con anhelo que se acabase la guerra, dándole un nombre. Pues bien, Dios tiene un día, lo que él llama el día del Señor, y le fue dado a Joel para que describiese este gran día.<br />
<br />
Pero el día del Señor no es solo un acontecimiento en la historia humana. Nos daremos cuenta en esta profecía que el día del Señor es un suceso en el que Dios se manifiesta por medio de su juicio en cualquier momento, pero el juicio culmina y va intensificándose en ciclos hasta que llegue el día grande y terrible del Señor, al que se refiere Joel en los capítulos 2 y 3.<br />
<br />
El día grande y terrible del Señor es ese período que describe el Señor Jesucristo como un tiempo en el que habrá una tribulación como nunca se ha visto desde la creación del mundo ni nunca más se verá y le fue dado al profeta Joel ver a lo largo de los siglos que iban a mediar, describirlo y ofrecer ejemplos por medio de los acontecimientos que sucederían durante su propia época.<br />
<br />
El suceso que había tenido lugar en su día fue una invasión de langostas. Me pregunto si ha visto usted alguna vez una invasión de langostas. Yo estaba hace ya muchos años en Minnesota cuando hubo una invasión de saltamontes, unos insectos bastante parecidos a las langostas, y aún recuerdo cómo se oscureció el cielo con una gran nube de estos insectos. Se les podía oír descender sobre el grano en los campos como si hubieran sido granizo en la tierra y había un continuo crujido que era el ruido que producían sus alas al pasar por los campos. Momentos después de haber descendido sobre un campo, cada hoja y cada pedazo de vegetación había desaparecido y los campos se quedaban como si nunca hubieran sido plantados y eso fue lo que sucedió en Israel. Un enjambre de langostas había descendido sobre la tierra y habían devorado toda cosa viviente. La cosecha se había arruinado y había hecho que apareciese el hambre y Joel está llamando la atención del pueblo a este suceso, que no necesitaba que pasase algo así en aquellas condiciones. No cabe duda de que todos serían conscientes de lo que había sucedido, pero lo que no se daban cuenta era de dónde venía.<br />
<br />
Joel les dijo: "Dios está detrás de este suceso. El les describe cómo "el campo es devastado y la tierra se enluta; porque el trigo es destruido, se seca el mosto y se agota el aceite. (1:10) y luego dice:<br />
<br />
    "Pregonad ayuno, convocad a una asamblea, reunid a los ancianos y a todos los habitantes del país en casa de Jehová vuestro Dios e invocad a Jehová. ¡Ay por aquel día! Porque cercano está el día de Jehová, vendrá como destrucción de parte del Todopoderoso." (1:14-15)<br />
<br />
Dios se hallaba tras ese suceso, no fue algo que pasó por casualidad. No es sencillamente un capricho de la naturaleza. Esto sucedió en obediencia al mandato dado por Dios, que obra por medio de las leyes naturales que gobiernan la vida humana y en esto hallamos una lección. "No paséis por alto esta lección les dice el profeta, "porque si aprendéis la lección ahora, que no es otra cosa que un sencillo ejemplo del día del Señor, os ahorraréis el terrible sufrimiento que vendrá por fin en el día grande y terrible del Señor. Joel está sencillamente dejando muy claro que la mano de Dios está permitiendo que sucedan catástrofes como esta para que el pueblo sea consciente de que la vida tiene un fundamento espiritual. La vida no es sencillamente un ciclo en el que comer y beber y conseguir el dinero para poder hacerlo. Porque detrás de todas las cosas corrientes de la vida se encuentra la mano controladora del Espíritu de Dios. Es preciso que el hombre despierte al hecho de que Dios le está hablando, que tiene algo que decirle. Dios desea bendecir al hombre, pero este no está dispuesto a escuchar y ese es el problema. Por lo tanto, Dios le sacude con algo que le obligue a escucharle. ¿Le ha pasado eso a usted alguna vez? ¿Le ha hecho Dios algo, mientras estaba usted tranquilamente tomando sus cereales y todo le iba bien, de manera que de repente tuvo usted que tomar conciencia? Tal vez le sucediese algo terrible para que se diese usted cuenta de que las cosas no iban tan bien como a usted le parecía y comenzó usted a prestar atención, dándose cuenta de que había algo a lo que era preciso que prestase usted atención. Eso fue lo que hizo Dios en el primer capítulo de Joel.<br />
<br />
En el capítulo 2 el profeta salta, por así decirlo, por encima del transcurso del tiempo hasta los días del fin, usando esta invasión de langostas como una imagen de la invasión por parte de un gran ejército en la tierra de Israel durante los últimos días. Solo al examinar todo el curso de la profecía podemos entender que Joel está hablando acerca del futuro. Cualquiera que leyese este libro por sí solo no notaría la diferencia, solo que ahora el profeta está describiendo la invasión por parte de un ejército de hombres en lugar de un enjambre de insectos, pero describe esto y lo llama una vez más el día del Señor:<br />
<br />
    "...¡Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día de Jehová! ¡Día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y de densa neblina! Como negrura que se despliega sobre las montañas, es un ejército grande y fuerte. ¡Nunca antes ha habido algo semejante, ni después de ello ocurrirá por años, de generación en generación!" (2:1-2)<br />
<br />
Eso es algo que nos suena familia ¿no es cierto? De nuevo este es el lenguaje que usaba el Señor Jesús. "Porque entonces habrá una gran tribulación dice, "como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás. (Mat. 24:21) Entonces el profeta describe de qué modo la tierra queda abrasada tras ellos al avanzar por ella este enorme ejército y describe el ejército mismo: "Su aspecto es como el aspecto de caballos. (2:4) En esos momentos el temor se apodera de los corazones del pueblo al ver a este ejército invasor prepararse para la batalla, pues no hay nada que se les pueda resistir y nada puede detener su avance. La tierra tiembla ante ellos y hasta los cielos se conmueven. Y a continuación nos encontramos ante un pasaje muy importante:<br />
<br />
    "...el sol y la luna se oscurecen y las estrellas retiran su fulgor." (2:10)<br />
<br />
Cualquiera que dedique bastante tiempo a estudiar los pasajes proféticos de las Escrituras aprende a buscar señales interpretativas. Ciertos símbolos proféticos se repiten una y otra vez en los distintos libros proféticos para servir de señal a fin de que sepamos dónde nos encontramos. Este oscurecimiento del sol y de la luna y el que las estrellas retiren su fulgor es una de estas señales. Recordemos que esto también forma parte del gran discurso de Jesús en el Monte de los Olivos. Se refiere a este tiempo en el que el sol se oscurecerá y la luna no dará su luz y se convertirán en sangre y las estrellas caerán del cielo. (Mat. 24:29) y esto aparece también en el libro de Daniel y luego en Isaías y en Apocalipsis. Aparece en diferentes lugares de las Escrituras y refleja siempre el mismo acontecimiento en la historia humana. Es una señal interpretativa que apunta a los últimos días, antes de lo que se ha llamado el día grande y terrible del Señor. Esta sección parece describir la invasión de Israel que también ha sido anunciada y descrita por el profeta Ezequiel en los capítulos 38 y 39: un gran ejército invade la tierra procedente del norte, extendiéndose por toda la tierra, destruyendo todo lo que halla a su paso y capturando la ciudad de Jerusalén.<br />
<br />
Pero Dios promete que él se ocupará de este ejército, procedente del norte. Isaías lo dice, al igual que Ezequiel y Daniel y ahora Joel también añade su voz al coro de los profetas de Dios para revelar el propósito tras esta gran invasión:<br />
<br />
    "Pero aún ahora dice Jehová, "volveos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, con llanto y lamento. Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos. Volved a Jehová, vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia, y desiste del castigo. ¿Quién sabe si desiste, cambia de parecer y deja tras sí bendición, es decir, ofrenda vegetal y libación para Jehová vuestro Dios?" (2:12-14)<br />
<br />
Después de todo, Dios no se deleita en juzgar, no es eso lo que él pretende. No goza nunca teniendo que juzgar a nadie. Lo que él busca es un corazón que esté dispuesto a escucharle, a prestarle atención y a abrir la puerta a las bendiciones que Dios desea derramar. A fin de conseguir que esa persona o nación escuche y se vuelva, Dios permite toda clase de situaciones difíciles que obstruyan su camino de desobediencia. Pero todo lo que él busca es un corazón arrepentido: "Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos.<br />
<br />
Cuando nos damos cuenta de que Dios nos está tratando de este modo nos es fácil pensar: "Está bien, no voy a darme por vencido en el fondo, pero por lo menos lo haré exteriormente. La mayoría de nosotros somos así ¿no es verdad? Nos parecemos mucho a aquel niño pequeño al que la madre le dijo: "Siéntate. Pero él no quería hacerlo. La madre volvió a decirle: "¡Siéntate! Y él niño le contestó: "no quiero. Así que la madre le agarró por los hombros y le sentó en la silla. Entonces él miró a la madre con mirada desafiante y le dijo: "¡estoy sentado por fuera, pero por dentro estoy de pie!<br />
<br />
¿Actúa usted de ese modo alguna vez? ¿Se rasga usted las vestiduras pero no rasga usted su corazón? Dios está diciendo: "no intentéis engañarme con lo que hacéis exteriormente. Eso no me interesa, así que no os molestéis en adoptar actitudes hipócritas y actuar como tales porque no me impresionan para nada. Lo que quiero es ver un corazón contrito. Esa es la cuestión. A Dios no le impresiona para nada nuestra hipocresía. Puede que engañemos a otros y hasta nos podemos engañar a nosotros mismos, pero a él no le engañamos. A menos que nuestro corazón se muestre realmente contrito ante él, el rasgarse las vestiduras no sirve para nada. El profeta dice:<br />
<br />
    "Entonces Jehová tuvo celo por su tierra y se apiadó de su pueblo." (2:18)<br />
<br />
Y finalmente Dios dice:<br />
<br />
    "Yo haré que se aleje de vosotros lo que viene del norte. Lo arrojaré a tierra seca y desierta; su vanguardia hacia el mar oriental [es decir, el Mar Muerto] y su retaguardia hacia el mar occidental [el Mediterráneo]. Se levantará su hedor y subirá su putrefacción. ¡Porque ha hecho grandes cosas!" (2:20)<br />
<br />
Eso es algo que puede usted comparar con la profecía que se encuentra en Ezequiel 38 y 39, la destrucción de los ejércitos invasores en las montañas de Israel y en el desierto de Judea, que se refiere al mismo acontecimiento.<br />
<br />
Algo que sucede con frecuencia en la profecía pasa ahora. Después de saltar por encima de los años hasta los días del fin, el profeta vuelve a lo que está pasando en esos momentos, a la plaga de langostas que ha caído sobre la tierra. Le dice al pueblo que de la misma manera que en el gran día futuro Dios librará a su pueblo y alejará a los ejércitos del norte, en ese momento, en la catástrofe que ha sucedido, restaurará a la tierra de su situación de aridez y de su desolación.<br />
<br />
    "¡Oh tierra, no temas! ¡Alégrate y regocíjate, porque Jehová ha hecho grandes cosas! No temáis, animales del campo, porque los pastizales reverdecerán; porque los árboles llevarán su fruto; la higuera y la vid darán su riqueza." (2:21-22)<br />
<br />
Y describe la restauración de la tierra usando un lenguaje precioso:<br />
<br />
    "Las eras se llenarán de trigo, y las lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite." (2:24)<br />
<br />
Y Dios promete:<br />
<br />
    "Yo os restituiré los años que comieron la oruga, el pulgón, el saltón y la langosta..." (2:25)<br />
<br />
No olvidaré nunca la agonía en los ojos de un joven, que hace unos años me miró y me dijo: "¿Sabe usted una cosa? Me he hecho cristiano y es algo maravilloso, pero cuando pienso en todo lo que me he perdido y los años de mi vida que he derrochado, me siento angustiado al recordarlo. Si hubiera tenido suficiente sentido como para venir al Señor antes de haber hecho todas las cosas tan terribles que hice. Y tuve el gozo de decirle: "hijo, Dios dice: yo os restituiré los años que se comieron las langostas. Esa es una promesa hecha por Dios. El restituirá la improductividad de nuestras vidas cuando nos volvamos a él.<br />
<br />
    "Yo os restituiré los años que comieron la oruga, el pulgón, el saltón y la langosta; mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios..." (2:25-26)<br />
<br />
Y eso fue lo que sucedió en Israel.<br />
<br />
Pero ahora, como sucede con frecuencia en el caso de estos profetas, Joel salta de repente hacia adelante y escribe el maravilloso pasaje que el apóstol Pedro citó el día de Pentecostés, que fue un día de gran dramatismo. De repente, un viento de gran velocidad y potencia visitó a los cristianos cuando estaban reunidos en el atrio del templo, y lenguas de fuego aparecieron sobre sus cabezas y empezaron a hablar en lenguas. Reunidos a su alrededor había una gran multitud de personas, que contemplaban a estos cristianos y les estaban oyendo alabar a Dios en diferentes idiomas. Estas personas, que venían de todas las partes de la tierra, se decían entre sí: "¿Qué es esto? He aquí estos sencillos pescadores galileos, hablándonos en nuestro propio idioma y alabando a Dios. ¿Qué significa todo esto? ¡Estos hombres deben de estar borrachos! Nunca he visto a nadie portarse antes de este modo. En ese momento Pedro se puso en pie y guiado por el Espíritu de Dios, les dijo: "Hombres de Judea y todos los habitantes de Jerusalén, sea conocido esto a vosotros, y prestad atención a mis palabras. Porque estos no están embriagados como pensáis, pues es solamente la tercera hora del día (es decir, las 9 de la mañana). Más bien, esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel. (Hechos 2:14-16)<br />
<br />
Y luego citó este pasaje:<br />
<br />
    "Sucederá después de esto [es decir, una vez que Dios ha restablecido los años que se comió la langosta], que derramaré mi Espíritu sobre todo mortal. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes, visiones. En aquellos días también derramaré mi Espíritu sobre los siervos y las siervas." (2:28)<br />
<br />
      "Realizaré prodigios en los cielos y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día de Jehová, grande y temible. Y sucederá que cualquiera que invoque el nombre de Jehová será salvo..." (Joel 2:30-32a) <br />
<br />
Pedro termina de citar aquí. ¿De qué trata todo esto? Aquí tenemos al profeta Joel, que ha visto ya más allá del tiempo de la invasión de Israel. Y ahora ve algo diferente, un misterio sobre su visión que aún está un tanto sin definir. Dice que después del restablecimiento de Israel habrá un período indeterminado durante el cual Dios derramará de su Espíritu sobre toda carne, sin que se hagan distinciones entre las clases o categorías de personas, cuando incluso los criados y los siervos hablarán como la voz de Dios. Hablarán la palabra de Dios, que derramará su Espíritu sobre toda clase de hombres por todas partes.<br />
<br />
Pero no tenemos que albergar dudas con respecto a lo que estamos hablando ¿verdad? Sabemos de qué día se trata. Es el día del Espíritu en el que vivimos, el día que empezó en Pentecostés, cuando por primera vez Dios derramó su Espíritu y ese mismo Espíritu está siendo derramado durante toda esta época. Pedro cita también a Joel en lo que se refiere a la señal del final de esa época "El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día de Jehová, grande y temible. Ese es el fin de la era y tenemos, pues, la señal del principio y la señal del final. Nadie sabe cuánto tiempo durará esta era, pero durante este tiempo Dios está derramando de su Espíritu sin distinción entre los hombres. La era del Espíritu es la era en la que estamos viviendo.<br />
<br />
En el capítulo 3 el profeta vuelve a los tiempos del fin y más allá y también otros profetas han hablado acerca del tema. Todo cuanto ve, en relación con la era del Espíritu, es la gran marca de la presencia del Espíritu, pero más allá de esto ve que Dios restaurará las fortunas de Judá y de Jerusalén:<br />
<br />
    "Reuniré a todas las naciones y las haré descender al valle de Josafat [de juicio]. Allí entraré en juicio contra ellas a causa de mi pueblo." (3:2)<br />
<br />
Jesús dijo: "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él...y todas las naciones serán reunidas ante él. (Mat. 25:31, 32) y luego el Hijo del hombre les juzgará y le dirá a los justos, como divide el hombre a las ovejas de los cabritos: "¡Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino... y a los injustos "apartaos de mi. Este es el valle del juicio. En preparación para ello Dios instruye a las naciones de la tierra con palabras asombrosas y sorprendentes:<br />
<br />
    "¡Proclamad esto entre las naciones, declarad guerra santa, convocad a los valientes! Acérquense y acudan todos los hombres de guerra. Haced espadas de vuestras rejas de arado y lanzas de vuestras podaderas..." (3:9-10)<br />
<br />
¿Sabía usted que la Biblia decía esto? Habrá oído usted citar muchas veces el versículo que dice: "convertid vuestras espadas en rejas de arado y vuestras lanzas en podaderas. Esto se encuentra en el cuarto capítulo de Miqueas, pero en Joel se dice precisamente todo lo contrario. Y la profecía de Joel es la primera en aparecer y el cumplimiento de la predicción de Joel viene primero y por eso es por lo que hay guerra entre las naciones. Esto es lo que le está diciendo Dios hoy a las naciones y permanecerán en guerra de una manera u otra hasta que Dios diga "convertid vuestras espadas en rejas de arado y vuestras lanzas en podaderas. Tal y como dijo Jesús: "Oiréis de guerras y de rumores de guerras...porque se levantará nación contra nación y reino sobre reino. (Mat. 24:6-7) y así es como será hasta el final y es lo que dijo Joel.<br />
<br />
A continuación nos encontramos con otro versículo que se cita con frecuencia:<br />
<br />
    "Multitudes, multitudes están en el valle de la decisión, porque está cercano el día de JEHOVA en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retirarán su fulgor" [una vez más esa señal conocida]. (3:14-15)<br />
<br />
Este es el día grande y temible del Señor que ha llegado. ¿Qué quiere decir eso de "multitudes, multitudes en el valle de la decisión? He oído muchos mensajes evangelísticos sobre este pasaje, que presentan una imagen de muchos miles esperando el momento de la decisión, dudando entre el cielo y el infierno. Tal vez se justifique interpretarlo de ese modo, pero no es eso lo que significa este versículo. No se está hablando acerca de la decisión del hombre, sino la decisión de Dios. El entrará en el valle de la decisión y las multitudes de las naciones se reunirán ante él. El mundo entero estará presente el día del juicio:<br />
<br />
    "Jehová ruge desde Sion y da su voz desde Jerusalén. Tiemblan los cielos y la tierra, pero Jehová es refugio para su pueblo y fortaleza para los hijos de Israel." (3:16)<br />
<br />
Este es el día del Señor, el día final del juicio de las naciones que vivan en la tierra cuando regrese Jesucristo y el efecto será tal y como describió el profeta:<br />
<br />
    "Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios que habito en Sion, mi santo monte. Santa será Jerusalén..." (3:17)<br />
<br />
Después de todo, eso es lo que siempre pretende Dios porque es lo que él desea para usted y Dios le trata a usted por medio del juicio. Cuando las cosas empiecen a salirle mal, es la manera que tiene Dios de decirle: "Mira, no eres tu propio dueño. No te perteneces a ti mismo. Has sido comprado por precio. Yo soy Dios. El está esperando que usted se de cuenta de que él es Dios y no usted. Usted no tiene derecho a gobernar su propia vida, ni a hacer con ella lo que usted quiera. Solo Dios tiene ese derecho.<br />
<br />
    "Santa será Jerusalén y los extraños no pasarán más por ella." (3:17)<br />
<br />
La escena final es realmente preciosa:<br />
<br />
    "En aquel día sucederá que los montes gotearán zumo de uvas, las colinas fluirán leche y correrán aguas por todos los arroyos de Judá. Un manantial saldrá de la casa de Jehová y regará el valle de Sitim." (3:18)<br />
<br />
El agua es siempre una imagen del Espíritu Santo. Jesús dijo: "El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior (Juan 7:38), ríos de bendición que satisfacen la sed que tiene el hombre en su alma.<br />
<br />
¿Sabe una cosa? El futuro está en las manos de Dios, no está en las manos de los hombres. Si así fuese, sería un verdadero lío. No está en manos del demonio, de ser así iríamos camino a la destrucción, todos nosotros, sin falta. El principio ciego del determinismo histórico no guía el futuro. Si lo hiciese, la vida no tendría significado. El futuro está en las manos de Aquel que está preparando algo que el ojo humano no ha visto nunca ni el oído humano ha escuchado jamás. Tampoco ha entrado en el corazón del hombre, las cosas tan maravillosas que está preparando Dios para aquellos que le aman. Estoy convencido de ello.<br />
<br />
Cada momento que pasa Dios tratándonos por medio del juicio, está llamando nuestra atención, despertándonos mediante todas estas dificultades. Dios, en su gracia, le está diciendo a usted: "Mira y escucha. Párate y espera. Presta atención ahora, para que estés listo para las grandes cosas que aún han de suceder. De vez en cuando hay verdad en las palabras de los poetas. A mi siempre me han gustado estas palabras de Robert Browning, pero las palabras de las Escrituras les conceden un nuevo significado:<br />
<br />
"Envejece conmigo, lo mejor está aún por venir. Lo último de la vida para lo cual fue hecho lo primero.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, te damos gracias por ofrecernos esta imagen de la vida y por dirigir, de manera visible, los asuntos de los hombres, tanto los destinos de las naciones como de las personas de manera particular. Concédenos, tanto a pequeños como a mayores, la sabiduría de escucharte y de que dejemos de seguir nuestro propio camino. Ayúdanos a someter nuestras manos, nuestros corazones y nuestras vidas al que nos ama, al que se ha entregado por nosotros y al que está preparándonos para un futuro tan increíblemente maravilloso que hace que nos quedemos sin aliento. Te damos las gracias en el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
El breve libro de Joel no tiene más que tres capítulos y todos deberíamos de leerlo. Deberíamos dedicarnos a la lectura de la palabra de Dios, como le escribió el apóstol Pablo a Timoteo para animarle. Si bien la profecía de Oseas revela el corazón de Dios, la profecía de Joel revela la mano de Dios, la mano que controla el destino, la mano que mueve la historia.<br />
<br />
Durante siglos enteros los hombres han estado buscando el principio alrededor del cual giran los acontecimientos de la historia, y desde el amanecer de la historia se ha intentado repetidamente adivinar cuál es ese principio. Hace mucho tiempo, a los grandes filósofos griegos se les ocurrió la idea de que la historia se mueve en círculos y uno de los actuales historiadores, Arnold Toynbee, está de acuerdo con este concepto. Aristóteles dijo también que la historia sigue esta clase de curso. Dijo que primero surgió un tirano, un hombre de hierro, que ejerce el control sobre una nación o un grupo de personas y gobierna hasta que termina la dinastía. Entonces el control se transfiere gradualmente a una familia de aristócratas que gobiernan y su poder se deteriora gradualmente hasta que el control pasa al pueblo y esto es lo que se conoce como democracia. Pero una democracia también sufre un deterioro y cede gradualmente al colapso del poder y a esto sigue la anarquía. Y de la anarquía surge un tirano que de nuevo se apodera del control y así sigue el ciclo de la historia y hay mucho de verdad en esta teoría.<br />
<br />
A través de los siglos otros hombre han contribuidos con sus conjeturas acerca del principio de control de la vida. Thomas Jefferson consideró que era político, y cuando escribió la Declaración de la Independencia incorporó la idea en el prólogo, de que los gobiernos humanos reconocen que a los hombres les han sido concedidos ciertos derechos inalienables y que para conservar estos derechos, se han instituido los gobiernos entre los hombres. Sentía que las fuerzas que dan forma a la historia humana y forman las naciones de la tierra son de naturaleza política.<br />
<br />
En el siglo pasado, Karl Marx metió su pluma en el ácido de su propio espíritu amargado y escribió la gran obra que ha influenciado de manera dramática a nuestros tiempos modernos. Su idea fue que la fuerza controladora de la historia era la economía, que es la necesidad de suplir las exigencias materiales de la vida lo que da forma al curso de la historia. A esta fuerza la llamó materialismo dialéctico, el principio del materialismo al que se llega a través del debate, mediante la discusión de estos temas. Y esta idea se ha apoderado de tal modo de las mentes de los hombres hoy que por toda la tierra hay millones que sienten que la economía es el interés que controla la vida.<br />
<br />
Otros han dicho que el principio es sociológico. Por ejemplo, H.G. Wells, fue uno de entre un gran número de pensadores que dijeron que la evolución da forma al curso del destino humano. En la actualidad se enseña con frecuencia en la escuela que tras todos los acontecimientos de la historia humana que aparecen en nuestros periódicos y de los que dejan constancia los historiadores, hay un principio evolutivo que tiende cada vez a elevarse más y más, haciendo que la vida sea cada vez mejor.<br />
<br />
Pero la Biblia dice que todos estos conceptos son equivocados. La Biblia dice que detrás de todo el curso de la historia humana está Dios. El punto esencial sobre el cual gira la historia es espiritual, el Espíritu de Dios que obra a través de los hombres, y no se pueden entender los acontecimientos humanos si primero no reconocemos este hecho.<br />
<br />
Una de las declaraciones más significativas que jamás se han escrito en la Biblia y una de las cosas más aterradoras que jamás han oído los hombres fue algo que se dijo durante el diluvio cuando Dios le dijo a Noé: "No contenderá mi espíritu para siempre con el hombre. (Gén. 6:3) Y siempre que se ha hecho esa declaración ha significado que el juicio de Dios estaba cercano. Porque el Espíritu de Dios contiende con el hombre pacientemente limitando el mal de manera que la vida humana pueda continuar. Dios intenta ganarse a los hombres reteniendo las fuerzas destructivas de los acontecimientos humanos, pero al final la paciencia de Dios se acaba y llega un momento, algo que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia humana, en el que Dios le dice a una nación o a una persona: "No contenderá mi espíritu para siempre con el hombre. Y cuando Dios deja de lado a su Espíritu, es decir, la fuerza que controla la vida, todo se colapsa y entonces es cuando tienen lugar las catástrofes y su juicio cae sobre la humanidad, que es precisamente el mensaje esencial del libro de Joel.<br />
<br />
El joven Joel era un profeta en el reino de Judá, el reino del sur. Seguramente fue contemporáneo de Isaías, de Oseas y de Amós. No sabemos mucho acerca de Joel, pero fue uno de los hombres que más visión de futuro tuvo de entre todos los que nos han dejado sus escritos, que vio mucho más allá de nuestros tiempos hasta las etapas finales de la intervención de Dios en los acontecimientos humanos y esto es algo que enlaza con los grandes sucesos dramáticos de su propia época.<br />
<br />
El libro comienza con el llamamiento que hace al pueblo a considerar algo tremendo que ha sucedido en la tierra. Dice:<br />
<br />
    "Escuchad esto ancianos; y prestad atención, todos los habitantes de la tierra." (1:2)<br />
<br />
Siempre que leo estas palabras me recuerda la época que estuve en la Marina. Siempre que la Marina hacía un anuncio importante, comenzaba diciendo: "escuchad esto y así es como empieza Joel:<br />
<br />
"Escuchad esto...<br />
<br />
    "¿Ha sucedido algo semejante en vuestros días o en los de vuestros padres? Contaréis de esto a vuestros hijos y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación." (1:2-3)<br />
<br />
Va a tener lugar un acontecimiento de una importancia y de tal transcendencia que las gentes hablarán sobre él durante años y años. ¿Y de qué está hablando Joel? La verdad es que está hablando acerca del gran día del Señor. En los días de la II Guerra Mundial hablábamos acerca del Día-D y luego del Día V-J, esperando con anhelo que se acabase la guerra, dándole un nombre. Pues bien, Dios tiene un día, lo que él llama el día del Señor, y le fue dado a Joel para que describiese este gran día.<br />
<br />
Pero el día del Señor no es solo un acontecimiento en la historia humana. Nos daremos cuenta en esta profecía que el día del Señor es un suceso en el que Dios se manifiesta por medio de su juicio en cualquier momento, pero el juicio culmina y va intensificándose en ciclos hasta que llegue el día grande y terrible del Señor, al que se refiere Joel en los capítulos 2 y 3.<br />
<br />
El día grande y terrible del Señor es ese período que describe el Señor Jesucristo como un tiempo en el que habrá una tribulación como nunca se ha visto desde la creación del mundo ni nunca más se verá y le fue dado al profeta Joel ver a lo largo de los siglos que iban a mediar, describirlo y ofrecer ejemplos por medio de los acontecimientos que sucederían durante su propia época.<br />
<br />
El suceso que había tenido lugar en su día fue una invasión de langostas. Me pregunto si ha visto usted alguna vez una invasión de langostas. Yo estaba hace ya muchos años en Minnesota cuando hubo una invasión de saltamontes, unos insectos bastante parecidos a las langostas, y aún recuerdo cómo se oscureció el cielo con una gran nube de estos insectos. Se les podía oír descender sobre el grano en los campos como si hubieran sido granizo en la tierra y había un continuo crujido que era el ruido que producían sus alas al pasar por los campos. Momentos después de haber descendido sobre un campo, cada hoja y cada pedazo de vegetación había desaparecido y los campos se quedaban como si nunca hubieran sido plantados y eso fue lo que sucedió en Israel. Un enjambre de langostas había descendido sobre la tierra y habían devorado toda cosa viviente. La cosecha se había arruinado y había hecho que apareciese el hambre y Joel está llamando la atención del pueblo a este suceso, que no necesitaba que pasase algo así en aquellas condiciones. No cabe duda de que todos serían conscientes de lo que había sucedido, pero lo que no se daban cuenta era de dónde venía.<br />
<br />
Joel les dijo: "Dios está detrás de este suceso. El les describe cómo "el campo es devastado y la tierra se enluta; porque el trigo es destruido, se seca el mosto y se agota el aceite. (1:10) y luego dice:<br />
<br />
    "Pregonad ayuno, convocad a una asamblea, reunid a los ancianos y a todos los habitantes del país en casa de Jehová vuestro Dios e invocad a Jehová. ¡Ay por aquel día! Porque cercano está el día de Jehová, vendrá como destrucción de parte del Todopoderoso." (1:14-15)<br />
<br />
Dios se hallaba tras ese suceso, no fue algo que pasó por casualidad. No es sencillamente un capricho de la naturaleza. Esto sucedió en obediencia al mandato dado por Dios, que obra por medio de las leyes naturales que gobiernan la vida humana y en esto hallamos una lección. "No paséis por alto esta lección les dice el profeta, "porque si aprendéis la lección ahora, que no es otra cosa que un sencillo ejemplo del día del Señor, os ahorraréis el terrible sufrimiento que vendrá por fin en el día grande y terrible del Señor. Joel está sencillamente dejando muy claro que la mano de Dios está permitiendo que sucedan catástrofes como esta para que el pueblo sea consciente de que la vida tiene un fundamento espiritual. La vida no es sencillamente un ciclo en el que comer y beber y conseguir el dinero para poder hacerlo. Porque detrás de todas las cosas corrientes de la vida se encuentra la mano controladora del Espíritu de Dios. Es preciso que el hombre despierte al hecho de que Dios le está hablando, que tiene algo que decirle. Dios desea bendecir al hombre, pero este no está dispuesto a escuchar y ese es el problema. Por lo tanto, Dios le sacude con algo que le obligue a escucharle. ¿Le ha pasado eso a usted alguna vez? ¿Le ha hecho Dios algo, mientras estaba usted tranquilamente tomando sus cereales y todo le iba bien, de manera que de repente tuvo usted que tomar conciencia? Tal vez le sucediese algo terrible para que se diese usted cuenta de que las cosas no iban tan bien como a usted le parecía y comenzó usted a prestar atención, dándose cuenta de que había algo a lo que era preciso que prestase usted atención. Eso fue lo que hizo Dios en el primer capítulo de Joel.<br />
<br />
En el capítulo 2 el profeta salta, por así decirlo, por encima del transcurso del tiempo hasta los días del fin, usando esta invasión de langostas como una imagen de la invasión por parte de un gran ejército en la tierra de Israel durante los últimos días. Solo al examinar todo el curso de la profecía podemos entender que Joel está hablando acerca del futuro. Cualquiera que leyese este libro por sí solo no notaría la diferencia, solo que ahora el profeta está describiendo la invasión por parte de un ejército de hombres en lugar de un enjambre de insectos, pero describe esto y lo llama una vez más el día del Señor:<br />
<br />
    "...¡Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día de Jehová! ¡Día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y de densa neblina! Como negrura que se despliega sobre las montañas, es un ejército grande y fuerte. ¡Nunca antes ha habido algo semejante, ni después de ello ocurrirá por años, de generación en generación!" (2:1-2)<br />
<br />
Eso es algo que nos suena familia ¿no es cierto? De nuevo este es el lenguaje que usaba el Señor Jesús. "Porque entonces habrá una gran tribulación dice, "como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás. (Mat. 24:21) Entonces el profeta describe de qué modo la tierra queda abrasada tras ellos al avanzar por ella este enorme ejército y describe el ejército mismo: "Su aspecto es como el aspecto de caballos. (2:4) En esos momentos el temor se apodera de los corazones del pueblo al ver a este ejército invasor prepararse para la batalla, pues no hay nada que se les pueda resistir y nada puede detener su avance. La tierra tiembla ante ellos y hasta los cielos se conmueven. Y a continuación nos encontramos ante un pasaje muy importante:<br />
<br />
    "...el sol y la luna se oscurecen y las estrellas retiran su fulgor." (2:10)<br />
<br />
Cualquiera que dedique bastante tiempo a estudiar los pasajes proféticos de las Escrituras aprende a buscar señales interpretativas. Ciertos símbolos proféticos se repiten una y otra vez en los distintos libros proféticos para servir de señal a fin de que sepamos dónde nos encontramos. Este oscurecimiento del sol y de la luna y el que las estrellas retiren su fulgor es una de estas señales. Recordemos que esto también forma parte del gran discurso de Jesús en el Monte de los Olivos. Se refiere a este tiempo en el que el sol se oscurecerá y la luna no dará su luz y se convertirán en sangre y las estrellas caerán del cielo. (Mat. 24:29) y esto aparece también en el libro de Daniel y luego en Isaías y en Apocalipsis. Aparece en diferentes lugares de las Escrituras y refleja siempre el mismo acontecimiento en la historia humana. Es una señal interpretativa que apunta a los últimos días, antes de lo que se ha llamado el día grande y terrible del Señor. Esta sección parece describir la invasión de Israel que también ha sido anunciada y descrita por el profeta Ezequiel en los capítulos 38 y 39: un gran ejército invade la tierra procedente del norte, extendiéndose por toda la tierra, destruyendo todo lo que halla a su paso y capturando la ciudad de Jerusalén.<br />
<br />
Pero Dios promete que él se ocupará de este ejército, procedente del norte. Isaías lo dice, al igual que Ezequiel y Daniel y ahora Joel también añade su voz al coro de los profetas de Dios para revelar el propósito tras esta gran invasión:<br />
<br />
    "Pero aún ahora dice Jehová, "volveos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, con llanto y lamento. Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos. Volved a Jehová, vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia, y desiste del castigo. ¿Quién sabe si desiste, cambia de parecer y deja tras sí bendición, es decir, ofrenda vegetal y libación para Jehová vuestro Dios?" (2:12-14)<br />
<br />
Después de todo, Dios no se deleita en juzgar, no es eso lo que él pretende. No goza nunca teniendo que juzgar a nadie. Lo que él busca es un corazón que esté dispuesto a escucharle, a prestarle atención y a abrir la puerta a las bendiciones que Dios desea derramar. A fin de conseguir que esa persona o nación escuche y se vuelva, Dios permite toda clase de situaciones difíciles que obstruyan su camino de desobediencia. Pero todo lo que él busca es un corazón arrepentido: "Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos.<br />
<br />
Cuando nos damos cuenta de que Dios nos está tratando de este modo nos es fácil pensar: "Está bien, no voy a darme por vencido en el fondo, pero por lo menos lo haré exteriormente. La mayoría de nosotros somos así ¿no es verdad? Nos parecemos mucho a aquel niño pequeño al que la madre le dijo: "Siéntate. Pero él no quería hacerlo. La madre volvió a decirle: "¡Siéntate! Y él niño le contestó: "no quiero. Así que la madre le agarró por los hombros y le sentó en la silla. Entonces él miró a la madre con mirada desafiante y le dijo: "¡estoy sentado por fuera, pero por dentro estoy de pie!<br />
<br />
¿Actúa usted de ese modo alguna vez? ¿Se rasga usted las vestiduras pero no rasga usted su corazón? Dios está diciendo: "no intentéis engañarme con lo que hacéis exteriormente. Eso no me interesa, así que no os molestéis en adoptar actitudes hipócritas y actuar como tales porque no me impresionan para nada. Lo que quiero es ver un corazón contrito. Esa es la cuestión. A Dios no le impresiona para nada nuestra hipocresía. Puede que engañemos a otros y hasta nos podemos engañar a nosotros mismos, pero a él no le engañamos. A menos que nuestro corazón se muestre realmente contrito ante él, el rasgarse las vestiduras no sirve para nada. El profeta dice:<br />
<br />
    "Entonces Jehová tuvo celo por su tierra y se apiadó de su pueblo." (2:18)<br />
<br />
Y finalmente Dios dice:<br />
<br />
    "Yo haré que se aleje de vosotros lo que viene del norte. Lo arrojaré a tierra seca y desierta; su vanguardia hacia el mar oriental [es decir, el Mar Muerto] y su retaguardia hacia el mar occidental [el Mediterráneo]. Se levantará su hedor y subirá su putrefacción. ¡Porque ha hecho grandes cosas!" (2:20)<br />
<br />
Eso es algo que puede usted comparar con la profecía que se encuentra en Ezequiel 38 y 39, la destrucción de los ejércitos invasores en las montañas de Israel y en el desierto de Judea, que se refiere al mismo acontecimiento.<br />
<br />
Algo que sucede con frecuencia en la profecía pasa ahora. Después de saltar por encima de los años hasta los días del fin, el profeta vuelve a lo que está pasando en esos momentos, a la plaga de langostas que ha caído sobre la tierra. Le dice al pueblo que de la misma manera que en el gran día futuro Dios librará a su pueblo y alejará a los ejércitos del norte, en ese momento, en la catástrofe que ha sucedido, restaurará a la tierra de su situación de aridez y de su desolación.<br />
<br />
    "¡Oh tierra, no temas! ¡Alégrate y regocíjate, porque Jehová ha hecho grandes cosas! No temáis, animales del campo, porque los pastizales reverdecerán; porque los árboles llevarán su fruto; la higuera y la vid darán su riqueza." (2:21-22)<br />
<br />
Y describe la restauración de la tierra usando un lenguaje precioso:<br />
<br />
    "Las eras se llenarán de trigo, y las lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite." (2:24)<br />
<br />
Y Dios promete:<br />
<br />
    "Yo os restituiré los años que comieron la oruga, el pulgón, el saltón y la langosta..." (2:25)<br />
<br />
No olvidaré nunca la agonía en los ojos de un joven, que hace unos años me miró y me dijo: "¿Sabe usted una cosa? Me he hecho cristiano y es algo maravilloso, pero cuando pienso en todo lo que me he perdido y los años de mi vida que he derrochado, me siento angustiado al recordarlo. Si hubiera tenido suficiente sentido como para venir al Señor antes de haber hecho todas las cosas tan terribles que hice. Y tuve el gozo de decirle: "hijo, Dios dice: yo os restituiré los años que se comieron las langostas. Esa es una promesa hecha por Dios. El restituirá la improductividad de nuestras vidas cuando nos volvamos a él.<br />
<br />
    "Yo os restituiré los años que comieron la oruga, el pulgón, el saltón y la langosta; mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios..." (2:25-26)<br />
<br />
Y eso fue lo que sucedió en Israel.<br />
<br />
Pero ahora, como sucede con frecuencia en el caso de estos profetas, Joel salta de repente hacia adelante y escribe el maravilloso pasaje que el apóstol Pedro citó el día de Pentecostés, que fue un día de gran dramatismo. De repente, un viento de gran velocidad y potencia visitó a los cristianos cuando estaban reunidos en el atrio del templo, y lenguas de fuego aparecieron sobre sus cabezas y empezaron a hablar en lenguas. Reunidos a su alrededor había una gran multitud de personas, que contemplaban a estos cristianos y les estaban oyendo alabar a Dios en diferentes idiomas. Estas personas, que venían de todas las partes de la tierra, se decían entre sí: "¿Qué es esto? He aquí estos sencillos pescadores galileos, hablándonos en nuestro propio idioma y alabando a Dios. ¿Qué significa todo esto? ¡Estos hombres deben de estar borrachos! Nunca he visto a nadie portarse antes de este modo. En ese momento Pedro se puso en pie y guiado por el Espíritu de Dios, les dijo: "Hombres de Judea y todos los habitantes de Jerusalén, sea conocido esto a vosotros, y prestad atención a mis palabras. Porque estos no están embriagados como pensáis, pues es solamente la tercera hora del día (es decir, las 9 de la mañana). Más bien, esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel. (Hechos 2:14-16)<br />
<br />
Y luego citó este pasaje:<br />
<br />
    "Sucederá después de esto [es decir, una vez que Dios ha restablecido los años que se comió la langosta], que derramaré mi Espíritu sobre todo mortal. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes, visiones. En aquellos días también derramaré mi Espíritu sobre los siervos y las siervas." (2:28)<br />
<br />
      "Realizaré prodigios en los cielos y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día de Jehová, grande y temible. Y sucederá que cualquiera que invoque el nombre de Jehová será salvo..." (Joel 2:30-32a) <br />
<br />
Pedro termina de citar aquí. ¿De qué trata todo esto? Aquí tenemos al profeta Joel, que ha visto ya más allá del tiempo de la invasión de Israel. Y ahora ve algo diferente, un misterio sobre su visión que aún está un tanto sin definir. Dice que después del restablecimiento de Israel habrá un período indeterminado durante el cual Dios derramará de su Espíritu sobre toda carne, sin que se hagan distinciones entre las clases o categorías de personas, cuando incluso los criados y los siervos hablarán como la voz de Dios. Hablarán la palabra de Dios, que derramará su Espíritu sobre toda clase de hombres por todas partes.<br />
<br />
Pero no tenemos que albergar dudas con respecto a lo que estamos hablando ¿verdad? Sabemos de qué día se trata. Es el día del Espíritu en el que vivimos, el día que empezó en Pentecostés, cuando por primera vez Dios derramó su Espíritu y ese mismo Espíritu está siendo derramado durante toda esta época. Pedro cita también a Joel en lo que se refiere a la señal del final de esa época "El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día de Jehová, grande y temible. Ese es el fin de la era y tenemos, pues, la señal del principio y la señal del final. Nadie sabe cuánto tiempo durará esta era, pero durante este tiempo Dios está derramando de su Espíritu sin distinción entre los hombres. La era del Espíritu es la era en la que estamos viviendo.<br />
<br />
En el capítulo 3 el profeta vuelve a los tiempos del fin y más allá y también otros profetas han hablado acerca del tema. Todo cuanto ve, en relación con la era del Espíritu, es la gran marca de la presencia del Espíritu, pero más allá de esto ve que Dios restaurará las fortunas de Judá y de Jerusalén:<br />
<br />
    "Reuniré a todas las naciones y las haré descender al valle de Josafat [de juicio]. Allí entraré en juicio contra ellas a causa de mi pueblo." (3:2)<br />
<br />
Jesús dijo: "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él...y todas las naciones serán reunidas ante él. (Mat. 25:31, 32) y luego el Hijo del hombre les juzgará y le dirá a los justos, como divide el hombre a las ovejas de los cabritos: "¡Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino... y a los injustos "apartaos de mi. Este es el valle del juicio. En preparación para ello Dios instruye a las naciones de la tierra con palabras asombrosas y sorprendentes:<br />
<br />
    "¡Proclamad esto entre las naciones, declarad guerra santa, convocad a los valientes! Acérquense y acudan todos los hombres de guerra. Haced espadas de vuestras rejas de arado y lanzas de vuestras podaderas..." (3:9-10)<br />
<br />
¿Sabía usted que la Biblia decía esto? Habrá oído usted citar muchas veces el versículo que dice: "convertid vuestras espadas en rejas de arado y vuestras lanzas en podaderas. Esto se encuentra en el cuarto capítulo de Miqueas, pero en Joel se dice precisamente todo lo contrario. Y la profecía de Joel es la primera en aparecer y el cumplimiento de la predicción de Joel viene primero y por eso es por lo que hay guerra entre las naciones. Esto es lo que le está diciendo Dios hoy a las naciones y permanecerán en guerra de una manera u otra hasta que Dios diga "convertid vuestras espadas en rejas de arado y vuestras lanzas en podaderas. Tal y como dijo Jesús: "Oiréis de guerras y de rumores de guerras...porque se levantará nación contra nación y reino sobre reino. (Mat. 24:6-7) y así es como será hasta el final y es lo que dijo Joel.<br />
<br />
A continuación nos encontramos con otro versículo que se cita con frecuencia:<br />
<br />
    "Multitudes, multitudes están en el valle de la decisión, porque está cercano el día de JEHOVA en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retirarán su fulgor" [una vez más esa señal conocida]. (3:14-15)<br />
<br />
Este es el día grande y temible del Señor que ha llegado. ¿Qué quiere decir eso de "multitudes, multitudes en el valle de la decisión? He oído muchos mensajes evangelísticos sobre este pasaje, que presentan una imagen de muchos miles esperando el momento de la decisión, dudando entre el cielo y el infierno. Tal vez se justifique interpretarlo de ese modo, pero no es eso lo que significa este versículo. No se está hablando acerca de la decisión del hombre, sino la decisión de Dios. El entrará en el valle de la decisión y las multitudes de las naciones se reunirán ante él. El mundo entero estará presente el día del juicio:<br />
<br />
    "Jehová ruge desde Sion y da su voz desde Jerusalén. Tiemblan los cielos y la tierra, pero Jehová es refugio para su pueblo y fortaleza para los hijos de Israel." (3:16)<br />
<br />
Este es el día del Señor, el día final del juicio de las naciones que vivan en la tierra cuando regrese Jesucristo y el efecto será tal y como describió el profeta:<br />
<br />
    "Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios que habito en Sion, mi santo monte. Santa será Jerusalén..." (3:17)<br />
<br />
Después de todo, eso es lo que siempre pretende Dios porque es lo que él desea para usted y Dios le trata a usted por medio del juicio. Cuando las cosas empiecen a salirle mal, es la manera que tiene Dios de decirle: "Mira, no eres tu propio dueño. No te perteneces a ti mismo. Has sido comprado por precio. Yo soy Dios. El está esperando que usted se de cuenta de que él es Dios y no usted. Usted no tiene derecho a gobernar su propia vida, ni a hacer con ella lo que usted quiera. Solo Dios tiene ese derecho.<br />
<br />
    "Santa será Jerusalén y los extraños no pasarán más por ella." (3:17)<br />
<br />
La escena final es realmente preciosa:<br />
<br />
    "En aquel día sucederá que los montes gotearán zumo de uvas, las colinas fluirán leche y correrán aguas por todos los arroyos de Judá. Un manantial saldrá de la casa de Jehová y regará el valle de Sitim." (3:18)<br />
<br />
El agua es siempre una imagen del Espíritu Santo. Jesús dijo: "El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior (Juan 7:38), ríos de bendición que satisfacen la sed que tiene el hombre en su alma.<br />
<br />
¿Sabe una cosa? El futuro está en las manos de Dios, no está en las manos de los hombres. Si así fuese, sería un verdadero lío. No está en manos del demonio, de ser así iríamos camino a la destrucción, todos nosotros, sin falta. El principio ciego del determinismo histórico no guía el futuro. Si lo hiciese, la vida no tendría significado. El futuro está en las manos de Aquel que está preparando algo que el ojo humano no ha visto nunca ni el oído humano ha escuchado jamás. Tampoco ha entrado en el corazón del hombre, las cosas tan maravillosas que está preparando Dios para aquellos que le aman. Estoy convencido de ello.<br />
<br />
Cada momento que pasa Dios tratándonos por medio del juicio, está llamando nuestra atención, despertándonos mediante todas estas dificultades. Dios, en su gracia, le está diciendo a usted: "Mira y escucha. Párate y espera. Presta atención ahora, para que estés listo para las grandes cosas que aún han de suceder. De vez en cuando hay verdad en las palabras de los poetas. A mi siempre me han gustado estas palabras de Robert Browning, pero las palabras de las Escrituras les conceden un nuevo significado:<br />
<br />
"Envejece conmigo, lo mejor está aún por venir. Lo último de la vida para lo cual fue hecho lo primero.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, te damos gracias por ofrecernos esta imagen de la vida y por dirigir, de manera visible, los asuntos de los hombres, tanto los destinos de las naciones como de las personas de manera particular. Concédenos, tanto a pequeños como a mayores, la sabiduría de escucharte y de que dejemos de seguir nuestro propio camino. Ayúdanos a someter nuestras manos, nuestros corazones y nuestras vidas al que nos ama, al que se ha entregado por nosotros y al que está preparándonos para un futuro tan increíblemente maravilloso que hace que nos quedemos sin aliento. Te damos las gracias en el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[OSEAS: EL PROFETA Y LA PROSTITUTA]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-342.html</link>
			<pubDate>Tue, 09 Jun 2009 00:19:39 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=1">Andres</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-342.html</guid>
			<description><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
Oseas fue el primero de los profetas "menores. Con frecuencia no reconocemos la derivación de estos nombres bíblicos, pero el nombre del profeta sería "José en español. Y su nombre está relacionado con el nombre de Josué, que significa "salvación. Oseas era un joven predicador en la nación de Israel, el reino del norte, y fue contemporáneo de los profetas Isaías y Amós. Vivió, como se nos dice en el primer versículo, durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías (reyes de Judá, el reino del sur) y durante el reino de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel. Jeroboam fue uno de los reyes malvados de Israel y la nación estaba pasando por un tiempo difícil cuando Oseas estaba predicando. Había gente que estaba "pasándoselo de maravilla, como podríamos decir, y no les quedaba demasiado tiempo para Dios aunque como es lógico ellos no lo hubiesen expresado de ese modo, nadie lo dice cuando es verdad. En lugar de ello hubieran dicho algo parecido a lo que decimos nosotros, que sencillamente no tenían el tiempo necesario como para cumplir con las exigencias que Dios les hacía porque estaban terriblemente ocupados en otras cosas importantes. Su espíritu estaba dispuesto, pero la carne estaba lista para el fin de semana.<br />
<br />
Asi que, como de costumbre, la gente no le prestaba demasiada atención a Oseas, que les hablaba acerca del juicio y del castigo. Les dijo que Dios iba a levantar a la nación asiria para castigar a su pueblo y que un ejército fiero e implacable asolaría la tierra como un azote, pero el pueblo le prestaba muy poca atención y decían que el Dios de Oseas debía ser bastante vengativo para hablar de ese modo, aunque Oseas intentó decirles que no era así. Les dijo que Dios era un Dios de amor y que el que les tratase de ese modo era parte de su amor, que Dios quería que se diesen cuenta de que lo que se estaban haciendo a sí mismos y que la única manera que podía conseguir que le escuchasen era poniendo grandes dificultades en el camino del pueblo, pero ellos no le prestaron más atención de la que prestan actualmente las personas a cosas como estas. Lo que hicieron fue echarle la culpa a Dios y dijeron: "Si Dios es realmente un Dios de amor, ¿por qué permite que las cosas se tuerzan de este modo? ¿Cómo puede un Dios de amor enviar a un pueblo implacable como los asirios a que ataquen a nuestra tierra?<br />
<br />
De modo que el joven Oseas se encontró con que el número de sus oyentes era cada vez menor. Me imagino que debían de ser educados delante de él, pero que se burlarían a sus espaldas y que le tratarían con amabilidad, como si fuese una persona inofensiva, que es lo que normalmente hace la gente con los predicadores. En una ocasión, cuando estuve en Inglaterra, conocí a un clérigo anglicano que me contó que lo que más le había molestado, tanto antes como durante la Batalla de Gran Bretaña eran los carteles en las plazas públicas en los que se decía: "todas las personas deben inscribirse para el reclutamiento menos las mujeres, los niños, los retrasados mentales y los clérigos. Dijo que no era tanto el que le incluyesen en esa lista, pero que hubiera deseado al menos que le hubiesen colocado antes de los retrasados mentales.<br />
<br />
Por lo que Oseas se siente bastante desanimado y en el primer capítulo de este breve libro de profecía leemos una nota personal acerca de él. Acudió a Dios y este le dijo algo muy extraño. Dios le dijo: "quiero que te cases. Creo que Oseas debió de anirmarse al oír eso, porque era soltero, y Dios le dijo: "te he escogido a una amiga. Cuando mencionó el nombre de la muchacha, a Oseas le latió el corazón con fuerza, porque el nombre de la joven era Gomer, la muchacha más hermosa de Israel y Oseas estaba realmente interesado.<br />
<br />
Pero Dios le dijo: "Quiero que sepas la historia entera de esta joven. Quiero que te cases con ella, pero ella te va a ser infiel, de hecho, se convertirá en nada menos que en una vulgar prostituta. Pero a pesar de todo quiero que te cases con ella. No cabe duda de que Oseas debió sentirse profundamente intrigado por el extraño mandato de Dios, de igual manera que se debió sentirlo Abraham cuando Dios le mandó que cogiese a su hijo y le matase, que matase a su propio hijo. En ocasiones Dios hace cosas extrañas, cosas que nosotros no entendemos, que no podemos clasificar, cosas que no parecen encajar con lo que creemos que sabemos acerca de El. Y esa es una de esas cosas extrañas. Dios le dijo a Oseas: "Quiero que te cases con esta muchacha, que se convertirá en una ramera, en una prostituta corriente y común, pero tendrás tres hijos, dos niños y una niña. Y cuando nazcan quiero que me dejes que sea yo quien les ponga los nombres. Tal vez en esos momentos Oseas comenzaría a entender algo de lo que Dios estaba haciendo. Sabía que en Israel era la costumbre enseñar por medio de señales, Dios usaba con frecuencia este método para instruir a su pueblo, y que los nombres eran muy importantes. Dios usaba con frecuencia los significados de los nombres para enseñar a Israel ciertas verdades y en aquellos momentos Dios planeaba usar a este profeta y a su familia como una lección objetiva para su pueblo.<br />
<br />
Esto era algo que también le pasaba a Isaías en el reino del sur y también Isaías tenía dos hijos. Los nombres de sus hijos son realmente difíciles de pronunciar, pero tienen un significado. El nombre del más pequeño era Shearjashub, que significa "volverá un remanente. Esa era la promesa que Dios le había hecho a Israel, que aunque iban a ser llevados cautivos, volvería un remanente. El nombre del mayor era Ahershalalhashbaz. No tengo ni idea cómo debían de llamarlos a la hora de comer en aquellos tiempos. Mahershalalhashbaz significa "apresurarse a la presa o "apresurarse al saqueo, que era una manera profética de decirle Dios al pueblo que se habían metido en un gran problema, pero también les consolaban mediante las palabras "regresará un remanente.<br />
<br />
Así que Oseas fue a hacerle la corte. Y ¿cómo no? Gomer se sintió atraida por aquel muchacho tímido y al final él se armó de valor y le pidió que se casase con él. Ante su gran alivio la muchacha accedió y se casaron. Al principio su unión fue como el cielo en la tierra. Oseas amaba a esta muchacha, no se puede leer esta profecía sin darse cuenta de ello. Debieron de ser inmensamente felices juntos y luego tuvieron a su primer hijo, que era un niño, tal y como Dios les había dicho. Oseas rebosaba de felicidad y acudió a Dios para que le dijese qué nombre debía ponerle a su hijo: "¿cómo debemos llamarle? Ante su sorpresa, Dios escogió el nombre Jezreel, que quiere decir "naufragar que era un nombre vergonzoso en Israel. ¿Recuerda usted la sangrienta historia de la reina Jezabel y de Acab? Acab engañó a su vecino, le quitó su propiedad y le robó su viñedo y Jezabel fue la reina malvada que le hizo hacerlo y por Dios la juzgó. Un día estaba ella mirando por la ventana, desde el piso alto, cuando Jehu, un general, que estaba en el patio, ordenó a los criados que tirasen a Jezabel por la ventana, cosa que hicieron. Ella quedó muerta en el suelo y los perros se la comieron, y desde entonces ese patio fue conocido con el nombre de Jeezrel (2ª Reyes 9:30-37)<br />
<br />
Sin embargo, ese fue el nombre que escogió Dios para el hijo mayor de Oseas, su primogénito, y ese fue el nombre que le dio Oseas a su bebé, porque entendió que Dios estaba advirtiendo a su pueblo y que también ellos sería echados si no reconocían lo insensato de sus acciones, si no abandonaban a los ídolos y dejaban sus costumbres abominables, intentando ser como el resto de los pueblos que les rodeaban. Dios les estaba advirtiendo por medio del nombre del bebé.<br />
<br />
Con el paso del tiempo le nació otro crío a Oseas, una hija, a la que pusieron por nombre Lo-rujama que significa "una persona a la que no se le tiene ninguna lástima o compasión. Imagínese lo que es ponerle un nombre así a una hija suya. Quería decir que Dios ya no tendría más compasión de su pueblo si seguían en su postura de rebeldía obstinada porque se le estaba acabando la paciencia. Después de haberse tirado varios cientos de años intentando llegar a su pueblo obstinado, les estaba advirtiendo que estaban llegando al final, que llegaría un momento en que Dios ya no se compadecería más de ellos, sino que los entregaría en mano de los ejércitos invasores.<br />
<br />
Cuando la niñita fue destetada, Gomer concibió de nuevo y tuvo un hijo, un tercer hijo, otro niño y a este niño Dios le puso por nombre Lo-ammi "no es mi pueblo porque Dios les estaba diciendo "no sois mi pueblo y yo no será vuestro Dios. Dios había dicho que pondría nombres a estos niños que servirían de señal al pueblo, pero habría de venir el día de la restauración:<br />
<br />
    "...y tendré compasión de Lo-rujama. Diré a Lo-ammi: ¡Pueblo mío eres tú!, y él dirá: ¡Dios mío!" (2:23)<br />
<br />
Así que aunque en esos momentos Dios estaba pronunciando juicio, su gracia también se estaba poniendo de manifiesto.<br />
<br />
Después de esto ya no hubo más niños en la casa de Oseas y Gomer comenzó a cumplir la triste predicción, que había hecho Dios cuando le dijo a Oseas que se casase con ella. Qué terrible sufrimiento debió causarle a este joven predicador escuchar los rumores que comenzaron a circular acerca de su esposa y sobre lo que sucedía cuando él se ausentaba y se iba a predicar a otros lugares. Hasta es posible que sus propios hijos hiciesen inconscientemente algún comentario acerca de los hombres que iban de visita a la casa cuando el padre estaba ausente y no pasó mucho tiempo antes de que los niños quedasen sin atender mientras Gomer se pasaba todo el tiempo acostándose con todos aquellos hombres.<br />
<br />
Un día Oseas llegó a su casa y se encontró una nota de Gomer: había decidido buscar la felicidad que se merecía y le dejaba a él y a sus hijos para seguir al hombre que realmente amaba. Ya saben ustedes cómo son esas notas: "Querido Juan...<br />
<br />
Para entonces Oseas había introducido un nuevo tono en su predicación. Seguía aún advirtiendo acerca del juicio y el hecho de que Dios iba a enviar a los asirios sobre la tierra, pero ya no lo anunciaba con voz tronante, sino que les hablaba con lágrimas. Y comenzó a hablar acerca de un día en el que el amor triunfaría por fin, cuando, la amarga lección aprendida, dejaría claro que la manera de actuar del transgresor es dura, e Israel aún habría de regresar al Dios que la amaba. Entonces en lugar de ser llamada "la ciudad de la que no se tiene compasión sería llamada "la ciudad de la que se tiene compasión y en lugar de ser conocida como "no es mi pueblo volvería a ser llamada "mi pueblo.<br />
<br />
Pero la pobre Gomer iba pasando de un hombre a otro, hasta que cayó por fin en manos de un hombre que pudo pagarle su alimento y su ropa. Su primer amante le había regalado una estola de visón, pero éste hacia que se tuviese que vestir con la ropa que encontraba en la beneficencia. Al profeta le llegaron noticias de la vida tan desgraciada que llevaba su mujer y fue a buscar al hombre con el que estaba viviendo. Sabía dónde le encontraría, en la taberna de la ciudad, y cuando se encontró con él es muy posible que la conversación se pareciese a esta: ¿Eres tú el hombre que estás viviendo con Gomer, la hija de Diblaim? El hombre debió contestarle: "Si es que es asunto tuyo, lo soy efectivamente. Oseas le dijo: Pues yo soy Oseas, su marido a lo cual siguieron unos momentos de profunda tensión. Pero el hombre le preguntó: "¿qué quieres? Yo no he hecho nada malo. Oseas le dijo: "escucha, no es mi intención causar ningún problema, pero sé que tienes dificultad para que te llegue el dinero. Quiero que cojas este dinero y que le compres a Gomer algo de ropa y que te asegures que tenga toda la comida que necesite. Si necesitas más dinero te lo daré. Es posible que aquel hombre pensase "no hay loco peor que un viejo loco. Si este cretino quiere ayudarme a pagar los gastos, mejor para mi. De modo que cogió el dinero, le compró algunos alimentos y volvió a su casa.<br />
<br />
Puede que piense usted "¡vaya una locura, que un hombre haga semejante cosa! Pero ¿quién puede explicar las locuras que comete el amor? El amor existe aparte de la razón y según su propia naturaleza y lo que hizo Oseas lo hizo por amor. No cabe duda de que debió de contemplar a distancia para ver si podía contemplar durante unos segundos a la mujer que amaba mientras ella acudía apresuradamente a la puerta para coger los alimentos que llevaba el hombre en sus manos y darle las gracias por lo que le había traído, por los regalos que había hecho posible el verdadero amor, que había ofrecido la infamia y que la insensatez había aceptado.<br />
<br />
No sabemos con seguridad cuánto tiempo duró esta situación, pero por fin llegó la noticia de que la mujer a la que amaba Oseas iba a ser vendida como esclava. El marido con el que se encontraba en aquellos momentos se había cansado de ella y debía ser vendida como esclava. El profeta, con el corazón destrozado, no sabía lo que hacer y acudió a Dios llorando. Dios le dijo: "Oseas, ¿amas a esta mujer a pesar de lo que te ha hecho? Oseas asintió con la cabeza mientras le caían las lágrimas y Dios le dijo: "entonces ve y muéstrale tu amor por ella de la misma manera que yo amo a esta nación de Israel.<br />
<br />
De manera que Osea fue al mercado y se quedó mirando a Gomer mientras la traían y la colocaban en el banquillo y allí estaba aquella mujer, a la que habían despojado de su ropa, totalmente desnuda ante la multitud. El subastador la pellizcó, la tocó y mostró lo fuerte que era y entonces comenzó la puja. Alguien ofreció tres piezas de plata y Oseas subió a cinco. Alguien subió la oferta a ocho y Oseas a diez. Otra persona ofreció once y él ofreció doce. Entonces Oseas ofreció quince piezas de plata y una medida de cebada, cayó el martillo del subastador y Oseas recuperó a su mujer.<br />
<br />
Se acercó a ella, la vistió y se la llevó de la mano a su casa. Y a continuación aparece el que es posiblemente el versículo más hermoso de toda la Biblia. Al llevársela Oseas consigo le dijo:<br />
<br />
    "Te quedarás conmigo muchos años. No te prostituirás ni serás de otro hombre; lo mismo haré yo contigo." (3:3)<br />
<br />
El volvió a prometerle su amor y fue todo cuanto pudo aceptar esta mujer, que había caído y se había arrastrado en el pozo de la desgracia y de la vergüenza, pero el amor de este hombre quebrantó su corazón y a partir de ese momento Gomer le fue fiel a Oseas y se convirtió en una esposa honesta, trabajadora y fiel y el resto del libro de Oseas sencillamente nos cuenta el efecto de esta historia sobre la nación de Israel, a la que Dios le había dicho: "¿cómo puedo abandonarte? Les recordó su amor por ellos a lo largo de todos aquellos años, les recordó su bondad para con ellos y cómo una y otra vez le habían vuelto la espalda a Dios. La imagen final del libro es una de gran belleza y gloria, porque es la esperanza del día en el que Israel habrá de volver a Dios, que es su verdadero esposo, y dirá: "¿Qué tengo yo que ver con los ídolos? Le he visto, le he escuchado y se ha ganado mi corazón.<br />
<br />
Algunos de los más destacados pasajes del libro de Oseas son predicciones asombrosas. Una de ellas aparece al final del capítulo 3 y encaja perfectamente con la historia de la vida personal de Oseas, cuando Dios dice acerca del pueblo de Israel:<br />
<br />
    "Porque muchos años estarán los hijos de Israel sin rey, ni gobernante, ni sacrificio, ni piedras rituales, ni efod ni ídolos domésticos." (3:4)<br />
<br />
La profecía se está cumpliendo en la actualidad. Los hijos de Israel vivirán durante mucho tiempo sin rey, sin que exista un gobierno abiertamente y de manera reconocida. Desde la destrucción de Jerusalén en el año 70 A.D. a manos del General Tito de los ejércitos romanos, Israel ha estado sin rey o príncipe, sin nadie que haya disfrutado del derecho reconocido como para reinar sobre Israel. Y vivirán sin sacrificio. Cuando los judíos del mundo celebran la cena de la Pascua están acordándose de la cena instituida en Egipto cuando Israel fue librada de la mano del faraón. Y Dios le había dicho a Israel que cada vez que comiesen la Pascua debían matar un cordero, pero durante dos mil años los judíos no han matado nunca a un cordero. ¿Por qué no? ¿Por qué ofrecen un hueso, un hueso quemado, como holocausto? Dios les había dicho que vivirían durante muchísimo tiempo sin sacrificio y desde la destrucción del templo nunca ha habido un sacrificio en Israel, ni piedras rituales, ni efod ni ídolos domésticos y han vivido sin idolatría. Vivirán como un pueblo religioso, pero sin entregarse a los ídolos.<br />
<br />
Y cuando estos días lleguen a su fin:<br />
<br />
    "Después volverán los hijos de Israel y buscarán a Jehová su Dios y a David, su rey. Temblando acudirán a Jehová y a su bondad en los días postreros." (3:5)<br />
<br />
¡Qué profecía tan maravillosa es esta! Y encontramos otra muy parecida a esta al final del capítulo 5:<br />
<br />
    "Voy a volverme a mi lugar, hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro. Y en su angustia me buscarán con diligencia. ¡Venid y volvámonos a Jehová! Porque él arrebató, pero nos sanará; él hirió, pero nos vendará. El nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará, y viviremos delante de él. Conozcamos y persistamos en conocer a Jehová. Segura como el alba, será su salida; vendrá a vosotros como la lluvia; como la lluvia tardía, regará la tierra." (5:15-6:3)<br />
<br />
Esa es la esperanza de Israel, que su Mesías ha de venir aún a ellos y les regará y les devolverá la vida, levantándoles de nuevo.<br />
<br />
En los últimos capítulos, después de todo el sufrimiento que ha sentido Dios en su corazón, nos encontramos con la imagen final:<br />
<br />
    "¡Vuelve, oh Israel, a Jehová tú Dios; porque por tu pecado has caído!" (14:1)<br />
<br />
Después de todo, la culpa no la tenía Dios. El estaba sencillamente intentando conseguir que ellos comprendiesen la verdad y lo único que puede aliviar su agonía es regresar a él y ese es siempre el caso. Dios no nos puede bendecir ni restaurar hasta que no regresemos, por lo que Dios dice:<br />
<br />
    "Tomad con vosotros estas palabras y volved a Jehová y decidle: Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; te ofrecemos el fruto de nuestros labios., [Eso es alabanza.] No nos librará Asiria; no montaremos sobre caballos, [de nada nos servirá la potencia militar] ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos [idolatría]. Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia. (14:2-3)<br />
<br />
    "Yo los sanaré de su infidelidad. Los amaré generosamente, porque mi furor se habrá apartado de ellos. Yo seré a Israel como el rocío: él florecerá como lirio y echará sus raíces como el Líbano. Sus ramas se extenderán. Su esplendor será como el del olivo, y su fragancia como la del Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra. Cultivarán el trigo y florecerán como la vid. Su fragancia será como el vino del Líbano. ¿Qué más tiene que ver Efraín [tú] con los ídolos? [Una interpretación mejor que "que tengo yo] Soy yo quien le responderá y velará por él. Yo soy como el ciprés verde; debido a mi será hallado fruto en ti. (14:4-8)<br />
<br />
Y el profeta añade esta lección de su propio sufrimiento, pero al mismo tiempo con el gozo del amor restaurado:<br />
<br />
    "¿Quién es sabio para entender estas cosas, y prudente para que las conozca? Ciertamente los caminos de JEHOVA son rectos, y los justos andarán por ellos. Pero los rebeldes tropezarán en ellos. (14:9)<br />
<br />
¿Puede usted ver en esta preciosa historia todos los elementos del eterno triángulo? Tenemos a un Dios de amor, al corazón humano infiel y el engañoso atractivo del mundo.<br />
<br />
Esta es su historia y la mía ¿no es cierto? En cuántas ocasiones intentamos satisfacernos a nosotros mismos con ídolos engañosos como la propia importancia, la riqueza o pasándonoslo bien. La nuestra es una ceguera que al igual que la de Gomer no sabe distinguir entre la lujuria y el amor.<br />
<br />
Intentamos huir de Dios y ahogar nuestras desgracias en los placeres vacíos, en la bebida, en el trabajo o en la vida social, pero tan pronto como creemos haber escapado y haber ido suficientemente lejos, Dios nos dan un golpecito en la mano con su amor y nos dice: "hijo mío, mi nombre y mi naturaleza son amor y debo actuar de acuerdo a lo que soy. Cuando te canses de huir, de ir de un lado a otro y de todos tus sufrimientos, estaré ahí para traerte de nuevo a mi.<br />
<br />
Esta es la historia de la Biblia ¿no es así? Dios se introdujo en Belén en el mercado de esclavos, donde toda la raza humana estaba siendo vendida en una subasta, prostituyéndose a sí misma y sometiendo su humanidad a una vida inferior, pero el Señor Jesús pagó el precio en la cruz y el corazón de Dios mostró su amante deseo de convertir a su pueblo en las personas íntegras que siempre había querido que fuesen.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, te damos gracias por esta preciosa historia del Antiguo Testamento, y te pedimos que toque nuestro corazón y nos haga ser más sumisos. Vemos la ternura de tu amor, la irresistible naturaleza de un amor que espera, que sufre, que anhela y que nos sigue. Señor, te pedimos que nos hagas reaccionar, que podamos entender que no hay ninguna otra respuesta que nos pueda satisfacer, ningún otro poder que pueda suplir nuestra necesidad, ningún otro amor que pueda sanarnos. Ayúdanos a regresar a ti. Señor, al igual que un día Israel volverá a ti, recordando que si caminamos en luz como él es luz, la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpiará de todas nuestras injusticias y nos restaurará por medio de tu gracia. Te lo pedimos en su nombre, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
Oseas fue el primero de los profetas "menores. Con frecuencia no reconocemos la derivación de estos nombres bíblicos, pero el nombre del profeta sería "José en español. Y su nombre está relacionado con el nombre de Josué, que significa "salvación. Oseas era un joven predicador en la nación de Israel, el reino del norte, y fue contemporáneo de los profetas Isaías y Amós. Vivió, como se nos dice en el primer versículo, durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías (reyes de Judá, el reino del sur) y durante el reino de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel. Jeroboam fue uno de los reyes malvados de Israel y la nación estaba pasando por un tiempo difícil cuando Oseas estaba predicando. Había gente que estaba "pasándoselo de maravilla, como podríamos decir, y no les quedaba demasiado tiempo para Dios aunque como es lógico ellos no lo hubiesen expresado de ese modo, nadie lo dice cuando es verdad. En lugar de ello hubieran dicho algo parecido a lo que decimos nosotros, que sencillamente no tenían el tiempo necesario como para cumplir con las exigencias que Dios les hacía porque estaban terriblemente ocupados en otras cosas importantes. Su espíritu estaba dispuesto, pero la carne estaba lista para el fin de semana.<br />
<br />
Asi que, como de costumbre, la gente no le prestaba demasiada atención a Oseas, que les hablaba acerca del juicio y del castigo. Les dijo que Dios iba a levantar a la nación asiria para castigar a su pueblo y que un ejército fiero e implacable asolaría la tierra como un azote, pero el pueblo le prestaba muy poca atención y decían que el Dios de Oseas debía ser bastante vengativo para hablar de ese modo, aunque Oseas intentó decirles que no era así. Les dijo que Dios era un Dios de amor y que el que les tratase de ese modo era parte de su amor, que Dios quería que se diesen cuenta de que lo que se estaban haciendo a sí mismos y que la única manera que podía conseguir que le escuchasen era poniendo grandes dificultades en el camino del pueblo, pero ellos no le prestaron más atención de la que prestan actualmente las personas a cosas como estas. Lo que hicieron fue echarle la culpa a Dios y dijeron: "Si Dios es realmente un Dios de amor, ¿por qué permite que las cosas se tuerzan de este modo? ¿Cómo puede un Dios de amor enviar a un pueblo implacable como los asirios a que ataquen a nuestra tierra?<br />
<br />
De modo que el joven Oseas se encontró con que el número de sus oyentes era cada vez menor. Me imagino que debían de ser educados delante de él, pero que se burlarían a sus espaldas y que le tratarían con amabilidad, como si fuese una persona inofensiva, que es lo que normalmente hace la gente con los predicadores. En una ocasión, cuando estuve en Inglaterra, conocí a un clérigo anglicano que me contó que lo que más le había molestado, tanto antes como durante la Batalla de Gran Bretaña eran los carteles en las plazas públicas en los que se decía: "todas las personas deben inscribirse para el reclutamiento menos las mujeres, los niños, los retrasados mentales y los clérigos. Dijo que no era tanto el que le incluyesen en esa lista, pero que hubiera deseado al menos que le hubiesen colocado antes de los retrasados mentales.<br />
<br />
Por lo que Oseas se siente bastante desanimado y en el primer capítulo de este breve libro de profecía leemos una nota personal acerca de él. Acudió a Dios y este le dijo algo muy extraño. Dios le dijo: "quiero que te cases. Creo que Oseas debió de anirmarse al oír eso, porque era soltero, y Dios le dijo: "te he escogido a una amiga. Cuando mencionó el nombre de la muchacha, a Oseas le latió el corazón con fuerza, porque el nombre de la joven era Gomer, la muchacha más hermosa de Israel y Oseas estaba realmente interesado.<br />
<br />
Pero Dios le dijo: "Quiero que sepas la historia entera de esta joven. Quiero que te cases con ella, pero ella te va a ser infiel, de hecho, se convertirá en nada menos que en una vulgar prostituta. Pero a pesar de todo quiero que te cases con ella. No cabe duda de que Oseas debió sentirse profundamente intrigado por el extraño mandato de Dios, de igual manera que se debió sentirlo Abraham cuando Dios le mandó que cogiese a su hijo y le matase, que matase a su propio hijo. En ocasiones Dios hace cosas extrañas, cosas que nosotros no entendemos, que no podemos clasificar, cosas que no parecen encajar con lo que creemos que sabemos acerca de El. Y esa es una de esas cosas extrañas. Dios le dijo a Oseas: "Quiero que te cases con esta muchacha, que se convertirá en una ramera, en una prostituta corriente y común, pero tendrás tres hijos, dos niños y una niña. Y cuando nazcan quiero que me dejes que sea yo quien les ponga los nombres. Tal vez en esos momentos Oseas comenzaría a entender algo de lo que Dios estaba haciendo. Sabía que en Israel era la costumbre enseñar por medio de señales, Dios usaba con frecuencia este método para instruir a su pueblo, y que los nombres eran muy importantes. Dios usaba con frecuencia los significados de los nombres para enseñar a Israel ciertas verdades y en aquellos momentos Dios planeaba usar a este profeta y a su familia como una lección objetiva para su pueblo.<br />
<br />
Esto era algo que también le pasaba a Isaías en el reino del sur y también Isaías tenía dos hijos. Los nombres de sus hijos son realmente difíciles de pronunciar, pero tienen un significado. El nombre del más pequeño era Shearjashub, que significa "volverá un remanente. Esa era la promesa que Dios le había hecho a Israel, que aunque iban a ser llevados cautivos, volvería un remanente. El nombre del mayor era Ahershalalhashbaz. No tengo ni idea cómo debían de llamarlos a la hora de comer en aquellos tiempos. Mahershalalhashbaz significa "apresurarse a la presa o "apresurarse al saqueo, que era una manera profética de decirle Dios al pueblo que se habían metido en un gran problema, pero también les consolaban mediante las palabras "regresará un remanente.<br />
<br />
Así que Oseas fue a hacerle la corte. Y ¿cómo no? Gomer se sintió atraida por aquel muchacho tímido y al final él se armó de valor y le pidió que se casase con él. Ante su gran alivio la muchacha accedió y se casaron. Al principio su unión fue como el cielo en la tierra. Oseas amaba a esta muchacha, no se puede leer esta profecía sin darse cuenta de ello. Debieron de ser inmensamente felices juntos y luego tuvieron a su primer hijo, que era un niño, tal y como Dios les había dicho. Oseas rebosaba de felicidad y acudió a Dios para que le dijese qué nombre debía ponerle a su hijo: "¿cómo debemos llamarle? Ante su sorpresa, Dios escogió el nombre Jezreel, que quiere decir "naufragar que era un nombre vergonzoso en Israel. ¿Recuerda usted la sangrienta historia de la reina Jezabel y de Acab? Acab engañó a su vecino, le quitó su propiedad y le robó su viñedo y Jezabel fue la reina malvada que le hizo hacerlo y por Dios la juzgó. Un día estaba ella mirando por la ventana, desde el piso alto, cuando Jehu, un general, que estaba en el patio, ordenó a los criados que tirasen a Jezabel por la ventana, cosa que hicieron. Ella quedó muerta en el suelo y los perros se la comieron, y desde entonces ese patio fue conocido con el nombre de Jeezrel (2ª Reyes 9:30-37)<br />
<br />
Sin embargo, ese fue el nombre que escogió Dios para el hijo mayor de Oseas, su primogénito, y ese fue el nombre que le dio Oseas a su bebé, porque entendió que Dios estaba advirtiendo a su pueblo y que también ellos sería echados si no reconocían lo insensato de sus acciones, si no abandonaban a los ídolos y dejaban sus costumbres abominables, intentando ser como el resto de los pueblos que les rodeaban. Dios les estaba advirtiendo por medio del nombre del bebé.<br />
<br />
Con el paso del tiempo le nació otro crío a Oseas, una hija, a la que pusieron por nombre Lo-rujama que significa "una persona a la que no se le tiene ninguna lástima o compasión. Imagínese lo que es ponerle un nombre así a una hija suya. Quería decir que Dios ya no tendría más compasión de su pueblo si seguían en su postura de rebeldía obstinada porque se le estaba acabando la paciencia. Después de haberse tirado varios cientos de años intentando llegar a su pueblo obstinado, les estaba advirtiendo que estaban llegando al final, que llegaría un momento en que Dios ya no se compadecería más de ellos, sino que los entregaría en mano de los ejércitos invasores.<br />
<br />
Cuando la niñita fue destetada, Gomer concibió de nuevo y tuvo un hijo, un tercer hijo, otro niño y a este niño Dios le puso por nombre Lo-ammi "no es mi pueblo porque Dios les estaba diciendo "no sois mi pueblo y yo no será vuestro Dios. Dios había dicho que pondría nombres a estos niños que servirían de señal al pueblo, pero habría de venir el día de la restauración:<br />
<br />
    "...y tendré compasión de Lo-rujama. Diré a Lo-ammi: ¡Pueblo mío eres tú!, y él dirá: ¡Dios mío!" (2:23)<br />
<br />
Así que aunque en esos momentos Dios estaba pronunciando juicio, su gracia también se estaba poniendo de manifiesto.<br />
<br />
Después de esto ya no hubo más niños en la casa de Oseas y Gomer comenzó a cumplir la triste predicción, que había hecho Dios cuando le dijo a Oseas que se casase con ella. Qué terrible sufrimiento debió causarle a este joven predicador escuchar los rumores que comenzaron a circular acerca de su esposa y sobre lo que sucedía cuando él se ausentaba y se iba a predicar a otros lugares. Hasta es posible que sus propios hijos hiciesen inconscientemente algún comentario acerca de los hombres que iban de visita a la casa cuando el padre estaba ausente y no pasó mucho tiempo antes de que los niños quedasen sin atender mientras Gomer se pasaba todo el tiempo acostándose con todos aquellos hombres.<br />
<br />
Un día Oseas llegó a su casa y se encontró una nota de Gomer: había decidido buscar la felicidad que se merecía y le dejaba a él y a sus hijos para seguir al hombre que realmente amaba. Ya saben ustedes cómo son esas notas: "Querido Juan...<br />
<br />
Para entonces Oseas había introducido un nuevo tono en su predicación. Seguía aún advirtiendo acerca del juicio y el hecho de que Dios iba a enviar a los asirios sobre la tierra, pero ya no lo anunciaba con voz tronante, sino que les hablaba con lágrimas. Y comenzó a hablar acerca de un día en el que el amor triunfaría por fin, cuando, la amarga lección aprendida, dejaría claro que la manera de actuar del transgresor es dura, e Israel aún habría de regresar al Dios que la amaba. Entonces en lugar de ser llamada "la ciudad de la que no se tiene compasión sería llamada "la ciudad de la que se tiene compasión y en lugar de ser conocida como "no es mi pueblo volvería a ser llamada "mi pueblo.<br />
<br />
Pero la pobre Gomer iba pasando de un hombre a otro, hasta que cayó por fin en manos de un hombre que pudo pagarle su alimento y su ropa. Su primer amante le había regalado una estola de visón, pero éste hacia que se tuviese que vestir con la ropa que encontraba en la beneficencia. Al profeta le llegaron noticias de la vida tan desgraciada que llevaba su mujer y fue a buscar al hombre con el que estaba viviendo. Sabía dónde le encontraría, en la taberna de la ciudad, y cuando se encontró con él es muy posible que la conversación se pareciese a esta: ¿Eres tú el hombre que estás viviendo con Gomer, la hija de Diblaim? El hombre debió contestarle: "Si es que es asunto tuyo, lo soy efectivamente. Oseas le dijo: Pues yo soy Oseas, su marido a lo cual siguieron unos momentos de profunda tensión. Pero el hombre le preguntó: "¿qué quieres? Yo no he hecho nada malo. Oseas le dijo: "escucha, no es mi intención causar ningún problema, pero sé que tienes dificultad para que te llegue el dinero. Quiero que cojas este dinero y que le compres a Gomer algo de ropa y que te asegures que tenga toda la comida que necesite. Si necesitas más dinero te lo daré. Es posible que aquel hombre pensase "no hay loco peor que un viejo loco. Si este cretino quiere ayudarme a pagar los gastos, mejor para mi. De modo que cogió el dinero, le compró algunos alimentos y volvió a su casa.<br />
<br />
Puede que piense usted "¡vaya una locura, que un hombre haga semejante cosa! Pero ¿quién puede explicar las locuras que comete el amor? El amor existe aparte de la razón y según su propia naturaleza y lo que hizo Oseas lo hizo por amor. No cabe duda de que debió de contemplar a distancia para ver si podía contemplar durante unos segundos a la mujer que amaba mientras ella acudía apresuradamente a la puerta para coger los alimentos que llevaba el hombre en sus manos y darle las gracias por lo que le había traído, por los regalos que había hecho posible el verdadero amor, que había ofrecido la infamia y que la insensatez había aceptado.<br />
<br />
No sabemos con seguridad cuánto tiempo duró esta situación, pero por fin llegó la noticia de que la mujer a la que amaba Oseas iba a ser vendida como esclava. El marido con el que se encontraba en aquellos momentos se había cansado de ella y debía ser vendida como esclava. El profeta, con el corazón destrozado, no sabía lo que hacer y acudió a Dios llorando. Dios le dijo: "Oseas, ¿amas a esta mujer a pesar de lo que te ha hecho? Oseas asintió con la cabeza mientras le caían las lágrimas y Dios le dijo: "entonces ve y muéstrale tu amor por ella de la misma manera que yo amo a esta nación de Israel.<br />
<br />
De manera que Osea fue al mercado y se quedó mirando a Gomer mientras la traían y la colocaban en el banquillo y allí estaba aquella mujer, a la que habían despojado de su ropa, totalmente desnuda ante la multitud. El subastador la pellizcó, la tocó y mostró lo fuerte que era y entonces comenzó la puja. Alguien ofreció tres piezas de plata y Oseas subió a cinco. Alguien subió la oferta a ocho y Oseas a diez. Otra persona ofreció once y él ofreció doce. Entonces Oseas ofreció quince piezas de plata y una medida de cebada, cayó el martillo del subastador y Oseas recuperó a su mujer.<br />
<br />
Se acercó a ella, la vistió y se la llevó de la mano a su casa. Y a continuación aparece el que es posiblemente el versículo más hermoso de toda la Biblia. Al llevársela Oseas consigo le dijo:<br />
<br />
    "Te quedarás conmigo muchos años. No te prostituirás ni serás de otro hombre; lo mismo haré yo contigo." (3:3)<br />
<br />
El volvió a prometerle su amor y fue todo cuanto pudo aceptar esta mujer, que había caído y se había arrastrado en el pozo de la desgracia y de la vergüenza, pero el amor de este hombre quebrantó su corazón y a partir de ese momento Gomer le fue fiel a Oseas y se convirtió en una esposa honesta, trabajadora y fiel y el resto del libro de Oseas sencillamente nos cuenta el efecto de esta historia sobre la nación de Israel, a la que Dios le había dicho: "¿cómo puedo abandonarte? Les recordó su amor por ellos a lo largo de todos aquellos años, les recordó su bondad para con ellos y cómo una y otra vez le habían vuelto la espalda a Dios. La imagen final del libro es una de gran belleza y gloria, porque es la esperanza del día en el que Israel habrá de volver a Dios, que es su verdadero esposo, y dirá: "¿Qué tengo yo que ver con los ídolos? Le he visto, le he escuchado y se ha ganado mi corazón.<br />
<br />
Algunos de los más destacados pasajes del libro de Oseas son predicciones asombrosas. Una de ellas aparece al final del capítulo 3 y encaja perfectamente con la historia de la vida personal de Oseas, cuando Dios dice acerca del pueblo de Israel:<br />
<br />
    "Porque muchos años estarán los hijos de Israel sin rey, ni gobernante, ni sacrificio, ni piedras rituales, ni efod ni ídolos domésticos." (3:4)<br />
<br />
La profecía se está cumpliendo en la actualidad. Los hijos de Israel vivirán durante mucho tiempo sin rey, sin que exista un gobierno abiertamente y de manera reconocida. Desde la destrucción de Jerusalén en el año 70 A.D. a manos del General Tito de los ejércitos romanos, Israel ha estado sin rey o príncipe, sin nadie que haya disfrutado del derecho reconocido como para reinar sobre Israel. Y vivirán sin sacrificio. Cuando los judíos del mundo celebran la cena de la Pascua están acordándose de la cena instituida en Egipto cuando Israel fue librada de la mano del faraón. Y Dios le había dicho a Israel que cada vez que comiesen la Pascua debían matar un cordero, pero durante dos mil años los judíos no han matado nunca a un cordero. ¿Por qué no? ¿Por qué ofrecen un hueso, un hueso quemado, como holocausto? Dios les había dicho que vivirían durante muchísimo tiempo sin sacrificio y desde la destrucción del templo nunca ha habido un sacrificio en Israel, ni piedras rituales, ni efod ni ídolos domésticos y han vivido sin idolatría. Vivirán como un pueblo religioso, pero sin entregarse a los ídolos.<br />
<br />
Y cuando estos días lleguen a su fin:<br />
<br />
    "Después volverán los hijos de Israel y buscarán a Jehová su Dios y a David, su rey. Temblando acudirán a Jehová y a su bondad en los días postreros." (3:5)<br />
<br />
¡Qué profecía tan maravillosa es esta! Y encontramos otra muy parecida a esta al final del capítulo 5:<br />
<br />
    "Voy a volverme a mi lugar, hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro. Y en su angustia me buscarán con diligencia. ¡Venid y volvámonos a Jehová! Porque él arrebató, pero nos sanará; él hirió, pero nos vendará. El nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará, y viviremos delante de él. Conozcamos y persistamos en conocer a Jehová. Segura como el alba, será su salida; vendrá a vosotros como la lluvia; como la lluvia tardía, regará la tierra." (5:15-6:3)<br />
<br />
Esa es la esperanza de Israel, que su Mesías ha de venir aún a ellos y les regará y les devolverá la vida, levantándoles de nuevo.<br />
<br />
En los últimos capítulos, después de todo el sufrimiento que ha sentido Dios en su corazón, nos encontramos con la imagen final:<br />
<br />
    "¡Vuelve, oh Israel, a Jehová tú Dios; porque por tu pecado has caído!" (14:1)<br />
<br />
Después de todo, la culpa no la tenía Dios. El estaba sencillamente intentando conseguir que ellos comprendiesen la verdad y lo único que puede aliviar su agonía es regresar a él y ese es siempre el caso. Dios no nos puede bendecir ni restaurar hasta que no regresemos, por lo que Dios dice:<br />
<br />
    "Tomad con vosotros estas palabras y volved a Jehová y decidle: Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; te ofrecemos el fruto de nuestros labios., [Eso es alabanza.] No nos librará Asiria; no montaremos sobre caballos, [de nada nos servirá la potencia militar] ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos [idolatría]. Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia. (14:2-3)<br />
<br />
    "Yo los sanaré de su infidelidad. Los amaré generosamente, porque mi furor se habrá apartado de ellos. Yo seré a Israel como el rocío: él florecerá como lirio y echará sus raíces como el Líbano. Sus ramas se extenderán. Su esplendor será como el del olivo, y su fragancia como la del Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra. Cultivarán el trigo y florecerán como la vid. Su fragancia será como el vino del Líbano. ¿Qué más tiene que ver Efraín [tú] con los ídolos? [Una interpretación mejor que "que tengo yo] Soy yo quien le responderá y velará por él. Yo soy como el ciprés verde; debido a mi será hallado fruto en ti. (14:4-8)<br />
<br />
Y el profeta añade esta lección de su propio sufrimiento, pero al mismo tiempo con el gozo del amor restaurado:<br />
<br />
    "¿Quién es sabio para entender estas cosas, y prudente para que las conozca? Ciertamente los caminos de JEHOVA son rectos, y los justos andarán por ellos. Pero los rebeldes tropezarán en ellos. (14:9)<br />
<br />
¿Puede usted ver en esta preciosa historia todos los elementos del eterno triángulo? Tenemos a un Dios de amor, al corazón humano infiel y el engañoso atractivo del mundo.<br />
<br />
Esta es su historia y la mía ¿no es cierto? En cuántas ocasiones intentamos satisfacernos a nosotros mismos con ídolos engañosos como la propia importancia, la riqueza o pasándonoslo bien. La nuestra es una ceguera que al igual que la de Gomer no sabe distinguir entre la lujuria y el amor.<br />
<br />
Intentamos huir de Dios y ahogar nuestras desgracias en los placeres vacíos, en la bebida, en el trabajo o en la vida social, pero tan pronto como creemos haber escapado y haber ido suficientemente lejos, Dios nos dan un golpecito en la mano con su amor y nos dice: "hijo mío, mi nombre y mi naturaleza son amor y debo actuar de acuerdo a lo que soy. Cuando te canses de huir, de ir de un lado a otro y de todos tus sufrimientos, estaré ahí para traerte de nuevo a mi.<br />
<br />
Esta es la historia de la Biblia ¿no es así? Dios se introdujo en Belén en el mercado de esclavos, donde toda la raza humana estaba siendo vendida en una subasta, prostituyéndose a sí misma y sometiendo su humanidad a una vida inferior, pero el Señor Jesús pagó el precio en la cruz y el corazón de Dios mostró su amante deseo de convertir a su pueblo en las personas íntegras que siempre había querido que fuesen.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, te damos gracias por esta preciosa historia del Antiguo Testamento, y te pedimos que toque nuestro corazón y nos haga ser más sumisos. Vemos la ternura de tu amor, la irresistible naturaleza de un amor que espera, que sufre, que anhela y que nos sigue. Señor, te pedimos que nos hagas reaccionar, que podamos entender que no hay ninguna otra respuesta que nos pueda satisfacer, ningún otro poder que pueda suplir nuestra necesidad, ningún otro amor que pueda sanarnos. Ayúdanos a regresar a ti. Señor, al igual que un día Israel volverá a ti, recordando que si caminamos en luz como él es luz, la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpiará de todas nuestras injusticias y nos restaurará por medio de tu gracia. Te lo pedimos en su nombre, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[DANIEL: DE CAMINO AL FUTURO]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-341.html</link>
			<pubDate>Tue, 09 Jun 2009 00:17:58 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=1">Andres</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-341.html</guid>
			<description><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
Casi todo el mundo lee el libro de Daniel con un sentimiento de admiración y anticipación porque este libro normalmente se considera un libro profético que nos anuncia el futuro y esto es cierto. El libro de Daniel, juntamente con el de Apocalipsis, expone de manera maravillosa los acontecimientos futuros tal y como Dios los ha ordenado en el programa de la historia. Este libro no se ha cumplido aún ni mucho menos, ni tampoco el de Apocalipsis. Estos dos libros, uno de ellos del Antiguo y otro del Nuevo Testamento, se complementan el uno con el otro de modo extraordinario en lo que se refiere a su simetría y su armonía. El libro de Apocalipsis explica el libro de Daniel, que establece la base del libro de Apocalipsis. Si desea usted conocer qué plan tiene Dios para el futuro, es esencial que entienda usted este libro de Daniel.<br />
<br />
Pero el conocimiento acerca del futuro puede ser algo muy peligroso. Imagínese usted lo que sucedería si alguno o todos nosotros poseyésemos la habilidad para saber lo que iba a suceder durante los próximos días. Piense en la gran ventaja que nos concedería eso en la bolsa, a la hora de comprar un seguro y en otros asuntos prácticos de la vida. Dios no nos expone el futuro de manera general, , al menos no de un modo detallado y por supuesto que no nos dice lo que va a pasarle a una persona concreta en el futuro. Pero lo que sí nos muestra en las escrituras proféticas es la tendencia general de los acontecimientos y a dónde irá a parar todo esto. Cualquier persona que investigue este aspecto cuidadosa y detenidamente, además de examinar lo que dicen las Escrituras, descubrirá cosas que son importantes y que le serán de ayuda acerca de lo que está pasando hoy en nuestro mundo. Todo lo que está sucediendo pasa conforme a los propósitos que tiene Dios para la tierra. Todo lo que acontece terminará exactamente tal y como Dios nos lo había anticipado. Podemos entender lo que está sucediendo en nuestros días si sabemos en qué consiste el programa profético. Dios ha tomado dos medidas de precaución en lo que se refiere a desvelar el futuro. Para empezar ha envuelto estos pasajes proféticos en un lenguaje simbólico y nos los ha transmitido en forma figurada. Por eso es por lo que aparecen cosas extrañas en estos libros proféticos, extrañas bestias que tienen varias cabezas y cuernos que salen de ellas, así como toda clase de imágenes y de visiones indescriptibles. Lo mismo sucede con el libro de Apocalipsis, en el que aparecen extrañas bestias con una combinación de extraordinarias características.<br />
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Estas cosas siempre han dejado a la gente perpleja. No es posible sentarse a leer el libro de Daniel y el de Apocalipsis, leerlos enteros y entenderlos como si estuviésemos leyendo una novela. Es preciso estudiarlos, tomando toda la Biblia para interpretar los símbolos que aparecen en los libros de Daniel y de Apocalipsis. Esta es una de las curiosas cerraduras que Dios ha provisto a fin de evitar que las mentes curiosas se adentren en estos libros sin tener un conocimiento adecuado del trasfondo de las Escrituras. No es posible entender lo que sucede en estos libros sin saber antes mucho acerca del resto de la Biblia. Estas cosas simbólicas son señales que han sido establecidas por Dios, y señales que nos han sido dadas para que entendamos los hechos que de lo contrario permanecerían ocultos. El plan de Dios con respecto al futuro está oculto a nuestros ojos, hasta que dedicamos el tiempo necesario a entender estas señales y estos libros están llenos de señales.<br />
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Una segunda precaución que ha tomado Dios con respecto al libro de Daniel, y aun de manera más especial con el de Apocalipsis, es que no nos introduce a la sección profética de entrada, sino que primero hace que tengamos que leer seis capítulos a fin de que podamos entender el carácter moral que requiere que tenga el lector antes de que comience a tener sentido el plan profético. En otras palabras, no es posible entender la última sección de Daniel a menos que se haya vivido y entendido lo que implican los seis primeros capítulos. No hay manera humana de entender lo que significa el programa profético a menos que antes tengamos muy claro lo que quieren decir las lecciones morales de la primera parte del libro. Aquí no es posible hacer trampa. No se puede leer de cabo a rabo y a continuación pasar al plan profético con la esperanza de entenderlo porque se encontrará usted con que no le encuentra ningún sentido. Es preciso examinar muy detenidamente estos capítulos iniciales, pensar en ellos y comenzar a actuar conforme a lo que dicen, experimentándolo, antes de que el programa profético cobre vida. En eso consiste la gloria del libro de Dios. No se puede entender solo de manera intelectual.<br />
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Puede usted sentarse con un resume profético de los libros de Daniel y de Apocalipsis, trazar esquemas y pasar tiempo explicando a la gente todo lo que significan estas cosas y de qué modo el programa de Dios va a funcionar, analizándolo hasta el más mínimo detalle, pero a menos que haya incorporado usted estas lecciones de la primera parte del libro a su propia vida, no encontrará en ellos nada que pueda enriquecer su vida.<br />
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El mismo Señor Jesús deja esto claro en el discurso que pronunció en el Monte Olivet, cuando sus discípulos le pidieron que nombrase las señales que habrían de venir y cuál sería el símbolo de su regreso a la tierra. Jesús dijo: "Por tanto, cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora, de la cual habló el profeta Daniel...entonces los que estén en Judea huyan a los montes... (Mat. 24:15, 16) "Salid de la ciudad de Jerusalén, porque allí sucederán cosas que afectarán enormemente a las personas que vivan en esa región. Entonces habrá llegado el momento de huir de la ciudad, porque la gran tribulación estará sobre vosotros.<br />
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Cuando dijo: "cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora añadió en un paréntesis estas palabras "el que lea entienda. Es decir, no leáis superficialmente el libro de Daniel, meditad detenidamente en lo que dice. Examinad a fondo su mensaje. Es preciso que entendamos de qué está hablando a fin de que podamos reconocer la abominación desoladora cuando aparezca. Por eso es por lo que el Señor continua diciendo que el mundo, con su enfoque superficial de la verdad, no entenderá lo que está pasando cuando se diga "paz, paz, paz porque no habrá paz, sino que la destrucción repentina caerá sobre ellos y serán arrasados como fueron arrasadas las gentes en los días de Noe cuando vino el diluvio.<br />
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Todo esto es una advertencia para que nos tomemos muy en serio lo que dice el libro de Daniel y para que nos esforcemos en entender la estructura de este libro al ahondar en él. Este libro se divide sencillamente en dos partes, como ya he sugerido. Los primeros seis capítulos son una historia acerca del mismo Daniel y sus amigos en la tierra de Babilonia, que era hombres fieles en un mundo hostil.<br />
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Permítame decirle que no hay ninguna sección de las Escrituras que sea de más ayuda a una persona que esté intentando vivir la vida cristiana en un ambiente difícil, que estos primeros seis capítulos de Daniel. Si está usted trabajando en una compañía, rodeado de una multitud impía que cada dos por tres toma el nombre de Dios en vano, que se ríe de las cosas de Dios, mostrando poco interés en lo que Dios le está diciendo a la humanidad, entonces le sugiero que lea detenidamente el libro de Daniel.<br />
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Los seis primeros capítulos han sido escritos para ti si eres un adolescente que estudias y estás constantemente rodeado por aquellos que parecen no tener el menor interés en saber cómo es Dios o en las cosas de Dios. Daniel y sus amigos eran ellos mismos adolescentes al principio de ser llevados cautivos por Nabucodonosor y de ser trasladados a la tierra de Babilonia. Al comenzar su carrera de fe, lo hicieron con una falta total de entendimiento de lo que era la vida y con todas las inseguridades de los adolescentes en un ambiente hostil. En los primeros seis capítulos el libro relata las presiones que tuvieron que soportar al defender su fe en medio de un ambiente realmente muy difícil.<br />
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En el capítulo 1 los jóvenes se enfrentan con la necesidad de cambiar su dieta alimenticia. Normalmente, no habría nada de significativo en ese hecho. Muchos de nosotros podríamos soportarlo, posiblemente con frecuencia, pero a estos jóvenes ya les ha dicho Dios lo que no deben de comer y precisamente aquellas cosas que les ha dicho que no deben de comer son las que se les exige que coman como prisioneros en el palacio del rey de Babilonia.<br />
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¿Qué tenían que hacer al respecto? El rey era el tirano más poderoso que jamás haya vivido en la tierra. La Biblia misma deja constancia de que no hubo ningún rey antes de Nabucodonosor ni habría ningún otro rey después de él que pudiese igualarle en autoridad. No había límite alguno a sus deseos porque su palabra era ley. Podía quitarle la vida a un hombre en cualquier momento. Más adelante, durante su reinado, les quitó la vida a los hijos del rey de Judá mientras su padre contemplaba cómo lo hacían y a continuación hizo que le sacaran los ojos al padre. Otro hombre fue quemado en un fuego lento. Este rey era experto en torturas. Por lo tanto, estos jóvenes adolescentes, que se enfrentan a esta prueba, sabían que o bien se sometían a las exigencias del rey o se exponían a perder la vida.<br />
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¿Qué podían hacer? Sintieron toda la presión y escucharon todos los argumentos que ya conocían y que actualmente puede oír cualquiera para que dejen de portarse conforme a su fe. No hay duda de que oyen el argumento, bajo la forma que adoptase en aquellos días. "Cuando estés en Roma haz como hacen los romanos. "Todo el mundo lo está haciendo, ¿qué diferencia hace lo que comas? ¿Qué pasa si os tomáis un bocadillo de jamón con los babilonios? ¿Qué diferencia hay? Después de todo, se encontraban prisioneros en un país lejano a su hogar y su ciudad había sido destruida. ¿Quién se iba a enterar, a quién le iba a importar, lo que hiciesen?<br />
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Sienten la presión, pero estos jóvenes se mantienen firmes y Dios los honra por ello. Dios les concede la gracia de soportar a pesar de la presión ejercida sobre ellos y, como resultado, son exaltado y colocados en posiciones de autoridad y de responsabilidad en el reino. Hallamos en todo el libro la historia de la presión repetida.<br />
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En el capítulo 2 hallamos parte del motivo por qué estos jóvenes se tuvieron que someter a esta clase de prueba. Se ve más claramente aquí, en la historia de la gran visión en un sueño acerca del rey Nabucodonosor. Una noche el rey sueña acerca de una gran imagen de un hombre que tiene un extraño cuerpo. Tenía la cabeza de oro, los hombros de plata, la parte central del cuerpo de bronce, las piernas de hierro y los pies de una mezcla de barro y de hierro, pero se olvida de lo que ha soñado. Llama a los hombres sabios y les pide que les interprete el sueño, pero también que le digan lo que ha soñado. (Me he preguntado con frecuencia si este no fue el principio de la canción popular "dime lo que has soñado y te diré lo que yo he soñado.) Los astrólogos, los adivinos y los hechiceros de Babilonia son incapaces de encontrar la solución. Evidentemente, si el rey no puede decirles lo que ha soñado, ellos no pueden inventarse una interpretación, por lo que las vidas de estos hombres corren peligro.<br />
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Daniel se encuentra en medio de aquella situación y una vez más el hombre de Dios se ve presionado y amenazado de muerte si no se adapta.<br />
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Pero una vez más el hombre de Dios sale airoso, como le sucede siempre que está dispuesto a ser fiel y a obedecer a Dios a pesar de las presiones porque Dios predomina en los asuntos de los hombres y la vida no la decide nunca las meras presiones superficiales. El resultado que parece lógicamente inevitable al enfrentarnos a una situación no es necesariamente el resultado que se producirá si confiamos en un Dios invisible que gobierna los asuntos de los hombres y esa es la gran lección de todo este libro. Lo encontramos maravillosamente expresado por Daniel en su oración a Dios en el capítulo 2:<br />
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"¡Sea bendito el nombre de Dios desde la eternidad hasta la eternidad! Porque suyos son la sabiduría y el poder. El cambia los tiempos y las ocasiones; quita reyes y pone reyes. Da sabiduría a los sabios y conocimiento a los entendidos. El revela las cosas profundas y escondidas; conoce lo que hay en las tinieblas, y con él mora la luz. (2:20-22) Si está usted en contacto con un Dios así, no tiene usted que preocuparse por lo que esté haciendo la multitud. Porque ese Dios puede ocuparse de usted y puede resolver su situación por muy imposible que parezca. Esa es exactamente la historia de Daniel, repetida cinco veces diferentes en los primeros seis capítulos.<br />
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Y Dios le concede a Daniel y a sus amigos el privilegio de obligar al hombre más poderoso de la tierra a reconocer el gobierno supremo de Dios. ¿Sabe usted que esta es la postura que debiera adoptar todo cristiano en la actualidad? El mundo vive con la idea de que no existe Dios, o que si existe no tiene ningún poder real porque no hace nada, no cambia la historia, no afecta a las vidas humanas. No participa en las situaciones para hacer una diferencia en ellas. Es un gran anciano que está allá en el cielo, en alguna parte, que no afecta a nada de lo que pasa aquí abajo. Esa es la filosofía del mundo.<br />
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Pero cada creyente se encuentra en una situación en la que si anda de manera fiel, si obedece a lo que Dios ha mandado a pesar de las presiones ejercidas sobre él, se le concede el privilegio de abrirle los ojos a los hombres sobre el hecho de que Dios existe, no está muerto, y está participando en los asuntos de los hombres y tiene un poder con el que hay que contar.<br />
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En el capítulo 3 encontrará usted el relato del horno de fuego. A los jóvenes se les manda que se inclinen ante la imagen que Nabucodonosor ha erigido, pensando con orgullo en la imagen que vio en el sueño que tuvo. Debido a que le fue dicho que él representaba a la cabeza de oro, que era el rey más importante del mundo, su orgullo hizo que se encumbrase, haciendo que se construyese una imagen en la planicie. Era una imagen inmensa, tan alta como algunos de nuestros cohetes que disparamos hacia el cielo, y toda la multitud está reunida en la planicie, con estos tres hombres entre ellos.<br />
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Se les ordena a todos que se inclinen y adoren a la imagen. A fin de animarles, se construyó un gran horno de fuego al otro lado de la planicie, y se les dice que si no se inclinan, allí es donde acabarán. Esa es una enorme presión para que la tengan que soportar estos jóvenes y además tienen algunos estímulos más. ¡Hay una banda, y qué banda! Aquí se mencionan los instrumentos, que son una corneta, una flauta, una cítara, una lira, un arpa, la zampoña y todo instrumento de música y todo el mundo se inclinaba y adoraba a la imagen, a excepción de estos tres jóvenes.<br />
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Cuando son conducidos ante la presencia de Nabucodonosor, él les ordena que se inclinen. Y entonces es cuando pronuncian estas maravillosas palabras: "Oh, Nabucodonosor, no necesitamos nosotros responderte sobre esto. (3:16) No están siendo impertinentes, lo que quieren decir es que no necesitan ningún tiempo para pensarse la respuesta. "No necesitamos consejo, sabemos lo que decir.<br />
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    "Si es así, nuestro Dios a quien rendimos culto, puede librarnos del horno de fuego ardiendo y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no..." (3:17)<br />
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Estas son palabras de fe: "y si no. "Nuestro Dios puede, pero no conocemos la mente de Dios. Sus pensamientos son más altos que nuestros pensamientos y sus caminos son diferentes a los nuestros. Puede que no lo haga, pero incluso aunque no lo haga:<br />
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    "...que sea de tu conocimiento, oh rey, que no hemos de rendir culto a tu dios ni tampoco hemos de dar homenaje a la estatua que has levantado." (3:17-18)<br />
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Estos son jóvenes que han aprendido que hay cosas más importantes que hacer en la vida. Es mejor estar muerto y ser obediente a Dios que estar vivo y ser desobediente a él. Es mucho más provechoso a una persona interesada caminar con Dios al precio de su propia vida, que ser desobediente a lo que Dios ha dicho. Dios nunca le deberá nada a ningún hombre, por lo tanto, él les concede un gran honor a estos jóvenes. Como resultado, salen del horno sin ni siquiera oler a humo. Ya conocen la historia. ¡Qué relato tan extraordinario!<br />
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Y en el capítulo 4 tenemos la conversión de Nabucodonosor. ¿Sabía usted que todo el capítulo es el testimonio del rey más importante q ue jamás haya vivido y el más grande tirano que jamás haya gobernado? Es la historia de cómo Dios quebrantó el orgullo que tenía en su corazón, le humilló y le dejó guiarse por su orgullo y el resultado fue el mismo que siempre se produce cuando las personas se dejan llevar por su orgullo: la locura. Salió al campo y se puso a comer la hierba de los campos durante siete años. Su trono fue conservado, pero él se portó como un animal. Esto es lo que siempre le sucede al hombre que prefiere caminar sin tener comunión con el Dios vivo. Se convierte en una especie de animal, como una bestia, con la mente embrutecida y el rey Nabucodonosor se volvió una especie de animal.<br />
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A continuación el rey cuenta de qué modo le fue restablecida la razón por la gracia de Dios y su palabra final en este capítulo es un gran testimonio de fe, de cómo Dios le humilló y le hizo volver:<br />
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    "Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia. El puede humillar a los que andan con soberbia." (4:37)<br />
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¿Quién hizo que llegase a esto? Humanamente hablando, fueron Daniel y sus amigos, cuatro jóvenes que fueron usados por Dios para ganarse el corazón del rey más importante del imperio más grandioso que jamás ha visto el mundo hasta hoy.<br />
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Veamos ahora lo que dice el capítulo 5. Aquí tenemos la historia de la escritura sobre la pared, la conocida historia del rey Belsasar. Observe cuidadosamente el lujo, el libertinaje y la codicia de este reino, un reino que se estaba degenerando y deteriorando, pero en medio de esa situación Daniel, que había vivido en tres imperios, sigue siendo el primer ministro. Dios le usa para interpretar la extraña figura de la mano que aparece y escribe en la pared, que no es otra cosa que el juicio de Dios sobre aquel reino licencioso. Esto expone claramente la tesis de este libro, que Dios está obrando e interviniendo en los asuntos de los hombres y cualquier hombre que quiera ver más allá de las cosas que se ven a las que no se ven, y actúe conforme a ello, se encontrará con que Dios está con él, apoyándole y fortaleciéndole durante todo el camino, haciendo que le alabe y le de gloria.<br />
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El capítulo 6 trata acerca del foso de los leones y es la misma historia contada de otra manera. Dario echa a Daniel al foso de los leones, pero Dios envía a su ángel a cerrar las bocas de los leones y a Daniel le sacan de allí, habiendo sido librado por la mano de Dios.<br />
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En el capítulo 7 comienza la sección profética, comenzando con la visión de las cuatro bestias. Resulta interesante que estas cuatro bestias cubran el mismo período de tiempo que las cuatro divisiones de la imagen que había contemplado Nabucodonosor en el capítulo 2. Esa imagen tenía una cabeza de oro, que simbolizaba el reino babilonia; los hombros de plata, que simbolizaba el medo-persa; el tronco de bronce simboliza el imperio griego y las dos piernas de hierro representan las dos divisiones del Imperio Romano; y terminan por fin con un reino deshecho, caracterizado por los pies de una mezcla de hierro y barro. Este gran pasaje profético nos ofrece un compendio de los días de Daniel y va incluso más allá de nuestros tiempos, al fin de los tiempos y al regreso de Jesucristo. Porque mientras el profeta lo contempla, ve una piedra cortada sin una mano golpear a la imagen en los pies, destruyéndola y se convierte en una gran montaña que llena la tierra. Esto es claramente una imagen del imperio de Dios y del regreso de Jesucristo.<br />
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En el capítulo 7 tenemos, pues, a las cuatro bestias que representan a los mismos reinos, pero desde el punto de vista de Dios. No son otra cosa que bestias que gruñen, luchan y pelean unas con otras. Creo que el Dr. Scoffield hace notar que todos los símbolos de las naciones modernas son representaciones de pájaros o de bestias de presa. Nuestra propia nación está simbolizada por el águila, que es un pájaro de presa. El imperio británico es un león, Rusia es un oso. El profeta ve a estas naciones luchando juntas culminando con el poderoso reino de un solo individuo sobre todo el mundo occidental.<br />
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A continuación, tenemos en el capítulo 8 el movimiento de la historia occidental. Se reúnen el carnero y el macho cabrío y esta es una imagen, como se nos dice más adelante en el capítulo 11, de la conquista de Alejandro Magno y el surgimiento del reino de los seleucidas en Siria, en oposición al de los ptolomeos en Egipto. Estas dos familias ocuparon el centro de la historia siglos después de esto, luchando entre Siria y Egipto, con la pequeña nación de Israel entre medias. La batalla continua interminablemente y en la actualidad Israel sigue siendo la nación en la que más guerras ha habido en la historia. Han tenido lugar más batallas en la tierra de Israel que en ninguna otra parte sobre la faz de la tierra y es precisamente en esa misma región donde habrá de suceder la última gran batalla, la batalla de Armagedon, que aún ha de tener lugar.<br />
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En medio de todo esto, en el capítulo 9, encontramos la maravillosa oración de Daniel que expresa sinceramente ante Dios lo que siente en su corazón, en la última sección del capítulo, que es una de las más asombrosas profecías en toda la Biblia: la profecía de las setenta semanas. Este es la guía de las profecías en lo que se refiere a la nación de Israel. Nos ofrece el principio de lo que se llama "el gran paréntesis, Dios ha interrumpido su programa por amor a Israel y ha colocado entre la primera y la segunda venida del Señor Jesús la época en la que actualmente vivimos.<br />
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Este período indeterminado, que ya ha durado más de novecientos años, se produce entre la semana sesenta y nueve de años y la setenta de la profecía. La semana setenta, una semana de siete años, todavía está por cumplirse con respecto a Israel. Al leer sobre ello, verá usted que eso es lo que llama el libro de Apocalipsis y otros pasajes proféticos "la gran tribulación el tiempo de la aflicción de Jacob. Y esto aún no ha sucedido, ha sido interrumpido al llegar a la semana sesenta y nueve y está todavía por cumplirse.<br />
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El capítulo 10 presenta las cosas invisibles, que se ocultan tras las cosas que se ven. Esta es otra gran revelación del gobierno soberano de Dios en los asuntos de los hombres y es la explicación de los acontecimientos de la historia. ¿Qué es lo que causa todo lo que sucede actualmente? Hay fuerzas invisibles que están operando y estas fuerzas son claramente reveladas a Daniel aquí.<br />
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El capítulo 11 es uno de los capítulos más asombrosos de la Biblia por el hecho de contar profecía que, en gran parte, se ha cumplido ya con todo detalle. En el se anuncia la lucha entre el rey de Siria y el de Egipto, que tuvo lugar después de los tiempos de Daniel. Esto se ha cumplido, tanto desde el punto profético como el histórico. Estos acontecimientos históricos se describen con todo detalle y abarcan trescientos o cuatrocientos años de historia. Puede usted ver que las profecías se han expuesto exactamente conforme al patrón que sigue en la historia. Entre otras personas muy destacadas, aparece Cleopatra en este capítulo, hablando sobre ella de manera profética.<br />
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Cuando llegue usted al capítulo 11, versículo 36, verá que se produce una interrupción notable. La introduce el versículo anterior, en el que el ángel le dice a Daniel:<br />
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    "Algunos de los sabios caerán para ser purificados, limpiados y emblanquecidos hasta el tiempo señalado; porque aún no hay plazo para estos." (11:35)<br />
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Aquí comienza un pasaje que trata acerca de la semana septuagésima de Daniel que todavía está por cumplirse, el tiempo del fin, los últimos días, el arreglo definitivo de los reinos de la tierra justo ante del regreso de Jesucristo. Este asombroso pasaje predice una invasión de Palestina y una contra invasión de Egipto en el sur y a continuación la reunión de dos grandes ejércitos en la tierra de Israel y finalmente la destrucción de estos ejércitos en las montañas de Israel. Esto también se describe claramente en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel y en el segundo capítulo de Joel y hallará usted además otras referencias proféticas sobre ello.<br />
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El principio del capítulo 12 nos presenta el más importante acontecimiento de la historia que todavía no se ha cumplido: la venida de Jesucristo. Aquí no se menciona como tal, pero esto es lo que oye Daniel:<br />
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    "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está del lado de los hijos de tu pueblo [Israel]. Será tiempo de angustia, como nunca fue desde que existen las naciones hasta entonces. Pero en aquel tiempo tu pueblo será librado, todos aquellos que se encuentren inscritos en el libro." (12:1)<br />
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A esto sigue una resurrección:<br />
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    "Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y eterno horror." (12:2)<br />
<br />
Y el juicio final de Dios:<br />
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    "Los entendidos resplandecerán con el resplandor del firmamento; y los que enseñan justicia a la multitud, como las estrellas, por toda la eternidad." (12:3)<br />
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...a continuación se le da a Daniel una señal de cuándo habrá de suceder esto:<br />
<br />
    "Pero tú, oh Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de un lado para otro y se incrementará el conocimiento." (12:4)<br />
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Muchos eruditos bíblicos entienden que esto es una indicación de que al acercarnos a los tiempos del fin, los transportes y el conocimiento aumentarán rápidamente de la misma manera que ha sucedido en nuestro propio tiempo.<br />
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Hay una cosa más que es importante en relación con este último capítulo. Daniel hace ciertas preguntas al ángel que le ha revelado esto, y entonces se le da a entender dos grandes principios que operan en la vida humana. Usted y yo oímos con frecuencia a personas que discuten sobre lo que está sucediendo en el mundo con comentaristas de los periódicos y otras personas que están constantemente presentándonos informes de cosas terribles. La gente dice con frecuencia: "¿Qué está pasando? ¿Está el mundo yendo de mal en peor o va cada vez mejor?<br />
<br />
Por un lado, oirá usted a personas describir cosas de tal modo que usted tenderá a decir: "la verdad es que el mundo va de mal en peor. Entonces alguien contesta: "No, no es así. Tenga usted en cuenta esto y lo otro. Estoy convencido de que el mundo está mejorando. Estamos progresando. Pero el libro de Daniel deja perfectamente claro que nunca entenderemos la palabra y la obra de Dios hasta que no creamos en estos dos principios. Porque en el versículo diez del capítulo 12 se le dice a Daniel:<br />
<br />
    "Muchos serán limpiados, emblanquecidos y purificados [lo bueno mejorará]; pero los impíos obrarán impíamente y ninguno de ellos entenderá [pero el mal empeorará]; pero los sabios, sí entenderán." (12:10)<br />
<br />
Jesús dijo que la buena semilla había sido sembrada, pero el enemigo había venido y había sembrado cizaña entre el trigo. "Dejad que ambos crezcan juntos dice "hasta la cosecha. (Mat. 13:30) Creo que esto es ciertamente verdad en la historia. En la actualidad el mal es peor de lo que jamás lo ha sido. Es más sutil, más demoniaco, más satánico, más difícil de detectar de lo que jamás lo ha sido en la historia humana, pero el bien es además mejor de lo que lo ha sido antes, el bien es más poderoso. Su efecto sobre la sociedad humana en relación con el mal que la rodea es superior a lo que jamás ha sido.<br />
<br />
Estos dos principios están actuando en la sociedad humana, pero ninguno de los dos vencerá al otro. El bien no va a ser tan triunfante que el mal acabe por desaparecer, como se creyó al comienzo de este siglo. Ni tampoco va a ser el mal tan poderoso que acabe por desaparecer el bien. Ambos terminarán enfrentándose en un gran conflicto, y en toda la Biblia ha quedado constancia de que en un momento concreto de la historia Dios volverá a intervenir en los asuntos humanos. Acerca de esta confrontación definitiva de la sociedad humana se le dice a Daniel:<br />
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    "¡Bienaventurado el que espere y llegue hasta 1.335 días! Pero tú, continúa hasta el fin, y descansarás y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días." (12:12-13)<br />
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Aquí tenemos palabras proféticas de Helmut Thielicke, catedrático y director de la Universidad de Hamburgo en Alemania.<br />
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Puede que nosotros los hombres hagamos lo que queramos. Puede que venga Nabucodonosor (y Genghis Khan y Mao Tse-tung) pero ninguno de ellos puede dar al traste con los planes de Dios, sino más bien cumplirlos, incluso en contra de la voluntad de estos hombres. Aunque lo que escuchamos en la actualidad son tonos menores y melancólicos, lo que se sigue interpretando aún es la sinfonía de Dios y se interpretará hasta el final. Es posible que los tonos individuales crean saberlo todo, puede que quieran imponerse y hacer las cosas a su manera, pero todos ellos han sido compuestos para formar parte de una partitura en la que solo Dios manda y en la que todo se escucha desde el punto de vista celestial, y que tiene su sucesión en los tonos de Dios que concluyen con este acorde final. Los ricos del mundo se encuentran en el proceso de ir, pero el reino de Dios está en proceso de venir. No crea usted para nada que sea posible que haya nadie que se pueda librar de servirle, aunque renuncie diez veces a Dios. Incluso en la extrema perversión de la autoridad, como en la tiranía de un estado totalitario, los hombres se ven obligados, a pesar de ellos mismos, a conservar el remanente del orden establecido por Dios y nunca conseguirán, de manera consistente, endemoniar o arruinar su mundo. Dios dice: "Yo que tengo el poder de todo el mundo y el espacio, ¿no seré capaz de cercar tu vida insignificante, de escuchar a tus preguntas, tus quejidos y desenredar las enredadas madejas de vuestras amenazas?<br />
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Oración<br />
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    Padre nuestro, gracias por este recordatorio del libro de Daniel, en el que dejas muy claro que tu eres el Dios vivo, que obras e intervienes en los asuntos de los hombres, que no tenemos por qué temer aunque el terror reine sobre la tierra y los hombres se oculten por temor a lo que suceda. Tú lo controlas todo, y el que ande contigo vencerá. El que te obedece, no solo en los grandes y gloriosos momentos de la victoria, sino en las horas de tranquilidad cuando nadie le ve, es fiel a ti, y vencerá por fin de manera triunfante como lo hizo Daniel en su lugar en los últimos días. Te damos gracias por esta promesa. Ayúdanos a andar en la fortaleza de esta promesa. Te lo pedimos en el nombre de Cristo, amen.<br />
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Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
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Casi todo el mundo lee el libro de Daniel con un sentimiento de admiración y anticipación porque este libro normalmente se considera un libro profético que nos anuncia el futuro y esto es cierto. El libro de Daniel, juntamente con el de Apocalipsis, expone de manera maravillosa los acontecimientos futuros tal y como Dios los ha ordenado en el programa de la historia. Este libro no se ha cumplido aún ni mucho menos, ni tampoco el de Apocalipsis. Estos dos libros, uno de ellos del Antiguo y otro del Nuevo Testamento, se complementan el uno con el otro de modo extraordinario en lo que se refiere a su simetría y su armonía. El libro de Apocalipsis explica el libro de Daniel, que establece la base del libro de Apocalipsis. Si desea usted conocer qué plan tiene Dios para el futuro, es esencial que entienda usted este libro de Daniel.<br />
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Pero el conocimiento acerca del futuro puede ser algo muy peligroso. Imagínese usted lo que sucedería si alguno o todos nosotros poseyésemos la habilidad para saber lo que iba a suceder durante los próximos días. Piense en la gran ventaja que nos concedería eso en la bolsa, a la hora de comprar un seguro y en otros asuntos prácticos de la vida. Dios no nos expone el futuro de manera general, , al menos no de un modo detallado y por supuesto que no nos dice lo que va a pasarle a una persona concreta en el futuro. Pero lo que sí nos muestra en las escrituras proféticas es la tendencia general de los acontecimientos y a dónde irá a parar todo esto. Cualquier persona que investigue este aspecto cuidadosa y detenidamente, además de examinar lo que dicen las Escrituras, descubrirá cosas que son importantes y que le serán de ayuda acerca de lo que está pasando hoy en nuestro mundo. Todo lo que está sucediendo pasa conforme a los propósitos que tiene Dios para la tierra. Todo lo que acontece terminará exactamente tal y como Dios nos lo había anticipado. Podemos entender lo que está sucediendo en nuestros días si sabemos en qué consiste el programa profético. Dios ha tomado dos medidas de precaución en lo que se refiere a desvelar el futuro. Para empezar ha envuelto estos pasajes proféticos en un lenguaje simbólico y nos los ha transmitido en forma figurada. Por eso es por lo que aparecen cosas extrañas en estos libros proféticos, extrañas bestias que tienen varias cabezas y cuernos que salen de ellas, así como toda clase de imágenes y de visiones indescriptibles. Lo mismo sucede con el libro de Apocalipsis, en el que aparecen extrañas bestias con una combinación de extraordinarias características.<br />
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Estas cosas siempre han dejado a la gente perpleja. No es posible sentarse a leer el libro de Daniel y el de Apocalipsis, leerlos enteros y entenderlos como si estuviésemos leyendo una novela. Es preciso estudiarlos, tomando toda la Biblia para interpretar los símbolos que aparecen en los libros de Daniel y de Apocalipsis. Esta es una de las curiosas cerraduras que Dios ha provisto a fin de evitar que las mentes curiosas se adentren en estos libros sin tener un conocimiento adecuado del trasfondo de las Escrituras. No es posible entender lo que sucede en estos libros sin saber antes mucho acerca del resto de la Biblia. Estas cosas simbólicas son señales que han sido establecidas por Dios, y señales que nos han sido dadas para que entendamos los hechos que de lo contrario permanecerían ocultos. El plan de Dios con respecto al futuro está oculto a nuestros ojos, hasta que dedicamos el tiempo necesario a entender estas señales y estos libros están llenos de señales.<br />
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Una segunda precaución que ha tomado Dios con respecto al libro de Daniel, y aun de manera más especial con el de Apocalipsis, es que no nos introduce a la sección profética de entrada, sino que primero hace que tengamos que leer seis capítulos a fin de que podamos entender el carácter moral que requiere que tenga el lector antes de que comience a tener sentido el plan profético. En otras palabras, no es posible entender la última sección de Daniel a menos que se haya vivido y entendido lo que implican los seis primeros capítulos. No hay manera humana de entender lo que significa el programa profético a menos que antes tengamos muy claro lo que quieren decir las lecciones morales de la primera parte del libro. Aquí no es posible hacer trampa. No se puede leer de cabo a rabo y a continuación pasar al plan profético con la esperanza de entenderlo porque se encontrará usted con que no le encuentra ningún sentido. Es preciso examinar muy detenidamente estos capítulos iniciales, pensar en ellos y comenzar a actuar conforme a lo que dicen, experimentándolo, antes de que el programa profético cobre vida. En eso consiste la gloria del libro de Dios. No se puede entender solo de manera intelectual.<br />
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Puede usted sentarse con un resume profético de los libros de Daniel y de Apocalipsis, trazar esquemas y pasar tiempo explicando a la gente todo lo que significan estas cosas y de qué modo el programa de Dios va a funcionar, analizándolo hasta el más mínimo detalle, pero a menos que haya incorporado usted estas lecciones de la primera parte del libro a su propia vida, no encontrará en ellos nada que pueda enriquecer su vida.<br />
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El mismo Señor Jesús deja esto claro en el discurso que pronunció en el Monte Olivet, cuando sus discípulos le pidieron que nombrase las señales que habrían de venir y cuál sería el símbolo de su regreso a la tierra. Jesús dijo: "Por tanto, cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora, de la cual habló el profeta Daniel...entonces los que estén en Judea huyan a los montes... (Mat. 24:15, 16) "Salid de la ciudad de Jerusalén, porque allí sucederán cosas que afectarán enormemente a las personas que vivan en esa región. Entonces habrá llegado el momento de huir de la ciudad, porque la gran tribulación estará sobre vosotros.<br />
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Cuando dijo: "cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora añadió en un paréntesis estas palabras "el que lea entienda. Es decir, no leáis superficialmente el libro de Daniel, meditad detenidamente en lo que dice. Examinad a fondo su mensaje. Es preciso que entendamos de qué está hablando a fin de que podamos reconocer la abominación desoladora cuando aparezca. Por eso es por lo que el Señor continua diciendo que el mundo, con su enfoque superficial de la verdad, no entenderá lo que está pasando cuando se diga "paz, paz, paz porque no habrá paz, sino que la destrucción repentina caerá sobre ellos y serán arrasados como fueron arrasadas las gentes en los días de Noe cuando vino el diluvio.<br />
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Todo esto es una advertencia para que nos tomemos muy en serio lo que dice el libro de Daniel y para que nos esforcemos en entender la estructura de este libro al ahondar en él. Este libro se divide sencillamente en dos partes, como ya he sugerido. Los primeros seis capítulos son una historia acerca del mismo Daniel y sus amigos en la tierra de Babilonia, que era hombres fieles en un mundo hostil.<br />
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Permítame decirle que no hay ninguna sección de las Escrituras que sea de más ayuda a una persona que esté intentando vivir la vida cristiana en un ambiente difícil, que estos primeros seis capítulos de Daniel. Si está usted trabajando en una compañía, rodeado de una multitud impía que cada dos por tres toma el nombre de Dios en vano, que se ríe de las cosas de Dios, mostrando poco interés en lo que Dios le está diciendo a la humanidad, entonces le sugiero que lea detenidamente el libro de Daniel.<br />
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Los seis primeros capítulos han sido escritos para ti si eres un adolescente que estudias y estás constantemente rodeado por aquellos que parecen no tener el menor interés en saber cómo es Dios o en las cosas de Dios. Daniel y sus amigos eran ellos mismos adolescentes al principio de ser llevados cautivos por Nabucodonosor y de ser trasladados a la tierra de Babilonia. Al comenzar su carrera de fe, lo hicieron con una falta total de entendimiento de lo que era la vida y con todas las inseguridades de los adolescentes en un ambiente hostil. En los primeros seis capítulos el libro relata las presiones que tuvieron que soportar al defender su fe en medio de un ambiente realmente muy difícil.<br />
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En el capítulo 1 los jóvenes se enfrentan con la necesidad de cambiar su dieta alimenticia. Normalmente, no habría nada de significativo en ese hecho. Muchos de nosotros podríamos soportarlo, posiblemente con frecuencia, pero a estos jóvenes ya les ha dicho Dios lo que no deben de comer y precisamente aquellas cosas que les ha dicho que no deben de comer son las que se les exige que coman como prisioneros en el palacio del rey de Babilonia.<br />
<br />
¿Qué tenían que hacer al respecto? El rey era el tirano más poderoso que jamás haya vivido en la tierra. La Biblia misma deja constancia de que no hubo ningún rey antes de Nabucodonosor ni habría ningún otro rey después de él que pudiese igualarle en autoridad. No había límite alguno a sus deseos porque su palabra era ley. Podía quitarle la vida a un hombre en cualquier momento. Más adelante, durante su reinado, les quitó la vida a los hijos del rey de Judá mientras su padre contemplaba cómo lo hacían y a continuación hizo que le sacaran los ojos al padre. Otro hombre fue quemado en un fuego lento. Este rey era experto en torturas. Por lo tanto, estos jóvenes adolescentes, que se enfrentan a esta prueba, sabían que o bien se sometían a las exigencias del rey o se exponían a perder la vida.<br />
<br />
¿Qué podían hacer? Sintieron toda la presión y escucharon todos los argumentos que ya conocían y que actualmente puede oír cualquiera para que dejen de portarse conforme a su fe. No hay duda de que oyen el argumento, bajo la forma que adoptase en aquellos días. "Cuando estés en Roma haz como hacen los romanos. "Todo el mundo lo está haciendo, ¿qué diferencia hace lo que comas? ¿Qué pasa si os tomáis un bocadillo de jamón con los babilonios? ¿Qué diferencia hay? Después de todo, se encontraban prisioneros en un país lejano a su hogar y su ciudad había sido destruida. ¿Quién se iba a enterar, a quién le iba a importar, lo que hiciesen?<br />
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Sienten la presión, pero estos jóvenes se mantienen firmes y Dios los honra por ello. Dios les concede la gracia de soportar a pesar de la presión ejercida sobre ellos y, como resultado, son exaltado y colocados en posiciones de autoridad y de responsabilidad en el reino. Hallamos en todo el libro la historia de la presión repetida.<br />
<br />
En el capítulo 2 hallamos parte del motivo por qué estos jóvenes se tuvieron que someter a esta clase de prueba. Se ve más claramente aquí, en la historia de la gran visión en un sueño acerca del rey Nabucodonosor. Una noche el rey sueña acerca de una gran imagen de un hombre que tiene un extraño cuerpo. Tenía la cabeza de oro, los hombros de plata, la parte central del cuerpo de bronce, las piernas de hierro y los pies de una mezcla de barro y de hierro, pero se olvida de lo que ha soñado. Llama a los hombres sabios y les pide que les interprete el sueño, pero también que le digan lo que ha soñado. (Me he preguntado con frecuencia si este no fue el principio de la canción popular "dime lo que has soñado y te diré lo que yo he soñado.) Los astrólogos, los adivinos y los hechiceros de Babilonia son incapaces de encontrar la solución. Evidentemente, si el rey no puede decirles lo que ha soñado, ellos no pueden inventarse una interpretación, por lo que las vidas de estos hombres corren peligro.<br />
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Daniel se encuentra en medio de aquella situación y una vez más el hombre de Dios se ve presionado y amenazado de muerte si no se adapta.<br />
<br />
Pero una vez más el hombre de Dios sale airoso, como le sucede siempre que está dispuesto a ser fiel y a obedecer a Dios a pesar de las presiones porque Dios predomina en los asuntos de los hombres y la vida no la decide nunca las meras presiones superficiales. El resultado que parece lógicamente inevitable al enfrentarnos a una situación no es necesariamente el resultado que se producirá si confiamos en un Dios invisible que gobierna los asuntos de los hombres y esa es la gran lección de todo este libro. Lo encontramos maravillosamente expresado por Daniel en su oración a Dios en el capítulo 2:<br />
<br />
"¡Sea bendito el nombre de Dios desde la eternidad hasta la eternidad! Porque suyos son la sabiduría y el poder. El cambia los tiempos y las ocasiones; quita reyes y pone reyes. Da sabiduría a los sabios y conocimiento a los entendidos. El revela las cosas profundas y escondidas; conoce lo que hay en las tinieblas, y con él mora la luz. (2:20-22) Si está usted en contacto con un Dios así, no tiene usted que preocuparse por lo que esté haciendo la multitud. Porque ese Dios puede ocuparse de usted y puede resolver su situación por muy imposible que parezca. Esa es exactamente la historia de Daniel, repetida cinco veces diferentes en los primeros seis capítulos.<br />
<br />
Y Dios le concede a Daniel y a sus amigos el privilegio de obligar al hombre más poderoso de la tierra a reconocer el gobierno supremo de Dios. ¿Sabe usted que esta es la postura que debiera adoptar todo cristiano en la actualidad? El mundo vive con la idea de que no existe Dios, o que si existe no tiene ningún poder real porque no hace nada, no cambia la historia, no afecta a las vidas humanas. No participa en las situaciones para hacer una diferencia en ellas. Es un gran anciano que está allá en el cielo, en alguna parte, que no afecta a nada de lo que pasa aquí abajo. Esa es la filosofía del mundo.<br />
<br />
Pero cada creyente se encuentra en una situación en la que si anda de manera fiel, si obedece a lo que Dios ha mandado a pesar de las presiones ejercidas sobre él, se le concede el privilegio de abrirle los ojos a los hombres sobre el hecho de que Dios existe, no está muerto, y está participando en los asuntos de los hombres y tiene un poder con el que hay que contar.<br />
<br />
En el capítulo 3 encontrará usted el relato del horno de fuego. A los jóvenes se les manda que se inclinen ante la imagen que Nabucodonosor ha erigido, pensando con orgullo en la imagen que vio en el sueño que tuvo. Debido a que le fue dicho que él representaba a la cabeza de oro, que era el rey más importante del mundo, su orgullo hizo que se encumbrase, haciendo que se construyese una imagen en la planicie. Era una imagen inmensa, tan alta como algunos de nuestros cohetes que disparamos hacia el cielo, y toda la multitud está reunida en la planicie, con estos tres hombres entre ellos.<br />
<br />
Se les ordena a todos que se inclinen y adoren a la imagen. A fin de animarles, se construyó un gran horno de fuego al otro lado de la planicie, y se les dice que si no se inclinan, allí es donde acabarán. Esa es una enorme presión para que la tengan que soportar estos jóvenes y además tienen algunos estímulos más. ¡Hay una banda, y qué banda! Aquí se mencionan los instrumentos, que son una corneta, una flauta, una cítara, una lira, un arpa, la zampoña y todo instrumento de música y todo el mundo se inclinaba y adoraba a la imagen, a excepción de estos tres jóvenes.<br />
<br />
Cuando son conducidos ante la presencia de Nabucodonosor, él les ordena que se inclinen. Y entonces es cuando pronuncian estas maravillosas palabras: "Oh, Nabucodonosor, no necesitamos nosotros responderte sobre esto. (3:16) No están siendo impertinentes, lo que quieren decir es que no necesitan ningún tiempo para pensarse la respuesta. "No necesitamos consejo, sabemos lo que decir.<br />
<br />
    "Si es así, nuestro Dios a quien rendimos culto, puede librarnos del horno de fuego ardiendo y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no..." (3:17)<br />
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Estas son palabras de fe: "y si no. "Nuestro Dios puede, pero no conocemos la mente de Dios. Sus pensamientos son más altos que nuestros pensamientos y sus caminos son diferentes a los nuestros. Puede que no lo haga, pero incluso aunque no lo haga:<br />
<br />
    "...que sea de tu conocimiento, oh rey, que no hemos de rendir culto a tu dios ni tampoco hemos de dar homenaje a la estatua que has levantado." (3:17-18)<br />
<br />
Estos son jóvenes que han aprendido que hay cosas más importantes que hacer en la vida. Es mejor estar muerto y ser obediente a Dios que estar vivo y ser desobediente a él. Es mucho más provechoso a una persona interesada caminar con Dios al precio de su propia vida, que ser desobediente a lo que Dios ha dicho. Dios nunca le deberá nada a ningún hombre, por lo tanto, él les concede un gran honor a estos jóvenes. Como resultado, salen del horno sin ni siquiera oler a humo. Ya conocen la historia. ¡Qué relato tan extraordinario!<br />
<br />
Y en el capítulo 4 tenemos la conversión de Nabucodonosor. ¿Sabía usted que todo el capítulo es el testimonio del rey más importante q ue jamás haya vivido y el más grande tirano que jamás haya gobernado? Es la historia de cómo Dios quebrantó el orgullo que tenía en su corazón, le humilló y le dejó guiarse por su orgullo y el resultado fue el mismo que siempre se produce cuando las personas se dejan llevar por su orgullo: la locura. Salió al campo y se puso a comer la hierba de los campos durante siete años. Su trono fue conservado, pero él se portó como un animal. Esto es lo que siempre le sucede al hombre que prefiere caminar sin tener comunión con el Dios vivo. Se convierte en una especie de animal, como una bestia, con la mente embrutecida y el rey Nabucodonosor se volvió una especie de animal.<br />
<br />
A continuación el rey cuenta de qué modo le fue restablecida la razón por la gracia de Dios y su palabra final en este capítulo es un gran testimonio de fe, de cómo Dios le humilló y le hizo volver:<br />
<br />
    "Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia. El puede humillar a los que andan con soberbia." (4:37)<br />
<br />
¿Quién hizo que llegase a esto? Humanamente hablando, fueron Daniel y sus amigos, cuatro jóvenes que fueron usados por Dios para ganarse el corazón del rey más importante del imperio más grandioso que jamás ha visto el mundo hasta hoy.<br />
<br />
Veamos ahora lo que dice el capítulo 5. Aquí tenemos la historia de la escritura sobre la pared, la conocida historia del rey Belsasar. Observe cuidadosamente el lujo, el libertinaje y la codicia de este reino, un reino que se estaba degenerando y deteriorando, pero en medio de esa situación Daniel, que había vivido en tres imperios, sigue siendo el primer ministro. Dios le usa para interpretar la extraña figura de la mano que aparece y escribe en la pared, que no es otra cosa que el juicio de Dios sobre aquel reino licencioso. Esto expone claramente la tesis de este libro, que Dios está obrando e interviniendo en los asuntos de los hombres y cualquier hombre que quiera ver más allá de las cosas que se ven a las que no se ven, y actúe conforme a ello, se encontrará con que Dios está con él, apoyándole y fortaleciéndole durante todo el camino, haciendo que le alabe y le de gloria.<br />
<br />
El capítulo 6 trata acerca del foso de los leones y es la misma historia contada de otra manera. Dario echa a Daniel al foso de los leones, pero Dios envía a su ángel a cerrar las bocas de los leones y a Daniel le sacan de allí, habiendo sido librado por la mano de Dios.<br />
<br />
En el capítulo 7 comienza la sección profética, comenzando con la visión de las cuatro bestias. Resulta interesante que estas cuatro bestias cubran el mismo período de tiempo que las cuatro divisiones de la imagen que había contemplado Nabucodonosor en el capítulo 2. Esa imagen tenía una cabeza de oro, que simbolizaba el reino babilonia; los hombros de plata, que simbolizaba el medo-persa; el tronco de bronce simboliza el imperio griego y las dos piernas de hierro representan las dos divisiones del Imperio Romano; y terminan por fin con un reino deshecho, caracterizado por los pies de una mezcla de hierro y barro. Este gran pasaje profético nos ofrece un compendio de los días de Daniel y va incluso más allá de nuestros tiempos, al fin de los tiempos y al regreso de Jesucristo. Porque mientras el profeta lo contempla, ve una piedra cortada sin una mano golpear a la imagen en los pies, destruyéndola y se convierte en una gran montaña que llena la tierra. Esto es claramente una imagen del imperio de Dios y del regreso de Jesucristo.<br />
<br />
En el capítulo 7 tenemos, pues, a las cuatro bestias que representan a los mismos reinos, pero desde el punto de vista de Dios. No son otra cosa que bestias que gruñen, luchan y pelean unas con otras. Creo que el Dr. Scoffield hace notar que todos los símbolos de las naciones modernas son representaciones de pájaros o de bestias de presa. Nuestra propia nación está simbolizada por el águila, que es un pájaro de presa. El imperio británico es un león, Rusia es un oso. El profeta ve a estas naciones luchando juntas culminando con el poderoso reino de un solo individuo sobre todo el mundo occidental.<br />
<br />
A continuación, tenemos en el capítulo 8 el movimiento de la historia occidental. Se reúnen el carnero y el macho cabrío y esta es una imagen, como se nos dice más adelante en el capítulo 11, de la conquista de Alejandro Magno y el surgimiento del reino de los seleucidas en Siria, en oposición al de los ptolomeos en Egipto. Estas dos familias ocuparon el centro de la historia siglos después de esto, luchando entre Siria y Egipto, con la pequeña nación de Israel entre medias. La batalla continua interminablemente y en la actualidad Israel sigue siendo la nación en la que más guerras ha habido en la historia. Han tenido lugar más batallas en la tierra de Israel que en ninguna otra parte sobre la faz de la tierra y es precisamente en esa misma región donde habrá de suceder la última gran batalla, la batalla de Armagedon, que aún ha de tener lugar.<br />
<br />
En medio de todo esto, en el capítulo 9, encontramos la maravillosa oración de Daniel que expresa sinceramente ante Dios lo que siente en su corazón, en la última sección del capítulo, que es una de las más asombrosas profecías en toda la Biblia: la profecía de las setenta semanas. Este es la guía de las profecías en lo que se refiere a la nación de Israel. Nos ofrece el principio de lo que se llama "el gran paréntesis, Dios ha interrumpido su programa por amor a Israel y ha colocado entre la primera y la segunda venida del Señor Jesús la época en la que actualmente vivimos.<br />
<br />
Este período indeterminado, que ya ha durado más de novecientos años, se produce entre la semana sesenta y nueve de años y la setenta de la profecía. La semana setenta, una semana de siete años, todavía está por cumplirse con respecto a Israel. Al leer sobre ello, verá usted que eso es lo que llama el libro de Apocalipsis y otros pasajes proféticos "la gran tribulación el tiempo de la aflicción de Jacob. Y esto aún no ha sucedido, ha sido interrumpido al llegar a la semana sesenta y nueve y está todavía por cumplirse.<br />
<br />
El capítulo 10 presenta las cosas invisibles, que se ocultan tras las cosas que se ven. Esta es otra gran revelación del gobierno soberano de Dios en los asuntos de los hombres y es la explicación de los acontecimientos de la historia. ¿Qué es lo que causa todo lo que sucede actualmente? Hay fuerzas invisibles que están operando y estas fuerzas son claramente reveladas a Daniel aquí.<br />
<br />
El capítulo 11 es uno de los capítulos más asombrosos de la Biblia por el hecho de contar profecía que, en gran parte, se ha cumplido ya con todo detalle. En el se anuncia la lucha entre el rey de Siria y el de Egipto, que tuvo lugar después de los tiempos de Daniel. Esto se ha cumplido, tanto desde el punto profético como el histórico. Estos acontecimientos históricos se describen con todo detalle y abarcan trescientos o cuatrocientos años de historia. Puede usted ver que las profecías se han expuesto exactamente conforme al patrón que sigue en la historia. Entre otras personas muy destacadas, aparece Cleopatra en este capítulo, hablando sobre ella de manera profética.<br />
<br />
Cuando llegue usted al capítulo 11, versículo 36, verá que se produce una interrupción notable. La introduce el versículo anterior, en el que el ángel le dice a Daniel:<br />
<br />
    "Algunos de los sabios caerán para ser purificados, limpiados y emblanquecidos hasta el tiempo señalado; porque aún no hay plazo para estos." (11:35)<br />
<br />
Aquí comienza un pasaje que trata acerca de la semana septuagésima de Daniel que todavía está por cumplirse, el tiempo del fin, los últimos días, el arreglo definitivo de los reinos de la tierra justo ante del regreso de Jesucristo. Este asombroso pasaje predice una invasión de Palestina y una contra invasión de Egipto en el sur y a continuación la reunión de dos grandes ejércitos en la tierra de Israel y finalmente la destrucción de estos ejércitos en las montañas de Israel. Esto también se describe claramente en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel y en el segundo capítulo de Joel y hallará usted además otras referencias proféticas sobre ello.<br />
<br />
El principio del capítulo 12 nos presenta el más importante acontecimiento de la historia que todavía no se ha cumplido: la venida de Jesucristo. Aquí no se menciona como tal, pero esto es lo que oye Daniel:<br />
<br />
    "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está del lado de los hijos de tu pueblo [Israel]. Será tiempo de angustia, como nunca fue desde que existen las naciones hasta entonces. Pero en aquel tiempo tu pueblo será librado, todos aquellos que se encuentren inscritos en el libro." (12:1)<br />
<br />
A esto sigue una resurrección:<br />
<br />
    "Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y eterno horror." (12:2)<br />
<br />
Y el juicio final de Dios:<br />
<br />
    "Los entendidos resplandecerán con el resplandor del firmamento; y los que enseñan justicia a la multitud, como las estrellas, por toda la eternidad." (12:3)<br />
<br />
...a continuación se le da a Daniel una señal de cuándo habrá de suceder esto:<br />
<br />
    "Pero tú, oh Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de un lado para otro y se incrementará el conocimiento." (12:4)<br />
<br />
Muchos eruditos bíblicos entienden que esto es una indicación de que al acercarnos a los tiempos del fin, los transportes y el conocimiento aumentarán rápidamente de la misma manera que ha sucedido en nuestro propio tiempo.<br />
<br />
Hay una cosa más que es importante en relación con este último capítulo. Daniel hace ciertas preguntas al ángel que le ha revelado esto, y entonces se le da a entender dos grandes principios que operan en la vida humana. Usted y yo oímos con frecuencia a personas que discuten sobre lo que está sucediendo en el mundo con comentaristas de los periódicos y otras personas que están constantemente presentándonos informes de cosas terribles. La gente dice con frecuencia: "¿Qué está pasando? ¿Está el mundo yendo de mal en peor o va cada vez mejor?<br />
<br />
Por un lado, oirá usted a personas describir cosas de tal modo que usted tenderá a decir: "la verdad es que el mundo va de mal en peor. Entonces alguien contesta: "No, no es así. Tenga usted en cuenta esto y lo otro. Estoy convencido de que el mundo está mejorando. Estamos progresando. Pero el libro de Daniel deja perfectamente claro que nunca entenderemos la palabra y la obra de Dios hasta que no creamos en estos dos principios. Porque en el versículo diez del capítulo 12 se le dice a Daniel:<br />
<br />
    "Muchos serán limpiados, emblanquecidos y purificados [lo bueno mejorará]; pero los impíos obrarán impíamente y ninguno de ellos entenderá [pero el mal empeorará]; pero los sabios, sí entenderán." (12:10)<br />
<br />
Jesús dijo que la buena semilla había sido sembrada, pero el enemigo había venido y había sembrado cizaña entre el trigo. "Dejad que ambos crezcan juntos dice "hasta la cosecha. (Mat. 13:30) Creo que esto es ciertamente verdad en la historia. En la actualidad el mal es peor de lo que jamás lo ha sido. Es más sutil, más demoniaco, más satánico, más difícil de detectar de lo que jamás lo ha sido en la historia humana, pero el bien es además mejor de lo que lo ha sido antes, el bien es más poderoso. Su efecto sobre la sociedad humana en relación con el mal que la rodea es superior a lo que jamás ha sido.<br />
<br />
Estos dos principios están actuando en la sociedad humana, pero ninguno de los dos vencerá al otro. El bien no va a ser tan triunfante que el mal acabe por desaparecer, como se creyó al comienzo de este siglo. Ni tampoco va a ser el mal tan poderoso que acabe por desaparecer el bien. Ambos terminarán enfrentándose en un gran conflicto, y en toda la Biblia ha quedado constancia de que en un momento concreto de la historia Dios volverá a intervenir en los asuntos humanos. Acerca de esta confrontación definitiva de la sociedad humana se le dice a Daniel:<br />
<br />
    "¡Bienaventurado el que espere y llegue hasta 1.335 días! Pero tú, continúa hasta el fin, y descansarás y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días." (12:12-13)<br />
<br />
Aquí tenemos palabras proféticas de Helmut Thielicke, catedrático y director de la Universidad de Hamburgo en Alemania.<br />
<br />
Puede que nosotros los hombres hagamos lo que queramos. Puede que venga Nabucodonosor (y Genghis Khan y Mao Tse-tung) pero ninguno de ellos puede dar al traste con los planes de Dios, sino más bien cumplirlos, incluso en contra de la voluntad de estos hombres. Aunque lo que escuchamos en la actualidad son tonos menores y melancólicos, lo que se sigue interpretando aún es la sinfonía de Dios y se interpretará hasta el final. Es posible que los tonos individuales crean saberlo todo, puede que quieran imponerse y hacer las cosas a su manera, pero todos ellos han sido compuestos para formar parte de una partitura en la que solo Dios manda y en la que todo se escucha desde el punto de vista celestial, y que tiene su sucesión en los tonos de Dios que concluyen con este acorde final. Los ricos del mundo se encuentran en el proceso de ir, pero el reino de Dios está en proceso de venir. No crea usted para nada que sea posible que haya nadie que se pueda librar de servirle, aunque renuncie diez veces a Dios. Incluso en la extrema perversión de la autoridad, como en la tiranía de un estado totalitario, los hombres se ven obligados, a pesar de ellos mismos, a conservar el remanente del orden establecido por Dios y nunca conseguirán, de manera consistente, endemoniar o arruinar su mundo. Dios dice: "Yo que tengo el poder de todo el mundo y el espacio, ¿no seré capaz de cercar tu vida insignificante, de escuchar a tus preguntas, tus quejidos y desenredar las enredadas madejas de vuestras amenazas?<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, gracias por este recordatorio del libro de Daniel, en el que dejas muy claro que tu eres el Dios vivo, que obras e intervienes en los asuntos de los hombres, que no tenemos por qué temer aunque el terror reine sobre la tierra y los hombres se oculten por temor a lo que suceda. Tú lo controlas todo, y el que ande contigo vencerá. El que te obedece, no solo en los grandes y gloriosos momentos de la victoria, sino en las horas de tranquilidad cuando nadie le ve, es fiel a ti, y vencerá por fin de manera triunfante como lo hizo Daniel en su lugar en los últimos días. Te damos gracias por esta promesa. Ayúdanos a andar en la fortaleza de esta promesa. Te lo pedimos en el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EZEQUIEL: RUEDAS, HUESOS Y RESTAURACION]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-319.html</link>
			<pubDate>Mon, 13 Apr 2009 23:08:55 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=1">Andres</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-319.html</guid>
			<description><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
Un hombre estaba sobre su tejado, arreglando la antena de su televisión, cuando resbaló y comenzó a caerse por los canales del tejado. Intentó frenar su caída, pero se cayó por el borde. A pesar de eso se las arregló para agarrarse a los aleros del canalón al caerse y agarrado allí, estaba suspendido de los aleros. No podía mirar hacia abajo y no sabía la distancia que faltaba hasta el suelo, de modo que en su desesperación clamó: "¡Oh, Dios mío, ayúdame! Y una voz le contestó: "Estoy dispuesto a ayudarte. Y el hombre le contestó: "Dime lo que tengo que hacer. La voz le preguntó: "¿Confías en mi? "Sí, confío en ti. La voz le dijo de nuevo: "Está bien, entonces suéltate. Y el hombre le preguntó: "Hay alguien más ahí arriba que me pueda ayudar?<br />
<br />
Ese es siempre el problema que tienen los hombres que, debido a las circunstancias, no están dispuestos a confiar en Dios, negándose a depositar su fe y su confianza en un Dios que se ha revelado a sí mismo a ellos como perfecto, adecuado y completamente digno de nuestra confianza y perfectamente fiel.<br />
<br />
Montaigne, el filósofo francés, escribiendo totalmente aparte de la revelación cristiana, dijo: "Todo hombre lleva escrito en sí mismo la historia del mundo. Con esas palabras quiso decir sencillamente que la historia no es otra cosa que una información escrita acerca de lo que ya ha sido escrito en los confines del corazón humano y la historia del mundo no es otra cosa que la extensión de la vida de la persona. El libro de Ezequiel sigue el curso de las causas de la cautividad de la nación de Israel, y por qué se metió en ese tremendo lío. Esta es la historia de la nación, pero también es la historia de una persona. Y debido a ello, es la historia de toda la humanidad. Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos con este principio en mente y son, por lo tanto, de enorme valor para nosotros, ya que lo que le sucede a la nación es exactamente lo que nos sucede a nosotros. Examinándolos cuidadosamente, podemos ver un ejemplo de nuestros problemas y circunstancias expresados en estos libros.<br />
<br />
Ezequiel estuvo cautivo en la tierra de Babilonia. Había sido llevado por Nabucodonosor cuando la nación de Judá fue llevada cautiva, como describe la importante profecía de Jeremías. De modo que Ezequiel es el primer profeta de la cautividad. Hubo dos profetas durante dicha cautividad: Ezequiel y Daniel. Ezequiel era más mayor que Daniel y profetizó durante los primeros veinte o veinticinco años de ese período de setenta años, cuando Israel estuvo cautiva en Babilonia.<br />
<br />
El relato de este libro es la historia de la humanidad y el libro comienza con una tremenda visión de Dios porque toda la vida tiene su origen en Dios, que es el más importante factor en la existencia y en la historia. Si va usted a pensar en cualquier cosa, es preciso empezar por alguna parte. Cualquier persona que quiera pensar con lógica acerca de la vida debe comenzar siempre con Dios y ahí es precisamente donde empieza la Biblia. "En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Este libro de Ezequiel empieza, por lo tanto, con una visión mística de Dios. La gloria del profeta Ezequiel es que vio a Dios más claramente que ninguno de los otros profetas. Si necesita usted que su corazón se sienta estimulado por la revelación del carácter y la gloria de Dios, lea Ezequiel porque él es el gran profeta que contempló la gloria de Dios.<br />
<br />
El libro empieza de manera dramática con la visión que contempló Ezequiel junto al Río Quebar en la tierra de Babilonia:<br />
<br />
    "Miré y he aquí venía del norte un viento huracanado y una gran nube con un fuego centelleante y un resplandor en torno de ella. En su interior había algo como metal resplandeciente, en medio del fuego." (Eze. 1:4)<br />
<br />
Ese es un espectáculo lo suficientemente dramático como para llamar la atención de cualquier. A continuación dice:<br />
<br />
    "De su interior aparecía una forma de cuatro seres vivientes... "(Eze. 1:5)<br />
<br />
Y nos describe a estas criaturas. Cada una de ella tenía cuatro caras, las caras de un hombre, un águila, un toro y un león. Estas cuatro caras giraban en todas las direcciones, viendo por todos los lados. Después de ver a las cuatro criaturas vivientes, vio unas ruedas. (Que se describen en una antigua canción: "Ezequiel vio una rueda, en medio del aire; la rueda grande funcionaba por la fe y la pequeña por la gracia de Dios, una rueda dentro de otra, en medio del aire.) Ezequiel vio que estas ruedas giraban, una rueda dentro de la otra. Al mirar vio también una bóveda celeste sobre ella, brillando en todo su esplendor, y por encima del firmamento, al elevar la vista más arriba todavía, vio un trono y sobre él estaba sentado un hombre.<br />
<br />
Si ha leído usted el libro de Apocalipsis reconocerá que hay grandes semejanzas con lo que vio Juan, que también vio a cuatro criaturas vivientes. También él vio un trono y sobre el trono a un hombre. Por lo tanto esto es una revelación de la grandeza y la majestad de Dios, relatada de manera simbólica.<br />
<br />
No podemos interpretar todo esto, porque existe un misterio acerca de la persona de Dios, pero lo que ve Ezequiel es, hablando en general, el poder y la majestad de Dios. Resulta interesante que las cuatro criaturas vivientes que se describen destaquen el carácter de Dios y siempre se describen con caras de león, de hombre, de toro y de águila. A lo largo de toda la historia estas cosas han representado, de modo simbólico, ciertas cualidades. El león es siempre la imagen de la soberanía, de la supremacía "el rey de las fieras. El hombre es la imagen de la inteligencia y del entendimiento. El toro es el símbolo de la servidumbre y del sacrificio. Y el águila es el símbolo de poder y de la deidad, de algo que se eleva por encima de toda la creación. Lo significativo es que los cuatro evangelios presentan cada una de estas cuatro cualidades con respecto a Jesucristo. Aparece primero en el Evangelio de Mateo como el rey-el león, que es el rey de las fieras, el soberano de todos. Aparece en el Evangelio de Marcos como el siervo, el toro. En el Evangelio de Lucas, es el hombre en su inteligencia, su discernimiento y su comprensión de la vida y en el Evangelio de Juan es la deidad. Estas cuatro reflejan el carácter de Jesucristo.<br />
<br />
Y a pesar de que Ezequiel no entiende esto, aunque no percibe el significado de la visión, pudo contemplar la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo (2ª Cor. 4:6) Eso es debido a que Dios se revela por medio de Cristo y Ezequiel vio tan claramente como pudo la revelación de Dios en Jesucristo.<br />
<br />
A continuación Ezequiel pasa rápidamente a las profecías que tienen que ver con el fracaso del hombre, que se describen de manera bastante extensa. Al contemplar Ezequiel sus visiones, ve la gloria de Dios alejarse del templo en Jerusalén, saliendo del atrio y pasando al patio exterior y a continuación trasladándose al Monte de los Olivos y elevarse desde allí.<br />
<br />
Como es lógico, esta profecía se cumplió cuando nuestro Señor salió del templo, pasando por el Valle de Cedrón, ascendiendo por la ladera del Monte de los Olivos, yendo hacia el Huerto de Getsemaní y después, una vez que fue crucificado y que hubo resucitado, ascendió desde el monte a la gloria.<br />
<br />
Al llegar a este punto, hay un largo pasaje en el que Ezequiel describe la degradación del hombre, el resultado de que los hombres rechazasen la gracia de Dios y nos cuenta cómo Dios lucha con ese pueblo, llamándole para que regrese, cómo intenta ganárselos, hacer que despierten de la insensatez de darle la espalda a la gloria de Dios. Por fin el pueblo tiene que pasar por momentos de grandes dificultades, de aflicción y de castigo, mientras Dios sigue esforzándose por hacer que vuelvan a recuperar el sentido, que se den cuenta de lo que están haciendo, para mostrarles que el hombre ha sido creado con el fin de tener comunión con Dios y que sin él lo único que consigue es debilitarse más y más, dejándose arrastrar por la insensatez y la degradación.<br />
<br />
El profeta es llamado a transmitir el mensaje de Dios de manera simbólica y dramática. En una ocasión Dios le pide que se tumbe de lado sobre el costado izquierdo todos los días durante 390 días (¡eso es tumbarse sobre el costado izquierdo durante más de un año!) y luego a tumbarse sobre su costado derecho durante 40 días, siendo todo ello una imagen de los 390 años que Dios había tenido que luchar para intentar conseguir que la nación recuperase el sentido y los restantes 40 años en los que el juicio era inminente. Durante todos esos años Dios se abstuvo de juzgarles, hasta que por fin permitió que Nabucodonosor llegase y se llevase al pueblo, saqueando la ciudad y destrozando el templo, llevándose al pueblo a la tierra de Babilonia.<br />
<br />
Aquí encontramos los motivos por los que el hombre se pervierte y se degrada y Ezequiel describe la justicia del juicio de Dios. Cuando el hombre decide evitar al Dios que le creó, ¿qué otra cosa queda sino el juicio? Si nosotros descuidamos a Dios, que es totalmente esencial para nuestro ser, y nos negamos a prestar atención a su amor y su gracia, entonces lo único que nos queda es experimentar los resultados por haberle dado la espalda.<br />
<br />
El profeta entiende todo el juicio que cayó sobre este pueblo, entiende las fuerzas que se ocultan tras él. En el capítulo 28 hay un pasaje extraordinario en el que el profeta habla acerca del juicio en la tierra de Tiro y Sidon. Habla sobre el príncipe de Tiro y, tras él, un hombre al que llama el rey de Tiro.<br />
<br />
La mayoría de los eruditos de la Biblia lo han reconocido porque el punto álgido de la visión al que se refiere el profeta, trata no solo acerca del que, de hecho fue príncipe de la ciudad de Tiro, el hombre que ocupaba entonces el trono en aquella ciudad marinera, sino que está mirando por encima de él y de las cosas visibles de Tiro, a ese individuo siniestro que llama el rey de Tiro. Este rey simboliza lo que el Nuevo Testamento llama los principados y los poderes, los gobernantes de este mundo en las actuales tinieblas, que manipulan las cosas en la tierra y que son los causantes de acontecimientos que vemos mencionados a diario en nuestros periódicos. En otras palabras, se trata de los poderes satánicos.<br />
<br />
En el capítulo 28 tenemos un pasaje que muchos eruditos bíblicos creen que es posible entender totalmente solo si tenemos en cuenta que se aplica a la caída del propio Satanás. Y este es uno de solo dos pasajes que aparecen en toda la Biblia y en los que se menciona la caída de Satanás:<br />
<br />
    "Tu corazón se enalteció debido a tú hermosura; a causa de tu esplendor se corrompió tu sabiduría."<br />
<br />
      "Yo te he arrojado en tierra: te he puesto como espectáculo ante los reyes. Por tus muchos pecados y por la iniquidad de tu comercio profanaste tu santuario..." (28:17, 18) <br />
<br />
El motivo de la caída de Satanás se menciona en Isaías 14, donde el Príncipe de las Tinieblas dice: "lo haré en cinco ocasiones. Y aquí Dios está juzgando este orgullo, que se exalta a sí mismo en lugar de exaltar a Dios.<br />
<br />
Ahora el profeta vuelve para hablar acerca de la gracia restauradora de Dios y en el capítulo 37 se encuentra la extraordinaria visión del Valle de los Huesos Secos. Esto también ha sido usado en un cántico bien conocido. El profeta contempla esta visión al ver el valle con todos los huesos secos: los huesos se unen siguiendo una orden dada por Dios, sin que hay aliento en ellos, pero entonces viene Dios y sopla sobre ellos y cobran vida una vez más. Esta imagen de la gracia restauradora de Dios es un ejemplo de lo que Dios va a hacer con la nación de Israel. En lo que a Dios se refiere, Israel se ha encontrado en un estado de muerte durante diecinueve siglos, pero llegará el día en el que Dios soplará sobre esta nación y al igual que estos huesos secos, recibirá nueva vida y Dios restablecerá su reino en la tierra.<br />
<br />
En los capítulos 38 y 39 el profeta ve el futuro muy lejano hasta el último ataque contra Israel, cuando los enemigos de la nación se tendrán que enfrentar con las fuerzas celestiales que les juzgarán sobre las montañas de Israel y donde serán enterrados.<br />
<br />
Comenzando en el capítulo 40, vemos un anuncio sobre la restauración del templo del milenio. En esta gran visión el profeta contempla el templo con todos sus detalles: la gloria de Dios, que vuelve al lugar santísimo, la Shekinah que se establece en el lugar santísimo una vez más. El libro termina con un pasaje maravilloso, en el capítulo 47, que describe su visión del trono de Dios. Debajo del trono pasa el río de Dios, arrollando a través del templo hasta la parte del este, pasando por la tierra y a continuación en dirección al Mar Muerto para sanar sus aguas. Esta es una maravillosa imagen del Espíritu de Dios en los días del reino milenario.<br />
<br />
Esa es una interpretación literal de este libro, una profecía sobre la restauración de Israel, pero eso no quiere decir que se haya agotado el significado de este libro. Si esto lo leemos como si solo se refiriese al cumplimiento literal, nos perderíamos una gran parte del valor y toda la belleza de este libro. Porque toda esta historia se puede aplicar a usted como persona. Lo que Dios hace, a gran escala, en la historia del mundo, está dispuesto a hacerlo a menor escala en la historia de su vida de usted. Y él está dispuesto a llamar de la muerte y a dar vida a la nación que se vuelva a él en medio de la degradación y la debilidad, como estaba dispuesto a hacerlo por Israel y como lo hará también por la persona de manera individual. Por lo tanto, aquí tenemos una preciosa imagen de la gracia salvadora de Jesucristo, haciendo que tengamos vida en él, volviéndonos a llamar a la gloria de nuestra humanidad, como hombres y mujeres, viviendo la vida que él desea para nosotros. A continuación hallamos una imagen de los enemigos con los que nos enfrentamos y cómo Dios va delante de nosotros y los destruye uno por uno cuando andamos por fe.<br />
<br />
Finalmente encontramos la maravillosa imagen del templo del hombre restaurado. ¿Qué es el templo del hombre? En el Nuevo Testamento Pablo dice que nosotros somos templo del Dios vivo (2ª Cor. 6:16) ¿Pero qué es en nosotros el templo en el que Dios habita? Es el espíritu humano. Nuestro espíritu fue creado para convertirse en el lugar santísimo en el que mora el Dios vivo. Por lo tanto, el secreto de una experiencia humana plena, de una vida emocionante, de una vida que tenga un continuo significado y sentido, es una vida en la que se descubran los recursos del Espíritu Santo. Esto es algo acerca de lo cual se nos ofrece un precioso retrato en esta imagen del capítulo 47 de Ezequiel. Quiero concluir con esto, porque creo que esto pone de relieve todo el énfasis del libro:<br />
<br />
    "Entonces [el ángel] me hizo volver a la entrada del templo. Y he aquí que debajo del umbral del templo salían aguas hacia el oriente, porque la fachada del templo estaba hacia el oriente. Las aguas descendían de debajo del lado sur del templo y pasaban por el lado sur del altar.<br />
<br />
      "Cuando el hombre salió hacia el oriente, llevaba un cordel en su mano. Entonces midió 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas hasta la cintura. Midió otros 1.000 codos y el río ya no se podía cruzar, porque las aguas habían crecido. El río no se podía cruzar sino a nado. Y me preguntó: ¿Has visto, oh hijo de hombre?<br />
<br />
      "Después me condujo y me hizo volver a la ribera del río. Cuando volví, he aquí que en la ribera del río había muchísimos árboles, tanto a un lado como al otro. Y me dijo: Estas aguas van a la región del oriente; descenderán al Arabá y llegarán al mar, a las aguas saladas; y las aguas serán saneadas. Y sucederá que todo ser viviente que se desplace por dondequiera que pase el río vivirá." (47:1-9) <br />
<br />
¿Le recuerda esto algo? ¿Lee usted en esto y oye usted en esto las palabras que pronunció nuestro Señor y de las que ha quedado constancia en Juan 7, cuando estaba en el templo durante el último día de la fiesta y dijo: "Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior. Esto dijo acerca del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues todavía no había sido dado el Espíritu, porque Jesús aun no había sido glorificado. (Juan 7:37-39) Este es el recurso de la vida cristiana.<br />
<br />
Examinemos los diferentes aspectos de este recurso. Primero, esta la fuente del río. ¿De dónde procede? Ezequiel dijo: "Vi un trono y de debajo de él salía un río. Las aguas del Espíritu proceden del trono mismo de Dios, de la supremacía de su autoridad, el lugar más elevado del universo, el lugar donde nuestro Señor Jesús recibió el don prometido del Espíritu en el día de Pentecostés.<br />
<br />
Mientras el profeta lo contempla, ve que sigue su curso pasando más allá del altar, el lugar del sacrificio. Y una de las cosas importantes que tenemos que aprender como cristianos es que no podemos nunca beber del río del Espíritu a menos que estemos dispuestos a hacerlo pasando por la cruz del Calvario. Es solo cuando estamos dispuestos a aceptar el juicio de la muerte sobre la carne, es decir, el hombre natural y sus habilidades, sus ambiciones y deseos, cuando podemos beber del río del Espíritu de Dios.<br />
<br />
Fijémonos en el poder que tiene este río. Ha crecido rápidamente de modo que hay que pasarlo a nado, a pesar de que no se ha añadido ningún otro río a él. No llega a él ningún arroyo, sino que es un gran torrente de vida que corre y que sale pasando por debajo del trono de Dios.<br />
<br />
Al leer esto, fíjese en la experiencia del profeta. Es guiado a ello paso a paso y dice en tres ocasiones "y me hizo pasar. ¿Le está Dios haciendo a usted pasar? ¿Ha tenido usted alguna vez esta experiencia? El primer paso es el lugar donde están las aguas hasta la altura del tobillo. ¿No es esta la imagen de un hombre que solo ha experimentado de una manera superficial el sentido de la gracia y del poder de Dios en su vida? Es un cristiano, pero es lo que las Escrituras llaman un cristiano carnal, lleno aún de disputas, de luchas y de agitación interna. No ha aprendido nada acerca de la paz de Dios, sino que es desobediente. Lucha en contra de la gracia de Dios cada vez que se da la vuelta y solo le lleva el agua a los tobillos. Y mucha gente no pasa de ahí.<br />
<br />
Pero el profeta dice: "y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Las aguas le llegan hasta las rodillas. ¿Le ha llegado a usted ya el agua hasta ahí? ¿Ha comenzado usted a tener hambre y sed y deseo de orar y buscar el rostro de Dios? Aquí tenemos el caso de un hombre que no se queda satisfecho sencillamente con haber nacido de nuevo, sino que anhela mucho más. Está de rodillas, está clamando a Dios, deseando mucho más.<br />
<br />
"Y me hizo pasar dice, y el agua le llegó hasta la cintura, comenzando a apoderarse de él. Ahora hay menos de él y más de la gracia de Dios. Los lomos son siempre el símbolo del poder y ha llegado al lugar en el que está comenzando a captar algo acerca del poder de Dios, a darse cuenta del hecho de que "no es con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los Ejércitos como se vive la vida cristiana (Zac. 4:6) El secreto no radica en su ardiente deseo de hacer algo por Dios, o su celo consagrado por que fluya en él, sino su tranquila dependencia en el Espíritu que mora en él.<br />
<br />
Luego va un paso más allá y dice: "El río ya no se podía cruzar porque las aguas habían crecido. El río no se podía cruzar sino a nado. Aquí tenemos el caso de una persona totalmente entregada, que está hasta la cabeza. Está ahí fuera donde está siendo arrastrado por la corriente de la gracia de Dios. ¿Y cuál es el efecto de este río en la tierra? Cuando el profeta es conducido por las riberas dice: "he aquí que en la ribera del río había muchísimos árboles que no llevaban fruto. La esterilidad de la tierra ha sido sanada y el río es fértil y fluye por todas partes y las cosas comienzan a vivir.<br />
<br />
¿Ha aprendido esto ya? Todo esto ha quedado escrito para nosotros. Juan ve el mismo río, en Apocalipsis: "Después me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que fluye del trono de Dios...en medio de la avenida de la ciudad... (Apoc. 22:1, 2) Pasa por el centro mismo de la vida. ¿Ha encontrado usted ya el río del Espíritu? Solo cuando aprendemos estas poderosas verdad puede tener sentido la vida cristiana. Hasta entonces, no es más que un sendero fatigoso, angosto y difícil, una lucha por mantener las cosas como deben de estar, pero cuando comenzamos a experimentar el poderoso y creciente torrente de los ríos de agua viva, el fluir del Espíritu de Dios en el centro mismo de nuestra vida, todo comienza a cobrar vida y entonces la vida tiene sentido para nosotros y es una vida plena.<br />
<br />
Esto es algo que ve el profeta y acaba este precioso libro con una descripción del templo (que, por cierto, puede ser una imagen definitiva del cuerpo resucitado que es el nuevo templo de Dios). Pero mire lo que dice el último versículo de la profecía. Dice en él:<br />
<br />
    "El perímetro [de esta enorme ciudad sin límites será de 18.000] será de 18.000. Y desde aquel día el nombre de la ciudad será: "JEHOVA ESTA AQUI." (48:35)<br />
<br />
Así es como la llamó Ezequiel. La primera vez que los discípulos fueron llamados cristianos fue en Antioquía y no fueron ellos los que se llamaron cristianos, sino que fue como les llamaron. Cristiano quiere decir "Cristo-uno y al observa las gentes de Antioquía a estas curiosas personas, les llamaron "Cristo-uno porque el Señor estaba allí.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, pedimos que sea esta nuestra experiencia y que veamos fluir con poder el río de Dios en nuestras vidas y descubramos su poder, su gracia y su profundidad, entregándonos de lleno a ti, para que pueda haber sanidad, fertilidad y para que podamos escapar de la infructuosidad en nuestras vidas. Gracias, Señor, por esta preciosa imagen y por la verdad que encontramos en ella. Gracias porque estas cosas pueden formar parte de nuestra experiencia ahora mismo por medio de Jesucristo nuestro Señor, aquel que es el cumplimiento de la imagen de Dios, para que al mirarle, seamos transformados de gloria en gloria, hasta que tengamos su misma imagen. Te damos gracias por estos poderosos hechos y te pedimos que sean una realidad en nuestra experiencia además de en nuestra fe. En el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
Un hombre estaba sobre su tejado, arreglando la antena de su televisión, cuando resbaló y comenzó a caerse por los canales del tejado. Intentó frenar su caída, pero se cayó por el borde. A pesar de eso se las arregló para agarrarse a los aleros del canalón al caerse y agarrado allí, estaba suspendido de los aleros. No podía mirar hacia abajo y no sabía la distancia que faltaba hasta el suelo, de modo que en su desesperación clamó: "¡Oh, Dios mío, ayúdame! Y una voz le contestó: "Estoy dispuesto a ayudarte. Y el hombre le contestó: "Dime lo que tengo que hacer. La voz le preguntó: "¿Confías en mi? "Sí, confío en ti. La voz le dijo de nuevo: "Está bien, entonces suéltate. Y el hombre le preguntó: "Hay alguien más ahí arriba que me pueda ayudar?<br />
<br />
Ese es siempre el problema que tienen los hombres que, debido a las circunstancias, no están dispuestos a confiar en Dios, negándose a depositar su fe y su confianza en un Dios que se ha revelado a sí mismo a ellos como perfecto, adecuado y completamente digno de nuestra confianza y perfectamente fiel.<br />
<br />
Montaigne, el filósofo francés, escribiendo totalmente aparte de la revelación cristiana, dijo: "Todo hombre lleva escrito en sí mismo la historia del mundo. Con esas palabras quiso decir sencillamente que la historia no es otra cosa que una información escrita acerca de lo que ya ha sido escrito en los confines del corazón humano y la historia del mundo no es otra cosa que la extensión de la vida de la persona. El libro de Ezequiel sigue el curso de las causas de la cautividad de la nación de Israel, y por qué se metió en ese tremendo lío. Esta es la historia de la nación, pero también es la historia de una persona. Y debido a ello, es la historia de toda la humanidad. Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos con este principio en mente y son, por lo tanto, de enorme valor para nosotros, ya que lo que le sucede a la nación es exactamente lo que nos sucede a nosotros. Examinándolos cuidadosamente, podemos ver un ejemplo de nuestros problemas y circunstancias expresados en estos libros.<br />
<br />
Ezequiel estuvo cautivo en la tierra de Babilonia. Había sido llevado por Nabucodonosor cuando la nación de Judá fue llevada cautiva, como describe la importante profecía de Jeremías. De modo que Ezequiel es el primer profeta de la cautividad. Hubo dos profetas durante dicha cautividad: Ezequiel y Daniel. Ezequiel era más mayor que Daniel y profetizó durante los primeros veinte o veinticinco años de ese período de setenta años, cuando Israel estuvo cautiva en Babilonia.<br />
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El relato de este libro es la historia de la humanidad y el libro comienza con una tremenda visión de Dios porque toda la vida tiene su origen en Dios, que es el más importante factor en la existencia y en la historia. Si va usted a pensar en cualquier cosa, es preciso empezar por alguna parte. Cualquier persona que quiera pensar con lógica acerca de la vida debe comenzar siempre con Dios y ahí es precisamente donde empieza la Biblia. "En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Este libro de Ezequiel empieza, por lo tanto, con una visión mística de Dios. La gloria del profeta Ezequiel es que vio a Dios más claramente que ninguno de los otros profetas. Si necesita usted que su corazón se sienta estimulado por la revelación del carácter y la gloria de Dios, lea Ezequiel porque él es el gran profeta que contempló la gloria de Dios.<br />
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El libro empieza de manera dramática con la visión que contempló Ezequiel junto al Río Quebar en la tierra de Babilonia:<br />
<br />
    "Miré y he aquí venía del norte un viento huracanado y una gran nube con un fuego centelleante y un resplandor en torno de ella. En su interior había algo como metal resplandeciente, en medio del fuego." (Eze. 1:4)<br />
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Ese es un espectáculo lo suficientemente dramático como para llamar la atención de cualquier. A continuación dice:<br />
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    "De su interior aparecía una forma de cuatro seres vivientes... "(Eze. 1:5)<br />
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Y nos describe a estas criaturas. Cada una de ella tenía cuatro caras, las caras de un hombre, un águila, un toro y un león. Estas cuatro caras giraban en todas las direcciones, viendo por todos los lados. Después de ver a las cuatro criaturas vivientes, vio unas ruedas. (Que se describen en una antigua canción: "Ezequiel vio una rueda, en medio del aire; la rueda grande funcionaba por la fe y la pequeña por la gracia de Dios, una rueda dentro de otra, en medio del aire.) Ezequiel vio que estas ruedas giraban, una rueda dentro de la otra. Al mirar vio también una bóveda celeste sobre ella, brillando en todo su esplendor, y por encima del firmamento, al elevar la vista más arriba todavía, vio un trono y sobre él estaba sentado un hombre.<br />
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Si ha leído usted el libro de Apocalipsis reconocerá que hay grandes semejanzas con lo que vio Juan, que también vio a cuatro criaturas vivientes. También él vio un trono y sobre el trono a un hombre. Por lo tanto esto es una revelación de la grandeza y la majestad de Dios, relatada de manera simbólica.<br />
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No podemos interpretar todo esto, porque existe un misterio acerca de la persona de Dios, pero lo que ve Ezequiel es, hablando en general, el poder y la majestad de Dios. Resulta interesante que las cuatro criaturas vivientes que se describen destaquen el carácter de Dios y siempre se describen con caras de león, de hombre, de toro y de águila. A lo largo de toda la historia estas cosas han representado, de modo simbólico, ciertas cualidades. El león es siempre la imagen de la soberanía, de la supremacía "el rey de las fieras. El hombre es la imagen de la inteligencia y del entendimiento. El toro es el símbolo de la servidumbre y del sacrificio. Y el águila es el símbolo de poder y de la deidad, de algo que se eleva por encima de toda la creación. Lo significativo es que los cuatro evangelios presentan cada una de estas cuatro cualidades con respecto a Jesucristo. Aparece primero en el Evangelio de Mateo como el rey-el león, que es el rey de las fieras, el soberano de todos. Aparece en el Evangelio de Marcos como el siervo, el toro. En el Evangelio de Lucas, es el hombre en su inteligencia, su discernimiento y su comprensión de la vida y en el Evangelio de Juan es la deidad. Estas cuatro reflejan el carácter de Jesucristo.<br />
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Y a pesar de que Ezequiel no entiende esto, aunque no percibe el significado de la visión, pudo contemplar la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo (2ª Cor. 4:6) Eso es debido a que Dios se revela por medio de Cristo y Ezequiel vio tan claramente como pudo la revelación de Dios en Jesucristo.<br />
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A continuación Ezequiel pasa rápidamente a las profecías que tienen que ver con el fracaso del hombre, que se describen de manera bastante extensa. Al contemplar Ezequiel sus visiones, ve la gloria de Dios alejarse del templo en Jerusalén, saliendo del atrio y pasando al patio exterior y a continuación trasladándose al Monte de los Olivos y elevarse desde allí.<br />
<br />
Como es lógico, esta profecía se cumplió cuando nuestro Señor salió del templo, pasando por el Valle de Cedrón, ascendiendo por la ladera del Monte de los Olivos, yendo hacia el Huerto de Getsemaní y después, una vez que fue crucificado y que hubo resucitado, ascendió desde el monte a la gloria.<br />
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Al llegar a este punto, hay un largo pasaje en el que Ezequiel describe la degradación del hombre, el resultado de que los hombres rechazasen la gracia de Dios y nos cuenta cómo Dios lucha con ese pueblo, llamándole para que regrese, cómo intenta ganárselos, hacer que despierten de la insensatez de darle la espalda a la gloria de Dios. Por fin el pueblo tiene que pasar por momentos de grandes dificultades, de aflicción y de castigo, mientras Dios sigue esforzándose por hacer que vuelvan a recuperar el sentido, que se den cuenta de lo que están haciendo, para mostrarles que el hombre ha sido creado con el fin de tener comunión con Dios y que sin él lo único que consigue es debilitarse más y más, dejándose arrastrar por la insensatez y la degradación.<br />
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El profeta es llamado a transmitir el mensaje de Dios de manera simbólica y dramática. En una ocasión Dios le pide que se tumbe de lado sobre el costado izquierdo todos los días durante 390 días (¡eso es tumbarse sobre el costado izquierdo durante más de un año!) y luego a tumbarse sobre su costado derecho durante 40 días, siendo todo ello una imagen de los 390 años que Dios había tenido que luchar para intentar conseguir que la nación recuperase el sentido y los restantes 40 años en los que el juicio era inminente. Durante todos esos años Dios se abstuvo de juzgarles, hasta que por fin permitió que Nabucodonosor llegase y se llevase al pueblo, saqueando la ciudad y destrozando el templo, llevándose al pueblo a la tierra de Babilonia.<br />
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Aquí encontramos los motivos por los que el hombre se pervierte y se degrada y Ezequiel describe la justicia del juicio de Dios. Cuando el hombre decide evitar al Dios que le creó, ¿qué otra cosa queda sino el juicio? Si nosotros descuidamos a Dios, que es totalmente esencial para nuestro ser, y nos negamos a prestar atención a su amor y su gracia, entonces lo único que nos queda es experimentar los resultados por haberle dado la espalda.<br />
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El profeta entiende todo el juicio que cayó sobre este pueblo, entiende las fuerzas que se ocultan tras él. En el capítulo 28 hay un pasaje extraordinario en el que el profeta habla acerca del juicio en la tierra de Tiro y Sidon. Habla sobre el príncipe de Tiro y, tras él, un hombre al que llama el rey de Tiro.<br />
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La mayoría de los eruditos de la Biblia lo han reconocido porque el punto álgido de la visión al que se refiere el profeta, trata no solo acerca del que, de hecho fue príncipe de la ciudad de Tiro, el hombre que ocupaba entonces el trono en aquella ciudad marinera, sino que está mirando por encima de él y de las cosas visibles de Tiro, a ese individuo siniestro que llama el rey de Tiro. Este rey simboliza lo que el Nuevo Testamento llama los principados y los poderes, los gobernantes de este mundo en las actuales tinieblas, que manipulan las cosas en la tierra y que son los causantes de acontecimientos que vemos mencionados a diario en nuestros periódicos. En otras palabras, se trata de los poderes satánicos.<br />
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En el capítulo 28 tenemos un pasaje que muchos eruditos bíblicos creen que es posible entender totalmente solo si tenemos en cuenta que se aplica a la caída del propio Satanás. Y este es uno de solo dos pasajes que aparecen en toda la Biblia y en los que se menciona la caída de Satanás:<br />
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    "Tu corazón se enalteció debido a tú hermosura; a causa de tu esplendor se corrompió tu sabiduría."<br />
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      "Yo te he arrojado en tierra: te he puesto como espectáculo ante los reyes. Por tus muchos pecados y por la iniquidad de tu comercio profanaste tu santuario..." (28:17, 18) <br />
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El motivo de la caída de Satanás se menciona en Isaías 14, donde el Príncipe de las Tinieblas dice: "lo haré en cinco ocasiones. Y aquí Dios está juzgando este orgullo, que se exalta a sí mismo en lugar de exaltar a Dios.<br />
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Ahora el profeta vuelve para hablar acerca de la gracia restauradora de Dios y en el capítulo 37 se encuentra la extraordinaria visión del Valle de los Huesos Secos. Esto también ha sido usado en un cántico bien conocido. El profeta contempla esta visión al ver el valle con todos los huesos secos: los huesos se unen siguiendo una orden dada por Dios, sin que hay aliento en ellos, pero entonces viene Dios y sopla sobre ellos y cobran vida una vez más. Esta imagen de la gracia restauradora de Dios es un ejemplo de lo que Dios va a hacer con la nación de Israel. En lo que a Dios se refiere, Israel se ha encontrado en un estado de muerte durante diecinueve siglos, pero llegará el día en el que Dios soplará sobre esta nación y al igual que estos huesos secos, recibirá nueva vida y Dios restablecerá su reino en la tierra.<br />
<br />
En los capítulos 38 y 39 el profeta ve el futuro muy lejano hasta el último ataque contra Israel, cuando los enemigos de la nación se tendrán que enfrentar con las fuerzas celestiales que les juzgarán sobre las montañas de Israel y donde serán enterrados.<br />
<br />
Comenzando en el capítulo 40, vemos un anuncio sobre la restauración del templo del milenio. En esta gran visión el profeta contempla el templo con todos sus detalles: la gloria de Dios, que vuelve al lugar santísimo, la Shekinah que se establece en el lugar santísimo una vez más. El libro termina con un pasaje maravilloso, en el capítulo 47, que describe su visión del trono de Dios. Debajo del trono pasa el río de Dios, arrollando a través del templo hasta la parte del este, pasando por la tierra y a continuación en dirección al Mar Muerto para sanar sus aguas. Esta es una maravillosa imagen del Espíritu de Dios en los días del reino milenario.<br />
<br />
Esa es una interpretación literal de este libro, una profecía sobre la restauración de Israel, pero eso no quiere decir que se haya agotado el significado de este libro. Si esto lo leemos como si solo se refiriese al cumplimiento literal, nos perderíamos una gran parte del valor y toda la belleza de este libro. Porque toda esta historia se puede aplicar a usted como persona. Lo que Dios hace, a gran escala, en la historia del mundo, está dispuesto a hacerlo a menor escala en la historia de su vida de usted. Y él está dispuesto a llamar de la muerte y a dar vida a la nación que se vuelva a él en medio de la degradación y la debilidad, como estaba dispuesto a hacerlo por Israel y como lo hará también por la persona de manera individual. Por lo tanto, aquí tenemos una preciosa imagen de la gracia salvadora de Jesucristo, haciendo que tengamos vida en él, volviéndonos a llamar a la gloria de nuestra humanidad, como hombres y mujeres, viviendo la vida que él desea para nosotros. A continuación hallamos una imagen de los enemigos con los que nos enfrentamos y cómo Dios va delante de nosotros y los destruye uno por uno cuando andamos por fe.<br />
<br />
Finalmente encontramos la maravillosa imagen del templo del hombre restaurado. ¿Qué es el templo del hombre? En el Nuevo Testamento Pablo dice que nosotros somos templo del Dios vivo (2ª Cor. 6:16) ¿Pero qué es en nosotros el templo en el que Dios habita? Es el espíritu humano. Nuestro espíritu fue creado para convertirse en el lugar santísimo en el que mora el Dios vivo. Por lo tanto, el secreto de una experiencia humana plena, de una vida emocionante, de una vida que tenga un continuo significado y sentido, es una vida en la que se descubran los recursos del Espíritu Santo. Esto es algo acerca de lo cual se nos ofrece un precioso retrato en esta imagen del capítulo 47 de Ezequiel. Quiero concluir con esto, porque creo que esto pone de relieve todo el énfasis del libro:<br />
<br />
    "Entonces [el ángel] me hizo volver a la entrada del templo. Y he aquí que debajo del umbral del templo salían aguas hacia el oriente, porque la fachada del templo estaba hacia el oriente. Las aguas descendían de debajo del lado sur del templo y pasaban por el lado sur del altar.<br />
<br />
      "Cuando el hombre salió hacia el oriente, llevaba un cordel en su mano. Entonces midió 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas hasta la cintura. Midió otros 1.000 codos y el río ya no se podía cruzar, porque las aguas habían crecido. El río no se podía cruzar sino a nado. Y me preguntó: ¿Has visto, oh hijo de hombre?<br />
<br />
      "Después me condujo y me hizo volver a la ribera del río. Cuando volví, he aquí que en la ribera del río había muchísimos árboles, tanto a un lado como al otro. Y me dijo: Estas aguas van a la región del oriente; descenderán al Arabá y llegarán al mar, a las aguas saladas; y las aguas serán saneadas. Y sucederá que todo ser viviente que se desplace por dondequiera que pase el río vivirá." (47:1-9) <br />
<br />
¿Le recuerda esto algo? ¿Lee usted en esto y oye usted en esto las palabras que pronunció nuestro Señor y de las que ha quedado constancia en Juan 7, cuando estaba en el templo durante el último día de la fiesta y dijo: "Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior. Esto dijo acerca del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues todavía no había sido dado el Espíritu, porque Jesús aun no había sido glorificado. (Juan 7:37-39) Este es el recurso de la vida cristiana.<br />
<br />
Examinemos los diferentes aspectos de este recurso. Primero, esta la fuente del río. ¿De dónde procede? Ezequiel dijo: "Vi un trono y de debajo de él salía un río. Las aguas del Espíritu proceden del trono mismo de Dios, de la supremacía de su autoridad, el lugar más elevado del universo, el lugar donde nuestro Señor Jesús recibió el don prometido del Espíritu en el día de Pentecostés.<br />
<br />
Mientras el profeta lo contempla, ve que sigue su curso pasando más allá del altar, el lugar del sacrificio. Y una de las cosas importantes que tenemos que aprender como cristianos es que no podemos nunca beber del río del Espíritu a menos que estemos dispuestos a hacerlo pasando por la cruz del Calvario. Es solo cuando estamos dispuestos a aceptar el juicio de la muerte sobre la carne, es decir, el hombre natural y sus habilidades, sus ambiciones y deseos, cuando podemos beber del río del Espíritu de Dios.<br />
<br />
Fijémonos en el poder que tiene este río. Ha crecido rápidamente de modo que hay que pasarlo a nado, a pesar de que no se ha añadido ningún otro río a él. No llega a él ningún arroyo, sino que es un gran torrente de vida que corre y que sale pasando por debajo del trono de Dios.<br />
<br />
Al leer esto, fíjese en la experiencia del profeta. Es guiado a ello paso a paso y dice en tres ocasiones "y me hizo pasar. ¿Le está Dios haciendo a usted pasar? ¿Ha tenido usted alguna vez esta experiencia? El primer paso es el lugar donde están las aguas hasta la altura del tobillo. ¿No es esta la imagen de un hombre que solo ha experimentado de una manera superficial el sentido de la gracia y del poder de Dios en su vida? Es un cristiano, pero es lo que las Escrituras llaman un cristiano carnal, lleno aún de disputas, de luchas y de agitación interna. No ha aprendido nada acerca de la paz de Dios, sino que es desobediente. Lucha en contra de la gracia de Dios cada vez que se da la vuelta y solo le lleva el agua a los tobillos. Y mucha gente no pasa de ahí.<br />
<br />
Pero el profeta dice: "y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Las aguas le llegan hasta las rodillas. ¿Le ha llegado a usted ya el agua hasta ahí? ¿Ha comenzado usted a tener hambre y sed y deseo de orar y buscar el rostro de Dios? Aquí tenemos el caso de un hombre que no se queda satisfecho sencillamente con haber nacido de nuevo, sino que anhela mucho más. Está de rodillas, está clamando a Dios, deseando mucho más.<br />
<br />
"Y me hizo pasar dice, y el agua le llegó hasta la cintura, comenzando a apoderarse de él. Ahora hay menos de él y más de la gracia de Dios. Los lomos son siempre el símbolo del poder y ha llegado al lugar en el que está comenzando a captar algo acerca del poder de Dios, a darse cuenta del hecho de que "no es con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los Ejércitos como se vive la vida cristiana (Zac. 4:6) El secreto no radica en su ardiente deseo de hacer algo por Dios, o su celo consagrado por que fluya en él, sino su tranquila dependencia en el Espíritu que mora en él.<br />
<br />
Luego va un paso más allá y dice: "El río ya no se podía cruzar porque las aguas habían crecido. El río no se podía cruzar sino a nado. Aquí tenemos el caso de una persona totalmente entregada, que está hasta la cabeza. Está ahí fuera donde está siendo arrastrado por la corriente de la gracia de Dios. ¿Y cuál es el efecto de este río en la tierra? Cuando el profeta es conducido por las riberas dice: "he aquí que en la ribera del río había muchísimos árboles que no llevaban fruto. La esterilidad de la tierra ha sido sanada y el río es fértil y fluye por todas partes y las cosas comienzan a vivir.<br />
<br />
¿Ha aprendido esto ya? Todo esto ha quedado escrito para nosotros. Juan ve el mismo río, en Apocalipsis: "Después me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que fluye del trono de Dios...en medio de la avenida de la ciudad... (Apoc. 22:1, 2) Pasa por el centro mismo de la vida. ¿Ha encontrado usted ya el río del Espíritu? Solo cuando aprendemos estas poderosas verdad puede tener sentido la vida cristiana. Hasta entonces, no es más que un sendero fatigoso, angosto y difícil, una lucha por mantener las cosas como deben de estar, pero cuando comenzamos a experimentar el poderoso y creciente torrente de los ríos de agua viva, el fluir del Espíritu de Dios en el centro mismo de nuestra vida, todo comienza a cobrar vida y entonces la vida tiene sentido para nosotros y es una vida plena.<br />
<br />
Esto es algo que ve el profeta y acaba este precioso libro con una descripción del templo (que, por cierto, puede ser una imagen definitiva del cuerpo resucitado que es el nuevo templo de Dios). Pero mire lo que dice el último versículo de la profecía. Dice en él:<br />
<br />
    "El perímetro [de esta enorme ciudad sin límites será de 18.000] será de 18.000. Y desde aquel día el nombre de la ciudad será: "JEHOVA ESTA AQUI." (48:35)<br />
<br />
Así es como la llamó Ezequiel. La primera vez que los discípulos fueron llamados cristianos fue en Antioquía y no fueron ellos los que se llamaron cristianos, sino que fue como les llamaron. Cristiano quiere decir "Cristo-uno y al observa las gentes de Antioquía a estas curiosas personas, les llamaron "Cristo-uno porque el Señor estaba allí.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, pedimos que sea esta nuestra experiencia y que veamos fluir con poder el río de Dios en nuestras vidas y descubramos su poder, su gracia y su profundidad, entregándonos de lleno a ti, para que pueda haber sanidad, fertilidad y para que podamos escapar de la infructuosidad en nuestras vidas. Gracias, Señor, por esta preciosa imagen y por la verdad que encontramos en ella. Gracias porque estas cosas pueden formar parte de nuestra experiencia ahora mismo por medio de Jesucristo nuestro Señor, aquel que es el cumplimiento de la imagen de Dios, para que al mirarle, seamos transformados de gloria en gloria, hasta que tengamos su misma imagen. Te damos gracias por estos poderosos hechos y te pedimos que sean una realidad en nuestra experiencia además de en nuestra fe. En el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LAMENTACIONES: TERAPIA PARA LA AFLICCION]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-318.html</link>
			<pubDate>Mon, 13 Apr 2009 23:07:52 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=1">Andres</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-318.html</guid>
			<description><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
El libro de Lamentaciones se encuentra entre los libros de Ezequiel y de Jeremías. Este libro extraordinario sigue adecuadamente al del profeta y sacerdote Jeremías porque fue escrito por él. Son las "Lamentaciones de Jeremías, que lloró sobre la ciudad de Jerusalén después de su desolación y cautividad llevada a cabo por Nabucodonosor. En la versión de la Septuaginta, que es la traducción griega del hebreo sobre este suceso, hay una breve anotación en el sentido de que Jeremías subió a la colina y se sentó contemplando la ciudad arruinada y fue entonces cuando pronunció estas lamentaciones.<br />
<br />
Al leer este libro, se encontrará usted con muchas figuras de lo que habría de hacer posteriormente el Señor, que lloraría sobre la ciudad de Jerusalén. Vimos la semana pasada que el Señor, al ascender al Monte de los Olivos, se sentó y contempló la ciudad, llorando y diciendo:<br />
<br />
    "¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, así como la gallina junta a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!" (Mat. 23:37)<br />
<br />
Mientras el Señor contemplaba la ciudad que le había rechazado caían las lágrimas por sus mejillas, pues aquel pueblo no había conocido la hora de su visitación y le había dado la espalda a Aquel que era su Mesías y su libertador.<br />
<br />
Encontrará usted además varias figuras del ministerio que habría de llevar a cabo nuestro Señor en el libro de las Lamentaciones de Jeremías. Por ejemplo, nos dice en el capítulo 1:<br />
<br />
    "¡Cómo está sentada solitaria la ciudad populosa! Se ha vuelto como viuda la grande entre las naciones..." (Lam. 1:1)<br />
<br />
Esto es altamente sugestivo de cuando el Señor lloró sobre la ciudad y más adelante leemos:<br />
<br />
    "¿No os importa a vosotros, todos los que pasáis por el camino? Mirad y ved si hay dolor como el dolor me ha sobrevenido..." (1:12)<br />
<br />
Esto sin duda traería de inmediato a la memoria y al corazón del creyente la crucifixión y a aquellos que contemplar al Señor colgado en ella. En el capítulo 2, versículo 15 dice:<br />
<br />
    "Aplaudían contra ti todos los que pasaban por el camino. Silbaban y sacudían sus cabezas ante la hija de Jerusalén..."<br />
<br />
Esto nos recuerda las burlas de las multitudes cuando él estaba en la cruz. El capítulo 3, versículos 14 y 15 dicen:<br />
<br />
    "Fui objeto de burla para todo mi pueblo; todo el día he sido su canción. Me llenó de amarguras y me empapó con asenjo."<br />
<br />
Una vez más dice en el versículo 19 del capítulo 3:<br />
<br />
    "Acuérdate de mi aflicción y de mi desamparo, del ajenjo y de mi amargura."<br />
<br />
Y el versículo 30 de ese mismo capítulo dice:<br />
<br />
    "Dará la mejilla al que le golpea..."<br />
<br />
Esto nos recuerda la profecía de Isaías: "Entregué mis espaldas a los que me golpeaban y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. (Isa. 50:6) Esto se cumplió cuando los soldados golpearon al Señor y Jesús fue llevado ante Pilato para ser juzgado. De modo que este pequeño libro, capta la agonía y el sufrimiento que formaba parte del ministerio llevado a cabo por nuestro Señor en la cruz, hasta el punto de que le concedieron el título de "varón de dolores y experimentado en el sufrimiento. (Isa. 53:3)<br />
<br />
El libro de Lamentaciones es además extraordinario por la manera en que ha sido recopilado. En el alfabeto hebreo hay veintidós letras y comienza por la "aleph que es la equivalente a nuestra letra "a y acaba con la "tau, que es equivalente a nuestra letra "t (por cierto que la letra "z aparece a la mitad de su alfabeto.) En este libro de las Lamentaciones de Jeremías, los capítulos uno, dos y cuatro forman un acróstico, y cada uno de estos capítulos tiene veintidós versículos, empezando cada uno de ellos con una de las letras del alfabeto hebreo, es decir, comenzando por la aleph y acabando con la tau. El capítulo tres es interesante porque consiste de sesenta y seis versículos, formando cada triada comenzando con la misma letra del alfabeto, de manera que hay veintidós grupos de tres en total, uno por cada letra del alfabeto. Estos capítulos han sido escritos con sumo cuidado, según las normas de la poesía hebrea. El capítulo cinco no sigue el plan acróstico, a pesar de que tiene veintidós versículos.<br />
<br />
Esta es, sin duda, una estructura intrigante, pero el verdadero interés que tiene este libro se debe a su contenido. Es un estudio acerca del dolor, un himno a la aflicción. Es la clase de libro que debería usted leer cuando se siente apesadumbrado y en ocasiones todos nosotros nos sentimos entristecidos. Al contemplar Jeremías la ciudad de Jerusalén, vio su desolación y se acordó de la terrible y sangrienta batalla en la que Nabucodonosor se había apoderado de ella y la había saqueado, destruyendo el templo y matando a sus habitantes.<br />
<br />
Cada uno de los capítulos enfatiza y desarrolla un aspecto determinado del sufrimiento. El capítulo uno nos ofrece una descripción de la gran profundidad del sufrimiento, de la aflicción de espíritu que produce el dolor en el corazón humano, el sentido de abandono, de absoluta soledad. Aquí podemos ver la manera tan gráfica como el profeta ha captado ese sentimiento al expresar los sentimientos de su propio corazón. El pueblo ha sido vencido y ha sido llevado cautivo; la ciudad ha sido incendiada y totalmente destruida. Dice el versículo 16:<br />
<br />
    "Por estas cosas lloro; mis ojos, mis ojos se desbordan en lágrimas; porque se ha alejado de mí el consolador que restaura mi alma. Mis hijos están desolados, porque ha prevalecido el enemigo."<br />
<br />
El capítulo 2 describe el cumplimiento del juicio. Al principio de este capítulo tenemos una descripción de cómo los ejércitos de Nabucodonosor destruyeron totalmente la ciudad. Sin embargo, Jeremías no atribuye esta destrucción a los ejércitos de Nabucodonosor, sino al Señor. Mira más allá de las circunstancias inmediatas para ver lo que está haciendo Dios. Al leer el capítulo completo verá usted que hace notar que todo ha sido destruido, que no ha quedado nada. No hay nada que pueda tocar su mano porque el juicio de Dios ha sido a conciencia.<br />
<br />
A continuación el capítulo 3, un largo capítulo que tiene 66 versículos, en el que encontramos las triadas del alfabeto, el profeta habla acerca de su propia reacción, su dolor personal como persona que contempla toda esa destrucción, comenzando con las siguientes palabras:<br />
<br />
    "Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su indignación. El me ha guiado y conducido en tinieblas y no en luz. Ciertamente todo el día ha vuelto y revuelto su mano contra mi."<br />
<br />
Ha consumido mi carne y mi piel; ha quebrantado mis huesos. Edificó contra mí; me rodeó de amargura y de duro trabajo. En tinieblas me hizo habitar, como los muertos de antaño. (Lam. 3:1-6)<br />
<br />
En el capítulo 4 tenemos lo que podríamos llamar lo increíble del juicio, una actitud de incredulidad al recordar el profeta todo lo que ha sucedido. Cualquiera que haya pasado por esto conoce los diferentes aspectos de los momentos de dolor. Primero, existe un sentimiento de absoluta desolación, luego la conciencia de la completa devastación y el profundo dolor personal y después, como parece sentir Jeremías, una especie de incredulidad al pensar que algo así pueda haber sucedido, un sentimiento de incredulidad al contemplar la destrucción de Jerusalén. Dice el versículo 2:<br />
<br />
    "Los apreciados hijos de Sion, que eran estimados en oro fino, ¡cómo son tenidos ahora como vasijas de barro, obra de manos de alfarero!"<br />
<br />
Al mirar y encontrarse con los cadáveres de los hijos de Israel, aquella preciada gente que había sido destruida, convirtiéndose en barro y polvo en las calles, dice:<br />
<br />
    "Más afortunados fueron los muertos por la espada que los muertos por el hambre...[había habido una gran hambruna en la ciudad] porque estos murieron poco a poco, atravesados por falta de los productos del campo." (4:9)<br />
<br />
Y el sitio había sido tan devastador que:<br />
<br />
    "Las manos de las mujeres compasivas cocinaron a sus propios hijos. Ellos les sirvieron de comida en medio del quebranto de la hija de mi pueblo." (4:10)<br />
<br />
Aquel fue el más espantoso sitio de todos los tiempos. Como dice el relato a continuación, resultaba verdaderamente increíble (versículo 12):<br />
<br />
    "No creían los reyes de la tierra, ni ninguno de los habitantes del mundo, que el adversario y el enemigo entrarían por las puertas de Jerusalén."<br />
<br />
En el capítulo 5 nos encontramos con la terrible humillación del juicio, el sentimiento de que Jeremías ha quedado en la más absoluta vergüenza, por lo que apenas si se atreve a levantar la cabeza. Dice (en los versículos 1 a 5):<br />
<br />
    "Acuérdate, oh Jehová, de lo que nos ha sucedido. Mira y ve nuestro oprobio. Nuestra heredad ha pasado a los extraños, nuestras casas a los extranjeros. Estamos huérfanos; no tenemos padre; nuestras madres han quedado viudas. Nuestra agua bebemos por dinero; nuestra leña nos viene por precio. Sobre nuestros cuellos están los que nos persiguen. Nos fatigamos, y para nosotros no hay reposo."<br />
<br />
Describe cómo en el versículo 13:<br />
<br />
    "Los jóvenes cargaron piedras de molino; los muchachos desfallecieron bajo la carga de la leña.<br />
<br />
      Los ancianos han dejado de acudir a las puertas de la ciudad; los jóvenes han dejado sus canciones.<br />
<br />
      Ha cesado el regocijo de nuestro corazón... nuestra danza se ha convertido en duelo.<br />
<br />
      Cayó la corona de nuestra cabeza. ¡Ay de nosotros, porque hemos pecado!" (5:13-16) <br />
<br />
¡Qué descripción de la absoluta desesperación del espíritu humano sumido en la más profundo aflicción y dolor! A pesar de lo cual cada uno de estos capítulos revela un discernimiento especial, una lección que Dios nos enseña por medio del sufrimiento que de lo contrario no habríamos aprendido. Esto es precisamente lo que debemos de buscar en este libro.<br />
<br />
El libro fue escrito con el propósito de enseñarnos por medio de lo que podríamos llamar la terapia para la aflicción lo que nos enseña el sufrimiento. En todas las Escrituras se nos dice que el dolor y el sufrimiento son los instrumentos de los que se vale Dios para enseñarnos. Mediante el sufrimiento se consigue la fortaleza de carácter y no les sorprenda que esto sea verdad. Leemos en Hebreos acerca del Señor Jesús: "Aunque era Hijo aprendió la obediencia por lo que padeció. (Heb. 5:8) Hay cosas que el Señor Jesús tuvo que aprender y que solo podía aprender viviendo como un hombre y pasando por momentos de sufrimiento y de dolor. Si él no quedo exento, ¿por qué hemos de quedar nosotros?<br />
<br />
Por eso es por lo que nunca está bien que un cristiano diga, como hacemos tantos de nosotros, cuando estemos pasando por sufrimientos "¿por qué tiene que pasarme esto a mi? Bien, ¿por qué no iba a sucedernos? Como nos recuerda Hebreos 12:10, es una señal del amor de Dios y él envió el sufrimiento con el fin de disciplinarnos, de enseñarnos y de capacitarnos.<br />
<br />
Cada uno de los capítulos revela además un aspecto concreto del sufrimiento como algo que enseña una lección determinada acerca de la gracia. En el capítulo 1 está el sentido de desolación y abandono de espíritu, cuando de repente dice el profeta en el versículo 18:<br />
<br />
    "Justo es Jehová, aunque yo me rebelé contra su palabra..."<br />
<br />
Mientras contemplaba a Jerusalén y sentía esa sensación de terrible desolación, de repente se dio cuenta de que aquella era una indicación de que Dios tenía razón. Por lo que dice: "me rebelé contra su palabra.<br />
<br />
Ese es el problema y la lección. La mayoría de nosotros tenemos la costumbre de echarle la culpa a Dios, ya sea directa o indirectamente, de todo lo que nos pasa y normalmente nuestra actitud es: "¡La verdad es que no sé por qué me tiene que suceder esto! Después de todo, he hecho todo cuanto podía, me he estado esforzando, a pesar de lo cual me siguen pasando estas cosas. Y nuestra implicación es que Dios es injusto y que no tiene razón.<br />
<br />
El apóstol Pablo dice: "Sea Dios veraz aunque todo hombre sea mentiroso. (Rom. 3:4) Es imposible que Dios no tenga razón y también es imposible que el hombre sea más justo que Dios porque nuestro sentido de la justicia se deriva de él. Es imposible que el hombre sea más compasivo que Dios, porque nuestros sentimientos de compasión proceden de él. Como ve usted, es imposible para nosotros pretender juzgar a Dios. Dios es justo. Cuando Jeremías contempló la ruina total que le rodeaba aprendió esta lección. Siempre que tuvo algo sobre lo que apoyarse, pudo sacarle alguna falta a Dios, pero cuando se quedó totalmente desolado, se dio cuenta de que el Señor tenía razón.<br />
<br />
En el capítulo 2 comprende aún más a fondo esta verdad. Dios hace que Jeremías sea consciente de lo absoluto del juicio, de lo meticuloso que ha sido Dios al usar los ejércitos de Nabucodonosor para dejar la ciudad en la más absoluta ruina. De hecho, qué implacable ha sido el Señor. Pero luego aprende algo más (versículo 17):<br />
<br />
    "Ha hecho Jehová lo que se había propuesto; ha ejecutado su palabra. Como lo había decretado desde tiempos antiguos, destruyó y no tuvo compasión. Ha hecho que el enemigo se alegre a causa de ti; ha enaltecido el poder de tus adversarios."<br />
<br />
En otras palabras, Dios es fiel. De repente, Jeremías se da cuenta de que esto es consistente con el carácter de Dios. Si dice que va a hacer algo, lo hace y no hay nada que pueda hacerle cambiar. Si echamos un vistazo atrás, a la historia de Israel, esto es algo que descubrimos en el libro de Deuteronomio. Dios le había dicho a Moisés: "Moisés, si mi pueblo anda en obediencia a mi, me aman y me siguen, derramaré sobre él bendiciones sin límite. Abriré las ventanas del cielo y les bendeciré hasta que no puedan soportarlo más. Pero si se vuelven y se desvían, les suplicaré y les enviaré a profetas que trabajen con ellos y tendré paciencia con ellos. (Y el relato ha dejado constancia de que durante cuatrocientos años Dios estuvo soportando la intransigencia de Israel.) Pero Dios había prometido también que si Israel seguía a otros dioses, levantaría a una nación para que viniese y destruyese la tierra. Eso fue exactamente lo que dijo Dios y es exactamente lo que hizo.<br />
<br />
Resulta interesante que Jeremías anunciase el tiempo que habría de durar aquella cautividad. Habría de durar setenta años. (Jer. 25:11) ¿Por qué setenta? Pues porque según la ley Dios requiere que Israel deje descansar la tierra cada siete años. No debían arar la tierra ni usarla, sino que debían dejarla sin plantar. (Este es un principio muy práctico de la conservación agricultural.) Durante el sexto año, para compensar la falta de alimento, el Señor les bendeciría con una sobreabundancia de cosechas, de manera que tuviesen suficiente alimento como para que cubriese sus necesidades durante el séptimo año.<br />
<br />
Pero Israel no obedeció nunca ese mandamiento y continuaron usando la tierra desde el momento en que llegaron a ella. En un sentido le estaban robando a Dios los setenta años de descanso que le correspondía a la tierra, habiendo usado dicha tierra durante 4.900 años continuos, por lo que Dios les envió fuera de ella y la tierra descansó durante 70 años.<br />
<br />
Cuán fiel es Dios a su promesa. El es absolutamente fiel. Hay una difundida creencia, según la cual Dios es tan amoroso, tiene un corazón tan tierno, que sencillamente cede cuando le presionamos un poco, que no va a hacer lo que ha dicho que haría, pero esa idea ha sido descartada para siempre gracias a uno de los más importantes versículos de la Biblia (Rom. 8:32): "El que no eximió ni a su propio Hijo... Piense usted en eso. Cuando él fue hecho pecado por nosotros, Dios no le eximió. Así es Dios de decidido a la hora de cumplir con lo que ha dicho. "El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros... Pero con todo y con eso, el versículo termina en gloria ¿verdad? "...¿cómo no nos dará gratuitamente también con él todas las cosas? Un aspecto es tan cierto como el otro. Jeremías aprendió que Dios es fiel por lo absoluto de su juicio.<br />
<br />
Y en el capítulo 3, cuando leemos acerca del sufrimiento personal de Jeremías, llegamos a un pasaje impresionante. De repente, en medio de aquel lamento, dice (en los versículos 22-33):<br />
<br />
    "Por la bondad de Jehová es que no somos consumidos, porque nunca decaen sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Jehová es mi porción, ha dicho mi alma; por eso, en él esperaré., Bueno es Jehová para los que en él esperan, para el alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. Bueno le es al hombre llevar el yugo en su juventud. Se sentará solo y callará, porque Dios se lo ha impuesto. Pondrá su boca en el polvo, por si quizás haya esperanza. Dará la mejilla al que le golpea; se hartará de afrentas. Ciertamente el Señor no desechará para siempre. Mas bien, si él aflige, también se compadecerá según la abundancia de su misericordia. Porque no aflige ni entristece por gusto a los hijos del hombre."<br />
<br />
Este es, en muchos sentidos, uno de los más preciosos pasajes de la Biblia. Revela la compasión del corazón de Dios. El juicio, como dice Isaías, es su extraña obra, aunque es algo que no le gusta hacer. El no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres. Nuevas son cada mañana sus misericordias. En su propio dolor, Jeremías recuerda lo siguiente: que detrás de toda aquella destrucción se hallaba la obra de amor. Dios destruyó Jerusalén porque estaba siguiendo el camino equivocado. La destruyó para poder restaurarla más adelante y la reconstruyó con gozo, paz y bendición. El Señor no desecha para siempre y aunque nos causa dolor, él tendrá compasión.<br />
<br />
Al final del capítulo 4, el profeta dice en el versículo 22:<br />
<br />
    "Se ha cumplido tu castigo, oh hija de Sion; nunca más te llevará cautiva. Pero él castigará tu iniquidad, oh hija de Edom; pondrá al descubierto tus pecados."<br />
<br />
La hija de Sion se refiere a Israel. La hija de Edom se refiere al país que tiene frontera con Israel y que fue siempre un aguijón en la carne. Edom se usa siempre en las Escrituras como una imagen de la carne. Los edomitas estaban relacionados con Israel y eran los hijos de Esaú, que es una imagen de la carne. El profeta está diciendo: "Dios le pondrá un límite al castigo al que someterá a los suyos. Nunca les lleva demasiado lejos, nunca los disciplina con demasiada dureza porque hay un límite. El castigo se ha cumplido y él no va a permitir que continúen en el exilio, pero en lo que se refiere a la carne, ha sido totalmente dejada de lado y Edom será castigada.<br />
<br />
El capítulo 5 describe la humillación del juicio, pero al final, Jeremías entiende de repente algo de suma importancia (versículo 19):<br />
<br />
    "Pero tú, oh Jehová, reinarás para siempre."<br />
<br />
¿Qué quiere decir esto? Bueno, lo que quiere decir es que aunque el hombre perezca en el dolor, Dios permanece y debido a ello, el gran propósito y la obra de Dios perduran. Dios no hace nunca las cosas de manera temporal, todo cuanto hace permanece para siempre. Jeremías se da cuenta de que lo que Dios le ha enseñado por medio de su dolor tendrá un uso práctico. Aunque tuviese que morir en medio de su sufrimiento, los propósitos de Dios perdurarían. Dios está sencillamente haciendo los preparativos para una obra que está por manifestarse y él no está limitado por el tiempo porque es eterno. Su trono y su autoridad permanecen durante todas las generaciones. En términos prácticos, se da cuenta de que después de haber tenido que pasar por un tiempo de sufrimiento, habrá aprendido una verdad acerca de Dios que hará que sea totalmente insensible a cualquier clase de prueba. Una vez que ha pasado por esto, no hay nada que le pueda tocar, nada que le moleste, nada que le preocupe, nada que le desasosiegue ni le venza. Está listo para afrontar cualquier cosa.<br />
<br />
Y en el gran propósito de Dios habrá una oportunidad para usar su fuerza. Pienso con frecuencia acerca de aquellas palabras que dijo nuestro Señor en el capítulo catorce de Lucas, cuando le contó a sus discípulos las dos parábolas acerca de tener en cuenta el coste. Una de ellas era acerca de un hombre que salió al campo de batalla y se encontró con un rey y su ejército viniendo en contra suya. Jesús dijo: "Qué hombre de vosotros hará eso y no se sentará primero a calcular el gasto? O en otra parábola acerca de edificar una torre, ¿quién no calculará el gasto para ver si tiene suficiente para acabar de construirla?<br />
<br />
Normalmente interpretamos esto como que el Señor nos está diciendo: "si vas a hacerte cristiano, debieras pensártelo a fondo. Deberías tener en cuenta lo que te va a costar. Tendrás que pensar si realmente hablas en serio y si vas a ir adelante con tu propósito. Nada más lejos del significado de sus palabras. Lo que está diciendo es: "yo soy el que tiene que tener en cuenta el gasto. Yo, como vuestro Señor y Amo, no salgo a construir una torre sin sentarme primero a calcular el gasto. Tampoco salgo a la batalla en contra de un rey fiero sin estar antes seguro de lo que necesito para poder ganar la batalla.<br />
<br />
En este pasaje, Jesús está explicando por qué le dijo a sus discípulos: "a menos que el hombre abandone a su madre y a su padre, a su hijo o hija no puede ser mi discípulo. Mientras ellos se quedaban extrañados por estas palabras, les dijo: "Os preguntáis por qué soy tan severo con vosotros y os lo voy a decir. Es porque voy a salir a realizar una gran obra de edificación. Edificaré mi iglesia y las puertas del Ades no prevalecerán contra ella. Voy a batallar en contra de un gran enemigo, del enemigo inteligente e implacable, y tengo que estar seguro de que los hombres que me siguen son hombres de los que pueda depender. Tengo que calcular el coste.<br />
<br />
En otras palabras, "tengo que prepararos para la batalla que irá más allá de esta vida. De modo que quiero hombres que me pertenezcan, que sean total y absolutamente míos, para poder enseñarles, prepararles y conseguir que salgan victoriosas de las pruebas y las dificultades, enseñándoles los grandes principios. Cuando finalmente nos enfrentemos con ella, cuando nos hallemos ante el gran conflicto, tendré hombres de los que podré depender, pero habré calculado el coste.<br />
<br />
Es de eso de lo que está hablando. Cuando nosotros aprendemos nuestras lecciones aquí, cuando aprendemos cómo enfrentarnos con el dolor, el sufrimiento, la aflicción de espíritu de este modo limitado aquí, estaremos preparados para que nada nos pueda derrotar, para que nadie nos pueda conquistar en la batalla con la que se enfrenta Dios para someter a todo el universo.<br />
<br />
Pienso con frecuencia en esto: ¿qué es lo que hay más allá? ¿No nos está preparando Dios para una obra mucho más poderosa en el futuro? ¿No nos está capacitando para afrontar un conflicto que se extenderá a los confines de este vasto universo nuestro? Claro que sí. Dios no hace nunca nada sin un propósito y no crea nunca nada sin que tenga un uso para ello. Y todo esto es algo que nos espera. Por eso es por lo que es importante que aprendamos cómo enfrentarnos con el sufrimiento y aprendamos lo que Dios quiere que aprendamos en medio de todo ello.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, gracias por este libro de Lamentaciones, por las lecciones que tiene para nuestros corazones, para que aprendamos a ser fuertes por causa de tu nombre. Ayúdanos a ser fuertes en el Señor y en la fortaleza de su poder, para que estemos preparados para ese gran día y ese conflicto aun mayor con el que nos tendremos que enfrentar. En el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
El libro de Lamentaciones se encuentra entre los libros de Ezequiel y de Jeremías. Este libro extraordinario sigue adecuadamente al del profeta y sacerdote Jeremías porque fue escrito por él. Son las "Lamentaciones de Jeremías, que lloró sobre la ciudad de Jerusalén después de su desolación y cautividad llevada a cabo por Nabucodonosor. En la versión de la Septuaginta, que es la traducción griega del hebreo sobre este suceso, hay una breve anotación en el sentido de que Jeremías subió a la colina y se sentó contemplando la ciudad arruinada y fue entonces cuando pronunció estas lamentaciones.<br />
<br />
Al leer este libro, se encontrará usted con muchas figuras de lo que habría de hacer posteriormente el Señor, que lloraría sobre la ciudad de Jerusalén. Vimos la semana pasada que el Señor, al ascender al Monte de los Olivos, se sentó y contempló la ciudad, llorando y diciendo:<br />
<br />
    "¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, así como la gallina junta a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!" (Mat. 23:37)<br />
<br />
Mientras el Señor contemplaba la ciudad que le había rechazado caían las lágrimas por sus mejillas, pues aquel pueblo no había conocido la hora de su visitación y le había dado la espalda a Aquel que era su Mesías y su libertador.<br />
<br />
Encontrará usted además varias figuras del ministerio que habría de llevar a cabo nuestro Señor en el libro de las Lamentaciones de Jeremías. Por ejemplo, nos dice en el capítulo 1:<br />
<br />
    "¡Cómo está sentada solitaria la ciudad populosa! Se ha vuelto como viuda la grande entre las naciones..." (Lam. 1:1)<br />
<br />
Esto es altamente sugestivo de cuando el Señor lloró sobre la ciudad y más adelante leemos:<br />
<br />
    "¿No os importa a vosotros, todos los que pasáis por el camino? Mirad y ved si hay dolor como el dolor me ha sobrevenido..." (1:12)<br />
<br />
Esto sin duda traería de inmediato a la memoria y al corazón del creyente la crucifixión y a aquellos que contemplar al Señor colgado en ella. En el capítulo 2, versículo 15 dice:<br />
<br />
    "Aplaudían contra ti todos los que pasaban por el camino. Silbaban y sacudían sus cabezas ante la hija de Jerusalén..."<br />
<br />
Esto nos recuerda las burlas de las multitudes cuando él estaba en la cruz. El capítulo 3, versículos 14 y 15 dicen:<br />
<br />
    "Fui objeto de burla para todo mi pueblo; todo el día he sido su canción. Me llenó de amarguras y me empapó con asenjo."<br />
<br />
Una vez más dice en el versículo 19 del capítulo 3:<br />
<br />
    "Acuérdate de mi aflicción y de mi desamparo, del ajenjo y de mi amargura."<br />
<br />
Y el versículo 30 de ese mismo capítulo dice:<br />
<br />
    "Dará la mejilla al que le golpea..."<br />
<br />
Esto nos recuerda la profecía de Isaías: "Entregué mis espaldas a los que me golpeaban y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. (Isa. 50:6) Esto se cumplió cuando los soldados golpearon al Señor y Jesús fue llevado ante Pilato para ser juzgado. De modo que este pequeño libro, capta la agonía y el sufrimiento que formaba parte del ministerio llevado a cabo por nuestro Señor en la cruz, hasta el punto de que le concedieron el título de "varón de dolores y experimentado en el sufrimiento. (Isa. 53:3)<br />
<br />
El libro de Lamentaciones es además extraordinario por la manera en que ha sido recopilado. En el alfabeto hebreo hay veintidós letras y comienza por la "aleph que es la equivalente a nuestra letra "a y acaba con la "tau, que es equivalente a nuestra letra "t (por cierto que la letra "z aparece a la mitad de su alfabeto.) En este libro de las Lamentaciones de Jeremías, los capítulos uno, dos y cuatro forman un acróstico, y cada uno de estos capítulos tiene veintidós versículos, empezando cada uno de ellos con una de las letras del alfabeto hebreo, es decir, comenzando por la aleph y acabando con la tau. El capítulo tres es interesante porque consiste de sesenta y seis versículos, formando cada triada comenzando con la misma letra del alfabeto, de manera que hay veintidós grupos de tres en total, uno por cada letra del alfabeto. Estos capítulos han sido escritos con sumo cuidado, según las normas de la poesía hebrea. El capítulo cinco no sigue el plan acróstico, a pesar de que tiene veintidós versículos.<br />
<br />
Esta es, sin duda, una estructura intrigante, pero el verdadero interés que tiene este libro se debe a su contenido. Es un estudio acerca del dolor, un himno a la aflicción. Es la clase de libro que debería usted leer cuando se siente apesadumbrado y en ocasiones todos nosotros nos sentimos entristecidos. Al contemplar Jeremías la ciudad de Jerusalén, vio su desolación y se acordó de la terrible y sangrienta batalla en la que Nabucodonosor se había apoderado de ella y la había saqueado, destruyendo el templo y matando a sus habitantes.<br />
<br />
Cada uno de los capítulos enfatiza y desarrolla un aspecto determinado del sufrimiento. El capítulo uno nos ofrece una descripción de la gran profundidad del sufrimiento, de la aflicción de espíritu que produce el dolor en el corazón humano, el sentido de abandono, de absoluta soledad. Aquí podemos ver la manera tan gráfica como el profeta ha captado ese sentimiento al expresar los sentimientos de su propio corazón. El pueblo ha sido vencido y ha sido llevado cautivo; la ciudad ha sido incendiada y totalmente destruida. Dice el versículo 16:<br />
<br />
    "Por estas cosas lloro; mis ojos, mis ojos se desbordan en lágrimas; porque se ha alejado de mí el consolador que restaura mi alma. Mis hijos están desolados, porque ha prevalecido el enemigo."<br />
<br />
El capítulo 2 describe el cumplimiento del juicio. Al principio de este capítulo tenemos una descripción de cómo los ejércitos de Nabucodonosor destruyeron totalmente la ciudad. Sin embargo, Jeremías no atribuye esta destrucción a los ejércitos de Nabucodonosor, sino al Señor. Mira más allá de las circunstancias inmediatas para ver lo que está haciendo Dios. Al leer el capítulo completo verá usted que hace notar que todo ha sido destruido, que no ha quedado nada. No hay nada que pueda tocar su mano porque el juicio de Dios ha sido a conciencia.<br />
<br />
A continuación el capítulo 3, un largo capítulo que tiene 66 versículos, en el que encontramos las triadas del alfabeto, el profeta habla acerca de su propia reacción, su dolor personal como persona que contempla toda esa destrucción, comenzando con las siguientes palabras:<br />
<br />
    "Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su indignación. El me ha guiado y conducido en tinieblas y no en luz. Ciertamente todo el día ha vuelto y revuelto su mano contra mi."<br />
<br />
Ha consumido mi carne y mi piel; ha quebrantado mis huesos. Edificó contra mí; me rodeó de amargura y de duro trabajo. En tinieblas me hizo habitar, como los muertos de antaño. (Lam. 3:1-6)<br />
<br />
En el capítulo 4 tenemos lo que podríamos llamar lo increíble del juicio, una actitud de incredulidad al recordar el profeta todo lo que ha sucedido. Cualquiera que haya pasado por esto conoce los diferentes aspectos de los momentos de dolor. Primero, existe un sentimiento de absoluta desolación, luego la conciencia de la completa devastación y el profundo dolor personal y después, como parece sentir Jeremías, una especie de incredulidad al pensar que algo así pueda haber sucedido, un sentimiento de incredulidad al contemplar la destrucción de Jerusalén. Dice el versículo 2:<br />
<br />
    "Los apreciados hijos de Sion, que eran estimados en oro fino, ¡cómo son tenidos ahora como vasijas de barro, obra de manos de alfarero!"<br />
<br />
Al mirar y encontrarse con los cadáveres de los hijos de Israel, aquella preciada gente que había sido destruida, convirtiéndose en barro y polvo en las calles, dice:<br />
<br />
    "Más afortunados fueron los muertos por la espada que los muertos por el hambre...[había habido una gran hambruna en la ciudad] porque estos murieron poco a poco, atravesados por falta de los productos del campo." (4:9)<br />
<br />
Y el sitio había sido tan devastador que:<br />
<br />
    "Las manos de las mujeres compasivas cocinaron a sus propios hijos. Ellos les sirvieron de comida en medio del quebranto de la hija de mi pueblo." (4:10)<br />
<br />
Aquel fue el más espantoso sitio de todos los tiempos. Como dice el relato a continuación, resultaba verdaderamente increíble (versículo 12):<br />
<br />
    "No creían los reyes de la tierra, ni ninguno de los habitantes del mundo, que el adversario y el enemigo entrarían por las puertas de Jerusalén."<br />
<br />
En el capítulo 5 nos encontramos con la terrible humillación del juicio, el sentimiento de que Jeremías ha quedado en la más absoluta vergüenza, por lo que apenas si se atreve a levantar la cabeza. Dice (en los versículos 1 a 5):<br />
<br />
    "Acuérdate, oh Jehová, de lo que nos ha sucedido. Mira y ve nuestro oprobio. Nuestra heredad ha pasado a los extraños, nuestras casas a los extranjeros. Estamos huérfanos; no tenemos padre; nuestras madres han quedado viudas. Nuestra agua bebemos por dinero; nuestra leña nos viene por precio. Sobre nuestros cuellos están los que nos persiguen. Nos fatigamos, y para nosotros no hay reposo."<br />
<br />
Describe cómo en el versículo 13:<br />
<br />
    "Los jóvenes cargaron piedras de molino; los muchachos desfallecieron bajo la carga de la leña.<br />
<br />
      Los ancianos han dejado de acudir a las puertas de la ciudad; los jóvenes han dejado sus canciones.<br />
<br />
      Ha cesado el regocijo de nuestro corazón... nuestra danza se ha convertido en duelo.<br />
<br />
      Cayó la corona de nuestra cabeza. ¡Ay de nosotros, porque hemos pecado!" (5:13-16) <br />
<br />
¡Qué descripción de la absoluta desesperación del espíritu humano sumido en la más profundo aflicción y dolor! A pesar de lo cual cada uno de estos capítulos revela un discernimiento especial, una lección que Dios nos enseña por medio del sufrimiento que de lo contrario no habríamos aprendido. Esto es precisamente lo que debemos de buscar en este libro.<br />
<br />
El libro fue escrito con el propósito de enseñarnos por medio de lo que podríamos llamar la terapia para la aflicción lo que nos enseña el sufrimiento. En todas las Escrituras se nos dice que el dolor y el sufrimiento son los instrumentos de los que se vale Dios para enseñarnos. Mediante el sufrimiento se consigue la fortaleza de carácter y no les sorprenda que esto sea verdad. Leemos en Hebreos acerca del Señor Jesús: "Aunque era Hijo aprendió la obediencia por lo que padeció. (Heb. 5:8) Hay cosas que el Señor Jesús tuvo que aprender y que solo podía aprender viviendo como un hombre y pasando por momentos de sufrimiento y de dolor. Si él no quedo exento, ¿por qué hemos de quedar nosotros?<br />
<br />
Por eso es por lo que nunca está bien que un cristiano diga, como hacemos tantos de nosotros, cuando estemos pasando por sufrimientos "¿por qué tiene que pasarme esto a mi? Bien, ¿por qué no iba a sucedernos? Como nos recuerda Hebreos 12:10, es una señal del amor de Dios y él envió el sufrimiento con el fin de disciplinarnos, de enseñarnos y de capacitarnos.<br />
<br />
Cada uno de los capítulos revela además un aspecto concreto del sufrimiento como algo que enseña una lección determinada acerca de la gracia. En el capítulo 1 está el sentido de desolación y abandono de espíritu, cuando de repente dice el profeta en el versículo 18:<br />
<br />
    "Justo es Jehová, aunque yo me rebelé contra su palabra..."<br />
<br />
Mientras contemplaba a Jerusalén y sentía esa sensación de terrible desolación, de repente se dio cuenta de que aquella era una indicación de que Dios tenía razón. Por lo que dice: "me rebelé contra su palabra.<br />
<br />
Ese es el problema y la lección. La mayoría de nosotros tenemos la costumbre de echarle la culpa a Dios, ya sea directa o indirectamente, de todo lo que nos pasa y normalmente nuestra actitud es: "¡La verdad es que no sé por qué me tiene que suceder esto! Después de todo, he hecho todo cuanto podía, me he estado esforzando, a pesar de lo cual me siguen pasando estas cosas. Y nuestra implicación es que Dios es injusto y que no tiene razón.<br />
<br />
El apóstol Pablo dice: "Sea Dios veraz aunque todo hombre sea mentiroso. (Rom. 3:4) Es imposible que Dios no tenga razón y también es imposible que el hombre sea más justo que Dios porque nuestro sentido de la justicia se deriva de él. Es imposible que el hombre sea más compasivo que Dios, porque nuestros sentimientos de compasión proceden de él. Como ve usted, es imposible para nosotros pretender juzgar a Dios. Dios es justo. Cuando Jeremías contempló la ruina total que le rodeaba aprendió esta lección. Siempre que tuvo algo sobre lo que apoyarse, pudo sacarle alguna falta a Dios, pero cuando se quedó totalmente desolado, se dio cuenta de que el Señor tenía razón.<br />
<br />
En el capítulo 2 comprende aún más a fondo esta verdad. Dios hace que Jeremías sea consciente de lo absoluto del juicio, de lo meticuloso que ha sido Dios al usar los ejércitos de Nabucodonosor para dejar la ciudad en la más absoluta ruina. De hecho, qué implacable ha sido el Señor. Pero luego aprende algo más (versículo 17):<br />
<br />
    "Ha hecho Jehová lo que se había propuesto; ha ejecutado su palabra. Como lo había decretado desde tiempos antiguos, destruyó y no tuvo compasión. Ha hecho que el enemigo se alegre a causa de ti; ha enaltecido el poder de tus adversarios."<br />
<br />
En otras palabras, Dios es fiel. De repente, Jeremías se da cuenta de que esto es consistente con el carácter de Dios. Si dice que va a hacer algo, lo hace y no hay nada que pueda hacerle cambiar. Si echamos un vistazo atrás, a la historia de Israel, esto es algo que descubrimos en el libro de Deuteronomio. Dios le había dicho a Moisés: "Moisés, si mi pueblo anda en obediencia a mi, me aman y me siguen, derramaré sobre él bendiciones sin límite. Abriré las ventanas del cielo y les bendeciré hasta que no puedan soportarlo más. Pero si se vuelven y se desvían, les suplicaré y les enviaré a profetas que trabajen con ellos y tendré paciencia con ellos. (Y el relato ha dejado constancia de que durante cuatrocientos años Dios estuvo soportando la intransigencia de Israel.) Pero Dios había prometido también que si Israel seguía a otros dioses, levantaría a una nación para que viniese y destruyese la tierra. Eso fue exactamente lo que dijo Dios y es exactamente lo que hizo.<br />
<br />
Resulta interesante que Jeremías anunciase el tiempo que habría de durar aquella cautividad. Habría de durar setenta años. (Jer. 25:11) ¿Por qué setenta? Pues porque según la ley Dios requiere que Israel deje descansar la tierra cada siete años. No debían arar la tierra ni usarla, sino que debían dejarla sin plantar. (Este es un principio muy práctico de la conservación agricultural.) Durante el sexto año, para compensar la falta de alimento, el Señor les bendeciría con una sobreabundancia de cosechas, de manera que tuviesen suficiente alimento como para que cubriese sus necesidades durante el séptimo año.<br />
<br />
Pero Israel no obedeció nunca ese mandamiento y continuaron usando la tierra desde el momento en que llegaron a ella. En un sentido le estaban robando a Dios los setenta años de descanso que le correspondía a la tierra, habiendo usado dicha tierra durante 4.900 años continuos, por lo que Dios les envió fuera de ella y la tierra descansó durante 70 años.<br />
<br />
Cuán fiel es Dios a su promesa. El es absolutamente fiel. Hay una difundida creencia, según la cual Dios es tan amoroso, tiene un corazón tan tierno, que sencillamente cede cuando le presionamos un poco, que no va a hacer lo que ha dicho que haría, pero esa idea ha sido descartada para siempre gracias a uno de los más importantes versículos de la Biblia (Rom. 8:32): "El que no eximió ni a su propio Hijo... Piense usted en eso. Cuando él fue hecho pecado por nosotros, Dios no le eximió. Así es Dios de decidido a la hora de cumplir con lo que ha dicho. "El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros... Pero con todo y con eso, el versículo termina en gloria ¿verdad? "...¿cómo no nos dará gratuitamente también con él todas las cosas? Un aspecto es tan cierto como el otro. Jeremías aprendió que Dios es fiel por lo absoluto de su juicio.<br />
<br />
Y en el capítulo 3, cuando leemos acerca del sufrimiento personal de Jeremías, llegamos a un pasaje impresionante. De repente, en medio de aquel lamento, dice (en los versículos 22-33):<br />
<br />
    "Por la bondad de Jehová es que no somos consumidos, porque nunca decaen sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Jehová es mi porción, ha dicho mi alma; por eso, en él esperaré., Bueno es Jehová para los que en él esperan, para el alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. Bueno le es al hombre llevar el yugo en su juventud. Se sentará solo y callará, porque Dios se lo ha impuesto. Pondrá su boca en el polvo, por si quizás haya esperanza. Dará la mejilla al que le golpea; se hartará de afrentas. Ciertamente el Señor no desechará para siempre. Mas bien, si él aflige, también se compadecerá según la abundancia de su misericordia. Porque no aflige ni entristece por gusto a los hijos del hombre."<br />
<br />
Este es, en muchos sentidos, uno de los más preciosos pasajes de la Biblia. Revela la compasión del corazón de Dios. El juicio, como dice Isaías, es su extraña obra, aunque es algo que no le gusta hacer. El no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres. Nuevas son cada mañana sus misericordias. En su propio dolor, Jeremías recuerda lo siguiente: que detrás de toda aquella destrucción se hallaba la obra de amor. Dios destruyó Jerusalén porque estaba siguiendo el camino equivocado. La destruyó para poder restaurarla más adelante y la reconstruyó con gozo, paz y bendición. El Señor no desecha para siempre y aunque nos causa dolor, él tendrá compasión.<br />
<br />
Al final del capítulo 4, el profeta dice en el versículo 22:<br />
<br />
    "Se ha cumplido tu castigo, oh hija de Sion; nunca más te llevará cautiva. Pero él castigará tu iniquidad, oh hija de Edom; pondrá al descubierto tus pecados."<br />
<br />
La hija de Sion se refiere a Israel. La hija de Edom se refiere al país que tiene frontera con Israel y que fue siempre un aguijón en la carne. Edom se usa siempre en las Escrituras como una imagen de la carne. Los edomitas estaban relacionados con Israel y eran los hijos de Esaú, que es una imagen de la carne. El profeta está diciendo: "Dios le pondrá un límite al castigo al que someterá a los suyos. Nunca les lleva demasiado lejos, nunca los disciplina con demasiada dureza porque hay un límite. El castigo se ha cumplido y él no va a permitir que continúen en el exilio, pero en lo que se refiere a la carne, ha sido totalmente dejada de lado y Edom será castigada.<br />
<br />
El capítulo 5 describe la humillación del juicio, pero al final, Jeremías entiende de repente algo de suma importancia (versículo 19):<br />
<br />
    "Pero tú, oh Jehová, reinarás para siempre."<br />
<br />
¿Qué quiere decir esto? Bueno, lo que quiere decir es que aunque el hombre perezca en el dolor, Dios permanece y debido a ello, el gran propósito y la obra de Dios perduran. Dios no hace nunca las cosas de manera temporal, todo cuanto hace permanece para siempre. Jeremías se da cuenta de que lo que Dios le ha enseñado por medio de su dolor tendrá un uso práctico. Aunque tuviese que morir en medio de su sufrimiento, los propósitos de Dios perdurarían. Dios está sencillamente haciendo los preparativos para una obra que está por manifestarse y él no está limitado por el tiempo porque es eterno. Su trono y su autoridad permanecen durante todas las generaciones. En términos prácticos, se da cuenta de que después de haber tenido que pasar por un tiempo de sufrimiento, habrá aprendido una verdad acerca de Dios que hará que sea totalmente insensible a cualquier clase de prueba. Una vez que ha pasado por esto, no hay nada que le pueda tocar, nada que le moleste, nada que le preocupe, nada que le desasosiegue ni le venza. Está listo para afrontar cualquier cosa.<br />
<br />
Y en el gran propósito de Dios habrá una oportunidad para usar su fuerza. Pienso con frecuencia acerca de aquellas palabras que dijo nuestro Señor en el capítulo catorce de Lucas, cuando le contó a sus discípulos las dos parábolas acerca de tener en cuenta el coste. Una de ellas era acerca de un hombre que salió al campo de batalla y se encontró con un rey y su ejército viniendo en contra suya. Jesús dijo: "Qué hombre de vosotros hará eso y no se sentará primero a calcular el gasto? O en otra parábola acerca de edificar una torre, ¿quién no calculará el gasto para ver si tiene suficiente para acabar de construirla?<br />
<br />
Normalmente interpretamos esto como que el Señor nos está diciendo: "si vas a hacerte cristiano, debieras pensártelo a fondo. Deberías tener en cuenta lo que te va a costar. Tendrás que pensar si realmente hablas en serio y si vas a ir adelante con tu propósito. Nada más lejos del significado de sus palabras. Lo que está diciendo es: "yo soy el que tiene que tener en cuenta el gasto. Yo, como vuestro Señor y Amo, no salgo a construir una torre sin sentarme primero a calcular el gasto. Tampoco salgo a la batalla en contra de un rey fiero sin estar antes seguro de lo que necesito para poder ganar la batalla.<br />
<br />
En este pasaje, Jesús está explicando por qué le dijo a sus discípulos: "a menos que el hombre abandone a su madre y a su padre, a su hijo o hija no puede ser mi discípulo. Mientras ellos se quedaban extrañados por estas palabras, les dijo: "Os preguntáis por qué soy tan severo con vosotros y os lo voy a decir. Es porque voy a salir a realizar una gran obra de edificación. Edificaré mi iglesia y las puertas del Ades no prevalecerán contra ella. Voy a batallar en contra de un gran enemigo, del enemigo inteligente e implacable, y tengo que estar seguro de que los hombres que me siguen son hombres de los que pueda depender. Tengo que calcular el coste.<br />
<br />
En otras palabras, "tengo que prepararos para la batalla que irá más allá de esta vida. De modo que quiero hombres que me pertenezcan, que sean total y absolutamente míos, para poder enseñarles, prepararles y conseguir que salgan victoriosas de las pruebas y las dificultades, enseñándoles los grandes principios. Cuando finalmente nos enfrentemos con ella, cuando nos hallemos ante el gran conflicto, tendré hombres de los que podré depender, pero habré calculado el coste.<br />
<br />
Es de eso de lo que está hablando. Cuando nosotros aprendemos nuestras lecciones aquí, cuando aprendemos cómo enfrentarnos con el dolor, el sufrimiento, la aflicción de espíritu de este modo limitado aquí, estaremos preparados para que nada nos pueda derrotar, para que nadie nos pueda conquistar en la batalla con la que se enfrenta Dios para someter a todo el universo.<br />
<br />
Pienso con frecuencia en esto: ¿qué es lo que hay más allá? ¿No nos está preparando Dios para una obra mucho más poderosa en el futuro? ¿No nos está capacitando para afrontar un conflicto que se extenderá a los confines de este vasto universo nuestro? Claro que sí. Dios no hace nunca nada sin un propósito y no crea nunca nada sin que tenga un uso para ello. Y todo esto es algo que nos espera. Por eso es por lo que es importante que aprendamos cómo enfrentarnos con el sufrimiento y aprendamos lo que Dios quiere que aprendamos en medio de todo ello.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, gracias por este libro de Lamentaciones, por las lecciones que tiene para nuestros corazones, para que aprendamos a ser fuertes por causa de tu nombre. Ayúdanos a ser fuertes en el Señor y en la fortaleza de su poder, para que estemos preparados para ese gran día y ese conflicto aun mayor con el que nos tendremos que enfrentar. En el nombre de Cristo, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[JEREMIAS: PERFIL DEL VALOR]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-226.html</link>
			<pubDate>Thu, 11 Sep 2008 23:43:08 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=1">Andres</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-226.html</guid>
			<description><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
¿Qué sucedería si algún predicador actual se colocase detrás del púlpito y proclamase que Dios estaba de parte de los comunistas? ¿Si dijese que Dios estaba contra los Estados Unidos y que estaba levantando a los comunistas para que fuesen su pueblo y sus siervos? ¿Que no le importaba nada la Declaración de la Independencia o la Constitución Norteamericana ni la extensa herencia de alabanza religiosa que existe en nuestra nación? ¿Que dijese, de hecho, que todas aquellas cosas que nosotros enfatizamos son una ofensa para Dios?<br />
<br />
¿Y qué pasaría si este predicador incluso abogase porque los cristianos renunciasen a su lealtad hacia su país y se uniesen al Partido Comunista? ¿Y qué sucedería si el predicador, sujeto a arresto domiciliario, o estando en la cárcel, o abofeteado en público y sus escritos quemados, medio ahogado en un pozo de cieno, no solamente se negase tenazmente a retractarse ni una sola palabra de lo que hubiera dicho, sino que lo volviese a repetir? La verdad es que esta situación imaginaria se parece bastante a lo que nos cuenta el libro de Jeremías. Esto es exactamente lo que fue llamado a hacer Jeremías.<br />
<br />
Imagínese a sí mismo como ese predicador. Imagínese cómo se sentiría si nadie le escuchase y le persiguiesen por todas partes y si no pudiera usted hallar consuelo en el matrimonio porque los tiempos fueran demasiado difíciles y Dios le hubiera dicho a usted que debía permanecer soltero. Se sentiría usted abandonado y solo y hasta sus amigos le darían la espalda.<br />
<br />
Y si intentase usted abandonar y se negase a ser esa clase de predicador, se encontrase con que no le era posible abandonar, que la palabra de Dios consumiese sus huesos y se viese usted obligado a proclamar el mensaje tanto si quisiera como si no. Y a pesar del mensaje que le han pedido que proclame, el amor que siente usted hacia su país fuese sincero y profundo, al verlo rodeado por los enemigos, tomado por la fuerza y saqueado, y se sintiese usted abrumado por un profundo sufrimiento que se convirtiese en lamentaciones de dolor.<br />
<br />
Tal vez ahora entienda usted por qué Jeremías, de entre todos los profetas, fue sin duda alguna el más heroico. Isaías escribió más pasajes exaltados y posiblemente más exactos acerca de la venida del Mesías y la plenitud de su obra. Otros profetas hablaron con más exactitud con respecto a los acontecimientos futuros que habrían de cumplirse, pero Jeremías sobresale entre los profetas como un hombre heroico, de un valor intrépido. Durante muchos años tuvo que soportar esta clase de persecución en su vida sin poder abandonar. Ese es todo un récord, ¿no es cierto? Al leer este libro verá usted que fue realmente un hombre extraordinario.<br />
<br />
Jeremías vivió durante los últimos días de una nación en decadencia. Fue el último profeta de Judá, el reino del sur. Judá continuó después de que las diez tribus del norte fuesen llevadas cautivas bajo Asiria. (Isaías lo profetizó unos sesenta años antes de Jeremías.) Jeremías aparece hacia el final del reinado del último rey justo de Judá, el rey niño llamado Josías, que dirigió el último avivamiento que experimentó la nación antes de ser llevada cautiva. (Este avivamiento bajo el reinado de Josías fue un asunto bastante superficial; de hecho, el profeta Hilquias le había dicho que a pesar de que el pueblo le seguiría en su esfuerzo por reformar la nación y regresar a Dios, lo harían solamente porque le querían a él, pero no porque amasen a Dios.) Jeremías aparece, por lo tanto, a mediados del reinado del rey Josías y su ministerio nos lleva a lo largo del reinado del rey Joacaz, que solo ocupó el trono durante tres meses. A continuación lo ocupó el rey Joacim, que fue uno de los reyes más malvados de Judá, y el reinado de tres meses de duración de Joaquín, que fue capturado por Nabucodonosor y llevado cautivo a Babilonia. Y Jeremías estaba todavía vivo cuando ocupó el trono el último rey de Judá, llamado Sedequías, al final de cuyo reinado regresó Nabucodonosor, destruyendo totalmente la ciudad de Jerusalén y llevando a toda la nación cautiva a Babilonia.<br />
<br />
El ministerio de Jeremías abarca un período de cuarenta años, y durante todo este tiempo el profeta no vio ni una sola vez la más mínima señal de éxito en su ministerio. Su mensaje era de denuncia y reforma, y el pueblo nunca le obedeció. Los otros profetas vieron, en cierta medida, el impacto producido en la nación por su mensaje, pero no le sucedió así a Jeremías. Fue llamado a un ministerio de fracaso, a pesar de lo cual pudo seguir adelante durante cuarenta años y ser fiel a Dios, llevando a cabo sus propósitos: el dar testimonio frente a una nación en decadencia.<br />
<br />
En toda la trama de la profecía completa se entrelazan dos factores muy importantes. Uno de ellos está relacionado con el destino de la nación y la otra tiene que ver con los sentimientos del profeta y ambas son instructivas.<br />
<br />
Para empezar, las profecías de Jeremías, que tienen que ver con la suerte que habrá de correr la nación, reflejan el conocido tema de todos los profetas. Jeremías le recuerda al pueblo que el principio del error en sus vidas ha sido que no se han tomado a Dios en serio, sino que han tomado sus palabras a la ligera. No prestaron demasiada atención a lo que él les dijo, haciendo lo que les parecía bien en su opinión en lugar de examinar su comportamiento a la luz de la revelación y la palabra de Dios.<br />
<br />
Como leemos en los libros históricos, habían caído tan bajo durante los primeros días del reinado de Josías que hasta habían perdido el ejemplar que tenían de la ley. Por lo que sabemos, no había ya en la tierra de Judá nadie que tuviese acceso a la palabra de Dios, y el ejemplar que se encontraba en el templo, y que debería de haber estado en el lugar central de la adoración, se encontraba perdido en algún lugar de una habitación en la parte de atrás y solo lo encontraron accidentalmente y el haberlo descubierto sirvió para estimular el avivamiento dirigido por Josías.<br />
<br />
Eso nos da una idea de lo lejos que habían llegado, hasta perder el contacto con la palabra de Dios. Habían adoptado el peligroso principio de hacer lo que estaba bien en sus propios ojos. O al menos lo que creían que estaba bien. Son muchas las personas que hacen esto cuando saben que algo está mal a los ojos de Dios. Eso de por sí ya es malo, pero resulta igualmente peligroso juzgar por nosotros mismos lo que está bien porque no tenemos la habilidad necesaria para juzgar como es debido y eso era lo que estaba sucediendo en Israel.<br />
<br />
Como resultado de ello, adoptaron los valores de las personas mundanas que les rodeaban y acabaron adorando a los dioses de otras naciones. Esto provocó, como sucede siempre, una serie de altercados y luchas, con un nivel moral muy bajo y pervirtiendo la justicia. Establecieron alianzas militares con naciones impías que estaban alrededor de Israel y el país fue cayendo gradualmente cada vez más y más bajo en la escala moral.<br />
<br />
Fue precisamente a esta nación a la que fue Jeremías y el mensaje que le fue ordenado que proclamase fue uno de juicio: que la rebeldía nacional les conduciría a la ruina nacional. A lo largo de todo este libro encontramos estas profecías, que describen con exactitud la manera en que Dios estaba levantando a un pueblo terrible e impío, fiero y cruel, que barrería la tierra y destruiría todo cuanto hallase a su paso, mostrándose totalmente implacables, destruyendo las murallas y el templo, además de llevarse aquellas cosas que la nación valoraba e Israel sería llevada cautiva. Dios juzgó de este modo a Israel.<br />
<br />
Pero Jeremías también deja perfectamente claro a lo largo de todos estos pasajes que el juicio mediante el cual Dios juzga lo pronuncia con un corazón apesadumbrado y afligido y el profeta mira más allá de los 70 años de cautividad que anunció. (Más adelante, leyendo este mismo libro de Jeremías, el profeta Daniel se dio cuenta de que Dios había anunciado que la cautividad duraría exactamente 70 años. Así fue como Daniel supo que estaba llegando el fin del tiempo y podía esperar ver el restablecimiento de la nación y cómo ésta regresaban de nuevo a la tierra.) Jeremías ve más allá de la cautividad para contemplar la restauración del pueblo y, de esa manera tan particular que tienen de hacerlo los profetas, de repente su visión pasa de los acontecimientos inmediatos a los lejanos y luego a la reunificación de la nación a su tierra. Jeremías tiene una visión de los días en que comenzará el reinado del milenio cuando Israel, restaurada y bendecida, será llamado por Dios y se convertirá en el centro del mundo.<br />
<br />
A mirad del libro, en los capítulos del 30 al 33, encontramos una asombrosa y preciosa profecía, que fue escrita cuando Jeremías estaba en la mazmorra. Se encontraba en un profundo pozo de cieno, con el barro de varios centímetros de espesor y solo entraba desde arriba un tenue rayo de luz. En medio de esa desalentadora y deplorable circunstancia, el profeta fue guiado por el Espíritu de Dios a escribir esta fulgurante visión de los días en que Israel sería llamada de nuevo en los que Dios promete ser su Dios y caminar entre ellos, olvidándose de su pecado. A mitad del capítulo 31 nos encontramos con la gran promesa del nuevo pacto que será establecido con Israel.<br />
<br />
Estas palabras las recoge el escritor de la epístola a los Hebreos (Heb. 8:8-12). Además el Señor mismo se refirió a esta misma profecía cuando se reunió con sus discípulos la noche antes de ser crucificado e instituyó la Santa Cena. Al coger la copa después del pan la elevó y les dijo: "porque esta es mi sangre del [nuevo] pacto. (Mat. 26:28) Se estaba refiriendo a los días de la profecía de Jeremías relacionada con el pacto que Dios establecería con su pueblo en aquel día lejano que aún había de venir.<br />
<br />
Ahora bien, en el sentido definitivo el cumplimiento de ese pacto se encuentra aún en un futuro distante. Dios lo está cumpliendo hoy entre los gentiles en la iglesia (que se compone tanto de judíos como de gentiles), pero el cumplimiento definitivo de la misma en cuanto a la nación de Israel permanece en el futuro, como anunció Jeremías:<br />
<br />
    "He aquí vienen días, dice Jehová, en que haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No será como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos invalidaron, a pesar de ser yo su señor, dice Jehová. Porque éste será el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: pondré mi ley en su interior y la inscribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová., Pues todos ellos me conocerán desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque yo perdonaré su iniquidad y no me acordaré más de su pecado." (31:31-34)<br />
<br />
¡Qué imagen tan maravillosa es esa! Es el cumplimiento de la visión que le fue concedido tener a Jeremías, en el capítulo 18, cuando Dios le dijo que descendiese a la casa del alfarero. Ese es un extraño lugar para que vaya un profeta, pero fue allí donde le envió Dios.<br />
<br />
Al contemplar Jeremías al alfarero trabajando, le vio haciendo recipientes en su rueda y al dar vueltas la rueda el alfarero le iba dando forma a la vasija. Y mientras Jeremías lo estaba viendo, la vasija que estaba en la mano del alfarero se estropeó y se rompió. Entonces el alfarero cogió la vasija y una vez más unió el material formando un montón con la masa y dándole forma por segunda vez, haciendo la vasija como a él le gustaba.<br />
<br />
A lo largo de todo este libro encontrará usted ayudas visuales o lecciones objetivas. A los profetas se les da bien dar esta clase de lecciones y eso es justo lo que hace Jeremías. Esta es la gran lección objetiva de Dios sobre lo que hace con una vida destrozada. La toma y le vuelve a dar nuevamente forma, no según los fracasos y los disparatados sueños de la persona, sino de acuerdo con los deseos del alfarero, porque el alfarero tiene poder sobre el barro para darle la forma que él quiera. Jeremías habla acerca de una profecía de ruina, de devastación, de destrucción y de juicio, pero más allá de eso está la esperanza y la gloria de los días en los que Dios habrá de dar nueva forma a la vasija y esto es algo que se aplica no solo a una nación, sino a la persona de modo individual.<br />
<br />
Ahora bien, el segundo tema de Jeremías está relacionado con los sentimientos del profeta. Las honestas reacciones de Jeremías frente a las situaciones con las que se enfrenta encierran una gran lección para nosotros. Se dará usted cuenta de que tiene que luchar constantemente contra el desanimo. ¿Quién no tendría que hacerlo con semejante ministerio? No ve ni la más mínima señal de éxito y el sombrío espectro de la decepción y la depresión sigue sus pasos de cerca durante estos cuarenta años.<br />
<br />
Una de las cosas más asombrosas acerca de este profeta es que cuando se encuentra en público, se muestra tan intrépido como un león. Le habla a los reyes, a los asesinos y a los capitanes que le amenazan enfurecidos, pero no muestra el más mínimo temor. Les mira fijamente a los ojos y transmite el mensaje de Dios acerca de la destrucción de ellos. Pero cuando se encuentra a solas, a solas con Dios, se siente dominado por el desaliento, la depresión, el resentimiento y la amargura y todo sale a la superficie. El profeta se vuelve a Dios y clama diciendo:<br />
<br />
    "¿Por qué ha sido continuo mi dolor y mi herida incurable ha rehusado ser curada?"<br />
<br />
Es decir, "este problema me persigue todo el tiempo, no desaparece nunca y nunca mejoran las cosas, no cesa y se niega a resolverse. Y luego le dice a Dios:<br />
<br />
    "¿Serás para mí como torrente engañoso, como aguas de las que no se puede confiar?" (15:18)<br />
<br />
O, como dice otra traducción:<br />
<br />
    "¿serás para mi como un mentiroso, como aguas que fallan?"<br />
<br />
Le está acusando a Dios de ser mentiroso y de no poder depender de él. Esas palabras son realmente fuertes ¿verdad? No hay duda de ello. ¿Son palabras sinceras? Absolutamente. Está expresando exactamente lo que siente y ha comenzado a preguntarse si el problema realmente consiste en que no se puedo uno fiar de Dios. Al echar un vistazo atrás a este relato, verá usted que lo que primeramente le preocupa al profeta es la persecución:<br />
<br />
    "Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, visítame con tu favor y toma venganza de mis perseguidores." (15:15a)<br />
<br />
Aquí tenemos el caso de un hombre que se ve acosado por dondequiera que va. No solamente padece persecución, sino que se burlan y le ridiculizan, despreciándole:<br />
<br />
    "No sea yo arrebatado por la prolongación de tu ira. Tú sabes que por tu causa sufro la afrenta." (15:15b)<br />
<br />
El tercer elemento de su problema es la soledad:<br />
<br />
    "No me he sentado ni regocijado en compañía de los que se divierten. A causa de tu mano me he sentido solitario, porque me llenaste de indignación." (15:17)<br />
<br />
¿No son estos generalmente los ingredientes del desanimo con el que nos enfrentamos nosotros? Sentimos que han abusado de nosotros y nos han perseguido. Sentimos que hemos intentado hacer lo correcto, pero todo el mundo o bien lo pasa por alto o vuelve para causarnos problemas. O se burlan de nosotros y ridiculizan y nos sentimos abrumados por la soledad y la depresión de espíritu. Nos sentimos incluso abandonados.<br />
<br />
Puede que diga usted: "Ya sé lo que le pasa a este hombre. Es evidente que ha perdido su fe. La desobediencia, esa es la respuesta rápida y sencilla de lo que sin pensárnoslo dos veces acusamos a alguien que sufre de este modo, pero no es ese el caso de Jeremías, pues si se fija usted verá que está pidiendo en oración:<br />
<br />
    "Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, visítame." (15:15)<br />
<br />
Y se está alimentando de la palabra:<br />
<br />
    "Fueron halladas tus palabras, y yo las comí. Tus palabras fueron para mí el gozo y la alegría de mi corazón, porque yo soy llamado por tu nombre, oh Jehová Dios de los Ejércitos." (15:16)<br />
<br />
Está leyendo su Biblia y alimentándose de la palabra y está dando testimonio.<br />
<br />
    "...tú sabes que por tu causa sufro afrenta. (15:15) Ha estado hablándoles acerca del Señor y está separado."<br />
<br />
Veamos de nuevo lo que dice el versículo 17:<br />
<br />
    "No me he sentado ni he regocijado en compañía de los que se divierten..."<br />
<br />
No estamos hablando de un hombre cuya fe se ha enfriado. ¿Verdad? Porque estas son precisamente las cosas que tenemos que hacer cuando nos sentimos desanimados y deprimidos. Necesitamos orar y leer la Biblia, además de darle testimonio a otras personas y mantenernos alejados del demonio. ¿No es esa la respuesta? ¿No es esa la fórmula? Pero aquí tenemos a un hombre que está haciendo todas estas cosas a pesar de lo cual todavía sigue derrotado y desanimado. Entonces ¿cuál es el problema?<br />
<br />
El problema consiste en que se ha olvidado de su llamamiento. Se ha olvidado de que Dios ha prometido estar con él, de modo que Dios vuelve a llamarle:<br />
<br />
    "Por lo tanto, así ha dicho Jehová: --si tú vuelves, yo te restauraré..." (15:19)<br />
<br />
Dios ofrece siempre, por medio de las Escrituras, la respuesta a un corazón que se ha desanimado. "Vuelve le dice Dios, "vuelve. Regresa al comienzo, a las cosas originales. Y él dice:<br />
<br />
    "Si tú vuelves, yo te restauraré y estarás de pie delante de mí; y si separas lo precioso de lo vil, serás mi portavoz. ¡Que ellos se vuelvan a ti; pero tú no te vuelvas a ellos! Te pondré ante este pueblo como un muro fortificado de bronce. Lucharán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estaré contigo para salvarte y librarte, dice Jehová. Te libraré de la mano de los malos, y te rescataré de la mano de los tiranos." (15:19-21)<br />
<br />
Eso fue lo que le dijo Dios al principio. Fíjese en el llamamiento de este hombre en el capítulo 1:<br />
<br />
    "Vino a mí la palabra de Jehová, diciendo: Antes que yo te formase en el vientre, te conocí; y antes que salieses de la matriz, te consagré y te di por profeta a las naciones." (1:4-5)<br />
<br />
Y Jeremías dijo:<br />
<br />
    "¡Oh Señor Jehová! He aquí que no sé hablar, porque soy un muchacho. [Posiblemente tuviese unos diecisiete años cuando recibió este llamamiento.] Pero Jehová me dijo: --No digas: Soy un muchacho,; porque a todos a quienes yo te envié tú irás, y todo lo que te mande dirás. No tengas temor de ellos, porque yo estaré contigo para librarte, dice Jehová. Entonces Jehová extendió su mano y tocó mi boca. Y me dijo Jehová: --He aquí pongo mis palabras en tu boca. Mira, en este día te he constituido sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y desmenuzar, para arruinar y destruir, para edificar y plantar." (1:6-10)<br />
<br />
Y cuando desde el fondo de la depresión y el desanimo, el profeta recibe el llamamiento de nuevo por la promesa de Dios, se le recuerda que Dios es superior a las circunstancias y que por muy deprimentes que parezcan, o por negativas que sean, el Dios que le ha llamado es el que le puede sacar adelante en medio de todo ello; siempre y cuando deje de depender de sí mismo y mire a Dios (como hizo Pedro al caminar sobre el agua) y comience a andar de nuevo.<br />
<br />
Y por medio de la fortaleza que recibe, gracias a esta lección, continua con su ministerio, en medio de circunstancias que le desaniman, para ser finalmente llevado como prisionero a Egipto, donde murió. No ha quedado información acerca de su muerte, pero Jeremías fue fiel hasta el fin aprendiendo a andar conforme a la fortaleza del Señor su Dios. Y nos presenta esta maravillosa profecía de la gracia de Dios para restablecer las vidas y para tomar los espíritus destrozados, derribados, heridos y derrotados y convertirlos una vez más en vasijas que le complacen a él.<br />
<br />
Oración<br />
<br />
    Padre nuestro, gracias por el enorme estimulo que nos ofrece este gran profeta al contemplar la decadencia de nuestra propia nación y la derrota de tantas empresas que se han llevado a cabo en tu nombre. Somos testigo de la burla y el ridículo ante tu palabra y todo lo que se refiere a ti. Te pedimos que nos ayudes a que nos demos cuenta y recordemos que tú eres el Dios que abres y nadie cierra y cierras y nadie abre, que haces tu voluntad en las naciones, que estableces y que derrotas, que construyes y plantas, y que llevas a cabo tus propósitos. Ayúdanos a dejar de fijar los ojos en nosotros mismos y nuestras circunstancias para fijarnos en ti y en tus grandes propósitos y para que seamos fuertes en ti y tu poder. Lo pedimos en tu nombre, amen.<br />
<br />
Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[por Ray C. Stedman<br />
<br />
¿Qué sucedería si algún predicador actual se colocase detrás del púlpito y proclamase que Dios estaba de parte de los comunistas? ¿Si dijese que Dios estaba contra los Estados Unidos y que estaba levantando a los comunistas para que fuesen su pueblo y sus siervos? ¿Que no le importaba nada la Declaración de la Independencia o la Constitución Norteamericana ni la extensa herencia de alabanza religiosa que existe en nuestra nación? ¿Que dijese, de hecho, que todas aquellas cosas que nosotros enfatizamos son una ofensa para Dios?<br />
<br />
¿Y qué pasaría si este predicador incluso abogase porque los cristianos renunciasen a su lealtad hacia su país y se uniesen al Partido Comunista? ¿Y qué sucedería si el predicador, sujeto a arresto domiciliario, o estando en la cárcel, o abofeteado en público y sus escritos quemados, medio ahogado en un pozo de cieno, no solamente se negase tenazmente a retractarse ni una sola palabra de lo que hubiera dicho, sino que lo volviese a repetir? La verdad es que esta situación imaginaria se parece bastante a lo que nos cuenta el libro de Jeremías. Esto es exactamente lo que fue llamado a hacer Jeremías.<br />
<br />
Imagínese a sí mismo como ese predicador. Imagínese cómo se sentiría si nadie le escuchase y le persiguiesen por todas partes y si no pudiera usted hallar consuelo en el matrimonio porque los tiempos fueran demasiado difíciles y Dios le hubiera dicho a usted que debía permanecer soltero. Se sentiría usted abandonado y solo y hasta sus amigos le darían la espalda.<br />
<br />
Y si intentase usted abandonar y se negase a ser esa clase de predicador, se encontrase con que no le era posible abandonar, que la palabra de Dios consumiese sus huesos y se viese usted obligado a proclamar el mensaje tanto si quisiera como si no. Y a pesar del mensaje que le han pedido que proclame, el amor que siente usted hacia su país fuese sincero y profundo, al verlo rodeado por los enemigos, tomado por la fuerza y saqueado, y se sintiese usted abrumado por un profundo sufrimiento que se convirtiese en lamentaciones de dolor.<br />
<br />
Tal vez ahora entienda usted por qué Jeremías, de entre todos los profetas, fue sin duda alguna el más heroico. Isaías escribió más pasajes exaltados y posiblemente más exactos acerca de la venida del Mesías y la plenitud de su obra. Otros profetas hablaron con más exactitud con respecto a los acontecimientos futuros que habrían de cumplirse, pero Jeremías sobresale entre los profetas como un hombre heroico, de un valor intrépido. Durante muchos años tuvo que soportar esta clase de persecución en su vida sin poder abandonar. Ese es todo un récord, ¿no es cierto? Al leer este libro verá usted que fue realmente un hombre extraordinario.<br />
<br />
Jeremías vivió durante los últimos días de una nación en decadencia. Fue el último profeta de Judá, el reino del sur. Judá continuó después de que las diez tribus del norte fuesen llevadas cautivas bajo Asiria. (Isaías lo profetizó unos sesenta años antes de Jeremías.) Jeremías aparece hacia el final del reinado del último rey justo de Judá, el rey niño llamado Josías, que dirigió el último avivamiento que experimentó la nación antes de ser llevada cautiva. (Este avivamiento bajo el reinado de Josías fue un asunto bastante superficial; de hecho, el profeta Hilquias le había dicho que a pesar de que el pueblo le seguiría en su esfuerzo por reformar la nación y regresar a Dios, lo harían solamente porque le querían a él, pero no porque amasen a Dios.) Jeremías aparece, por lo tanto, a mediados del reinado del rey Josías y su ministerio nos lleva a lo largo del reinado del rey Joacaz, que solo ocupó el trono durante tres meses. A continuación lo ocupó el rey Joacim, que fue uno de los reyes más malvados de Judá, y el reinado de tres meses de duración de Joaquín, que fue capturado por Nabucodonosor y llevado cautivo a Babilonia. Y Jeremías estaba todavía vivo cuando ocupó el trono el último rey de Judá, llamado Sedequías, al final de cuyo reinado regresó Nabucodonosor, destruyendo totalmente la ciudad de Jerusalén y llevando a toda la nación cautiva a Babilonia.<br />
<br />
El ministerio de Jeremías abarca un período de cuarenta años, y durante todo este tiempo el profeta no vio ni una sola vez la más mínima señal de éxito en su ministerio. Su mensaje era de denuncia y reforma, y el pueblo nunca le obedeció. Los otros profetas vieron, en cierta medida, el impacto producido en la nación por su mensaje, pero no le sucedió así a Jeremías. Fue llamado a un ministerio de fracaso, a pesar de lo cual pudo seguir adelante durante cuarenta años y ser fiel a Dios, llevando a cabo sus propósitos: el dar testimonio frente a una nación en decadencia.<br />
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En toda la trama de la profecía completa se entrelazan dos factores muy importantes. Uno de ellos está relacionado con el destino de la nación y la otra tiene que ver con los sentimientos del profeta y ambas son instructivas.<br />
<br />
Para empezar, las profecías de Jeremías, que tienen que ver con la suerte que habrá de correr la nación, reflejan el conocido tema de todos los profetas. Jeremías le recuerda al pueblo que el principio del error en sus vidas ha sido que no se han tomado a Dios en serio, sino que han tomado sus palabras a la ligera. No prestaron demasiada atención a lo que él les dijo, haciendo lo que les parecía bien en su opinión en lugar de examinar su comportamiento a la luz de la revelación y la palabra de Dios.<br />
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Como leemos en los libros históricos, habían caído tan bajo durante los primeros días del reinado de Josías que hasta habían perdido el ejemplar que tenían de la ley. Por lo que sabemos, no había ya en la tierra de Judá nadie que tuviese acceso a la palabra de Dios, y el ejemplar que se encontraba en el templo, y que debería de haber estado en el lugar central de la adoración, se encontraba perdido en algún lugar de una habitación en la parte de atrás y solo lo encontraron accidentalmente y el haberlo descubierto sirvió para estimular el avivamiento dirigido por Josías.<br />
<br />
Eso nos da una idea de lo lejos que habían llegado, hasta perder el contacto con la palabra de Dios. Habían adoptado el peligroso principio de hacer lo que estaba bien en sus propios ojos. O al menos lo que creían que estaba bien. Son muchas las personas que hacen esto cuando saben que algo está mal a los ojos de Dios. Eso de por sí ya es malo, pero resulta igualmente peligroso juzgar por nosotros mismos lo que está bien porque no tenemos la habilidad necesaria para juzgar como es debido y eso era lo que estaba sucediendo en Israel.<br />
<br />
Como resultado de ello, adoptaron los valores de las personas mundanas que les rodeaban y acabaron adorando a los dioses de otras naciones. Esto provocó, como sucede siempre, una serie de altercados y luchas, con un nivel moral muy bajo y pervirtiendo la justicia. Establecieron alianzas militares con naciones impías que estaban alrededor de Israel y el país fue cayendo gradualmente cada vez más y más bajo en la escala moral.<br />
<br />
Fue precisamente a esta nación a la que fue Jeremías y el mensaje que le fue ordenado que proclamase fue uno de juicio: que la rebeldía nacional les conduciría a la ruina nacional. A lo largo de todo este libro encontramos estas profecías, que describen con exactitud la manera en que Dios estaba levantando a un pueblo terrible e impío, fiero y cruel, que barrería la tierra y destruiría todo cuanto hallase a su paso, mostrándose totalmente implacables, destruyendo las murallas y el templo, además de llevarse aquellas cosas que la nación valoraba e Israel sería llevada cautiva. Dios juzgó de este modo a Israel.<br />
<br />
Pero Jeremías también deja perfectamente claro a lo largo de todos estos pasajes que el juicio mediante el cual Dios juzga lo pronuncia con un corazón apesadumbrado y afligido y el profeta mira más allá de los 70 años de cautividad que anunció. (Más adelante, leyendo este mismo libro de Jeremías, el profeta Daniel se dio cuenta de que Dios había anunciado que la cautividad duraría exactamente 70 años. Así fue como Daniel supo que estaba llegando el fin del tiempo y podía esperar ver el restablecimiento de la nación y cómo ésta regresaban de nuevo a la tierra.) Jeremías ve más allá de la cautividad para contemplar la restauración del pueblo y, de esa manera tan particular que tienen de hacerlo los profetas, de repente su visión pasa de los acontecimientos inmediatos a los lejanos y luego a la reunificación de la nación a su tierra. Jeremías tiene una visión de los días en que comenzará el reinado del milenio cuando Israel, restaurada y bendecida, será llamado por Dios y se convertirá en el centro del mundo.<br />
<br />
A mirad del libro, en los capítulos del 30 al 33, encontramos una asombrosa y preciosa profecía, que fue escrita cuando Jeremías estaba en la mazmorra. Se encontraba en un profundo pozo de cieno, con el barro de varios centímetros de espesor y solo entraba desde arriba un tenue rayo de luz. En medio de esa desalentadora y deplorable circunstancia, el profeta fue guiado por el Espíritu de Dios a escribir esta fulgurante visión de los días en que Israel sería llamada de nuevo en los que Dios promete ser su Dios y caminar entre ellos, olvidándose de su pecado. A mitad del capítulo 31 nos encontramos con la gran promesa del nuevo pacto que será establecido con Israel.<br />
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Estas palabras las recoge el escritor de la epístola a los Hebreos (Heb. 8:8-12). Además el Señor mismo se refirió a esta misma profecía cuando se reunió con sus discípulos la noche antes de ser crucificado e instituyó la Santa Cena. Al coger la copa después del pan la elevó y les dijo: "porque esta es mi sangre del [nuevo] pacto. (Mat. 26:28) Se estaba refiriendo a los días de la profecía de Jeremías relacionada con el pacto que Dios establecería con su pueblo en aquel día lejano que aún había de venir.<br />
<br />
Ahora bien, en el sentido definitivo el cumplimiento de ese pacto se encuentra aún en un futuro distante. Dios lo está cumpliendo hoy entre los gentiles en la iglesia (que se compone tanto de judíos como de gentiles), pero el cumplimiento definitivo de la misma en cuanto a la nación de Israel permanece en el futuro, como anunció Jeremías:<br />
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    "He aquí vienen días, dice Jehová, en que haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No será como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos invalidaron, a pesar de ser yo su señor, dice Jehová. Porque éste será el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: pondré mi ley en su interior y la inscribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová., Pues todos ellos me conocerán desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque yo perdonaré su iniquidad y no me acordaré más de su pecado." (31:31-34)<br />
<br />
¡Qué imagen tan maravillosa es esa! Es el cumplimiento de la visión que le fue concedido tener a Jeremías, en el capítulo 18, cuando Dios le dijo que descendiese a la casa del alfarero. Ese es un extraño lugar para que vaya un profeta, pero fue allí donde le envió Dios.<br />
<br />
Al contemplar Jeremías al alfarero trabajando, le vio haciendo recipientes en su rueda y al dar vueltas la rueda el alfarero le iba dando forma a la vasija. Y mientras Jeremías lo estaba viendo, la vasija que estaba en la mano del alfarero se estropeó y se rompió. Entonces el alfarero cogió la vasija y una vez más unió el material formando un montón con la masa y dándole forma por segunda vez, haciendo la vasija como a él le gustaba.<br />
<br />
A lo largo de todo este libro encontrará usted ayudas visuales o lecciones objetivas. A los profetas se les da bien dar esta clase de lecciones y eso es justo lo que hace Jeremías. Esta es la gran lección objetiva de Dios sobre lo que hace con una vida destrozada. La toma y le vuelve a dar nuevamente forma, no según los fracasos y los disparatados sueños de la persona, sino de acuerdo con los deseos del alfarero, porque el alfarero tiene poder sobre el barro para darle la forma que él quiera. Jeremías habla acerca de una profecía de ruina, de devastación, de destrucción y de juicio, pero más allá de eso está la esperanza y la gloria de los días en los que Dios habrá de dar nueva forma a la vasija y esto es algo que se aplica no solo a una nación, sino a la persona de modo individual.<br />
<br />
Ahora bien, el segundo tema de Jeremías está relacionado con los sentimientos del profeta. Las honestas reacciones de Jeremías frente a las situaciones con las que se enfrenta encierran una gran lección para nosotros. Se dará usted cuenta de que tiene que luchar constantemente contra el desanimo. ¿Quién no tendría que hacerlo con semejante ministerio? No ve ni la más mínima señal de éxito y el sombrío espectro de la decepción y la depresión sigue sus pasos de cerca durante estos cuarenta años.<br />
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Una de las cosas más asombrosas acerca de este profeta es que cuando se encuentra en público, se muestra tan intrépido como un león. Le habla a los reyes, a los asesinos y a los capitanes que le amenazan enfurecidos, pero no muestra el más mínimo temor. Les mira fijamente a los ojos y transmite el mensaje de Dios acerca de la destrucción de ellos. Pero cuando se encuentra a solas, a solas con Dios, se siente dominado por el desaliento, la depresión, el resentimiento y la amargura y todo sale a la superficie. El profeta se vuelve a Dios y clama diciendo:<br />
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    "¿Por qué ha sido continuo mi dolor y mi herida incurable ha rehusado ser curada?"<br />
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Es decir, "este problema me persigue todo el tiempo, no desaparece nunca y nunca mejoran las cosas, no cesa y se niega a resolverse. Y luego le dice a Dios:<br />
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    "¿Serás para mí como torrente engañoso, como aguas de las que no se puede confiar?" (15:18)<br />
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O, como dice otra traducción:<br />
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    "¿serás para mi como un mentiroso, como aguas que fallan?"<br />
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Le está acusando a Dios de ser mentiroso y de no poder depender de él. Esas palabras son realmente fuertes ¿verdad? No hay duda de ello. ¿Son palabras sinceras? Absolutamente. Está expresando exactamente lo que siente y ha comenzado a preguntarse si el problema realmente consiste en que no se puedo uno fiar de Dios. Al echar un vistazo atrás a este relato, verá usted que lo que primeramente le preocupa al profeta es la persecución:<br />
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    "Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, visítame con tu favor y toma venganza de mis perseguidores." (15:15a)<br />
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Aquí tenemos el caso de un hombre que se ve acosado por dondequiera que va. No solamente padece persecución, sino que se burlan y le ridiculizan, despreciándole:<br />
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    "No sea yo arrebatado por la prolongación de tu ira. Tú sabes que por tu causa sufro la afrenta." (15:15b)<br />
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El tercer elemento de su problema es la soledad:<br />
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    "No me he sentado ni regocijado en compañía de los que se divierten. A causa de tu mano me he sentido solitario, porque me llenaste de indignación." (15:17)<br />
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¿No son estos generalmente los ingredientes del desanimo con el que nos enfrentamos nosotros? Sentimos que han abusado de nosotros y nos han perseguido. Sentimos que hemos intentado hacer lo correcto, pero todo el mundo o bien lo pasa por alto o vuelve para causarnos problemas. O se burlan de nosotros y ridiculizan y nos sentimos abrumados por la soledad y la depresión de espíritu. Nos sentimos incluso abandonados.<br />
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Puede que diga usted: "Ya sé lo que le pasa a este hombre. Es evidente que ha perdido su fe. La desobediencia, esa es la respuesta rápida y sencilla de lo que sin pensárnoslo dos veces acusamos a alguien que sufre de este modo, pero no es ese el caso de Jeremías, pues si se fija usted verá que está pidiendo en oración:<br />
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    "Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, visítame." (15:15)<br />
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Y se está alimentando de la palabra:<br />
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    "Fueron halladas tus palabras, y yo las comí. Tus palabras fueron para mí el gozo y la alegría de mi corazón, porque yo soy llamado por tu nombre, oh Jehová Dios de los Ejércitos." (15:16)<br />
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Está leyendo su Biblia y alimentándose de la palabra y está dando testimonio.<br />
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    "...tú sabes que por tu causa sufro afrenta. (15:15) Ha estado hablándoles acerca del Señor y está separado."<br />
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Veamos de nuevo lo que dice el versículo 17:<br />
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    "No me he sentado ni he regocijado en compañía de los que se divierten..."<br />
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No estamos hablando de un hombre cuya fe se ha enfriado. ¿Verdad? Porque estas son precisamente las cosas que tenemos que hacer cuando nos sentimos desanimados y deprimidos. Necesitamos orar y leer la Biblia, además de darle testimonio a otras personas y mantenernos alejados del demonio. ¿No es esa la respuesta? ¿No es esa la fórmula? Pero aquí tenemos a un hombre que está haciendo todas estas cosas a pesar de lo cual todavía sigue derrotado y desanimado. Entonces ¿cuál es el problema?<br />
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El problema consiste en que se ha olvidado de su llamamiento. Se ha olvidado de que Dios ha prometido estar con él, de modo que Dios vuelve a llamarle:<br />
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    "Por lo tanto, así ha dicho Jehová: --si tú vuelves, yo te restauraré..." (15:19)<br />
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Dios ofrece siempre, por medio de las Escrituras, la respuesta a un corazón que se ha desanimado. "Vuelve le dice Dios, "vuelve. Regresa al comienzo, a las cosas originales. Y él dice:<br />
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    "Si tú vuelves, yo te restauraré y estarás de pie delante de mí; y si separas lo precioso de lo vil, serás mi portavoz. ¡Que ellos se vuelvan a ti; pero tú no te vuelvas a ellos! Te pondré ante este pueblo como un muro fortificado de bronce. Lucharán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estaré contigo para salvarte y librarte, dice Jehová. Te libraré de la mano de los malos, y te rescataré de la mano de los tiranos." (15:19-21)<br />
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Eso fue lo que le dijo Dios al principio. Fíjese en el llamamiento de este hombre en el capítulo 1:<br />
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    "Vino a mí la palabra de Jehová, diciendo: Antes que yo te formase en el vientre, te conocí; y antes que salieses de la matriz, te consagré y te di por profeta a las naciones." (1:4-5)<br />
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Y Jeremías dijo:<br />
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    "¡Oh Señor Jehová! He aquí que no sé hablar, porque soy un muchacho. [Posiblemente tuviese unos diecisiete años cuando recibió este llamamiento.] Pero Jehová me dijo: --No digas: Soy un muchacho,; porque a todos a quienes yo te envié tú irás, y todo lo que te mande dirás. No tengas temor de ellos, porque yo estaré contigo para librarte, dice Jehová. Entonces Jehová extendió su mano y tocó mi boca. Y me dijo Jehová: --He aquí pongo mis palabras en tu boca. Mira, en este día te he constituido sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y desmenuzar, para arruinar y destruir, para edificar y plantar." (1:6-10)<br />
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Y cuando desde el fondo de la depresión y el desanimo, el profeta recibe el llamamiento de nuevo por la promesa de Dios, se le recuerda que Dios es superior a las circunstancias y que por muy deprimentes que parezcan, o por negativas que sean, el Dios que le ha llamado es el que le puede sacar adelante en medio de todo ello; siempre y cuando deje de depender de sí mismo y mire a Dios (como hizo Pedro al caminar sobre el agua) y comience a andar de nuevo.<br />
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Y por medio de la fortaleza que recibe, gracias a esta lección, continua con su ministerio, en medio de circunstancias que le desaniman, para ser finalmente llevado como prisionero a Egipto, donde murió. No ha quedado información acerca de su muerte, pero Jeremías fue fiel hasta el fin aprendiendo a andar conforme a la fortaleza del Señor su Dios. Y nos presenta esta maravillosa profecía de la gracia de Dios para restablecer las vidas y para tomar los espíritus destrozados, derribados, heridos y derrotados y convertirlos una vez más en vasijas que le complacen a él.<br />
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Oración<br />
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    Padre nuestro, gracias por el enorme estimulo que nos ofrece este gran profeta al contemplar la decadencia de nuestra propia nación y la derrota de tantas empresas que se han llevado a cabo en tu nombre. Somos testigo de la burla y el ridículo ante tu palabra y todo lo que se refiere a ti. Te pedimos que nos ayudes a que nos demos cuenta y recordemos que tú eres el Dios que abres y nadie cierra y cierras y nadie abre, que haces tu voluntad en las naciones, que estableces y que derrotas, que construyes y plantas, y que llevas a cabo tus propósitos. Ayúdanos a dejar de fijar los ojos en nosotros mismos y nuestras circunstancias para fijarnos en ti y en tus grandes propósitos y para que seamos fuertes en ti y tu poder. Lo pedimos en tu nombre, amen.<br />
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Créditos: <a href="http://www.raystedman.org" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">www.raystedman.org</a>]]></content:encoded>
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