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		<title><![CDATA[Foro de la Biblia - Cristología]]></title>
		<link>https://www.forodelabiblia.net/</link>
		<description><![CDATA[Foro de la Biblia - https://www.forodelabiblia.net]]></description>
		<pubDate>Thu, 30 Apr 2026 03:46:35 +0000</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Sermón del Monte]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-3208.html</link>
			<pubDate>Sun, 26 Jan 2020 21:47:10 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-3208.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El Sermón del Monte</span><br />
por: Cheryl L. Hauer.<br />
<br />
El Sermón del Monte es una hermosa porción poética y didáctica de la Escritura que se encuentra en el Evangelio de Mateo. Mientras investigaba el tema, me sorprendí al encontrar la variedad de formas en que maestros bíblicos y apologetas cristianos describen este sermón de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>). Se le ha llamado el Concepto de Justicia de Cristo, la Meta en la Vida, la Vida Cristiana Ideal y la Constitución del Cristianismo. A.W. Tozer lo describió como un conjunto de “marcadores en el camino hacia pastos más verdes,” y Chuck Smith lo calificó como el “Manifiesto Cristiano.” Aunque tienen razón en que el Sermón del Monte es fundamental para la fe cristiana, la mayoría de estos líderes cristianos opinan que Jesús proclamó una <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">nueva</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">orden</span>, algo que reemplaza la ley mosaica y libera a sus adherentes de la “esclavitud del legalismo del Antiguo Testamento.” Incluso, algunos han dicho que, por medio de este sermón, Jesús convirtió la ley desde una experiencia “negativa” a una “positiva.” Otros lamentablemente creen que es la presentación de un “nuevo conjunto de ideales que se centran en el amor y la humildad en lugar de la exigencia y obligación.”<br />
<br />
Es importante recordar que los que escuchaban a Jesús eran judíos del primer siglo, parte de una comunidad cuyas vidas habían sido moldeadas por una poderosa fuerza viviente llamada judaísmo de más de mil años. A través de la Palabra oral y escrita de Dios, la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> y los profetas, habían sido instruidos, condenados y alentados. Esa Palabra dejó ver claramente que cualquiera que llegase en nombre de Dios, alegadamente hablando por Él, sólo podía ser autenticado por su amor y respeto hacia la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>. El Sermón del Monte no presenta una nueva ley, sino más bien una interpretación precisa de las Escrituras que eran tan familiares a los oyentes como los relatos que extrajo de la vida diaria para brindar claridad a Su mensaje. Temas como Salomón en su esplendor, la sal, la luz, ladrones y ciudades ubicadas sobre una colina eran ilustraciones que dieron vida a Sus palabras. Dado que era un perito expositor, los fortaleció con más comprensión y aplicación para poder vivir una vida más profunda que cualquier otro rabino. Su amor por la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> fue evidente en cada palabra, y Su intención era mostrar a los hijos de Israel, y a futuras generaciones de creyentes en la Biblia, sobre cómo debería ser la vida en el Reino.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Que Venga el Reino de Dios</span></span><br />
<br />
Al leer este sermón, muchos cristianos creen que cuando Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) hablaba sobre el Reino de Dios, se estaba refiriendo a un reino en el futuro, uno que anhelamos hoy día pero que se realizará sólo cuando Él regrese. El Reino de los Cielos, otra frase que usaba a menudo, es concebido como ese lugar más allá de las nubes. Pero para los oyentes originales, Sus palabras tenían un significado diferente. El Reino de Dios y el Reino de los Cielos eran referencias sinónimas, frecuentemente usadas para expresar una realidad en la actualidad. Un reino se define por la presencia de un rey, y el judaísmo enseñaba que el Reino de Dios era verdadero y estaba presente dondequiera que Su pueblo viviese bajo Su mandato. Donde se encuentre el Rey, donde se reconozca Su gobierno, allí está el Reino.<br />
Dentro de ese Reino, la vida sería especial. Cada individuo sería un reflejo de lo divino, y la presencia de Dios infundiría Su amor, misericordia y bondad a la comunidad. La vida del Reino incluiría el espíritu de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> (Gen. – Deut.), no sólo la letra, y el Reino se extendería más allá de las fronteras de Israel para incluir a las naciones. En Mateo 5, Jesús comenzó Su primer discurso con ocho bendiciones simples pero profundas, cada una con sus raíces en la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Las Bienaventuranzas</span></span><br />
<br />
Mateo 5 comienza diciendo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Cuando Jesús vio a las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, Sus discípulos se acercaron a Él. Y abriendo Su boca, les enseñaba, diciendo…”</span> (vs. 1-2). Lo que leemos luego fue uno de los sermones más importantes jamás predicados. La mayoría de los estudiosos creen que la subida de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) a la montaña en realidad tenía dos propósitos. Primeramente, le permitió tiempo a solas con Sus discípulos para enfatizar la importancia de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> y de inculcarles la belleza y la necesidad del “espíritu de la ley.” Dijo que su justicia tendría que exceder a la de los escribas y fariseos para que entrasen al Reino de los Cielos y para enseñar a otros a hacer lo mismo. El sobre-énfasis de los fariseos en lo externo era lo que evitaba que la gente experimentara la verdadera vida del Reino. Aunque las palabras de Jesús serían como dagas en el corazón de algunos fariseos, serían un bálsamo para las masas.<br />
<br />
Esa subida a la montaña también ayudó a reforzar en las mentes de las multitudes y los discípulos la conexión que tenía Jesús con la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>. Así como Moisés subió a la montaña y trajo los Diez Mandamientos a los Hijos de Israel, Jesús también subió a la montaña y enseñó la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> con un poder nunca antes visto. Estaban asombrados, no porque Jesús hablara de una nueva teología, sino por quién era, y por la simplicidad y autoridad con la que hablaba.<br />
<br />
Gran parte del Sermón del Monte, pero particularmente las Bienaventuranzas, podrían identificarse como literatura de sabiduría según la tradición de los autores del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span> (Antiguo Testamento). Los libros de Proverbios, Salmos y algunos proféticos fueron escritos en una forma poética, típica de la literatura semítica de la época, y Mateo claramente sigue ese mismo patrón. Su uso del paralelismo también es típico de la poesía hebrea, al igual que su uso de imágenes mentales e imágenes poéticas. Ya sea que Mateo citó a Jesús literalmente o eligió usar esa herramienta literaria mientras redactaba las palabras de Jesús, Mateo fortaleció aún más la conexión entre Jesús y la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Iglesia de las Bienaventuranzas</span></span><br />
<br />
El término “bienaventuranza” no aparece en la Biblia, sino que se deriva de la palabra latina <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">beatus</span>, palabra que significa bendito, feliz o afortunado. Cada uno de los versículos en Mateo 5 comienza con su equivalente griego, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">makarios</span>. Sin embargo, no sabemos la palabra que se usaría en el idioma original. Existen muchos versos en el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span> con una frase parecida: bendito seas tú, bendito sea él, bendito sean ellos, etc. Tales declaraciones se pueden encontrar en muchos salmos, así como en Proverbios 8:32, Isaías 32:20 y Daniel 12:12. La palabra hebrea para bendición es <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ashreí,</span> y el verbo está implícito. La mayoría de los estudiosos están de acuerdo en que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ashreí</span> es difícil de traducir a otros idiomas. Se utiliza para expresar felicidad y alegría, viniendo de una raíz que significa caminar rectamente en gozo. Con el verbo eliminado, una traducción al español de “bienaventurado” se podría expresar mejor como: “¡Oh, el gozo de…!”<br />
<br />
Sin embargo, incluso eso es difícil de entender, por lo que se ofrece el siguiente ejemplo: Imagínese por un momento el dolor y el temor que embargaban el corazón de Abraham mientras viajaba al Monte Moriah con su amado hijo Isaac, sabiendo que le esperaba la muerte a su hijo, muerte que él, Abraham, sería responsable de infligir. ¡Ahora imagínese la euforia desenfrenada, el alivio, la alegría y el gozo que llenó su corazón cuando Dios intervino y evitó que matara a su hijo!<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¡Oh, el Gozo de…!</span></span><br />
<br />
Sentado con Sus discípulos en la ladera de una montaña en Galilea, Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) comenzó Su proclamación sobre el Reino de los Cielos hablando sobre los “pobres en espíritu,” frase conocida por referirse a los humildes. La palabra traducida como pobre se deriva de una raíz que significa agacharse como un mendigo indefenso. Aquellos que son pobres en espíritu están dolorosamente conscientes de su abrumadora necesidad de Dios, además de su propia impotencia e insuficiencia. Al igual que el apóstol Pablo, están conscientes de que sólo en su debilidad podrán ser fuertes. Este tema se puede encontrar por toda la Escritura y es el centro del Sermón del Monte.<br />
<br />
“¡[Oh, el gozo de] <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos</span>!<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">”</span> (Mat. 5:3).<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: ‘Yo habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos’”</span> (Isa. 57:15).<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Mar de Galilea</span></span><br />
<br />
Mateo 5:4 también habla de aquellos que tienen el corazón quebrantado, quienes lloran o se lamentan por una catástrofe, una pérdida o incluso por el pecado, ya sea el suyo o de su nación. Al igual que la primera bienaventuranza, el doliente es pobre en espíritu, consciente de su necesidad de Dios como su única fuente de consuelo verdadero.<br />
<br />
“¡[Oh, el gozo de] <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">los que lloran, pues ellos serán consolados!”</span> (Mat. 5:4).<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“…Para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran, para conceder que a los que lloran en Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido” </span>(Isa.61:2–3a).<br />
<br />
La tercera bienaventuranza también se trata de la humildad. Nos dice que los mansos heredarán la tierra, una cita directa del Salmo 37:11. La palabra hebrea allí es <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">anav</span>, y significa la persona humilde y sencilla, e incluso pobre. Es la misma palabra que se usa de Moisés en Números 12:3, donde se nos dice que él era muy humilde, más que todos los hombres en la tierra.<br />
<br />
““¡[Oh, el gozo de] <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">los humildes, pues ellos heredarán la tierra!”</span> (Mat. 5:5).<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Pero los humildes poseerán la tierra y se deleitarán en abundante prosperidad” </span>(Sal. 37:11).<br />
<br />
La declaración de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) en Mateo 5:6, donde dice que aquellos que tienen hambre y sed de justicia serán satisfechos, encuentra su contraparte en el Salmo 42:2. Las próximas cuatro bienaventuranzas (vs. 7-10) también reflejan las verdades del Reino expresadas en el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span>: los misericordiosos recibirán misericordia (Sal. 18:25); los limpios de corazón recibirán la bendición de Dios (Sal. 24:4-5); los ojos del Señor están sobre los pacificadores (Sal. 34:8-15); y los perseguidos por causa de la justicia recibirán vida, justicia y honor (Prov. 21:21).<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Vida en el Reino</span></span><br />
<br />
En este primero de varios discursos de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) durante Su ministerio, aprovechó cada oportunidad para establecerse como un amante del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span>. El sermón entero contiene citas directas de lo que algunos llaman el “Antiguo Testamento” y alusiones a esas enseñanzas. Según la redacción en los evangelios sobre Su ministerio, Jesús citó el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span> 78 veces, la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> 26 veces y los Salmos 11 veces. No cabe duda de que cumplió el requisito de un profeta genuino que hablaría por Dios, como se establece en Deuteronomio 13:1-5.<br />
Sin embargo, Su propósito principal era crear un cuadro vivo y convincente sobre cómo es la vida verdadera en el Reino, atrayendo a Sus oyentes hacia la comunidad de los redimidos. Algunos han sugerido que las Bienaventuranzas son negativas en contenido y glorifican el sufrimiento. ¡Nada podría estar más lejos de la verdad! El enfoque no está en el problema que enfrenta una persona sino en la recompensa que se le otorgará. Jesús tampoco estaba hablando sobre cierto tipo de personas, por ejemplo, los que lloran aparte de los que son pobres en espíritu, aparte de los que son mansos, etc. Él presenta una lista de características que deben poseer todos los que quieran ser ciudadanos del Reino de los Cielos.<br />
<br />
Las Bienaventuranzas pintan una imagen de un Reino construido sobre el amor desinteresado, la humildad y el genuino amor fraternal hacia toda la humanidad. Estos pocos versos describen una actitud del corazón que obliga al creyente a mantener una conducta propia del Reino. Es perpetuamente significativo, tan importante para usted y para mí, como para esas multitudes en la ladera montañosa del antiguo Israel. A través de las Bienaventuranzas, Jesús nos insta a emular las características que Él y el Padre poseen, y promete que aquellos que lo hagan serán bendecidos por toda la eternidad. ¡Oh, qué alegría!]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El Sermón del Monte</span><br />
por: Cheryl L. Hauer.<br />
<br />
El Sermón del Monte es una hermosa porción poética y didáctica de la Escritura que se encuentra en el Evangelio de Mateo. Mientras investigaba el tema, me sorprendí al encontrar la variedad de formas en que maestros bíblicos y apologetas cristianos describen este sermón de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>). Se le ha llamado el Concepto de Justicia de Cristo, la Meta en la Vida, la Vida Cristiana Ideal y la Constitución del Cristianismo. A.W. Tozer lo describió como un conjunto de “marcadores en el camino hacia pastos más verdes,” y Chuck Smith lo calificó como el “Manifiesto Cristiano.” Aunque tienen razón en que el Sermón del Monte es fundamental para la fe cristiana, la mayoría de estos líderes cristianos opinan que Jesús proclamó una <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">nueva</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">orden</span>, algo que reemplaza la ley mosaica y libera a sus adherentes de la “esclavitud del legalismo del Antiguo Testamento.” Incluso, algunos han dicho que, por medio de este sermón, Jesús convirtió la ley desde una experiencia “negativa” a una “positiva.” Otros lamentablemente creen que es la presentación de un “nuevo conjunto de ideales que se centran en el amor y la humildad en lugar de la exigencia y obligación.”<br />
<br />
Es importante recordar que los que escuchaban a Jesús eran judíos del primer siglo, parte de una comunidad cuyas vidas habían sido moldeadas por una poderosa fuerza viviente llamada judaísmo de más de mil años. A través de la Palabra oral y escrita de Dios, la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> y los profetas, habían sido instruidos, condenados y alentados. Esa Palabra dejó ver claramente que cualquiera que llegase en nombre de Dios, alegadamente hablando por Él, sólo podía ser autenticado por su amor y respeto hacia la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>. El Sermón del Monte no presenta una nueva ley, sino más bien una interpretación precisa de las Escrituras que eran tan familiares a los oyentes como los relatos que extrajo de la vida diaria para brindar claridad a Su mensaje. Temas como Salomón en su esplendor, la sal, la luz, ladrones y ciudades ubicadas sobre una colina eran ilustraciones que dieron vida a Sus palabras. Dado que era un perito expositor, los fortaleció con más comprensión y aplicación para poder vivir una vida más profunda que cualquier otro rabino. Su amor por la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> fue evidente en cada palabra, y Su intención era mostrar a los hijos de Israel, y a futuras generaciones de creyentes en la Biblia, sobre cómo debería ser la vida en el Reino.<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Que Venga el Reino de Dios</span></span><br />
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Al leer este sermón, muchos cristianos creen que cuando Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) hablaba sobre el Reino de Dios, se estaba refiriendo a un reino en el futuro, uno que anhelamos hoy día pero que se realizará sólo cuando Él regrese. El Reino de los Cielos, otra frase que usaba a menudo, es concebido como ese lugar más allá de las nubes. Pero para los oyentes originales, Sus palabras tenían un significado diferente. El Reino de Dios y el Reino de los Cielos eran referencias sinónimas, frecuentemente usadas para expresar una realidad en la actualidad. Un reino se define por la presencia de un rey, y el judaísmo enseñaba que el Reino de Dios era verdadero y estaba presente dondequiera que Su pueblo viviese bajo Su mandato. Donde se encuentre el Rey, donde se reconozca Su gobierno, allí está el Reino.<br />
Dentro de ese Reino, la vida sería especial. Cada individuo sería un reflejo de lo divino, y la presencia de Dios infundiría Su amor, misericordia y bondad a la comunidad. La vida del Reino incluiría el espíritu de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> (Gen. – Deut.), no sólo la letra, y el Reino se extendería más allá de las fronteras de Israel para incluir a las naciones. En Mateo 5, Jesús comenzó Su primer discurso con ocho bendiciones simples pero profundas, cada una con sus raíces en la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>.<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Las Bienaventuranzas</span></span><br />
<br />
Mateo 5 comienza diciendo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Cuando Jesús vio a las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, Sus discípulos se acercaron a Él. Y abriendo Su boca, les enseñaba, diciendo…”</span> (vs. 1-2). Lo que leemos luego fue uno de los sermones más importantes jamás predicados. La mayoría de los estudiosos creen que la subida de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) a la montaña en realidad tenía dos propósitos. Primeramente, le permitió tiempo a solas con Sus discípulos para enfatizar la importancia de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> y de inculcarles la belleza y la necesidad del “espíritu de la ley.” Dijo que su justicia tendría que exceder a la de los escribas y fariseos para que entrasen al Reino de los Cielos y para enseñar a otros a hacer lo mismo. El sobre-énfasis de los fariseos en lo externo era lo que evitaba que la gente experimentara la verdadera vida del Reino. Aunque las palabras de Jesús serían como dagas en el corazón de algunos fariseos, serían un bálsamo para las masas.<br />
<br />
Esa subida a la montaña también ayudó a reforzar en las mentes de las multitudes y los discípulos la conexión que tenía Jesús con la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>. Así como Moisés subió a la montaña y trajo los Diez Mandamientos a los Hijos de Israel, Jesús también subió a la montaña y enseñó la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> con un poder nunca antes visto. Estaban asombrados, no porque Jesús hablara de una nueva teología, sino por quién era, y por la simplicidad y autoridad con la que hablaba.<br />
<br />
Gran parte del Sermón del Monte, pero particularmente las Bienaventuranzas, podrían identificarse como literatura de sabiduría según la tradición de los autores del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span> (Antiguo Testamento). Los libros de Proverbios, Salmos y algunos proféticos fueron escritos en una forma poética, típica de la literatura semítica de la época, y Mateo claramente sigue ese mismo patrón. Su uso del paralelismo también es típico de la poesía hebrea, al igual que su uso de imágenes mentales e imágenes poéticas. Ya sea que Mateo citó a Jesús literalmente o eligió usar esa herramienta literaria mientras redactaba las palabras de Jesús, Mateo fortaleció aún más la conexión entre Jesús y la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span>.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La Iglesia de las Bienaventuranzas</span></span><br />
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El término “bienaventuranza” no aparece en la Biblia, sino que se deriva de la palabra latina <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">beatus</span>, palabra que significa bendito, feliz o afortunado. Cada uno de los versículos en Mateo 5 comienza con su equivalente griego, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">makarios</span>. Sin embargo, no sabemos la palabra que se usaría en el idioma original. Existen muchos versos en el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span> con una frase parecida: bendito seas tú, bendito sea él, bendito sean ellos, etc. Tales declaraciones se pueden encontrar en muchos salmos, así como en Proverbios 8:32, Isaías 32:20 y Daniel 12:12. La palabra hebrea para bendición es <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ashreí,</span> y el verbo está implícito. La mayoría de los estudiosos están de acuerdo en que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ashreí</span> es difícil de traducir a otros idiomas. Se utiliza para expresar felicidad y alegría, viniendo de una raíz que significa caminar rectamente en gozo. Con el verbo eliminado, una traducción al español de “bienaventurado” se podría expresar mejor como: “¡Oh, el gozo de…!”<br />
<br />
Sin embargo, incluso eso es difícil de entender, por lo que se ofrece el siguiente ejemplo: Imagínese por un momento el dolor y el temor que embargaban el corazón de Abraham mientras viajaba al Monte Moriah con su amado hijo Isaac, sabiendo que le esperaba la muerte a su hijo, muerte que él, Abraham, sería responsable de infligir. ¡Ahora imagínese la euforia desenfrenada, el alivio, la alegría y el gozo que llenó su corazón cuando Dios intervino y evitó que matara a su hijo!<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¡Oh, el Gozo de…!</span></span><br />
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Sentado con Sus discípulos en la ladera de una montaña en Galilea, Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) comenzó Su proclamación sobre el Reino de los Cielos hablando sobre los “pobres en espíritu,” frase conocida por referirse a los humildes. La palabra traducida como pobre se deriva de una raíz que significa agacharse como un mendigo indefenso. Aquellos que son pobres en espíritu están dolorosamente conscientes de su abrumadora necesidad de Dios, además de su propia impotencia e insuficiencia. Al igual que el apóstol Pablo, están conscientes de que sólo en su debilidad podrán ser fuertes. Este tema se puede encontrar por toda la Escritura y es el centro del Sermón del Monte.<br />
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“¡[Oh, el gozo de] <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos</span>!<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">”</span> (Mat. 5:3).<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: ‘Yo habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos’”</span> (Isa. 57:15).<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Mar de Galilea</span></span><br />
<br />
Mateo 5:4 también habla de aquellos que tienen el corazón quebrantado, quienes lloran o se lamentan por una catástrofe, una pérdida o incluso por el pecado, ya sea el suyo o de su nación. Al igual que la primera bienaventuranza, el doliente es pobre en espíritu, consciente de su necesidad de Dios como su única fuente de consuelo verdadero.<br />
<br />
“¡[Oh, el gozo de] <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">los que lloran, pues ellos serán consolados!”</span> (Mat. 5:4).<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“…Para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran, para conceder que a los que lloran en Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido” </span>(Isa.61:2–3a).<br />
<br />
La tercera bienaventuranza también se trata de la humildad. Nos dice que los mansos heredarán la tierra, una cita directa del Salmo 37:11. La palabra hebrea allí es <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">anav</span>, y significa la persona humilde y sencilla, e incluso pobre. Es la misma palabra que se usa de Moisés en Números 12:3, donde se nos dice que él era muy humilde, más que todos los hombres en la tierra.<br />
<br />
““¡[Oh, el gozo de] <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">los humildes, pues ellos heredarán la tierra!”</span> (Mat. 5:5).<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Pero los humildes poseerán la tierra y se deleitarán en abundante prosperidad” </span>(Sal. 37:11).<br />
<br />
La declaración de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) en Mateo 5:6, donde dice que aquellos que tienen hambre y sed de justicia serán satisfechos, encuentra su contraparte en el Salmo 42:2. Las próximas cuatro bienaventuranzas (vs. 7-10) también reflejan las verdades del Reino expresadas en el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span>: los misericordiosos recibirán misericordia (Sal. 18:25); los limpios de corazón recibirán la bendición de Dios (Sal. 24:4-5); los ojos del Señor están sobre los pacificadores (Sal. 34:8-15); y los perseguidos por causa de la justicia recibirán vida, justicia y honor (Prov. 21:21).<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Vida en el Reino</span></span><br />
<br />
En este primero de varios discursos de Jesús (<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yeshúa</span>) durante Su ministerio, aprovechó cada oportunidad para establecerse como un amante del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span>. El sermón entero contiene citas directas de lo que algunos llaman el “Antiguo Testamento” y alusiones a esas enseñanzas. Según la redacción en los evangelios sobre Su ministerio, Jesús citó el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tanaj</span> 78 veces, la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Torá</span> 26 veces y los Salmos 11 veces. No cabe duda de que cumplió el requisito de un profeta genuino que hablaría por Dios, como se establece en Deuteronomio 13:1-5.<br />
Sin embargo, Su propósito principal era crear un cuadro vivo y convincente sobre cómo es la vida verdadera en el Reino, atrayendo a Sus oyentes hacia la comunidad de los redimidos. Algunos han sugerido que las Bienaventuranzas son negativas en contenido y glorifican el sufrimiento. ¡Nada podría estar más lejos de la verdad! El enfoque no está en el problema que enfrenta una persona sino en la recompensa que se le otorgará. Jesús tampoco estaba hablando sobre cierto tipo de personas, por ejemplo, los que lloran aparte de los que son pobres en espíritu, aparte de los que son mansos, etc. Él presenta una lista de características que deben poseer todos los que quieran ser ciudadanos del Reino de los Cielos.<br />
<br />
Las Bienaventuranzas pintan una imagen de un Reino construido sobre el amor desinteresado, la humildad y el genuino amor fraternal hacia toda la humanidad. Estos pocos versos describen una actitud del corazón que obliga al creyente a mantener una conducta propia del Reino. Es perpetuamente significativo, tan importante para usted y para mí, como para esas multitudes en la ladera montañosa del antiguo Israel. A través de las Bienaventuranzas, Jesús nos insta a emular las características que Él y el Padre poseen, y promete que aquellos que lo hagan serán bendecidos por toda la eternidad. ¡Oh, qué alegría!]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL FALSO VIERNES SANTO]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2563.html</link>
			<pubDate>Wed, 21 Mar 2018 10:32:36 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=33229">Cafiolo</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2563.html</guid>
			<description><![CDATA[Evidencia de que Jesús no murió el viernes, como nos enseñaron<br />
<br />
<a href="https://www.youtube.com/watch?v=KrXIZsxIVh8&amp;t=45s" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://www.youtube.com/watch?v=KrXIZsxIVh8&amp;t=45s</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Evidencia de que Jesús no murió el viernes, como nos enseñaron<br />
<br />
<a href="https://www.youtube.com/watch?v=KrXIZsxIVh8&amp;t=45s" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://www.youtube.com/watch?v=KrXIZsxIVh8&amp;t=45s</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL MISTERIO DE LA PIEDAD]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2175.html</link>
			<pubDate>Fri, 23 Dec 2016 21:34:34 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=700">Edison</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2175.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> <a href="http://www.miconcordancia.com/biblia.php?w_tbl=tbl_capitulos&amp;Libro=54&amp;Capitulos=3" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #8d0000;" class="mycode_color">1 Timoteo 3:16</span></a> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">E indiscutiblemente, grande es el </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">MISTERIO DE LA PIEDAD</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">: </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dios fue manifestado en carne, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Justificado en el Espíritu, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Visto de los ángeles, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Predicado a los gentiles, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Creído en el mundo, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Recibido arriba en gloria. </span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><a href="http://www.miconcordancia.com/biblia.php?w_tbl=tbl_capitulos&amp;Libro=43&amp;Capitulos=1" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #125798;" class="mycode_color">Juan 1:14</span></a> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Y aquel </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">VERBO FUE HECHO CARNE</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. </span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿PARTICIPÓ MARÍA EN LA ENCARNACIÓN DE JESÚS?</span></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> <a href="http://www.miconcordancia.com/biblia.php?w_tbl=tbl_capitulos&amp;Libro=54&amp;Capitulos=3" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #8d0000;" class="mycode_color">1 Timoteo 3:16</span></a> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">E indiscutiblemente, grande es el </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">MISTERIO DE LA PIEDAD</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">: </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dios fue manifestado en carne, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Justificado en el Espíritu, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Visto de los ángeles, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Predicado a los gentiles, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Creído en el mundo, </span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Recibido arriba en gloria. </span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><a href="http://www.miconcordancia.com/biblia.php?w_tbl=tbl_capitulos&amp;Libro=43&amp;Capitulos=1" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #125798;" class="mycode_color">Juan 1:14</span></a> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Y aquel </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">VERBO FUE HECHO CARNE</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. </span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿PARTICIPÓ MARÍA EN LA ENCARNACIÓN DE JESÚS?</span></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tu eres el Cristo]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2071.html</link>
			<pubDate>Sat, 27 Aug 2016 14:15:58 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2071.html</guid>
			<description><![CDATA[Dice la palbra de Dios:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 16:13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.</span><br />
 <br />
Hay un viejo dicho que reza: “Texto fuera de contexto, es pretexto” y es muy cierto, así que para analizar lo que la palabra de Dios dice, debemos contextualizar cualquier versículo para entender bien a lo que se refiere.<br />
 <br />
El pasaje nos narra que el Señor Jesucristo venía con sus discípulos caminando de Filipo y les hizo dos preguntas y que al analizarlas juntas, podemos notar claramente que el Señor intenta mostrarles, por medio de su respuesta quién es él mismo y cuya respuesta es trascendental en la vida de sus discípulos, pero también es importantísima para nosotros, toda la raza humana en general.<br />
 <br />
La primera pregunta fue: v.13) “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?”<br />
La segunda fue: v.15) “¿Quién decís que soy yo?<br />
 <br />
Con estas dos preguntas, debemos preguntarnos ¿Qué intenta hacer el Señor aquí? La respuesta no es otra que mostrarles quién es el Hijo del Hombre.<br />
 <br />
¿Qué es el Hijo del hombre? El Hijo del Hombre, también es una manera de llamar al Cristo el Ungido, el Rey Eterno de Israel esperado, anunciado por los profetas del antiguo testamento, el profeta anunciado por Moisés (Deut. 18: 18, 19), el Mesías cuyo propósito era liberar y perdonar sus pecados.<br />
 <br />
A la primera pregunta, algunos contestaron sin duda alguna de manera equivocada, porque el Hijo del Hombre no fue Juan  el Bautista, ni el profeta Elías, ni Jeremías, ni ninguno de los profetas.<br />
 <br />
La segunda pregunta fue directa, el Señor quería que vieran que el Hijo del Hombre, era él mismo, por eso la respuesta de Pedro tiene vital importancia no tanto por saber la respuesta, sino por quién se la reveló.<br />
 <br />
Hoy muchos saben, porque se los han enseñado, que Jesús es Dios hecho hombre; qué Jesús es el Cristo el Hijo del Dios viviente o el Hijo del Hombre, pero lo importante es quién les ha iluminado el entendimiento para que puedan decir con plena convicción y seguridad, sin ninguna duda qué Jesús es el Hijo del Hombre.<br />
 <br />
El verso 17, nos muestra que quién le reveló esa verdad a Simón, hijo de Jonás, fue Dios mismo y cuando dice hijo de Jonás, que era una expresión natural en aquella época para situarlo en la familia a la que pertenecía dentro de la nación hebrea, lo señala claramente como un hombre natural como tú o como yo, que vino de manera natural de hombre y mujer. Pero éste Hijo del Hombre, vino de manera sobrenatural de Dios, quién fue engendrado sobrenaturalmente por medio del Espíritu Santo en María, para adquirir su naturaleza humana, pero sin pecado.<br />
 <br />
La convicción de fe de Pedro, no viene de ver las señales y prodigios que el Señor hacía y dicho sea de paso, porque aunque muchos fueron testigos presenciales de las señales prodigiosas, no fueron suficientes para verlo como el Cristo; aunque habían escuchado su mensaje, no le veían como el Mesías, muchos lo veían como uno más de los profetas que antes habían venido. Más interesante aún, que muchos que lo vieron obrar maravillas y escucharon su mensaje, fueron los mismos que gritaban a Pilato “¡Crucifícale! ¡Crucifícale!” Mostrando así, lo que pensaban de él y que aunque antes lo veían como maestro y también como profeta, ahora no sólo no lo ven así, sino alguien digo de muerte, alguien despreciable.<br />
 <br />
Quién le reveló a Pedro que Jesús es el Hijo del Hombre, fue el mismísimo Espíritu del Padre en el corazón de Pedro para que pudiese identificarlo como el Cristo, Jesús cuya presencia cumplía las profecías de Moisés, Jeremías, Isaías y otros profetas.<br />
 <br />
El verso 18 ahora luce más claro cuando le dice a Pedro:<br />
 <br />
“Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás…” Dichoso eres Simón, La razón de su dicha es clara… “quién te reveló esa verdad no fue ninguna persona humana, sino mí Padre” Y luego le puso Pedro o Cefas, que significa “piedrecilla”, una que es fácilmente movible, débil, sin peso, falibel y con un juego de palabras continua diciéndole “…y sobre esta roca edificaré mi iglesia”. ¿Cuál Roca? ¿La piedrecilla? O ¿La fe que surge de la revelación del Padre en el corazón de Pedro que Jesús es el Señor, Cristo, Hijo de Hombre?<br />
 <br />
¿Quién es la roca? ¿Pedro o Jesús?<br />
 <br />
Si piensas que Pedro, él se descarta a sí mismo, mira como dice:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hechos 4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.</span><br />
 <br />
Los sacerdotes religiosos que deberían haber aceptado al Señor como el Mesías, fue rechazado y con ello, rechazaron su Mesías, la roca donde todo descansa.<br />
 <br />
Las piedra eran usadas como cimiento para edificar construcciones, se colocaban en el ángulo donde toda la construcción que se quiere edificar descansa y de manera ilustrativa, tanto el Señor como Pedro, la usan para mostrar el cimiento en donde será edificada la iglesia del Señor. La debilidad de Pedro, como la tuya y la mía, por ser hombre falible, como tú y como yo, está claramente demostrada 5 versículos adelante del verso 18, es decir en el verso 23, pues el Señor les dice claramente que va a ser entregado para ser crucificado, pero Pedro, inconsciente de lo que hace, lo quiere convencer de que no se deje atrapar para ser crucificado y el Señor le dice palabras que contrastan mucho de lo que le dijo antes:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.</span><br />
 <br />
Y no sólo eso sino que, después que sabe va a ser crucificado y surge la persecución, lo niega tres veces, mostrando su falibilidad y debilidad, como la tuya y la mía.<br />
 <br />
La palabra de Dios dice:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.</span><br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:46  Viva Jehová, y bendita sea mi roca, </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Y enaltecido sea el Dios de mi salvación;</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 19:14  Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.  </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 31:3  Porque tú eres mi roca y mi castillo; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 62:2  El solamente es mi roca y mi salvación; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Es mi refugio, no resbalaré mucho.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
Es claro entonces quién es la roca.<br />
 <br />
“… las puertas del Hades, no prevalecerán contra ella…” significa que todo aquel que obtenga esta verdad, de que el Señor es la roca, forma parte de su iglesia la cual no podrá ser sujeta por el Hades o también llamado infierno. Toda la humanidad está bajo pecado y condenada al infierno, pero sólo aquellos que vean en Jesús al Cristo el Salvador y Señor de sus vidas, serán salvos<br />
 <br />
 Pero además, continúa diciéndole a Pedro:<br />
 <br />
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.<br />
 <br />
¿Cuál es la llave de los cielos?<br />
 <br />
El santo evangelio del Señor.<br />
 <br />
¿Qué es el evangelio del Señor?<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 Corintios 15:1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
¿Lo crees? Si lo crees, si crees que el Señor es el Cristo y que por medio de su muerte pagó tu deuda o pecado, eres atado en la tierra y en el cielo, como parte de la iglesia del Señor; si lo crees, eres desatado de la muerte, del destino eterno de condenación y de la influencia del dios de este siglo Satanás, en la tierra y en el cielo. Porque mira lo que hizo la roca de salvación, el Señor Jesucristo, para todos aquellos que le han creído:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
El Señor Jesucristo, la Roca de Salvación, el Cristo, el Hijo del Dios viviente, el Hijo del Hombre, en la cruz clavó todos tus pecados y los míos, cuando no éramos pueblo representado en símbolo de la circuncisión, sino de la circuncisión (no del pueblo de Israel), para todos aquellos que han creído, separados, nos dio nueva vida con él, perdonándonos nuestros pecados y anuló el acta de los decretos que nos era contraria en virtud de nuestra caída, la quitó pagando con su muerte nuestra deuda y exhibió a los principados espirituales y potestades, esto es a Satanás y a sus demonios, al despojarlos de su dominio sobre nosotros, los creyentes.<br />
 <br />
La pregunta es ahora para ti. ¿Quién es Jesús para ti?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Dice la palbra de Dios:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 16:13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.</span><br />
 <br />
Hay un viejo dicho que reza: “Texto fuera de contexto, es pretexto” y es muy cierto, así que para analizar lo que la palabra de Dios dice, debemos contextualizar cualquier versículo para entender bien a lo que se refiere.<br />
 <br />
El pasaje nos narra que el Señor Jesucristo venía con sus discípulos caminando de Filipo y les hizo dos preguntas y que al analizarlas juntas, podemos notar claramente que el Señor intenta mostrarles, por medio de su respuesta quién es él mismo y cuya respuesta es trascendental en la vida de sus discípulos, pero también es importantísima para nosotros, toda la raza humana en general.<br />
 <br />
La primera pregunta fue: v.13) “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?”<br />
La segunda fue: v.15) “¿Quién decís que soy yo?<br />
 <br />
Con estas dos preguntas, debemos preguntarnos ¿Qué intenta hacer el Señor aquí? La respuesta no es otra que mostrarles quién es el Hijo del Hombre.<br />
 <br />
¿Qué es el Hijo del hombre? El Hijo del Hombre, también es una manera de llamar al Cristo el Ungido, el Rey Eterno de Israel esperado, anunciado por los profetas del antiguo testamento, el profeta anunciado por Moisés (Deut. 18: 18, 19), el Mesías cuyo propósito era liberar y perdonar sus pecados.<br />
 <br />
A la primera pregunta, algunos contestaron sin duda alguna de manera equivocada, porque el Hijo del Hombre no fue Juan  el Bautista, ni el profeta Elías, ni Jeremías, ni ninguno de los profetas.<br />
 <br />
La segunda pregunta fue directa, el Señor quería que vieran que el Hijo del Hombre, era él mismo, por eso la respuesta de Pedro tiene vital importancia no tanto por saber la respuesta, sino por quién se la reveló.<br />
 <br />
Hoy muchos saben, porque se los han enseñado, que Jesús es Dios hecho hombre; qué Jesús es el Cristo el Hijo del Dios viviente o el Hijo del Hombre, pero lo importante es quién les ha iluminado el entendimiento para que puedan decir con plena convicción y seguridad, sin ninguna duda qué Jesús es el Hijo del Hombre.<br />
 <br />
El verso 17, nos muestra que quién le reveló esa verdad a Simón, hijo de Jonás, fue Dios mismo y cuando dice hijo de Jonás, que era una expresión natural en aquella época para situarlo en la familia a la que pertenecía dentro de la nación hebrea, lo señala claramente como un hombre natural como tú o como yo, que vino de manera natural de hombre y mujer. Pero éste Hijo del Hombre, vino de manera sobrenatural de Dios, quién fue engendrado sobrenaturalmente por medio del Espíritu Santo en María, para adquirir su naturaleza humana, pero sin pecado.<br />
 <br />
La convicción de fe de Pedro, no viene de ver las señales y prodigios que el Señor hacía y dicho sea de paso, porque aunque muchos fueron testigos presenciales de las señales prodigiosas, no fueron suficientes para verlo como el Cristo; aunque habían escuchado su mensaje, no le veían como el Mesías, muchos lo veían como uno más de los profetas que antes habían venido. Más interesante aún, que muchos que lo vieron obrar maravillas y escucharon su mensaje, fueron los mismos que gritaban a Pilato “¡Crucifícale! ¡Crucifícale!” Mostrando así, lo que pensaban de él y que aunque antes lo veían como maestro y también como profeta, ahora no sólo no lo ven así, sino alguien digo de muerte, alguien despreciable.<br />
 <br />
Quién le reveló a Pedro que Jesús es el Hijo del Hombre, fue el mismísimo Espíritu del Padre en el corazón de Pedro para que pudiese identificarlo como el Cristo, Jesús cuya presencia cumplía las profecías de Moisés, Jeremías, Isaías y otros profetas.<br />
 <br />
El verso 18 ahora luce más claro cuando le dice a Pedro:<br />
 <br />
“Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás…” Dichoso eres Simón, La razón de su dicha es clara… “quién te reveló esa verdad no fue ninguna persona humana, sino mí Padre” Y luego le puso Pedro o Cefas, que significa “piedrecilla”, una que es fácilmente movible, débil, sin peso, falibel y con un juego de palabras continua diciéndole “…y sobre esta roca edificaré mi iglesia”. ¿Cuál Roca? ¿La piedrecilla? O ¿La fe que surge de la revelación del Padre en el corazón de Pedro que Jesús es el Señor, Cristo, Hijo de Hombre?<br />
 <br />
¿Quién es la roca? ¿Pedro o Jesús?<br />
 <br />
Si piensas que Pedro, él se descarta a sí mismo, mira como dice:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hechos 4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.</span><br />
 <br />
Los sacerdotes religiosos que deberían haber aceptado al Señor como el Mesías, fue rechazado y con ello, rechazaron su Mesías, la roca donde todo descansa.<br />
 <br />
Las piedra eran usadas como cimiento para edificar construcciones, se colocaban en el ángulo donde toda la construcción que se quiere edificar descansa y de manera ilustrativa, tanto el Señor como Pedro, la usan para mostrar el cimiento en donde será edificada la iglesia del Señor. La debilidad de Pedro, como la tuya y la mía, por ser hombre falible, como tú y como yo, está claramente demostrada 5 versículos adelante del verso 18, es decir en el verso 23, pues el Señor les dice claramente que va a ser entregado para ser crucificado, pero Pedro, inconsciente de lo que hace, lo quiere convencer de que no se deje atrapar para ser crucificado y el Señor le dice palabras que contrastan mucho de lo que le dijo antes:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.</span><br />
 <br />
Y no sólo eso sino que, después que sabe va a ser crucificado y surge la persecución, lo niega tres veces, mostrando su falibilidad y debilidad, como la tuya y la mía.<br />
 <br />
La palabra de Dios dice:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.</span><br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:46  Viva Jehová, y bendita sea mi roca, </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Y enaltecido sea el Dios de mi salvación;</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 19:14  Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.  </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 31:3  Porque tú eres mi roca y mi castillo; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 62:2  El solamente es mi roca y mi salvación; </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Es mi refugio, no resbalaré mucho.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
Es claro entonces quién es la roca.<br />
 <br />
“… las puertas del Hades, no prevalecerán contra ella…” significa que todo aquel que obtenga esta verdad, de que el Señor es la roca, forma parte de su iglesia la cual no podrá ser sujeta por el Hades o también llamado infierno. Toda la humanidad está bajo pecado y condenada al infierno, pero sólo aquellos que vean en Jesús al Cristo el Salvador y Señor de sus vidas, serán salvos<br />
 <br />
 Pero además, continúa diciéndole a Pedro:<br />
 <br />
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.<br />
 <br />
¿Cuál es la llave de los cielos?<br />
 <br />
El santo evangelio del Señor.<br />
 <br />
¿Qué es el evangelio del Señor?<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 Corintios 15:1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
¿Lo crees? Si lo crees, si crees que el Señor es el Cristo y que por medio de su muerte pagó tu deuda o pecado, eres atado en la tierra y en el cielo, como parte de la iglesia del Señor; si lo crees, eres desatado de la muerte, del destino eterno de condenación y de la influencia del dios de este siglo Satanás, en la tierra y en el cielo. Porque mira lo que hizo la roca de salvación, el Señor Jesucristo, para todos aquellos que le han creído:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
El Señor Jesucristo, la Roca de Salvación, el Cristo, el Hijo del Dios viviente, el Hijo del Hombre, en la cruz clavó todos tus pecados y los míos, cuando no éramos pueblo representado en símbolo de la circuncisión, sino de la circuncisión (no del pueblo de Israel), para todos aquellos que han creído, separados, nos dio nueva vida con él, perdonándonos nuestros pecados y anuló el acta de los decretos que nos era contraria en virtud de nuestra caída, la quitó pagando con su muerte nuestra deuda y exhibió a los principados espirituales y potestades, esto es a Satanás y a sus demonios, al despojarlos de su dominio sobre nosotros, los creyentes.<br />
 <br />
La pregunta es ahora para ti. ¿Quién es Jesús para ti?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Lo qué dijo Jesús de sí mismo.]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2062.html</link>
			<pubDate>Sun, 21 Aug 2016 14:54:46 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2062.html</guid>
			<description><![CDATA[Cuando se intenta hablar de algo o de alguien, el enfoque que se da para describirlo, normalmente tiene que ver con las apreciaciones y/o sensaciones que  personalmente produce y hablar de Jesús de Nazareth, es hablar de un hombre cuya imagen ha sido objeto de tal vez millones de retratos, con rasgos estilizados de acuerdo a los parámetros de bondad, belleza, de paz e incluso rodeado de aureolas que personalmente enfatizan algunos atributos que humanamente se pueden describir y aunque nadie en esta época sabe cómo era físicamente, todos creen describirlo. Podríamos seguir especulando en cuanto a su apariencia física, pero me parece interesante que no exista ningún retrato confiable de su exterior. Interesantemente, la humanidad le da demasiado énfasis al exterior, a la apariencia, pero a Dios le interesa el corazón y en su palabra ha dejado muchísima información acerca del carácter y personalidad del famoso carpintero de Galilea. Jesús de Nazareth.<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
Así que no intento hacer un retrato hablado, ni tampoco quiero decir lo que tantos han dicho ya. Intentaré describir a Jesús, desde Su misma perspectiva y desde la descripción que intentaron hacer de Él, sus testigos presenciales, porque finalmente, ellos lo tocaron, hablaron, lloraron, caminaron y sin temor a equivocarme, también rieron con el divino maestro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
Hay un versículo muy interesante en las santas escrituras, porque es el mismo Señor Jesucristo quien se describe en él y que cuando lo analicemos, estoy completamente seguro, causará en algunos confusión, en otros gozo y tal vez en la mayoría enojo contra quien escribe, les diré que mi único objetivo es mostrar desde la perspectiva evidencial, lo que objetivamente dicen tanto el objeto de la investigación, como los testigos presenciales y de primera mano, que incluso y muy destacadamente, fueron perseguidos, martirizados y la mayoría ejecutados por decir que Jesucristo es Dios hecho hombre que vino, murió y resucitó.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
El texto está en Juan capítulo 14 y dice:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 1:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
Quise escribir todo el texto para que no pueda salirme de su contexto y podríamos hacer un estudio muy profundo de todo ello, sin embargo, sólo quiero destacar que estas palabras fueron dirigidas por el Señor poco antes de que fuese crucificado y está dándoles consuelo a sus discípulos los cuales van a sufrir una terrible pérdida, pues él está a punto de morir y como el propósito es sólo señalar lo que él dijo de sí mismo, el verso 6 o versículo 6 (v.6), señala lo que claramente dijo de sí mismo y en el contexto de lo que dijo, nos da un marco del que no podemos salirnos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">v.6) <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Para poder entenderlo bien, vamos a resaltar lo que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">NO</span></span> dijo. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No dijo que él era un camino</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No dijo que él era una verdad</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No dijo que era una vida</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ni tampoco dijo que es una opción más para ir al Padre, el cual, por supuesto que se refiere a Dios.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En un mundo donde se levantas tantas voces y los conceptos acerca de Dios parecen dar cabida a cualquier idea que se ocurra e incluye a todas juntas sin importar las claras contradicciones, Jesús se abroga la exclusividad y elimina cualquier otra cosa por la cual se pueda llegar a Dios. Llámese religión, costumbres u obras; por lo que queda eliminada cualquier medio que no sea él para ir a Dios. No incluye a ningún otro medio. Eso es lo que el Señor Jesucristo está diciendo de sí mismo. No está incluyendo denominaciones religiosas, ni está intentando aparejarse con otras doctrinas humanas acerca de Dios. El Señor Jesucristo no está incluyendo a nada, ni nadie para ir a Dios.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Resaltando lo negativo, ahora vayamos a describir lo que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">SI</span></span> dijo:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Primero “Yo soy”, es la misma frase que Yahvé o Jehová le dijo a Moisés de sí mismo cuando se le apareció en el desierto en forma de zarza en llamas sin consumirse en Éxodo 3:14 “Yo soy el que soy” o lo que es lo mismo “El Eterno Ser”, “El Omnipresente” o sencillamente Dios. Pero debo ser muy enfático, porque enfático fue el Señor. “Yo soy”, es exclusivo. No se puede decir “yo soy” habiendo otro, no se puede decir “yo soy” si se intenta incluir a alguien más. El Señor claramente habla de exclusividad de sí mismo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En 4 ocasiones se menciona como el gran “yo soy” como camino, como verdad, como vida y como el único por el cual se va la Padre. Analicemos su primer “Yo soy”</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1.- “Yo soy el Camino”:</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En el antiguo imperio romano se decía que todos los caminos llevan a Roma y es que efectivamente, los antiguos emperadores, buscaban conectar con caminos y puentes a todas las provincias que conformaban su gran imperio, algo así como “SCT” de México en su división “Caminos y Puentes Federales”, que buscan interconectar al país, pero siempre como referencia la ciudad de México, desde la cual salen todas las carreteras y autopistas como el tronco común.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El artículo determinado “El”, señala la individualidad del camino y se refiere para este asunto a la exclusividad. El Señor, siendo una persona, señala que el camino real es él mismo. Y ¿Qué quiere decir con eso?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Qué si alguien quiere ir por el camino de Dios, debe transitar en Cristo. Si yo quiero caminar en la verdad, yo necesito transitar en Jesús. No importa lo que digan los demás en sus filosofías, no importa lo que yo piense es el camino, Jesús es el Camino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">2.-</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">“…yo soy la verdad…”</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Hubo una pregunta muy interesante que le hicieron al Señor por parte de un líder político de su época cuando estaba siendo el Señor sujeto a proceso previo a su crucifixión en Juan 18:38 ¿Qué es la verdad?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡¿Qué es la verdad?!</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La aseveración de Jesús cuando se dice “yo soy la verdad”, implica necesariamente que la verdad es una persona y esa persona es Jesús.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La mejor definición de verdad humanamente hablando es: algo que se mantiene sin cambiar de lo auténtico u original.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Y miren lo que dice la Biblia del Señor Jesucristo:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hebreos 13:8  Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Santiago 1:17  Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hebreos 7:22  Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:31  Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Y cuando habla de roca, para el contexto cultural en que fue escrito describe algo que no cambia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">3.- “…yo soy la vida…”</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Dijo el apóstol Pedro, lleno del Espíritu Santo después de pentecostés:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hechos 3:14  Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, 15  y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Jesús no sólo es la vida, sino también es el autor de la vida y muy importante destacar esto. Para lograr describir con mayor claridad, vamos a describir el antónimo de vida y así como el antónimo de negro es blanco, el antónimo de vida es “muerte”</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La palabra que se traduce en las santas escrituras en español como muerte, viene de una palabra que significa “separación” y así como se separa el alma y el cuerpo al final de una vida; la escritura dice que la relación de Dios y el hombre fue separada por consecuencia del pecado (Ver Romanos 6:23). Pero no acaba ahí la cosa. La muerte es separación del cuerpo y el alma, separación en la relación con Dios quien siendo tres veces santo, no puede estar en presencia del pecado en cual nos encontramos todos, sino que siendo Justo, el castigo y por limitación nuestra, si no se soluciona es que el destino eterno de nuestra alma es la separación eterna con Dios y eso también en las santas escrituras significa “muerte”</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Viendo entonces que las almas son inmortales pero la condición en su relación con Dios no, cuando el Señor Jesucristo se dice a sí mismo como “yo soy la vida”, tiene un significado mucho mayor en cuanto a nosotros.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Significa que Jesucristo es la solución en cuanto a nuestra condición de separados de Dios y separados en castigo eterno, porque Jesús quien es la vida, es la solución y antónimo de la separación con Dios y nuestro destino eterno. Si la muerte es separación con Dios, Jesús es la unión con Dios; si el destino eterno en castigo de nuestras almas es la muerte, la vida es el perdón, restauración y nueva vida en Cristo Jesús.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">4.- “…ninguno viene al Padre, sino es por mí.”</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No hay quien pueda ir a Dios sino es por medio del Señor Jesucristo y para que el énfasis sea más claro, la palabra de Dios dice:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 Timoteo 2:5 Porque hay <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres</span></span>, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Qué conste que lo dijo el apóstol Pablo. No hay más que un solo Dios, el cual es accesible sólo por medio del único mediador dado por Dios mismo para ir a él. Su nombre es Jesucristo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El Señor Jesucristo y el apóstol Pablo dicen claramente que no hay más que un solo Dios y cualquier dios que no se parezca a éste, no es dios. Y que no hay otro mediador para llegar a Dios mismo que no sea el Señor Jesucristo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Lamento decir que muchos se quedaron sin “chamba” con esta aseveración, al menos para Jesús y sus discípulos, porque no es la iglesia, ni las imágenes, ni los ministros religiosos, ni pastores (para no omitirlos), ni religiones, ni denominaciones llamadas cristianas, ni ninguna persona fallecida a la que se le otorguen atributos mediadores que Dios escucha, sino sólo y exclusivamente al Señor Jesucristo, el Mediador entre Dios y los hombres.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No podemos dejar de mencionar al apóstol Pedro, de quien se ha dicho mucho, pero miren lo que dice de su Mesías y lo que implica de sí mismo en esta aseveración:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hechos 4:8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">9 Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado, 10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En la época del Señor, para levantar una construcción, se buscaban piedras o rocas monolíticas de buen tamaño, la cual era el cimiento en donde se recargaba toda la edificación, con ello en mente, la ilustración de Pedro describe al Señor Jesucristo como la piedra en donde toda la fe está asentada.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Estos líderes religiosos, que habían perpetrado la muerte del Señor, porque no lo quisieron reconocer como el Mesías anunciado, así lo rechazaron y quedaron expuestos en una construcción que por carecer de cimientos de la verdad tarde o temprano se vendrá abajo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Jesucristo dijo que él era el camino y no hay otro. Jesucristo dijo que él era la verdad y no pueden haber dos verdades o más, dijo que era la vida, lo que implica que si vas a Cristo restaura tu relación con Dios y soluciona tu futuro eterno; pero también si alguien quiere ir a Dios no tiene que ir a ningún lugar de Asía o medio oriente o templos o religiones o esculturas. Puedes ir a Cristo quién con sus brazos abiertos recibe y no echa a nadie de su lado si humildemente reconoces que has pecado, que en la cruz del Calvario pagó tu culpa y le crees en su palabra, porque no es lo mismo creer en Dios que creerle a Dios y entonces lo invitas a venir a tu vida como el Señor y Salvador que es.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Así de sencillo, así de fácil, porque él ya lo hizo todo por ti. </div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Cuando se intenta hablar de algo o de alguien, el enfoque que se da para describirlo, normalmente tiene que ver con las apreciaciones y/o sensaciones que  personalmente produce y hablar de Jesús de Nazareth, es hablar de un hombre cuya imagen ha sido objeto de tal vez millones de retratos, con rasgos estilizados de acuerdo a los parámetros de bondad, belleza, de paz e incluso rodeado de aureolas que personalmente enfatizan algunos atributos que humanamente se pueden describir y aunque nadie en esta época sabe cómo era físicamente, todos creen describirlo. Podríamos seguir especulando en cuanto a su apariencia física, pero me parece interesante que no exista ningún retrato confiable de su exterior. Interesantemente, la humanidad le da demasiado énfasis al exterior, a la apariencia, pero a Dios le interesa el corazón y en su palabra ha dejado muchísima información acerca del carácter y personalidad del famoso carpintero de Galilea. Jesús de Nazareth.<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
Así que no intento hacer un retrato hablado, ni tampoco quiero decir lo que tantos han dicho ya. Intentaré describir a Jesús, desde Su misma perspectiva y desde la descripción que intentaron hacer de Él, sus testigos presenciales, porque finalmente, ellos lo tocaron, hablaron, lloraron, caminaron y sin temor a equivocarme, también rieron con el divino maestro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
Hay un versículo muy interesante en las santas escrituras, porque es el mismo Señor Jesucristo quien se describe en él y que cuando lo analicemos, estoy completamente seguro, causará en algunos confusión, en otros gozo y tal vez en la mayoría enojo contra quien escribe, les diré que mi único objetivo es mostrar desde la perspectiva evidencial, lo que objetivamente dicen tanto el objeto de la investigación, como los testigos presenciales y de primera mano, que incluso y muy destacadamente, fueron perseguidos, martirizados y la mayoría ejecutados por decir que Jesucristo es Dios hecho hombre que vino, murió y resucitó.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
El texto está en Juan capítulo 14 y dice:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 1:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
Quise escribir todo el texto para que no pueda salirme de su contexto y podríamos hacer un estudio muy profundo de todo ello, sin embargo, sólo quiero destacar que estas palabras fueron dirigidas por el Señor poco antes de que fuese crucificado y está dándoles consuelo a sus discípulos los cuales van a sufrir una terrible pérdida, pues él está a punto de morir y como el propósito es sólo señalar lo que él dijo de sí mismo, el verso 6 o versículo 6 (v.6), señala lo que claramente dijo de sí mismo y en el contexto de lo que dijo, nos da un marco del que no podemos salirnos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">v.6) <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Para poder entenderlo bien, vamos a resaltar lo que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">NO</span></span> dijo. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No dijo que él era un camino</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No dijo que él era una verdad</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No dijo que era una vida</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ni tampoco dijo que es una opción más para ir al Padre, el cual, por supuesto que se refiere a Dios.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En un mundo donde se levantas tantas voces y los conceptos acerca de Dios parecen dar cabida a cualquier idea que se ocurra e incluye a todas juntas sin importar las claras contradicciones, Jesús se abroga la exclusividad y elimina cualquier otra cosa por la cual se pueda llegar a Dios. Llámese religión, costumbres u obras; por lo que queda eliminada cualquier medio que no sea él para ir a Dios. No incluye a ningún otro medio. Eso es lo que el Señor Jesucristo está diciendo de sí mismo. No está incluyendo denominaciones religiosas, ni está intentando aparejarse con otras doctrinas humanas acerca de Dios. El Señor Jesucristo no está incluyendo a nada, ni nadie para ir a Dios.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Resaltando lo negativo, ahora vayamos a describir lo que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">SI</span></span> dijo:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Primero “Yo soy”, es la misma frase que Yahvé o Jehová le dijo a Moisés de sí mismo cuando se le apareció en el desierto en forma de zarza en llamas sin consumirse en Éxodo 3:14 “Yo soy el que soy” o lo que es lo mismo “El Eterno Ser”, “El Omnipresente” o sencillamente Dios. Pero debo ser muy enfático, porque enfático fue el Señor. “Yo soy”, es exclusivo. No se puede decir “yo soy” habiendo otro, no se puede decir “yo soy” si se intenta incluir a alguien más. El Señor claramente habla de exclusividad de sí mismo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En 4 ocasiones se menciona como el gran “yo soy” como camino, como verdad, como vida y como el único por el cual se va la Padre. Analicemos su primer “Yo soy”</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1.- “Yo soy el Camino”:</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En el antiguo imperio romano se decía que todos los caminos llevan a Roma y es que efectivamente, los antiguos emperadores, buscaban conectar con caminos y puentes a todas las provincias que conformaban su gran imperio, algo así como “SCT” de México en su división “Caminos y Puentes Federales”, que buscan interconectar al país, pero siempre como referencia la ciudad de México, desde la cual salen todas las carreteras y autopistas como el tronco común.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El artículo determinado “El”, señala la individualidad del camino y se refiere para este asunto a la exclusividad. El Señor, siendo una persona, señala que el camino real es él mismo. Y ¿Qué quiere decir con eso?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Qué si alguien quiere ir por el camino de Dios, debe transitar en Cristo. Si yo quiero caminar en la verdad, yo necesito transitar en Jesús. No importa lo que digan los demás en sus filosofías, no importa lo que yo piense es el camino, Jesús es el Camino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">2.-</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">“…yo soy la verdad…”</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Hubo una pregunta muy interesante que le hicieron al Señor por parte de un líder político de su época cuando estaba siendo el Señor sujeto a proceso previo a su crucifixión en Juan 18:38 ¿Qué es la verdad?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡¿Qué es la verdad?!</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La aseveración de Jesús cuando se dice “yo soy la verdad”, implica necesariamente que la verdad es una persona y esa persona es Jesús.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La mejor definición de verdad humanamente hablando es: algo que se mantiene sin cambiar de lo auténtico u original.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Y miren lo que dice la Biblia del Señor Jesucristo:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hebreos 13:8  Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Santiago 1:17  Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hebreos 7:22  Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Salmo 18:31  Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Y cuando habla de roca, para el contexto cultural en que fue escrito describe algo que no cambia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">3.- “…yo soy la vida…”</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Dijo el apóstol Pedro, lleno del Espíritu Santo después de pentecostés:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hechos 3:14  Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, 15  y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Jesús no sólo es la vida, sino también es el autor de la vida y muy importante destacar esto. Para lograr describir con mayor claridad, vamos a describir el antónimo de vida y así como el antónimo de negro es blanco, el antónimo de vida es “muerte”</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La palabra que se traduce en las santas escrituras en español como muerte, viene de una palabra que significa “separación” y así como se separa el alma y el cuerpo al final de una vida; la escritura dice que la relación de Dios y el hombre fue separada por consecuencia del pecado (Ver Romanos 6:23). Pero no acaba ahí la cosa. La muerte es separación del cuerpo y el alma, separación en la relación con Dios quien siendo tres veces santo, no puede estar en presencia del pecado en cual nos encontramos todos, sino que siendo Justo, el castigo y por limitación nuestra, si no se soluciona es que el destino eterno de nuestra alma es la separación eterna con Dios y eso también en las santas escrituras significa “muerte”</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Viendo entonces que las almas son inmortales pero la condición en su relación con Dios no, cuando el Señor Jesucristo se dice a sí mismo como “yo soy la vida”, tiene un significado mucho mayor en cuanto a nosotros.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Significa que Jesucristo es la solución en cuanto a nuestra condición de separados de Dios y separados en castigo eterno, porque Jesús quien es la vida, es la solución y antónimo de la separación con Dios y nuestro destino eterno. Si la muerte es separación con Dios, Jesús es la unión con Dios; si el destino eterno en castigo de nuestras almas es la muerte, la vida es el perdón, restauración y nueva vida en Cristo Jesús.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">4.- “…ninguno viene al Padre, sino es por mí.”</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No hay quien pueda ir a Dios sino es por medio del Señor Jesucristo y para que el énfasis sea más claro, la palabra de Dios dice:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 Timoteo 2:5 Porque hay <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres</span></span>, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Qué conste que lo dijo el apóstol Pablo. No hay más que un solo Dios, el cual es accesible sólo por medio del único mediador dado por Dios mismo para ir a él. Su nombre es Jesucristo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El Señor Jesucristo y el apóstol Pablo dicen claramente que no hay más que un solo Dios y cualquier dios que no se parezca a éste, no es dios. Y que no hay otro mediador para llegar a Dios mismo que no sea el Señor Jesucristo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Lamento decir que muchos se quedaron sin “chamba” con esta aseveración, al menos para Jesús y sus discípulos, porque no es la iglesia, ni las imágenes, ni los ministros religiosos, ni pastores (para no omitirlos), ni religiones, ni denominaciones llamadas cristianas, ni ninguna persona fallecida a la que se le otorguen atributos mediadores que Dios escucha, sino sólo y exclusivamente al Señor Jesucristo, el Mediador entre Dios y los hombres.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No podemos dejar de mencionar al apóstol Pedro, de quien se ha dicho mucho, pero miren lo que dice de su Mesías y lo que implica de sí mismo en esta aseveración:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hechos 4:8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">9 Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado, 10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En la época del Señor, para levantar una construcción, se buscaban piedras o rocas monolíticas de buen tamaño, la cual era el cimiento en donde se recargaba toda la edificación, con ello en mente, la ilustración de Pedro describe al Señor Jesucristo como la piedra en donde toda la fe está asentada.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Estos líderes religiosos, que habían perpetrado la muerte del Señor, porque no lo quisieron reconocer como el Mesías anunciado, así lo rechazaron y quedaron expuestos en una construcción que por carecer de cimientos de la verdad tarde o temprano se vendrá abajo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Jesucristo dijo que él era el camino y no hay otro. Jesucristo dijo que él era la verdad y no pueden haber dos verdades o más, dijo que era la vida, lo que implica que si vas a Cristo restaura tu relación con Dios y soluciona tu futuro eterno; pero también si alguien quiere ir a Dios no tiene que ir a ningún lugar de Asía o medio oriente o templos o religiones o esculturas. Puedes ir a Cristo quién con sus brazos abiertos recibe y no echa a nadie de su lado si humildemente reconoces que has pecado, que en la cruz del Calvario pagó tu culpa y le crees en su palabra, porque no es lo mismo creer en Dios que creerle a Dios y entonces lo invitas a venir a tu vida como el Señor y Salvador que es.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Así de sencillo, así de fácil, porque él ya lo hizo todo por ti. </div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Siguiendo al Cristo Resucitado]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1936.html</link>
			<pubDate>Fri, 25 Mar 2016 20:01:30 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=3">Heriberto</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1936.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Siguiendo al Cristo Resucitado</span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">por Charles Haddon Spurgeon</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #000081;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." Colosenses 3: 1, 2.</span></span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">La resurrección de nuestro divino Señor de los muertos, es la piedra angular de la doctrina cristiana. Tal vez podría llamarla más precisamente la piedra clave del arco del cristianismo, pues si ese hecho pudiese ser desmentido, toda la estructura del Evangelio se desplomaría. 'Si Jesucristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe; aún estáis en vuestros pecados. Si Cristo no resucitó, entonces también los que durmieron en Cristo perecieron, y nosotros mismos, al perder una esperanza tan gloriosa como es la resurrección, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.'<br />
 <br />
 Debido a la gran importancia de Su resurrección, a nuestro Señor le agradó dar muchas pruebas infalibles de ella, apareciéndose una y otra vez en medio de Sus seguidores. Sería interesante averiguar cuántas veces se apareció; creo que tenemos mención de algunas dieciséis manifestaciones. <br />
 <br />
 Él se mostró abiertamente delante de Sus discípulos, y, en verdad, comió y bebió con ellos. Ellos tocaron Sus manos y Su costado, y oyeron Su voz y supieron que era el mismo Jesús que fue crucificado. Él no se contentó con proporcionarles evidencias para los oídos y los ojos, sino que demostró al sentido del tacto incluso, la realidad de Su resurrección. <br />
 <br />
 Estas apariciones fueron muy diversas. Algunas veces le concedió una entrevista a una persona sola, ya fuera un hombre, como Cefas, o una mujer, como Magdalena. Él conversó con dos de Sus seguidores cuando iban camino de Emaús, y con todo el grupo de apóstoles junto al mar. Lo encontramos en una ocasión en medio de los once, cuando las puertas estaban cerradas por miedo a los judíos, y en otra ocasión le vemos en medio de una asamblea de más de quinientos hermanos, quienes fueron años más tarde, la mayoría de ellos, testigos vivientes de ese hecho. No podrían haber sido engañados todos ellos. <br />
 <br />
 No es posible que algún hecho histórico cualquiera pudiera haber sido colocado sobre una mejor base de credibilidad, que la resurrección de nuestro Señor de los muertos. Ese hecho está más allá de toda disputa y de toda duda, y fue así a propósito, porque es esencial para todo el sistema cristiano. <br />
 <br />
 Por esta misma causa la resurrección de Cristo es conmemorada frecuentemente. No hay ninguna ordenanza en la Escritura que establezca que algún día del Señor en el año ha de ser apartado para conmemorar la resurrección de Cristo de los muertos, por esta razón: cada día del Señor es el memorial de la resurrección de nuestro Señor. En cualquier domingo que quieran, ya sea en lo profundo del invierno, o en el calor del verano, al despertar pueden cantar: <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"Hoy se levantó y partió de los muertos,<br />
 Y el imperio de Satanás cayó;<br />
 Hoy los santos Su triunfo publican,<br />
 Y cuentan todas Sus maravillas."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 Apartar un Domingo de Pascua para que sirva de conmemoración especial de la resurrección, es un invento humano, para el cual no hay ninguna instrucción Escritural; pero hacer de cada domingo un Domingo de Pascua es algo que es debido a Quien resucitó temprano en el primer día de la semana. <br />
 <br />
 Nos congregamos en el primer día de la semana en lugar del séptimo día, porque la redención es incluso una obra mayor que la creación y más digna de conmemoración, y porque el descanso que siguió a la creación es sobrepasado por el reposo que sigue a la consumación de la redención. Nos reunimos en el primer día de la semana, como los apóstoles, esperando que Jesús esté en medio de nosotros, y diga: "Paz a vosotros." Nuestro Señor arrancó el día de descanso de sus viejos y herrumbrados goznes en los que había sido colocado por la ley desde tiempos antiguos, y lo colocó sobre los nuevos goznes de oro que Su amor había diseñado. Él colocó nuestro día de descanso, no al final de una semana de trabajo, sino al comienzo del reposo que queda para el pueblo de Dios. Cada primer día de la semana debemos meditar sobre la resurrección de nuestro Señor, y debemos buscar entrar en comunión con Él en Su vida resucitada. <br />
 <br />
 No debemos olvidar nunca que todos lo que están en Él, resucitaron de los muertos en Su resurrección. En orden importancia, a la resurrección le sigue la doctrina de Cristo como cabeza federal de la Iglesia y la unidad de todo Su pueblo con Él. Es debido a que estamos en Cristo que nos volvemos partícipes de todo lo que Cristo hizo: somos circuncidados con Él, muertos con Él, enterrados con Él y resucitados con Él, porque no podemos ser separados de Él. Somos miembros de Su cuerpo, y ningún hueso Suyo puede ser quebrado. Debido a que esa unión es sumamente íntima, continua e indisoluble, todo lo concerniente a Él nos concierne a nosotros, y como Él resucitó, todo Su pueblo ha resucitado en Él. <br />
 <br />
 El pueblo ha resucitado de dos maneras. Primero, representativamente. Todos los elegidos resucitaron en Cristo el día que abandonó la tumba. Él fue justificado o declarado limpio de todos los pasivos generados por nuestros pecados, cuando fue dejado en libertad de la cárcel de la tumba. No había ninguna razón para detenerlo en el sepulcro, pues Él saldó las deudas de Su pueblo ya que cuando murió, 'al pecado murió una vez por todas'. Él era nuestro rehén y nuestro representante, y cuando se liberó de Sus ataduras, fuimos liberados en Él. Nosotros sufrimos la sentencia de la ley en nuestro Sustituto, estuvimos detenidos en su prisión, e incluso morimos bajo su sentencia de muerte, y ahora ya no estamos más bajo la maldición de la ley. <br />
 <br />
 "Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive." <br />
 <br />
 Junto a esta resurrección representativa viene nuestra resurrección espiritual, que es nuestra tan pronto somos conducidos a creer en Jesucristo por medio de la fe. Entonces se puede decir de nosotros: "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados." <br />
 <br />
 La bendición de la resurrección ha de ser perfeccionada poco a poco cuando aparezca nuestro Señor y Salvador, pues entonces nuestros cuerpos resucitarán, si durmiéremos antes de Su venida. Él redimió nuestra condición humana en su totalidad, espíritu, alma y cuerpo, y no estará contento hasta que la resurrección que ha tenido lugar en nuestro espíritu, tenga lugar también en nuestro cuerpo. Estos huesos secos vivirán; conjuntamente con Su cadáver resucitarán: <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"Cuando se levantó y ascendió a lo alto,<br />
 Mostró a nuestros pies el camino;<br />
 Nuestra carne se remontará al Señor<br />
 En el grandioso día de la resurrección."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 Entonces sabremos, en la perfección de la belleza de nuestra resurrección, que en verdad somos completamente resucitados en Cristo, y "así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados." <br />
 <br />
 Esta mañana hablaremos únicamente de nuestra comunión con Cristo en Su resurrección, en lo relativo a nuestra propia resurrección espiritual. No me vayan a malinterpretar pensando que yo creo que la resurrección es solamente espiritual, pues una resurrección literal de los muertos ha de ocurrir todavía; pero como nuestro texto habla de la resurrección espiritual, esa es la que me esforzaré por exponer ante ustedes. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">I.</span> Primero, entonces, CONSIDEREMOS NUESTRA RESURRECCIÓN ESPIRITUAL CON CRISTO: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo." Aunque las palabras parecen una suposición, no tienen el propósito de serlo. El apóstol no lo está poniendo en duda, ni está haciendo ninguna pregunta al respecto, sino que simplemente lo expresa así como argumentación. Podría leerse de igual manera, "si, pues, resucitaron con Cristo." El "si" es usado lógicamente, no teológicamente: a manera de argumento, y no porque hubiese alguna duda. Todos los que creen en Cristo, son resucitados con Cristo. Meditemos en esta verdad. <br />
 <br />
 Pues, primero, estábamos "muertos en nuestros delitos y pecados", pero habiendo creído en Cristo <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">hemos sido vivificados por el Espíritu Santo</span>, y ya no estamos muertos más. Allí estábamos en la tumba, sujetos a quedar putrefactos; sí, algunos de nosotros ya estábamos putrefactos, las señales del gusano del pecado estaban estampadas en nuestro carácter, y de nosotros emanaba la fetidez del pecado real. Más o menos de conformidad al lapso en el que permanecimos en esa muerte, y de acuerdo a las circunstancias que nos rodeaban, la muerte obró corrupción en nosotros. Yacíamos en nuestra muerte, siendo totalmente incapaces de levantarnos de allí por nosotros mismos; nuestros ojos no podían ver, y nuestros oídos no podían oír; nuestro corazón no podía amar; y nuestra mano seca no podía ser extendida para tocar con fe. <br />
 <br />
 Éramos incluso como aquellos que descienden al sepulcro, como los ya muertos: sólo que en esto nos encontrábamos en una peor situación que aquellos que estaban muertos efectivamente, pues éramos responsables de todas nuestras omisiones e insuficiencias. Éramos tan culpables como si hubiéramos tenido poder, pues la pérdida del poder moral no conlleva la pérdida de la responsabilidad moral: estábamos, por tanto, en un estado de muerte espiritual del tipo más terrible. <br />
 <br />
 El Espíritu Santo nos visitó y nos hizo vivir. Algunos de nosotros recordamos la primera sensación de vida: cómo parecía hormiguear en las venas de nuestra alma con un dolor agudo y amargo; al igual que las personas que se están ahogando sufren un gran dolor cuando la vida regresa a ellas, nosotros también sentimos un gran dolor. <br />
 <br />
 Fue obrada en nosotros la convicción, y la confesión de pecado, y un terror del juicio venidero y un sentido de la condenación presente. Pero estas eran señales de vida, y esa vida se profundizó gradualmente y se expandió hasta que el ojo fue abierto: podíamos ver a Cristo, la mano cesó de estar seca, y la extendimos y tocamos el borde de Su manto; los pies comenzaron a moverse en el camino de la obediencia, y el corazón sintió en su interior la dulce incandescencia del amor. Entonces los ojos, no contentos con ver, se pusieron a llorar; y, posteriormente, cuando las lágrimas fueron secadas, brillaban y fulguraban con deleite. <br />
 <br />
 Oh, hermanos míos, creyentes en Jesús, ustedes ya no están muertos espiritualmente. Han creído en Cristo, y ese grandioso acto demuestra que ya no están muertos. Han sido vivificados por Dios de acuerdo a la obra de Su poder todopoderoso, que obró en Cristo cuando le resucitó de los muertos, y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales. <br />
 <br />
 Amados, ustedes son ahora nuevas criaturas, el fruto de un segundo nacimiento, engendradas de nuevo en Cristo Jesús a una vida nueva. Cristo es su vida; una vida que no conocieron antes, ni habrían podido conocer aparte de Él. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, andáis en vida nueva, mientras que el mundo permanece en la muerte. <br />
 <br />
 Demos otro paso al frente: nosotros hemos resucitado con Cristo, y por eso, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">un cambio portentoso ha sido obrado en nosotros</span>. Cuando los muertos resuciten, no aparecerán como son ahora. La semilla enterrada se levanta del suelo, pero no como semilla, ya que produce hojas verdes, y botones, y tallo, y gradualmente desarrolla flores y frutos, y de igual manera nosotros llevaremos una forma nueva, pues seremos renovados según la imagen de Él, que nos creó en justicia y santidad. <br />
 <br />
 Yo les pido que consideren el cambio que el Espíritu de Dios obra en el creyente: ¡un cambio en verdad maravilloso! Antes de la regeneración, nuestra alma era como será nuestro cuerpo cuando muera; y leemos que "Se siembra en corrupción". Había corrupción en nuestra mente y estaba trabajando irresistiblemente en favor de las cosas malvadas y ofensivas. En muchos, la corrupción no aparecía sobre la superficie, pero estaba operando internamente; en otros, la visión de esa corrupción era conspicua y pavorosa. <br />
 <br />
 ¡Cuán grande es el cambio! Pues ahora el poder de la corrupción dentro de nosotros está quebrantado; la vida nueva lo ha vencido, pues es una simiente viva e incorruptible que vive y permanece para siempre. La corrupción está en la vieja naturaleza, pero no puede tocar la nueva, que es nuestro yo verdadero y real. ¿Acaso no es algo grandioso ser limpiado de la inmundicia que nos habría llevado finalmente a Tofet, donde arde el fuego que nunca se apagará, y donde el gusano que no muere se alimenta de los corruptos? <br />
 <br />
 Nuestro estado antiguo era adicionalmente como aquel que le sobreviene al cuerpo al momento de la muerte, porque era un estado de deshonra. Ustedes saben cómo el apóstol se refirió al cuerpo: "Se siembra en deshonra"; y, ciertamente, ningún cadáver encierra tal deshonra como la que descansa en el hombre que está muerto en delitos y pecados. Vamos, de todas la cosas del mundo que merecen vergüenza y desprecio, un hombre de condición pecaminosa es quien más los merece. Ese hombre desprecia a su Creador, descuida a su Salvador, elige el mal en lugar del bien, y rechaza la luz porque sus obras son malas, y por eso prefiere las tinieblas. En el juicio de todos los espíritus puros, un hombre pecaminoso es un hombre deshonroso. <br />
 <br />
 Pero, oh, cómo es cambiado el hombre cuando la gracia de Dios obra en su interior, pues entonces es honorable. "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios." ¡Qué honor es este! El propio cielo no contiene un ser más honorable que un hombre renovado. Muy bien podemos clamar con David: "¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?" Pero, cuando en la persona de Jesús, vemos que el hombre es llevado a tener dominio sobre todas las obras de las manos de Dios, y sabemos que Jesús nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios, nos llenamos de asombro porque Dios nos exalte así. El propio Señor ha dicho: "Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé." "Para vosotros, pues, los que creéis, él es un honor", pues así podría estar expresado en el texto original. Un Cristo precioso nos hace preciosos: todos los santos reciben tal honor. <br />
 <br />
 Cuando un cuerpo es enterrado, el apóstol nos informa además que "se siembra en debilidad." El propio cuerpo muerto no puede colocarse a sí mismo en su último lecho, y son manos amigas las que han de colocarlo allí; de igual manera, nosotros éramos la debilidad total hacia todo lo bueno. Cuando éramos los cautivos del pecado, no podíamos hacer nada bueno, tal como lo dijo nuestro Señor: "Separados de mí nada podéis hacer." Aparte de Él, éramos incapaces incluso de algún buen pensamiento. Pero "Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos"; y ahora le conocemos y el poder de Su resurrección. Dios nos ha dado el espíritu de poder y de amor; ¿no está escrito: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios"? <br />
 <br />
 ¡Qué poder tan asombroso es este! Ahora nosotros "gustamos de los poderes del siglo venidero", y somos "fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad." La fe nos ciñe con un poder divino, pues "al que cree todo le es posible", y cada creyente puede exclamar, sin jactancia: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." ¿Acaso no es maravilloso el cambio que la resurrección espiritual ha obrado en nosotros? ¿Acaso no es algo glorioso que el poder de Dios se perfeccione en nuestra debilidad? <br />
 <br />
 El grandioso cambio tiene que ver primordialmente con otro punto. Se dice del cuerpo: "Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual." Otrora éramos hombres naturales y no discerníamos las cosas que son del Espíritu de Dios. Nos interesaban las cosas terrenales y éramos movidos por concupiscencias carnales que iban tras las cosas visibles; pero, ahora, por la gracia divina, un espíritu ha sido creado en nosotros que se alimenta del pan espiritual, que vive para propósitos espirituales, que es poseído de motivos espirituales y se regocija en la verdad espiritual. <br />
 <br />
 Este cambio de lo natural a lo espiritual es de tal magnitud, que sólo Dios mismo pudo haberlo obrado, y sin embargo, lo hemos experimentado. A Dios sea la gloria. Así que en virtud de nuestra resurrección en Cristo, hemos recibido vida y nos hemos vuelto los objetos de un cambio portentoso: "las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." <br />
 <br />
 Como consecuencia de que recibimos esta vida y experimentamos este cambio, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">las cosas del mundo y del pecado se convierten en una tumba para nosotros</span>. Para un muerto un sepulcro es un hogar tan bueno como el que podría necesitar. Podrían llamarlo su alcoba, si quisieran; pues yace en su interior de manera tan inconsciente como si estuviese en un sueño. Pero en el instante en que un muerto vive, no soportará tal alcoba; la considera una terrible cripta, un calabozo aborrecible, un insoportable osario, y debe abandonarla de inmediato. <br />
 <br />
 Así, cuando ustedes y yo éramos hombres naturales, y no teníamos vida espiritual, nos contentábamos con las cosas de esta vida; pero todo es sumamente diferente ahora. Todo lo que deseábamos antes era una religión meramente externa. Una forma muerta que se amoldaba a nuestra alma muerta. El judaísmo agradaba a quienes estaban bajo su yugo, en el propio comienzo del Evangelio; las lunas nuevas y los días santos y las ordenanzas tradicionales, y los ayunos y las festividades eran cosas grandiosas para quienes habían olvidado su resurrección con Cristo. <br />
 <br />
 Todas esas cosas constituyen un bello mobiliario para la alcoba de un muerto; pero cuando la vida eterna entra en el alma, estas ordenanzas exteriores son arrojadas lejos, y el hombre que vive rasga su mortaja, rompe sus vendas enceradas, y exige los vestidos apropiados para la vida. <br />
 <br />
 Así el apóstol, en el capítulo anterior a nuestro texto, nos dice que no permitamos que nadie nos engañe utilizando tradiciones de hombres e invenciones de un ritualismo muerto, pues estas cosas no son la porción de hombres renovados y espirituales. <br />
 <br />
 Así, también, todos los objetos meramente carnales se vuelven como una tumba para nosotros, ya sean placeres pecaminosos o ganancias egoístas. Para el que está muerto, el sudario, el ataúd y la cripta son cosas apropiadas; pero basta que el cadáver viva de nuevo, y entonces no puede descansar en el féretro; hace esfuerzos desesperados para romperlo. Miren cómo por medio de la fuerza bruta levanta la tapa, rompe sus ataduras y salta del féretro. De igual manera, el hombre renovado por la gracia no puede permanecer en el pecado, pues es un ataúd para él: no puede soportar los placeres malignos, pues son como un sudario; él clama por la libertad. Cuando la resurrección llega, el hombre levanta el montículo que está sobre su tumba, y destruye el monumento y la lápida mortuoria, si hubiesen sido colocados sobre su tumba. <br />
 <br />
 Algunas almas están enterradas bajo una masa de justicia propia, a semejanza de hombres ricos sobre quienes se han erigido templetes de mármol; pero el creyente se desprende de todo esto, debe deshacerse de ello, pues no puede tolerar estas obras muertas. No puede vivir de otra manera que por fe; cualquier otra vida es muerte para él. Debe salir de su estado anterior, pues, así como una tumba no es un lugar apropiado para un hombre vivo, así también cuando somos vivificados por la gracia, las cosas del pecado, y del yo y del sentido carnal se vuelven lúgubres catacumbas para nosotros en las que nuestra alma se siente enterrada, y de las cuales debemos salir. ¿Cómo podríamos nosotros, que hemos resucitado de la muerte del pecado, vivir por más tiempo allí? <br />
 <br />
 Y, ahora, amados, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">en este momento nosotros hemos resucitado plenamente de los muertos</span> en un sentido espiritual. Pensemos en esto, pues nuestro Señor no experimentó la resurrección de Su cabeza mientras Sus pies permanecían en el sepulcro; sino que resucitó como un hombre entero y perfecto, vivo íntegramente. <br />
 <br />
 De igual manera, nosotros hemos sido renovados en cada una de nuestras partes. Hemos recibido, aunque todavía se encuentre en su primera infancia, una perfecta vida espiritual: somos perfectos en Cristo Jesús. En nuestro hombre interior nuestro ojo es abierto, nuestro oído es alertado, nuestra mano está activa, nuestro pie es ágil: cada una de nuestras facultades está allí, aunque todavía sea inmadura, y necesite desarrollo, y tenga todavía que contender con la vieja naturaleza muerta. <br />
 <br />
 Además, y esto es lo mejor de todo, hemos resucitado de tal manera <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">que no moriremos más</span>. Oh, no me cuenten más la terrible historia de que un hombre que ha recibido la vida divina puede todavía perder la gracia y perecer. Con nuestras Biblias en la mano nosotros sabemos que no es así. "Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él", y, por tanto, quien ha recibido en él la vida de Cristo, no morirá jamás. ¿Acaso no ha dicho Él: "El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá; y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente"? Esta vida que Él nos ha dado, será en nosotros "una fuente de agua que salte para vida eterna." Él mismo ha dicho: "Yo doy a mis ovejas vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano." <br />
 <br />
 En el día de nuestra resurrección, le dijimos adiós a la muerte espiritual y al sepulcro en el que dormíamos bajo el dominio del pecado. ¡Adiós, amor mortal al pecado; hemos terminado contigo! ¡Adiós, mundo muerto, mundo corrupto; hemos terminado contigo! Cristo nos ha resucitado. Cristo nos ha dado vida eterna. Abandonamos para siempre las terribles moradas de la muerte, y buscamos los lugares celestiales. Nuestro Jesús vive, y porque Él vive, nosotros también viviremos por los siglos de los siglos. <br />
 <br />
 De esta manera he tratado de explicar la metáfora de la resurrección, por medio de la cual nuestra renovación espiritual está tan bien expresada. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">II.</span> El apóstol nos exhorta a usar la vida que hemos recibido, y así, en segundo lugar, EJERCITEMOS LA NUEVA VIDA EN PROPÓSITOS APROPIADOS. "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba." Sus acciones han de ser acordes con su nueva vida. Primero, entonces, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">abandonemos el sepulcro</span>. Si hemos resucitado, nuestro primer acto debe ser abandonar la región de la muerte. Salgamos de la cripta de una religión meramente externa, y adoremos a Dios en espíritu y en verdad. Acabemos con el sacerdocio, y con todos los negros asuntos de las empresas mortuorias, y dejemos que los muertos entierren a sus muertos; nosotros no nos involucraremos en eso. Acabemos con las formas externas, y los ritos y ceremonias que no son ordenados por Cristo, y no queramos saber de nada excepto de Cristo crucificado; pues lo que no es del Señor viviente, es una mera pieza de pompa funeraria, apropiada para los cementerios de los formalistas, cuya religión entera consiste en echar paladas de tierra sobre las tapas de los ataúdes. "La tierra a la tierra, las cenizas a las cenizas, el polvo al polvo." "Lo que es nacido de la carne, carne es." <br />
 <br />
 También debemos salir de la cripta de los goces carnales, en los que los hombres buscan satisfacerse con la provisión para la carne. No hemos de vivir por la vista del ojo, ni por la audición del oído. No vivamos para amasar riquezas, o para alcanzar la fama, pues estas han de ser como cosas muertas para el hombre que ha resucitado en Cristo. No vivamos para el mundo que vemos, ni sigamos las modas de hombres para quienes esta vida lo es todo. <br />
 <br />
 Vivamos como aquellos que han salido del mundo, que, aunque están en él, no pertenecen a él. Debemos despreocuparnos del país de donde salimos, y abandonarlo, como lo hizo Abraham, como si no existiese tal país, morando a partir de ahora con nuestro Dios, siendo viajeros con Él, buscando "una ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios." Así como Jesús dejó atrás las moradas de la muerte, nosotros también hagamos lo mismo. <br />
 <br />
 Y, luego, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">apresurémonos a olvidar todo mal, así como nuestro Señor se apresuró a dejar la tumba</span>. Después de todo, cuán poco tiempo permaneció entre los muertos. Él necesitaba permanecer en el corazón de la tierra durante tres días, pero los acortó en la medida de lo posible, de tal forma que es difícil calcular los tres días en absoluto. Estaban allí, pues había fragmentos de cada período, pero, en verdad, nunca hubo tres días más cortos que los que acortó Jesús. Los acortó en justicia, y habiendo sido liberado de los dolores de la muerte, resucitó temprano, al romper el día. En el primer instante que fue posible que saliera del sepulcro, consistentemente con las Escrituras, Él dejó el sudario y la mortaja, y se quedó en el huerto, esperando para saludar a Sus discípulos. <br />
 <br />
 Lo mismo ha de suceder con nosotros: no debe haber demoras, ni holgazanería, ni apetencias en pos del mundo, ni apego a sus vanidades, ni hacer provisión para la carne. ¡Levántense temprano en la mañana, oh ustedes que han sido vivificados espiritualmente! Levántense temprano en la mañana, de su apatía, de su placer carnal, de su amor a las riquezas, y al yo, y salgan de la cripta a una esfera connatural de acción: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba." <br />
 <br />
 Prosiguiendo con la analogía: cuando nuestro Señor hubo dejado la tumba así muy temprano, pasó una temporada en la tierra entre Sus discípulos, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">y nosotros hemos de pasar el tiempo de nuestra estancia aquí en la tierra, como Él pasó el Suyo, en el santo servicio</span>. Nuestro Señor reconoció que estaba de paso tan pronto como resucitó. Si recuerdan, Él dijo: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre." Él no dijo: "subiré", sino como si hubiese de suceder tan pronto que ya estaba sucediendo. Se quedó cuarenta días, pues tenía que hacer la obra de cuarenta días; pero ya se miraba como yendo al cielo. Había terminado con el mundo, había terminado con la tumba, y ahora dijo: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre." <br />
 <br />
 Nosotros también tenemos que quedarnos aquí cuarenta días; el período puede ser más largo o más corto según como la providencia de Dios lo ordene, pero pronto habrá pasado, y el tiempo de nuestra partida llegará. Hemos de pasar nuestra vida resucitada en la tierra como Jesús pasó la Suya: en una mayor separación del mundo y en un mayor acercamiento con el cielo que nunca. <br />
 <br />
 Nuestro Señor se ocupó mucho en dar testimonio, en manifestarse, como ya lo hemos visto, en diversas formas, a Sus amigos y seguidores. Nosotros también hemos de manifestar los frutos de nuestra vida resucitada, y dar testimonio del poder de Dios. Todos los hombres han de ver que ustedes han resucitado. Vivan de tal manera que no pueda haber mayor duda acerca de su resurrección espiritual de la que hubo acerca de la resurrección literal de Cristo. No publiquen al mundo sus propias virtudes para ser honrados entre las personas del mundo; sin embargo "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." Que su posesión de la nueva vida quede más allá de toda duda, de tal forma que cuando se hubieren ido a casa, sus amistades y conocidos puedan decir: "era un hijo vivo de Dios, pues sentimos el poder de su vida; era un hombre cambiado, pues nosotros vimos la renovación." <br />
 <br />
 Jesús pasó también Su vida resucitada consolando a los santos. Dijo: "Paz a vosotros." Habló a uno y a otro: a las Marías, al pobre Pedro que lo negó, y a todo el grupo reunido, alentándolos y preparándolos para su carrera futura. Él pasó esos cuarenta días poniendo todo en orden en Su reino, arreglando todo lo que debía ser cuando Él ascendiera, y dejando Su última comisión a Sus seguidores diciéndoles: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura." <br />
 <br />
 Amados, nosotros también hemos de pasar el tiempo de nuestra estancia aquí en el temor de Dios, adorándole, sirviéndole, glorificándole, esforzándonos por poner todo en orden para la extensión del reino de nuestro Señor, para el consuelo de los santos y para el cumplimiento de Sus sagrados propósitos. <br />
 <br />
 Pero ahora que ya los he conducido tan lejos, quiero que sigan adelante y se eleven más alto. Que el Señor nos ayude. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuestras mentes deben ascender al cielo en Cristo</span>. Incluso mientras nuestros cuerpos están aquí, debemos ser transportados a lo alto con Cristo; debemos ser atraídos a Él, para que podamos decir: "Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús." Nuestro texto dice: "Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios"; ¿qué es esto sino elevarse a propósitos celestiales? Jesús ha subido a lo alto; vayamos a lo alto con Él. En cuanto a estos cuerpos, todavía no podemos ascender, pues no están preparados para heredar el reino de Dios; sin embargo, nuestros pensamientos y nuestros corazones han de remontarse al cielo y hemos de construir un feliz reposo en lo alto. No permitamos que un único pensamiento extraviado ascienda como un pájaro solitario que canta y se remonta al cielo; sino que nuestra mente entera, nuestra alma, espíritu y corazón deben levantarse como cuando las palomas vuelan como una nube. Seamos prácticos, también, y en verdad busquemos las cosas de arriba: busquémoslas porque sentimos que las necesitamos; busquémoslas porque las valoramos grandemente; busquémoslas porque esperamos ganarlas; pues un hombre no buscará de todo corazón aquello que no tiene esperanzas de obtener. Las cosas que están arriba que hemos de buscar incluso ahora, son cosas como estas; busquemos la comunión celestial, pues ya no somos contados entre la congregación de los muertos, sino que tenemos comunión con la resurrección de Cristo, y con todos los resucitados. "Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo", y "nuestra ciudadanía está en los cielos." Busquemos caminar con el Dios viviente, y conocer la comunión del Espíritu. <br />
 <br />
 Busquemos gracias celestiales; pues "toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto." Busquemos más fe, más amor, más paciencia, más celo: esforcémonos por una mayor caridad, una mayor caridad hermanable, una mayor humildad de espíritu. Esforcémonos por una mayor semejanza a Cristo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. Busquemos llevar la imagen de lo celestial, y llevar esas joyas que adornan a los espíritus celestiales. <br />
 <br />
 Busquemos también los objetivos celestiales. Tengamos el propósito de la gloria de Dios en todo. Han de trabajar y esforzarse arduamente en este mundo, pues todavía están en el cuerpo; procuren usar las cosas del mundo para la gloria de Dios. Ejerciten sus privilegios y cumplan con sus deberes como hombres, como delante de Dios, sin que les importe el juicio de los hombres. Cuando se mezclen con los hijos de los hombres, pongan atención para no descender a su nivel, ni actuar según sus motivos. No han de buscar sus propios fines egoístas, ni el engrandecimiento de un grupo, sino promover el bien general, y los intereses de la verdad, la justicia, la paz y la pureza. Santifiquen todo por el amor de Dios y de sus vecinos. No busquen fines partidistas, sino las cosas que son puras, y honestas y de buen nombre. No desciendan a la falsedad, al ardid, a la política que son de abajo; sino que honesta, sincera y justamente busquen vivir siempre como aquellos que han sido vivificados de los muertos. <br />
 <br />
 "Buscad las cosas de arriba", esto es, los goces celestiales. Oh, busquen conocer la paz del cielo en la tierra, el reposo del cielo, la victoria del cielo, el servicio del cielo, la comunión del cielo, la santidad del cielo: pueden experimentar un goce anticipado de todas estas cosas; procuren conseguir estas cosas. Busquen, en una palabra, estar preparándose para el cielo que Cristo está preparando para ustedes. Pronto han de morar arriba; vístanse para el grandioso festival. Su tesoro está arriba, entonces sus corazones han de estar con él. Todo lo que habrán de poseer en la eternidad está arriba, donde Cristo está; asciendan, entonces, y gócenlo. La esperanza ha de anticipar los goces que están reservados, y, por tanto, comencemos nuestro cielo aquí abajo. Si, pues, han resucitado con Cristo, vivan de acuerdo a su naturaleza resucitada, pues su vida está escondida con Cristo en Dios. <br />
 <br />
 Qué imán para atraernos hacia el cielo ha de ser este hecho: que Cristo está sentado a la diestra de Dios. ¿Dónde deberían estar los pensamientos de una esposa cuando su esposo está lejos sino con su ser amado ausente? Ustedes saben, hermanos, que no sucede de manera diferente con nosotros: los objetos de nuestro afecto son siempre seguidos por nuestros pensamientos. Que Jesús sea, entonces, como un grandioso imán, que atraiga nuestras meditaciones y afectos hacia Él. <br />
 <br />
 Él <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">está sentado</span>, pues Su obra está consumada; como está escrito, "Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios." Levantémonos y descansemos con Él. Él está sentado en un trono. Observen Su majestad, deléitense en Su poder, y confíen en Su dominio. Él está sentado a la diestra de Dios en el lugar de honor y favor. Esta es una prueba de que somos amados y favorecidos por Dios, pues nuestro representante tiene el lugar más selecto, a la diestra de Dios. Que sus corazones asciendan y gocen de ese amor y favor con Él. Batan sus alas, pensamientos míos, y emprendan el vuelo hacia Jesús. Alma mía, ¿no has dicho con frecuencia: "¡Ay de mí, que moro en Meses, y habito entre las tiendas de Cedar!? ¡Quién me diese alas como paloma! Volaría yo, y descansaría. <br />
 <br />
 Ahora, entonces, alma mía, aquí hay alas para ti. Jesús te atrae a lo alto. Tú tienes un derecho de estar donde Jesús está, pues estás desposada con Él; por tanto, tus pensamientos han de permanecer con Él, descansar en Él, deleitarse en Él, regocijarse en Él, y regocijarse otra vez. La escalera sagrada está delante de nosotros; subámosla hasta que nos sentemos por fe en los lugares celestiales con Él. <br />
 <br />
 Que el Espíritu de Dios bendiga estas palabras para ustedes. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">III.</span> En tercer lugar, puesto que hemos resucitado con Cristo, LA NUEVA VIDA HA DE DELEITARSE EN LOS OBJETOS APROPIADOS. Esto introduce el segundo versículo: "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." "Poned la mira." Estas palabras no expresan con precisión el significado, aunque están tan cercanas a él como se podría acercar cualquier cláusula. Podríamos traducirla así: "tengan un gusto por las cosas de arriba"; o, "estudien diligentemente las cosas de arriba"; o, "pongan su mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra." Lo que es lo suficientemente apropiado para un muerto es muy inapropiado para un hombre resucitado. Los objetos del deseo que serían adecuados para nosotros cuando éramos pecadores, no son objetos legítimos ni dignos cuando somos hechos santos. Puesto que hemos sido vivificados, hemos de ejercitar la vida, y puesto que hemos ascendido, debemos amar cosas más elevadas que las de la tierra. <br />
 <br />
 ¿Cuáles son estas "cosas de arriba" en las que hemos de poner nuestro afecto? Les pido ahora que alcen sus miradas por encima de aquellas nubes y de este firmamento inferior, hasta la residencia de Dios. ¿Qué ven allí? Primero, allí está el propio Dios. Háganlo el objeto de sus pensamientos, de sus deseos, de sus emociones, de su amor. "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón." "Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza." Llámalo: "el Dios de mi alegría y de mi gozo." No permitas que nada se interponga entre tú y tu Padre celestial. ¿Qué es todo el mundo si no tienes a Dios? ¿Y una vez que tienes a Dios, qué importa que todo el mundo pase? Dios es todo, y cuando puedes decir: "Dios es mío", eres más rico que Creso (1). Oh, decir: "¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra." Oh, amar a Dios con todo nuestro corazón, y con toda nuestra alma, y con toda nuestra mente, y con todas nuestras fuerzas; eso es lo que la ley requería, y es lo que el Evangelio nos permite hacer. <br />
 <br />
 ¿Qué veo a continuación? Veo a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jesús</span>, que es Dios, pero que, sin embargo, es verdaderamente hombre. ¿Necesito recalcarles, amados, que entreguen todo su amor al Bienamado? ¿No ha ganado el corazón de ustedes, y no los tiene ahora como bajo un poderoso arrobamiento? Yo sé que ustedes lo aman. Entonces, fijen su mente en Él. Mediten frecuentemente en Su divina persona, en Su glorioso reino, en Su amor por ustedes, en su propia seguridad en Él, en su unión con Él. Oh, estos dulces pensamientos han de poseer su pecho, han de llenar su boca, y han de influenciar su vida. El alba ha de romper con pensamientos de Cristo, y su último pensamiento de la noche ha de ser endulzado con Su presencia. Pongan sus afectos en Él, que ha puesto Su afecto en ustedes. <br />
 <br />
 Pero, además, ¿qué más veo arriba? Veo <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">a la nueva Jerusalén</span>. Veo a la iglesia triunfante de Cristo en el cielo, con la que la iglesia militante es una. No nos damos cuenta con la suficiente frecuencia de que somos parte de la asamblea general y de la iglesia de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo. Recuerden a aquellos: <br />
 </span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
"Que una vez se lamentaban aquí abajo,<br />
 Y llenaban de lágrimas su lecho,<br />
 Que luchaban duro, como nosotros ahora,<br />
 Con pecados, y dudas, y temores."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 ¿Y qué otra cosa hay arriba que deban amar nuestros corazones sino <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">el cielo mismo</span>? Es el lugar de la santidad; amémoslo de tal manera que comencemos a ser santos aquí. Es el lugar del reposo; deleitémonos en él, para que por fe entremos en ese reposo. <br />
 <br />
 Oh, hermanos míos, ustedes tienen vastas propiedades que no han visto nunca; y me parece que si tuviera una propiedad en la tierra que pronto habría de ser mía, desearía echarle un vistazo sobre el vallado de vez en cuando. Si no pudiera tomar posesión, me gustaría ver qué es lo que tengo según mis futuros derechos. Encontraría una excusa para pasar por ese rumbo y decirle a cualquier persona que me acompañare: "esa propiedad va a ser mía muy pronto." <br />
 <br />
 En su pobreza presente, consuélense con las muchas mansiones. En su enfermedad, deléitense mucho en la tierra en la que los habitantes ya no dirán más: "estoy enfermo." En medio de la depresión de espíritu, consuelen a su corazón con la perspectiva de una felicidad sin mezcla. <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"No habrá más fatiga, ni más zozobra,<br />
 Ni pecado ni muerte alcanzará el lugar;<br />
 No habrá gemidos entremezclados con las canciones<br />
 Que entonan las lenguas inmortales."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 ¡Qué! ¿Estás encadenado a la tierra? ¿No puedes proyectarte al futuro? El arroyo de la muerte es estrecho; ¿acaso no pueden tu imaginación y tu fe saltar sobre el torrente para pararse en aquella ribera por un rato y clamar: "todo es mío, todo es mío para siempre"? "Donde Jesús está, estaré yo; donde Jesús se sienta, allí reposaré yo". <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"Lejos de un mundo de dolor y de pecado,<br />
 Con Dios eternamente morando."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 "Poned la mira en las cosas de arriba." ¡Oh, alejarse en este tiempo presente de estos torpes cuidados que como una niebla nos envuelven! Incluso nosotros que somos siervos de Cristo, y vivimos en Su corte, algunas veces nos sentimos cansados, y decaemos como si Su servicio fuese duro. Él no tiene la intención que sea una servidumbre, y es culpa nuestra si lo convertimos en eso. <br />
 <br />
 El servicio de Marta es requerido, pero ella no es llamada para ser <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">abrumada</span> con muchos quehaceres; ese es su propio arreglo: sirvamos abundantemente, y, sin embargo, sentémonos con María a los pies del Maestro. Ustedes que están en los negocios, y que se mezclan con el mundo por la necesidad de sus llamamientos, han de encontrar que es difícil mantenerse alejados de las influencias degradantes de este pobre mundo; los enredaría si pudiera. <br />
 <br />
 Ustedes son como un pájaro, que está siempre en peligro cuando se posa en la tierra. Hay varetas (2), y trampas, y redes, y armas, y un pobre pájaro no está seguro nunca excepto cuando bate sus alas y vuela a lo alto. Sin embargo, los pájaros deben bajar a comer, y hacen bien en picotear su comida de prisa, y volar tan pronto como puedan. <br />
 <br />
 Cuando tengan que mezclarse con el mundo, y ver su pecado y su mal, pongan cuidado de no posarse en el suelo sin su Padre: y, entonces, tan pronto hayan alzado su cebada, remóntense otra vez, lejos, lejos, pues este no es su descanso. Ustedes son como la paloma de Noé volando sobre el asolamiento de las aguas: no hay descanso para la planta de sus pies sino en el arca con Jesús. <br />
 <br />
 En este día de resurrección pongan una cerca frente al mundo, echen fuera al jabalí salvaje del bosque, y dejen que las viñas florezcan y las tiernas uvas impregnen su aroma, y dejen que el Amado venga y camine en el jardín de nuestras almas, mientras nos deleitamos en Él y en Sus dones celestiales. <br />
<br />
No es apropiado que andemos vagando entre las tumbas. No, más bien cantemos al Señor un cántico nuevo, y alabémosle con toda nuestra alma. <br />
 <br />
 Porción de la Escritura leída antes del sermón: Colosense 2: 8-23; 3: 1-15. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Notas del traductor:</span><br />
 <br />
 (1) Creso: último rey de Lidia. Su legendaria riqueza provenía del tráfico comercial y de las minas de oro de su reino. <br />
 <br />
 (2) Vareta: palito delgado, junco o esparto que, untado con liga, sirve para cazar pájaros. El señor Spurgeon usa la expresión 'lime-twigs'.</span></span></span><br />
 <br />
<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><a href="http://www.spurgeon.com.mx/sermon1530.html" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.spurgeon.com.mx/sermon1530.html</a>  </span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Siguiendo al Cristo Resucitado</span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">por Charles Haddon Spurgeon</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #000081;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." Colosenses 3: 1, 2.</span></span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">La resurrección de nuestro divino Señor de los muertos, es la piedra angular de la doctrina cristiana. Tal vez podría llamarla más precisamente la piedra clave del arco del cristianismo, pues si ese hecho pudiese ser desmentido, toda la estructura del Evangelio se desplomaría. 'Si Jesucristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe; aún estáis en vuestros pecados. Si Cristo no resucitó, entonces también los que durmieron en Cristo perecieron, y nosotros mismos, al perder una esperanza tan gloriosa como es la resurrección, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.'<br />
 <br />
 Debido a la gran importancia de Su resurrección, a nuestro Señor le agradó dar muchas pruebas infalibles de ella, apareciéndose una y otra vez en medio de Sus seguidores. Sería interesante averiguar cuántas veces se apareció; creo que tenemos mención de algunas dieciséis manifestaciones. <br />
 <br />
 Él se mostró abiertamente delante de Sus discípulos, y, en verdad, comió y bebió con ellos. Ellos tocaron Sus manos y Su costado, y oyeron Su voz y supieron que era el mismo Jesús que fue crucificado. Él no se contentó con proporcionarles evidencias para los oídos y los ojos, sino que demostró al sentido del tacto incluso, la realidad de Su resurrección. <br />
 <br />
 Estas apariciones fueron muy diversas. Algunas veces le concedió una entrevista a una persona sola, ya fuera un hombre, como Cefas, o una mujer, como Magdalena. Él conversó con dos de Sus seguidores cuando iban camino de Emaús, y con todo el grupo de apóstoles junto al mar. Lo encontramos en una ocasión en medio de los once, cuando las puertas estaban cerradas por miedo a los judíos, y en otra ocasión le vemos en medio de una asamblea de más de quinientos hermanos, quienes fueron años más tarde, la mayoría de ellos, testigos vivientes de ese hecho. No podrían haber sido engañados todos ellos. <br />
 <br />
 No es posible que algún hecho histórico cualquiera pudiera haber sido colocado sobre una mejor base de credibilidad, que la resurrección de nuestro Señor de los muertos. Ese hecho está más allá de toda disputa y de toda duda, y fue así a propósito, porque es esencial para todo el sistema cristiano. <br />
 <br />
 Por esta misma causa la resurrección de Cristo es conmemorada frecuentemente. No hay ninguna ordenanza en la Escritura que establezca que algún día del Señor en el año ha de ser apartado para conmemorar la resurrección de Cristo de los muertos, por esta razón: cada día del Señor es el memorial de la resurrección de nuestro Señor. En cualquier domingo que quieran, ya sea en lo profundo del invierno, o en el calor del verano, al despertar pueden cantar: <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"Hoy se levantó y partió de los muertos,<br />
 Y el imperio de Satanás cayó;<br />
 Hoy los santos Su triunfo publican,<br />
 Y cuentan todas Sus maravillas."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 Apartar un Domingo de Pascua para que sirva de conmemoración especial de la resurrección, es un invento humano, para el cual no hay ninguna instrucción Escritural; pero hacer de cada domingo un Domingo de Pascua es algo que es debido a Quien resucitó temprano en el primer día de la semana. <br />
 <br />
 Nos congregamos en el primer día de la semana en lugar del séptimo día, porque la redención es incluso una obra mayor que la creación y más digna de conmemoración, y porque el descanso que siguió a la creación es sobrepasado por el reposo que sigue a la consumación de la redención. Nos reunimos en el primer día de la semana, como los apóstoles, esperando que Jesús esté en medio de nosotros, y diga: "Paz a vosotros." Nuestro Señor arrancó el día de descanso de sus viejos y herrumbrados goznes en los que había sido colocado por la ley desde tiempos antiguos, y lo colocó sobre los nuevos goznes de oro que Su amor había diseñado. Él colocó nuestro día de descanso, no al final de una semana de trabajo, sino al comienzo del reposo que queda para el pueblo de Dios. Cada primer día de la semana debemos meditar sobre la resurrección de nuestro Señor, y debemos buscar entrar en comunión con Él en Su vida resucitada. <br />
 <br />
 No debemos olvidar nunca que todos lo que están en Él, resucitaron de los muertos en Su resurrección. En orden importancia, a la resurrección le sigue la doctrina de Cristo como cabeza federal de la Iglesia y la unidad de todo Su pueblo con Él. Es debido a que estamos en Cristo que nos volvemos partícipes de todo lo que Cristo hizo: somos circuncidados con Él, muertos con Él, enterrados con Él y resucitados con Él, porque no podemos ser separados de Él. Somos miembros de Su cuerpo, y ningún hueso Suyo puede ser quebrado. Debido a que esa unión es sumamente íntima, continua e indisoluble, todo lo concerniente a Él nos concierne a nosotros, y como Él resucitó, todo Su pueblo ha resucitado en Él. <br />
 <br />
 El pueblo ha resucitado de dos maneras. Primero, representativamente. Todos los elegidos resucitaron en Cristo el día que abandonó la tumba. Él fue justificado o declarado limpio de todos los pasivos generados por nuestros pecados, cuando fue dejado en libertad de la cárcel de la tumba. No había ninguna razón para detenerlo en el sepulcro, pues Él saldó las deudas de Su pueblo ya que cuando murió, 'al pecado murió una vez por todas'. Él era nuestro rehén y nuestro representante, y cuando se liberó de Sus ataduras, fuimos liberados en Él. Nosotros sufrimos la sentencia de la ley en nuestro Sustituto, estuvimos detenidos en su prisión, e incluso morimos bajo su sentencia de muerte, y ahora ya no estamos más bajo la maldición de la ley. <br />
 <br />
 "Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive." <br />
 <br />
 Junto a esta resurrección representativa viene nuestra resurrección espiritual, que es nuestra tan pronto somos conducidos a creer en Jesucristo por medio de la fe. Entonces se puede decir de nosotros: "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados." <br />
 <br />
 La bendición de la resurrección ha de ser perfeccionada poco a poco cuando aparezca nuestro Señor y Salvador, pues entonces nuestros cuerpos resucitarán, si durmiéremos antes de Su venida. Él redimió nuestra condición humana en su totalidad, espíritu, alma y cuerpo, y no estará contento hasta que la resurrección que ha tenido lugar en nuestro espíritu, tenga lugar también en nuestro cuerpo. Estos huesos secos vivirán; conjuntamente con Su cadáver resucitarán: <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"Cuando se levantó y ascendió a lo alto,<br />
 Mostró a nuestros pies el camino;<br />
 Nuestra carne se remontará al Señor<br />
 En el grandioso día de la resurrección."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 Entonces sabremos, en la perfección de la belleza de nuestra resurrección, que en verdad somos completamente resucitados en Cristo, y "así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados." <br />
 <br />
 Esta mañana hablaremos únicamente de nuestra comunión con Cristo en Su resurrección, en lo relativo a nuestra propia resurrección espiritual. No me vayan a malinterpretar pensando que yo creo que la resurrección es solamente espiritual, pues una resurrección literal de los muertos ha de ocurrir todavía; pero como nuestro texto habla de la resurrección espiritual, esa es la que me esforzaré por exponer ante ustedes. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">I.</span> Primero, entonces, CONSIDEREMOS NUESTRA RESURRECCIÓN ESPIRITUAL CON CRISTO: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo." Aunque las palabras parecen una suposición, no tienen el propósito de serlo. El apóstol no lo está poniendo en duda, ni está haciendo ninguna pregunta al respecto, sino que simplemente lo expresa así como argumentación. Podría leerse de igual manera, "si, pues, resucitaron con Cristo." El "si" es usado lógicamente, no teológicamente: a manera de argumento, y no porque hubiese alguna duda. Todos los que creen en Cristo, son resucitados con Cristo. Meditemos en esta verdad. <br />
 <br />
 Pues, primero, estábamos "muertos en nuestros delitos y pecados", pero habiendo creído en Cristo <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">hemos sido vivificados por el Espíritu Santo</span>, y ya no estamos muertos más. Allí estábamos en la tumba, sujetos a quedar putrefactos; sí, algunos de nosotros ya estábamos putrefactos, las señales del gusano del pecado estaban estampadas en nuestro carácter, y de nosotros emanaba la fetidez del pecado real. Más o menos de conformidad al lapso en el que permanecimos en esa muerte, y de acuerdo a las circunstancias que nos rodeaban, la muerte obró corrupción en nosotros. Yacíamos en nuestra muerte, siendo totalmente incapaces de levantarnos de allí por nosotros mismos; nuestros ojos no podían ver, y nuestros oídos no podían oír; nuestro corazón no podía amar; y nuestra mano seca no podía ser extendida para tocar con fe. <br />
 <br />
 Éramos incluso como aquellos que descienden al sepulcro, como los ya muertos: sólo que en esto nos encontrábamos en una peor situación que aquellos que estaban muertos efectivamente, pues éramos responsables de todas nuestras omisiones e insuficiencias. Éramos tan culpables como si hubiéramos tenido poder, pues la pérdida del poder moral no conlleva la pérdida de la responsabilidad moral: estábamos, por tanto, en un estado de muerte espiritual del tipo más terrible. <br />
 <br />
 El Espíritu Santo nos visitó y nos hizo vivir. Algunos de nosotros recordamos la primera sensación de vida: cómo parecía hormiguear en las venas de nuestra alma con un dolor agudo y amargo; al igual que las personas que se están ahogando sufren un gran dolor cuando la vida regresa a ellas, nosotros también sentimos un gran dolor. <br />
 <br />
 Fue obrada en nosotros la convicción, y la confesión de pecado, y un terror del juicio venidero y un sentido de la condenación presente. Pero estas eran señales de vida, y esa vida se profundizó gradualmente y se expandió hasta que el ojo fue abierto: podíamos ver a Cristo, la mano cesó de estar seca, y la extendimos y tocamos el borde de Su manto; los pies comenzaron a moverse en el camino de la obediencia, y el corazón sintió en su interior la dulce incandescencia del amor. Entonces los ojos, no contentos con ver, se pusieron a llorar; y, posteriormente, cuando las lágrimas fueron secadas, brillaban y fulguraban con deleite. <br />
 <br />
 Oh, hermanos míos, creyentes en Jesús, ustedes ya no están muertos espiritualmente. Han creído en Cristo, y ese grandioso acto demuestra que ya no están muertos. Han sido vivificados por Dios de acuerdo a la obra de Su poder todopoderoso, que obró en Cristo cuando le resucitó de los muertos, y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales. <br />
 <br />
 Amados, ustedes son ahora nuevas criaturas, el fruto de un segundo nacimiento, engendradas de nuevo en Cristo Jesús a una vida nueva. Cristo es su vida; una vida que no conocieron antes, ni habrían podido conocer aparte de Él. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, andáis en vida nueva, mientras que el mundo permanece en la muerte. <br />
 <br />
 Demos otro paso al frente: nosotros hemos resucitado con Cristo, y por eso, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">un cambio portentoso ha sido obrado en nosotros</span>. Cuando los muertos resuciten, no aparecerán como son ahora. La semilla enterrada se levanta del suelo, pero no como semilla, ya que produce hojas verdes, y botones, y tallo, y gradualmente desarrolla flores y frutos, y de igual manera nosotros llevaremos una forma nueva, pues seremos renovados según la imagen de Él, que nos creó en justicia y santidad. <br />
 <br />
 Yo les pido que consideren el cambio que el Espíritu de Dios obra en el creyente: ¡un cambio en verdad maravilloso! Antes de la regeneración, nuestra alma era como será nuestro cuerpo cuando muera; y leemos que "Se siembra en corrupción". Había corrupción en nuestra mente y estaba trabajando irresistiblemente en favor de las cosas malvadas y ofensivas. En muchos, la corrupción no aparecía sobre la superficie, pero estaba operando internamente; en otros, la visión de esa corrupción era conspicua y pavorosa. <br />
 <br />
 ¡Cuán grande es el cambio! Pues ahora el poder de la corrupción dentro de nosotros está quebrantado; la vida nueva lo ha vencido, pues es una simiente viva e incorruptible que vive y permanece para siempre. La corrupción está en la vieja naturaleza, pero no puede tocar la nueva, que es nuestro yo verdadero y real. ¿Acaso no es algo grandioso ser limpiado de la inmundicia que nos habría llevado finalmente a Tofet, donde arde el fuego que nunca se apagará, y donde el gusano que no muere se alimenta de los corruptos? <br />
 <br />
 Nuestro estado antiguo era adicionalmente como aquel que le sobreviene al cuerpo al momento de la muerte, porque era un estado de deshonra. Ustedes saben cómo el apóstol se refirió al cuerpo: "Se siembra en deshonra"; y, ciertamente, ningún cadáver encierra tal deshonra como la que descansa en el hombre que está muerto en delitos y pecados. Vamos, de todas la cosas del mundo que merecen vergüenza y desprecio, un hombre de condición pecaminosa es quien más los merece. Ese hombre desprecia a su Creador, descuida a su Salvador, elige el mal en lugar del bien, y rechaza la luz porque sus obras son malas, y por eso prefiere las tinieblas. En el juicio de todos los espíritus puros, un hombre pecaminoso es un hombre deshonroso. <br />
 <br />
 Pero, oh, cómo es cambiado el hombre cuando la gracia de Dios obra en su interior, pues entonces es honorable. "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios." ¡Qué honor es este! El propio cielo no contiene un ser más honorable que un hombre renovado. Muy bien podemos clamar con David: "¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?" Pero, cuando en la persona de Jesús, vemos que el hombre es llevado a tener dominio sobre todas las obras de las manos de Dios, y sabemos que Jesús nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios, nos llenamos de asombro porque Dios nos exalte así. El propio Señor ha dicho: "Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé." "Para vosotros, pues, los que creéis, él es un honor", pues así podría estar expresado en el texto original. Un Cristo precioso nos hace preciosos: todos los santos reciben tal honor. <br />
 <br />
 Cuando un cuerpo es enterrado, el apóstol nos informa además que "se siembra en debilidad." El propio cuerpo muerto no puede colocarse a sí mismo en su último lecho, y son manos amigas las que han de colocarlo allí; de igual manera, nosotros éramos la debilidad total hacia todo lo bueno. Cuando éramos los cautivos del pecado, no podíamos hacer nada bueno, tal como lo dijo nuestro Señor: "Separados de mí nada podéis hacer." Aparte de Él, éramos incapaces incluso de algún buen pensamiento. Pero "Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos"; y ahora le conocemos y el poder de Su resurrección. Dios nos ha dado el espíritu de poder y de amor; ¿no está escrito: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios"? <br />
 <br />
 ¡Qué poder tan asombroso es este! Ahora nosotros "gustamos de los poderes del siglo venidero", y somos "fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad." La fe nos ciñe con un poder divino, pues "al que cree todo le es posible", y cada creyente puede exclamar, sin jactancia: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." ¿Acaso no es maravilloso el cambio que la resurrección espiritual ha obrado en nosotros? ¿Acaso no es algo glorioso que el poder de Dios se perfeccione en nuestra debilidad? <br />
 <br />
 El grandioso cambio tiene que ver primordialmente con otro punto. Se dice del cuerpo: "Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual." Otrora éramos hombres naturales y no discerníamos las cosas que son del Espíritu de Dios. Nos interesaban las cosas terrenales y éramos movidos por concupiscencias carnales que iban tras las cosas visibles; pero, ahora, por la gracia divina, un espíritu ha sido creado en nosotros que se alimenta del pan espiritual, que vive para propósitos espirituales, que es poseído de motivos espirituales y se regocija en la verdad espiritual. <br />
 <br />
 Este cambio de lo natural a lo espiritual es de tal magnitud, que sólo Dios mismo pudo haberlo obrado, y sin embargo, lo hemos experimentado. A Dios sea la gloria. Así que en virtud de nuestra resurrección en Cristo, hemos recibido vida y nos hemos vuelto los objetos de un cambio portentoso: "las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." <br />
 <br />
 Como consecuencia de que recibimos esta vida y experimentamos este cambio, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">las cosas del mundo y del pecado se convierten en una tumba para nosotros</span>. Para un muerto un sepulcro es un hogar tan bueno como el que podría necesitar. Podrían llamarlo su alcoba, si quisieran; pues yace en su interior de manera tan inconsciente como si estuviese en un sueño. Pero en el instante en que un muerto vive, no soportará tal alcoba; la considera una terrible cripta, un calabozo aborrecible, un insoportable osario, y debe abandonarla de inmediato. <br />
 <br />
 Así, cuando ustedes y yo éramos hombres naturales, y no teníamos vida espiritual, nos contentábamos con las cosas de esta vida; pero todo es sumamente diferente ahora. Todo lo que deseábamos antes era una religión meramente externa. Una forma muerta que se amoldaba a nuestra alma muerta. El judaísmo agradaba a quienes estaban bajo su yugo, en el propio comienzo del Evangelio; las lunas nuevas y los días santos y las ordenanzas tradicionales, y los ayunos y las festividades eran cosas grandiosas para quienes habían olvidado su resurrección con Cristo. <br />
 <br />
 Todas esas cosas constituyen un bello mobiliario para la alcoba de un muerto; pero cuando la vida eterna entra en el alma, estas ordenanzas exteriores son arrojadas lejos, y el hombre que vive rasga su mortaja, rompe sus vendas enceradas, y exige los vestidos apropiados para la vida. <br />
 <br />
 Así el apóstol, en el capítulo anterior a nuestro texto, nos dice que no permitamos que nadie nos engañe utilizando tradiciones de hombres e invenciones de un ritualismo muerto, pues estas cosas no son la porción de hombres renovados y espirituales. <br />
 <br />
 Así, también, todos los objetos meramente carnales se vuelven como una tumba para nosotros, ya sean placeres pecaminosos o ganancias egoístas. Para el que está muerto, el sudario, el ataúd y la cripta son cosas apropiadas; pero basta que el cadáver viva de nuevo, y entonces no puede descansar en el féretro; hace esfuerzos desesperados para romperlo. Miren cómo por medio de la fuerza bruta levanta la tapa, rompe sus ataduras y salta del féretro. De igual manera, el hombre renovado por la gracia no puede permanecer en el pecado, pues es un ataúd para él: no puede soportar los placeres malignos, pues son como un sudario; él clama por la libertad. Cuando la resurrección llega, el hombre levanta el montículo que está sobre su tumba, y destruye el monumento y la lápida mortuoria, si hubiesen sido colocados sobre su tumba. <br />
 <br />
 Algunas almas están enterradas bajo una masa de justicia propia, a semejanza de hombres ricos sobre quienes se han erigido templetes de mármol; pero el creyente se desprende de todo esto, debe deshacerse de ello, pues no puede tolerar estas obras muertas. No puede vivir de otra manera que por fe; cualquier otra vida es muerte para él. Debe salir de su estado anterior, pues, así como una tumba no es un lugar apropiado para un hombre vivo, así también cuando somos vivificados por la gracia, las cosas del pecado, y del yo y del sentido carnal se vuelven lúgubres catacumbas para nosotros en las que nuestra alma se siente enterrada, y de las cuales debemos salir. ¿Cómo podríamos nosotros, que hemos resucitado de la muerte del pecado, vivir por más tiempo allí? <br />
 <br />
 Y, ahora, amados, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">en este momento nosotros hemos resucitado plenamente de los muertos</span> en un sentido espiritual. Pensemos en esto, pues nuestro Señor no experimentó la resurrección de Su cabeza mientras Sus pies permanecían en el sepulcro; sino que resucitó como un hombre entero y perfecto, vivo íntegramente. <br />
 <br />
 De igual manera, nosotros hemos sido renovados en cada una de nuestras partes. Hemos recibido, aunque todavía se encuentre en su primera infancia, una perfecta vida espiritual: somos perfectos en Cristo Jesús. En nuestro hombre interior nuestro ojo es abierto, nuestro oído es alertado, nuestra mano está activa, nuestro pie es ágil: cada una de nuestras facultades está allí, aunque todavía sea inmadura, y necesite desarrollo, y tenga todavía que contender con la vieja naturaleza muerta. <br />
 <br />
 Además, y esto es lo mejor de todo, hemos resucitado de tal manera <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">que no moriremos más</span>. Oh, no me cuenten más la terrible historia de que un hombre que ha recibido la vida divina puede todavía perder la gracia y perecer. Con nuestras Biblias en la mano nosotros sabemos que no es así. "Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él", y, por tanto, quien ha recibido en él la vida de Cristo, no morirá jamás. ¿Acaso no ha dicho Él: "El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá; y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente"? Esta vida que Él nos ha dado, será en nosotros "una fuente de agua que salte para vida eterna." Él mismo ha dicho: "Yo doy a mis ovejas vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano." <br />
 <br />
 En el día de nuestra resurrección, le dijimos adiós a la muerte espiritual y al sepulcro en el que dormíamos bajo el dominio del pecado. ¡Adiós, amor mortal al pecado; hemos terminado contigo! ¡Adiós, mundo muerto, mundo corrupto; hemos terminado contigo! Cristo nos ha resucitado. Cristo nos ha dado vida eterna. Abandonamos para siempre las terribles moradas de la muerte, y buscamos los lugares celestiales. Nuestro Jesús vive, y porque Él vive, nosotros también viviremos por los siglos de los siglos. <br />
 <br />
 De esta manera he tratado de explicar la metáfora de la resurrección, por medio de la cual nuestra renovación espiritual está tan bien expresada. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">II.</span> El apóstol nos exhorta a usar la vida que hemos recibido, y así, en segundo lugar, EJERCITEMOS LA NUEVA VIDA EN PROPÓSITOS APROPIADOS. "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba." Sus acciones han de ser acordes con su nueva vida. Primero, entonces, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">abandonemos el sepulcro</span>. Si hemos resucitado, nuestro primer acto debe ser abandonar la región de la muerte. Salgamos de la cripta de una religión meramente externa, y adoremos a Dios en espíritu y en verdad. Acabemos con el sacerdocio, y con todos los negros asuntos de las empresas mortuorias, y dejemos que los muertos entierren a sus muertos; nosotros no nos involucraremos en eso. Acabemos con las formas externas, y los ritos y ceremonias que no son ordenados por Cristo, y no queramos saber de nada excepto de Cristo crucificado; pues lo que no es del Señor viviente, es una mera pieza de pompa funeraria, apropiada para los cementerios de los formalistas, cuya religión entera consiste en echar paladas de tierra sobre las tapas de los ataúdes. "La tierra a la tierra, las cenizas a las cenizas, el polvo al polvo." "Lo que es nacido de la carne, carne es." <br />
 <br />
 También debemos salir de la cripta de los goces carnales, en los que los hombres buscan satisfacerse con la provisión para la carne. No hemos de vivir por la vista del ojo, ni por la audición del oído. No vivamos para amasar riquezas, o para alcanzar la fama, pues estas han de ser como cosas muertas para el hombre que ha resucitado en Cristo. No vivamos para el mundo que vemos, ni sigamos las modas de hombres para quienes esta vida lo es todo. <br />
 <br />
 Vivamos como aquellos que han salido del mundo, que, aunque están en él, no pertenecen a él. Debemos despreocuparnos del país de donde salimos, y abandonarlo, como lo hizo Abraham, como si no existiese tal país, morando a partir de ahora con nuestro Dios, siendo viajeros con Él, buscando "una ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios." Así como Jesús dejó atrás las moradas de la muerte, nosotros también hagamos lo mismo. <br />
 <br />
 Y, luego, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">apresurémonos a olvidar todo mal, así como nuestro Señor se apresuró a dejar la tumba</span>. Después de todo, cuán poco tiempo permaneció entre los muertos. Él necesitaba permanecer en el corazón de la tierra durante tres días, pero los acortó en la medida de lo posible, de tal forma que es difícil calcular los tres días en absoluto. Estaban allí, pues había fragmentos de cada período, pero, en verdad, nunca hubo tres días más cortos que los que acortó Jesús. Los acortó en justicia, y habiendo sido liberado de los dolores de la muerte, resucitó temprano, al romper el día. En el primer instante que fue posible que saliera del sepulcro, consistentemente con las Escrituras, Él dejó el sudario y la mortaja, y se quedó en el huerto, esperando para saludar a Sus discípulos. <br />
 <br />
 Lo mismo ha de suceder con nosotros: no debe haber demoras, ni holgazanería, ni apetencias en pos del mundo, ni apego a sus vanidades, ni hacer provisión para la carne. ¡Levántense temprano en la mañana, oh ustedes que han sido vivificados espiritualmente! Levántense temprano en la mañana, de su apatía, de su placer carnal, de su amor a las riquezas, y al yo, y salgan de la cripta a una esfera connatural de acción: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba." <br />
 <br />
 Prosiguiendo con la analogía: cuando nuestro Señor hubo dejado la tumba así muy temprano, pasó una temporada en la tierra entre Sus discípulos, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">y nosotros hemos de pasar el tiempo de nuestra estancia aquí en la tierra, como Él pasó el Suyo, en el santo servicio</span>. Nuestro Señor reconoció que estaba de paso tan pronto como resucitó. Si recuerdan, Él dijo: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre." Él no dijo: "subiré", sino como si hubiese de suceder tan pronto que ya estaba sucediendo. Se quedó cuarenta días, pues tenía que hacer la obra de cuarenta días; pero ya se miraba como yendo al cielo. Había terminado con el mundo, había terminado con la tumba, y ahora dijo: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre." <br />
 <br />
 Nosotros también tenemos que quedarnos aquí cuarenta días; el período puede ser más largo o más corto según como la providencia de Dios lo ordene, pero pronto habrá pasado, y el tiempo de nuestra partida llegará. Hemos de pasar nuestra vida resucitada en la tierra como Jesús pasó la Suya: en una mayor separación del mundo y en un mayor acercamiento con el cielo que nunca. <br />
 <br />
 Nuestro Señor se ocupó mucho en dar testimonio, en manifestarse, como ya lo hemos visto, en diversas formas, a Sus amigos y seguidores. Nosotros también hemos de manifestar los frutos de nuestra vida resucitada, y dar testimonio del poder de Dios. Todos los hombres han de ver que ustedes han resucitado. Vivan de tal manera que no pueda haber mayor duda acerca de su resurrección espiritual de la que hubo acerca de la resurrección literal de Cristo. No publiquen al mundo sus propias virtudes para ser honrados entre las personas del mundo; sin embargo "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." Que su posesión de la nueva vida quede más allá de toda duda, de tal forma que cuando se hubieren ido a casa, sus amistades y conocidos puedan decir: "era un hijo vivo de Dios, pues sentimos el poder de su vida; era un hombre cambiado, pues nosotros vimos la renovación." <br />
 <br />
 Jesús pasó también Su vida resucitada consolando a los santos. Dijo: "Paz a vosotros." Habló a uno y a otro: a las Marías, al pobre Pedro que lo negó, y a todo el grupo reunido, alentándolos y preparándolos para su carrera futura. Él pasó esos cuarenta días poniendo todo en orden en Su reino, arreglando todo lo que debía ser cuando Él ascendiera, y dejando Su última comisión a Sus seguidores diciéndoles: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura." <br />
 <br />
 Amados, nosotros también hemos de pasar el tiempo de nuestra estancia aquí en el temor de Dios, adorándole, sirviéndole, glorificándole, esforzándonos por poner todo en orden para la extensión del reino de nuestro Señor, para el consuelo de los santos y para el cumplimiento de Sus sagrados propósitos. <br />
 <br />
 Pero ahora que ya los he conducido tan lejos, quiero que sigan adelante y se eleven más alto. Que el Señor nos ayude. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuestras mentes deben ascender al cielo en Cristo</span>. Incluso mientras nuestros cuerpos están aquí, debemos ser transportados a lo alto con Cristo; debemos ser atraídos a Él, para que podamos decir: "Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús." Nuestro texto dice: "Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios"; ¿qué es esto sino elevarse a propósitos celestiales? Jesús ha subido a lo alto; vayamos a lo alto con Él. En cuanto a estos cuerpos, todavía no podemos ascender, pues no están preparados para heredar el reino de Dios; sin embargo, nuestros pensamientos y nuestros corazones han de remontarse al cielo y hemos de construir un feliz reposo en lo alto. No permitamos que un único pensamiento extraviado ascienda como un pájaro solitario que canta y se remonta al cielo; sino que nuestra mente entera, nuestra alma, espíritu y corazón deben levantarse como cuando las palomas vuelan como una nube. Seamos prácticos, también, y en verdad busquemos las cosas de arriba: busquémoslas porque sentimos que las necesitamos; busquémoslas porque las valoramos grandemente; busquémoslas porque esperamos ganarlas; pues un hombre no buscará de todo corazón aquello que no tiene esperanzas de obtener. Las cosas que están arriba que hemos de buscar incluso ahora, son cosas como estas; busquemos la comunión celestial, pues ya no somos contados entre la congregación de los muertos, sino que tenemos comunión con la resurrección de Cristo, y con todos los resucitados. "Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo", y "nuestra ciudadanía está en los cielos." Busquemos caminar con el Dios viviente, y conocer la comunión del Espíritu. <br />
 <br />
 Busquemos gracias celestiales; pues "toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto." Busquemos más fe, más amor, más paciencia, más celo: esforcémonos por una mayor caridad, una mayor caridad hermanable, una mayor humildad de espíritu. Esforcémonos por una mayor semejanza a Cristo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. Busquemos llevar la imagen de lo celestial, y llevar esas joyas que adornan a los espíritus celestiales. <br />
 <br />
 Busquemos también los objetivos celestiales. Tengamos el propósito de la gloria de Dios en todo. Han de trabajar y esforzarse arduamente en este mundo, pues todavía están en el cuerpo; procuren usar las cosas del mundo para la gloria de Dios. Ejerciten sus privilegios y cumplan con sus deberes como hombres, como delante de Dios, sin que les importe el juicio de los hombres. Cuando se mezclen con los hijos de los hombres, pongan atención para no descender a su nivel, ni actuar según sus motivos. No han de buscar sus propios fines egoístas, ni el engrandecimiento de un grupo, sino promover el bien general, y los intereses de la verdad, la justicia, la paz y la pureza. Santifiquen todo por el amor de Dios y de sus vecinos. No busquen fines partidistas, sino las cosas que son puras, y honestas y de buen nombre. No desciendan a la falsedad, al ardid, a la política que son de abajo; sino que honesta, sincera y justamente busquen vivir siempre como aquellos que han sido vivificados de los muertos. <br />
 <br />
 "Buscad las cosas de arriba", esto es, los goces celestiales. Oh, busquen conocer la paz del cielo en la tierra, el reposo del cielo, la victoria del cielo, el servicio del cielo, la comunión del cielo, la santidad del cielo: pueden experimentar un goce anticipado de todas estas cosas; procuren conseguir estas cosas. Busquen, en una palabra, estar preparándose para el cielo que Cristo está preparando para ustedes. Pronto han de morar arriba; vístanse para el grandioso festival. Su tesoro está arriba, entonces sus corazones han de estar con él. Todo lo que habrán de poseer en la eternidad está arriba, donde Cristo está; asciendan, entonces, y gócenlo. La esperanza ha de anticipar los goces que están reservados, y, por tanto, comencemos nuestro cielo aquí abajo. Si, pues, han resucitado con Cristo, vivan de acuerdo a su naturaleza resucitada, pues su vida está escondida con Cristo en Dios. <br />
 <br />
 Qué imán para atraernos hacia el cielo ha de ser este hecho: que Cristo está sentado a la diestra de Dios. ¿Dónde deberían estar los pensamientos de una esposa cuando su esposo está lejos sino con su ser amado ausente? Ustedes saben, hermanos, que no sucede de manera diferente con nosotros: los objetos de nuestro afecto son siempre seguidos por nuestros pensamientos. Que Jesús sea, entonces, como un grandioso imán, que atraiga nuestras meditaciones y afectos hacia Él. <br />
 <br />
 Él <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">está sentado</span>, pues Su obra está consumada; como está escrito, "Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios." Levantémonos y descansemos con Él. Él está sentado en un trono. Observen Su majestad, deléitense en Su poder, y confíen en Su dominio. Él está sentado a la diestra de Dios en el lugar de honor y favor. Esta es una prueba de que somos amados y favorecidos por Dios, pues nuestro representante tiene el lugar más selecto, a la diestra de Dios. Que sus corazones asciendan y gocen de ese amor y favor con Él. Batan sus alas, pensamientos míos, y emprendan el vuelo hacia Jesús. Alma mía, ¿no has dicho con frecuencia: "¡Ay de mí, que moro en Meses, y habito entre las tiendas de Cedar!? ¡Quién me diese alas como paloma! Volaría yo, y descansaría. <br />
 <br />
 Ahora, entonces, alma mía, aquí hay alas para ti. Jesús te atrae a lo alto. Tú tienes un derecho de estar donde Jesús está, pues estás desposada con Él; por tanto, tus pensamientos han de permanecer con Él, descansar en Él, deleitarse en Él, regocijarse en Él, y regocijarse otra vez. La escalera sagrada está delante de nosotros; subámosla hasta que nos sentemos por fe en los lugares celestiales con Él. <br />
 <br />
 Que el Espíritu de Dios bendiga estas palabras para ustedes. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">III.</span> En tercer lugar, puesto que hemos resucitado con Cristo, LA NUEVA VIDA HA DE DELEITARSE EN LOS OBJETOS APROPIADOS. Esto introduce el segundo versículo: "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." "Poned la mira." Estas palabras no expresan con precisión el significado, aunque están tan cercanas a él como se podría acercar cualquier cláusula. Podríamos traducirla así: "tengan un gusto por las cosas de arriba"; o, "estudien diligentemente las cosas de arriba"; o, "pongan su mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra." Lo que es lo suficientemente apropiado para un muerto es muy inapropiado para un hombre resucitado. Los objetos del deseo que serían adecuados para nosotros cuando éramos pecadores, no son objetos legítimos ni dignos cuando somos hechos santos. Puesto que hemos sido vivificados, hemos de ejercitar la vida, y puesto que hemos ascendido, debemos amar cosas más elevadas que las de la tierra. <br />
 <br />
 ¿Cuáles son estas "cosas de arriba" en las que hemos de poner nuestro afecto? Les pido ahora que alcen sus miradas por encima de aquellas nubes y de este firmamento inferior, hasta la residencia de Dios. ¿Qué ven allí? Primero, allí está el propio Dios. Háganlo el objeto de sus pensamientos, de sus deseos, de sus emociones, de su amor. "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón." "Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza." Llámalo: "el Dios de mi alegría y de mi gozo." No permitas que nada se interponga entre tú y tu Padre celestial. ¿Qué es todo el mundo si no tienes a Dios? ¿Y una vez que tienes a Dios, qué importa que todo el mundo pase? Dios es todo, y cuando puedes decir: "Dios es mío", eres más rico que Creso (1). Oh, decir: "¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra." Oh, amar a Dios con todo nuestro corazón, y con toda nuestra alma, y con toda nuestra mente, y con todas nuestras fuerzas; eso es lo que la ley requería, y es lo que el Evangelio nos permite hacer. <br />
 <br />
 ¿Qué veo a continuación? Veo a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jesús</span>, que es Dios, pero que, sin embargo, es verdaderamente hombre. ¿Necesito recalcarles, amados, que entreguen todo su amor al Bienamado? ¿No ha ganado el corazón de ustedes, y no los tiene ahora como bajo un poderoso arrobamiento? Yo sé que ustedes lo aman. Entonces, fijen su mente en Él. Mediten frecuentemente en Su divina persona, en Su glorioso reino, en Su amor por ustedes, en su propia seguridad en Él, en su unión con Él. Oh, estos dulces pensamientos han de poseer su pecho, han de llenar su boca, y han de influenciar su vida. El alba ha de romper con pensamientos de Cristo, y su último pensamiento de la noche ha de ser endulzado con Su presencia. Pongan sus afectos en Él, que ha puesto Su afecto en ustedes. <br />
 <br />
 Pero, además, ¿qué más veo arriba? Veo <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">a la nueva Jerusalén</span>. Veo a la iglesia triunfante de Cristo en el cielo, con la que la iglesia militante es una. No nos damos cuenta con la suficiente frecuencia de que somos parte de la asamblea general y de la iglesia de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo. Recuerden a aquellos: <br />
 </span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
"Que una vez se lamentaban aquí abajo,<br />
 Y llenaban de lágrimas su lecho,<br />
 Que luchaban duro, como nosotros ahora,<br />
 Con pecados, y dudas, y temores."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 ¿Y qué otra cosa hay arriba que deban amar nuestros corazones sino <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">el cielo mismo</span>? Es el lugar de la santidad; amémoslo de tal manera que comencemos a ser santos aquí. Es el lugar del reposo; deleitémonos en él, para que por fe entremos en ese reposo. <br />
 <br />
 Oh, hermanos míos, ustedes tienen vastas propiedades que no han visto nunca; y me parece que si tuviera una propiedad en la tierra que pronto habría de ser mía, desearía echarle un vistazo sobre el vallado de vez en cuando. Si no pudiera tomar posesión, me gustaría ver qué es lo que tengo según mis futuros derechos. Encontraría una excusa para pasar por ese rumbo y decirle a cualquier persona que me acompañare: "esa propiedad va a ser mía muy pronto." <br />
 <br />
 En su pobreza presente, consuélense con las muchas mansiones. En su enfermedad, deléitense mucho en la tierra en la que los habitantes ya no dirán más: "estoy enfermo." En medio de la depresión de espíritu, consuelen a su corazón con la perspectiva de una felicidad sin mezcla. <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"No habrá más fatiga, ni más zozobra,<br />
 Ni pecado ni muerte alcanzará el lugar;<br />
 No habrá gemidos entremezclados con las canciones<br />
 Que entonan las lenguas inmortales."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 ¡Qué! ¿Estás encadenado a la tierra? ¿No puedes proyectarte al futuro? El arroyo de la muerte es estrecho; ¿acaso no pueden tu imaginación y tu fe saltar sobre el torrente para pararse en aquella ribera por un rato y clamar: "todo es mío, todo es mío para siempre"? "Donde Jesús está, estaré yo; donde Jesús se sienta, allí reposaré yo". <br />
 </span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"Lejos de un mundo de dolor y de pecado,<br />
 Con Dios eternamente morando."</span></span></span></span></span><br />
<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><br />
 "Poned la mira en las cosas de arriba." ¡Oh, alejarse en este tiempo presente de estos torpes cuidados que como una niebla nos envuelven! Incluso nosotros que somos siervos de Cristo, y vivimos en Su corte, algunas veces nos sentimos cansados, y decaemos como si Su servicio fuese duro. Él no tiene la intención que sea una servidumbre, y es culpa nuestra si lo convertimos en eso. <br />
 <br />
 El servicio de Marta es requerido, pero ella no es llamada para ser <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">abrumada</span> con muchos quehaceres; ese es su propio arreglo: sirvamos abundantemente, y, sin embargo, sentémonos con María a los pies del Maestro. Ustedes que están en los negocios, y que se mezclan con el mundo por la necesidad de sus llamamientos, han de encontrar que es difícil mantenerse alejados de las influencias degradantes de este pobre mundo; los enredaría si pudiera. <br />
 <br />
 Ustedes son como un pájaro, que está siempre en peligro cuando se posa en la tierra. Hay varetas (2), y trampas, y redes, y armas, y un pobre pájaro no está seguro nunca excepto cuando bate sus alas y vuela a lo alto. Sin embargo, los pájaros deben bajar a comer, y hacen bien en picotear su comida de prisa, y volar tan pronto como puedan. <br />
 <br />
 Cuando tengan que mezclarse con el mundo, y ver su pecado y su mal, pongan cuidado de no posarse en el suelo sin su Padre: y, entonces, tan pronto hayan alzado su cebada, remóntense otra vez, lejos, lejos, pues este no es su descanso. Ustedes son como la paloma de Noé volando sobre el asolamiento de las aguas: no hay descanso para la planta de sus pies sino en el arca con Jesús. <br />
 <br />
 En este día de resurrección pongan una cerca frente al mundo, echen fuera al jabalí salvaje del bosque, y dejen que las viñas florezcan y las tiernas uvas impregnen su aroma, y dejen que el Amado venga y camine en el jardín de nuestras almas, mientras nos deleitamos en Él y en Sus dones celestiales. <br />
<br />
No es apropiado que andemos vagando entre las tumbas. No, más bien cantemos al Señor un cántico nuevo, y alabémosle con toda nuestra alma. <br />
 <br />
 Porción de la Escritura leída antes del sermón: Colosense 2: 8-23; 3: 1-15. <br />
 <br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Notas del traductor:</span><br />
 <br />
 (1) Creso: último rey de Lidia. Su legendaria riqueza provenía del tráfico comercial y de las minas de oro de su reino. <br />
 <br />
 (2) Vareta: palito delgado, junco o esparto que, untado con liga, sirve para cazar pájaros. El señor Spurgeon usa la expresión 'lime-twigs'.</span></span></span><br />
 <br />
<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><a href="http://www.spurgeon.com.mx/sermon1530.html" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.spurgeon.com.mx/sermon1530.html</a>  </span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Verdad absoluta o relativa]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1849.html</link>
			<pubDate>Thu, 15 Oct 2015 18:05:37 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1849.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Verdad absoluta y relativa.</span></span></span></span><br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">¿Cuál es la diferencia entre una verdad absoluta y una relativa? ¿Por qué es importante distinguirlas?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">En el siglo XII, el llamado “viejo continente”, creía que el mundo era plano y era una verdad casi universal; lo cierto es que en realidad la tierra era tan redonda como ahora.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">En este sencillo ejemplo, podemos ver que la verdad absoluta es que la tierra es redonda y la verdad relativa, es que para algunos habitantes del planeta, de acuerdo a su percepción, opinaban que la tierra era plana.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La verdad, nunca fue alterada aunque la percepción de ella haya sido mal obtenida. La tierra es redonda en ese momento de la historia; la tierra es redonda en América, Asía o cualquier otro continente, lo que significa que esa es una verdad en cualquier lugar. La tierra es esférica para cualquier hombre del mundo, lo creo o no lo crea.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Luego entonces, la verdad absoluta lo es porque es una constante en cualquier época, para cualquier hombre y para cualquier lugar, aunque no se crea, aunque no se vea o se perciba.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La verdad relativa, tiene que ver más con percepciones, filtros culturales, lugares o épocas y no necesariamente están en contra posición con la verdad absoluta. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La verdad relativa, contempla la verdad en relación a la sensación que produce  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">y lo es o no según quien lo vea, como la belleza, que lo es o no en relación de los ojos mismos que la contemplan, es decir que es relativa al gusto, preferencia o hasta del ánimo de quien lo ve y en esto se enmarca las percepciones de lo agradable como los colores, sabores, texturas, etcétera, que si bien es cierto que puede ser agradables a la mayoría, no significa que lo sea para todos por igual. Es posible que existan conceptos de belleza afines a un determinado lugar, pero en otro lugar, no se contempla igual. Un ejemplo muy ilustrativo son las mujeres jirafas tailandesas, las cuales, consideran bello, el alargamiento del cuello por medio de la acumulación de aros a las niñas desde muy temprana edad, los cuales se van añadiendo conforme van creciendo, haciendo que la cabeza se levante de manera fuera de lo común a costa del alargamiento del cuello y el riesgo de su propia vida. Para muchos países occidentales, no sólo no lo veremos como un ícono de belleza, sino incluso podríamos percibirlo como salvaje por peligroso; como salvaje y peligroso es establecer un estándar de belleza de las mujeres occidentales que sin tomar en cuenta su complexión y características raciales, ponen en riesgo su salud por llegar al peso y talla desproporcionado de su propias características físicas y sufriendo alteraciones que ponen su vida en un hilo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Es claramente palpable que en lo  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">referente a la verdad relativa, su influencia tiene origen en la cultura y la época de cada región; no son verdades absolutas, porque no son para todo hombre, ni para todo lugar y ni para toda época. Lo que hoy es una moda que rige los parámetros del “buen gusto”, mañana puede significar vulgaridad o “fuera de moda”.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">El problema de no saber distinguirlas estriba en que si tomas una verdad absoluta y la quieres manejar como algo relativo; se cometen las peores atrocidades y la historia las ha registrado.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Por ejemplo: Es una verdad absoluta que es malo matar, lo es porque tiene validez en cualquier lugar, en cualquier época y para cualquiera; pero para un nazi alemán de siglo XX, que tomó sus doctrinas por encima de lo establecido, al tomar la realidad desde su perspectiva relativa a su contexto cultural, no encuentra ningún problema en cegar la vida de quienes considera inferiores por conceptos de raza u origen étnico; pues fue enseñado a que la raza aria era superior y por tanto; matar judíos no sólo era bueno, sino hasta causa de orgullo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">El principio de su filosofía parte de la doctrina de la “evolución” de las especies, la cual dice que sólo los más aptos sobreviven y lo menos fuertes tienden a extinguirse, implicando entonces que hay seres superiores y seres inferiores, por tanto el pez grande se come al chico, para ellos, los arios eran superiores, según sus propias percepciones y eso lo hacía justificar matar y usar a judíos a quienes los consideraban inferiores, “ayudando”, dicen, a la naturaleza a acelerar la selección natural de las especies y aprovechar con experimentos tortuorios y aberrantes sin ninguna sensibilidad, ni empatía humana, matándolos como a plagas de animales que ponen en riesgo la salud pública y en este caso, la pureza de su raza, pues había el riesgo de que se mezclaran con ellos y todo el potencial para el que estaban predestinados, podría no desarrollarse en toda su plenitud. Hitler, encarnó toda esta filosofía e ideales como principio y base de su campaña de guerra, militarizando a sus jóvenes y niños, contaminado sus mentes con esta nefasta manera de pensar la cual trajo, como bien sabemos, la muerte de poco más de seis millones de judíos, sin contar las vidas de soldados de ambos bandos que segó en la misma bélica cruzada.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Vieron una verdad absoluta, con ojos relativos. Pensaron que aunque matar es malo, no lo es cuando se trata de animales; los cuales se usan.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Pero para definirlo, lo llamaré, relativismo y de aquí se desprende una pregunta. ¿Relativo a quién?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Una verdad relativa como preferencias de colores, sabores o texturas, al cual cada individuo tiene derecho a escoger; no debe ser aplicado el mismo criterio a la hora de contemplar verdades absolutas pues si hablamos de precepciones, tenemos que hablar que el origen está basado en los ojos quien la contemplan, los cuales pertenecen a un determinado individuo o persona y que aunque por su influencia, marcó un estándar que fue aceptado por la mayoría, no significa que sea verdad universal, en cualquier tiempo y en cualquier lugar.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Sin embargo, El método de su persuasión pudo ser por medio de la fuerza, el engaño (e incluye al mismo por sus percepciones) o la supuesta conveniencia de creerlo y sólo mencionaré algunos métodos:</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">POR LA FUERZA.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Para todos es sabido que el poder militar es un muy buen método de persuasión y no hay mejor ejemplo que el latinoamericano, cuya religión, sistema político y cultural, fue impuesto por medio de la fuerza y que prevaleció por otra fuerza igualmente poderosa como la costumbre o tradición, las cuales se impusieron de generación en generación, de padres a hijos.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">EL ENGAÑO</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Durante la conquista de las naciones latinoamericanas para la colonización de sus tierras, un buen método de persuasión para controlar a los oriundos de las tierras conquistadas, usaron el “Sincretismo”. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Este método busca encontrar al objeto de culto, para sustituirlo por su símil del conquistador y convencer que en realidad no eran diferentes de los que creían, pero con nombre diferente y que así podían continuar con sus rituales pero con algunas variantes y con  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">nuevas disposiciones que les asignaban.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">CONVENIENCIA</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Hay una método de influencia que la gran mayoría de las personas humanas siguen y que no dista en nada con el pragmatismo, cuya premisa es “si se siente bien, entonces, está bien y correcto”; ésta postura sigue un principio en la lógica social, el cual dice que si la mayoría lo piensa, entonces eso lo hace verdad para los que así “lo sienten”, aunque no se ajuste a la realidad; el punto es “pertenecer” al grupo lo que cuenta.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Esto da origen al universalismo en cuanto a su percepción de Dios. Para ellos no importa como lo llames, como lo veas, es el mismo para todos, “lo importante…” dicen, “es que te sientas bien”. Sin medir que si de “sentirse bien” se trata, entonces validan las drogas que afectan el sistema nervioso produciendo sensaciones agradables, pero todos sabemos que es nocivo y destruye neuronas idiotizando el razonamiento e imposibilitando a desarrollar sus máximas potencialidades mentales. Todos sabemos que las drogas son nocivas para los usuarios, aunque sus efectos hagan que sus sensaciones agradables digan lo contrario. No es extraño entonces ver, como muy a pesar de lo nocivo, hay lugares que está legalizado su uso como el alcohol y la mariguana, las cuales dan lugar  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">a otros sicotrópicos más nocivos y todos ellos al final, destruyen las vidas de quienes las consumen. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Luego entonces, podemos decir, que no porque se sienta bien, está bien.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Otro modo en cuanto a la percepción distorsionada de la verdad, es la presión de grupo y un buen ejemplo es un juego de preguntas con dos únicas posibles respuestas a escoger, las cuales se hacen a un conjunto determinado de personas quienes se colocan en línea, una atrás de la otra; y después de formular la pregunta y dar las dos opciones de respuestas, los que estén de acuerdo con la respuesta “A”, deben dar un paso a su derecha y los de opción “B” a su izquierda y esto lo más pronto posible; los que se equivoquen, salen de la fila y los que la hayan elegido correctamente, continúan el juego.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Es impresionante ver, como es que la inmensa mayoría sale del juego simultáneamente a pesar de que antemano sabían la respuesta correcta, pero el movimiento equivocado de la mayoría les hizo dudar y escogieron seguir la corriente; hay otros que ni siquiera escuchan la pregunta, sólo se mueven como la mayoría lo hace y son muy pocos, los cuales siempre compiten por el primer lugar, que logran escoger basado en la respuesta verdadera sin ser influenciados por la mayoría.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Este es el criterio que muchos siguen en cuanto a los conceptos morales y del bien social; sus decisiones están influenciados por lo que la mayoría piensa y sin más investigaciones, dan por hecho cosas que moralmente son incorrectas. La influencia de los medios de comunicación, son los que establecen los principios morales y éticos que influyen los criterios de lo bueno y lo malo de la sociedad y hoy tenemos una sociedad que le dan reflectores a lo malo.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Hoy por hoy, no es extraño que en muchos niveles sociales, los jóvenes aspiren a ser sicarios de la mafia o narcotraficantes; los juegos de video, llenos de violencias y pornografía han desensibilizado la realidad de la empatía humana entre unos a otros y exalte las posturas egoístas, deshonestidad y promiscuidad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Hay grupos de personas que crean un estilo y moda que “la mayoría” adopta sin saber a ciencia cierta el mensaje que quieren expresar; sencillamente, lo hacen, porque en el fondo hay una necesidad de aceptación muy grande, que busca su identidad como persona, sin comprender lo maravilloso que es su individualidad, la cual se oculta en formas, vestimentas, filosofías que  realmente desconocen y que al final los degrada. Aquí parece conveniente pertenecer a cambio de no sentirse sólo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Sin embargo, cuando un buen número de personas cree algo como bueno, su influencia afecta el gusto y preferencia de las demás personas. Es así como funciona la publicidad, las creencias religiosas y posturas sociales ante eventos cuya moralidad es dudosa (En México, la difusión de música llamada “narcocorrido” ha permeado en la mayoría de la población, en la cual hay niños que aspiran a ser como esos envenenadores del pueblo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La realidad es que parte de la conveniencia, para la gran mayoría de personas, seguir la corriente de pensamiento para no verse excluido de la masa de personas que han sido manipulados para pensar y decidir de manera determinada y en función de sus emociones es lamentablemente, lo más común.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Para algunos, si una mentira se llega a creer un buen número de personas, termina por ser verdad, al menos en sus percepciones, lo que significa comodidad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Dentro de lo relativo, hay reglas o normas que se rigen en diversos centros que reúne por sus características a varios miembros de la sociedad y para establecer un orden, se establecen estos lineamientos que el grupo en cuestión debe seguir para la sana convivencia; pero éstas, son solamente para ese lugar; los miembros no deben seguirlas fuera de ese ámbito social; pues son sólo para ese lugar. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Las escuelas, el hogar, centros de trabajo, sociales o comunidades religiosas; son un muy buen ejemplo de ello y sin olvidarnos del estado de cada país, en los cuales se dictan normas y leyes que establecen orden para la sana convivencia de cada lugar y en cada territorio.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Así como la tierra es redonda en todo momento de la historia, en cualquier lugar y para cualquier hombre; matar, robar, codiciar, etc. Lo son y no porque mis percepciones contrarias a ello lo vean diferente, estoy justificado para actuar en contra de esta sin cometer injusticias y por tanto crímenes.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Pero, hasta mis comentarios podrían suponerse relativos a mí. Esto nos lleva a la pregunta más importante del tema. Siendo que la verdad absoluta existe y desbarata la relativa cuando ésta no se alinea a sus principios. ¿Quién establece la verdad como tal?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">No hay autoridad humana que pueda erguirse como la que ostente que su postura es la única y verdadera sin que para obtenerla haya tenido que coaccionar o persuadir a los demás por los métodos antes vistos y que sin embargo, no exista la posibilidad de que puedan ser removidos, cuando una fuerza mayor, la imponga.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">¿Quién determina la verdad absoluta?</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">¿Por qué “quién” y no “qué”?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Decir “quién”, implica a una persona y decir “qué”, implica una cosa u objeto que carece de inteligencia, voluntad y emociones. Y aunque mi pregunta, parece manipular mi concepto de la realidad, su origen obedece a que no hay cosa alguna que pueda establecer por sí mismo el orden que guarda el universo y evidencias científicas perfectamente bien documentadas señalan un diseñador de la vida tal cual la conocemos y el principio de toda la materia.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Ningún objeto o energía, sin inteligencia y sensibilidad, podría haber ordenado las cadenas del ADN para ordenas las características que definen a cada especie animal o vegetal con vida tal cual la conocemos ahora; el universo señala un movimiento cuyo origen señala un punto en común de partida, describiendo claramente su surgimiento de la nada, desde su inicio; el lugar que ocupa nuestro sistema solar en la inmensa nube de la galaxia, la hacen propicia para la vida en nuestro planeta; el cual cuenta con el tamaño adecuado para que los fenómenos físicos y químicos que son esenciales para la vida se obtengan y sin olvidar el tamaño del sol y la distancia que guarda con la tierra y el satélite natural llamado luna, en su distancia y tamaño; ha sido colocado todo ello tan armoniosamente exacto precisamente que es imposible, científicamente hablando, que al faltar al menos un solo elemento, la vida pueda darse como se da y fluya así en este asombroso planeta.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Y por experiencia sabemos que de la nada, nada surge, sólo una explicación es posible, dadas las evidencias. Dios existe y por tanto es una persona con inteligencia, sentimientos y voluntad. Esto sin contar con su poder creador. Por eso la pregunta es “quién” y no “que”.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La Real Academia de la Lengua Española, aunque define verdades, relativas al idioma, dice que la palabra “verdad” es aquello que se ajusta al original.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Cuando uno dice que la tierra es redonda, su aseveración se ajusta al original y en este caso se refiere a la realidad, decimos que es una verdad absoluta tal afirmación; pero si alguien dice que la tierra es plana, no importa cuántas gentes piensen que así lo es, sus ideas no se ajustan a la original realidad de la tierra; por tanto, no viven en la realidad de esta verdad y en este caso no hace daño a nadie; pero hay creencias que podrían ser peligrosas, porque pueden ser destructivas a sus propias vidas y a las de los demás, como el caso de los fascismo alemán que ya analizamos de manera somera.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Todo el universo sigue un perfecto orden y equilibrio e inegable es que quién lo estableció, es un ser superior y si bien podemos considerar como absolutas las verdades relativas a nosotros mismos, para Dios, sus verdades relativas para la creación aplican como absolutas, pues son sacadas de su mismo carácter. Y son aplicables a todo cuanto ha hecho. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Si es malo robar para todo hombre, en cualquier época y en cualquier lugar; es porque Dios es inmaculadamente recto y en su justicia, todo lo contrario siempre lo juzgará como malo. Siendo el absoluto Dios, no juzgará al mundo por sus parámetros o verdades relativas a la creencia social de la mayoría de personas humanas como se cree y al que invariablemente se busca satisfacer.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Así como la tierra es redonda, la justicia es de Dios y la aplicará a sus propios parámetros de justicia se acepte o no; se crea o no.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La verdad moral es tan absoluta que no tiene época, nación o tiempo; es tan eterna como Dios mismo y aunque se quiera enseñar que se puede escoger como se escogen los colores, los sabores o texturas, la verdad absoluta no necesita de ser escogida para validarse; por tanto, no porque se crea, acepte o se elija, la verdad es verdad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Pero Dios, también es misericordioso y prueba de ello es que no ejecutado su justo juicio contra la humanidad, la cual ha degradado tanto la rectitud, la pureza y el bien; que ahora a lo bueno llaman malo y malo a lo bueno.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Sabiendo que hemos quedado impedidos de obrar en relación a sus altísimos parámetros de justicia, envió a su Hijo Jesucristo para que la deuda que había, él la pagó en la cruz. Siendo que Dios es justo, su naturaleza justa lo obliga a hacer justicia y de manera sustitutiva, Cristo tomó el lugar del pecador arrepentido y deseoso de salvación y una relación personal con Dios de manera personal.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Cristo dijo:</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino es por mí”, No hay más camino para ir a Dios; no hay más verdad para ir al Padre y no hay otra vida en su relación con el mismo, que Jesucristo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Él dijo también:</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">“Conoceréis la verdad y la verdad os hará libre” Libre de vivir con tus parámetros de la verdad que sólo te han traído sin sabores, problemas y vacío. Libre de hacer lo malo y alejarte de Dios. Su palabra es verdad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Es el único que ha dicho que ha venido al mundo y se ha presentado como Dios y su obra ha dado manifestaciones que sólo Dios puede hacer y su resurrección, nos muestra la naturaleza eterna que sólo Dios puede tener.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Al decir que era el camino, está diciendo que no hay otro y por tanto no es cuestión de nombrarlo como bien nos apetezca sin demeritar lo que realmente es. Si ha dicho que es el camino, es que no hay otro; si él ha dicho que es la verdad, es la absoluta verdad o no hay sombra de variación, ni contradicción, ni torcedura y a llamarse como “la vida”, es que si no estás con Él, entonces estás muerto o separado de su presencia y por tanto en total contradicción con el verdadero y único Dios. La verdad y la mentira, nunca se pueden mezclar en un mismo punto, la verdad siempre ganará.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Él dijo que era Dios, mostró su deidad en sus milagros y sus palabras y de ellos dan varios de miles de testigos presenciales, hechos registrados en la historia apologética e incluso antagónica de su persona y la tumba vacía, de la que también dan cuenta ambos bandos, otorgan la evidencia contundente de su vida, obra y de quien dijo ser.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Cristo es la verdad absoluta, Cristo es el camino que nos lleva al verdadero Dios y en Él, está la relación real con Dios sin ninguna intermediación religiosa, sólo es espiritual.</span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Verdad absoluta y relativa.</span></span></span></span><br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">¿Cuál es la diferencia entre una verdad absoluta y una relativa? ¿Por qué es importante distinguirlas?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">En el siglo XII, el llamado “viejo continente”, creía que el mundo era plano y era una verdad casi universal; lo cierto es que en realidad la tierra era tan redonda como ahora.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">En este sencillo ejemplo, podemos ver que la verdad absoluta es que la tierra es redonda y la verdad relativa, es que para algunos habitantes del planeta, de acuerdo a su percepción, opinaban que la tierra era plana.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La verdad, nunca fue alterada aunque la percepción de ella haya sido mal obtenida. La tierra es redonda en ese momento de la historia; la tierra es redonda en América, Asía o cualquier otro continente, lo que significa que esa es una verdad en cualquier lugar. La tierra es esférica para cualquier hombre del mundo, lo creo o no lo crea.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Luego entonces, la verdad absoluta lo es porque es una constante en cualquier época, para cualquier hombre y para cualquier lugar, aunque no se crea, aunque no se vea o se perciba.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La verdad relativa, tiene que ver más con percepciones, filtros culturales, lugares o épocas y no necesariamente están en contra posición con la verdad absoluta. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La verdad relativa, contempla la verdad en relación a la sensación que produce  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">y lo es o no según quien lo vea, como la belleza, que lo es o no en relación de los ojos mismos que la contemplan, es decir que es relativa al gusto, preferencia o hasta del ánimo de quien lo ve y en esto se enmarca las percepciones de lo agradable como los colores, sabores, texturas, etcétera, que si bien es cierto que puede ser agradables a la mayoría, no significa que lo sea para todos por igual. Es posible que existan conceptos de belleza afines a un determinado lugar, pero en otro lugar, no se contempla igual. Un ejemplo muy ilustrativo son las mujeres jirafas tailandesas, las cuales, consideran bello, el alargamiento del cuello por medio de la acumulación de aros a las niñas desde muy temprana edad, los cuales se van añadiendo conforme van creciendo, haciendo que la cabeza se levante de manera fuera de lo común a costa del alargamiento del cuello y el riesgo de su propia vida. Para muchos países occidentales, no sólo no lo veremos como un ícono de belleza, sino incluso podríamos percibirlo como salvaje por peligroso; como salvaje y peligroso es establecer un estándar de belleza de las mujeres occidentales que sin tomar en cuenta su complexión y características raciales, ponen en riesgo su salud por llegar al peso y talla desproporcionado de su propias características físicas y sufriendo alteraciones que ponen su vida en un hilo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Es claramente palpable que en lo  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">referente a la verdad relativa, su influencia tiene origen en la cultura y la época de cada región; no son verdades absolutas, porque no son para todo hombre, ni para todo lugar y ni para toda época. Lo que hoy es una moda que rige los parámetros del “buen gusto”, mañana puede significar vulgaridad o “fuera de moda”.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">El problema de no saber distinguirlas estriba en que si tomas una verdad absoluta y la quieres manejar como algo relativo; se cometen las peores atrocidades y la historia las ha registrado.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Por ejemplo: Es una verdad absoluta que es malo matar, lo es porque tiene validez en cualquier lugar, en cualquier época y para cualquiera; pero para un nazi alemán de siglo XX, que tomó sus doctrinas por encima de lo establecido, al tomar la realidad desde su perspectiva relativa a su contexto cultural, no encuentra ningún problema en cegar la vida de quienes considera inferiores por conceptos de raza u origen étnico; pues fue enseñado a que la raza aria era superior y por tanto; matar judíos no sólo era bueno, sino hasta causa de orgullo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">El principio de su filosofía parte de la doctrina de la “evolución” de las especies, la cual dice que sólo los más aptos sobreviven y lo menos fuertes tienden a extinguirse, implicando entonces que hay seres superiores y seres inferiores, por tanto el pez grande se come al chico, para ellos, los arios eran superiores, según sus propias percepciones y eso lo hacía justificar matar y usar a judíos a quienes los consideraban inferiores, “ayudando”, dicen, a la naturaleza a acelerar la selección natural de las especies y aprovechar con experimentos tortuorios y aberrantes sin ninguna sensibilidad, ni empatía humana, matándolos como a plagas de animales que ponen en riesgo la salud pública y en este caso, la pureza de su raza, pues había el riesgo de que se mezclaran con ellos y todo el potencial para el que estaban predestinados, podría no desarrollarse en toda su plenitud. Hitler, encarnó toda esta filosofía e ideales como principio y base de su campaña de guerra, militarizando a sus jóvenes y niños, contaminado sus mentes con esta nefasta manera de pensar la cual trajo, como bien sabemos, la muerte de poco más de seis millones de judíos, sin contar las vidas de soldados de ambos bandos que segó en la misma bélica cruzada.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Vieron una verdad absoluta, con ojos relativos. Pensaron que aunque matar es malo, no lo es cuando se trata de animales; los cuales se usan.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Pero para definirlo, lo llamaré, relativismo y de aquí se desprende una pregunta. ¿Relativo a quién?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Una verdad relativa como preferencias de colores, sabores o texturas, al cual cada individuo tiene derecho a escoger; no debe ser aplicado el mismo criterio a la hora de contemplar verdades absolutas pues si hablamos de precepciones, tenemos que hablar que el origen está basado en los ojos quien la contemplan, los cuales pertenecen a un determinado individuo o persona y que aunque por su influencia, marcó un estándar que fue aceptado por la mayoría, no significa que sea verdad universal, en cualquier tiempo y en cualquier lugar.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Sin embargo, El método de su persuasión pudo ser por medio de la fuerza, el engaño (e incluye al mismo por sus percepciones) o la supuesta conveniencia de creerlo y sólo mencionaré algunos métodos:</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">POR LA FUERZA.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Para todos es sabido que el poder militar es un muy buen método de persuasión y no hay mejor ejemplo que el latinoamericano, cuya religión, sistema político y cultural, fue impuesto por medio de la fuerza y que prevaleció por otra fuerza igualmente poderosa como la costumbre o tradición, las cuales se impusieron de generación en generación, de padres a hijos.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">EL ENGAÑO</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Durante la conquista de las naciones latinoamericanas para la colonización de sus tierras, un buen método de persuasión para controlar a los oriundos de las tierras conquistadas, usaron el “Sincretismo”. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Este método busca encontrar al objeto de culto, para sustituirlo por su símil del conquistador y convencer que en realidad no eran diferentes de los que creían, pero con nombre diferente y que así podían continuar con sus rituales pero con algunas variantes y con  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">nuevas disposiciones que les asignaban.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">CONVENIENCIA</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Hay una método de influencia que la gran mayoría de las personas humanas siguen y que no dista en nada con el pragmatismo, cuya premisa es “si se siente bien, entonces, está bien y correcto”; ésta postura sigue un principio en la lógica social, el cual dice que si la mayoría lo piensa, entonces eso lo hace verdad para los que así “lo sienten”, aunque no se ajuste a la realidad; el punto es “pertenecer” al grupo lo que cuenta.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Esto da origen al universalismo en cuanto a su percepción de Dios. Para ellos no importa como lo llames, como lo veas, es el mismo para todos, “lo importante…” dicen, “es que te sientas bien”. Sin medir que si de “sentirse bien” se trata, entonces validan las drogas que afectan el sistema nervioso produciendo sensaciones agradables, pero todos sabemos que es nocivo y destruye neuronas idiotizando el razonamiento e imposibilitando a desarrollar sus máximas potencialidades mentales. Todos sabemos que las drogas son nocivas para los usuarios, aunque sus efectos hagan que sus sensaciones agradables digan lo contrario. No es extraño entonces ver, como muy a pesar de lo nocivo, hay lugares que está legalizado su uso como el alcohol y la mariguana, las cuales dan lugar  </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">a otros sicotrópicos más nocivos y todos ellos al final, destruyen las vidas de quienes las consumen. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Luego entonces, podemos decir, que no porque se sienta bien, está bien.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Otro modo en cuanto a la percepción distorsionada de la verdad, es la presión de grupo y un buen ejemplo es un juego de preguntas con dos únicas posibles respuestas a escoger, las cuales se hacen a un conjunto determinado de personas quienes se colocan en línea, una atrás de la otra; y después de formular la pregunta y dar las dos opciones de respuestas, los que estén de acuerdo con la respuesta “A”, deben dar un paso a su derecha y los de opción “B” a su izquierda y esto lo más pronto posible; los que se equivoquen, salen de la fila y los que la hayan elegido correctamente, continúan el juego.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Es impresionante ver, como es que la inmensa mayoría sale del juego simultáneamente a pesar de que antemano sabían la respuesta correcta, pero el movimiento equivocado de la mayoría les hizo dudar y escogieron seguir la corriente; hay otros que ni siquiera escuchan la pregunta, sólo se mueven como la mayoría lo hace y son muy pocos, los cuales siempre compiten por el primer lugar, que logran escoger basado en la respuesta verdadera sin ser influenciados por la mayoría.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Este es el criterio que muchos siguen en cuanto a los conceptos morales y del bien social; sus decisiones están influenciados por lo que la mayoría piensa y sin más investigaciones, dan por hecho cosas que moralmente son incorrectas. La influencia de los medios de comunicación, son los que establecen los principios morales y éticos que influyen los criterios de lo bueno y lo malo de la sociedad y hoy tenemos una sociedad que le dan reflectores a lo malo.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Hoy por hoy, no es extraño que en muchos niveles sociales, los jóvenes aspiren a ser sicarios de la mafia o narcotraficantes; los juegos de video, llenos de violencias y pornografía han desensibilizado la realidad de la empatía humana entre unos a otros y exalte las posturas egoístas, deshonestidad y promiscuidad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Hay grupos de personas que crean un estilo y moda que “la mayoría” adopta sin saber a ciencia cierta el mensaje que quieren expresar; sencillamente, lo hacen, porque en el fondo hay una necesidad de aceptación muy grande, que busca su identidad como persona, sin comprender lo maravilloso que es su individualidad, la cual se oculta en formas, vestimentas, filosofías que  realmente desconocen y que al final los degrada. Aquí parece conveniente pertenecer a cambio de no sentirse sólo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Sin embargo, cuando un buen número de personas cree algo como bueno, su influencia afecta el gusto y preferencia de las demás personas. Es así como funciona la publicidad, las creencias religiosas y posturas sociales ante eventos cuya moralidad es dudosa (En México, la difusión de música llamada “narcocorrido” ha permeado en la mayoría de la población, en la cual hay niños que aspiran a ser como esos envenenadores del pueblo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La realidad es que parte de la conveniencia, para la gran mayoría de personas, seguir la corriente de pensamiento para no verse excluido de la masa de personas que han sido manipulados para pensar y decidir de manera determinada y en función de sus emociones es lamentablemente, lo más común.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Para algunos, si una mentira se llega a creer un buen número de personas, termina por ser verdad, al menos en sus percepciones, lo que significa comodidad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Dentro de lo relativo, hay reglas o normas que se rigen en diversos centros que reúne por sus características a varios miembros de la sociedad y para establecer un orden, se establecen estos lineamientos que el grupo en cuestión debe seguir para la sana convivencia; pero éstas, son solamente para ese lugar; los miembros no deben seguirlas fuera de ese ámbito social; pues son sólo para ese lugar. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Las escuelas, el hogar, centros de trabajo, sociales o comunidades religiosas; son un muy buen ejemplo de ello y sin olvidarnos del estado de cada país, en los cuales se dictan normas y leyes que establecen orden para la sana convivencia de cada lugar y en cada territorio.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Así como la tierra es redonda en todo momento de la historia, en cualquier lugar y para cualquier hombre; matar, robar, codiciar, etc. Lo son y no porque mis percepciones contrarias a ello lo vean diferente, estoy justificado para actuar en contra de esta sin cometer injusticias y por tanto crímenes.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Pero, hasta mis comentarios podrían suponerse relativos a mí. Esto nos lleva a la pregunta más importante del tema. Siendo que la verdad absoluta existe y desbarata la relativa cuando ésta no se alinea a sus principios. ¿Quién establece la verdad como tal?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">No hay autoridad humana que pueda erguirse como la que ostente que su postura es la única y verdadera sin que para obtenerla haya tenido que coaccionar o persuadir a los demás por los métodos antes vistos y que sin embargo, no exista la posibilidad de que puedan ser removidos, cuando una fuerza mayor, la imponga.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">¿Quién determina la verdad absoluta?</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">¿Por qué “quién” y no “qué”?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Decir “quién”, implica a una persona y decir “qué”, implica una cosa u objeto que carece de inteligencia, voluntad y emociones. Y aunque mi pregunta, parece manipular mi concepto de la realidad, su origen obedece a que no hay cosa alguna que pueda establecer por sí mismo el orden que guarda el universo y evidencias científicas perfectamente bien documentadas señalan un diseñador de la vida tal cual la conocemos y el principio de toda la materia.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Ningún objeto o energía, sin inteligencia y sensibilidad, podría haber ordenado las cadenas del ADN para ordenas las características que definen a cada especie animal o vegetal con vida tal cual la conocemos ahora; el universo señala un movimiento cuyo origen señala un punto en común de partida, describiendo claramente su surgimiento de la nada, desde su inicio; el lugar que ocupa nuestro sistema solar en la inmensa nube de la galaxia, la hacen propicia para la vida en nuestro planeta; el cual cuenta con el tamaño adecuado para que los fenómenos físicos y químicos que son esenciales para la vida se obtengan y sin olvidar el tamaño del sol y la distancia que guarda con la tierra y el satélite natural llamado luna, en su distancia y tamaño; ha sido colocado todo ello tan armoniosamente exacto precisamente que es imposible, científicamente hablando, que al faltar al menos un solo elemento, la vida pueda darse como se da y fluya así en este asombroso planeta.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Y por experiencia sabemos que de la nada, nada surge, sólo una explicación es posible, dadas las evidencias. Dios existe y por tanto es una persona con inteligencia, sentimientos y voluntad. Esto sin contar con su poder creador. Por eso la pregunta es “quién” y no “que”.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La Real Academia de la Lengua Española, aunque define verdades, relativas al idioma, dice que la palabra “verdad” es aquello que se ajusta al original.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Cuando uno dice que la tierra es redonda, su aseveración se ajusta al original y en este caso se refiere a la realidad, decimos que es una verdad absoluta tal afirmación; pero si alguien dice que la tierra es plana, no importa cuántas gentes piensen que así lo es, sus ideas no se ajustan a la original realidad de la tierra; por tanto, no viven en la realidad de esta verdad y en este caso no hace daño a nadie; pero hay creencias que podrían ser peligrosas, porque pueden ser destructivas a sus propias vidas y a las de los demás, como el caso de los fascismo alemán que ya analizamos de manera somera.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Todo el universo sigue un perfecto orden y equilibrio e inegable es que quién lo estableció, es un ser superior y si bien podemos considerar como absolutas las verdades relativas a nosotros mismos, para Dios, sus verdades relativas para la creación aplican como absolutas, pues son sacadas de su mismo carácter. Y son aplicables a todo cuanto ha hecho. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Si es malo robar para todo hombre, en cualquier época y en cualquier lugar; es porque Dios es inmaculadamente recto y en su justicia, todo lo contrario siempre lo juzgará como malo. Siendo el absoluto Dios, no juzgará al mundo por sus parámetros o verdades relativas a la creencia social de la mayoría de personas humanas como se cree y al que invariablemente se busca satisfacer.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Así como la tierra es redonda, la justicia es de Dios y la aplicará a sus propios parámetros de justicia se acepte o no; se crea o no.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">La verdad moral es tan absoluta que no tiene época, nación o tiempo; es tan eterna como Dios mismo y aunque se quiera enseñar que se puede escoger como se escogen los colores, los sabores o texturas, la verdad absoluta no necesita de ser escogida para validarse; por tanto, no porque se crea, acepte o se elija, la verdad es verdad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Pero Dios, también es misericordioso y prueba de ello es que no ejecutado su justo juicio contra la humanidad, la cual ha degradado tanto la rectitud, la pureza y el bien; que ahora a lo bueno llaman malo y malo a lo bueno.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Sabiendo que hemos quedado impedidos de obrar en relación a sus altísimos parámetros de justicia, envió a su Hijo Jesucristo para que la deuda que había, él la pagó en la cruz. Siendo que Dios es justo, su naturaleza justa lo obliga a hacer justicia y de manera sustitutiva, Cristo tomó el lugar del pecador arrepentido y deseoso de salvación y una relación personal con Dios de manera personal.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Cristo dijo:</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino es por mí”, No hay más camino para ir a Dios; no hay más verdad para ir al Padre y no hay otra vida en su relación con el mismo, que Jesucristo.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Él dijo también:</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">“Conoceréis la verdad y la verdad os hará libre” Libre de vivir con tus parámetros de la verdad que sólo te han traído sin sabores, problemas y vacío. Libre de hacer lo malo y alejarte de Dios. Su palabra es verdad.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Es el único que ha dicho que ha venido al mundo y se ha presentado como Dios y su obra ha dado manifestaciones que sólo Dios puede hacer y su resurrección, nos muestra la naturaleza eterna que sólo Dios puede tener.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Al decir que era el camino, está diciendo que no hay otro y por tanto no es cuestión de nombrarlo como bien nos apetezca sin demeritar lo que realmente es. Si ha dicho que es el camino, es que no hay otro; si él ha dicho que es la verdad, es la absoluta verdad o no hay sombra de variación, ni contradicción, ni torcedura y a llamarse como “la vida”, es que si no estás con Él, entonces estás muerto o separado de su presencia y por tanto en total contradicción con el verdadero y único Dios. La verdad y la mentira, nunca se pueden mezclar en un mismo punto, la verdad siempre ganará.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Él dijo que era Dios, mostró su deidad en sus milagros y sus palabras y de ellos dan varios de miles de testigos presenciales, hechos registrados en la historia apologética e incluso antagónica de su persona y la tumba vacía, de la que también dan cuenta ambos bandos, otorgan la evidencia contundente de su vida, obra y de quien dijo ser.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font"> </span></span></span></div>
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Calibri;" class="mycode_font">Cristo es la verdad absoluta, Cristo es el camino que nos lleva al verdadero Dios y en Él, está la relación real con Dios sin ninguna intermediación religiosa, sólo es espiritual.</span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Titulos,nombres, caracteristicas y oficios de nuestro Señor Jesucristo]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1821.html</link>
			<pubDate>Fri, 31 Jul 2015 01:45:29 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1821.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cientos de titulos, nombres, características y oficios de nuestro Señor Jesucristo</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> </span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hay literalmente cientos de nombres y oficios en la Biblia que describen el carácter del Señor Jesucristo, su grandeza, gloria y poder. Asimismo que vino a la tierra como un siervo sufriente para proveer salvación. Algunos de estos nombres o títulos están explícitos, otros implícitos. De hecho, cada libro de la Biblia lo presenta implícitamente.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Génesis - Creador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Éxodo - Libertador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">3. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Levítico - Sacrificio Eterno.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">4. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Números - Guía Confiable.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">5. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Deuteronomio - Profeta Redentor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">6. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Josué - Capitán de nuestra Salvación.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">7. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jueces - Juez Constante, Legislador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">8. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Rut - Pariente Redentor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">9. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Samuel - Rey Intercesor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">10. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Samuel - Rey Ungido.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">11. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Reyes - Rey Sabio.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">12. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Reyes - Rey Gobernante.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">13. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Crónicas - Rey Soberano.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">14. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Crónicas - Gloria de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">15. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Esdras - Escriba Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">16. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Nehemías - Reconstructor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">17. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ester - Maestro Oculto.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">18. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Job - Estrella de la Mañana y Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">19. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Salmos - Pastor, Cantor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">20. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Proverbios - La Sabiduría.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">21. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Eclesiastés - La Única Esperanza.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">22. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Cantar de los Cantares - El Cantar del Esposo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">23. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Isaías - Príncipe de Paz.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">24. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jeremías - Renuevo Justo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">25. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Lamentaciones - El Profeta Doliente.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">26. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ezequiel - El Atalaya y la Rueda en el Cielo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">27. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Daniel - El Libertador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">28. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Oseas - El Esposo Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">29. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Joel - El Derramamiento del Espíritu Santo de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">30. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Amós - El que Lleva la Carga.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">31. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Abdías - El Altísimo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">32. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jonás - La Misericordia de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">33. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Miqueas - El Mensajero del Evangelio.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">34. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Nahum - El Vengador Elegido por Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">35. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Habacuc - El Fundamento Firme.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">36. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Sofonías - Príncipe de Paz y Gloria de Israel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">37. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hageo - El Restaurador de la Herencia Perdida</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">38. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Zacarías - Padre Misericordioso.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">39. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Malaquías - Promesa Gloriosa.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">40. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Mateo - Rey de los Judíos.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">41. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Marcos - El Hijo de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">42. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Lucas - Hijo del Hombre.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">43. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Juan - El Verbo Hecho Carne.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">44. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hechos - Poder en las Alturas.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">45. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Romanos - Salvador y Justificador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">46. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Corintios - Don del Espíritu.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">47. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Corintios - La Victoria.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">48. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Gálatas - El Libertador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">49. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Efesios - Piedra del Ángulo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">50. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Filipenses - Proveedor y Suplidor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">51. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Colosenses - Plenitud de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">52. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Tesalonicenses - El Rey que Ha de Venir.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">53. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Tesalonicenses - El Mesías.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">54. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Timoteo - El Mediador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">55. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Timoteo - El Testigo Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">56. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Tito - El Pastor Fiel y la Esperanza Bienaventurada.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">57. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Filemón - Amigo más Querido que un Hermano.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">58. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hebreos - Sumo Sacerdote.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">59. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Santiago - El Gran Médico.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">60. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Pedro - El Gran Pastor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">61. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Pedro - El Salvador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">62. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Juan - El Justo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">63. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Juan - Amor Eterno.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">64. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">3 Juan - La Verdad.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">65. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Judas - Majestad y Poder.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">66. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Apocalipsis - Rey de Reyes y Señor de Señores.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Nombres explícitos:</span></span></span><br />
<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1. “Ángel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Gn. 48:16; Ex. 23:20, 21).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2. “Simiente de la mujer” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Gn. 3:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">3. “Siloh” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Gn. 49:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">4. “Cetro de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Nm. 24:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">5. “Estrella de Jacob” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Nm. 24:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">6. “Profeta” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Dt. 18:15, 18).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">7. “Príncipe del ejército de Jehová” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jos. 5:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">8. “La piedra que desecharon los edificadores... Cabeza</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">del ángulo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 118:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">9. “Ungido” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 2:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">10. “Primogénito” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 89:27).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">11. “Santo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 16:10; Hch. 3:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">12. “Rey de gloria” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 24:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">13. “Jehová poderoso en batalla” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 24:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">14. “Jehová el fuerte y valiente” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 24:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">15. “Pastor de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 80:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">16. “Señalado entre diez mil” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Cnt. 5:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">17. “Rosa de Sarón” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Cnt. 2:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">18. “El renuevo de Jehová...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 4:2b).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">19. “Piedra probada, angular, preciosa, de cimiento</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">estable” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 28:16; Zac. 10:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">20. “Consejero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">21. “Ángel de su faz” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 63:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">22. “Brazo de Jehová” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 51:9, 10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">23. “Niño” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6; Lc. 2:27, 43).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">24. “Jefe y maestro a las naciones” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 55:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">25. “Pacto al pueblo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 42:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">26. “Escogido” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 42:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">27. “Emanuel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 7:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">28. “La raíz de Isaí” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 11:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">29. “Padre eterno” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">30. “Dios que te encubres” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 45:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">31. “Dios de toda la tierra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 54:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">32. “Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 49:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">33. “Jehová” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 40:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">34. “Legislador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 33:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">35. “Testigo a los pueblos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 55:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">36. “Luz perpetua” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 60:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">37. “Luz de las naciones” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 42:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">38. “Jehová de los ejércitos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 44:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">39. “Creador de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 43:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">40. “Redentor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 43:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">41. “Varón de dolores” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 53:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">42. “Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno,</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Príncipe de Paz” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">43. “El fuerte de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 30:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">44. “Fuerte de Jacob” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 49:26).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">45. “Siervo justo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 53:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">46. “Santuario” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 8:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">47. “Siervo de los tiranos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 49:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">48. “David” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jer. 30:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">49. “Jehová, justicia nuestra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jer. 23:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">50. “Planta de renombre” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ez. 34:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">51. “Mesías Príncipe” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Dn. 9:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">52. “Santo de los santos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Dn. 9:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">53. “Señor en Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mi. 5:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">54. “Deseado de todas las naciones” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hag. 2:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">55. “El renuevo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Zac. 3:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">56. “Manantial abierto” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Zac. 13:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">57. “Rey sobre toda la tierra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Zac. 14:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">58. “Mensajero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mal. 3:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">59. “Sol de justicia” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mal. 4:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">60. “Mi Amado...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 12:18b; Ef. 1:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">61. “Hijo del Dios viviente” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 16:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">62. “Hijo del carpintero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 13:55).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">63. “Cristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 1:16; Lc. 9:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">64. “Jesús el Cristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 16:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">65. “Amigo de publicanos y pecadores” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 11:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">66. “Dios con nosotros” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 1:23).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">67. “Maestro bueno” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 19:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">68. “Guiador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 2:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">69. “Jesús” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 1:21).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">70. “Justo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 27:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">71. “Rey” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 21:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">72. “Rey de los judíos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 2:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">73. “Hijo de David” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 9:27).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">74. “Esposo...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 2:19, 20; Mt. 9:15; Lc. 5:34, 35;</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jn. 3:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">75. “El carpintero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 6:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">76. “Cristo, el Hijo del Bendito” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 14:61).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">77. “El Santo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">78. “Jesús nazareno” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">79. “Señor... del día de reposo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 2:28).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">80. “Pastor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 14:27).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">81. “El Cristo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 9:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">82. “La consolación de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">83. “El Cristo, un rey” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 23:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">84. “Cristo, el escogido de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 23:35).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">85. “Cristo el Señor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">86. “Gloria de tu pueblo Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:32).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">87. “Santo Ser” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 1:35).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">88. “Poderoso Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 1:69).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">89. “Salvación” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:30).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">90. “Hijo del Altísimo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 1:32).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">91. “Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">92. “El pan de vida...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 6:35, 48).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">93. “Mesías” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:41).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">94. “La puerta” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 10:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">95. “Don de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 4:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">96. “Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">97. “Verbo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">98. “Yo soy” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 8:58).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">99. “Jesús Nazareno Rey de los Judíos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 19:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">100. “Jesús el hijo de José” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 6:42).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">101. “Rey de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:49).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">102. “Cordero de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">103. “El camino, y la verdad, y la vida” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 14:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">104. “Luz del mundo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 8:12).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">105. “Luz verdadera” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">106. “Pan vivo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 6:51).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">107. “Mesías” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:41).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">108. “Hijo unigénito” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 3:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">109. “Rabí... Raboni” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:49, 20:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">110. “Resurrección y la vida” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 11:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">111. “El buen pastor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 10:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">112. “Vid verdadera” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 15:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">113. “Hijo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 9:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">114. “Santo Hijo Jesús” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 4:30).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">115. “Juez” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 10:42).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">116. “Señor de todos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 10:36).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">117. “Señor Jesús” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 7:59).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">118. “Príncipe y Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 5:31).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">119. “El libertador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 11:26).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">120. “Bendito por los siglos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 9:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">121. “Nuestro Señor Jesucristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">122. “Señor así de los muertos como de los que viven”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 14:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">123. “El postrer Adán... espíritu vivificante” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">15:45).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">124. “Cristo poder de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">125. “Sabiduría de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">126. “Nuestra Pascua” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 5:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">127. “Cabeza de todo varón” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 11:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">128. “Justicia, santificación y redención” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 1:30).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">129. “Roca espiritual” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 10:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">130. “Segundo hombre” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 15:47).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">131. “Don inefable” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 Co. 9:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">132. “Cabeza sobre todas las cosas” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">133. “La plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:23).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">134. “El Amado” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">135. “Cabeza... de la iglesia” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">136. “Su amado Hijo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Col. 1:13).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">137. “Cristo el Señor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Col. 3:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">138. “Solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 6:15b).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">139. “Bienaventurado y solo Soberano” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 6:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">140. “Cristo Jesús nuestro Señor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 1:12).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">141. “Dios manifestado en carne” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 3:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">142. “Dios nuestro Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 2:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">143. “Nuestra esperanza” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">144. “Rescate” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 2:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">145. “Solo Mediador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 2:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">146. “Juez justo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 Ti. 4:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">147. “Jesucristo nuestro Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Tit. 3:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">148. “Apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 3:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">149. “Autor de eterna salvación...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 5:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">150. “Autor y consumador de la fe” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 12:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">151. “El resplandor de su gloria” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">152. “Autor de salvación” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 2:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">153. “Primogénito en el mundo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">154. “Precursor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 6:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">155. “Gran pastor de las ovejas” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 13:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">156. “Heredero de todo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">157. “Sumo sacerdote” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 4:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">158. “Imagen misma de su sustancia” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">159. “Jesús el Hijo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 4:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">160. “Ministro del santuario” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 8:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">161. “Sacerdote” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 7:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">162. “Fiador de un mejor pacto” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 7:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">163. “Príncipe de los pastores” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 P. 5:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">164. “Piedra viva” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 P. 2:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">165. “Obispo de vuestras almas” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 P. 2:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">166. “Lucero de la mañana” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 P. 1:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">167. “Señor y Salvador Jesucristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 P. 1:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">168. “Abogado” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 2:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">169. “Verdadero de Dios, y la vida eterna” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 5:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">170. “Propiciación por nuestros pecados” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 2:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">171. “Salvador del mundo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 4:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">172. “Verbo de vida” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">173. “Hijo del Padre” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 Jn. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">174. “Único y sabio Dios, nuestro Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jud.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">175. “Alfa y la Omega, principio y fin... el que es y</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">que era y que ha de venir, el Todopoderoso” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">176. “El primero y el último” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">177. “El primero y el postrero, el que estuvo muerto y</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">vivió” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 2:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">178. “El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">de la creación de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 3:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">179. “El que vive” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:18).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">180. “El que eres y que eras y que has de venir” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">11:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">181. “El Todopoderoso” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:8; Mt. 28:18).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">182. “El Verbo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 19:13).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">183. “Principio de la creación de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 3:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">184. “La estrella resplandeciente de la mañana” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">22:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">185. “Primogénito de los muertos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">186. “Rey de los santos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 15:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">187. “Cordero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 5:6 y 27 versículos más).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">188. “El León de la tribu de Judá” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 5:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">189. “Señor Dios Todopoderoso” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 15:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">190. “La raíz y el linaje de David” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 22:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">191. “Soberano de los reyes de la tierra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:5).</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> (Tomado de la revista cristiana "Alerta")</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cientos de titulos, nombres, características y oficios de nuestro Señor Jesucristo</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> </span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hay literalmente cientos de nombres y oficios en la Biblia que describen el carácter del Señor Jesucristo, su grandeza, gloria y poder. Asimismo que vino a la tierra como un siervo sufriente para proveer salvación. Algunos de estos nombres o títulos están explícitos, otros implícitos. De hecho, cada libro de la Biblia lo presenta implícitamente.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Génesis - Creador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Éxodo - Libertador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">3. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Levítico - Sacrificio Eterno.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">4. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Números - Guía Confiable.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">5. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Deuteronomio - Profeta Redentor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">6. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Josué - Capitán de nuestra Salvación.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">7. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jueces - Juez Constante, Legislador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">8. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Rut - Pariente Redentor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">9. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Samuel - Rey Intercesor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">10. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Samuel - Rey Ungido.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">11. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Reyes - Rey Sabio.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">12. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Reyes - Rey Gobernante.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">13. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Crónicas - Rey Soberano.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">14. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Crónicas - Gloria de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">15. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Esdras - Escriba Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">16. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Nehemías - Reconstructor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">17. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ester - Maestro Oculto.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">18. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Job - Estrella de la Mañana y Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">19. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Salmos - Pastor, Cantor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">20. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Proverbios - La Sabiduría.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">21. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Eclesiastés - La Única Esperanza.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">22. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Cantar de los Cantares - El Cantar del Esposo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">23. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Isaías - Príncipe de Paz.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">24. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jeremías - Renuevo Justo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">25. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Lamentaciones - El Profeta Doliente.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">26. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ezequiel - El Atalaya y la Rueda en el Cielo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">27. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Daniel - El Libertador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">28. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Oseas - El Esposo Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">29. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Joel - El Derramamiento del Espíritu Santo de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">30. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Amós - El que Lleva la Carga.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">31. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Abdías - El Altísimo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">32. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jonás - La Misericordia de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">33. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Miqueas - El Mensajero del Evangelio.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">34. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Nahum - El Vengador Elegido por Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">35. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Habacuc - El Fundamento Firme.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">36. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Sofonías - Príncipe de Paz y Gloria de Israel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">37. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hageo - El Restaurador de la Herencia Perdida</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">38. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Zacarías - Padre Misericordioso.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">39. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Malaquías - Promesa Gloriosa.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">40. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Mateo - Rey de los Judíos.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">41. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Marcos - El Hijo de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">42. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Lucas - Hijo del Hombre.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">43. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Juan - El Verbo Hecho Carne.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">44. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hechos - Poder en las Alturas.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">45. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Romanos - Salvador y Justificador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">46. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Corintios - Don del Espíritu.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">47. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Corintios - La Victoria.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">48. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Gálatas - El Libertador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">49. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Efesios - Piedra del Ángulo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">50. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Filipenses - Proveedor y Suplidor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">51. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Colosenses - Plenitud de Dios.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">52. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Tesalonicenses - El Rey que Ha de Venir.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">53. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Tesalonicenses - El Mesías.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">54. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Timoteo - El Mediador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">55. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Timoteo - El Testigo Fiel.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">56. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Tito - El Pastor Fiel y la Esperanza Bienaventurada.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">57. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Filemón - Amigo más Querido que un Hermano.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">58. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Hebreos - Sumo Sacerdote.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">59. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Santiago - El Gran Médico.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">60. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Pedro - El Gran Pastor.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">61. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Pedro - El Salvador.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">62. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1 Juan - El Justo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">63. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2 Juan - Amor Eterno.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">64. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">3 Juan - La Verdad.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">65. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Judas - Majestad y Poder.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">66. </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Apocalipsis - Rey de Reyes y Señor de Señores.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Nombres explícitos:</span></span></span><br />
<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1. “Ángel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Gn. 48:16; Ex. 23:20, 21).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">2. “Simiente de la mujer” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Gn. 3:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">3. “Siloh” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Gn. 49:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">4. “Cetro de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Nm. 24:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">5. “Estrella de Jacob” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Nm. 24:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">6. “Profeta” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Dt. 18:15, 18).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">7. “Príncipe del ejército de Jehová” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jos. 5:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">8. “La piedra que desecharon los edificadores... Cabeza</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">del ángulo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 118:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">9. “Ungido” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 2:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">10. “Primogénito” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 89:27).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">11. “Santo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 16:10; Hch. 3:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">12. “Rey de gloria” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 24:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">13. “Jehová poderoso en batalla” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 24:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">14. “Jehová el fuerte y valiente” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 24:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">15. “Pastor de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Sal. 80:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">16. “Señalado entre diez mil” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Cnt. 5:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">17. “Rosa de Sarón” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Cnt. 2:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">18. “El renuevo de Jehová...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 4:2b).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">19. “Piedra probada, angular, preciosa, de cimiento</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">estable” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 28:16; Zac. 10:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">20. “Consejero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">21. “Ángel de su faz” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 63:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">22. “Brazo de Jehová” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 51:9, 10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">23. “Niño” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6; Lc. 2:27, 43).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">24. “Jefe y maestro a las naciones” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 55:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">25. “Pacto al pueblo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 42:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">26. “Escogido” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 42:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">27. “Emanuel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 7:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">28. “La raíz de Isaí” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 11:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">29. “Padre eterno” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">30. “Dios que te encubres” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 45:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">31. “Dios de toda la tierra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 54:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">32. “Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 49:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">33. “Jehová” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 40:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">34. “Legislador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 33:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">35. “Testigo a los pueblos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 55:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">36. “Luz perpetua” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 60:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">37. “Luz de las naciones” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 42:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">38. “Jehová de los ejércitos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 44:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">39. “Creador de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 43:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">40. “Redentor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 43:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">41. “Varón de dolores” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 53:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">42. “Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno,</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Príncipe de Paz” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 9:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">43. “El fuerte de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 30:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">44. “Fuerte de Jacob” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 49:26).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">45. “Siervo justo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 53:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">46. “Santuario” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 8:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">47. “Siervo de los tiranos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Is. 49:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">48. “David” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jer. 30:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">49. “Jehová, justicia nuestra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jer. 23:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">50. “Planta de renombre” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ez. 34:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">51. “Mesías Príncipe” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Dn. 9:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">52. “Santo de los santos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Dn. 9:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">53. “Señor en Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mi. 5:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">54. “Deseado de todas las naciones” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hag. 2:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">55. “El renuevo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Zac. 3:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">56. “Manantial abierto” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Zac. 13:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">57. “Rey sobre toda la tierra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Zac. 14:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">58. “Mensajero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mal. 3:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">59. “Sol de justicia” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mal. 4:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">60. “Mi Amado...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 12:18b; Ef. 1:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">61. “Hijo del Dios viviente” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 16:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">62. “Hijo del carpintero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 13:55).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">63. “Cristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 1:16; Lc. 9:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">64. “Jesús el Cristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 16:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">65. “Amigo de publicanos y pecadores” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 11:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">66. “Dios con nosotros” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 1:23).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">67. “Maestro bueno” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 19:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">68. “Guiador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 2:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">69. “Jesús” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 1:21).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">70. “Justo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 27:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">71. “Rey” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 21:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">72. “Rey de los judíos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 2:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">73. “Hijo de David” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mt. 9:27).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">74. “Esposo...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 2:19, 20; Mt. 9:15; Lc. 5:34, 35;</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Jn. 3:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">75. “El carpintero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 6:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">76. “Cristo, el Hijo del Bendito” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 14:61).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">77. “El Santo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">78. “Jesús nazareno” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">79. “Señor... del día de reposo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 2:28).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">80. “Pastor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Mr. 14:27).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">81. “El Cristo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 9:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">82. “La consolación de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">83. “El Cristo, un rey” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 23:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">84. “Cristo, el escogido de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 23:35).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">85. “Cristo el Señor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">86. “Gloria de tu pueblo Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:32).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">87. “Santo Ser” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 1:35).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">88. “Poderoso Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 1:69).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">89. “Salvación” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 2:30).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">90. “Hijo del Altísimo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Lc. 1:32).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">91. “Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">92. “El pan de vida...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 6:35, 48).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">93. “Mesías” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:41).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">94. “La puerta” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 10:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">95. “Don de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 4:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">96. “Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">97. “Verbo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">98. “Yo soy” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 8:58).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">99. “Jesús Nazareno Rey de los Judíos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 19:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">100. “Jesús el hijo de José” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 6:42).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">101. “Rey de Israel” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:49).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">102. “Cordero de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:29).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">103. “El camino, y la verdad, y la vida” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 14:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">104. “Luz del mundo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 8:12).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">105. “Luz verdadera” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">106. “Pan vivo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 6:51).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">107. “Mesías” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:41).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">108. “Hijo unigénito” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 3:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">109. “Rabí... Raboni” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 1:49, 20:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">110. “Resurrección y la vida” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 11:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">111. “El buen pastor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 10:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">112. “Vid verdadera” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jn. 15:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">113. “Hijo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 9:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">114. “Santo Hijo Jesús” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 4:30).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">115. “Juez” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 10:42).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">116. “Señor de todos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 10:36).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">117. “Señor Jesús” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 7:59).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">118. “Príncipe y Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Hch. 5:31).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">119. “El libertador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 11:26).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">120. “Bendito por los siglos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 9:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">121. “Nuestro Señor Jesucristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">122. “Señor así de los muertos como de los que viven”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ro. 14:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">123. “El postrer Adán... espíritu vivificante” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">15:45).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">124. “Cristo poder de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">125. “Sabiduría de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 1:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">126. “Nuestra Pascua” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 5:7).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">127. “Cabeza de todo varón” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 11:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">128. “Justicia, santificación y redención” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 1:30).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">129. “Roca espiritual” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 10:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">130. “Segundo hombre” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Co. 15:47).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">131. “Don inefable” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 Co. 9:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">132. “Cabeza sobre todas las cosas” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">133. “La plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:23).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">134. “El Amado” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">135. “Cabeza... de la iglesia” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ef. 1:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">136. “Su amado Hijo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Col. 1:13).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">137. “Cristo el Señor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Col. 3:24).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">138. “Solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 6:15b).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">139. “Bienaventurado y solo Soberano” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 6:15).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">140. “Cristo Jesús nuestro Señor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 1:12).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">141. “Dios manifestado en carne” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 3:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">142. “Dios nuestro Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 2:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">143. “Nuestra esperanza” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">144. “Rescate” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 2:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">145. “Solo Mediador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Ti. 2:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">146. “Juez justo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 Ti. 4:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">147. “Jesucristo nuestro Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Tit. 3:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">148. “Apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión”</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 3:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">149. “Autor de eterna salvación...” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 5:9).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">150. “Autor y consumador de la fe” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 12:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">151. “El resplandor de su gloria” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">152. “Autor de salvación” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 2:10).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">153. “Primogénito en el mundo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:6).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">154. “Precursor” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 6:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">155. “Gran pastor de las ovejas” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 13:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">156. “Heredero de todo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">157. “Sumo sacerdote” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 4:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">158. “Imagen misma de su sustancia” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">159. “Jesús el Hijo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 4:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">160. “Ministro del santuario” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 8:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">161. “Sacerdote” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 7:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">162. “Fiador de un mejor pacto” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(He. 7:22).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">163. “Príncipe de los pastores” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 P. 5:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">164. “Piedra viva” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 P. 2:4).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">165. “Obispo de vuestras almas” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 P. 2:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">166. “Lucero de la mañana” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 P. 1:19).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">167. “Señor y Salvador Jesucristo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 P. 1:11).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">168. “Abogado” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 2:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">169. “Verdadero de Dios, y la vida eterna” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 5:20).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">170. “Propiciación por nuestros pecados” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 2:2).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">171. “Salvador del mundo” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 4:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">172. “Verbo de vida” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(1 Jn. 1:1).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">173. “Hijo del Padre” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(2 Jn. 1:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">174. “Único y sabio Dios, nuestro Salvador” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Jud.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1:25).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">175. “Alfa y la Omega, principio y fin... el que es y</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">que era y que ha de venir, el Todopoderoso” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">1:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">176. “El primero y el último” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">177. “El primero y el postrero, el que estuvo muerto y</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">vivió” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 2:8).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">178. “El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">de la creación de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 3:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">179. “El que vive” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:18).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">180. “El que eres y que eras y que has de venir” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">11:17).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">181. “El Todopoderoso” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:8; Mt. 28:18).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">182. “El Verbo de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 19:13).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">183. “Principio de la creación de Dios” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 3:14).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">184. “La estrella resplandeciente de la mañana” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">22:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">185. “Primogénito de los muertos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">186. “Rey de los santos” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 15:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">187. “Cordero” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 5:6 y 27 versículos más).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">188. “El León de la tribu de Judá” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 5:5).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">189. “Señor Dios Todopoderoso” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 15:3).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">190. “La raíz y el linaje de David” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 22:16).</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">191. “Soberano de los reyes de la tierra” </span></span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">(Ap. 1:5).</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> (Tomado de la revista cristiana "Alerta")</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Quien es el Señor Jesucristo?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1796.html</link>
			<pubDate>Tue, 28 Apr 2015 23:52:58 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1796.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">¿Quién es el Señor Jesucristo?</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">No exageramos al afirmar que ningún cristiano por débil que sea, puede negar la Deidad del Señor Jesucristo, dicho en otras palabras, quien niega que Cristo es Dios, no es cristiano.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hay quienes dicen que Él solamente es Hijo de Dios, en la misma forma que lo fue Israel en el Antiguo Testamento, y al igual que somos nosotros como Iglesia hoy.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otros dicen que es un gran ángel, tal vez Miguel o Gabriel, o algún otro cuyo nombre no sabemos exactamente.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hay todavía aquellos que dicen, que Él es Dios en cierto grado, pero al mismo tiempo inferior al Dios verdadero, algo así como un Dios, pero no Dios.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia dice: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”, esto antes de que Él naciera y según Mateo 1:23. Estas palabras que declaran que es “Dios con nosotros”, fueron dichas antes de que Jesús, Dios, se encarnara. Y es notable que al anunciar el nacimiento del Salvador, se haya hablado tan claramente de su verdadera identidad, y que hoy existan tantas dudas, tanta <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">controversia de quién realmente es Él.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hay mucho que podemos decir de nuestro Salvador al tratar de responder al interrogante «¿Quién es el Señor Jesucristo?». Pero en este artículo vamos a limitarnos más bien a su Deidad.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Saber reconocer y creer que Cristo es Dios, es en extremo importante porque la Biblia así lo presenta.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pensemos primero en el Señor Jesucristo quien recibe nombres Divinos. Por ejemplo “llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mt. 1:23).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En otro lugar “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”(Jn.1:1). Leyendo más adelante en el mismo capítulo descubrimos que ese “Verbo”es nuestro Señor ni más ni menos, porque dice “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (v. 14). Luego dice “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(v. 18).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La revelación de Dios a los hombres mediante el Señor Jesucristo, establece un nuevo trato del Creador para con la humanidad. En el pasado Él trató con los hombres, pero su relación jamás fue tan estrecha, tan íntimamente identificada con ellos, tan al alcance del hombre, como en Cristo. Comparemos esta declaración de Juan, con la forma cómo Dios se relacionó con una persona tan destacada como Moisés.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por ejemplo leemos en el Antiguo Testamento: “Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles. Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios. Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos. Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches” (Ex. 24:12-18).</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Si duda alguna, Moisés pudo contemplar aquí la gloria de Dios, fue seleccionado entre miles para poder acercarse a Él. El Creador se manifestó en una nube que lo cubrió. Pero ahora Juan nos dice “y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre”. También declara “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo (que significa el Único Dios)… le ha dado a conocer”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por esta misma razón, el autor a los hebreos explica, “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo… Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura… pero tú eres el mismo”(He. 1:8, 10, 11, 12).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En Juan 10:33, hay un interesante intercambio de palabras entre Jesús y los judíos, quienes negaban Su deidad. “Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios”.</span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Jesús no les dijo que estaban exagerando sus pretensiones.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• No les dice que es solamente Hijo de Dios, en el mismo sentido como lo fueron Abraham, </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Moisés y otros.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Tampoco insinúa que es solamente un ángel o arcángel, y que ellos se habían ido demasiado lejos al afirmar que Él pretendía toda Deidad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Si no era Dios, blasfemaba; por lo tanto debía morir apedreado, ya que todo blasfemo en Israel, según la ley merecía la muerte. “Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Lv. 24:16).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cualquier persona que hoy niega la deidad de Cristo, le hace a Él blasfemo, impostor y mentiroso.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Veremos otros casos donde Jesús no corrige al hombre que le llama su Dios:</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tomás no solamente no creía que el Señor Jesucristo había resucitado, sino que tampoco creía en Su deidad. Sabía que Dios jamás podía morir. Dios no muere, de modo que era imposible que un hombre como Jesús, quien había muerto clavado sobre una cruz, fuese Dios. Pero cuando finalmente se encontró con el Salvador resucitado exclamó: “¡Señor mío, y Dios mío!” (Jn. 20:28). Jesús tampoco le corrigió por haberle llamado “Dios”. Lo que corrigió es que Tomás exclamó así correctamente, cuando ya lo vio, pero no había creído en Él como su Señor y su Dios antes. “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 20:29).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Algún día, todos aquellos que hoy niegan la deidad de Cristo exclamarán “¡Señor mío, y Dios mío!”, pero a pesar de que le reconocerán como el único y verdadero Dios y Señor, ya será demasiado tarde, porque ahora le rechazan.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo escribiendo a los romanos, dice: “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén” (Ro. 9:3-5).</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Pablo no dice que el Señor Jesucristo es un Dios.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• No dice que es un ángel de Dios.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Afirma que Cristo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“es Dios sobre todas las cosas”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Escribiendo luego a Tito, Pablo habla de la esperanza de los cristianos, y declara que los redimidos esperan la venida de nuestro “gran Dios y Salvador Jesucristo” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Tit. 2:13).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Juan, en su epístola dice: “Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” (1 Jn. 5:20).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El apóstol afirma categóricamente que el Señor Jesucristo “es el verdadero Dios”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">, y que posee los </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">atributos Divinos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ya vimos con cuánta frecuencia la Biblia se refiere a nuestro Salvador llamándole Dios. Pero hay algo más, son lo que llamamos «los atributos Divinos» <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">que nuestro Salvador posee.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La palabra «atributo» <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">significa simplemente cada una de las cualidades y propiedades de un ser. Dios tiene atributos o cualidades que solamente Él posee, y que sólo a Él le corresponden. Ningún hombre los tiene. Es sorprendente cómo nuestro Señor reúne todos los atributos Divinos. Por ejemplo…</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">LA PREEXISTENCIA</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Dios es eterno, en el sentido de que no tiene principio ni fin. Él siempre ha existido. ¿Sabía usted, que nuestro Salvador tiene eternidad sin principio? Por supuesto que es fácil detectar su origen cuando Él se humanó, y toda persona que alguna vez haya leído la Biblia, sabe que nuestro Salvador como hombre nació en Belén de Judea, pero como Dios no tiene principio.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia comienza con estas palabras... “En el principio creó Dios…”(Gn. 1:1). Y en Juan, el apóstol dice de nuestro Salvador... “En el principio era el Verbo”(Jn. 1:1). Luego declara que ese “Verbo”originó toda la creación, y finalmente agrega que ese “Verbo” se hizo “carne, y habitó <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">entre nosotros”.</span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tanto Moisés en Génesis, como Juan en su Evangelio, hablan del principio, de la misma creación, pero ni uno ni otro pretenden darnos el origen del Creador. Hablan del principio de los cielos y la tierra, de todo el universo y del mismo hombre.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando los judíos discutían con Jesús, Él les dijo: “Antes que Abraham fuese, yo soy”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 8:58).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Jesús no declaró: «Antes que Abraham fuese, yo fui»<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">, porque Él no tiene pasado, presente y futuro como nosotros, sino que siempre es.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Él usa la misma identificación que usó con Moisés, cuando éste preguntó el nombre de Jehová, al ser enviado a Faraón. <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo:</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros” (Ex. 3:13, 14).</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Es probable que Moisés se haya sorprendido cuando Dios le dio Su nombre diciendo que se llamaba, </span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">“YO SOY”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Es probable que los judíos se hayan ofendido e indignado, cuando Jesús se identificó diciendo: </span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">“Antes que Abraham fuese, yo soy”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Asimismo, es posible que usted y yo tengamos problemas para entender todo esto. Pero la Biblia no oculta esta verdad, sino que las credenciales Divinas del Salvador están claramente expuestas ante nuestros ojos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El Señor dice también, que Él tuvo Su propia gloria antes que el mundo fuese. “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Jn. 17:5).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo declaró que <span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">«Jesús nos muestra Su grandeza en que siendo en forma de Dios, no estimó en ser</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">igual a Dios». Filipenses 2:6,dice literalmente: “El cual siendo en forma de Dios, no estimó en ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse”. El apóstol destaca la humildad del Señor Jesucristo afirmando que Él, siendo Dios mismo, se despojó de esa grandeza para redimirnos. Nació como todos nosotros, su madre fue una mujer descendiente de Adán y por lo tanto, necesitada del perdón como todos nosotros. Sin embargo, Él no tuvo pecado, porque ciertamente Dios es el único que no tiene pecado. “Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”(Fil. 2:7, 8).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Aunque nunca entenderemos bien hasta el día que estemos con Él, cómo es que Dios es uno, cómo se entiende que hay un Padre y un Hijo, e incluso que Dios es Trino. Pero hay otra cita donde Pablo nos ofrece otro aspecto del tema, cuando dice “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:15,16). Esto significa que Él dio origen a toda la creación, o la principió<span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Debemos tener en cuenta la expresión “Él es la imagen”. De acuerdo a la Biblia, “Dios es Espíritu” (Jn. 4:24), no tiene imagen ni forma física alguna. Pero Él, Dios se hizo hombre, y tomó imagen en la bendita Persona de Jesús, nuestro Salvador.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">¿Era menor Dios, en cuerpo, que sin él? ¡No! La Biblia nos advierte que es el mismo Dios de siempre, el Todopoderoso. Él existe por Sí mismo, y tiene poder para dar vida. Hemos hablado ya de su preexistencia, pero además debemos recordar que Él existe por Sí mismo, y tiene poder para dar vida.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Jesús dijo “De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo” (Jn. 5:25, 26).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 1:4).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida…” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 14:6).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo</span></span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">poder para volverla a tomar…” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 10:17, 18).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia nos enseña que Cristo tiene Su propio origen. Que posee toda la vida física, moral, espiritual y eterna. Que nunca fue creado, sino que se hizo hombre. Bien dijo alguien que... «Dios se hizo <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">hombre, para que el hombre pudiera ser hijo de Dios».</span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Todos nosotros somos descendientes de Adán, Dios nos creó cuando formó a la primera pareja. Pero Él mismo tiene existencia eterna, no tiene creador, siempre existió. Y es la misma enseñanza que se le atribuye a nuestro Señor Jesucristo a través de toda la Biblia.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero además, el Señor Jesús desempeña oficios Divinos. Hay muchos cargos que pertenecen únicamente a Dios, como por ejemplo…</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Crear,</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Sustentar todas las cosas,</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Resucitar a los muertos,</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Juzgar, etc.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero vamos a examinar uno de estos oficios que corresponden únicamente a Dios, y que sin embargo, nuestro Señor desempeñó: Perdonar el pecado. “Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Mr. 2:5-11).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia nos enseña que únicamente Dios tiene potestad o autoridad para perdonar el pecado. Ningún hombre en la tierra tiene tal facultad. Los judíos que dijeron que Jesús había blasfemado tendrían razón, si Él no fuera Dios. Porque ni siquiera a un ángel celestial se le otorgó el derecho de perdonar el pecado, y así es hasta hoy.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En el Salmo 51, David hace confesión de su grave pecado contra Urías heteo, y ora dirigiéndose a Dios: “Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(v. 4).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Más adelante el mismo salmista le dice al Creador: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”(v. 10).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otra cosa, Él juzgará a los hombres. Nosotros sabemos que algún día, Dios juzgará al mundo, porque la Biblia repite esto. ¿Sabía usted que será nuestro Señor mismo, el Juez que juzgará a los hombres? “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn.5:22, 23).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Jesús nos dice que todo el juicio está a Su cargo.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Que todos deben honrarle como honran al Padre, a Dios.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Jesús declara que quienes no le honran a Él, no honran a Dios. Porque no es posible honrar a Dios, sin honrar a Cristo. Pablo escribe <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(2 Ti. 4:1).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por </span></span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">muertos” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Hch. 17:31).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria” (Mt. 25:31). Luego al continuar leyendo, advertimos que el Juez que lleva a cargo el juicio, es nada menos que nuestro Señor.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero nuestro Señor no solamente desempeña oficios Divinos al perdonar el pecado, y juzgar algún día a todos los hombres, sino que también posee otros atributos Divinos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">LA OMNISCIENCIA</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Esto quiere decir que Dios todo lo sabe. No necesita que nadie le recuerde el pasado ni le anticipe el futuro. Él lo sabe todo, absolutamente todo. Y nuestro Señor Jesucristo también es Omnisciente.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Esto fue lo que le dijeron sus discípulos: “Ahora entendemos que SABES TODAS LAS COSAS…”(Jn. 16:30).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">“Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues ÉL SABÍA LO QUE HABÍA EN EL HOMBRE” (Jn. 2:23-25).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En el capítulo 24 de Mateo, Jesús expone todo cuanto será en los postreros tiempos. Habla proféticamente de muchos acontecimientos que señalarán el fin de la gracia salvadora, y termina diciendo... “Ya os lo he dicho antes”(Mt. 24:25). Sólo Él podía decir <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“antes”.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo escribiendo a los colosenses, dice de Cristo... “en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento” (Col. 2:3).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En Juan 4 se registra el encuentro entre Jesús y la samaritana. A cierta altura de la conversación, el Señor dijo: “Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(vs. 17, 18).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando esta mujer luego fue nuevamente a su ciudad, les dijo a todos los habitantes respecto a Jesús “me ha dicho todo cuanto he hecho” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(v. 29). Seguramente había secretos en su vida que ninguna persona sabía, excepto Dios. Ella entendía que Dios conocía su vida, pero grande fue su sorpresa cuando Jesús le hizo ver quién era ella. El Señor Jesucristo manifestó allí Su deidad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando Felipe habló a Natanael acerca de Jesús, él dudó que de Nazaret pudiese salir algo de bueno, más... “Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn.1:47-49).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Lo que Natanael está expresando aquí, es que Jesús es el mismo Dios, es Omnipresente. Ningún hombre puede saber los pensamientos de los demás, ni dónde están, a menos que sea Omnipresente, asimismo ninguno es Omnisciente. Natanael jamás había visto a Jesús, pero el Señor le dijo que era un israelita en quien no había engaño, y que Él lo había visto y era a mucha distancia, cuando todavía iba a ser llamado para que le siguiera.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">LA OMNIPOTENCIA</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Jesús también dice que es Omnipotente, es decir, Él todo lo puede. “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt. 28:18). ¿O es que acaso era una mentira esto? “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Ap. 1:8). ¿Algún ángel podría decir eso? Y si lo dice será engañador.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Omnipotencia del Señor Jesucristo se manifiesta a través de toda la Biblia. Si no se trata de Dios, ¿de quién se trata?</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otra cosa, la Biblia prohíbe terminantemente rendir adoración a persona alguna, sino únicamente a Dios. Sin embargo, Jesús fue adorado muchas veces, recibió adoración.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En Mateo 2:2, unos hombres llegaron para adorarle, cuando recién había nacido.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En Mateo 28:17, sus discípulos cuando le vieron le adoraron, pero algunos dudaron.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En Juan 9:38, Él mismo le dijo a un hombre que creía en Él, que era el Hijo de Dios y el individuo le adoró.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En contraste leemos en el capítulo 10 de Hechos, que cuando Cornelio intentó adorar a Pedro, éste inmediatamente se lo impidió. “Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(vs. 25, 26). Esto nunca lo hizo Jesús con aquellos que le adoraban.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando en la tentación, Satanás le propuso a Jesús que le adorara, ésta fue la respuesta del Salvador: “Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Lc. 4:8).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Alguien dirá, pero… ¿no podría ser nuestro Señor un ángel? La Biblia no dice tal cosa. Y en cierta oportunidad, el ángel también rechazó la adoración. “Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Ap. 22:8, 9).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando Felipe pidió a Jesús que le mostrara al Padre, Jesús le contestó “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”(Jn. 14:9).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo, hablando de esta bendita Persona que es Cristo nuestro Salvador, dice: “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” (1 Ti. 3:16). No fue un ángel, no fue un arcángel, no fue Miguel, no fue Gabriel, fue Dios.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Todos los títulos que pertenecen a Dios, pertenecen también a nuestro Señor Jesucristo…</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Dios eterno</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Señor y Redentor</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Rey de reyes y Señor de señores</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Cordero de Dios</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Creador del Universo</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El sustentador de todas las cosas</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Dios Todopoderoso</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Buen Pastor</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Juez de toda la tierra</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El que perdona pecados</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Salvador del mundo</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Principio y Fin (Alfa y Omega)</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Príncipe de Paz</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Agua de Vida y el Pan del Cielo</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Salvador del mundo, mi propio Salvador.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Yo le invito a recibir al Señor Jesucristo. Qué privilegio, qué bendición para el hombre pecador, para </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">el simple pecador, por muy pecador que sea, que cuando arrepentido de sus pecados acude a Él y le </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">reconoce como su Señor y Salvador, obtiene perdón y vida eterna. Haga la prueba y usted también </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">será perdonado, pero no niegue la Deidad de Cristo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Articulo de Radio Iglesia.</span></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">¿Quién es el Señor Jesucristo?</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">No exageramos al afirmar que ningún cristiano por débil que sea, puede negar la Deidad del Señor Jesucristo, dicho en otras palabras, quien niega que Cristo es Dios, no es cristiano.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hay quienes dicen que Él solamente es Hijo de Dios, en la misma forma que lo fue Israel en el Antiguo Testamento, y al igual que somos nosotros como Iglesia hoy.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otros dicen que es un gran ángel, tal vez Miguel o Gabriel, o algún otro cuyo nombre no sabemos exactamente.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hay todavía aquellos que dicen, que Él es Dios en cierto grado, pero al mismo tiempo inferior al Dios verdadero, algo así como un Dios, pero no Dios.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia dice: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”, esto antes de que Él naciera y según Mateo 1:23. Estas palabras que declaran que es “Dios con nosotros”, fueron dichas antes de que Jesús, Dios, se encarnara. Y es notable que al anunciar el nacimiento del Salvador, se haya hablado tan claramente de su verdadera identidad, y que hoy existan tantas dudas, tanta <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">controversia de quién realmente es Él.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hay mucho que podemos decir de nuestro Salvador al tratar de responder al interrogante «¿Quién es el Señor Jesucristo?». Pero en este artículo vamos a limitarnos más bien a su Deidad.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Saber reconocer y creer que Cristo es Dios, es en extremo importante porque la Biblia así lo presenta.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pensemos primero en el Señor Jesucristo quien recibe nombres Divinos. Por ejemplo “llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mt. 1:23).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En otro lugar “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”(Jn.1:1). Leyendo más adelante en el mismo capítulo descubrimos que ese “Verbo”es nuestro Señor ni más ni menos, porque dice “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (v. 14). Luego dice “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(v. 18).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La revelación de Dios a los hombres mediante el Señor Jesucristo, establece un nuevo trato del Creador para con la humanidad. En el pasado Él trató con los hombres, pero su relación jamás fue tan estrecha, tan íntimamente identificada con ellos, tan al alcance del hombre, como en Cristo. Comparemos esta declaración de Juan, con la forma cómo Dios se relacionó con una persona tan destacada como Moisés.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por ejemplo leemos en el Antiguo Testamento: “Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles. Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios. Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos. Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches” (Ex. 24:12-18).</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Si duda alguna, Moisés pudo contemplar aquí la gloria de Dios, fue seleccionado entre miles para poder acercarse a Él. El Creador se manifestó en una nube que lo cubrió. Pero ahora Juan nos dice “y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre”. También declara “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo (que significa el Único Dios)… le ha dado a conocer”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por esta misma razón, el autor a los hebreos explica, “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo… Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura… pero tú eres el mismo”(He. 1:8, 10, 11, 12).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En Juan 10:33, hay un interesante intercambio de palabras entre Jesús y los judíos, quienes negaban Su deidad. “Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios”.</span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Jesús no les dijo que estaban exagerando sus pretensiones.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• No les dice que es solamente Hijo de Dios, en el mismo sentido como lo fueron Abraham, </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Moisés y otros.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Tampoco insinúa que es solamente un ángel o arcángel, y que ellos se habían ido demasiado lejos al afirmar que Él pretendía toda Deidad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Si no era Dios, blasfemaba; por lo tanto debía morir apedreado, ya que todo blasfemo en Israel, según la ley merecía la muerte. “Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Lv. 24:16).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cualquier persona que hoy niega la deidad de Cristo, le hace a Él blasfemo, impostor y mentiroso.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Veremos otros casos donde Jesús no corrige al hombre que le llama su Dios:</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tomás no solamente no creía que el Señor Jesucristo había resucitado, sino que tampoco creía en Su deidad. Sabía que Dios jamás podía morir. Dios no muere, de modo que era imposible que un hombre como Jesús, quien había muerto clavado sobre una cruz, fuese Dios. Pero cuando finalmente se encontró con el Salvador resucitado exclamó: “¡Señor mío, y Dios mío!” (Jn. 20:28). Jesús tampoco le corrigió por haberle llamado “Dios”. Lo que corrigió es que Tomás exclamó así correctamente, cuando ya lo vio, pero no había creído en Él como su Señor y su Dios antes. “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 20:29).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Algún día, todos aquellos que hoy niegan la deidad de Cristo exclamarán “¡Señor mío, y Dios mío!”, pero a pesar de que le reconocerán como el único y verdadero Dios y Señor, ya será demasiado tarde, porque ahora le rechazan.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo escribiendo a los romanos, dice: “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén” (Ro. 9:3-5).</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Pablo no dice que el Señor Jesucristo es un Dios.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• No dice que es un ángel de Dios.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Afirma que Cristo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“es Dios sobre todas las cosas”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Escribiendo luego a Tito, Pablo habla de la esperanza de los cristianos, y declara que los redimidos esperan la venida de nuestro “gran Dios y Salvador Jesucristo” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Tit. 2:13).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Juan, en su epístola dice: “Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” (1 Jn. 5:20).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El apóstol afirma categóricamente que el Señor Jesucristo “es el verdadero Dios”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">, y que posee los </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">atributos Divinos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ya vimos con cuánta frecuencia la Biblia se refiere a nuestro Salvador llamándole Dios. Pero hay algo más, son lo que llamamos «los atributos Divinos» <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">que nuestro Salvador posee.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La palabra «atributo» <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">significa simplemente cada una de las cualidades y propiedades de un ser. Dios tiene atributos o cualidades que solamente Él posee, y que sólo a Él le corresponden. Ningún hombre los tiene. Es sorprendente cómo nuestro Señor reúne todos los atributos Divinos. Por ejemplo…</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">LA PREEXISTENCIA</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Dios es eterno, en el sentido de que no tiene principio ni fin. Él siempre ha existido. ¿Sabía usted, que nuestro Salvador tiene eternidad sin principio? Por supuesto que es fácil detectar su origen cuando Él se humanó, y toda persona que alguna vez haya leído la Biblia, sabe que nuestro Salvador como hombre nació en Belén de Judea, pero como Dios no tiene principio.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia comienza con estas palabras... “En el principio creó Dios…”(Gn. 1:1). Y en Juan, el apóstol dice de nuestro Salvador... “En el principio era el Verbo”(Jn. 1:1). Luego declara que ese “Verbo”originó toda la creación, y finalmente agrega que ese “Verbo” se hizo “carne, y habitó <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">entre nosotros”.</span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tanto Moisés en Génesis, como Juan en su Evangelio, hablan del principio, de la misma creación, pero ni uno ni otro pretenden darnos el origen del Creador. Hablan del principio de los cielos y la tierra, de todo el universo y del mismo hombre.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando los judíos discutían con Jesús, Él les dijo: “Antes que Abraham fuese, yo soy”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 8:58).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Jesús no declaró: «Antes que Abraham fuese, yo fui»<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">, porque Él no tiene pasado, presente y futuro como nosotros, sino que siempre es.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Él usa la misma identificación que usó con Moisés, cuando éste preguntó el nombre de Jehová, al ser enviado a Faraón. <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo:</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros” (Ex. 3:13, 14).</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Es probable que Moisés se haya sorprendido cuando Dios le dio Su nombre diciendo que se llamaba, </span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">“YO SOY”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Es probable que los judíos se hayan ofendido e indignado, cuando Jesús se identificó diciendo: </span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">“Antes que Abraham fuese, yo soy”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Asimismo, es posible que usted y yo tengamos problemas para entender todo esto. Pero la Biblia no oculta esta verdad, sino que las credenciales Divinas del Salvador están claramente expuestas ante nuestros ojos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El Señor dice también, que Él tuvo Su propia gloria antes que el mundo fuese. “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Jn. 17:5).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo declaró que <span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">«Jesús nos muestra Su grandeza en que siendo en forma de Dios, no estimó en ser</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">igual a Dios». Filipenses 2:6,dice literalmente: “El cual siendo en forma de Dios, no estimó en ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse”. El apóstol destaca la humildad del Señor Jesucristo afirmando que Él, siendo Dios mismo, se despojó de esa grandeza para redimirnos. Nació como todos nosotros, su madre fue una mujer descendiente de Adán y por lo tanto, necesitada del perdón como todos nosotros. Sin embargo, Él no tuvo pecado, porque ciertamente Dios es el único que no tiene pecado. “Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”(Fil. 2:7, 8).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Aunque nunca entenderemos bien hasta el día que estemos con Él, cómo es que Dios es uno, cómo se entiende que hay un Padre y un Hijo, e incluso que Dios es Trino. Pero hay otra cita donde Pablo nos ofrece otro aspecto del tema, cuando dice “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:15,16). Esto significa que Él dio origen a toda la creación, o la principió<span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Debemos tener en cuenta la expresión “Él es la imagen”. De acuerdo a la Biblia, “Dios es Espíritu” (Jn. 4:24), no tiene imagen ni forma física alguna. Pero Él, Dios se hizo hombre, y tomó imagen en la bendita Persona de Jesús, nuestro Salvador.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">¿Era menor Dios, en cuerpo, que sin él? ¡No! La Biblia nos advierte que es el mismo Dios de siempre, el Todopoderoso. Él existe por Sí mismo, y tiene poder para dar vida. Hemos hablado ya de su preexistencia, pero además debemos recordar que Él existe por Sí mismo, y tiene poder para dar vida.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Jesús dijo “De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo” (Jn. 5:25, 26).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 1:4).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida…” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 14:6).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo</span></span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">poder para volverla a tomar…” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn. 10:17, 18).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia nos enseña que Cristo tiene Su propio origen. Que posee toda la vida física, moral, espiritual y eterna. Que nunca fue creado, sino que se hizo hombre. Bien dijo alguien que... «Dios se hizo <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">hombre, para que el hombre pudiera ser hijo de Dios».</span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Todos nosotros somos descendientes de Adán, Dios nos creó cuando formó a la primera pareja. Pero Él mismo tiene existencia eterna, no tiene creador, siempre existió. Y es la misma enseñanza que se le atribuye a nuestro Señor Jesucristo a través de toda la Biblia.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero además, el Señor Jesús desempeña oficios Divinos. Hay muchos cargos que pertenecen únicamente a Dios, como por ejemplo…</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Crear,</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Sustentar todas las cosas,</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Resucitar a los muertos,</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Juzgar, etc.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero vamos a examinar uno de estos oficios que corresponden únicamente a Dios, y que sin embargo, nuestro Señor desempeñó: Perdonar el pecado. “Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Mr. 2:5-11).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Biblia nos enseña que únicamente Dios tiene potestad o autoridad para perdonar el pecado. Ningún hombre en la tierra tiene tal facultad. Los judíos que dijeron que Jesús había blasfemado tendrían razón, si Él no fuera Dios. Porque ni siquiera a un ángel celestial se le otorgó el derecho de perdonar el pecado, y así es hasta hoy.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En el Salmo 51, David hace confesión de su grave pecado contra Urías heteo, y ora dirigiéndose a Dios: “Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(v. 4).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Más adelante el mismo salmista le dice al Creador: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”(v. 10).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otra cosa, Él juzgará a los hombres. Nosotros sabemos que algún día, Dios juzgará al mundo, porque la Biblia repite esto. ¿Sabía usted que será nuestro Señor mismo, el Juez que juzgará a los hombres? “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn.5:22, 23).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Jesús nos dice que todo el juicio está a Su cargo.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Que todos deben honrarle como honran al Padre, a Dios.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Jesús declara que quienes no le honran a Él, no honran a Dios. Porque no es posible honrar a Dios, sin honrar a Cristo. Pablo escribe <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(2 Ti. 4:1).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por </span></span></span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Tahoma,Bold;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">muertos” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Hch. 17:31).</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria” (Mt. 25:31). Luego al continuar leyendo, advertimos que el Juez que lleva a cargo el juicio, es nada menos que nuestro Señor.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero nuestro Señor no solamente desempeña oficios Divinos al perdonar el pecado, y juzgar algún día a todos los hombres, sino que también posee otros atributos Divinos.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">LA OMNISCIENCIA</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Esto quiere decir que Dios todo lo sabe. No necesita que nadie le recuerde el pasado ni le anticipe el futuro. Él lo sabe todo, absolutamente todo. Y nuestro Señor Jesucristo también es Omnisciente.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Esto fue lo que le dijeron sus discípulos: “Ahora entendemos que SABES TODAS LAS COSAS…”(Jn. 16:30).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">“Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues ÉL SABÍA LO QUE HABÍA EN EL HOMBRE” (Jn. 2:23-25).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En el capítulo 24 de Mateo, Jesús expone todo cuanto será en los postreros tiempos. Habla proféticamente de muchos acontecimientos que señalarán el fin de la gracia salvadora, y termina diciendo... “Ya os lo he dicho antes”(Mt. 24:25). Sólo Él podía decir <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">“antes”.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo escribiendo a los colosenses, dice de Cristo... “en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento” (Col. 2:3).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En Juan 4 se registra el encuentro entre Jesús y la samaritana. A cierta altura de la conversación, el Señor dijo: “Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(vs. 17, 18).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando esta mujer luego fue nuevamente a su ciudad, les dijo a todos los habitantes respecto a Jesús “me ha dicho todo cuanto he hecho” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(v. 29). Seguramente había secretos en su vida que ninguna persona sabía, excepto Dios. Ella entendía que Dios conocía su vida, pero grande fue su sorpresa cuando Jesús le hizo ver quién era ella. El Señor Jesucristo manifestó allí Su deidad.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando Felipe habló a Natanael acerca de Jesús, él dudó que de Nazaret pudiese salir algo de bueno, más... “Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Jn.1:47-49).</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Lo que Natanael está expresando aquí, es que Jesús es el mismo Dios, es Omnipresente. Ningún hombre puede saber los pensamientos de los demás, ni dónde están, a menos que sea Omnipresente, asimismo ninguno es Omnisciente. Natanael jamás había visto a Jesús, pero el Señor le dijo que era un israelita en quien no había engaño, y que Él lo había visto y era a mucha distancia, cuando todavía iba a ser llamado para que le siguiera.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">LA OMNIPOTENCIA</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Jesús también dice que es Omnipotente, es decir, Él todo lo puede. “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt. 28:18). ¿O es que acaso era una mentira esto? “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Ap. 1:8). ¿Algún ángel podría decir eso? Y si lo dice será engañador.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La Omnipotencia del Señor Jesucristo se manifiesta a través de toda la Biblia. Si no se trata de Dios, ¿de quién se trata?</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otra cosa, la Biblia prohíbe terminantemente rendir adoración a persona alguna, sino únicamente a Dios. Sin embargo, Jesús fue adorado muchas veces, recibió adoración.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En Mateo 2:2, unos hombres llegaron para adorarle, cuando recién había nacido.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En Mateo 28:17, sus discípulos cuando le vieron le adoraron, pero algunos dudaron.</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En Juan 9:38, Él mismo le dijo a un hombre que creía en Él, que era el Hijo de Dios y el individuo le adoró.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">• En contraste leemos en el capítulo 10 de Hechos, que cuando Cornelio intentó adorar a Pedro, éste inmediatamente se lo impidió. “Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(vs. 25, 26). Esto nunca lo hizo Jesús con aquellos que le adoraban.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando en la tentación, Satanás le propuso a Jesús que le adorara, ésta fue la respuesta del Salvador: “Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” <span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Lc. 4:8).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Alguien dirá, pero… ¿no podría ser nuestro Señor un ángel? La Biblia no dice tal cosa. Y en cierta oportunidad, el ángel también rechazó la adoración. “Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios”<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font">(Ap. 22:8, 9).</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cuando Felipe pidió a Jesús que le mostrara al Padre, Jesús le contestó “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”(Jn. 14:9).</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pablo, hablando de esta bendita Persona que es Cristo nuestro Salvador, dice: “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” (1 Ti. 3:16). No fue un ángel, no fue un arcángel, no fue Miguel, no fue Gabriel, fue Dios.</span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Todos los títulos que pertenecen a Dios, pertenecen también a nuestro Señor Jesucristo…</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Dios eterno</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Señor y Redentor</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Rey de reyes y Señor de señores</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Cordero de Dios</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Creador del Universo</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El sustentador de todas las cosas</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Dios Todopoderoso</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Buen Pastor</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• Juez de toda la tierra</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El que perdona pecados</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Salvador del mundo</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Principio y Fin (Alfa y Omega)</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Príncipe de Paz</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Agua de Vida y el Pan del Cielo</span></span></span><br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">• El Salvador del mundo, mi propio Salvador.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Yo le invito a recibir al Señor Jesucristo. Qué privilegio, qué bendición para el hombre pecador, para </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">el simple pecador, por muy pecador que sea, que cuando arrepentido de sus pecados acude a Él y le </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">reconoce como su Señor y Salvador, obtiene perdón y vida eterna. Haga la prueba y usted también </span></span></span><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">será perdonado, pero no niegue la Deidad de Cristo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Articulo de Radio Iglesia.</span></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Cree de verdad en el Señor Jesucristo?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1746.html</link>
			<pubDate>Fri, 02 Jan 2015 03:23:09 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1746.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">¿Cree de verdad en el Señor Jesucristo?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">En 1 de Pedro tenemos:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #3333cc;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1Pe 1:16  porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.</span></span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">La palabra “santo” en griego significa “separado a Dios” y en sentido moral “apartado del pecado” por tanto  consagrados para Dios.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Esto no significa, como piensan algunos, santo es igual a “sentirse mejor que alguien”; o cuando alguien actúa  apartándose del pecador es también mal interpretado como el “sentirse mejor que ellos”. Inmediatamente  piensan “como es que se siente un ‘santo’ ¿si también peca?” Al final cristianos o no cristianos ¡igual pecan! ¡Todos pecamos! Nadie es mejor que otro ¡todos tenemos la misma naturaleza pecaminosa! Esta sigue aunque hayamos nacido de nuevo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Pero permítame un poco de su tiempo y no piense “…y aquí vamos de nuevo, ¡otra vez con lo mismo!” procurare darle un enfoque más claro aunque pueda ser redundante en algunas casos. Existe una diferencia abismal en la cual muchos se equivocan. El nacido de nuevo, a pesar de que cae en pecado, ya no es un alegre practicante del pecado, tiene el Espíritu Santo que le redarguye y le renueva cada día. Le limpia los lentes de los ojos para que vea que el pecado es en realidad desagradable y sucio mientras otros aun corren alegremente a embarrarse en ello porque no desean ser limpiados, el en cambio, da un paso hacia atrás y se vuelve. Y esto no es sentirse “mejor que otros”.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #3333ff;" class="mycode_color">Apo 3:18  “…y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Por tanto el grupo de personas que forman la verdadera iglesia no se sienten exclusivas de nadie. Ni excluye a nadie. Hay más bien un deseo ferviente de que otros se unan y sin ningún límite, la membrecía es automática y gratis convirtiéndose en hermano apenas es nacido de nuevo. Y sin necesidad de que se le imponga nada, el ya desea y se agrada en obedecer a Dios y Sus reglas en Su Palabra. Son en realidad las personas que pretenden avasallar los mandamientos de Dios y que tratan de imponer sus propias ideas e interpretaciones (producto del pecado) los que tildan a los verdaderos hijos de Dios como “exclusivistas”.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Al fallar en imponer sus ideas, aunque se auto-denominen “cristianos” simplemente porque profesan aceptar al Señor Jesucristo como su Salvador, continúan porfiadamente en su error enseñando sus doctrinas anti-bíblicas. Todas las denominaciones se iniciaron de esta manera. Y muchos de los que asisten, confían en que, si su denominación es antigua o si llenan sus locales inmensos de tope a tope “mega iglesias”, es que no pueden estar equivocados. ¡Que error más grande! Esta terquedad en persistir en el error doctrinal se le  llama apostasía.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">1 Ti 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Muchos en estos lugares, lastimosamente no son verdaderos cristianos, la mayor parte se sonreirá ante esta declaración y dirá tranquilamente, “¿Por qué? Acepte al Señor Jesucristo como mi Salvador y también esto enseñamos”, piénselo bien, no todos los que han aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador han nacido de nuevo:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color">Stg 2:19  Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Aunque hable de Dios y enseñe Biblia pero si se aparta de la Sana Doctrina en alguna manera de los principios bíblicos y de lo que Dios detesta entonces esta apostatando de la fe, y está enseñando o escuchando doctrina de demonios y así siendo engañado y engañando al mismo tiempo, aunque sea involuntariamente,  se dirige a la separación eterna de Dios. De estas iglesias el Señor dice que aun toca la puerta y llama para ver si alguno, que se da cuenta que está equivocado y con sinceridad lo quiera seguir:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color"> Apo 3:20  He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">El Señor Jesucristo no esta rogando a nadie que lo acepte tocándole la puerta del corazón como equivocadamente se enseña. El da la oportunidad de los que son engañados y se levanten, y pongan atención y le oigan. Abran la puerta del lugar blasfemo en donde están y vayan a Su encuentro.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Lamentablemente cuando se habla de este tema la gran mayoría piensa que son “los otros” los que están equivocados y continúan con su error. Se aferran al hecho de que creen en Jesucristo y es suficiente, pero la pregunta clave es, “¿realmente crees?” No quiero ponérselo difícil, solo quiero que se autoanalice con sinceridad y con toda honestidad. Como ya hemos escuchado esto antes, puede ser sincero en sus obras pero estar sinceramente equivocado en su espiritualidad:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color">Stg 2:18  Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">De <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">nada</span> sirven las obras insulsas y egoistas sin haber creído de corazón en el Señor Jesucristo, cuando en realidad las obras son el propio testimonio producto de una fe genuina en el Señor Jesucristo.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Veamos lo que quiero decir y analicemos las cosas con más detalle y cuidado porque esto es muy importante.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Una ilustración muy adecuada y que tiene una enseñanza muy eficaz fue cuando los judíos se desanimaron contra Dios y Moisés cuando caminaban por el desierto:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">Núm 21:5  Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Dios ya molesto por sus inconstancias les envió una plaga de serpientes venenosas y murieron muchos de ellos:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">Núm. 21:6  Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Los judíos arrepentidos de ello le pidieron a Moisés que Dios les libre de las serpientes:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">Núm. 21:7  Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.</span></span></span></span><br />
<br />
Dios escucha el pedido de Moises y le da la solucion:<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size">[b]<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color">Núm. 21:8  Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Núm. 21:9</span>  Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta;<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Yo pregunto, ¿Por qué Dios simplemente no removió el problema directamente? ¿No era más fácil erradicar las serpientes del todo en vez de fabricar una serpiente? ¿y que estas les continúen picando para así luego tener que mirar esta serpiente de bronce y no morir? ¿Qué objeto tiene todo esto?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Dios les proveyó el remedio pero no les quito el mal. Si nos damos cuenta aquí, a pesar de los milagros que fueron testigos los judíos y de la constante presencia de Dios protegiéndolos, la fe de ellos era muy superficial porque se desanimaban con facilidad. Por este motivo Dios no erradico el mal para así enseñarles de esta manera que era en realidad <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">creer</span> en Dios. O era de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">simple palabra,</span> que significaría que morirían una vez el veneno actuaba a pesar de contemplar la serpiente, o vivirían si creían de corazón al mirar la serpiente. Es de suponer que unos morían y otros vivían. Este era el propósito. El punto aquí no era mostrarles otro  milagro sino una lección de fe.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">La palabra hebrea para simplemente “mirar” o “contemplar” es “kjazá” y esto no fue lo que les pidió Dios que hagan. En este caso la palabra “mirar” del versículo 9 se usa la palabra hebrea “nabát” que primariamente significa “examinar” o por implicación significa: considerar con placer o atención. O en nuestras palabras “realmente creer de corazón”.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">El Señor Jesucristo citó precisamente este dato ocurrido:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jua 3:14  <span style="color: red;" class="mycode_color">Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Señor objetivamente nos dice que será levantado en una cruz, pero atención!  Él cita precisamente este ejemplo de “la serpiente en el desierto” porque implícitamente nos recuerda que no solo debemos creer en Su sacrificio de forma superficial, debemos “¡REALMENTE CREER DE CORAZON!” al que solo lo haga de palabra como la recitación de un loro, así mismo se engaña y morirá de todas maneras!</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando un denominado cristiano es muy inconstante, solo asiste a la iglesia para socializar y que le recarguen su batería emocional con predicas sugestivas, cree que las obras esta sobre todo, que esto le impresiona a Dios de ud y ya le dio el cielo por ello, vive en desanimo y temor, cae constantemente en depresiones profundas, depende en gran manera de la gente, no le agrada ni desea leer su Biblia aunque la tenga deshojada y vieja pretendiendo que la estudia y prefiere aprender de las predicas light de los canales de television y de sus programas de auto estima, admira y respeta a todos sus "profetas" y "apostoles", practica el pecado pero lo encubre llamandoles "errores" inocentones, es un buscador de experiencias sobrenaturales atribuyendo que todo es de Dios (hasta la pinchada de su camioneta se la reparo milagrosamente) y no le importa la doctrina más que unos versículos aprendidos de memoria para defenderse y auto complacerse de que es evangélico. Es con mucha probabilidad de que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">no ha nacido de nuevo</span>. No es malo analizarse. No se engañe mas y permanezca asi complaciente, su vida es muy preciosa para desperdiciarla. Apártese de las  herejías destructivas. Crea realmente de corazón en el Señor Jesucristo arrepintiéndose sinceramente de sus pecados y viva.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Willy</span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> </span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">¿Cree de verdad en el Señor Jesucristo?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">En 1 de Pedro tenemos:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #3333cc;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1Pe 1:16  porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.</span></span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">La palabra “santo” en griego significa “separado a Dios” y en sentido moral “apartado del pecado” por tanto  consagrados para Dios.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Esto no significa, como piensan algunos, santo es igual a “sentirse mejor que alguien”; o cuando alguien actúa  apartándose del pecador es también mal interpretado como el “sentirse mejor que ellos”. Inmediatamente  piensan “como es que se siente un ‘santo’ ¿si también peca?” Al final cristianos o no cristianos ¡igual pecan! ¡Todos pecamos! Nadie es mejor que otro ¡todos tenemos la misma naturaleza pecaminosa! Esta sigue aunque hayamos nacido de nuevo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Pero permítame un poco de su tiempo y no piense “…y aquí vamos de nuevo, ¡otra vez con lo mismo!” procurare darle un enfoque más claro aunque pueda ser redundante en algunas casos. Existe una diferencia abismal en la cual muchos se equivocan. El nacido de nuevo, a pesar de que cae en pecado, ya no es un alegre practicante del pecado, tiene el Espíritu Santo que le redarguye y le renueva cada día. Le limpia los lentes de los ojos para que vea que el pecado es en realidad desagradable y sucio mientras otros aun corren alegremente a embarrarse en ello porque no desean ser limpiados, el en cambio, da un paso hacia atrás y se vuelve. Y esto no es sentirse “mejor que otros”.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #3333ff;" class="mycode_color">Apo 3:18  “…y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas”.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Por tanto el grupo de personas que forman la verdadera iglesia no se sienten exclusivas de nadie. Ni excluye a nadie. Hay más bien un deseo ferviente de que otros se unan y sin ningún límite, la membrecía es automática y gratis convirtiéndose en hermano apenas es nacido de nuevo. Y sin necesidad de que se le imponga nada, el ya desea y se agrada en obedecer a Dios y Sus reglas en Su Palabra. Son en realidad las personas que pretenden avasallar los mandamientos de Dios y que tratan de imponer sus propias ideas e interpretaciones (producto del pecado) los que tildan a los verdaderos hijos de Dios como “exclusivistas”.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Al fallar en imponer sus ideas, aunque se auto-denominen “cristianos” simplemente porque profesan aceptar al Señor Jesucristo como su Salvador, continúan porfiadamente en su error enseñando sus doctrinas anti-bíblicas. Todas las denominaciones se iniciaron de esta manera. Y muchos de los que asisten, confían en que, si su denominación es antigua o si llenan sus locales inmensos de tope a tope “mega iglesias”, es que no pueden estar equivocados. ¡Que error más grande! Esta terquedad en persistir en el error doctrinal se le  llama apostasía.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">1 Ti 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Muchos en estos lugares, lastimosamente no son verdaderos cristianos, la mayor parte se sonreirá ante esta declaración y dirá tranquilamente, “¿Por qué? Acepte al Señor Jesucristo como mi Salvador y también esto enseñamos”, piénselo bien, no todos los que han aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador han nacido de nuevo:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color">Stg 2:19  Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Aunque hable de Dios y enseñe Biblia pero si se aparta de la Sana Doctrina en alguna manera de los principios bíblicos y de lo que Dios detesta entonces esta apostatando de la fe, y está enseñando o escuchando doctrina de demonios y así siendo engañado y engañando al mismo tiempo, aunque sea involuntariamente,  se dirige a la separación eterna de Dios. De estas iglesias el Señor dice que aun toca la puerta y llama para ver si alguno, que se da cuenta que está equivocado y con sinceridad lo quiera seguir:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color"> Apo 3:20  He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">El Señor Jesucristo no esta rogando a nadie que lo acepte tocándole la puerta del corazón como equivocadamente se enseña. El da la oportunidad de los que son engañados y se levanten, y pongan atención y le oigan. Abran la puerta del lugar blasfemo en donde están y vayan a Su encuentro.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Lamentablemente cuando se habla de este tema la gran mayoría piensa que son “los otros” los que están equivocados y continúan con su error. Se aferran al hecho de que creen en Jesucristo y es suficiente, pero la pregunta clave es, “¿realmente crees?” No quiero ponérselo difícil, solo quiero que se autoanalice con sinceridad y con toda honestidad. Como ya hemos escuchado esto antes, puede ser sincero en sus obras pero estar sinceramente equivocado en su espiritualidad:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color">Stg 2:18  Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">De <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">nada</span> sirven las obras insulsas y egoistas sin haber creído de corazón en el Señor Jesucristo, cuando en realidad las obras son el propio testimonio producto de una fe genuina en el Señor Jesucristo.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Veamos lo que quiero decir y analicemos las cosas con más detalle y cuidado porque esto es muy importante.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Una ilustración muy adecuada y que tiene una enseñanza muy eficaz fue cuando los judíos se desanimaron contra Dios y Moisés cuando caminaban por el desierto:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">Núm 21:5  Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Dios ya molesto por sus inconstancias les envió una plaga de serpientes venenosas y murieron muchos de ellos:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">Núm. 21:6  Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Los judíos arrepentidos de ello le pidieron a Moisés que Dios les libre de las serpientes:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #3333cc;" class="mycode_color">Núm. 21:7  Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.</span></span></span></span><br />
<br />
Dios escucha el pedido de Moises y le da la solucion:<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size">[b]<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color">Núm. 21:8  Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.</span></span></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #333399;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Núm. 21:9</span>  Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta;<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Yo pregunto, ¿Por qué Dios simplemente no removió el problema directamente? ¿No era más fácil erradicar las serpientes del todo en vez de fabricar una serpiente? ¿y que estas les continúen picando para así luego tener que mirar esta serpiente de bronce y no morir? ¿Qué objeto tiene todo esto?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Dios les proveyó el remedio pero no les quito el mal. Si nos damos cuenta aquí, a pesar de los milagros que fueron testigos los judíos y de la constante presencia de Dios protegiéndolos, la fe de ellos era muy superficial porque se desanimaban con facilidad. Por este motivo Dios no erradico el mal para así enseñarles de esta manera que era en realidad <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">creer</span> en Dios. O era de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">simple palabra,</span> que significaría que morirían una vez el veneno actuaba a pesar de contemplar la serpiente, o vivirían si creían de corazón al mirar la serpiente. Es de suponer que unos morían y otros vivían. Este era el propósito. El punto aquí no era mostrarles otro  milagro sino una lección de fe.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">La palabra hebrea para simplemente “mirar” o “contemplar” es “kjazá” y esto no fue lo que les pidió Dios que hagan. En este caso la palabra “mirar” del versículo 9 se usa la palabra hebrea “nabát” que primariamente significa “examinar” o por implicación significa: considerar con placer o atención. O en nuestras palabras “realmente creer de corazón”.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">El Señor Jesucristo citó precisamente este dato ocurrido:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jua 3:14  <span style="color: red;" class="mycode_color">Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Señor objetivamente nos dice que será levantado en una cruz, pero atención!  Él cita precisamente este ejemplo de “la serpiente en el desierto” porque implícitamente nos recuerda que no solo debemos creer en Su sacrificio de forma superficial, debemos “¡REALMENTE CREER DE CORAZON!” al que solo lo haga de palabra como la recitación de un loro, así mismo se engaña y morirá de todas maneras!</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando un denominado cristiano es muy inconstante, solo asiste a la iglesia para socializar y que le recarguen su batería emocional con predicas sugestivas, cree que las obras esta sobre todo, que esto le impresiona a Dios de ud y ya le dio el cielo por ello, vive en desanimo y temor, cae constantemente en depresiones profundas, depende en gran manera de la gente, no le agrada ni desea leer su Biblia aunque la tenga deshojada y vieja pretendiendo que la estudia y prefiere aprender de las predicas light de los canales de television y de sus programas de auto estima, admira y respeta a todos sus "profetas" y "apostoles", practica el pecado pero lo encubre llamandoles "errores" inocentones, es un buscador de experiencias sobrenaturales atribuyendo que todo es de Dios (hasta la pinchada de su camioneta se la reparo milagrosamente) y no le importa la doctrina más que unos versículos aprendidos de memoria para defenderse y auto complacerse de que es evangélico. Es con mucha probabilidad de que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">no ha nacido de nuevo</span>. No es malo analizarse. No se engañe mas y permanezca asi complaciente, su vida es muy preciosa para desperdiciarla. Apártese de las  herejías destructivas. Crea realmente de corazón en el Señor Jesucristo arrepintiéndose sinceramente de sus pecados y viva.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Willy</span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> </span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cual fue el verdadero rostro del Señor Jesucristo?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1739.html</link>
			<pubDate>Mon, 08 Dec 2014 03:43:55 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
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			<description><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">¿Cuál fue el verdadero rostro del Señor Jesucristo?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Tenemos un rostro que por generaciones ha sido interpretado como al menos se vería el Señor Jesucristo. Y  Cuan lejos esta de la realidad.  </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Este rostro de tez blanca y ojos azules, rubio y de larga cabellera hasta los hombros ha sido divulgado por el catolicismo especialmente y posiblemente provenientes de las visiones de dos monjas misticas catolicas.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Una de ellas, Maria Margarita Alacoque (1647-1690) monja francesa. Según ella Cristo se le presento en una de sus varias visiónes ofreciendole su corazón en un trono de llamas circundada en una corona de espinas y sobremontada por una cruz.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Pompeyo Batoni (1708-87), famoso por pintar retratos dando delicadeza a los rostros y de hermosos peinados. Represento a Cristo según la visión de Maria Margarita vestido con una túnica roja (color de la sangre) y un manto azul (color del cielo y lo divino). Joven, bello, con largos cabellos rizados sobre su espalda y su rostro rodeado con una breve barba. Según Maria Margarita Cristo le dice:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">  <span style="color: black;" class="mycode_color">“Mi Divino Corazón es tan apasionado de amor por los hombres y por ti en particular que no pudiendo contener en sí mismo las flamas de su ardiente Amor, siente la necesidad de difundir por medio tuyo y de manifestarse a los hombres para enriquecerlos con preciosos tesoros […] Para llevar a cabo mi plan te he elegido a pesar de la indignidad e ignorancia, a fin de que aparezca claro que todo se cumple por medio mío”</span></span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Ana Catalina Emerick (1774-1824) nacida en Alemania. Supuestamente tenia los estigmas de Cristo en su cuerpo.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Catalina de Emerick, en una de sus visiones describe al Señor Jesucristo como sigue:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: GoudyOlStBT,Italic;" class="mycode_font"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«La tez de nuestro Señor era blanca, como la de María, y ligeramente sonrosada; pero la exposición a la intemperie durante los últimos tres años lo había bronceado considerablemente. Su pecho era amplio, pero no velludo como el de San Juan Bautista; sus hombros anchos y sus brazos y muslos de las piernas, nervudos y vigorosos; sus rodillas fuertes y endurecidas, como es usualmente el caso con esos que han caminado o se han arrodillado mucho; sus piernas eran largas, con músculos muy fuertes; sus pies bien formados y sus manos hermosas; sus dedos a pesar de ser largos y delgados, no eran delicados como los de una mujer, sino que lucían como los de un hombre que ha trabajado</span></span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">duro; su cuello era más bien largo y esbelto con una cabeza bien colocada y finamente proporcionada; su frente amplia y alta; su rostro ovalado; su cabello que estaba lejos de ser espeso, era de un color marrón dorado, partido por el medio y le caía sobre sus hombros; su barba no era muy larga, y terminaba en una punta dividida debajo del mentón</span>»<span style="font-family: GoudyOlStBT;" class="mycode_font">.</span></span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tenemos también el rostro del sudario que supuestamente quedo impregnado el rostro muerto de Jesucristo. Este sudario tiene años de una larga historia de muchas intrigas y misterios inclusive dentro mismo del  ámbito católico y en que hasta se trato de destruirlo por medio de incendios posiblemente provocados. Las historias varian desde que posiblemente sea una imagen pintada habilmente por un artista, hasta lo que posiblemente es la imagen de Jaques de Molay, ultimo gran maestro de “la orden de los caballeros templarios”, arrestado por herejía en el templo de Paris por el rey Felipe IV de Francia, el 13 de Octubre de 1307. De Molay fue torturado. Sus brazos y piernas fueron claveteados, posiblemente a una gran puerta de madera. Tras la tortura, según Knight y Lomas, De Molay fue prostrado en una cama blanda, sobre un trozo de tela; se pasó lo que sobraba de la tela sobre su cabeza para cubrir su cuerpo y se le abandonó unas 30 horas, en estado de coma. El que usaran un sudario se explica porque el Templo de París guardaba sudarios para usos ceremoniales.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">De Molay sobrevivió a la tortura, pero fue llevado a la hoguera el 19 de Marzo</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> de 1314</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> junto a Geoffroy de Charney, preceptor templario de Normandia</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">. Jean de Charney, su nieto, murió en la batalla de Poitiers</span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">. Tras su muerte, su viuda, Jeanne de Vergy, se halló en posesión del sudario y lo tuvo expuesto en una iglesia de Lirey.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">ENTONCES ¿CUAL ERA EL VERDADERO ROSTRO DEL SEÑOR JESUS?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Las Escrituras no nos menciona detalles pero si nos da las pistas necesarias. Por ejemplo si entre diez hombres nueve sean de apariencia común y el decimo un alto y apuesto modelo, este que se destaca seria el unico descartado y podríamos decir que el Señor se parecería a cualquiera de los otros nueve hombres comunes. ¿Cómo podemos darnos cuenta de esto? Dios sabe que nosotros somos muy fuertemente influenciados por las apariencias. Si el Señor Jesucristo hubiera sido como la imagen del hombre rubio de ojos azules que nos presenta el catolicismo no hubiera sido tan fuertemente rechazado como lo hicieron los fariseos y escribas. Recordemos que ellos se referían hacia El con desprecio como hacia cualquier fulano nada importante:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mat 13:55<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mar 6:3  ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 7:41  Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Qué tiene esto que ver con su apariencia? ¿Acaso podemos probarlo con solo estas expresiones? A veces olvidamos detalles de algunas historias bíblicas. Vayamos al AT y recordemos que paso cuando Israel quizo un rey. Este fue Saul.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">En este caso la Biblia nos dice que Saul era de aspecto muy atractivo y muy alto:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 9:2<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Saul provenía de la tribu mas pequeña de Israel y aun de esta de la familia mas pequeña que había:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 9:21<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Saúl respondió y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">A pesar de todo esto y solo por su aspecto Israel sin ninguna duda ni pensarlo mucho lo eligio su rey:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 10:23<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Entonces corrieron y lo trajeron de allí; y puesto en medio del pueblo, desde los hombros arriba era más alto que todo el pueblo.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 10:24<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante a él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: ¡Viva el rey!</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dios escogió a Saul según los ojos de Su pueblo y ellos lo aceptaron sin dudar por ser admirablemente y  físicamente y atractivo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dios aclara esto mas adelante cuando esta vez escoge a David:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 16:7<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Volviendo al Señor Jesucristo los fariseos tuvieron mucho rechazo desde el principio hacia El porque físicamente tampoco les apetecia. “¿No es este el hijo del carpintero…?”, “De Galilea a de venir el Cristo?” Recordemos que Saul provenía de la familia mas pequeña de la tribu mas pequeña pero nada dijeron de esto  porque era alto y de hermoso parecer.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Tenia el Señor el pelo largo como lo identifican? El Señor no puede contradecir Su propia enseñanza:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Co 11:14<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">De los judíos los únicos que acostumbraban a dejarse crecer la cabellera y sin recortarla eran los nazareos como por ejemplo de los que sabemos; Sanson y posiblemente Juan el bautista. Estos tenían un voto con Dios pero el Señor Jesucristo es la parte encarnada de Dios.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Y como sabemos que el Señor tenia un aspecto ordinario? Isaias nos dice:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Isa 53:2<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  “… no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.”</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Si el Señor se hubiera presentado con hermoso atractivo muchos fariseos y escribas con seguridad no se hubieran inclinado hacia un fuerte rechazo en Su contra y mucho menos desear Su crucificcion que fue necesaria para nuestra salvacion.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Willy</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">¿Cuál fue el verdadero rostro del Señor Jesucristo?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Tenemos un rostro que por generaciones ha sido interpretado como al menos se vería el Señor Jesucristo. Y  Cuan lejos esta de la realidad.  </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Este rostro de tez blanca y ojos azules, rubio y de larga cabellera hasta los hombros ha sido divulgado por el catolicismo especialmente y posiblemente provenientes de las visiones de dos monjas misticas catolicas.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Una de ellas, Maria Margarita Alacoque (1647-1690) monja francesa. Según ella Cristo se le presento en una de sus varias visiónes ofreciendole su corazón en un trono de llamas circundada en una corona de espinas y sobremontada por una cruz.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Pompeyo Batoni (1708-87), famoso por pintar retratos dando delicadeza a los rostros y de hermosos peinados. Represento a Cristo según la visión de Maria Margarita vestido con una túnica roja (color de la sangre) y un manto azul (color del cielo y lo divino). Joven, bello, con largos cabellos rizados sobre su espalda y su rostro rodeado con una breve barba. Según Maria Margarita Cristo le dice:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">  <span style="color: black;" class="mycode_color">“Mi Divino Corazón es tan apasionado de amor por los hombres y por ti en particular que no pudiendo contener en sí mismo las flamas de su ardiente Amor, siente la necesidad de difundir por medio tuyo y de manifestarse a los hombres para enriquecerlos con preciosos tesoros […] Para llevar a cabo mi plan te he elegido a pesar de la indignidad e ignorancia, a fin de que aparezca claro que todo se cumple por medio mío”</span></span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Ana Catalina Emerick (1774-1824) nacida en Alemania. Supuestamente tenia los estigmas de Cristo en su cuerpo.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Catalina de Emerick, en una de sus visiones describe al Señor Jesucristo como sigue:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: GoudyOlStBT,Italic;" class="mycode_font"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«La tez de nuestro Señor era blanca, como la de María, y ligeramente sonrosada; pero la exposición a la intemperie durante los últimos tres años lo había bronceado considerablemente. Su pecho era amplio, pero no velludo como el de San Juan Bautista; sus hombros anchos y sus brazos y muslos de las piernas, nervudos y vigorosos; sus rodillas fuertes y endurecidas, como es usualmente el caso con esos que han caminado o se han arrodillado mucho; sus piernas eran largas, con músculos muy fuertes; sus pies bien formados y sus manos hermosas; sus dedos a pesar de ser largos y delgados, no eran delicados como los de una mujer, sino que lucían como los de un hombre que ha trabajado</span></span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">duro; su cuello era más bien largo y esbelto con una cabeza bien colocada y finamente proporcionada; su frente amplia y alta; su rostro ovalado; su cabello que estaba lejos de ser espeso, era de un color marrón dorado, partido por el medio y le caía sobre sus hombros; su barba no era muy larga, y terminaba en una punta dividida debajo del mentón</span>»<span style="font-family: GoudyOlStBT;" class="mycode_font">.</span></span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tenemos también el rostro del sudario que supuestamente quedo impregnado el rostro muerto de Jesucristo. Este sudario tiene años de una larga historia de muchas intrigas y misterios inclusive dentro mismo del  ámbito católico y en que hasta se trato de destruirlo por medio de incendios posiblemente provocados. Las historias varian desde que posiblemente sea una imagen pintada habilmente por un artista, hasta lo que posiblemente es la imagen de Jaques de Molay, ultimo gran maestro de “la orden de los caballeros templarios”, arrestado por herejía en el templo de Paris por el rey Felipe IV de Francia, el 13 de Octubre de 1307. De Molay fue torturado. Sus brazos y piernas fueron claveteados, posiblemente a una gran puerta de madera. Tras la tortura, según Knight y Lomas, De Molay fue prostrado en una cama blanda, sobre un trozo de tela; se pasó lo que sobraba de la tela sobre su cabeza para cubrir su cuerpo y se le abandonó unas 30 horas, en estado de coma. El que usaran un sudario se explica porque el Templo de París guardaba sudarios para usos ceremoniales.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">De Molay sobrevivió a la tortura, pero fue llevado a la hoguera el 19 de Marzo</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> de 1314</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> junto a Geoffroy de Charney, preceptor templario de Normandia</span></span></span></span><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">. Jean de Charney, su nieto, murió en la batalla de Poitiers</span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">. Tras su muerte, su viuda, Jeanne de Vergy, se halló en posesión del sudario y lo tuvo expuesto en una iglesia de Lirey.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">ENTONCES ¿CUAL ERA EL VERDADERO ROSTRO DEL SEÑOR JESUS?</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Las Escrituras no nos menciona detalles pero si nos da las pistas necesarias. Por ejemplo si entre diez hombres nueve sean de apariencia común y el decimo un alto y apuesto modelo, este que se destaca seria el unico descartado y podríamos decir que el Señor se parecería a cualquiera de los otros nueve hombres comunes. ¿Cómo podemos darnos cuenta de esto? Dios sabe que nosotros somos muy fuertemente influenciados por las apariencias. Si el Señor Jesucristo hubiera sido como la imagen del hombre rubio de ojos azules que nos presenta el catolicismo no hubiera sido tan fuertemente rechazado como lo hicieron los fariseos y escribas. Recordemos que ellos se referían hacia El con desprecio como hacia cualquier fulano nada importante:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mat 13:55<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mar 6:3  ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 7:41  Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Qué tiene esto que ver con su apariencia? ¿Acaso podemos probarlo con solo estas expresiones? A veces olvidamos detalles de algunas historias bíblicas. Vayamos al AT y recordemos que paso cuando Israel quizo un rey. Este fue Saul.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">En este caso la Biblia nos dice que Saul era de aspecto muy atractivo y muy alto:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 9:2<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Saul provenía de la tribu mas pequeña de Israel y aun de esta de la familia mas pequeña que había:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 9:21<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Saúl respondió y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">A pesar de todo esto y solo por su aspecto Israel sin ninguna duda ni pensarlo mucho lo eligio su rey:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 10:23<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Entonces corrieron y lo trajeron de allí; y puesto en medio del pueblo, desde los hombros arriba era más alto que todo el pueblo.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 10:24<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante a él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: ¡Viva el rey!</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dios escogió a Saul según los ojos de Su pueblo y ellos lo aceptaron sin dudar por ser admirablemente y  físicamente y atractivo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dios aclara esto mas adelante cuando esta vez escoge a David:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Sa 16:7<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Volviendo al Señor Jesucristo los fariseos tuvieron mucho rechazo desde el principio hacia El porque físicamente tampoco les apetecia. “¿No es este el hijo del carpintero…?”, “De Galilea a de venir el Cristo?” Recordemos que Saul provenía de la familia mas pequeña de la tribu mas pequeña pero nada dijeron de esto  porque era alto y de hermoso parecer.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Tenia el Señor el pelo largo como lo identifican? El Señor no puede contradecir Su propia enseñanza:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">1Co 11:14<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">De los judíos los únicos que acostumbraban a dejarse crecer la cabellera y sin recortarla eran los nazareos como por ejemplo de los que sabemos; Sanson y posiblemente Juan el bautista. Estos tenían un voto con Dios pero el Señor Jesucristo es la parte encarnada de Dios.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Y como sabemos que el Señor tenia un aspecto ordinario? Isaias nos dice:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Isa 53:2<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  “… no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.”</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Si el Señor se hubiera presentado con hermoso atractivo muchos fariseos y escribas con seguridad no se hubieran inclinado hacia un fuerte rechazo en Su contra y mucho menos desear Su crucificcion que fue necesaria para nuestra salvacion.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Willy</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Era Judas el apostol mas intimo del Señor Jesucristo?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1716.html</link>
			<pubDate>Thu, 30 Oct 2014 00:28:50 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1716.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Algunas personas y enseñadores hablan mucho y declaran de que Judas era la persona mas intima del Señor Jesucristo entre todos Sus apostoles. Que era además a un principio el mas integro entre todos ellos, una de las pruebas es que lo escogieron para administrar del dinero que conseguían, pero, con el pasar del tiempo, se corrompió. Citan al salmista David. Y para mayor claridad a sus propósitos utilizan la version NVI:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Sal 41:9<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Hasta mi mejor amigo, en quien yo confiaba y que compartía el pan conmigo, me ha puesto la zancadilla. (NVI)</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dicen además que en muchas ocasiones el Señor Jesucristo hablo con Judas de manera confidencial aparte de los otros apostoles (lo cual no hay pruebas de ello) y que inclusive era Su deseo interno de que Judas reconviniera en sus pasos esperanzandose hasta el final; como por ejemplo cuando lo entrego a los romanos. Jesucristo (supuestamente) le hablo como si aun dándole una oportunidad refiriéndosele como Su amigo:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mat 26:50  Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes?<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dicen que aquí el Señor aparentemente como sorprendido de este acto le amonesto en lo que hacia. Y talvez como un tinte de este cariño, Judas se dio cuenta de su error y muy dolido no se llego a perdonar y cometió  suicidio.   </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Estas personas aprovechan este dato tambien para tratar de demostrar de que la salvación se pierde siendo un absurdo ya que Judas nunca creyo en Jesucristo como Dios entre ellos, solo fue un hijo de perdición como lo demostraremos en adelante.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Si leemos toda la postura anterior, y tal como hacen siempre los que tuercen lo que quieren, muestran solamente todos los datos que encajan a sus pensamientos de forma hábil y convincente, pero ESCONDEN lo que no conocen o NO pueden explicar. Y aun asi hablan con potestad como si tuvieran toda la veracidad de la Palabra con ellos.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Antes que nada veamos el significado del vocablo “amigo”. Esto es simplemente el ser afectuoso sin necesidad de que haya una verdadera amistad, pero esto no equivale a una connotacion mas profunda en las que se puedan conocer las verdaderas intenciones del corazón. Inclusive la frase “mi mejor amigo” no garantiza una verdadera o sincera amistad. Comprobemos esto con las mismas Escrituras.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Cuando Job padecía sus momentos de angustias dijo:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Job 19:19<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Todos <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">mis íntimos amigos</span> me aborrecieron,</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Y los que yo amaba se volvieron contra mí.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Como vemos “amigo intimo” o “mi mejor amigo” no es sinónimo de una amistad sincera. El Señor Jesucristo que conoce los corazones y en cierto momento en que muchos discípulos le seguían les dijo llanamente:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:25<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:26  Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Estos discípulos solo lo seguían por conveniencia. Por lo externo y no les interesaba lo espiritual. Por eso les explica a continuacion la diferencia del pan que alimenta al cuerpo y el pan que ofrece El para vida eterna. Luego de explicarles esto les pareció locura y todos ellos se apartaron:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:64  Pero hay algunos de vosotros que no creen.<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Porque <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Jesús sabía desde el principio</span> quiénes eran los que no creían, y <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">quién le había de entregar</span>.</span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:65<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:66<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Al leer estos versículos se refuta absolutamente el hecho de que dicen que Judas se corrompió paulatinamente, pues el Señor dice lo contrario… “Porque Jesús sabía desde el principio… quién le había de entregar.”</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Luego el Señor se dirige a los suyos, a los que se quedaron, a los que El escogió, pero ojo. El Señor vuelve a hacer Su aclaración:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 6:67  Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 6:68<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 6:69  <span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente</span>.</span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:70  Jesús les respondió: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿No os he escogido yo a vosotros los doce</span>, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #cc3333;" class="mycode_color">y uno de vosotros es diablo?</span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:71<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Primero, los que no creyeron se fueron. Solo se quedaron los que creían que el era el Cristo…excepto uno! El Señor les dice que El los escogió y eran de El, pero uno de ellos “es diablo”. De los doce solo uno no era, Judas. Con esto tenemos claro de que el Señor nunca considero a Judas mas alla de una amistad de llana convivencia.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Pero entonces si Judas no era igual que los discípulos verdaderos ¿Por qué no se marcho asi como los otros? ¿es que tenia chance? No, no lo tenia, el era el que debia entregar al Señor. Y el Señor Sabia que el no iba a cambiar.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Cuál era entonces su interés? Es que Judas era un vulgar ladron, posiblemente de los que vendería hasta a su propia madre para saciarse con un simple plato de comida, no tenia ningún amor fraterno. Es muy posible que el Señor lo designo como el tesorero del grupo, no por casualidad o por ninguna confianza ganada de su parte como se dice, sino como para su propio aliciente de continuar con ellos. Judas engañaba a los demás apostoles y pensó que aun hasta al mismo Señor lo engañaba como prueba de su incredulidad. Nadie lo controlaba y se sentía a gusto saqueando del dinero de la bolsa que tenian y que posiblemente lo tenia  tan fácil, asi como quitarle el dulce a un niño, hurtarles a sus propios amigos e ingenuos apostoles. De manera ya acostumbrada les decía que sacaba de ahi para dar a los pobres de lo que sustraía para el, claro, era el apostol de las “buenas obras” (como los “apostoles” que  acostumbran hoy en dia). Tenemos:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 12:3  Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos;(A)<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> y la casa se llenó del olor del perfume.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 12:4<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar:</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 12:5<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 12:6<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Judas observaba que ese perfume de mucho valor encajaria muy bien “¿para los pobres?” no, para su bolsillo y observaba con angustia como se le escurría de sus manos “desperdiciados” a su parecer en los pies del Señor.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Todos los discípulos estaban acostumbrados a esto, fácilmente Judas sustraía sobrepreciando lo que gastaba o aparentaba darselos a los pobres de forma “generosa”. Tanto que cuando Judas salió para entregar a Jesucristo ellos al oírle decir al Señor “lo que vas a hacer, hazlo mas pronto” pensaron que iba a una de estas sus tareas:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 13:27  Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto.</span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Jua 13:28<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto.</span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Jua 13:29<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Lo extraño de todo es que no muchos saben porque Judas fue elegido por el Señor Jesus. Piensan que el Señor lo escogió ingenuamente y Judas se le fue perdiendo en el camino. El Señor siempre supo el corazón de Judas y sabia que nunca creería en El. Pero le era necesario. Llegada la hora el Señor debía ser entregado para cumplir Su propósito de salvación:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 13:18 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff6633;" class="mycode_color"> No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido</span></span>; mas para que se <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">cumpla</span> la Escritura: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar</span>.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Señor dijo que no perdería a ninguno de Sus escogidos, excepto Judas que no era contado entre ellos:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 17:12  </span><span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #993399;" class="mycode_color">y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición</span></span>, para que la Escritura se cumpliese</span>.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">No solo no perdió a Sus verdaderos discípulos, sino Judas el “hijo de perdición” hizo su parte para que la “Escritura se cumpliese”</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Judas vendió al Señor por solo unas cuantas monedas y lo único que obtuvo de ello fue remordimiento. Dice que Judas apenas pagado solo buscaba la oportunidad de entregarlo pero ni esto estaba bajo su control, solo fue hasta que el mismo Señor lo dispuso. Nadie traiciona a un simple mortal por unas pocas monedas y si aun por muchas porque solo demuestra un desprecio por su semejante, pero Judas por solo  unas pocas monedas vendió a nada mas y nada menos que al Rey de reyes menospreciando su salvacion.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #6633ff;" class="mycode_color">Deu 32:15  <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pero engordó Jesurún, y tiró coces</span></span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #6633ff;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> (Engordaste, te cubriste de grasa);</span></span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #6633ff;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Entonces abandonó al Dios que lo hizo,</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #ff3366;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Y menospreció la Roca de su salvación.  </span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mat 26:24  A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Salmista David quien sufrio también diversas injusticias. Profeticamente habla de las injusticias que nuestro Señor habria que pasar:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Hch 1:16<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús…”</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Señor Jesucristo una vez nacemos de nuevo ya no nos considera amigos. El nos considera algo mucho mejor. Nos considera hermanos:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Heb 2:10<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Heb 2:11<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,</span></span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Willy</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Algunas personas y enseñadores hablan mucho y declaran de que Judas era la persona mas intima del Señor Jesucristo entre todos Sus apostoles. Que era además a un principio el mas integro entre todos ellos, una de las pruebas es que lo escogieron para administrar del dinero que conseguían, pero, con el pasar del tiempo, se corrompió. Citan al salmista David. Y para mayor claridad a sus propósitos utilizan la version NVI:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Sal 41:9<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Hasta mi mejor amigo, en quien yo confiaba y que compartía el pan conmigo, me ha puesto la zancadilla. (NVI)</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dicen además que en muchas ocasiones el Señor Jesucristo hablo con Judas de manera confidencial aparte de los otros apostoles (lo cual no hay pruebas de ello) y que inclusive era Su deseo interno de que Judas reconviniera en sus pasos esperanzandose hasta el final; como por ejemplo cuando lo entrego a los romanos. Jesucristo (supuestamente) le hablo como si aun dándole una oportunidad refiriéndosele como Su amigo:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mat 26:50  Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes?<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Dicen que aquí el Señor aparentemente como sorprendido de este acto le amonesto en lo que hacia. Y talvez como un tinte de este cariño, Judas se dio cuenta de su error y muy dolido no se llego a perdonar y cometió  suicidio.   </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Estas personas aprovechan este dato tambien para tratar de demostrar de que la salvación se pierde siendo un absurdo ya que Judas nunca creyo en Jesucristo como Dios entre ellos, solo fue un hijo de perdición como lo demostraremos en adelante.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Si leemos toda la postura anterior, y tal como hacen siempre los que tuercen lo que quieren, muestran solamente todos los datos que encajan a sus pensamientos de forma hábil y convincente, pero ESCONDEN lo que no conocen o NO pueden explicar. Y aun asi hablan con potestad como si tuvieran toda la veracidad de la Palabra con ellos.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Antes que nada veamos el significado del vocablo “amigo”. Esto es simplemente el ser afectuoso sin necesidad de que haya una verdadera amistad, pero esto no equivale a una connotacion mas profunda en las que se puedan conocer las verdaderas intenciones del corazón. Inclusive la frase “mi mejor amigo” no garantiza una verdadera o sincera amistad. Comprobemos esto con las mismas Escrituras.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Cuando Job padecía sus momentos de angustias dijo:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Job 19:19<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Todos <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">mis íntimos amigos</span> me aborrecieron,</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Y los que yo amaba se volvieron contra mí.</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Como vemos “amigo intimo” o “mi mejor amigo” no es sinónimo de una amistad sincera. El Señor Jesucristo que conoce los corazones y en cierto momento en que muchos discípulos le seguían les dijo llanamente:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:25<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:26  Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Estos discípulos solo lo seguían por conveniencia. Por lo externo y no les interesaba lo espiritual. Por eso les explica a continuacion la diferencia del pan que alimenta al cuerpo y el pan que ofrece El para vida eterna. Luego de explicarles esto les pareció locura y todos ellos se apartaron:</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:64  Pero hay algunos de vosotros que no creen.<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Porque <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Jesús sabía desde el principio</span> quiénes eran los que no creían, y <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">quién le había de entregar</span>.</span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:65<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:66<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Al leer estos versículos se refuta absolutamente el hecho de que dicen que Judas se corrompió paulatinamente, pues el Señor dice lo contrario… “Porque Jesús sabía desde el principio… quién le había de entregar.”</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Luego el Señor se dirige a los suyos, a los que se quedaron, a los que El escogió, pero ojo. El Señor vuelve a hacer Su aclaración:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 6:67  Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 6:68<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 6:69  <span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente</span>.</span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:70  Jesús les respondió: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿No os he escogido yo a vosotros los doce</span>, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #cc3333;" class="mycode_color">y uno de vosotros es diablo?</span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 6:71<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Primero, los que no creyeron se fueron. Solo se quedaron los que creían que el era el Cristo…excepto uno! El Señor les dice que El los escogió y eran de El, pero uno de ellos “es diablo”. De los doce solo uno no era, Judas. Con esto tenemos claro de que el Señor nunca considero a Judas mas alla de una amistad de llana convivencia.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Pero entonces si Judas no era igual que los discípulos verdaderos ¿Por qué no se marcho asi como los otros? ¿es que tenia chance? No, no lo tenia, el era el que debia entregar al Señor. Y el Señor Sabia que el no iba a cambiar.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿Cuál era entonces su interés? Es que Judas era un vulgar ladron, posiblemente de los que vendería hasta a su propia madre para saciarse con un simple plato de comida, no tenia ningún amor fraterno. Es muy posible que el Señor lo designo como el tesorero del grupo, no por casualidad o por ninguna confianza ganada de su parte como se dice, sino como para su propio aliciente de continuar con ellos. Judas engañaba a los demás apostoles y pensó que aun hasta al mismo Señor lo engañaba como prueba de su incredulidad. Nadie lo controlaba y se sentía a gusto saqueando del dinero de la bolsa que tenian y que posiblemente lo tenia  tan fácil, asi como quitarle el dulce a un niño, hurtarles a sus propios amigos e ingenuos apostoles. De manera ya acostumbrada les decía que sacaba de ahi para dar a los pobres de lo que sustraía para el, claro, era el apostol de las “buenas obras” (como los “apostoles” que  acostumbran hoy en dia). Tenemos:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 12:3  Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos;(A)<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> y la casa se llenó del olor del perfume.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 12:4<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar:</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 12:5<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 12:6<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Judas observaba que ese perfume de mucho valor encajaria muy bien “¿para los pobres?” no, para su bolsillo y observaba con angustia como se le escurría de sus manos “desperdiciados” a su parecer en los pies del Señor.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Todos los discípulos estaban acostumbrados a esto, fácilmente Judas sustraía sobrepreciando lo que gastaba o aparentaba darselos a los pobres de forma “generosa”. Tanto que cuando Judas salió para entregar a Jesucristo ellos al oírle decir al Señor “lo que vas a hacer, hazlo mas pronto” pensaron que iba a una de estas sus tareas:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 13:27  Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto.</span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Jua 13:28<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto.</span></span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Jua 13:29<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Lo extraño de todo es que no muchos saben porque Judas fue elegido por el Señor Jesus. Piensan que el Señor lo escogió ingenuamente y Judas se le fue perdiendo en el camino. El Señor siempre supo el corazón de Judas y sabia que nunca creería en El. Pero le era necesario. Llegada la hora el Señor debía ser entregado para cumplir Su propósito de salvación:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Jua 13:18 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff6633;" class="mycode_color"> No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido</span></span>; mas para que se <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">cumpla</span> la Escritura: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar</span>.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Señor dijo que no perdería a ninguno de Sus escogidos, excepto Judas que no era contado entre ellos:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Jua 17:12  </span><span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #993399;" class="mycode_color">y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición</span></span>, para que la Escritura se cumpliese</span>.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">No solo no perdió a Sus verdaderos discípulos, sino Judas el “hijo de perdición” hizo su parte para que la “Escritura se cumpliese”</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Judas vendió al Señor por solo unas cuantas monedas y lo único que obtuvo de ello fue remordimiento. Dice que Judas apenas pagado solo buscaba la oportunidad de entregarlo pero ni esto estaba bajo su control, solo fue hasta que el mismo Señor lo dispuso. Nadie traiciona a un simple mortal por unas pocas monedas y si aun por muchas porque solo demuestra un desprecio por su semejante, pero Judas por solo  unas pocas monedas vendió a nada mas y nada menos que al Rey de reyes menospreciando su salvacion.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #6633ff;" class="mycode_color">Deu 32:15  <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pero engordó Jesurún, y tiró coces</span></span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #6633ff;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"> (Engordaste, te cubriste de grasa);</span></span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #6633ff;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Entonces abandonó al Dios que lo hizo,</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #ff3366;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Y menospreció la Roca de su salvación.  </span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Mat 26:24  A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Salmista David quien sufrio también diversas injusticias. Profeticamente habla de las injusticias que nuestro Señor habria que pasar:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Hch 1:16<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús…”</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">El Señor Jesucristo una vez nacemos de nuevo ya no nos considera amigos. El nos considera algo mucho mejor. Nos considera hermanos:</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Heb 2:10<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.</span></span></span><br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Heb 2:11<span style="color: #000000;" class="mycode_color">  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,</span></span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Willy</span></span></span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"> </span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Jesús, ¿Dios o Hijo de Dios?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1465.html</link>
			<pubDate>Sun, 26 Jan 2014 13:16:51 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=13659">usymbv</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1465.html</guid>
			<description><![CDATA[Saludos a todos,<br />
<br />
Estoy haciendo un estudio lo más objetivo posible respecto a si Jesús es en realidad Dios mismo, o si por el contrario es el Hijo de Dios. Ya he mirado en el foro alguna información sobre este tema, pero, para facilitar la investigación, les pediría si pueden proporcionarme la ubicación de alguna publicación web que trate de forma lógica y con sustento bíblico las razones o argumentos que defiendan la divinidad absoluta de Jesús.<br />
<br />
Gracias por adelantado]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Saludos a todos,<br />
<br />
Estoy haciendo un estudio lo más objetivo posible respecto a si Jesús es en realidad Dios mismo, o si por el contrario es el Hijo de Dios. Ya he mirado en el foro alguna información sobre este tema, pero, para facilitar la investigación, les pediría si pueden proporcionarme la ubicación de alguna publicación web que trate de forma lógica y con sustento bíblico las razones o argumentos que defiendan la divinidad absoluta de Jesús.<br />
<br />
Gracias por adelantado]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Jesús se pone severo (segunda parte)]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1420.html</link>
			<pubDate>Tue, 26 Nov 2013 11:50:47 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1420.html</guid>
			<description><![CDATA[JESÚS SE PONE SEVERO ... SEGUNDA PARTE<br />
 <br />
•	McMahon, T.A.<br />
<br />
Oct 1 2012<br />
<br />
En estas series en dos partes estamos considerando las características de Jesús como han sido reveladas en las Sagradas Escrituras, pero  hoy en día están siendo ignoradas o rechazadas por la iglesia actual.  Como lo hemos mencionado en la primera parte, Jesús se revela ante Juan en el primer capítulo del libro de Apocalipsis de una manera muy simbólica, una manera que es muy diferente a la revelación que ocurrió cuando Jesús estaba físicamente con Juan y cuando ellos caminaron juntos. Juan, el apóstol a quien Cristo amó, y quien parecía haber tenido una relación más íntima con su Señor y Salvador que los otros apóstoles es sin embargo confrontado visualmente con una imagen de Jesús tan abrumadora que el sólo puede reaccionar echándose abajo de cabeza ante Él.  No queda menor duda que la relación entre Juan y nuestro Señor Jesucristo se hizo más profunda después de la ascensión de nuestro Señor,  de la misma manera  debe ser con todos los creyentes a medida que maduran en la fe. Pero parece que hasta el mismo Juan no estaba preparado para lo que fue testigo.<br />
<br />
Esta imagen simbólica representa una característica de Jesús que Él quiere que Su iglesia, Su novia, aquellos que en Él creen, lleguen a entender acerca de la relación que tienen con Él.  Él quiere que Sus seguidores sean puros, sean santos, en la misma manera que Él es puro y santo (1 Pedro 1:15-16).  Eso parece ser indicado por Sus cabellera y la  imagen de Sus ojos resplandecientes: "Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego. Sus pies parecían bronce al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el estruendo de una catarata" (Apocalipsis 1:14-15).  Todos estos elementos simbólicos parecen representar el juicio final.  Pero puede que también sea el significado de la "espada de doble filo" saliente de la boca de la imagen de Cristo (Apocalipsis 1:16).  La espada es Su Palabra, las Sagradas Escrituras, por las cuales todo el mundo será juzgado.  Él es la Palabra, y son Sus Palabras que juzgarán y condenarán a los incrédulos.  Sus palabras también juzgarán a los creyentes en el sentido de corregirlos y  mejorarlos para que sus vidas conformen con la verdad y para que sean más fructíferos.<br />
<br />
Debemos ser  conscientes que el simbolismo atribuido a la ciertamente intimidante figura de Cristo y Su exhortación en los primeros tres capítulos del libro del Apocalipsis, no está dirigida al mundo sino a Su novia, a Su iglesia.  Estos son los cuales a quienes Juan declara que el Novio ama:"Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre" (Apocalipsis 1:5).  Y aún así cualquier creyente que no entiende que Jesucristo está siendo severo con Su novia está perdiendo un aspecto muy importante de Su mensaje a las siete iglesias, es decir que Jesucristo realmente quiere que Su novia "esté preparada" antes de la boda.<br />
<br />
A mí parecer  esta es una exhortación "prenupcial" y también podríamos decir que es una exhortación bastante clara.  Pero, ¿por qué Jesús se dirige a Su novia en la manera en que lo hace? Ciertamente no es la manera en que los jóvenes de hoy en día le hablarían  a sus novias para asegurarse que ellas cumplan con  la iglesia.  Indudablemente, aquello que nos parece correcto es debido a las influencias culturales del mundo que casi nunca están de acuerdo con las enseñanzas de las Escrituras. Aún así, la pregunta sigue siendo ¿porqué Jesús de cierta manera está "instando" o "advirtiendo severamente" a Su novia en sus mensajes a las siete iglesias?  Voy a sugerir ahora algunas posibilidades.<br />
<br />
En primer lugar, y lo que realmente es importante, Jesús lo dice para el propio bien de las iglesias. Esta es una conclusión sabia y segura, porque todo lo que Jesús dice y hace es bueno y para el bien de aquellos a quienes se está dirigiendo.  Pero aún así hay mucho más que podemos deducir. Aunque nosotros esperamos que el Señor en cualquier momento regrese del cielo por Su novia, y aunque no sabemos el día ni la hora, sí podemos saber la condición espiritual que existe en el mundo en tal momento.  Está indicado en las palabras de Jesús, en Lucas 18:8:"No obstante cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?"  En el evangelio de Mateo, nuestro Señor le dice a Sus discípulos que los días antes de Su regreso serán caracterizados por una decepción espiritual (24:4) que será muy seductiva: "Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos" (Mateo 24:24).<br />
<br />
Algunos declaran que este versículo nos está enseñando que los escogidos son inmunes a tal decepción.  Este punto de vista acarrea varios problemas.  Jesús está hablando a Sus discípulos, quienes eran ciertamente los escogidos, y aún así Él les advierte que no se dejen engañar, lo cual no tendría sentido si ellos fueran inmunes al engaño.  Los creyentes siempre han sido presa de la decepción.  Las Escrituras nos advierten que no caigamos en las "artimañas" de Satanás (2 Corintios 2:11).  Además, todas las epístolas escritas a los creyentes, contienen correcciones de doctrinas falsas que han seducido a creyentes o que tienen el potencial para hacerlo.  Estas son cosas que el Señor sabe que Su novia va a tener que enfrentar.<br />
<br />
La severidad de Cristo, en cierta manera, puede ser comparada a la de un sargento entrenando a sus soldados rasos para el día del combate.  Un sargento, no importa cuál sea el ejército, es universalmente conocido por ser bastante severo con su tropa.  Su manera de actuar  es directa y severa ya que su preocupación  no es solamente por la sobrevivencia de su tropa sino también quiere que sus soldados sean victoriosos en las batallas que van a enfrentar.  De la misma manera, creyentes en Jesús a través de la historia de la humanidad han sido sujetos a intensas batallas espirituales.  La preocupación de nuestro Señor es que nosotros estemos preparados para enfrentar lo que se nos avecina.  Él hace hincapié articulando los problemas a las siete iglesias (y a nosotros en el tiempo presente) que van a debilitar su relación con Él y consecuentemente la efectividad de estas iglesias y de todos los creyentes, en lo que respecta a la preparación para Su reino.<br />
 <br />
Los Efesios, por ejemplo, son halagados por muchas cosas, pero los cimientos de su iglesia estaban siendo debilitados al mismo tiempo que su amor por el Señor se estaba enfriando.  Esto puede parecer insignificante en comparación con todas las buenas obras que ellos estaban realizando, pero tenemos que ver que es mucho más crítico que lo que nosotros creemos y a la vez es también bastante simple.  Si nuestro amor a Cristo no es nuestra primera y más importante motivación por las obras que estamos haciendo, entonces ¿cuál sería nuestra motivación, aunque no nos estemos dando cuenta de ella? Sin lugar a dudas es la satisfacción para nosotros mismos.  Y cuando el interés a uno mismo se infiltra en nuestra motivación, el orgullo y la arrogancia no está muy lejos, y esas llegan a ser solamente obras de la carne.<br />
<br />
Esto es tan importante y tan serio que el Señor declara a Su novia, a los Efesios (y también a nosotros), que si ellos no se arrepienten Él quitará "de su lugar el candelabro" (Apocalipsis 2:5).  El candelabro es un instrumento que da luz, iluminación, un símbolo que alumbra toda la casa y en los pasajes de Mateo 5:14-15 Jesús llamó a sus discípulos "la luz del mundo".  Ellos eran la luz solamente en el sentido que ellos estaban instruyendo a otros lo que el Señor les había enseñado a obedecer, todo lo que el Señor les había mandado a ellos. (Mateo  28:20).  Su Palabra, tal como Pedro se refiere en las Escrituras, la cual él llama la "palabra de profecía," y como "una luz que ilumina un  lugar oscuro" (2 Pedro 1:19). Yo estoy convencido que la acción de quitar o retirar el "candelabro" es a  consecuencia de los creyentes apartándose de la luz de la Palabra de Dios.  Además en Juan 8:12, Jesús, quien es la Palabra viviente, se refiere a sí mismo como "la luz del mundo."  Isaías, también claramente expresa esta relación de la luz y las Escrituras: "¡Aténganse a la ley y al testimonio!  Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (8:20).<br />
<br />
Como hemos mencionado en la primera parte de esta serie, las siete iglesias del libro de Apocalipsis, no estaban todas ellas operando o funcionando durante el tiempo en que Juan escribió el libro, sino que reflejan lo que la iglesia en general ha experimentado en ciertos períodos a través de la historia.  Además, los temas a los que Cristo se refiere pueden ser encontrados en iglesias locales a través de todo el mundo. Por lo tanto, continuamos repitiendo que es imperativo el prestar atención a lo que Jesús dijo a esas iglesias históricas y aplicar esas enseñanzas a nuestras iglesias locales y aplicarlas también a nosotros como creyentes individuales, es decir a Su novia, con suma urgencia en nuestro tiempo presente.<br />
<br />
Para dos de las siete iglesias, Esmirna y Filadelfia, Jesús no ofrece corrección.  Jesús les da solamente consuelo y ánimo debido a lo que ya habían sufrido y sufrirían debido a su constancia y perseverancia en la fe.  Existen multitudes de grupos de creyentes que están pasando persecuciones similares por ser testigos por Cristo hoy en día y muchos más creyentes que probablemente pasarán por lo mismo en el futuro.  Las palabras de Cristo, por lo tanto, al ser aceptadas están siendo asimiladas y puestas en práctica fortalecerán y darán ímpetu a Su novia, no solamente para poder soportar lo que se avecina sino también para ser victoriosos y fructíferos en  medio de estas pruebas.<br />
<br />
Las palabras de parte del novio hacia las otras cinco iglesias consiste mayormente en una lista de temas que están creando problemas espirituales a Su novia, problemas que afectarán seriamente la relación del creyente con Jesucristo y al mismo tiempo también afectarán su productividad y efectividad en lo que respecta a Su reino.<br />
<br />
Haciendo hincapié a lo que es central en lo que se refiere a la corrección de las iglesias que se han desviado de Su Palabra, nuestro Señor repite el simbolismo por la Palabra con el cual fue identificado al principio, cuando se dirige a la iglesia en Pérgamo:"Esto dice el que tiene la aguda espada de dos filos" (Apocalipsis 2:12).  Esto no es solamente central  sino que también forma la base por discernimiento necesario que la novia debe tener para poder reconocer la decepción y arrepentirse de las prácticas  espirituales erróneas  en las que ya se ha sumergido o en las que se va a sumergir en el futuro.<br />
<br />
La iglesia de Pérgamo tenía problemas que no eran únicos dentro de esa congregación.  Algunos de sus miembros estaban enseñando doctrina falsa, indudablemente por conveniencia propia, y también estaban promoviendo inmoralidad sexual.  Miembros de esa iglesia se habían adherido a la doctrina de los Nicolaitas, que involucraba cierta manera de elevar a los líderes a un nivel espiritual más alto, facilitándoles el control del resto de la congregación.  Esto es evidente en las iglesias de hoy en día donde existe una jerarquía y una clase de líderes distanciada del resto de los congregantes.  Jesús declara que Él odia esta clase de niveles sociales y que Él directamente iba a confrontar ese problema a través de Su Palabra si la congregación no se arrepiente. <br />
<br />
Cristo se dirige a la iglesia de Tiatira en términos que claramente indican un juicio severo.  Reiterando el simbolismo en los casos anteriores que representan lo mismo que ahora Él repite: "Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene ojos que resplandecen como llamas de fuego y pies que parecen bronce al rojo vivo" (Apocalipsis 2:18).  En esa iglesia había una mujer que había introducido inmoralidad sexual, fornicación espiritual y prácticas relacionadas con  la idolatría.  Demostrando Su infinita misericordia Él había dado a esta mujer y a esta congregación amplio  tiempo para arrepentirse. <br />
<br />
Expresando Su preocupación por los creyentes en esa iglesia Él expresa  Sus palabras más fuertes y severas cuando dice: "He aquí, yo la arrojaré en cama, y a los que adulteran con ella, en muy grande tribulación, si no se arrepienten de sus obras. Y heriré a sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones y los corazones; y daré a cada uno de vosotros según sus obras" (Apocalipsis 2:22-23).<br />
 <br />
Cuando estas palabras del Señor nos sorprenden enormemente es porque nosotros nos hemos quedado hipnotizados por las influencias de nuestra  sociedad actual, ya sea política, social, religiosa, como también por ser la "manera correcta de pensar", esto es debido a la influencia psicológica en nuestra sociedad.   Además todas estas influencias nefarias nos han cegado y nos han apartado de la verdad bíblica.  También hemos perdido la noción de la realidad que Cristo se está dirigiendo a aquellos a quienes Él ama y por quienes Él ha lavado sus pecados con Su propia sangre (Apocalipsis 1:5).<br />
<br />
A la iglesia de Sardis, la cual tenía solamente un remanente de sólidos creyentes, Él da una exhortación: "Sé vigilante y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.  Acuérdate pues de lo que has recibido y oído, y guárdalo y arrepiéntete.  Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti" (Apocalipsis 3:2-3).  Yo estoy convencido que esto es lo que claramente tal iglesia necesitaba en ese momento o en ese período de su existencia, un juicio correctivo del Novio a Su novia.  Esto es lo que Pedro proféticamente confirma: "Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza con nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" (1 Pedro 4:17).<br />
<br />
El novio tiene palabras más suaves para Su novia en Filadelfia, una congregación de "poco fuerte" pero que aún así ellos habían mantenido y aplicado las Palabras de Cristo y no habían negado Su nombre.  Él declara Su amor por estos creyentes y los elogia por la aplicación de Su Palabra y por su paciente perseverancia.  Aún así,  les advierte: "Ya que has guardado mi mandato de ser constante, yo por mi parte te guardaré de la hora de tentación, que vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a los que viven en la tierra.  Vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona" (Apocalipsis 3:10-11).  Parece que el Novio no solamente tendrá a Su novia vestida de "lino, limpio y resplandeciente" (Apocalipsis 19:8) debido a Su rectitud y justicia, sino que también quiere que Su novia sea adornada con coronas obtenidas por su amorosa obediencia a Su Palabra.<br />
<br />
Muchos han sugerido que la iglesia de Laodicea es la que más representa a las iglesias de hoy en día, especialmente las iglesias del oeste de los Estados Unidos.  Una definición que se puede encontrar acerca de la iglesia de Laodicea es "gobierno de la gente y por la gente"; otra definición es "juicio de la gente y por la gente".  Ambas definiciones parecen ser apropiadas y reflejan las amonestaciones de Cristo, es decir que la gente estaba haciendo lo que le convenía y dejaba a Cristo fuera de la congregación.  Este ejemplo de iglesias demuestran estar pendientes de sí mismas, concentradas en su propia seguridad materialista y no reconocen que ellas están espiritualmente moribundas y por eso las palabras de Cristo: "Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú." (Apocalipsis 3:17).  ¿Cómo el Novio responde a ésta condición?  En un lenguaje aún más severo hacia aquellos  quienes Él caracteriza como tibios en la fe Él declara: "Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3:15-16).<br />
<br />
Una vez más hacemos la siguiente pregunta ¿por qué el Señor habla así a Su novia?<br />
<br />
En los últimos pasajes del capítulo 3 del libro de Apocalipsis, Él explica las razones bien claramente en lo que puede referirse a una "exhortación pre nupcial" hacia las siete iglesias.  En el verso 3:19 Él declara: "Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé celoso y arrepiéntete."<br />
<br />
Él ama a la novia y le aconseja para que ella reciba de Él todo lo que necesita para ser purificada, y lo que Él da va a purificar su vida y su amor por Él como es expresado en este versículo: "Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego, para que te hagas rico; ropas blancas para que te vistas y cubras tu vergonzosa desnudez; y colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista" (Apocalipsis 3:18).<br />
<br />
Él concluye Su exhortación a Su novia, o hacia nosotros quienes profesamos creer en Él y que aseguramos seguir en Sus caminos, con un reto que implica un examen sobre nuestra realidad con el Señor, una revisión de nuestra relación con Él, con quien nosotros nos hemos conprometido y es lo siguiente: ¿Se ha entibiado nuestro amor por Él? ¿Nos hemos alejado de nuestro primer amor con Él?  Cualquiera que sea nuestra condición, Él nos urge y nos alienta: "Por lo tanto, sé celoso y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo"(Apocalipsis 3:19-20).<br />
<br />
El novio está dispuesto ... ¿pero y la novia? Nosotros debemos prestar atención a cualquier instrucción que encontremos en la Palabra de Dios. Pero cuando encontramos en las Escrituras algo que está repetido como cuando Jesús dice: "De cierto, de cierto..." podemos decir que Él está enfatizando tal instrucción. Por lo tanto ¿qué podemos decir de las instrucciones a Su novia, las cuales Él enfatiza con una exhortación que repite siete veces? "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias" (Apocalipsis 2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 22).<br />
<br />
Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven.  Y el que oye, diga: Ven.  Y el que tiene sed, venga: y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17).]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[JESÚS SE PONE SEVERO ... SEGUNDA PARTE<br />
 <br />
•	McMahon, T.A.<br />
<br />
Oct 1 2012<br />
<br />
En estas series en dos partes estamos considerando las características de Jesús como han sido reveladas en las Sagradas Escrituras, pero  hoy en día están siendo ignoradas o rechazadas por la iglesia actual.  Como lo hemos mencionado en la primera parte, Jesús se revela ante Juan en el primer capítulo del libro de Apocalipsis de una manera muy simbólica, una manera que es muy diferente a la revelación que ocurrió cuando Jesús estaba físicamente con Juan y cuando ellos caminaron juntos. Juan, el apóstol a quien Cristo amó, y quien parecía haber tenido una relación más íntima con su Señor y Salvador que los otros apóstoles es sin embargo confrontado visualmente con una imagen de Jesús tan abrumadora que el sólo puede reaccionar echándose abajo de cabeza ante Él.  No queda menor duda que la relación entre Juan y nuestro Señor Jesucristo se hizo más profunda después de la ascensión de nuestro Señor,  de la misma manera  debe ser con todos los creyentes a medida que maduran en la fe. Pero parece que hasta el mismo Juan no estaba preparado para lo que fue testigo.<br />
<br />
Esta imagen simbólica representa una característica de Jesús que Él quiere que Su iglesia, Su novia, aquellos que en Él creen, lleguen a entender acerca de la relación que tienen con Él.  Él quiere que Sus seguidores sean puros, sean santos, en la misma manera que Él es puro y santo (1 Pedro 1:15-16).  Eso parece ser indicado por Sus cabellera y la  imagen de Sus ojos resplandecientes: "Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego. Sus pies parecían bronce al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el estruendo de una catarata" (Apocalipsis 1:14-15).  Todos estos elementos simbólicos parecen representar el juicio final.  Pero puede que también sea el significado de la "espada de doble filo" saliente de la boca de la imagen de Cristo (Apocalipsis 1:16).  La espada es Su Palabra, las Sagradas Escrituras, por las cuales todo el mundo será juzgado.  Él es la Palabra, y son Sus Palabras que juzgarán y condenarán a los incrédulos.  Sus palabras también juzgarán a los creyentes en el sentido de corregirlos y  mejorarlos para que sus vidas conformen con la verdad y para que sean más fructíferos.<br />
<br />
Debemos ser  conscientes que el simbolismo atribuido a la ciertamente intimidante figura de Cristo y Su exhortación en los primeros tres capítulos del libro del Apocalipsis, no está dirigida al mundo sino a Su novia, a Su iglesia.  Estos son los cuales a quienes Juan declara que el Novio ama:"Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre" (Apocalipsis 1:5).  Y aún así cualquier creyente que no entiende que Jesucristo está siendo severo con Su novia está perdiendo un aspecto muy importante de Su mensaje a las siete iglesias, es decir que Jesucristo realmente quiere que Su novia "esté preparada" antes de la boda.<br />
<br />
A mí parecer  esta es una exhortación "prenupcial" y también podríamos decir que es una exhortación bastante clara.  Pero, ¿por qué Jesús se dirige a Su novia en la manera en que lo hace? Ciertamente no es la manera en que los jóvenes de hoy en día le hablarían  a sus novias para asegurarse que ellas cumplan con  la iglesia.  Indudablemente, aquello que nos parece correcto es debido a las influencias culturales del mundo que casi nunca están de acuerdo con las enseñanzas de las Escrituras. Aún así, la pregunta sigue siendo ¿porqué Jesús de cierta manera está "instando" o "advirtiendo severamente" a Su novia en sus mensajes a las siete iglesias?  Voy a sugerir ahora algunas posibilidades.<br />
<br />
En primer lugar, y lo que realmente es importante, Jesús lo dice para el propio bien de las iglesias. Esta es una conclusión sabia y segura, porque todo lo que Jesús dice y hace es bueno y para el bien de aquellos a quienes se está dirigiendo.  Pero aún así hay mucho más que podemos deducir. Aunque nosotros esperamos que el Señor en cualquier momento regrese del cielo por Su novia, y aunque no sabemos el día ni la hora, sí podemos saber la condición espiritual que existe en el mundo en tal momento.  Está indicado en las palabras de Jesús, en Lucas 18:8:"No obstante cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?"  En el evangelio de Mateo, nuestro Señor le dice a Sus discípulos que los días antes de Su regreso serán caracterizados por una decepción espiritual (24:4) que será muy seductiva: "Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos" (Mateo 24:24).<br />
<br />
Algunos declaran que este versículo nos está enseñando que los escogidos son inmunes a tal decepción.  Este punto de vista acarrea varios problemas.  Jesús está hablando a Sus discípulos, quienes eran ciertamente los escogidos, y aún así Él les advierte que no se dejen engañar, lo cual no tendría sentido si ellos fueran inmunes al engaño.  Los creyentes siempre han sido presa de la decepción.  Las Escrituras nos advierten que no caigamos en las "artimañas" de Satanás (2 Corintios 2:11).  Además, todas las epístolas escritas a los creyentes, contienen correcciones de doctrinas falsas que han seducido a creyentes o que tienen el potencial para hacerlo.  Estas son cosas que el Señor sabe que Su novia va a tener que enfrentar.<br />
<br />
La severidad de Cristo, en cierta manera, puede ser comparada a la de un sargento entrenando a sus soldados rasos para el día del combate.  Un sargento, no importa cuál sea el ejército, es universalmente conocido por ser bastante severo con su tropa.  Su manera de actuar  es directa y severa ya que su preocupación  no es solamente por la sobrevivencia de su tropa sino también quiere que sus soldados sean victoriosos en las batallas que van a enfrentar.  De la misma manera, creyentes en Jesús a través de la historia de la humanidad han sido sujetos a intensas batallas espirituales.  La preocupación de nuestro Señor es que nosotros estemos preparados para enfrentar lo que se nos avecina.  Él hace hincapié articulando los problemas a las siete iglesias (y a nosotros en el tiempo presente) que van a debilitar su relación con Él y consecuentemente la efectividad de estas iglesias y de todos los creyentes, en lo que respecta a la preparación para Su reino.<br />
 <br />
Los Efesios, por ejemplo, son halagados por muchas cosas, pero los cimientos de su iglesia estaban siendo debilitados al mismo tiempo que su amor por el Señor se estaba enfriando.  Esto puede parecer insignificante en comparación con todas las buenas obras que ellos estaban realizando, pero tenemos que ver que es mucho más crítico que lo que nosotros creemos y a la vez es también bastante simple.  Si nuestro amor a Cristo no es nuestra primera y más importante motivación por las obras que estamos haciendo, entonces ¿cuál sería nuestra motivación, aunque no nos estemos dando cuenta de ella? Sin lugar a dudas es la satisfacción para nosotros mismos.  Y cuando el interés a uno mismo se infiltra en nuestra motivación, el orgullo y la arrogancia no está muy lejos, y esas llegan a ser solamente obras de la carne.<br />
<br />
Esto es tan importante y tan serio que el Señor declara a Su novia, a los Efesios (y también a nosotros), que si ellos no se arrepienten Él quitará "de su lugar el candelabro" (Apocalipsis 2:5).  El candelabro es un instrumento que da luz, iluminación, un símbolo que alumbra toda la casa y en los pasajes de Mateo 5:14-15 Jesús llamó a sus discípulos "la luz del mundo".  Ellos eran la luz solamente en el sentido que ellos estaban instruyendo a otros lo que el Señor les había enseñado a obedecer, todo lo que el Señor les había mandado a ellos. (Mateo  28:20).  Su Palabra, tal como Pedro se refiere en las Escrituras, la cual él llama la "palabra de profecía," y como "una luz que ilumina un  lugar oscuro" (2 Pedro 1:19). Yo estoy convencido que la acción de quitar o retirar el "candelabro" es a  consecuencia de los creyentes apartándose de la luz de la Palabra de Dios.  Además en Juan 8:12, Jesús, quien es la Palabra viviente, se refiere a sí mismo como "la luz del mundo."  Isaías, también claramente expresa esta relación de la luz y las Escrituras: "¡Aténganse a la ley y al testimonio!  Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (8:20).<br />
<br />
Como hemos mencionado en la primera parte de esta serie, las siete iglesias del libro de Apocalipsis, no estaban todas ellas operando o funcionando durante el tiempo en que Juan escribió el libro, sino que reflejan lo que la iglesia en general ha experimentado en ciertos períodos a través de la historia.  Además, los temas a los que Cristo se refiere pueden ser encontrados en iglesias locales a través de todo el mundo. Por lo tanto, continuamos repitiendo que es imperativo el prestar atención a lo que Jesús dijo a esas iglesias históricas y aplicar esas enseñanzas a nuestras iglesias locales y aplicarlas también a nosotros como creyentes individuales, es decir a Su novia, con suma urgencia en nuestro tiempo presente.<br />
<br />
Para dos de las siete iglesias, Esmirna y Filadelfia, Jesús no ofrece corrección.  Jesús les da solamente consuelo y ánimo debido a lo que ya habían sufrido y sufrirían debido a su constancia y perseverancia en la fe.  Existen multitudes de grupos de creyentes que están pasando persecuciones similares por ser testigos por Cristo hoy en día y muchos más creyentes que probablemente pasarán por lo mismo en el futuro.  Las palabras de Cristo, por lo tanto, al ser aceptadas están siendo asimiladas y puestas en práctica fortalecerán y darán ímpetu a Su novia, no solamente para poder soportar lo que se avecina sino también para ser victoriosos y fructíferos en  medio de estas pruebas.<br />
<br />
Las palabras de parte del novio hacia las otras cinco iglesias consiste mayormente en una lista de temas que están creando problemas espirituales a Su novia, problemas que afectarán seriamente la relación del creyente con Jesucristo y al mismo tiempo también afectarán su productividad y efectividad en lo que respecta a Su reino.<br />
<br />
Haciendo hincapié a lo que es central en lo que se refiere a la corrección de las iglesias que se han desviado de Su Palabra, nuestro Señor repite el simbolismo por la Palabra con el cual fue identificado al principio, cuando se dirige a la iglesia en Pérgamo:"Esto dice el que tiene la aguda espada de dos filos" (Apocalipsis 2:12).  Esto no es solamente central  sino que también forma la base por discernimiento necesario que la novia debe tener para poder reconocer la decepción y arrepentirse de las prácticas  espirituales erróneas  en las que ya se ha sumergido o en las que se va a sumergir en el futuro.<br />
<br />
La iglesia de Pérgamo tenía problemas que no eran únicos dentro de esa congregación.  Algunos de sus miembros estaban enseñando doctrina falsa, indudablemente por conveniencia propia, y también estaban promoviendo inmoralidad sexual.  Miembros de esa iglesia se habían adherido a la doctrina de los Nicolaitas, que involucraba cierta manera de elevar a los líderes a un nivel espiritual más alto, facilitándoles el control del resto de la congregación.  Esto es evidente en las iglesias de hoy en día donde existe una jerarquía y una clase de líderes distanciada del resto de los congregantes.  Jesús declara que Él odia esta clase de niveles sociales y que Él directamente iba a confrontar ese problema a través de Su Palabra si la congregación no se arrepiente. <br />
<br />
Cristo se dirige a la iglesia de Tiatira en términos que claramente indican un juicio severo.  Reiterando el simbolismo en los casos anteriores que representan lo mismo que ahora Él repite: "Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene ojos que resplandecen como llamas de fuego y pies que parecen bronce al rojo vivo" (Apocalipsis 2:18).  En esa iglesia había una mujer que había introducido inmoralidad sexual, fornicación espiritual y prácticas relacionadas con  la idolatría.  Demostrando Su infinita misericordia Él había dado a esta mujer y a esta congregación amplio  tiempo para arrepentirse. <br />
<br />
Expresando Su preocupación por los creyentes en esa iglesia Él expresa  Sus palabras más fuertes y severas cuando dice: "He aquí, yo la arrojaré en cama, y a los que adulteran con ella, en muy grande tribulación, si no se arrepienten de sus obras. Y heriré a sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones y los corazones; y daré a cada uno de vosotros según sus obras" (Apocalipsis 2:22-23).<br />
 <br />
Cuando estas palabras del Señor nos sorprenden enormemente es porque nosotros nos hemos quedado hipnotizados por las influencias de nuestra  sociedad actual, ya sea política, social, religiosa, como también por ser la "manera correcta de pensar", esto es debido a la influencia psicológica en nuestra sociedad.   Además todas estas influencias nefarias nos han cegado y nos han apartado de la verdad bíblica.  También hemos perdido la noción de la realidad que Cristo se está dirigiendo a aquellos a quienes Él ama y por quienes Él ha lavado sus pecados con Su propia sangre (Apocalipsis 1:5).<br />
<br />
A la iglesia de Sardis, la cual tenía solamente un remanente de sólidos creyentes, Él da una exhortación: "Sé vigilante y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.  Acuérdate pues de lo que has recibido y oído, y guárdalo y arrepiéntete.  Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti" (Apocalipsis 3:2-3).  Yo estoy convencido que esto es lo que claramente tal iglesia necesitaba en ese momento o en ese período de su existencia, un juicio correctivo del Novio a Su novia.  Esto es lo que Pedro proféticamente confirma: "Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza con nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" (1 Pedro 4:17).<br />
<br />
El novio tiene palabras más suaves para Su novia en Filadelfia, una congregación de "poco fuerte" pero que aún así ellos habían mantenido y aplicado las Palabras de Cristo y no habían negado Su nombre.  Él declara Su amor por estos creyentes y los elogia por la aplicación de Su Palabra y por su paciente perseverancia.  Aún así,  les advierte: "Ya que has guardado mi mandato de ser constante, yo por mi parte te guardaré de la hora de tentación, que vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a los que viven en la tierra.  Vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona" (Apocalipsis 3:10-11).  Parece que el Novio no solamente tendrá a Su novia vestida de "lino, limpio y resplandeciente" (Apocalipsis 19:8) debido a Su rectitud y justicia, sino que también quiere que Su novia sea adornada con coronas obtenidas por su amorosa obediencia a Su Palabra.<br />
<br />
Muchos han sugerido que la iglesia de Laodicea es la que más representa a las iglesias de hoy en día, especialmente las iglesias del oeste de los Estados Unidos.  Una definición que se puede encontrar acerca de la iglesia de Laodicea es "gobierno de la gente y por la gente"; otra definición es "juicio de la gente y por la gente".  Ambas definiciones parecen ser apropiadas y reflejan las amonestaciones de Cristo, es decir que la gente estaba haciendo lo que le convenía y dejaba a Cristo fuera de la congregación.  Este ejemplo de iglesias demuestran estar pendientes de sí mismas, concentradas en su propia seguridad materialista y no reconocen que ellas están espiritualmente moribundas y por eso las palabras de Cristo: "Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú." (Apocalipsis 3:17).  ¿Cómo el Novio responde a ésta condición?  En un lenguaje aún más severo hacia aquellos  quienes Él caracteriza como tibios en la fe Él declara: "Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3:15-16).<br />
<br />
Una vez más hacemos la siguiente pregunta ¿por qué el Señor habla así a Su novia?<br />
<br />
En los últimos pasajes del capítulo 3 del libro de Apocalipsis, Él explica las razones bien claramente en lo que puede referirse a una "exhortación pre nupcial" hacia las siete iglesias.  En el verso 3:19 Él declara: "Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé celoso y arrepiéntete."<br />
<br />
Él ama a la novia y le aconseja para que ella reciba de Él todo lo que necesita para ser purificada, y lo que Él da va a purificar su vida y su amor por Él como es expresado en este versículo: "Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego, para que te hagas rico; ropas blancas para que te vistas y cubras tu vergonzosa desnudez; y colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista" (Apocalipsis 3:18).<br />
<br />
Él concluye Su exhortación a Su novia, o hacia nosotros quienes profesamos creer en Él y que aseguramos seguir en Sus caminos, con un reto que implica un examen sobre nuestra realidad con el Señor, una revisión de nuestra relación con Él, con quien nosotros nos hemos conprometido y es lo siguiente: ¿Se ha entibiado nuestro amor por Él? ¿Nos hemos alejado de nuestro primer amor con Él?  Cualquiera que sea nuestra condición, Él nos urge y nos alienta: "Por lo tanto, sé celoso y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo"(Apocalipsis 3:19-20).<br />
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El novio está dispuesto ... ¿pero y la novia? Nosotros debemos prestar atención a cualquier instrucción que encontremos en la Palabra de Dios. Pero cuando encontramos en las Escrituras algo que está repetido como cuando Jesús dice: "De cierto, de cierto..." podemos decir que Él está enfatizando tal instrucción. Por lo tanto ¿qué podemos decir de las instrucciones a Su novia, las cuales Él enfatiza con una exhortación que repite siete veces? "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias" (Apocalipsis 2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 22).<br />
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Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven.  Y el que oye, diga: Ven.  Y el que tiene sed, venga: y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17).]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Jesús se pone severo (primera parte)]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1418.html</link>
			<pubDate>Tue, 26 Nov 2013 04:23:39 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1418.html</guid>
			<description><![CDATA[JESÚS SE PONE SEVERO ... PRIMERA PARTE<br />
 <br />
•	McMahon, T.A.<br />
<br />
Sep 1 2012<br />
<br />
Cuando uno escribe o está solo pensando en escribir acerca del Jesús bíblico los problemas comienzan.  Uno de estos problemas ocurre cuando enfocamos solamente en uno de Sus atributos y pasamos por alto Sus muchos otros atributos.  Esto nos puede dar una percepción distorsionada de nuestro Señor y Salvador.  También es posible que nosotros no consideremos ningún atributo, lo cual también nos daría un entendimiento distorsionado de su carácter como es revelado en las Escrituras.  Todos los atributos de Cristo están relacionados y por supuesto, todos son perfectos.  Además, Jesús "es el mismo ayer, hoy y para siempre" (Hebreos 13:8).  Él no cambia.  Entonces, ¿qué significa este título -"Jesús se pone severo?"<br />
<br />
Bueno, el título tiene que ver primeramente con nuestra reacción cuando leemos que Jesús actuó o dijo algo en una forma que nos sobresaltan o nos sorprende.  Nos sorprende porque no hemos considerado esa característica particular de nuestro Señor aunque está claramente presente en la Escritura. Por ejemplo, Él es llamado "El Cordero de Dios," y muy a menudo lo vemos demostrando cualidades de mansedumbre y de gentileza, incluyendo el aspecto que es el "Cordero de Dios que quita los pecados del mundo".  Pero en contraste a esto, Él es también "el León de la tribu de Judá"(Apocalipsis 5:5). Él Apareció a Josué con una espada en mano como el "comandante del ejército del Señor" (Josué 5:14).<br />
<br />
En Su segunda venida, Él será el líder de un ejército para rescatar a Israel de las naciones que desean destruirlo. Ninguna característica del cordero manso será desplegada en este escenario. Ni tampoco desplegó características de un cordero manso cuando volteó las mesas a los cambiadores de dinero en el Templo. Pero Él es y seguirá siendo El Cordero de Dios y el León de Judá junto con todo lo que ambos títulos implican.  Todos son una indicación de las perfectas cualidades del Jesús bíblico. Pongo énfasis en la palabra "Bíblico" porque es solamente a través de las Escrituras, que Jesucristo se ha revelado a sí mismo para que así todos, a través de la verdad, lo podamos conocer. Todas las otras perspectivas son mayormente lo que los hombres piensan acerca de Él. Los Mormones lo perciben como un hombre de familia, casado con María Magdalena, con María y con Marta. Otra gente dice que Él era  vegetariano.  Los homosexuales lo definen como un homosexual, etc.etc.<br />
<br />
Pero los creyentes también pueden caer presa de una distorsionada percepción de Jesús. Por lo tanto nosotros necesitamos preguntarnos a nosotros mismos de dónde provienen nuestros pensamientos acerca de Él.  ¿Proviene nuestro entendimiento de la Palabra de Dios o proviene de las opiniones de los hombres, de las especulaciones y hasta de las opiniones "escolásticas"?  Si proviene de las opiniones intelectuales y escolásticas entonces estamos fabricando "otro Jesús " en nuestras mentes (2 Corintios 11:4).  El resultado será un Jesús falsificado que no beneficiará a nadie.  Un continuo refrán proveniente de los líderes de la Iglesia Emergente, quienes desean "reinventar el Cristianismo" para acomodarlo más a nuestra presente cultura (especialmente para los adultos jóvenes), es que "Nosotros amamos a Jesús, pero no nos gusta su iglesia".<br />
<br />
Une se puede preguntar ¿qué clase de Jesús están ellos hablando? Aún una lectura superficial de la Biblia nos mostraría que la iglesia es la novia de Cristo quien será llevada al cielo cuando Él regrese por ella.  También existen movimientos populares, tendencias y libros que supuestamente promueven las características aisladas de Jesús, al igual que existen doctrinas que distorsionan la Palabra de Dios.   Esta manera de pensar también incluye libros como  el libro escrito por Rob Bell titulado "El Amor Gana", que es una herejía y habla del universalismo y otro libro titulado "El Evangelio Pícaro", que implica que Dios en su infinito amor la única censura que tiene hacia nuestros pecados es solamente el guiñar el ojo.<br />
<br />
Pero también podemos decir que hasta algunos de nosotros que hemos caminado con el Señor por muchos años y quienes lo amamos y deseamos agradarlo podemos a veces adquirir una impresión distorsionada de Jesús si enfatizamos ciertos aspectos acerca de Él y no otros.  Debemos entender que una interpretación bíblicamente equilibrada de Jesús es vital. También tenemos que considerar una característica que parece haber sido ignorada intencionalmente en la iglesia de hoy en día, y en realidad yo personalmente no recuerdo durante mis tres décadas como creyente el haber escuchado un sermón en el cual Jesús se "pone severo" con Su iglesia.<br />
<br />
El dejar esta característica a un lado en nuestro entendimiento de Jesús nos llevaría a numerosos problemas en nuestro caminar con Él.  Los evangelios ciertamente nos dan información acerca de Su severidad, su dureza, su rigor, con los líderes religiosos cuando Jesús confronta su hipocresía.  El Señor también da unas reprimendas a Pedro y a los otros apóstoles, cuyos inspirados escritos llegaron a ser los cimientos espirituales de la futura iglesia.  La epístola a los Hebreos, sin embargo, es el primer libro que indica una cierta característica severa de Jesús con aquellos quienes eran Sus seguidores, y quienes en realidad forman parte de Su novia: "Porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo.  Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el Padre no disciplina? (Hebreos 12:6-7).<br />
<br />
Se nos ha dado razones específicas de la disciplina del Señor hacia aquellos a quienes Él ama: "Dios (nos disciplina) para nuestro bien, a fin de que participemos de Su santidad" (Hebreos 12:10).  Aún así, no es hasta el libro de Apocalipsis que vemos a Cristo en una apariencia bastante severa en lo que respecta a Su novia.  Juan, el apóstol amado por Jesús, es bastante sorprendido por aquel en cuyo hombro él descansó su cabeza cuando Jesús cenó con Sus discípulos (Juan 21:20).<br />
<br />
Esa clase de intimidad parece haber desaparecido cuando Juan describe su alarmante impresión de su Salvador:<br />
<br />
"Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba y, al volverme, vi siete candelabros de oro. En medio de los candelabros estaba alguien «semejante al Hijo del hombre», vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido con una banda de oro a la altura del pecho.  Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego.  Sus pies parecían bronce al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el estruendo de una catarata. En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor. (Apocalipsis 1:12-16).<br />
<br />
Nosotros no sabemos lo que Juan pensaba cuando él veía tal imponente y majestuosa imagen de su Salvador, pero sí sabemos su reacción: "Al verlo, caí a sus pies como muerto..." (v. 17).<br />
<br />
Jesús pudo haber aparecido a Su discípulo en la misma manera que cuando Juan lo vio después de Su resurrección, pero Él decidió enviar a Juan (y a nosotros) un mensaje diferente. Yo ciertamente no entiendo todo el simbolismo  pero uno no necesita saber para quedar profundamente impresionado.  Su cabello, Sus ojos, y Sus pies, todo eso parece representar pureza y también un proceso de purificación.  El instrumento que Jesús escogió para el proceso de su purificación es "una espada afilada de doble filo".  Lo que sale de Su boca indudablemente puede sólo representar   la "Espada del Espíritu", Su Palabra (Efesios 6:17), la cual podemos leer en Hebreos 4:12, que es una Palabra viviente y poderosa y es la que "discierne los pensamientos y las intenciones del corazón".<br />
<br />
No hay nada tímido acerca del símbolo que Jesús escogió para representar Su Palabra.  Una espada es no solamente una arma de guerra; también se usa para cortar los obstáculos en el camino de una persona, obstáculos que enredan y sofocan nuestras vidas.  Además la "espada"  de un cirujano es el bisturí, que puede cortar articulaciones y tuétanos de hueso para poder extraer tumores cancerosos.  Esa es la forma en que el pecado en la vida de la persona debe ser exterminado.<br />
<br />
El Salmista escribió: "¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu Palabra" (Salmo 119:9).  Jesús oró al Padre que aquellos que lo siguieran serían separados del mundo por la Escritura: "Santifícalos en la verdad; tu Palabra es la verdad" (Juan 17:7).  Esa fue la oración de nuestro Señor por los discípulos quienes caminaron con Él en ese entonces y es lo mismo para aquellos de nosotros quienes lo seguimos hoy en día.  Los tres primeros capítulos del libro de Apocalipsis son bastante únicos en las Escrituras.  En ellos podemos ver a Jesús hablando directamente a Su iglesia apoyándola y dándole fortaleza pero más que todo corrigiéndola.  El decir que Él se "puso severo" con Su novia no sería una exageración ni abuso de texto.<br />
<br />
Las iglesias a quienes Él estaba dirigiéndose existían durante el tiempo en que Juan escribió el libro de Apocalipsis y estaban localizadas en la provincia Romana de Asia, lo que es ahora Turquía moderna.  Seis de las iglesias no estaban separadas más de 100 millas entre ellas; la iglesia de Laodicea, que estaba más al sur, estaba no más de 200 millas de la iglesia de Pérgamo, que era la iglesia que era la que estaba más al norte.  Ninguna de esas iglesias existen hoy en día, aunque los problemas que Jesús menciona pueden verse a través de toda la historia de la iglesia.<br />
<br />
William MacDonald, en su libro titulado "El Comentario del Creyente Bíblico", nos da un resumen.<br />
<br />
Éfeso: La iglesia durante el primer siglo era por lo general laudable y digna de elogio, pero ya había perdido su primer amor.<br />
 <br />
Esmirna: Desde el primer al cuarto siglo, la iglesia sufrió persecución bajo los emperadores Romanos.<br />
<br />
Pérgamo:  Durante el cuarto y el quinto siglo, el Cristianismo fue reconocido como la religión oficial a través del patrocinio de Constantino.<br />
<br />
Tiatira:  Desde el sexto al quinceavo siglo, la iglesia Católica Romana, por lo general, tuvo un domino completo en el Cristianismo Occidental hasta que fue estremecida por la Reforma. En el Este, la iglesia Ortodoxa ejerció su dominio completo.<br />
<br />
Sardis:  El décimo sexto y el décimo séptimo siglo fueron los llamados siglos después de la Reforma.  La luz de la Reforma ya se estaba apagando.<br />
<br />
Filadelfia:  Durante el décimo octavo y décimo noveno siglo, ocurrieron grandes avivamientos y grandes movimientos misionarios.<br />
<br />
Laodicea:  La iglesia de los últimos días es presentada como una iglesia tibia y apóstata.  Es la iglesia del liberalismo y del ecumenismo.<br />
<br />
Estas observaciones generales hacen justicia a la historia de la iglesia pero no son exclusivas. Uno también puede ver varios aspectos de lo que Cristo les habló a las siete iglesias, en asambleas locales a través del mundo hoy en día. En otras palabras, las iglesias del libro de Apocalipsis están vivas y no están muy bien que digamos (al menos cinco de ellas) en donde quiera donde el creyente quiera congregarse hoy en día. Éfeso, Pérgamo, Tiatira, Sardis y Laodicea tenían problemas que Jesús quería corregir.  Y todavía Él quiere hacer lo mismo en nuestras iglesias.  Como el texto lo demuestra, esto no es solamente sugerencias de Su Parte.<br />
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La iglesia de Éfeso tenía muchas cualidades sobresalientes: buenas obras, discernimiento crítico en lo que se refería a la doctrina y al liderazgo.  Pero aún así, Jesús desafía y reta a la congregación en lo que respecta a algo muy importante: "Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado  tu primer amor" (Apocalipsis 2:4).  No se nos dice exactamente cómo los creyentes llegaron a perder a su "primer amor", pero nos podemos dar una idea leyendo las Escrituras.  Las buenas obras, que debería haber sido un producto del amor de esta iglesia por Jesús, es muy probable que tomó precedencia sobre la relación que los creyentes tenían con Él.  La amonestación de Pablo hacia los Gálatas se puede aplicar aquí: "¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado con el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?" (Gálatas 3:3).  El amor por el Señor de parte del creyente debe ser vital y central a todo lo que él hace.  Cuando ese amor empieza a enfriarse, lo que sigue es un deslizamiento automático hacia esfuerzos generados y acomodados por la carne.  El deslizamiento aparte de la gracia de Dios es el mismo deslizamiento en que la carne toma dominio.  Nuestras buenas obras deben ser: " No con ejércitos, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos" (Zacarías 4:6).<br />
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No cabe duda que la iglesia de nuestros días está mucho más dispuesta que los Efesios estaban para desplazar nuestro amor por el Señor, considerando que hemos sido tan influenciados por las enseñanzas del "amor a sí mismo" que se han infiltrado en nuestras iglesias: auto estima, amor propio, confianza en uno mismo, creencia en uno mismo, etc., etc.  Además la preocupación con la propia persona, con uno mismo, hace muy difícil el reconocer y recibir una corrección severa bíblica.  Lo veremos eso más claro cuando consideremos la iglesia de Laodicea.<br />
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Muchas veces no nos damos por entendido ya que hemos sido acondicionados a pensar de nosotros en un nivel más alto que deberíamos hacerlo pero siempre tenemos que recordar las palabras de Pablo:"...les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado" (Romanos 12:3).  Además muchos Cristianos son de la opinión que Jesús no diría o haría nada que pudiera bajar la autoestima del creyente.  Ese es el Jesús de la psicología Cristiana, quien es un falso Cristo acomodado por la carne.  Éste es el Jesús a quien el mundo ama, quien se adapta a la humanidad y quien siempre está contradiciendo Su Palabra. Éste Jesús es totalmente extraño a los capítulos del libro de Apocalipsis que estamos considerando ahora.<br />
<br />
La consecuencia para los Efesios, quienes estaban apartándose de su "primer amor" y quienes no se arrepintieron de haber abandonado su enfoque en el Señor, fue la eliminación de su "candelero": " Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido" (Apocalipsis 2:5).  No es un secreto el simbolismo del candelero.  Representa simplemente la luz de Cristo, quien es "la luz del mundo," la Palabra.  La única manera para que el amor por Cristo crezca en  nuestras iglesias es hacer, o motivar que los creyentes también crezcan en su relación personal con Él , por la continua lectura de Su Palabra y la aplicación en su vida diaria de lo que ésta Palabra enseña.<br />
<br />
Sin esta disciplina, el amor de Cristo, quien es "una lámpara a mis pies, y una luz en mi camino", inevitablemente se enfriará.  Y a medida que la luz se apage, el creyente no tendrá una base para el discernimiento bíblico y por lo tanto dejará de producir frutos espirituales.  Noten que Jesús dijo: "vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero..."  Uno de los puntos que se debe poner énfasis es el hecho que es Jesús mismo quien está corrigiendo a Su iglesia.  Es Él quien se está "poniendo severo" aquí.<br />
<br />
Ha existido una cierta tendencia a través de la historia de la iglesia y que continúa hasta nuestros días,  y es el  querer hacerle frente a la corrección bíblica "matando al mensajero" en vez de prestar atención al mensaje y arrepentirse.  Aunque los mensajes sean verídicos y fieles a la Biblia, una táctica común en rechazar el mensaje ha sido el esquivar la convicción del mensaje y desviar la atención hacia los mensajeros imperfectos de Dios, quienes se convierten en objetivos vulnerables.  Pero ese no es el caso con el Mensajero a las iglesias en el libro del Apocalipsis.  Ambos, Él y Su mensaje son perfectos y no pueden ser subvertidos. Es más, las estrictas amonestaciones de Cristo son ahora más necesarias que nunca.  Vivimos ahora en tiempos de gran engaño espiritual y  apostasía desenfrenada en la que Su novia se encuentra hoy más y más susceptible.<br />
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Mientras estas series continúan a través del capítulo 2 y 3 del libro de Apocalipsis, muchos se van a sentir retados, desafiados, con una característica de Jesús que probablemente nunca se habían percatado, pero es imperativo que todos nosotros lo conozcamos y lo amemos como Él es en verdad.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[JESÚS SE PONE SEVERO ... PRIMERA PARTE<br />
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•	McMahon, T.A.<br />
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Sep 1 2012<br />
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Cuando uno escribe o está solo pensando en escribir acerca del Jesús bíblico los problemas comienzan.  Uno de estos problemas ocurre cuando enfocamos solamente en uno de Sus atributos y pasamos por alto Sus muchos otros atributos.  Esto nos puede dar una percepción distorsionada de nuestro Señor y Salvador.  También es posible que nosotros no consideremos ningún atributo, lo cual también nos daría un entendimiento distorsionado de su carácter como es revelado en las Escrituras.  Todos los atributos de Cristo están relacionados y por supuesto, todos son perfectos.  Además, Jesús "es el mismo ayer, hoy y para siempre" (Hebreos 13:8).  Él no cambia.  Entonces, ¿qué significa este título -"Jesús se pone severo?"<br />
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Bueno, el título tiene que ver primeramente con nuestra reacción cuando leemos que Jesús actuó o dijo algo en una forma que nos sobresaltan o nos sorprende.  Nos sorprende porque no hemos considerado esa característica particular de nuestro Señor aunque está claramente presente en la Escritura. Por ejemplo, Él es llamado "El Cordero de Dios," y muy a menudo lo vemos demostrando cualidades de mansedumbre y de gentileza, incluyendo el aspecto que es el "Cordero de Dios que quita los pecados del mundo".  Pero en contraste a esto, Él es también "el León de la tribu de Judá"(Apocalipsis 5:5). Él Apareció a Josué con una espada en mano como el "comandante del ejército del Señor" (Josué 5:14).<br />
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En Su segunda venida, Él será el líder de un ejército para rescatar a Israel de las naciones que desean destruirlo. Ninguna característica del cordero manso será desplegada en este escenario. Ni tampoco desplegó características de un cordero manso cuando volteó las mesas a los cambiadores de dinero en el Templo. Pero Él es y seguirá siendo El Cordero de Dios y el León de Judá junto con todo lo que ambos títulos implican.  Todos son una indicación de las perfectas cualidades del Jesús bíblico. Pongo énfasis en la palabra "Bíblico" porque es solamente a través de las Escrituras, que Jesucristo se ha revelado a sí mismo para que así todos, a través de la verdad, lo podamos conocer. Todas las otras perspectivas son mayormente lo que los hombres piensan acerca de Él. Los Mormones lo perciben como un hombre de familia, casado con María Magdalena, con María y con Marta. Otra gente dice que Él era  vegetariano.  Los homosexuales lo definen como un homosexual, etc.etc.<br />
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Pero los creyentes también pueden caer presa de una distorsionada percepción de Jesús. Por lo tanto nosotros necesitamos preguntarnos a nosotros mismos de dónde provienen nuestros pensamientos acerca de Él.  ¿Proviene nuestro entendimiento de la Palabra de Dios o proviene de las opiniones de los hombres, de las especulaciones y hasta de las opiniones "escolásticas"?  Si proviene de las opiniones intelectuales y escolásticas entonces estamos fabricando "otro Jesús " en nuestras mentes (2 Corintios 11:4).  El resultado será un Jesús falsificado que no beneficiará a nadie.  Un continuo refrán proveniente de los líderes de la Iglesia Emergente, quienes desean "reinventar el Cristianismo" para acomodarlo más a nuestra presente cultura (especialmente para los adultos jóvenes), es que "Nosotros amamos a Jesús, pero no nos gusta su iglesia".<br />
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Une se puede preguntar ¿qué clase de Jesús están ellos hablando? Aún una lectura superficial de la Biblia nos mostraría que la iglesia es la novia de Cristo quien será llevada al cielo cuando Él regrese por ella.  También existen movimientos populares, tendencias y libros que supuestamente promueven las características aisladas de Jesús, al igual que existen doctrinas que distorsionan la Palabra de Dios.   Esta manera de pensar también incluye libros como  el libro escrito por Rob Bell titulado "El Amor Gana", que es una herejía y habla del universalismo y otro libro titulado "El Evangelio Pícaro", que implica que Dios en su infinito amor la única censura que tiene hacia nuestros pecados es solamente el guiñar el ojo.<br />
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Pero también podemos decir que hasta algunos de nosotros que hemos caminado con el Señor por muchos años y quienes lo amamos y deseamos agradarlo podemos a veces adquirir una impresión distorsionada de Jesús si enfatizamos ciertos aspectos acerca de Él y no otros.  Debemos entender que una interpretación bíblicamente equilibrada de Jesús es vital. También tenemos que considerar una característica que parece haber sido ignorada intencionalmente en la iglesia de hoy en día, y en realidad yo personalmente no recuerdo durante mis tres décadas como creyente el haber escuchado un sermón en el cual Jesús se "pone severo" con Su iglesia.<br />
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El dejar esta característica a un lado en nuestro entendimiento de Jesús nos llevaría a numerosos problemas en nuestro caminar con Él.  Los evangelios ciertamente nos dan información acerca de Su severidad, su dureza, su rigor, con los líderes religiosos cuando Jesús confronta su hipocresía.  El Señor también da unas reprimendas a Pedro y a los otros apóstoles, cuyos inspirados escritos llegaron a ser los cimientos espirituales de la futura iglesia.  La epístola a los Hebreos, sin embargo, es el primer libro que indica una cierta característica severa de Jesús con aquellos quienes eran Sus seguidores, y quienes en realidad forman parte de Su novia: "Porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo.  Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el Padre no disciplina? (Hebreos 12:6-7).<br />
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Se nos ha dado razones específicas de la disciplina del Señor hacia aquellos a quienes Él ama: "Dios (nos disciplina) para nuestro bien, a fin de que participemos de Su santidad" (Hebreos 12:10).  Aún así, no es hasta el libro de Apocalipsis que vemos a Cristo en una apariencia bastante severa en lo que respecta a Su novia.  Juan, el apóstol amado por Jesús, es bastante sorprendido por aquel en cuyo hombro él descansó su cabeza cuando Jesús cenó con Sus discípulos (Juan 21:20).<br />
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Esa clase de intimidad parece haber desaparecido cuando Juan describe su alarmante impresión de su Salvador:<br />
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"Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba y, al volverme, vi siete candelabros de oro. En medio de los candelabros estaba alguien «semejante al Hijo del hombre», vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido con una banda de oro a la altura del pecho.  Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego.  Sus pies parecían bronce al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el estruendo de una catarata. En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor. (Apocalipsis 1:12-16).<br />
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Nosotros no sabemos lo que Juan pensaba cuando él veía tal imponente y majestuosa imagen de su Salvador, pero sí sabemos su reacción: "Al verlo, caí a sus pies como muerto..." (v. 17).<br />
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Jesús pudo haber aparecido a Su discípulo en la misma manera que cuando Juan lo vio después de Su resurrección, pero Él decidió enviar a Juan (y a nosotros) un mensaje diferente. Yo ciertamente no entiendo todo el simbolismo  pero uno no necesita saber para quedar profundamente impresionado.  Su cabello, Sus ojos, y Sus pies, todo eso parece representar pureza y también un proceso de purificación.  El instrumento que Jesús escogió para el proceso de su purificación es "una espada afilada de doble filo".  Lo que sale de Su boca indudablemente puede sólo representar   la "Espada del Espíritu", Su Palabra (Efesios 6:17), la cual podemos leer en Hebreos 4:12, que es una Palabra viviente y poderosa y es la que "discierne los pensamientos y las intenciones del corazón".<br />
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No hay nada tímido acerca del símbolo que Jesús escogió para representar Su Palabra.  Una espada es no solamente una arma de guerra; también se usa para cortar los obstáculos en el camino de una persona, obstáculos que enredan y sofocan nuestras vidas.  Además la "espada"  de un cirujano es el bisturí, que puede cortar articulaciones y tuétanos de hueso para poder extraer tumores cancerosos.  Esa es la forma en que el pecado en la vida de la persona debe ser exterminado.<br />
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El Salmista escribió: "¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu Palabra" (Salmo 119:9).  Jesús oró al Padre que aquellos que lo siguieran serían separados del mundo por la Escritura: "Santifícalos en la verdad; tu Palabra es la verdad" (Juan 17:7).  Esa fue la oración de nuestro Señor por los discípulos quienes caminaron con Él en ese entonces y es lo mismo para aquellos de nosotros quienes lo seguimos hoy en día.  Los tres primeros capítulos del libro de Apocalipsis son bastante únicos en las Escrituras.  En ellos podemos ver a Jesús hablando directamente a Su iglesia apoyándola y dándole fortaleza pero más que todo corrigiéndola.  El decir que Él se "puso severo" con Su novia no sería una exageración ni abuso de texto.<br />
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Las iglesias a quienes Él estaba dirigiéndose existían durante el tiempo en que Juan escribió el libro de Apocalipsis y estaban localizadas en la provincia Romana de Asia, lo que es ahora Turquía moderna.  Seis de las iglesias no estaban separadas más de 100 millas entre ellas; la iglesia de Laodicea, que estaba más al sur, estaba no más de 200 millas de la iglesia de Pérgamo, que era la iglesia que era la que estaba más al norte.  Ninguna de esas iglesias existen hoy en día, aunque los problemas que Jesús menciona pueden verse a través de toda la historia de la iglesia.<br />
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William MacDonald, en su libro titulado "El Comentario del Creyente Bíblico", nos da un resumen.<br />
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Éfeso: La iglesia durante el primer siglo era por lo general laudable y digna de elogio, pero ya había perdido su primer amor.<br />
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Esmirna: Desde el primer al cuarto siglo, la iglesia sufrió persecución bajo los emperadores Romanos.<br />
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Pérgamo:  Durante el cuarto y el quinto siglo, el Cristianismo fue reconocido como la religión oficial a través del patrocinio de Constantino.<br />
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Tiatira:  Desde el sexto al quinceavo siglo, la iglesia Católica Romana, por lo general, tuvo un domino completo en el Cristianismo Occidental hasta que fue estremecida por la Reforma. En el Este, la iglesia Ortodoxa ejerció su dominio completo.<br />
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Sardis:  El décimo sexto y el décimo séptimo siglo fueron los llamados siglos después de la Reforma.  La luz de la Reforma ya se estaba apagando.<br />
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Filadelfia:  Durante el décimo octavo y décimo noveno siglo, ocurrieron grandes avivamientos y grandes movimientos misionarios.<br />
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Laodicea:  La iglesia de los últimos días es presentada como una iglesia tibia y apóstata.  Es la iglesia del liberalismo y del ecumenismo.<br />
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Estas observaciones generales hacen justicia a la historia de la iglesia pero no son exclusivas. Uno también puede ver varios aspectos de lo que Cristo les habló a las siete iglesias, en asambleas locales a través del mundo hoy en día. En otras palabras, las iglesias del libro de Apocalipsis están vivas y no están muy bien que digamos (al menos cinco de ellas) en donde quiera donde el creyente quiera congregarse hoy en día. Éfeso, Pérgamo, Tiatira, Sardis y Laodicea tenían problemas que Jesús quería corregir.  Y todavía Él quiere hacer lo mismo en nuestras iglesias.  Como el texto lo demuestra, esto no es solamente sugerencias de Su Parte.<br />
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La iglesia de Éfeso tenía muchas cualidades sobresalientes: buenas obras, discernimiento crítico en lo que se refería a la doctrina y al liderazgo.  Pero aún así, Jesús desafía y reta a la congregación en lo que respecta a algo muy importante: "Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado  tu primer amor" (Apocalipsis 2:4).  No se nos dice exactamente cómo los creyentes llegaron a perder a su "primer amor", pero nos podemos dar una idea leyendo las Escrituras.  Las buenas obras, que debería haber sido un producto del amor de esta iglesia por Jesús, es muy probable que tomó precedencia sobre la relación que los creyentes tenían con Él.  La amonestación de Pablo hacia los Gálatas se puede aplicar aquí: "¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado con el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?" (Gálatas 3:3).  El amor por el Señor de parte del creyente debe ser vital y central a todo lo que él hace.  Cuando ese amor empieza a enfriarse, lo que sigue es un deslizamiento automático hacia esfuerzos generados y acomodados por la carne.  El deslizamiento aparte de la gracia de Dios es el mismo deslizamiento en que la carne toma dominio.  Nuestras buenas obras deben ser: " No con ejércitos, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos" (Zacarías 4:6).<br />
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No cabe duda que la iglesia de nuestros días está mucho más dispuesta que los Efesios estaban para desplazar nuestro amor por el Señor, considerando que hemos sido tan influenciados por las enseñanzas del "amor a sí mismo" que se han infiltrado en nuestras iglesias: auto estima, amor propio, confianza en uno mismo, creencia en uno mismo, etc., etc.  Además la preocupación con la propia persona, con uno mismo, hace muy difícil el reconocer y recibir una corrección severa bíblica.  Lo veremos eso más claro cuando consideremos la iglesia de Laodicea.<br />
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Muchas veces no nos damos por entendido ya que hemos sido acondicionados a pensar de nosotros en un nivel más alto que deberíamos hacerlo pero siempre tenemos que recordar las palabras de Pablo:"...les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado" (Romanos 12:3).  Además muchos Cristianos son de la opinión que Jesús no diría o haría nada que pudiera bajar la autoestima del creyente.  Ese es el Jesús de la psicología Cristiana, quien es un falso Cristo acomodado por la carne.  Éste es el Jesús a quien el mundo ama, quien se adapta a la humanidad y quien siempre está contradiciendo Su Palabra. Éste Jesús es totalmente extraño a los capítulos del libro de Apocalipsis que estamos considerando ahora.<br />
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La consecuencia para los Efesios, quienes estaban apartándose de su "primer amor" y quienes no se arrepintieron de haber abandonado su enfoque en el Señor, fue la eliminación de su "candelero": " Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido" (Apocalipsis 2:5).  No es un secreto el simbolismo del candelero.  Representa simplemente la luz de Cristo, quien es "la luz del mundo," la Palabra.  La única manera para que el amor por Cristo crezca en  nuestras iglesias es hacer, o motivar que los creyentes también crezcan en su relación personal con Él , por la continua lectura de Su Palabra y la aplicación en su vida diaria de lo que ésta Palabra enseña.<br />
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Sin esta disciplina, el amor de Cristo, quien es "una lámpara a mis pies, y una luz en mi camino", inevitablemente se enfriará.  Y a medida que la luz se apage, el creyente no tendrá una base para el discernimiento bíblico y por lo tanto dejará de producir frutos espirituales.  Noten que Jesús dijo: "vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero..."  Uno de los puntos que se debe poner énfasis es el hecho que es Jesús mismo quien está corrigiendo a Su iglesia.  Es Él quien se está "poniendo severo" aquí.<br />
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Ha existido una cierta tendencia a través de la historia de la iglesia y que continúa hasta nuestros días,  y es el  querer hacerle frente a la corrección bíblica "matando al mensajero" en vez de prestar atención al mensaje y arrepentirse.  Aunque los mensajes sean verídicos y fieles a la Biblia, una táctica común en rechazar el mensaje ha sido el esquivar la convicción del mensaje y desviar la atención hacia los mensajeros imperfectos de Dios, quienes se convierten en objetivos vulnerables.  Pero ese no es el caso con el Mensajero a las iglesias en el libro del Apocalipsis.  Ambos, Él y Su mensaje son perfectos y no pueden ser subvertidos. Es más, las estrictas amonestaciones de Cristo son ahora más necesarias que nunca.  Vivimos ahora en tiempos de gran engaño espiritual y  apostasía desenfrenada en la que Su novia se encuentra hoy más y más susceptible.<br />
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Mientras estas series continúan a través del capítulo 2 y 3 del libro de Apocalipsis, muchos se van a sentir retados, desafiados, con una característica de Jesús que probablemente nunca se habían percatado, pero es imperativo que todos nosotros lo conozcamos y lo amemos como Él es en verdad.]]></content:encoded>
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