• 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
CRISTO MURIÓ EN UNA CRUZ O EN UN MADERO
#1
Advertencia: El siguiente texto fue enviado por alguien llamado a sí mismo testigo de Jehová. Desde la moderación del foro se admite con fines documentales, pero debe tenerse en cuenta que detrás de una fachada amigable se esconde una doctrina completamente opuesta a la Biblia.
¿Murió Jesús en una cruz?
LA MAYORÍA de las personas aceptan la cruz como el “símbolo de la religión cristiana” (Enciclopedia Hispánica). De hecho, en un sinnúmero de cuadros religiosos y obras de arte, Jesús aparece clavado en ella. ¿Por qué está tan difundido este símbolo en toda la cristiandad? ¿De verdad murió Cristo en una cruz?
Para contestar esta última pregunta, muchas personas acudirían a su Biblia. Por ejemplo, según la Nácar-Colunga, cuando Cristo fue ejecutado, algunos de los presentes se burlaban de él y le hacían este desafío: “Baja de esa cruz” (Mateo 27:40, 42). Un buen número de versiones bíblicas ofrecen lecturas similares. Asimismo, la Traducción en lenguaje actual dice que, a Simón de Cirene, “los soldados lo obligaron a cargar la cruz de Jesús” (Marcos 15:21). En estos versículos, el término “cruz” traduce el griego staurós. ¿Tiene base sólida esa traducción? ¿Refleja bien el significado de la palabra original?
¿Era realmente una cruz?
Según el helenista William E. Vine, el término staurós “denota, primariamente, un palo o estaca derecha. Se clavaba en ellas a los malhechores para ejecutarlos. Tanto el nombre como el verbo stauroo, fijar sobre un palo o estaca, debieran distinguirse originalmente de la forma eclesiástica de una cruz de dos brazos” (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo).
De igual modo, el libro La muerte del Mesías, de Raymond E. Brown, hace esta precisión: “El término ‘cruz’ condiciona nuestro concepto de ella, porque proporciona la idea de dos líneas que se cortan. Pero ni la voz griega stauros ni la latina crux [de la que se deriva la española cruz] tienen necesariamente ese significado; ambas se refieren a una estaca o poste al que una persona podía ser fijada de varios modos: empalándola, colgándola, clavándola o atándola”. En la misma línea, El Evangelio según Lucas, de Joseph A. Fitzmyer, puntualiza: “En ámbitos cristianos suele traducirse la palabra griega stauros por ‘cruz’, aunque en realidad el significado primario es ‘poste’”.
Hay que destacar que los escritores de la Biblia usaron además otro sinónimo griego para referirse al instrumento donde fue ejecutado Jesús: xýlon. En una nota incorporada a la obra Historia universal de la Iglesia Católica, de René F. Rohrbacher, se explica que tanto este término como su equivalente hebreo “no significan propiamente lo que nosotros entendemos por cruz, sino un simple madero”.
En armonía con la anterior explicación, debemos observar la lectura que ofrece la Reina-Valera de 1960 en Hechos 5:30: “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero [xýlon]”. Otras versiones, a pesar de verter staurós como “cruz”, también usan “madero” para xýlon. Por ejemplo, en Hechos 13:29, la Biblia Traducción Interconfesional dice acerca de Jesús: “Cuando llevaron a cabo todo lo que estaba escrito sobre él, lo bajaron del madero [xýlon] y lo depositaron en un sepulcro”. La versión de Guillermo Jünemann usa “leño” en todos los casos donde aparece dicho vocablo griego.
Un diccionario llega a esta conclusión sobre el significado fundamental de staurós y xýlon: “Ninguno de estos dos términos concuerda con la idea que tenemos actualmente de una cruz y con la cual nos hemos familiarizado a través de las ilustraciones” (A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament). En otras palabras, el instrumento de ejecución al que se refirieron los escritores de los Evangelios con el término staurós no corresponde a lo que hoy llamamos “cruz”. Por este motivo, la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras usa “madero de tormento” en Mateo 27:40-42 y en otros pasajes donde aparece staurós. Y no es la única. En estos casos, la revisión de Russell Martin Stendal utiliza “madero”, con la siguiente indicación: “Poste o estaca sobre la cual fue colgado Jesús” (Las Sagradas Escrituras. Versión Antigua). Transmiten la misma idea la Versión Israelita Nazarena (que usa “madero”), la de Diego Ascunce (“estaca” y “estaca de ejecución”) y la versión denominada Pacto Mesiánico (“estaca” y “estaca [de martirio]”).
Origen de la cruz
Si la Biblia no indica en realidad que Jesús fue ejecutado en una cruz, ¿por qué la usan para adornar sus templos y simbolizar su fe las iglesias católicas, protestantes y ortodoxas, que afirman guiarse por la Biblia? ¿Cómo adquirió tanta popularidad este símbolo?
La respuesta es que la cruz no solo es venerada por los fieles de dichas confesiones, sino también por devotos que no tienen nada que ver con la cristiandad y cuyas religiones son, de hecho, muy anteriores. Multitud de obras de consulta reconocen que el empleo de cruces de diversas formas se remonta a períodos antiquísimos de la civilización. Por ejemplo, en los jeroglíficos egipcios, las divinidades aparecen con una cruz en forma de T que lleva en su parte superior un asa (en latín ansa, por lo que se denomina “cruz ansada”). Con los siglos, esta clase de cruz, que originalmente era un símbolo de la vida, fue adoptada y utilizada ampliamente por la Iglesia Copta, entre otras.
La Gran Enciclopedia Larousse incluye este comentario sobre la cruz: “Una de las formas más primitivas es la cruz gamada [con los cuatro brazos en forma de letra gamma mayúscula] o esvástica”, designación de origen sánscrito por la que la conocen muchos orientalistas y estudiosos de la arqueología prehistórica. El signo era ampliamente utilizado en la India por los hindúes y en toda Asia por los budistas, y aún aparece en estas regiones en muchas decoraciones y adornos.
Aunque nadie sabe con exactitud en qué momento la cristiandad asumió la cruz como símbolo propio, el citado diccionario de Vine señala: “A mediados del siglo 3 d.C., las iglesias se habían apartado de ciertas doctrinas de la fe cristiana, o las habían pervertido. Con el fin de aumentar el prestigio del sistema eclesiástico apóstata, se recibió a los paganos en las iglesias aparte de la regeneración por la fe, y se les permitió mantener en gran parte sus signos y símbolos. De ahí que se adoptara [...] la cruz”.
Hay escritores que apuntan a un suceso del año 312 de nuestra era. Cuentan que el emperador Constantino, quien adoraba al Sol, afirmó haber tenido una visión durante una de sus campañas militares en la que contempló una cruz sobre el astro rey junto con las palabras en latín In hoc vince, que quieren decir “Con esto vence”. Más adelante, los estandartes, los escudos y las armaduras de su ejército exhibieron un signo “cristiano” (representado a la izquierda). Según los relatos, Constantino se hizo cristiano, aunque no recibió el bautismo sino hasta veinticinco años después, en su lecho de muerte. Y algunos estudiosos ponen en duda sus motivos. Por ejemplo, cierta obra señala: “Con su conducta dio a entender que su principal interés no era tanto abrazar las enseñanzas de Jesús de Nazaret, como convertir el cristianismo en una religión católica [o universal] que resultara fácil de aceptar para sus súbditos” (The Non-Christian Cross).
Desde entonces se han utilizado cruces de todo tipo. Entre otras, el Nuevo Diccionario Bíblico Certeza menciona la llamada “cruz de san Antonio”, con “la forma de una T mayúscula, que algunos creen derivada del símbolo del dios [babilonio] Tamuz”, a saber, la letra tau. Este diccionario también se refiere a la cruz de San Andrés, con forma de letra X, y a la familiar cruz de dos barras, con la horizontal más baja. Sobre esta última, conocida como latina, añade: “Sostiene la tradición [que] fue la cruz en la que murió nuestro Señor”. Como hemos visto, esa tradición no tiene fundamento.
¿Qué creían los cristianos del siglo primero?
La Biblia muestra que en el siglo primero hubo muchas personas que escucharon lo que Cristo enseñaba, creyeron en él y aceptaron el valor redentor de su muerte. Años después, cuando Pablo predicó a los judíos en Corinto, les demostró que Jesús era el Mesías. Como consecuencia, “Crispo, el presidente de la sinagoga, se hizo creyente en el Señor, y también toda su casa. Y muchos de los corintios que oyeron empezaron a creer y a bautizarse” (Hechos 18:5-Cool. Lejos de recomendarles que usaran algún nuevo símbolo o imagen en el culto, el apóstol les hizo esta exhortación: “Huyan de la idolatría” (1 Corintios 10:14). Lógicamente, esto incluía toda práctica de origen pagano.
Ningún historiador ni investigador ha encontrado pruebas sólidas de que los primeros cristianos usaran la cruz. Además, es interesante este otro punto que destacó un escritor de finales del siglo XVII (según se cita en la obra History of the Cross): “Cuando el bienaventurado Jesús ve a sus discípulos expresando orgullo por la imagen del [supuesto] instrumento de ejecución donde, despreciando la vergüenza, padeció el sufrimiento pese a ser inocente, ¿será posible que se sienta complacido?”. ¿Qué opina usted?
La adoración que Dios acepta no necesita de imágenes ni de ningún otro objeto. De hecho, Pablo preguntó: “¿Y qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos?” (2 Corintios 6:14-16). No hay un solo pasaje en las Escrituras que siquiera dé a entender que los cristianos deban utilizar en el culto una representación del instrumento de tortura donde murió Jesús (compárese con Mateo 15:3 y Marcos 7:13).

Entonces, ¿cuál es la señal que identifica a los cristianos verdaderos? No es ni la cruz ni ningún otro símbolo: es el amor. El propio Cristo así lo indicó al decirles a sus seguidores: “Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí” (Juan 13:34, 35).
  Responder
#2
La Cruz es SÍMBOLO DE MUERTE. "Triunfo" de un perveso maligno y estúpido DEMONIO, que no pudo preveer que haciendo matar a DIOS HIJO se levantaría EN GLORIA AL TERCER DÍA.

Para un Cristiano Verdadero LO SUBLIMEMENTE IMPORTANTE ES SU RESURRECIÓN NO SU MUERTE.

Cristo NO ES UN PUSILÁNIME CADAVER colgado en una pared.

ES DIOS VIVO EN GLORIA ETERNA.

Roberto
  Responder
#3
rmep escribió:Para un Cristiano Verdadero LO SUBLIMEMENTE IMPORTANTE ES SU RESURRECIÓN NO SU MUERTE.

Cristo NO ES UN PUSILÁNIME CADAVER colgado en una pared.



Roberto

Estamos totalmente de a cuerdo...Pero por qué murió Cristo?
Me gustaría que usted analizara la siguiente información. GRACIAS.

¿QUÉ ES EL RESCATE?


En pocas palabras, el rescate es el medio que Jehová emplea para liberar, o salvar, del pecado y la muerte a la humanidad (Efesios 1:7). La clave para entender esta enseñanza bíblica está en lo que sucedió en el jardín de Edén. Solo si comprendemos qué fue lo que Adán perdió al pecar, nos haremos una idea del gran valor que tiene para nosotros el rescate.

Cuando Jehová creó a Adán, le dio algo valiosísimo: la vida humana perfecta. Piense en lo que eso significaba para él. Con un cuerpo y una mente perfectos, nunca se enfermaría, envejecería ni moriría. Además, disfrutaba de una relación especial con Jehová. La Biblia dice que Adán era “hijo de Dios” (Lucas 3:38). Por lo tanto, entre Dios y Adán existía una relación muy estrecha, como la que existe entre un padre cariñoso y su hijo. En efecto, el Creador se comunicaba con su hijo terrestre, le encargaba tareas que lo harían feliz y le explicaba qué esperaba de él (Génesis 1:28-30; 2:16, 17).

Adán fue hecho “a la imagen de Dios” (Génesis 1:27). Esto no quiere decir que tuviera la misma apariencia que Dios. Como aprendimos en el capítulo 1 de este libro, Jehová es un espíritu invisible (Juan 4:24). De modo que él no tiene un cuerpo de carne y hueso. Por lo tanto, Adán estaba hecho a la imagen de Dios en otro sentido, en el sentido de que había sido creado con cualidades como las que tiene Dios: amor, sabiduría, justicia y poder, entre otras. Además, era como su Padre en otro importante aspecto: tenía libre albedrío, es decir, podía tomar sus propias decisiones. Así que no era ninguna máquina, que solo puede hacer aquello para lo que ha sido fabricada o programada. Al contrario, podía decidir por sí mismo y escoger entre el bien y el mal. Si hubiera elegido obedecer a Dios, habría vivido para siempre en el Paraíso terrestre.

Está claro que Adán pagó muy cara la desobediencia a Dios, pues fue condenado a muerte. Aquel pecado le costó la vida humana perfecta con todos sus beneficios (Génesis 3:17-19). Por desgracia, Adán no solo la perdió para él, sino también para sus futuros descendientes. La Palabra de Dios dice: “Por medio de un solo hombre [es decir, Adán] el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). En efecto, todos nosotros hemos heredado de Adán el pecado. Por eso, la Biblia explica que Adán nos ha “vendido” junto con él, haciéndonos esclavos del pecado y la muerte (Romanos 7:14). Para Adán y Eva no existía ninguna esperanza, pues ellos habían desobedecido a Dios por voluntad propia. Sin embargo, ¿qué sucedería con sus descendientes, entre ellos nosotros?

Jehová decidió salvar a la humanidad mediante el rescate. ¿En qué consiste un rescate? Básicamente, en dos cosas. En primer lugar, es el precio que se paga para recuperar una cosa o liberar a una persona, como un rehén, por ejemplo. En segundo lugar, en la Biblia, un rescate es el precio que cubre, o paga, el costo de algo, como los daños sufridos por una persona. Por ejemplo, si alguien provocaba un accidente, tenía que pagar la cantidad justa que correspondía al valor de los daños producidos.
Tal como hemos visto, Adán nos causó a todos nosotros una enorme pérdida. ¿Cómo sería posible cubrir el costo de tal pérdida y liberarnos de la esclavitud del pecado y la muerte? Veamos el rescate que proporcionó Jehová y de qué manera puede beneficiarle a usted.

¿CÓMO PROPORCIONÓ JEHOVÁ EL RESCATE?

Lo que se perdió fue una vida humana perfecta. Por eso, para recuperarla no bastaba con ofrecer la vida de ningún ser humano imperfecto (Salmo 49:7,8 ) . Se necesitaba un rescate que tuviera un valor equivalente a lo que se había perdido. Así lo señalaba el principio de justicia perfecta que se expone en la Palabra de Dios. De acuerdo con ese principio, había que entregar “alma [...] por alma” (Deuteronomio 19:21). Por lo tanto, ¿qué podría cubrir o pagar el valor del alma, o vida, humana perfecta que Adán perdió? El “rescate correspondiente” que se necesitaba era otra vida humana perfecta (1 Timoteo 2:6).

¿Cómo proporcionó Jehová el rescate? Envió a la Tierra a un ser perfecto, uno de sus hijos espirituales. Pero no envió a cualquiera de ellos, sino al que más amaba: su Hijo unigénito (1 Juan 4:9, 10). Este dejó de buena gana su hogar celestial (Filipenses 2:7). Como vimos en el capítulo anterior, Jehová realizó un milagro al hacer que la vida de su Hijo pasara a la matriz de María. Gracias al espíritu santo de Dios, Jesús nació como ser humano perfecto, libre de la condena del pecado (Lucas 1:35).

¿Cómo es posible que un solo hombre fuera el rescate de muchos, sí, de millones de seres humanos? Pues bien, ¿cómo llegaron todos ellos a ser pecadores? Recuerde que Adán pecó y de este modo perdió una posesión muy valiosa: la vida humana perfecta, una posesión que ya no pudo pasar a sus descendientes. Lo único que pudo transmitirles fue el pecado y la muerte. Jesús, a quien la Biblia llama “el último Adán”, tenía una vida humana perfecta y nunca pecó (1 Corintios 15:45). En cierto modo, Jesús tomó el lugar de Adán para salvarnos. Obedeció a la perfección a su Padre y sacrificó, o entregó, su vida perfecta. Así pagó el precio necesario para cubrir el pecado de Adán y nos dio una esperanza a sus descendientes (Romanos 5:19; 1 Corintios 15:21, 22).

La Biblia relata en detalle los sufrimientos que soportó Jesús antes de morir. Con gran crueldad, lo azotaron y lo clavaron en un madero de tormento, condenándolo a una muerte horrible (Juan 19:1, 16-18, 30; consulte el apéndice, páginas 204 a 206). ¿Por qué tuvo que sufrir tanto? Como veremos en otro capítulo, Satanás ha puesto en duda que haya un solo ser humano que permanezca fiel a Jehová si se le somete a prueba. Al aguantar fielmente a pesar de aquel terrible sufrimiento, Jesús dio la mejor respuesta posible al desafío de Satanás. Demostró que un hombre perfecto, que tenga libre albedrío, puede ser totalmente fiel a Jehová, sin importar las dificultades que le cause el Diablo. ¡Cuánto tuvo que alegrarse Dios al ver la lealtad de su amado Hijo! (Proverbios 27:11.)

¿Cómo se pagó el rescate? El día 14 del mes judío de nisán del año 33 de nuestra era, Dios permitió que ejecutaran a su Hijo, que era perfecto y, por lo tanto, no tenía pecado. De esta forma, Jesús sacrificó “una vez para siempre” su vida humana perfecta (Hebreos 10:10). Al tercer día de su muerte, Jehová lo resucitó como criatura espiritual. En los cielos, Jesús presentó a su Padre el valor de su vida humana perfecta, la cual había ofrecido en sacrificio para rescatar a los descendientes de Adán (Hebreos 9:24). Jehová aceptó el valor del sacrificio de Jesús, y así aquel sacrificio sirvió como el rescate necesario para liberar a la humanidad de la esclavitud del pecado y la muerte (Romanos 3:23, 24).

¿CÓMO PUEDE BENEFICIARLE A USTED EL RESCATE?


Gracias al rescate podemos disfrutar de maravillosas bendiciones a pesar de ser pecadores. Veamos algunos beneficios presentes y futuros del mayor regalo que Dios nos ha hecho.

El perdón de los pecados. Como hemos heredado la imperfección, para nosotros es una verdadera lucha hacer el bien. Todos pecamos, sea con nuestras palabras o con nuestras obras. Pues bien, gracias al sacrificio de Jesús podemos obtener “el perdón de nuestros pecados” (Colosenses 1:13, 14). Sin embargo, para ello debemos arrepentirnos de corazón. También tenemos que pedirle humildemente a Jehová que nos perdone tomando como base nuestra fe en el sacrificio de su Hijo (1 Juan 1:8, 9).

Una conciencia limpia ante Dios. La conciencia culpable nos deja sin esperanza y con el sentimiento de que no valemos nada. Pero gracias al rescate, Jehová nos perdona y tiene la bondad de permitir que, aun siendo imperfectos, lo adoremos con la conciencia limpia (Hebreos 9:13, 14). De este modo, tenemos confianza para hablar con él, o sea, para orarle con toda libertad (Hebreos 4:14-16). Además, al mantener la conciencia limpia, disfrutamos de tranquilidad mental, nos sentimos bien con nosotros mismos y somos más felices.

La esperanza de vivir eternamente en un paraíso terrestre. “El salario que el pecado paga es muerte”, dice Romanos 6:23. Ahora bien, ese mismo versículo añade: “Pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor”. En el capítulo 3 de este libro vimos las bendiciones del Paraíso terrestre que se aproxima (Revelación [Apocalipsis] 21:3, 4). Todas esas bendiciones, incluida la de vivir para siempre con salud perfecta, serán posibles porque Jesús murió por nosotros. Para recibirlas, debemos demostrar que agradecemos el regalo del rescate.
  Responder
#4
Señor Mabejitofu:

En su intento de demostrar ingresa entre otras cosas a una imaginaria competencia. Toda competencia implica algún premio.

Pero si la primera es imaginaria la segunda necesariamente también.

Roberto
  Responder
#5
Mabefitoju escribió:
rmep escribió:Para un Cristiano Verdadero LO SUBLIMEMENTE IMPORTANTE ES SU RESURRECIÓN NO SU MUERTE.

Cristo NO ES UN PUSILÁNIME CADAVER colgado en una pared.



Roberto

Estamos totalmente de a cuerdo...Pero por qué murió Cristo?
Me gustaría que usted analizara la siguiente información. GRACIAS.

¿QUÉ ES EL RESCATE?

Cita usted el peor texto que ni yo con el mayor esfuerzo habría encontrado como mejor:

"Cuando Jehová creó a Adán, le dio algo valiosísimo: la vida humana perfecta. Piense en lo que eso significaba para él. Con un cuerpo y una mente perfectos, nunca se enfermaría, envejecería ni moriría. ...
...
tenía libre albedrío, es decir, podía tomar sus propias decisiones"


¿mente perfecta?

Una "mente perfecta" y creada no permite desobedecer a su creador, por tanto no puede ser libre.

Usted no razona, ni discierne, ni tiene libre albeldrío pues ésto último está PROHIBIDO por la organización que lo dirige. Basta que a un testigo le encuentren un panfleto de 2 páginas sea evangélico, católico o cualquier otro para ser sometido a un proceso judicial por los "ancianos" del Salón del Reino donde le corresponde asistir y acatar todo mandato.

Por los 21 años que estuve vinculado a ls TJ y sabiendo ellos que NO me vinculaba con ninguna otra organización, ni congregación religiosa bajaron la guardia, con natural confianza yo entraba y salía no sólo de los salones sino de lugares y en circunstancias que no les era permitido a ningún Testigo que no fuera anciano de máximo rango y cabeza. Y así ví y escuché lo que en esos momentos me pareció "justificado".

Pero nada justifica la injusticia pues.

En los salones como en las "sucursales" que son la sede principal de cada país ví y escuche las severas "medidas disiciplinarias" contra testigos "suspendidos" por un año o dos de "prueba".

A la esposa o esposo como los hijos niños se les instruí CINCO veces por semana que durante aquel periodo ni hablen ni saluden al padre o madre, esposo o esposa, so pena de ser expulsada la familia entera. El divorcio no "existe" pues no es requisito divorciarse del expulsado para casarse nuevamente con testigo.

El trato a los niños ES UNA HORRENDA ATROCIDAD y el casarse sin divorcio ES ADULTERIO PURO. Además ustedes están repletos de "ancianos" pederastas, pedófilos, violadores y homosexuales y eso no sorprende pues con licencia para adulterio lo anterior que menciono es consecuencia natural.

Roberto
  Responder


Posibles temas similares…
Tema Autor Respuestas Vistas Último mensaje
  ¿Qué día murio el Señor Jesucristo? Caminito 25 15,452 16-06-2012, 09:48 AM
Último mensaje: Edison

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)