Edison. ¿En donde de lo que escribí estoy a favor de vivir como el mundo?
Lo interesante del caso es que los pasajes bíblicos con los que pretendes derrumbar mis argumentos, sólo los fortaleces más.
Si leiste bien mi aporte, notarás que dejé bien claro que no se trata de vestirse de manera ofensiva y el mismo versículo que usas de I de Pedro para confrontarme, es el mismo que reafirma mi postura.
Si tu crees que el cubrir la cabeza en la mujer debe ser el uso exclusivo de velo y solo con esta prenda, estás añadiendo a la sana doctrina enseñanzas de hombres, porque no puedes mencionar, bíblicamente hablando, para respaldarlo, un solo versículo que así lo enseñe. No hay un sólo versiculo que de manera implícita o explícita demuestre que el velo es el único adecuado y que de que es adecuado lo es, pero no es el único.
Una de las tácticas que usaban los hombres religiosos de la época en contra del Señor Jesucristo, era levantarle falsos y tu lo haces conmigo. La razón es muy simple.
No tenían pruebas en contra de él, las enseñanzas del Señor los confrontaban y en lugar de reconocerlo y arrepentirse, su orgullo religioso sólo los cegaba y arremetían contra él, buscando de que acusarlo sin éxito y lo único que usaron fue la difamación.
Tu táctica es la misma, pero contrario al Señor, en mí hay muchos defectos de carácter que tengo y encontrarás miles, pero en este foro, en niguna otra parte pero para efectos de evidencia, al menos en este foro, nunca he promobido la mundanidad y lo mejor es que todo lo que he escrito está aquí, busca cuanto quieras de mis aportes y dime donde lo he hecho, te lo voy a agradecer deveras, pero verás que nunca lo he hecho, solo la buena doctrina de la santa escritura y Dios es testigo que pido discernimiento de no ser dogmático y aumentar o disminuir lo que la santa palabra de Dios enseña. Sé que no lo he hecho del mejor modo, que tengo mucho que aprender, que no soy el mejor y ni expositor, ni el de más elocuencia y hasta cantinfleo en mi redacción, pero Dios es testigo que no promuebo la mundanidad y solo Dios sabe lo que me ha costado y no lo digo en la carne, sino en mis relaciones más entrañables y no lo digo para vanagloriarme, sino para la gloria de Dios que ha cambiado mi corazón y sacado hasta demonios.
Sé lo que es padecer de orgullo religioso y no experimentar el gozo de la salvación, pero le he pedido al Señor que trabajara en mi vida y el proceso fue muy doloroso, pero valió la pena cada lágrima para hacerme ver que el legalismo es la manifestación de orgullo, amargura y soberbia que más ha hecho daño a la iglesia del Señor, incluso que la mundanidad, la carne y Satanás, porque lastima y contamina a los que les debemos amor, porque enseñamos doctrinas de hombres que se ajustan solo a nuestros personales gustos y preferencias, pero que nos alejan del Señor y de su Santo Espíritu; pero para Dios no hay nada imposible y si dejamos que sea Dios quien trabaje en nosotros, podemos salir victoriosos por Su gracia y al final con un conocimiento más profundo y vívido de lo que significa andar en el Espíritu y no en la carne.
Dios te bendiga, Edison y oraré por ti.
Lo interesante del caso es que los pasajes bíblicos con los que pretendes derrumbar mis argumentos, sólo los fortaleces más.
Si leiste bien mi aporte, notarás que dejé bien claro que no se trata de vestirse de manera ofensiva y el mismo versículo que usas de I de Pedro para confrontarme, es el mismo que reafirma mi postura.
Si tu crees que el cubrir la cabeza en la mujer debe ser el uso exclusivo de velo y solo con esta prenda, estás añadiendo a la sana doctrina enseñanzas de hombres, porque no puedes mencionar, bíblicamente hablando, para respaldarlo, un solo versículo que así lo enseñe. No hay un sólo versiculo que de manera implícita o explícita demuestre que el velo es el único adecuado y que de que es adecuado lo es, pero no es el único.
Una de las tácticas que usaban los hombres religiosos de la época en contra del Señor Jesucristo, era levantarle falsos y tu lo haces conmigo. La razón es muy simple.
No tenían pruebas en contra de él, las enseñanzas del Señor los confrontaban y en lugar de reconocerlo y arrepentirse, su orgullo religioso sólo los cegaba y arremetían contra él, buscando de que acusarlo sin éxito y lo único que usaron fue la difamación.
Tu táctica es la misma, pero contrario al Señor, en mí hay muchos defectos de carácter que tengo y encontrarás miles, pero en este foro, en niguna otra parte pero para efectos de evidencia, al menos en este foro, nunca he promobido la mundanidad y lo mejor es que todo lo que he escrito está aquí, busca cuanto quieras de mis aportes y dime donde lo he hecho, te lo voy a agradecer deveras, pero verás que nunca lo he hecho, solo la buena doctrina de la santa escritura y Dios es testigo que pido discernimiento de no ser dogmático y aumentar o disminuir lo que la santa palabra de Dios enseña. Sé que no lo he hecho del mejor modo, que tengo mucho que aprender, que no soy el mejor y ni expositor, ni el de más elocuencia y hasta cantinfleo en mi redacción, pero Dios es testigo que no promuebo la mundanidad y solo Dios sabe lo que me ha costado y no lo digo en la carne, sino en mis relaciones más entrañables y no lo digo para vanagloriarme, sino para la gloria de Dios que ha cambiado mi corazón y sacado hasta demonios.
Sé lo que es padecer de orgullo religioso y no experimentar el gozo de la salvación, pero le he pedido al Señor que trabajara en mi vida y el proceso fue muy doloroso, pero valió la pena cada lágrima para hacerme ver que el legalismo es la manifestación de orgullo, amargura y soberbia que más ha hecho daño a la iglesia del Señor, incluso que la mundanidad, la carne y Satanás, porque lastima y contamina a los que les debemos amor, porque enseñamos doctrinas de hombres que se ajustan solo a nuestros personales gustos y preferencias, pero que nos alejan del Señor y de su Santo Espíritu; pero para Dios no hay nada imposible y si dejamos que sea Dios quien trabaje en nosotros, podemos salir victoriosos por Su gracia y al final con un conocimiento más profundo y vívido de lo que significa andar en el Espíritu y no en la carne.
Dios te bendiga, Edison y oraré por ti.

