Ja, ja. ¿Te parece que eso desmerece el sitio?
Dice el Señor:
Mateo 23:24 !!Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!
No Roberto, los errores de redacción me desmerecen a mí si así es la manera en que buscas alegrarte. Pero me consuelo en lo que dice el apóstol Pablo:
1 Corintios 1:26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.
Soy un vil, indocto, débil, menospreciado, no tengo nada de que enorgullecerme y lo que pudiese haber, lo tengo por basura para que sea Dios el glorificado.
Hay comentarios ofensivos, menospreciadores, altaneros que si desmerecen un sitio que habla de la escritura, eso si que demerita, eso si que degrada al sitio, porque todo aquello que no sea coherente con lo que se dice hablar, es una contradicción, es un címbalo que hace mucho ruido, pero no es nada en la practica.
Menospréciame todo lo que quieras, no tengo carrera universitaria, ni teológico, no soy ningún sabio, no hay nada defendible en mí, todo lo que tengo y soy, es por pura gracia de Dios que me da su amor sin yo merecerlo.
Gástate todo lo que quieras contra mi, pero entiéndelo bien, no puedes hacerle daño a quien nada es. En cambio si le haces daño a un sitio cuando ofendes, cuando menosprecias, cuando en tono soberbio quieres imponer conceptos dogmáticos como este, que por error de redacción debe ser considerado como que desmerece al sitio. Hay hombres en la sierra de mi amado México que cargan en su burro folletos y Biblias sin saber hablar bien el español y ganan almas para Cristo, muchas veces sin saber leer y escribir siquiera, y hacen más por el reino de los que estamos viviendo cómodamente en la ciudad.
Son analfabetas y son mis hermanos de los cuales estoy orgulloso de llamarlos así, con ellos no me puedo comparar, porque aman al Señor de manera ejemplar y a su paso van dejando vida para la gloria de su Rey a quien sirven sin mirar las privaciones, no saben de redacción, ni mucho menos de ortografía, pero aman al Señor y a su iglesia de manera ejemplar. Muchos son perseguidos, saqueados de sus pertenencias y obligados a dejar sus tierras por desalojo, otros los matan y asesinan a sus hijos, esposas o parientes mas amados; pero no saben redactar, ellos no tendrían ningún derecho de escribir aquí porque seguro para expresarse necesitarían cantinflear, si el parámetro que exiges fuese, ellos desmerecerían para este sitio y nos privaríamos de su experiencia y la sabiduría que en aquellos caminos olvidados por los hombres de cultura occidental han recolectado.
De la risa, paso a la tristeza. ¡Qué triste que importe más la redacción que el contenido! ¡Qué triste que para ti desmerezca más el cantinflear que la ofensa, la provocación, el desacreditar y el menosprecio!
¿Por qué no lloras de amarga tristeza y remordimiento cuando así tratas a los que te hemos mostrado amor y consideración?
¿Por qué te duele más un cantifleo mío y no una ofensa tuya? ¿Por qué no pides perdón cuando sabes que has ofendido y en lugar de hacerlo, te enconas más? ¿Eso no te parece que desmerece más que mi cantinfleo?
Dice el Señor:
Mateo 23:24 !!Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!
No Roberto, los errores de redacción me desmerecen a mí si así es la manera en que buscas alegrarte. Pero me consuelo en lo que dice el apóstol Pablo:
1 Corintios 1:26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.
Soy un vil, indocto, débil, menospreciado, no tengo nada de que enorgullecerme y lo que pudiese haber, lo tengo por basura para que sea Dios el glorificado.
Hay comentarios ofensivos, menospreciadores, altaneros que si desmerecen un sitio que habla de la escritura, eso si que demerita, eso si que degrada al sitio, porque todo aquello que no sea coherente con lo que se dice hablar, es una contradicción, es un címbalo que hace mucho ruido, pero no es nada en la practica.
Menospréciame todo lo que quieras, no tengo carrera universitaria, ni teológico, no soy ningún sabio, no hay nada defendible en mí, todo lo que tengo y soy, es por pura gracia de Dios que me da su amor sin yo merecerlo.
Gástate todo lo que quieras contra mi, pero entiéndelo bien, no puedes hacerle daño a quien nada es. En cambio si le haces daño a un sitio cuando ofendes, cuando menosprecias, cuando en tono soberbio quieres imponer conceptos dogmáticos como este, que por error de redacción debe ser considerado como que desmerece al sitio. Hay hombres en la sierra de mi amado México que cargan en su burro folletos y Biblias sin saber hablar bien el español y ganan almas para Cristo, muchas veces sin saber leer y escribir siquiera, y hacen más por el reino de los que estamos viviendo cómodamente en la ciudad.
Son analfabetas y son mis hermanos de los cuales estoy orgulloso de llamarlos así, con ellos no me puedo comparar, porque aman al Señor de manera ejemplar y a su paso van dejando vida para la gloria de su Rey a quien sirven sin mirar las privaciones, no saben de redacción, ni mucho menos de ortografía, pero aman al Señor y a su iglesia de manera ejemplar. Muchos son perseguidos, saqueados de sus pertenencias y obligados a dejar sus tierras por desalojo, otros los matan y asesinan a sus hijos, esposas o parientes mas amados; pero no saben redactar, ellos no tendrían ningún derecho de escribir aquí porque seguro para expresarse necesitarían cantinflear, si el parámetro que exiges fuese, ellos desmerecerían para este sitio y nos privaríamos de su experiencia y la sabiduría que en aquellos caminos olvidados por los hombres de cultura occidental han recolectado.
De la risa, paso a la tristeza. ¡Qué triste que importe más la redacción que el contenido! ¡Qué triste que para ti desmerezca más el cantinflear que la ofensa, la provocación, el desacreditar y el menosprecio!
¿Por qué no lloras de amarga tristeza y remordimiento cuando así tratas a los que te hemos mostrado amor y consideración?
¿Por qué te duele más un cantifleo mío y no una ofensa tuya? ¿Por qué no pides perdón cuando sabes que has ofendido y en lugar de hacerlo, te enconas más? ¿Eso no te parece que desmerece más que mi cantinfleo?

