Amen Roberto:
Muy cierto mi querido hno.
Esta es una frase que nos da mucha tranquilidad.
Debo confesarte que en un principio en mi vida cristiana, me debatía en los extremos. A veces me sentía muy “piadoso” porque, digamos por algún tiempo, solo cometía algunos “cuantos” pecados que “a mi pensar” no eran mas que unos pequeños deslices y estos, además, no eran “tan graves” comparándome con otros, y en fin. Era un buen y honorable fariseito (sin querer reconocerlo).
En la otra mano, a veces me sentí el mas ruin “¿yo un cristiano? ¿a quien trato de engañar?” “encima estoy como si nada sonriendo amablemente aquí en la iglesia ¡Soy un verdadero hipócrita! ¡Dios…soy un fariseo!” (recién me enteraba!).
Despues uno se da cuenta y como dices, “ni con mil vidas” podríamos alcanzar el objetivo de la perfección.
Una muestra de un cristiano maduro es saber reconocer el pecado que se comete y comprender que todos somos seres falibles. Con la esperanza de crecer y alejarnos de ello en nuestro dia a dia.
Gracias a Dios por su infinito amor. Gracias a Dios que nos injerto y nos hizo participes de la raíz y la rica savia del olivo. Gracias a Dios de que nada nos podrá separar de Su amor.
Algun dia podremos abrazarnos gozosos en el cielo y alabar a Dios agradeciéndole por Su grande amor y por la victoria que nos dio en Cristo Jesus.
Un abrazo
Willy
Muy cierto mi querido hno.
Esta es una frase que nos da mucha tranquilidad.
Debo confesarte que en un principio en mi vida cristiana, me debatía en los extremos. A veces me sentía muy “piadoso” porque, digamos por algún tiempo, solo cometía algunos “cuantos” pecados que “a mi pensar” no eran mas que unos pequeños deslices y estos, además, no eran “tan graves” comparándome con otros, y en fin. Era un buen y honorable fariseito (sin querer reconocerlo).
En la otra mano, a veces me sentí el mas ruin “¿yo un cristiano? ¿a quien trato de engañar?” “encima estoy como si nada sonriendo amablemente aquí en la iglesia ¡Soy un verdadero hipócrita! ¡Dios…soy un fariseo!” (recién me enteraba!).
Despues uno se da cuenta y como dices, “ni con mil vidas” podríamos alcanzar el objetivo de la perfección.
Una muestra de un cristiano maduro es saber reconocer el pecado que se comete y comprender que todos somos seres falibles. Con la esperanza de crecer y alejarnos de ello en nuestro dia a dia.
Gracias a Dios por su infinito amor. Gracias a Dios que nos injerto y nos hizo participes de la raíz y la rica savia del olivo. Gracias a Dios de que nada nos podrá separar de Su amor.
Algun dia podremos abrazarnos gozosos en el cielo y alabar a Dios agradeciéndole por Su grande amor y por la victoria que nos dio en Cristo Jesus.
Un abrazo
Willy

