Edison escribió:Bien querido Hermano, muy de acuerdo con lo que afirmas...sin embargo en la Cena del Señor, atender una llamada de emergencia me parece fuera de lugar. Es mejor apagarlo.
Creo que el Señor tiene el control de todo a nuestro alrededor.
Bueno, al menos en mi lugar pienso así.
Un abrazo desde Venezuela.
Edison
Hola Edison, bendiciones de Dios para tu vida. Creo que el comentario de Heriberto iba encaminado a buscar aplicar un criterio que nos aleje del legalismo en las que muchas veces podemos caer sin querer, cuando no miramos con amor las necesidades de otros miembros de la iglesia y sus circunstancias y es por ello que confesé que yo mismo aprobaba el mensaje que nos compartiste, pero sin medir bien las circunstancias en las que pueden estar otros hermanos a los que les debemos amor y dogmatizar o imponer la manera de como manejar una emergencia sin más análisis. Es por ello que incluso aclaró que no era intención en su aporte confrontar.
Tiene mucha razón cuando al escribir un texto en este foro, no siempre es posible expresar la entonación con la que de alguna queremos mostrar un énfasis o emoción y siempre queda en el que lo lee, su interpretación.
Pero veo necesario aclarar algo. Nada es más importante que el momento de la adoración e indudablemente me parece una falta de respeto al Señor, al expositor de la palabra y a los demás miembros de la iglesia, que en medio del culto un celular suene y peor aun cuando suena con melodías de música mundana cuyas letras contradicen en todo lo que la santa palabra de Dios dice y esto sería material de otro tema y lo dejaré pendiente para otra ocasión.
Vengo de un extracto religioso y de un padre con disciplina militarizada, debo aclarar que no era militar, pero su énfasis fue la disciplina férrea. Con ello en mente, se podrán imaginar mis filtros dogmáticos con los que debo batallar y que Dios en su misericordia y gracia ha tenido que tratar conmigo y no estoy diciendo con esto que sea mala la disciplina, pero el Señor me ha hecho ver que cuando las circunstancias, objetos o formas son más importantes que las personas, estoy siendo legalista.
Nadie duda que el tiempo de adoración, sea la más importante, pero imaginemos esto por favor:
Imaginemos que durante el culto de la santa cena, el momento más solemne de la reunión, alguien recibe una llamada a su celular el cual está en modo de vibrador en donde le avisan que corra a su casa porque su mamá está sufriendo un infarto y es necesario llevarla al médico, el hermano ¿Debe esperar a que acabe el acto de adoración para ir por su mamá y llevarla al hospital? Ante los ojos de Dios ¿Sería pecado que abandonase la reunión para ir a auxiliar a su madre que está en peligro de muerte? O ¿Simplemente no debía haber llevado el celular al culto, porque está prohibido, para después llegar a casa para que se entere que su madre murió por falta de asistencia médica y nunca se le pudo localizar a tiempo?
La respuesta definirá el estado de nuestro corazón.

