15-07-2013, 08:19 PM
Hola Edison: Estoy de acuerdo con los hermanos que dieron su opinión al respecto, y creo que la Palabra es más que papel y tinta...
Ahora, sólo me pregunto cuál es el motivo del veto de las tablets en las reuniones, según refieres. ¿Será que los ancianos ponen reparos por la versión electrónica en sí de las Escrituras, o es que las tablets pueden ser usadas con otros fines durante las las reuniones? Claro, no me refiero al uso de medios electrónicos por parte de quienes entregan los mensajes, pero pudiera ser que si su empleo se extiende a los oyentes en general, la cosa se puede complicar...
Por ejemplo, el uso de teléfonos celulares, o móviles, se ha popularizado tanto que hasta muchos niños tienen el suyo. El problema es que además de ser un efectivo medio de comunicación, esos aparatitos también sirven para jugar, y es frecuente que sirvan de entretenimiento para los niños, y otros no tanto... incluso durante las reuniones, al punto que se hace difícil controlar eso.
Los adelantos tecnológicos tienen dos caras. Si los sabemos usar como corresponde son magníficas herramientas, pero si no, pueden traernos perjuicios. No sé cuál es el punto de vista de los ancianos allí, pero, en todo caso, no creo que la solución pase por meras prohibiciones.
Un abrazo,
Heriberto
Ahora, sólo me pregunto cuál es el motivo del veto de las tablets en las reuniones, según refieres. ¿Será que los ancianos ponen reparos por la versión electrónica en sí de las Escrituras, o es que las tablets pueden ser usadas con otros fines durante las las reuniones? Claro, no me refiero al uso de medios electrónicos por parte de quienes entregan los mensajes, pero pudiera ser que si su empleo se extiende a los oyentes en general, la cosa se puede complicar...
Por ejemplo, el uso de teléfonos celulares, o móviles, se ha popularizado tanto que hasta muchos niños tienen el suyo. El problema es que además de ser un efectivo medio de comunicación, esos aparatitos también sirven para jugar, y es frecuente que sirvan de entretenimiento para los niños, y otros no tanto... incluso durante las reuniones, al punto que se hace difícil controlar eso.
Los adelantos tecnológicos tienen dos caras. Si los sabemos usar como corresponde son magníficas herramientas, pero si no, pueden traernos perjuicios. No sé cuál es el punto de vista de los ancianos allí, pero, en todo caso, no creo que la solución pase por meras prohibiciones.
Un abrazo,
Heriberto

