10-07-2013, 12:17 AM
Que palabras mas inspiradoras, me encanta. Me hace querer compartir lo siguiente con uds porque tenemos un Dios amoroso que siempre cuida de nosotros.
Casualmente tiene una cierta relación con el tema:
Un tiempo, hace muchos años tenia un jefe muy adinerado que me enseño el camino al éxito financiero. Me mostraba orgulloso sus premios internacionales de ventas. Tiene hasta hoy muchas sucursales de repuestos para maquinaria agricola por toda la ciudad.
Me contaba que empezó con unos 50 dolares y no tenia ni donde dormir. Me explicaba que su secreto era nunca estar satisfecho. Si lograba hacerlo mejor, simplemente tenia que empeñarse en superar este logro y asi sucesivamente todo el tiempo, pero nunca, nunca quedarse satisfecho.
En esos días quede impresionado, pero ahora cuando lo recuerdo, se pasaba el dia entero enfocado solo a hacer dinero. Todo lo que estaba en su mente era negocios, todo lo que estaba en su hablar, todo lo que hacia era negocios. Nunca llegaba a buena hora a su casa después de trabajo.
Yo estaba cayendo en este ritmo de vida material, con amistades que me quitaban tiempo valioso de mi familia. No compartía ya mucho tiempo ni con mi esposa ni con mis niños.
Un dia de descanso me recogieron solo a mi de mi casa para una reunión fraternal y cuando partimos escuche a mi hijito menor de apenas unos añitos que corria detrás del auto llamandome porque deseaba estar conmigo. Para el que manejaba el coche simplemente le pareció una escena graciosa. En ese momento me di cuenta de lo que me estaba perdiendo y pensé que no quería convertirme en el mismo inconciente que manejaba el vehiculo. Le dije que pare. Me despedi y fui a abrazar a mi pequeño.
Deje ese trabajo y he manejado mi propio negocio desde entonces. Un negocio pequeño que nos da lo suficiente para suplir nuestras necesidades y a veces apenas, pero mas que nada Dios me dio tiempo. Tiempo para disfrutar de las simplezas de la vida, simples, pero valiosas.
Tiempo que pase con mi esposa y tres hijos; tiempos de platicas, de sonrisas, de juegos, y aun momentos de tristezas, de lagrimas y hasta de pleitos. Todo esto me dio Dios para disfrutar y esta es la verdadera satisfacción.
Dios siempre fue un buen pagador y no me refiero al dinero que no es realmente lo mas importante en esta vida.
Sal 1:1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Un fuerte abrazo Heriberto.
Casualmente tiene una cierta relación con el tema:
Un tiempo, hace muchos años tenia un jefe muy adinerado que me enseño el camino al éxito financiero. Me mostraba orgulloso sus premios internacionales de ventas. Tiene hasta hoy muchas sucursales de repuestos para maquinaria agricola por toda la ciudad.
Me contaba que empezó con unos 50 dolares y no tenia ni donde dormir. Me explicaba que su secreto era nunca estar satisfecho. Si lograba hacerlo mejor, simplemente tenia que empeñarse en superar este logro y asi sucesivamente todo el tiempo, pero nunca, nunca quedarse satisfecho.
En esos días quede impresionado, pero ahora cuando lo recuerdo, se pasaba el dia entero enfocado solo a hacer dinero. Todo lo que estaba en su mente era negocios, todo lo que estaba en su hablar, todo lo que hacia era negocios. Nunca llegaba a buena hora a su casa después de trabajo.
Yo estaba cayendo en este ritmo de vida material, con amistades que me quitaban tiempo valioso de mi familia. No compartía ya mucho tiempo ni con mi esposa ni con mis niños.
Un dia de descanso me recogieron solo a mi de mi casa para una reunión fraternal y cuando partimos escuche a mi hijito menor de apenas unos añitos que corria detrás del auto llamandome porque deseaba estar conmigo. Para el que manejaba el coche simplemente le pareció una escena graciosa. En ese momento me di cuenta de lo que me estaba perdiendo y pensé que no quería convertirme en el mismo inconciente que manejaba el vehiculo. Le dije que pare. Me despedi y fui a abrazar a mi pequeño.
Deje ese trabajo y he manejado mi propio negocio desde entonces. Un negocio pequeño que nos da lo suficiente para suplir nuestras necesidades y a veces apenas, pero mas que nada Dios me dio tiempo. Tiempo para disfrutar de las simplezas de la vida, simples, pero valiosas.
Tiempo que pase con mi esposa y tres hijos; tiempos de platicas, de sonrisas, de juegos, y aun momentos de tristezas, de lagrimas y hasta de pleitos. Todo esto me dio Dios para disfrutar y esta es la verdadera satisfacción.
Dios siempre fue un buen pagador y no me refiero al dinero que no es realmente lo mas importante en esta vida.
Sal 1:1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Un fuerte abrazo Heriberto.

