29-06-2013, 10:14 AM
hans escribió:A ver... tu quieres el control de Dios porque piensas que todo descontrol proviene del diablo y es grande y es poderosa esta influencia. Según anticipo a los deseos de tu corazón.
DIOS ESTABA DE SUERTE CONMIGO...?
PUES BUSCABA ADORADORES EN ESPIRITU Y EN VERDAD Y ME ENCONTRÓ!
Yo te puedo decir que eres para el Dios de la Biblia en este tiempo postrero; un guerrero reflejado en su espada. Un cristiano 'dentro' del Libro.
Hans, creo que no he sido lo suficientemente explícito o tal vez busca tener la razón y no cede al intentar entender el argumento.
Su pregunta que intenta ser retórica, en realidad muestra que no ha comprendido o no ha leído con atención lo que le he escrito, porque su pregunta implica que yo he dado a entender que Dios estuvo de suerte al encontrarlo y eso es exactamente contrario a mi postura.
Cuando la escritura dice que Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y verdad, no está implicando que no saben donde están.
En su casa aquí en la Cd. de Puebla, junto al marco de la puerta de entrada, tenemos un porta-llaves, en donde cada vez que entramos a la casa colocamos las llaves del auto o de la casa ahí, para que cuando salgamos ahí "LAS BUSCAMOS" no porque no sabemos donde están, sino porque sabemos que ahí las pusimos.
Más claro:
Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
Hans, le suplico lea con atención y encontrará que Dios no juega a la suerte con nada. Hay propósitos eternos, espirituales y tan sublimes, que nuestros pensamientos limitados jamás alcanzarán a comprender la mente de Dios, solo nos revela en su palabra lo que en su voluntad quiere sepamos y eso es suficiente para lograr sus propósitos en nuestros corazones.
La predestinación, claramente expresada en estos versículos nos enseña que Dios no jugo a la suerte, sino que todo estaba planeado desde el principio.

