27-05-2013, 03:18 PM
Mira, Edison, estoy de acuerdo en que la incorrecta traducción de ciertos términos bíblicos, o quizás más, su mala interpretación, ha contribuido en parte a la confusión general en relación con el tema propuesto. (Nuestras disculpas por haber dejado aún pendiente la pregunta de Francisco...)
Pero no es menos cierto que en muchos círculos cristianos se han infiltrado falsas enseñanzas, por decir lo menos, en relación con el asunto.
Hay muchos que suponen que un "pastor" es alguien que ostenta un título adquirido en una institución teológica, y que puede ser contratado por el mejor postor, es decir por cualquier iglesia que le otorgue los mayores beneficios. He escuchado de algún grupo, que no tiene "pastor" porque carece de recursos para pagar uno.
Aún recuerdo la carta de un hermano que relataba desde cierto lugar de EE.UU, que allí no podían invitar a ningún hermano para enseñar o predicar, aunque viviera en la misma localidad, porque esos "servicios" se cobraban, y la iglesia, integrada por gente de condición económica humilde, no podía afrontar ese gasto.
Así resulta que, obviando los principios bíblicos más elementales, se llega a considerar como pastores a personas asalariadas y ajenas al seno de la congregación en la que ejercerán su oficio por contrato.
Y sucede igual cuando se propone un candidato o terna de candidatos a pastores o ancianos, (términos bíblicamente equivalentes) para que sean elegidos por el voto de la congregación. Esta práctica es parte de las perversiones que los falsos maestros han introducido en las iglesias, y el principio de sujeción que mencionas debe partir primero del hecho de cómo fue suscitado un pastor o anciano. Quiero decir si realmente fue puesto por el Espíritu Santo con todo lo que implica, o si los procedimientos para "elegirlo" se copiaron de cualquier club cuando elige su comisión directiva.
En fin, Edison, esto es sólo el comienzo del asunto, pero queda mucho por considerar para entender el ideal bíblico.
Un abrazo,
Heriberto
Pero no es menos cierto que en muchos círculos cristianos se han infiltrado falsas enseñanzas, por decir lo menos, en relación con el asunto.
Hay muchos que suponen que un "pastor" es alguien que ostenta un título adquirido en una institución teológica, y que puede ser contratado por el mejor postor, es decir por cualquier iglesia que le otorgue los mayores beneficios. He escuchado de algún grupo, que no tiene "pastor" porque carece de recursos para pagar uno.
Aún recuerdo la carta de un hermano que relataba desde cierto lugar de EE.UU, que allí no podían invitar a ningún hermano para enseñar o predicar, aunque viviera en la misma localidad, porque esos "servicios" se cobraban, y la iglesia, integrada por gente de condición económica humilde, no podía afrontar ese gasto.
Así resulta que, obviando los principios bíblicos más elementales, se llega a considerar como pastores a personas asalariadas y ajenas al seno de la congregación en la que ejercerán su oficio por contrato.
Y sucede igual cuando se propone un candidato o terna de candidatos a pastores o ancianos, (términos bíblicamente equivalentes) para que sean elegidos por el voto de la congregación. Esta práctica es parte de las perversiones que los falsos maestros han introducido en las iglesias, y el principio de sujeción que mencionas debe partir primero del hecho de cómo fue suscitado un pastor o anciano. Quiero decir si realmente fue puesto por el Espíritu Santo con todo lo que implica, o si los procedimientos para "elegirlo" se copiaron de cualquier club cuando elige su comisión directiva.
En fin, Edison, esto es sólo el comienzo del asunto, pero queda mucho por considerar para entender el ideal bíblico.
Un abrazo,
Heriberto

