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Musulmán les invita a un debate sobre la biblia
#69
PARTE 4


II) El Sinaítico y el Vaticano son textos tardíos:
Además de corruptos, tanto el Sinaítico como el Vaticano son manuscritos que, en comparación con el TR, no sólo no resultan antiguos sino modernos. Pertenecientes ambos al s. IV, resultan posteriores ya a diversas traducciones de la Biblia anteriores, a veces, incluso en dos siglos que partieron -lógicamenteno del Sinaítico y del Vaticano sino de textos del Nuevo Testamento griego más antiguos y a los que
luego nos referiremos.
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9 Burgon, The Revision Revised, p. 12.

III) El Sinaítico y el Vaticano son textos minoritarios:

Al hecho de ser textos corruptos y tardíos, el Sinaítico y el Vaticano añaden otra circunstancia negativa no menos importante. Nos referimos al hecho de que el Sinaítico y el Vaticano encuentran un apoyo mínimo dentro del conjunto de manuscritos del Nuevo Testamento griego que han llegado hasta nosotros. De hecho, sólo menos de un cinco por ciento de los 5309 manuscritos que contienen, en todo o en parte, el texto griego del Nuevo Testamento coinciden, siquiera parcialmente, con el texto del Sinaítico o del Vaticano. Para colmo, como ya indicarnos, ni siquiera estos dos manuscritos son totalmente coincidentes entre si, ya que el número de discrepancias existentes entre el Sinaítico y el Vaticano resulta espectacular. En resumen, los textos representados por el Sinaítico y el Vaticano son:

3. Tardíos y posteriores a buen número de las primeras traducciones del Nuevo Testamento a lenguas populares.
4. Poco fiables por su carácter corrupto y alterado.
5. No coincidentes con la aplastante mayoría de los manuscritos que, en todo o en parte, recogen el texto
del Nuevo Testamento griego.
6. Discrepantes incluso entre sí en un número considerable de casos
7. Muy influidos por las herejías de autores como Marción u Orígenes.

1.El Textus Receptus es un texto mayoritario, más antiguo y más fiable:

Frente a las penosas características que padecen los manuscritos Sinaítico y Vaticano, el TR del Nuevo Testamento -en el que se basa la Versión Reina-Valera entre otras- presenta unas notas de enorme interés.

A) El TR es un texto mayoritario. Algo más del noventa y cinco por ciento de los manuscritos del Nuevo Testamento que han llegado hasta nosotros coinciden con el TR.

B) El TR es un texto más antiguo. El TR no sólo es anterior al s. IV- siglo en que se redactaron el Sinaítico y el Vaticano- sino que sirvió de base para las primeras traducciones del Nuevo Testamento a lenguas vulgares y fue el citado por los primeros autores cristianos, los denominados Padres de la Iglesia.
Los ejemplos que se pueden mencionar al respecto son innumerables y tenemos que limitarnos a unos pocos nada más10. Baste decir que la Peshitta11 realizada en torno al 150 d. de C. - es decir, unos dos siglos antes del Sinaítico y del Vaticano -utilizó el TR12; que la Versión itálica (c. 157 d. de C.)13 Se valió del TR; y que la iglesia gala del sur de Francia (c. 177) utilizó el TR.
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10Actualmente, estamos preparando una obra más extensa que la presente en la que se ampliará considerablemente el conjunto de datos aquí señalado, los ejemplos históricos y escritúrales y las referencias a la critica textual.
11Recibe el nombre de Peshita la traducción de la Biblia al siríaco, uno de le dialectos del arameo. Esta versión sigue siendo utilizada en la actualidad entre algunas comunidades de Asia Menor.
12En este mismo sentido, véase W. N. Pickering, "John Wiliam Burgon and the New Testament" en TOF, pp. 247 ss.
13Recibe esta denominación la que puede considerarse casi con toda seguridad como primera traducción
de la Biblia al latín.
Ya más adelante, en pleno siglo IV, el TR siguió siendo preferido a textos como el Sinaítico o el Vaticano que ya existían. Así la versión gótica (s. IV) se valió del TR; el Códice W de Mateo (s. IV-V) reprodujo el TR y el Códice A (s. V) sigue el TR. No menos significativo es el caso de las citas del Nuevo Testamento contenidas en los escritos de los Padres de la Iglesia. Éstos -pese a citar de memoria no pocas veces- siguen de manera aplastante el TR. Por ejemplo, el texto de 1 Timoteo 3, 16 donde se afirma que "Dios fue manifestado en la carne" es citado de la misma manera por Ignacio, Bernabé e Hipólito (s. II)14, Diodoro de Tarso (m. 370), Gregorio de Nisa (m. 394), Juan Crisóstomo (m. 407), Atanasio y Eutalio (s. V), y un largo etcétera, Ni uno sólo de los Padres de la Iglesia se opone al texto como aparece en el TR. De hecho, de 254 manuscritos griegos conteniendo las Epístolas de Pablo, 252 presentan el término "Dios" como en el TR; dos leen "hos" (el cual) y ni uno contiene "Cristo" como la
Versión Popular.15
c) El TR es un texto más fiable. De todo lo anterior se desprende, de manera lógica, que el TR es un texto mucho más fiable que el elaborado por Westcott y Hort a partir del Sinaítico y del Vaticano. Con el TR coincidieron las citas del Nuevo Testamento contenidas en los Padres de la Iglesia y en los leccionarios16 pero además también sirvió de base ya desde el s. II para las traducciones del Nuevo Testamento a lenguas vulgares. No sólo eso. El TR fue asimismo la base para la inmensa labor en favor de la difusión y lectura de la Biblia que se inició a principios del s. XVI. Fue el texto utilizado por la Biblia Políglota Complutense publicada en Alcalá de Henares, España en 1522 y, posteriormente, por las traducciones bíblicas de Lutero al alemán (1522), de William Tyndale al inglés (1525), de Oliveton al
francés (1535), de Coverdale al inglés (1535), de Matthews al inglés (1537), de Taverners (1539), de
Ginebra (1557-60), de Reina al castellano (1569), al checo (1602), de Diodati al italiano (1607) y del
Rey Jaime al inglés (1611).
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14Para biografías breves de éste y de otros Padres de la Iglesia puede consultarse C. Vidal Manzanares,
Diccionario de Patrística, Estella, 1996 (2ª de).
15 P. Mauro, Oc, p. 98.
16 Reciben el nombre de leccionarios las colecciones de textos que se utilizaban para realizar lecturas de
la Escritura y predicaciones en las diferentes iglesias.

El TR constituyó la base asimismo para las ediciones del Nuevo Testamento griego realizadas por Erasmo (1516), Stephanus (1546-51), Beza (1598) y Elzevir (1624). Que así fuera tiene una lógica indiscutible. Los eruditos, los reformadores, los teólogos - que no pocas veces tuvieron que arriesgar su vida y sus bienes - optaron siempre por el texto mayoritario, el TR, como base para su estudio, su enseñanza y sus traducciones del Nuevo Testamento. A fin de cuentas, ése era el texto que contaba con el apoyo prácticamente unánime de la cristiandad, al menos, desde el siglo II. Naturalmente, al examinar - siquiera sucintamente -estos datos surge una serie de preguntas obligadas. ¿Por qué Westcotty Hort prefirieron el Sinaítico y el Vaticano como base de su texto del Nuevo Testamento griego en lugar del TR? ¿Qué les llevó a tomar una decisión así que contradecía la lógica, el conocimiento y la historia Del cristianismo a lo largo de casi dos milenios? ¿Se trató de un simple error? ¿De mera ignorancia
combinada con buena fe?

Como tendremos ocasión de ver en el próximo capitulo, la elección de Westcott y Hort fue consciente pero no se basó en la ignorancia, sino en motivaciones mucho más turbias y peligrosas.

"Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Corintios 4, 4)

Como hemos podido ver en el capítulo anterior, los criterios seguidos por Westcott y Hort podían ser
erróneos y, ciertamente, su fruto resulta lamentable. Sin embargo, el resultado no fue casual. Como
tendremos ocasión de ver su labor arrancó de unas posturas teológicas claramente establecidas cuya
victoria se deseaba imponer por cualquier medio.
I. Wescott y Hort defendían una teología antibíblica.
La teología de Westcott y Hort encajaba a la perfección en el molde de lo que podríamos denominar
teología liberal. En armonía con ella, ambos autores negaban la inspiración e inerrancia2 de las
Escrituras y asimismo las doctrinas más importantes de la Escritura como la de la divinidad de Cristo o
la de su sacrificio expiatorio.
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1como base fundamental para este capitulo hemos utilizado: F. J. A. Hort, The First Epistle of St. Peter
1:1-2:17 Minneapolis 1976 Idem The Apocalyse of St John 1-3, Minneapolis, 1976; B. F. Westcott, The
Gospel Aocording To St. John, Grand Rapids, 1975; Idem, The Epistle To The Hebrews, Grand Rapids,
1974; Idem, The Epistles of St. John Grand Rapids, 1974; A Westcott, The Life and Letters of Brook
Foss Westcott Londres 1903 (en adelante Westcott, Life); D. A. Waite, Heresies of Westcott and Hort
Collingswood 1979.
2- Término que indica que no se tiene errores.
a) Negaron la inspiración de la Escritura:
Las referencias de Westcott y Hort en contra de la creencia en la inerrancia e inspiración de la Biblia
no resultan escasas en sus escritos. En 1851, Hort señalaba cuál era a su juicio la "herejía ortodoxa
común: la inspiración"3. Siete años después indicaba como lo que le separaba fundamentalmente de los
evangélicos era la creencia de éstos en la autoridad de la Biblia:
"Los evangélicos me parecen pervertidos... Me temo que las diferencias más serias que existen
entre nosotros (giran) sobre el tema de la autoridad, especialmente la autoridad de la Biblia"4. Este
punto de vista quedó reflejado en sus obras de exégesis bíblica al negar, por ejemplo, que las palabras de
los profetas estuvieran inspiradas ("ellos (los profetas) eran. Sus mensajeros, inspirados por Su Espíritu,
no en sus palabras sino sólo como hombres...")5
O al insistir en que si era importante creer en Cristo no lo era el creer algo concreto sobre Él ("'la fe es
'en Cristo' y no en ninguna afirmación acerca de Cristo" 6). En 1860, Westcott y Hort reconocían en su
correspondencia que no aceptaban la infalibilidad de las Escrituras. Si el primero afirmaba: "rechazo la
palabra infalibilidad de las Santas Escrituras de manera contundente"7, el segundo le respondía en una
carta "Me alegro de que adoptes la misma base provisional sobre la infalibilidad que yo adopto"8.
Por supuesto, tal postura era concebida como algo que debía extenderse al resto de las personas. En
1862, Hort señalaba la necesidad de que "el clero inglés no sea obligado a mantener la absoluta
infalibilidad de la Biblia"9.
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3 Hort, Life, vol. 1, p 181.
4 Hort, vol. p. 400.
5 Westcott, Hebrews, p.6.
6 Westcott, John, p. 200.
7 Westcott, vol. 1, p. 207.
8 Hort, vol. 1, p. 424.
9 Hort, vol. 1, p. 454.
32b) Negaron la divinidad de Cristo:
Westcott y Hort procuraron -ya veremos más adelante porqué- limitar en la medida de lo posible sus
afirmaciones heréticas a su correspondencia privada y no dejar que se trasparentaran en sus obras más
conocidas. Pese a todo, no faltan las referencias heterodoxas en las mismas. Comentando sobre Juan 1,
1, Westcott señala que: "la preexistencia del Verbo no es afirmada de manera clara"10 y añade
"Porque el Verbo era personalmente distinto de Dios y sólo esencialmente Dios. Podía darle a
conocer"11.
De esa manera minimizaba la clara afirmación de Deidad que sobre el Hijo formula el evangelista Juan.
Una conducta similar encontramos en su principal compañero. Al referirse al texto de I Pedro 1, 3 donde
Jesús es denominado "Señor" Hort señala: "En todo este uso primitivo kyrios probablemente no
representa Adon, sino el cercano equivalente arameo Mar en ocasiones aplicado a los maestros por los
discípulos"12
En otras palabras, Pedro no sólo no habría afirmado la divinidad de Cristo sino que se habría limitado a
considerarlo un maestro. De la misma manera, al comentar Apocalipsis, Hort no sólo señaló que Cristo
no podía ser el Alfa y la Omega ("toda la analogía bíblica está contra la atribución de kyrios ho zeós13
con o sin pantókrator14 a Cristo"15) sino que además, refiriéndose a Apocalipsis 3, 14, insistió en que,
según la interpretación arriana, Cristo podía ser alguien creado ("Las palabras sin duda pueden tener el
significado arriano de "primera cosa creada"16).
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10 Westcott, John, p. 2. 11 Idem, p. 2. 36.
12 Hort, I Peter, p. 31.
13 En griego, el Señor Dios.
14 En griego, el Todopoderoso.
15 Hort, Revelation, p. 13.
16 Hort, Revelation, p.
Para Hort no sólo la evidencia bíblica era contraria a ver a Cristo como ho zeós (Dios) sino que
posiblemente había sido un ser creado. No hace falta decir que los textos sobre la divinidad de Cristo son
muchos y repetidos en la Biblia17, aunque Westcott y Hort - y la VP - hicieran no poco por suprimir
siquiera algunos. En esta insistencia por torcer los textos de la Biblia que afirman claramente la
divinidad de Cristo, Wescott llegó a afirmar que Él nunca había dicho que era Dios, sino que se había
limitado a tratar de que los hombres vieran a Dios en Él:
"Nunca habla de sí mismo directamente como Dios (comp. v. 18), sino que la finalidad de Su
revelación fue llevar a los hombres a que vieran a Dios en Él"18
c) Negaron la Resurrección corporal de Cristo: De la misma manera que cuestionaba claramente la
divinidad de Cristo, Westcott tenía sus objeciones a la creencia en la resurrección corporal del mismo.
Así, comentando el texto de Juan 2, 19, donde Jesús profetizó su propia resurrección, Westcott escribió:
"la resurrección de Cristo fue el que el Templo se levantara de nuevo, la completa restauración del
tabernáculo de la presencia de Dios a los hombres, perpetuado en la iglesia, que es el cuerpo de
Cristo"19
En otras palabras, el pasaje era espiritualizado de tal manera que fuera suprimida la referencia a la
resurrección a pesar de que como señala Juan 2, 22, los discípulos comprendieron que la profecía de
Jesús se había cumplido cuando resucitó de entre los muertos.
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17 Señálese a titulo de ejemplo Juan 20, 28; I Juan 5, 20; Romanos 9, 5; Colosenses 2, 9-10; Filipenses
2, 5-11; Tito 2, 13; 2 Pedro 1, 1, etc. Un tratamiento más amplio del tema en César Vidal Manzanares,
La tra cara del Paraíso: la verdad sobre las grandes sectas, Miami, 1994 y César Vidal Manzanares, El
judeo-cristianismo palestino en el s. I, Madrid, 1994.
18 Westcott, John, p. 297.
19 Westcott, John, p. 42.
Por si pudiera caber alguna duda de cual era su punto de vista, Westcott afirmó también que el cuerpo
de Jesús se disolvió terrenalmente: "La vida de Cristo no fue sin fin o eterna sólo. Fue esencialmente
indisoluble (akatályptos). Aunque la forma de su manifestación fue cambiada y en un sentido terrenal
murió, sin embargo Su vida permaneció sin cambio incluso a través de su disolución tenenal"20.
33No hace falta insistir demasiado en que esta afirmación es insostenible bíblicamente siquiera por el
hecho de que el cuerpo de Jesús no vio la corrupción (Hechos 2, 22-38) en cumplimiento de la profecía
del Salmo 16, 8-11.
d) Negaron la doctrina de la expiación: Al tiempo que negaban doctrinas como la de la inspiración e
inerrancia de la Biblia, la divinidad de Cristo o su resurrección corporal, Westcott y Hort manifestaron
una auténtica repulsión hacia la enseñanza bíblica sobre el sacrificio expiatorio de Cristo. En 1856, Hort
manifestó sus criticas hacia el libro de Campbell sobre la expiación, ya que "desgraciadamente no
conoce nada salvo la teología protestante" 21 Un año después, el 16 de noviembre de 1849 señalaba en
una carta el horror que esta doctrina le producía:
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20 Westcott, Hebrews, p. 185.
21 Hort, vol. I, p. 322.
"Finalmente las misteriosas palabras de san Pablo "sin derramamiento de sangre no hay remisión de
pecados" HE TRABAJADO TAN A FONDO EN VANO PARA APREHENDER EN CIERTA MEDIDA
LO QUE ES ESTA IDEA, QUE ESPERO QUE PROFUNDIZARAS Y AMPLIARAS LAS NOCIONES
QUE YA ME HAS DADO. Soy bastante consciente de que en lo que he escrito he pronunciado sólo unas
pocas objeciones a la creencia corriente, pero así tiene que ser; EL LENGUAJE NO PUEDE DEFINIR
CON CUIDADO EL ARREBATO DE HORROR SOBRECOGEDOR QUE SE MEZCLA CON MIS
PENSAMIENTOS CUANDO ESCUCHO QUE SE AFIRMA LA NOCIÓN POPULAR"22 El pasaje
citado no deja de resultar bien revelador. No sólo Hort era incapaz de aceptar la enseñanza de Pablo
sobre la expiación, sino que además la sola mención de la misma le provocaba un arrebato de horror
sobrecogedor. Se trataba, sin duda, de una reacción bien distinta a la de un cristiano convencido de que
ha sido redimido por la sangre preciosa de Cristo (1 Pedro 1, 19).
e) Se manifestaron favorables al catolicismo y opuestos a la teología evangélica: Sin embargo, si la
teología de Westcott y Hort era radicalmente opuesta a la bíblica, no es menos cierto que resultaba
sospechosamente favorable al catolicismo. En 1848, tras despotricar contra el "fanatismo de los
bibliólatras" (como definía a los que creían en la inspiración de las Escrituras) Hort señaló:
“el puro punto de vista romano me parece más cercano y más plausible a la hora de conducir a la verdad
que el evangélico23 y "el protestantismo es sólo un paréntesis temporal""24
No es extraño por ello que este mismo autor pudiera señalar: "Las doctrinas positivas de los evangélicos
me parecen pervertidas además de carentes de verdad. Existen - me temo - diferencias muy serias entre
nosotros sobre el tema de la autoridad, y especialmente de la autoridad de la Biblia" 25
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22 Hort, vol. I, p. 122.
23 Life of Hort, vol. I, pp. 76-77.
24 Idem. vol. II, p. 31.
25 Hort, Life, vol. I, p. 400.
En paralelo, Westcott llegaría a escribir en 1865 que las supuestas apariciones de la Virgen en La Salette
tenían que ser aceptadas como procedentes de Dios, es decir, "Dios revelándose, ahora, no de una forma,
sino de muchas"26 Guiado por una devoción mariológica ciertamente sospechosa para un ministro
protestante, Hort llegó a visitar algún templo dedicado a la Virgen con fines espirituales27
En ningún caso, Westcott y Hort parecen haber sido tan ingenuos para pensar que posiciones como las
que hemos señalado en las páginas anteriores podían ser admitidas en el seno de una iglesia de
enseñanza bíblica o podían resultar tolerables para un creyente ortodoxo. Hasta que punto Hort y
Westcott eran conscientes de su heterodoxia queda de manifiesto en la confesión que en 1855 realizó este
último al decir que si se le hubiera examinado sobre su posición frente a la Biblia "con toda seguridad
habría sido considerado un hereje"28. Fuera como fuese, pocas dudas puede haber de que el bagaje
teológico de los dos amigos no parece el más adecuado para dedicarse a revisar el texto griego del Nuevo
Testamento.
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26 Westcott, vol. p. 251.
27 Westcott, vol. I, p. 254.
28 Life of Westcott, vol. I, p. 233.
II. Wescott y Hort formaban parte de una conspiración ocultista.
34Sin embargo, Wescott y Hort -los elaboradores del texto griego del que derivan la mayor parte de las
versiones del Nuevo Testamento que circulan actualmente- no sólo se caracterizaron por defender
una teología que negaba las verdades más importantes de la fe cristiana. De tanta relevancia como tan
lamentable hecho es su estrechísima relación con el cultivo de las ciencias ocultas. En 1840, Wescott ya
había comenzado a manifestar un notable interés por el mormonismo29 "procurándose y estudiando el
Libro de Mormón"30 Dos años después tenemos datos de que el mismo Westcott acudía a hechiceros. El
mismo relata uno de esos encuentros de la siguiente manera:
"Por la tarde voy con Tom al brujo; pero no se atreve a actuar delante de nosotros"31
No resulta extraño que en 1845 Westcott, Hort y Benson fundaran un grupo de carácter ocultista y
secreto al que denominaron el "Club Hermes". El nombre no dejaba de ser significativo, ya que si bien
Hermes es el dios griego al que, comúnmente, se asocia con la revelación de las prácticas ocultas,
también es una de las denominaciones que recibe el propio Satanás en círculos ocultistas. A este
respecto, la ocultista Elena Blavatsky, una de las fundadoras de la Sociedad Teosófica y auténtica
antecesora espiritual de la Nueva Era, señaló en su libro "La Doctrina secreta":
"Satanás o Hermes son completamente el mismo... él es denominado el Dragón de la Sabiduría...la
serpiente...idéntico con el dios Hermes...inventor de la primera iniciación de los hombres en la
magia...el autor de la adoración de la serpiente"32
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_29 Sobre esta secta recomendamos la lectura de C. Vidal Manzanares, La otra cara del Paraíso: la
verdad sobre las grandes sectas, Miami, 1994.
30 Wescott, vol. I, p. 19.
31 Westcott, vol. I, p. 9.
32 H.P. Blavatsky, Secret Doctrine, vol. II, Londres, 1893, PP. 30, 381, 472, 473, 558, 660.
En el círculo hermético, Westcott y Hort participaron en charlas y conferencias relacionadas en su
mayor
parte con aspectos espirituales del paganismo. Sin embargo, el proceso apenas había comenzado. En
1851, Westcott, Hort y Benson dieron un paso más en su carrera a favor del ocultismo y fundaron el
"Gremio fantasmal" (Ghosily Guild) No deja de ser significativo que en la misma carta33 en la que Hort
señalaba que el fin de este colectivo era "la investigación de los fantasmas y de todas las apariciones y
efectos sobrenaturales, estando dispuesto a creer que tales cosas realmente existen" indicara que el
Textus Receptus del Nuevo Testamento era "villano" y que deseaba acabar con él.
En aquel año de 1851 se produjeron además otros hechos de no poca importancia: Westcott fue
ordenado ministro de la iglesia anglicana (un destino un tanto sorprendente para un ocultista de peso
que defendía herejías antibiblícas) y Hort entró en otra sociedad ocultista más conocida como "los
Apóstoles". Su hijo escribiría más tarde sobre este episodio:
"En junio, se afilió a la misteriosa compañía de los Apóstoles... fue el principal responsable del
juramento que liga a los miembros a una conspiración de silencio"34
Como veremos más adelante, no era el final de su carrera en el ocultismo pero sí el momento decisivo
por su influencia posterior. De hecho, tanto el ascenso en la escalera de la iniciación ocultista como la
posibilidad que ahora tenía Westcott de influir en el seno de la confesión religiosa más importante de
Gran Bretaña tuvieron un resultado inmediato. En 1852, mientras repartía, junto con Hort, literatura del
"Gremio fantasmal", Westcott realizaba la siguiente afirmación en relación con el Textus Receptus y la
traducción de la Biblia basada en el mismo:
"Estoy sumamente ansioso por proporcionar algo que pueda reemplazarlos".
El plan para llevar a cabo ese deseo ya estaba gestándose.
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33 Arthur Hort, The Life and Letters of Fenton John Anthony Hort, Nueva, York, 1896, vol. I, p. 1896
En adelante Hort.
34 Hort, vol. I, pp.170-1, 198.
III.Wescott y Hort pretendían destruir el TR y sustituirlo por un texto alterado del Nuevo
Testamento que encajara con su teología liberal y ocultista
Mientras transcurrían los siguientes meses de 1852, se fueron perfeccionando los planes dirigidos a
acabar con el Textus Receptus. Durante 1853, Hort comenzó a prepararse para ser ordenado también en
35el seno de la iglesia anglicana y perfiló con Westcott el plan destinado a eliminar el texto del Nuevo
Testamento utilizado hasta entonces:
"Fue durante estas semanas con Mr. Westcott, que había venido a verle35 a Umberslacle cuando se llegó
al primer acuerdo definitivo del plan para una revisión conjunta del texto del Testamento griego"36.
No les resultó difícil encontrar un editor -Daniel Macmillan- que se manifestó dispuesto a publicarlo a
condición de que el texto fuera elaborado por Westcott, Hort y Lighfoot (otro teólogo liberal).
Naturalmente, tanto Westcott como Hort eran conscientes del escándalo que podría producirse
de conocerse su propósito, y decidieron mantenerlo en el más absoluto secreto. Como indicó Hort:
"Llegamos a una comprensión definida y positiva acerca de nuestro Texto Griego y de sus detalles. No
deseamos todavía que se hable acerca de él pero vamos a trabajar inmediatamente y esperamos haberlo
concluido en poco más de un año"37
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35 Se refiere a Hort.
36 Hort, vol. I, p. 240.
37 Hort, vol. I, p. 264.
Sin embargo, las cosas no transcurrieron con la rapidez que hubieran deseado Westcott y Hort.
Mientras multiplicaban en su correspondencia las referencias a doctrinas heréticas38, ambos personajes
tuvieron que dedicarse a otras tareas. Así en 1857, Hort se estuvo ocupando en una traducción de las
obras completas del filósofo griego Platón y en 1858 Westcott comenzó a realizar su ministerio como
predicador en la iglesia anglicana, un ministerio que, según confesión propia, le desagradaba39. Pese al
retraso que estaba experimentando su proyecto, los dos conspiradores no dudaron de que tendrían éxito
incluso entre personas cuya teología era bíblica. La única condición para ello era actuar con la suficiente
astucia y sigilo. En 1858, Hort podía escribir:
"Actualmente muchos hombres ortodoxos pero racionales están siendo modelados sin saberlo por
influencias que con seguridad darán buen fruto a su debido tiempo si se permite que el proceso discurra
con tranquilidad; pero temo que una crisis prematura devuelva asustados a muchos al
tradicionalismo más claro"40.
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38Veamos sólo algunos ejemplos en 1855 Westcott reconocía que si lo hubieran examinado
a fondo hubieran descubierto que era un "hereje" (Westcott vol. I, p 233); en 1856, Hort se
manifestaba en contra de la doctrina bíblica de la expiación con ocasión de la publicación de
un libro sobre el tema escrito por Campbell (Hort, vol. I, p. 322); en 1858, Hort definía a los
evangélicos como "pervertidos" especialmente en relación con el tema de la "autoridad de la
Biblia' (Hort, vol. I, p. 400); en 1860, Hort felicitaba a Lighfoot por rechazar la creencia en la
"infalibilidad" de las Escrituras (Westcott, vol. I, p. 424), en 1865 Westcott afirmaba que las
apariciones de la Virgen en La Salette eran "Dios revelándose ahora" (Westcott, vol. I, p.
251), etc.
39 Westcott, vol. I p. 198.
40 Hort, vol. I, p. 400.
Tan lamentables palabras no estaban exentas de verdad. En 1871, Westcott, Hort y Lighfoot (los tres
responsables de la nueva edición del Nuevo Testamento griego que tenia que sustituir al Textus
Receptus) fueron invitados a formar parte del Comité que revisaría el Nuevo Testamento en inglés.
Westcott y Hort no pudieron ser más explícitos a la hora de expresar su alegría por aquella nueva
oportunidad: "Westcott... cree que debemos aprovechar la oportunidad especialmente puesto que
nosotros tres estamos en la lista"41. Los "tres" de la lista debieron sentirse tan satisfechos del éxito de
sus planes que en 1872 dieron un paso más en relación con el ocultismo y fundaron el Club Eranus, una
sociedad ocultista a la que pronto se afiliaron personalidades como Sidgwick y Balfour42. En 1881, la
principal misión de su vida fue coronada por el éxito y se publicaron tanto la versión revisada inglesa
del Nuevo Testamento (Revised Versión) como el Nuevo Testamento Griego. Éste último, como ya
hemos tenido ocasión de ver, estaba llamado a tener una enorme influencia.
Sin embargo, ni Westcott ni Hort disfrutaron mucho tiempo de su triunfo. Su vida se extinguió de
manera prematura (Hort) o se vio ligada a una confusión creciente mezclada con el alcoholismo.
Westcott pasó sus últimos años dedicado a la promoción del consumo de cerveza pura, e incluso permitió
que su retrato fuera utilizado en la publicidad de un fabricante de esta bebida43. Quizá no fue un final
tan extraño para dos existencias que transcurrieron en medio de las influencias de la teología liberal y
36del ocultismo y cuyo máximo logro fue imponer un texto del Nuevo Testamento mutilado y adaptado a
su teología.
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41 Hort, vol. II, p. 133.
42 No tenemos espacio para detenemos en las figuras de Sidgwick y Balfour. Baste decir que en 1882 se
encontraron entre los fundadores de la Society for Psychical Research (Sociedad para la investigación
psíquica), una organización destinada a promover fenómenos como el espiritismo, la comunicación con
los muertos, la adivinación, los poderes paranormales, etc. Difícilmente, puede interpretarse este
fenómeno como casualidad.
43 Westcott, vol. II, pp. 218-9, 177.
"Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con
sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo" (2 Corintios 2: 17)
En los capítulos anteriores hemos podido contemplar como detrás de productos tan lamentables
teológicamente como la Versión Popular -Dios habla hoy- se encuentra no la casualidad (¡mucho menos
la competencia científica o la profundidad teológica!) sino todo un proceso de desvirtuación de la
Palabra de Dios cuyos protagonistas mas destacados fueron Westcott y Hort y los que posteriormente les
siguieron. Sin embargo, sería ingenuo pensar que toda esa labor se hubiera podido llevar a cabo en
solitario y sin un proceso de continuación de cierta envergadura. Una resistencia frontal frente a
Westcott y Hort mayor de la que se produjo en su día quizá hubiera abortado sus propósitos y así lo
temieron ellos. Sin embargo, al final la mayoría -incluso los teológicamente ortodoxos- se rindieron ante
los efectos de la conspiración y su actitud se convirtió en algo que aún pesa sobre nosotros de manera
punto menos que decisiva.
A esto hay que añadir que un papel muy importante en la popularización del texto de Westcott y Hort, la
supresión del Texto Mayoritario y la elaboración de nuevas traducciones basadas sobre criterios liberales
y textuales inaceptables le ha correspondido a lo largo de los años a las Sociedades Bíblicas (S.B.).
La primera sociedad bíblica -la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera- fue constituida en 1804. En
1814 se fundó la Sociedad Bíblica Americana, y en las décadas siguientes fueron surgiendo entidades
similares que en 1946 se unieron para formar las Sociedades Bíblicas Unidas (S.B.U.). La labor inicial
de las sociedades bíblicas fue tan extraordinariamente meritoria que nadie podría exagerar al
encomiarla. De hecho, no deja de ser significativo que en el Syllabus, el papa señalara como uno de los
enemigos principales del Vaticano a las S. B. que distribuían la Palabra de Dios sin notas. Esa actividad
se ha mantenido en buena medida dentro de esa perspectiva en los países latinos hasta hace
relativamente pocos años. Pero desgraciadamente esa limpia trayectoria comenzó a torcerse ya en el
mundo anglosajón durante el s. XIX. Durante el pasado siglo, la S.B. británica y extranjera empezó a ser
regida de manera mayoritaria por personas de teología unitaria (es decir, que niegan la Trinidad) y
liberal1. En un contexto como ese no resulta extraño que Westcott y Hort lograran imponer su texto del
Nuevo Testamento griego o que entraran a formar parte de un comité para revisar el Nuevo Testamento
inglés. Tampoco es sorprendente que, ya en este siglo, las S.B.2 editaran un Nuevo Testamento
griego cuyos elaboradores son liberales teológicamente (K. Aland, M. Black, B. Metzger, A. Wikgren) e
incluso uno resulta ser un prelado católico (Carlo Martini) o que haya producido versiones de las
Escrituras cuyos autores se caracterizan por sostener teologías que contradicen la enseñanza de la
Palabra (E. J. Goodspeed, J. Moffat, W. R. Bowie, M. Burrows, R. Brateher, C. H. Dodd, etc.). El
liberalismo teológico es, sin ningún género de dudas, un árbol cuyos frutos no pueden ser más
contrarios a la enseñanza de la Palabra de Dios pero cuyas raíces se han establecido, firmes y profundas,
en el seno de las Sociedades bíblicas desde hace décadas.
____________________________________________________________________________________
1 Esa lamentable circunstancia llevó, por ejemplo, a la formación de la Sociedad Bíblica
trinitaria en 1831 como un intento de mantener la teología bíblica en el seno de una entidad
que pretendía distribuir precisamente la Biblia.
2 The Greek New Testament, 3ª de, 1975.
No menos peligroso que el liberalismo teológico de buena parte de los traductores de las S.B. resulta la
indiferencia casi absoluta de sus dirigentes hacia la colaboración con cualquier confesión se basen o no
sus dogmas en la Biblia. Son comunes noticias como la de que la S.B.A. ha llegado a tener entre los
participantes de sus reuniones "a un arzobispo católico romano como conferenciante y a un adventista
del séptimo día en un panel. Hubo representantes de 46 denominaciones diferentes incluyendo católicos
romanos, greco-ortodoxos y un miembro de Ciencia Cristiana"3. Y no resulta extraño que, al menos,
desde los años sesenta -conferencia de las S.B. de Driebergen de junio de 1964- hayan existido planes
37para realizar traducciones conjuntas con expertos católicos en las que se incluyeran los apócrifos. En
1981 había más de doscientos proyectos de traducción interconfesional en marcha. Al año siguiente, el
Vaticano decidió financiar a más de un centenar de eruditos para que cooperaran con las S.B. en su
traducción de la Biblia4. En 1984, de los 590 proyectos de traducción de las S.B.U, 390 eran de carácter
interconfesional5. En 1986, el papa recibió una copia de la traducción interconfesional de la Biblia. La
escena se iba a repetir en los años siguientes mientras que el peso católico en las S.B. incluidos los
cuadros dirigentes se ha ido haciendo cada vez mayor. Si inicialmente las S.B. soñaron con llevar la
Biblia, pura e incontaminada, a las poblaciones de todo el mundo, incluidas las de los países católicos, lo
cierto es que, hoy en día, han terminado por convertirse en un instrumento en absoluto inconsciente de
la propia política vaticana hasta unos extremos que hubieran resultado impensable apenas unas décadas
atrás. Poco puede dudarse de que versiones de la Biblia como la VP no son sino un fruto directo de esa
evolución y una clara demostración de que, lejos de conformar los medios en los que intervienen según
la enseñanza de la Escritura, las S.B. se han dejado influir en contra de la misma ya sea incluyendo
apócrifos en sus ediciones del texto sagrado, ya sea insertando en éste notas e introducciones de
contenido netamente antibíblico.
____________________________________________________________________________________
3 Plains Baptist Challenger, Septiembre de 1982.
4 C. B. Hastings, The Commission, septiembre de 1982.
5 Word-Event, publicación de las Sociedades bíblicas unidas, n. 56, p. 28.
En paralelo a este triste proceso -un proceso que sólo muy recientemente ha empezado a quedar de
manifiesto en los países latinos- nadie puede negar que las S.B. han ganado en dinero y en poder. La
producción anual de Biblias ha convertido al conglomerado de las Sociedades en una transnacional
extraordinariamente poderosa. En cuanto a su influencia, no es en absoluto despreciable. En apenas
unos años, el Vaticano ha pasado de considerarla un enemigo, a tratarla como un fiel aliado. Por otro
lado, en el mundo protestante pocos se atreven a alzar la voz contra su conducta, por el temor a verse
aislados en su ministerio o censurados como fanáticos e ignorantes.
Ciertamente, el poder económico y la influencia de las S. B. nunca fueron tan grandes a lo largo de su
historia. Su apego, sin embargo, a la Palabra pura -pensemos en el ejemplo de la VP- se ha perdido en
buena medida. El resultado final -y resulta bien doloroso reconocerlo- es que, hoy por hoy, las S.B.
están contribuyendo decisivamente a la publicación de textos deficientes de la Biblia cuyas notas e
introducciones diluyen la teología bíblica e inculcan los principios de la teología liberal. Es triste tener
que reconocerlo, pero aún haciendo las pertinentes excepciones relativas a algunos de sus trabajadores,
personas de buena fe que aman sinceramente la Palabra de Dios, lo cierto es que las S.B. actualmente
están desempeñando una función realmente clave en los planes a cuyo éxito contribuyeron tanto en su
día Westcott y Hort. Por ello, ¿quién que conozca las Escrituras podría pensar que en ese afán de ser
cada vez más acaudaladas y más poderosas, mejor tratadas y recibidas, las S. B.U. han obtenido un
beneficio real?
"Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón
de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias y apartaran de la verdad el
oído y se volverán a las fábulas" (2 Timoteo 4, 3-4)
“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta
que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor
matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento
es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de
iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor a la verdad para ser salvos. Por
esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos
los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia”. (2 Tesalonicenses 2, 7-12)
Si hubiera que resumir en una sola palabra el objetivo que perseguían Westcott y Hort al elaborar su
texto del Nuevo Testamento griego, posiblemente no existiría otra más adecuada que apostasía. La
elaboración de un texto que sustituyera al Textus Receptus y que sirviera de base a las nuevas
traducciones de la Biblia era importante, pero sólo como algo instrumental, como un elemento
funcional. El objetivo -y sobre ello fueron bien explícitos como hemos tenido ocasión de ver- era lograr
que los cristianos dejaran de aceptar la Biblia como Palabra de Dios con autoridad, inerrante e infalible.
Una vez que se consiguiera este objetivo, los demás pasos se producirían por pura lógica.
38Primero, las personas irían abandonando la creencia en las doctrinas enseñadas en las Escrituras.
Después, pasarían a depender de una autoridad espiritual extrabíblica, la misma que se manifestaba en
los círculos ocultistas que tanto complacían a Westcott y a Hort. El resultado final seria una apostasía.
En las siguientes páginas, desearía señalar los siete pasos que, presumiblemente, pueden conducir a esa
apostasía. El autor de estas líneas desconoce si los alarmantes signos a los que asistirnos en el día de hoy
son un conjunto de señales anunciadoras de la próxima Venida de Cristo, o si estamos contemplando los
inicios de la apostasía a que hace referencia 2 Tesalonicenses 2, 3.
Tampoco desea especular sobre el tema. Sí cree, sin embargo, que es su deber compartir, humilde pero
firmemente con sus hermanos, algunas señales de especial gravedad en la vida de la iglesia, y hace
referencia a ellas por varias razones. Una es que, efectivamente, aparecen contempladas en los escritos
no sólo de Westcott y Hort, sino también de conocidos ocultistas pasados y presentes. Otra es que,
lamentablemente, de manera más o menos extendida, todas, absolutamente todas ellas se están ya
produciendo en diversas partes del mundo. Aunque por razones de orden estos pasos aparecen descritos
de manera consecutiva, desearía aclarar que su realización, en buena medida al menos,
esta siendo simultánea y de una forma sincrónicamente concatenada.
1. El descenso del papel de las Escrituras en la iglesia: No es desconocido el interés que el Diablo tiene
en atacar la Palabra de Dios y por ello el primer paso hacia la apostasía esta relacionado obviamente con
la disminución del papel de la Biblia dentro de la iglesia. Aunque en los últimos quince años el
crecimiento del número de evangélicos en el mundo ha sido espectacular, lo cierto, sin embargo, es que
hoy en día el porcentaje de personas que lee con regularidad las Escrituras es considerablemente menor.
En los próximos años es muy posible que asistamos a un proceso de una mayor degradación en este
terreno. Progresivamente, en las iglesias el punto de atención estará colocado no en las Escrituras, sino
en la emoción, la espectacularidad, el carisma de los dirigentes y los resultados de crecimiento
numérico. Lejos de comprobar con la Escritura si todas las supuestas revelaciones vienen de Dios (1
Corintios 12, 1-3; I Juan 4, 1-3), lejos de contrastar con la Biblia las enseñanzas siguiendo el ejemplo de
los judíos de Berea (Hechos 17, 11-13), la iglesia está descansando cada vez más en la filosofía hueca del
liberalismo teológico o en la espectacularidad vacía de buen número de famosos predicadores cuya
enseñanza choca directamente con la Palabra de Dios. Desde el momento en que acepte -en uno o en
otro sentido- colocarse más bien bajo la autoridad de hombres que bajo la de la Escritura, desde el
momento en que renuncie o pase por alto el examinar toda enseñanza a la luz de la Biblia, la iglesia se
ha situado en un camino que sólo puede conducir, más tarde o más temprano, a su aniquilación
espiritual.
2. La creación de entidades macroevangélicas: Este proceso de desplazamiento de las Escrituras está
transcurriendo en paralelo con el de la creación de federaciones de entidades religiosas evangélicas en
distintos países. Lejos de ser grupos unidos por finalidades meramente espirituales, los mismos se
edifican -y se seguirán edificando- por razones fundamentalmente de poder humano con la meta de
convertirse en los interlocutores de las autoridades políticas de cada nación. Precisamente porque ése es
su objetivo, en su seno irán admitiendo a personas cuya teología es liberal y no bíblica, y a grupos que no
son evangélicos como los adventistas del séptimo día o las iglesias ortodoxas. Seguirán así el esquema
ya existente del Consejo Mundial de iglesias pero, esta vez, en cada país. Como sus proyectos se
encontrarán con la oposición de los cristianos más conscientes del peligro, progresivamente tenderán a
convertirse en colectivos más fuertes y ambiciosos. Pretenderán aislar a aquellos cristianos que
denuncien sus acciones y controlar situaciones como la entrada de misioneros en el país, el registro y
legalización de las iglesias o los tratos con la administración estatal. Su objetivo es, en apenas unos
años, haberse convertido en entidades que controlen la vida espiritual de las iglesias evangélicas en un
país concreto y que imposibiliten la labor de los que no se dobleguen ante ellos. Para cuando lo logren -o
incluso antes- el daño que habrán causado será inmenso porque, de manera casi inconsciente, los
creyentes se habrán acostumbrado a convivir en el seno del mismo ente que adventistas, ortodoxos o
liberales teológicos, y a mirar con malos ojos a los hermanos más fieles a la Palabra.
3. La utilización de un texto bíblico común: En paralelo a las situaciones descritas en 1 y 2 se seguirá
realizando una propaganda poderosa a favor del abandono de traducciones tradicionales de la Biblia y de
la aceptación mayoritaria de versiones lamentables como la VP. Se buscará la aceptación generalizada de
un texto que pueda ser común no sólo a evangélicos y católicos sino también a liberales teológicos,
miembros de sectas e incluso a los seguidores del judaísmo, del islam o de la Nueva Era. El texto de la
Biblia habrá quedado ya tan diluido y mutilado, sus notas abogarán de manera tan explícita por una
interpretación liberal y humanista que no habrá dificultad especial en lograr esta meta.
394. La colaboración con Roma: Para cuando eso suceda la colaboración con Roma estará firmemente
asentada. No se tratará de que haya personas que contrasten directamente la enseñanza bíblica con la
católica sino de algo muy diferente. Aparte de las versiones de la Biblia conjuntas realizadas por
expertos católicos y protestantes, se producirá también la colaboración en proyectos comunes de carácter
teológico y exegético. No ser recibido por un obispo o quedar al margen de ciertas celebraciones
públicas será interpretado incluso como un motivo de tristeza.
5. La unión organizativa con otras religiones: En paralelo habrá ido avanzando considerablemente la
colaboración con otras confesiones religiosas. Los representantes de las federaciones evangélicas -en las
que estarán adventistas y ortodoxos entre otros- se reunirán paulatinamente con judíos y musulmanes
para tratar asuntos comunes y establecer una estrategia común. Mediante interpretaciones torcidas de la
Escritura se afirmará que no es preciso predicar el Evangelio a ninguno de estos colectivos ya que todos
creen en un solo Dios único. Progresivamente esta apertura hacia judíos y musulmanes se irá ampliando
a otras confesiones religiosas. Por otro lado, las prácticas típicas del ocultismo y de la Nueva Era -que ya
están infiltradas en buen número de iglesias- estarán muy generalizadas.
6. La caída de la moralidad cristiana: Al mismo tiempo que tienen lugar los hechos descritos en los
apartados anteriores se irá produciendo un alarmante retroceso de la integridad cristiana no sólo entre
los miembros del pueblo cristiano sino también entre sus dirigentes. Cada vez resultará más común la
practica de relaciones sexuales ilícitas justificándolas con traducciones torcidas de las Escrituras o con
argumentos tan poco sólidos como el de señalar que puesto que conservan el gozo después de cometer
esos actos los mismos no pueden ser pecado. Entre los dirigentes irá produciéndose un interés cada vez
más acusado por el poder, la apariencia y la riqueza olvidando cosas tan esenciales como el servicio, la
humildad y el apego a la Palabra. Estas conductas serán muy evidentes y acarrearán descrédito al
mensaje del Evangelio pero muchos preferirán guardar silencio por temor a ser objeto de represalias, a
perder su lugar en el ministerio o a experimentar perjuicios económicos. Por otra parte, los que se
opongan abiertamente a las mismas serán tachados de legalistas y fanáticos. Se les acusará también de
causar descrédito al Evangelio por no mantener la boca cerrada a la vista del pecado.
7. La proscripción de los creyentes fieles: Mientras sucede todo lo anterior la situación de los creyentes
que deseen ser fieles a Dios y a Su Palabra se irá haciendo progresivamente difícil. Primero, se utilizarán
las federaciones de entidades religiosas evangélicas para irlos aislando de tal manera que se desanimen
e incluso muchos lleguen a rendirse o bien sometiéndose y callando ante el mal o bien incluso
apartándose
asqueados de aquellas conductas. Después se recurrirá a sembrar la calumnia contra ellos acusándolos
de legalistas, de fanáticos, de ignorantes o de faltos de amor. Cualquier conducta se considerará buena
con tal de acabar con un testimonio que evidencia el sendero de apostasía que han ido adoptando
diversas iglesias. En la lucha contra los creyentes fieles se llegará incluso a recurrir a la ayuda que
puedan prestar las sectas o las autoridades políticas. Como hemos señalado antes, todos y cada uno de
los extremos indicados en las líneas anteriores no son fruto de la imaginación del autor ni de la
especulación teológica. De hecho, están produciéndose ya en diversas partes del mundo con una
tendencia a la generalización realmente preocupante. La misión del pueblo de Dios no es, sin embargo,
la de amedrentarse por estas dificultades. Por el contrario, la tarea urgente del pueblo de Dios es
desenmascarar al Diablo y sus obras, y clamar bien alto en contra de situaciones como las apuntadas. En
lugar de que cunda el desánimo, los creyentes que deseen ser fieles a Dios por encima de agradar a
cualquier hombre y organización deben actuar con más denuedo que nunca fundados en las Escrituras y
sometidos al Señorío de Cristo. Para ellos resultarán imperativas las siguientes consideraciones:
1. Deben someterse humildemente a su Señor a sabiendas de que eso puede significar la persecución más
directa (2 Timoteo 3, 10-17)
2. Deben unirse más que nunca conscientes de que son miles los que no han doblado su rodilla ante Baal
y orando para que otros hermanos vean la luz y tomen una actitud igualmente bíblica (1 Reyes 19, 18;
Apocalipsis 18, 4-5)
3. Deben aferrarse a la Palabra de Dios decididos a dar a la misma el papel que le corresponde en la vida
de la iglesia como única regla inerrante de doctrina y conducta (2 Timoteo 3, 16-17)
4. Deben negarse a transigir con los principios bíblicos puros y sin mácula del Evangelio por más que
esto pueda afectar a intereses humanos (Santiago 4, 4)
5. Deben oponerse a toda unión organizativa con grupos o personas cuya teología no sea plenamente
bíblica o cuya finalidad no sea meramente espiritual (I Corintios 10, 19-22)
6. Deben denunciar proféticamente todos y cada uno de los pasos que llevan a la apostasía (a (II Timoteo
4, 1-5)
7. Deben esperar día a día la victoria final de su Señor (II Tesalonicenses 1, 3-10).


Mensajes en este tema
NO puede hablar por todos los Musulmanes - por rmep - 16-01-2013, 01:08 PM
"El Comercio" es de mi país y .. - por rmep - 16-01-2013, 07:07 PM
sin evidencia.......................... - por rmep - 16-01-2013, 05:49 PM
Agrego al comentario de Caminito - por rmep - 16-01-2013, 07:18 PM
FALSIFICADA?; AUTÉNTICA? SIN ORIGINAL - por rmep - 16-01-2013, 08:08 PM
Demuestra que sabes;.... - por rmep - 17-01-2013, 04:44 PM
SI no han visto morir NO HABLEN - por rmep - 17-01-2013, 10:26 PM
RE: SI no han visto morir NO HABLEN - por Andres - 17-01-2013, 10:56 PM
RE: SI no han visto morir NO HABLEN - por rmep - 17-01-2013, 11:05 PM
RE: SI no han visto morir NO HABLEN - por Edison - 17-01-2013, 11:18 PM
INSISTO: ESTE RELATO ES REAL - por rmep - 18-01-2013, 01:18 AM
RE: Musulmán les invita a un debate sobre la biblia - por Edison - 19-01-2013, 10:57 AM
la ..... - por rmep - 19-01-2013, 02:47 PM
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ESTE ES UN FORO DE LA BIBLIA - por rmep - 20-01-2013, 07:21 PM
RE: ESTE ES UN FORO DE LA BIBLIA - por Abderrahim - 20-01-2013, 07:28 PM
RE: ESTE ES UN FORO DE LA BIBLIA - por rmep - 20-01-2013, 07:31 PM
UNA PRUEBA DE AUTENTICIDAD lapidante - por rmep - 19-01-2013, 10:42 PM
RE: UNA PRUEBA DE AUTENTICIDAD lapidante - por rmep - 19-01-2013, 10:49 PM
HAY UNA CIENCIA BÍBLICA ... - por rmep - 20-01-2013, 12:09 AM
PRUEBAS HAY - por rmep - 20-01-2013, 01:11 AM
30,000 VIDEOS PROBATORIOS - por rmep - 20-01-2013, 01:20 AM
RE: 30,000 VIDEOS PROBATORIOS - por Abderrahim - 20-01-2013, 02:03 PM
En la Meca hay manuscritos del génesis - por rmep - 20-01-2013, 01:31 AM
"crítica textual" = ecdótica - por rmep - 20-01-2013, 01:57 AM
no tiene que ver con el tema, pero.. - por rmep - 20-01-2013, 04:30 AM
a Abderrahim; y lectores - por rmep - 20-01-2013, 05:35 AM
NADIE ADUCE existencia de originales - por rmep - 20-01-2013, 06:40 PM
el corán no tiene manuscritos y peor - por rmep - 20-01-2013, 11:25 PM
el coran de harry potter - por rmep - 21-01-2013, 10:50 AM
RE: el coran de harry potter - por Abderrahim - 22-01-2013, 10:29 AM
por mi parte: DOY POR CONCLUÍDO... - por rmep - 21-01-2013, 04:41 PM
RE: por mi parte: DOY POR CONCLUÍDO... - por rmep - 22-01-2013, 11:12 AM
Abderrahim: tu actitud TRAICIONA A MAHOMA - por rmep - 22-01-2013, 02:16 PM
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Sigamos "aprendiendo" del corán - por Andres - 22-01-2013, 06:24 PM
¿Qué es Redacción Crítica? - por rmep - 23-01-2013, 12:05 AM

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