Querido hermano:
Estoy de acuerdo contigo en líneas generales, pero, a la vez, creo que no todo es tan absoluto como parece.
Sin duda que hay notables excepciones debido a que Dios nunca renuncia a Su Soberanía. Por ejemplo, Balaam no pudo maldecir a Israel aunque lo quiso hacer. Tu albedrío hace que decidas algo pero Dios puede impedir que lo hagas. Jonás quiso ir a Tarsis pero Dios decidió otra cosa...
"¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana...." (Stg 4:13/14a)
No siempre puedes hacer lo que te dé la gana, más allá de tu libre albedrío.
Un abrazo,
Heriberto
.
Estoy de acuerdo contigo en líneas generales, pero, a la vez, creo que no todo es tan absoluto como parece.
Sin duda que hay notables excepciones debido a que Dios nunca renuncia a Su Soberanía. Por ejemplo, Balaam no pudo maldecir a Israel aunque lo quiso hacer. Tu albedrío hace que decidas algo pero Dios puede impedir que lo hagas. Jonás quiso ir a Tarsis pero Dios decidió otra cosa...
"¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana...." (Stg 4:13/14a)
No siempre puedes hacer lo que te dé la gana, más allá de tu libre albedrío.
Un abrazo,
Heriberto
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