Quizás habría que hacer incapie en las tentaciones que padecemos de forma continuada en nuestra vida. En este sentido muchas de ellas nos enfrentan a hacer la voluntad de Dios o nuestra voluntad (ejercer ese aparente derecho a decidir que tiene todo humano). Satanás se vale de esta dicotomia decisional para hacer caer a muchos hijos de Dios en la red del uso de su razonamiento por encima de la voluntad de Dios.
Sin más tenemos el ejemplo de Adán y de Eva. Eran inocentes y por medio de la tentación de Satanás se contaminaron, Satanás enfrentó sus voluntades con la de Dios. La consecuencia ya la sabemos, todos nosotros tenemos la huella de esa decisión, el pecado que mora en todo ser humano. Ahora con toda la humanidad envuelta en este estado pecaminoso, la separación con la voluntad de Dios es cada vez mayor, como se muestra actualmente en nuestra sociedad.
¿No son las tentaciones el origen de este "libre albedrío" adulterado por el pecado que mora en nosotros? y pensando en ello si no hubiera existido esa tentación inicial ¿entraría el pecado en el mundo?. Quizás la distinción que se quiere hacer entre nuestros primeros padres y nosotros sea ésta. Ellos por ellos mismos hubieran hecho la voluntad de Dios, mientras que el resto por mucho que queramos nos ha sido imposible. No ya por las tentaciones de Satanás (que también) sino por nuestra propia voluntad contaminada por el pecado.
Lo que si creo es que Dios puso en el ser humano razón, inteligencia y voluntad para tomar decisiones. Y si hay que tomar decisiones, puede que la escogida no sea la acertada. Pero está claro que Dios en su sabiduría sabe las consecuencias de nuestras decisiones y nuestros actos, y un hijo de Dios tiene la esperanza de que "a los que a Dios aman todo ayuda a bien"... la verdadera sabiduría sería confiar en Dios y hacer su voluntad, pero solo Jesús pudo realizar esto, demostrando que Él era verdaderamente Dios, y sabemos que fue tentado, pero no cayó en las tentaciones.
Bueno creo que me voy por las ramas. En fin, casi como siempre, jajaja, el resumen de mi comentario viene a ser el siguiente. ¿Voluntad & Tentación = a libre albedrío?.
Saludos.
Sin más tenemos el ejemplo de Adán y de Eva. Eran inocentes y por medio de la tentación de Satanás se contaminaron, Satanás enfrentó sus voluntades con la de Dios. La consecuencia ya la sabemos, todos nosotros tenemos la huella de esa decisión, el pecado que mora en todo ser humano. Ahora con toda la humanidad envuelta en este estado pecaminoso, la separación con la voluntad de Dios es cada vez mayor, como se muestra actualmente en nuestra sociedad.
¿No son las tentaciones el origen de este "libre albedrío" adulterado por el pecado que mora en nosotros? y pensando en ello si no hubiera existido esa tentación inicial ¿entraría el pecado en el mundo?. Quizás la distinción que se quiere hacer entre nuestros primeros padres y nosotros sea ésta. Ellos por ellos mismos hubieran hecho la voluntad de Dios, mientras que el resto por mucho que queramos nos ha sido imposible. No ya por las tentaciones de Satanás (que también) sino por nuestra propia voluntad contaminada por el pecado.
Lo que si creo es que Dios puso en el ser humano razón, inteligencia y voluntad para tomar decisiones. Y si hay que tomar decisiones, puede que la escogida no sea la acertada. Pero está claro que Dios en su sabiduría sabe las consecuencias de nuestras decisiones y nuestros actos, y un hijo de Dios tiene la esperanza de que "a los que a Dios aman todo ayuda a bien"... la verdadera sabiduría sería confiar en Dios y hacer su voluntad, pero solo Jesús pudo realizar esto, demostrando que Él era verdaderamente Dios, y sabemos que fue tentado, pero no cayó en las tentaciones.
Bueno creo que me voy por las ramas. En fin, casi como siempre, jajaja, el resumen de mi comentario viene a ser el siguiente. ¿Voluntad & Tentación = a libre albedrío?.
Saludos.

