Hola Edison:
Gracias a Dios por tu vida y tus aportes, porque nutren mucho el conocimiento de Dios y que finalmente ayuda a que no seamos destruidos (Os. 4:6).
También debo decirte que el aporte de “josvil”, lo leí como Humberto y al parecer y esto es una apreciación personal, parece que hay ya una predisposición contra el por las palabras que usaste al dirigirte a él. Tal vez estoy equivocado, pero mi ánimo es el de que lo revises en tu corazón.
Mi participación en esto es en su mayor parte para comentar lo que dice David Cox, es muy cierto e importante, de hecho debo confesar que me confrontó positivamente y te agradezco que lo hayas hecho porque, bendito sea Dios, ha estado hablándome en estas últimas fechas en ese punto y el escrito me ayudó a definir algunas cosas que no alcanzaba a describir por completo, nuevamente gracias a Dios por tu vida y por la de Cox.
Hay algo que me causa dudas y si me permites quisiera comentar, buscando la mutua edificación, dice:
Cualquier grupo religioso, movimiento, o iglesia que logra a tener un buen entendimiento de la Palabra de Dios, y de vivir en victoria espiritual, siempre caerá en la segunda generación por el legalismo y la pérdida de la libertad. Esto es porque la seguridad de la relación que uno tiene con Dios no es algo que puedes pasar a otros, sino es algo que uno mismo tiene que encontrar por medio de su relación personal con Dios.
La palabra “siempre”, me suena a “demasiado”. En un grupo religioso o iglesia hay diversidad de individuos y no creo que se pueda generalizar que “siempre caerá en la segunda generación por el legalismo y la pérdida de la libertad” al decir que “toda” la iglesia y lo digo por experiencia propia.
Una de las cosas por las cuales se preocupa en la iglesia en la que me congrego, es la enseñanza práctica de la sana doctrina en el sermón; pero nos encontramos con tres grupos que integran la iglesia en general; los legalistas, los libertinos y los que andan por el camino angosto y más bien parece esto ser el común de las iglesias. No dudo que muchos que llevan una vida en victoria, si no tienen cuidado, caerán en el legalismo y no sé si decir que “todos” los victoriosos le sucederá así. Lo que me queda claro es que individualmente cada quien decidirá independientemente de la iglesia en la que se congregue.
También hay otra aseveración que me parece excesiva:
En todos los grupos y iglesias, siempre hay unos que llegan a gran poder, influencia, y prominencia quienes no son espirituales, y muchos no son aun salvos, pero ellos piensan y imponen un concepto de aprobación y espiritualidad entre los hermanos de base de obras religiosas, guardar las normas sagradas que decidimos que es el cristianismo.
“Todos” y “siempre”, No concuerdo con ello, mira: Si decimos que “cualquier grupo religioso, movimiento o iglesias que logran tener un buen entendimiento de la Palabra de Dios, y de vivir en victoria espiritual…” estarían incluidas “todos” los grupos e iglesias en donde “siempre” hay algunos líderes que no son ni cristianos. ¿No es esto una contradicción? ¿Cómo puede ser un grupo que logró tener un buen conocimiento de la palabra de Dios, mostrado en vida victoriosa y al mismo tiempo permitir que se levanten algunos lideres inconverso? Siendo así, una iglesia de sana doctrina ¿Cómo podría permitírsele imponer conceptos legalistas en la doctrina de estos líderes inconversos?
Por eso me parece también excesivo, es más. Por favor si me equivoco háganmelo ver, pero según entiendo el planteamiento es legalista. ¿No creen? Y podríamos ejemplificar con este argumento, en la práctica, lo que es un legalismo.
Quiero recalcar que hay afirmaciones en el escrito que me parecen de sumo valor y que creo vale la pena tomar a parte y que me llevo porque me tocaron personalmente o me instruyeron como:
Especialmente no entiende que nosotros no manejamos o decidimos la gracia de Dios sino Dios.
Jesús atacó mucho el legalismo de los judíos en el Nuevo Testamento. Su punto no es que técnicamente andan en error, sino que el espíritu atrás de cada cosa que dicen y hacen está mal, Dios lo ve esto claramente, nadie engaña a Dios, y por lo tanto, Dios castigará a ellos, y ellos no tendrán premios de Dios por lo que son y lo que hacen.
El legalista es un hipócrita, porque no vive lo que exige de los demás.
Él quiere ser reconocido como alguien “espiritual” pero no quiere pagar el precio de estudiar la Biblia y aplicarla toda a su propia vida.
Él no quiere sacrificar su orgullo, su arrogancia, su superioridad sobre los demás como cosa de pecado.
El legalismo se manifiesta principalmente en tres formas:
Salvación por obras
Aprobación por logros
Dictadores Dogmáticos
Él no recibe nada de real importancia del cuerpo de Cristo, sino él es quien que tiene para imponer y dar al cuerpo. Él nunca toma en serio lo que los hermanos dicen porque no pueden decir algo que le sirve a él. Se ve que cuando los demás hermanos dan testimonio, o predican o enseñan, hay un especia de crítica que él hace que revela su actitud de que son ignorantes y sin provecho para él. “Yo no saco nada de sus sermones o enseñanzas. No saben como… (orar, dar testimonio, testificar, predicar, enseñar).
Y hay otras aportaciones que ni siquiera dudo están equivocadas y debemos aclarar:
¿Quién es que Dios realmente usa en su obra? No el talentoso en hablar o enseñar, sino él que tiene su vida limpia y ejemplar. La persona usada fuertemente es quien que demuestra los principios de Dios por ejemplo personal antes de decirlo en un sermón.
¿Cómo hablar de la Santidad de Dios y preparar un sermón del tema cuando es imposible alcanzar este principio en cualquier ministro? Hasta el predicar o compartir y especialmente el dar sermones, se hace por pura gracia de Dios.
Con respeto y en amor del Señor.
Gracias a Dios por tu vida y tus aportes, porque nutren mucho el conocimiento de Dios y que finalmente ayuda a que no seamos destruidos (Os. 4:6).
También debo decirte que el aporte de “josvil”, lo leí como Humberto y al parecer y esto es una apreciación personal, parece que hay ya una predisposición contra el por las palabras que usaste al dirigirte a él. Tal vez estoy equivocado, pero mi ánimo es el de que lo revises en tu corazón.
Mi participación en esto es en su mayor parte para comentar lo que dice David Cox, es muy cierto e importante, de hecho debo confesar que me confrontó positivamente y te agradezco que lo hayas hecho porque, bendito sea Dios, ha estado hablándome en estas últimas fechas en ese punto y el escrito me ayudó a definir algunas cosas que no alcanzaba a describir por completo, nuevamente gracias a Dios por tu vida y por la de Cox.
Hay algo que me causa dudas y si me permites quisiera comentar, buscando la mutua edificación, dice:
Cualquier grupo religioso, movimiento, o iglesia que logra a tener un buen entendimiento de la Palabra de Dios, y de vivir en victoria espiritual, siempre caerá en la segunda generación por el legalismo y la pérdida de la libertad. Esto es porque la seguridad de la relación que uno tiene con Dios no es algo que puedes pasar a otros, sino es algo que uno mismo tiene que encontrar por medio de su relación personal con Dios.
La palabra “siempre”, me suena a “demasiado”. En un grupo religioso o iglesia hay diversidad de individuos y no creo que se pueda generalizar que “siempre caerá en la segunda generación por el legalismo y la pérdida de la libertad” al decir que “toda” la iglesia y lo digo por experiencia propia.
Una de las cosas por las cuales se preocupa en la iglesia en la que me congrego, es la enseñanza práctica de la sana doctrina en el sermón; pero nos encontramos con tres grupos que integran la iglesia en general; los legalistas, los libertinos y los que andan por el camino angosto y más bien parece esto ser el común de las iglesias. No dudo que muchos que llevan una vida en victoria, si no tienen cuidado, caerán en el legalismo y no sé si decir que “todos” los victoriosos le sucederá así. Lo que me queda claro es que individualmente cada quien decidirá independientemente de la iglesia en la que se congregue.
También hay otra aseveración que me parece excesiva:
En todos los grupos y iglesias, siempre hay unos que llegan a gran poder, influencia, y prominencia quienes no son espirituales, y muchos no son aun salvos, pero ellos piensan y imponen un concepto de aprobación y espiritualidad entre los hermanos de base de obras religiosas, guardar las normas sagradas que decidimos que es el cristianismo.
“Todos” y “siempre”, No concuerdo con ello, mira: Si decimos que “cualquier grupo religioso, movimiento o iglesias que logran tener un buen entendimiento de la Palabra de Dios, y de vivir en victoria espiritual…” estarían incluidas “todos” los grupos e iglesias en donde “siempre” hay algunos líderes que no son ni cristianos. ¿No es esto una contradicción? ¿Cómo puede ser un grupo que logró tener un buen conocimiento de la palabra de Dios, mostrado en vida victoriosa y al mismo tiempo permitir que se levanten algunos lideres inconverso? Siendo así, una iglesia de sana doctrina ¿Cómo podría permitírsele imponer conceptos legalistas en la doctrina de estos líderes inconversos?
Por eso me parece también excesivo, es más. Por favor si me equivoco háganmelo ver, pero según entiendo el planteamiento es legalista. ¿No creen? Y podríamos ejemplificar con este argumento, en la práctica, lo que es un legalismo.
Quiero recalcar que hay afirmaciones en el escrito que me parecen de sumo valor y que creo vale la pena tomar a parte y que me llevo porque me tocaron personalmente o me instruyeron como:
Especialmente no entiende que nosotros no manejamos o decidimos la gracia de Dios sino Dios.
Jesús atacó mucho el legalismo de los judíos en el Nuevo Testamento. Su punto no es que técnicamente andan en error, sino que el espíritu atrás de cada cosa que dicen y hacen está mal, Dios lo ve esto claramente, nadie engaña a Dios, y por lo tanto, Dios castigará a ellos, y ellos no tendrán premios de Dios por lo que son y lo que hacen.
El legalista es un hipócrita, porque no vive lo que exige de los demás.
Él quiere ser reconocido como alguien “espiritual” pero no quiere pagar el precio de estudiar la Biblia y aplicarla toda a su propia vida.
Él no quiere sacrificar su orgullo, su arrogancia, su superioridad sobre los demás como cosa de pecado.
El legalismo se manifiesta principalmente en tres formas:
Salvación por obras
Aprobación por logros
Dictadores Dogmáticos
Él no recibe nada de real importancia del cuerpo de Cristo, sino él es quien que tiene para imponer y dar al cuerpo. Él nunca toma en serio lo que los hermanos dicen porque no pueden decir algo que le sirve a él. Se ve que cuando los demás hermanos dan testimonio, o predican o enseñan, hay un especia de crítica que él hace que revela su actitud de que son ignorantes y sin provecho para él. “Yo no saco nada de sus sermones o enseñanzas. No saben como… (orar, dar testimonio, testificar, predicar, enseñar).
Y hay otras aportaciones que ni siquiera dudo están equivocadas y debemos aclarar:
¿Quién es que Dios realmente usa en su obra? No el talentoso en hablar o enseñar, sino él que tiene su vida limpia y ejemplar. La persona usada fuertemente es quien que demuestra los principios de Dios por ejemplo personal antes de decirlo en un sermón.
¿Cómo hablar de la Santidad de Dios y preparar un sermón del tema cuando es imposible alcanzar este principio en cualquier ministro? Hasta el predicar o compartir y especialmente el dar sermones, se hace por pura gracia de Dios.
Con respeto y en amor del Señor.

