09-07-2008, 05:13 PM
Quisiera completar mi comentario, mencionando las cosas por las cuales Dios permite, de acuerdo a su palabra, que un matrimonio se separe.
Mat 19:3 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?
Mat 19:4 El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,
Mat 19:5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?
Mat 19:6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Mat 19:7 Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla?
Mat 19:8 El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.
Mat 19:9 Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.
Se debe ver entonces que el Señor menciona que en el matrimonio, ya no son dos, sino uno solo y esto implica necesariamente que el vínculo matrimonial es indisoluble, es decir, no hay manera, ante Dios de disolverlo jamás.
Si aun el hombre lo quiere separar, las consecuencias de querer partir algo que es “uno” tiene como consecuencias la rasgadura de las personas que están unidas por Dios. Si tomásemos dos pedazos de papel y los uniésemos con pegamento y los quisiésemos después separar, veremos que irremediablemente las partes sufren graves rasgaduras y ya no pueden ser nuevamente dos distintos, pues ni siquiera pueden volver a ser uno.
Dios, desde el principio estableció que el matrimonio fuese entre hombre y mujer para fusionarse en uno solo por medio de un pacto sagrado ante Dios, el cual sella con su bendición, pues Él es quien en su propósito eterno los ha unido y es testigo de esa unión.
En la sociedad judía, solamente al varón le era permitido repudiar a su mujer por la causa que quisiese, pero nunca fue el propósito de Dios ese. El quiso que el vínculo matrimonial fuese indisoluble, como ya lo hemos visto.
Cuando el Señor dice: “Por la dureza de su corazón…”, hace referencia muy clara a la falta del Espíritu Santo, el cual es la promesa establecida para que el corazón de su pueblo, fuese cambiado por uno de carne.
Eze 11:19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,
Eze 11:20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.
¿Cuál es la manera de obtener el corazón nuevo y el Espíritu de Dios? Cuando uno recibe a Cristo.
Eph 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Dios no nos ha dejado solos, contamos con su mismo Espíritu y el nuevo corazón de los hijos de Dios para obedecer a Dios por amor y por nueva capacidad.
Para todo creyente en Cristo, le es prohibido el divorcio, bajo cualquier circunstancia.
En el versículo 9 de Mateo 19, el Señor habla de una condicionante de separación y la llama “fornicación”.
Y debemos entonces definir ¿Qué es fornicación?
Fornicación es ayuntamiento o cúpula carnal fuera del matrimonio. Pero el casado está casado bajo el vínculo del matrimonio, por lo que si tuviese relaciones con otra pareja distinta de su pareja, ya no es fornicación, sino adulterio.
Para todos aquello que piensan que la infidelidad es una condicionante contemplada en la declaración del Señor, para permitir el divorcio, esto le será revelador, pues el Señor habla de fornicación, no de adulterio; así que ni por adulterio está permitido el divorcio de acuerdo a lo que el Señor nos enseña.
Entonces ¿A qué se refiere el Señor? ¿Cuándo es fornicario el casado? Cuando se casa con una hija, o pariente consanguíneo en primer grado. El Señor llama a esto “fornicación”, porque ni siquiera lo reconoce como matrimonio y es solamente en este caso, que matrimonio legal, está no solamente permitido para Dios, sino que insta a hacerlo.
Solamente la muerte puede separar a la pareja cristiana y solamente en este caso, el sobreviviente puede volverse a casar.
1Ti 5:14 Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
Dios los bendiga.
Caminito
(Gálatas 2:20).
Mat 19:3 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?
Mat 19:4 El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,
Mat 19:5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?
Mat 19:6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Mat 19:7 Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla?
Mat 19:8 El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.
Mat 19:9 Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.
Se debe ver entonces que el Señor menciona que en el matrimonio, ya no son dos, sino uno solo y esto implica necesariamente que el vínculo matrimonial es indisoluble, es decir, no hay manera, ante Dios de disolverlo jamás.
Si aun el hombre lo quiere separar, las consecuencias de querer partir algo que es “uno” tiene como consecuencias la rasgadura de las personas que están unidas por Dios. Si tomásemos dos pedazos de papel y los uniésemos con pegamento y los quisiésemos después separar, veremos que irremediablemente las partes sufren graves rasgaduras y ya no pueden ser nuevamente dos distintos, pues ni siquiera pueden volver a ser uno.
Dios, desde el principio estableció que el matrimonio fuese entre hombre y mujer para fusionarse en uno solo por medio de un pacto sagrado ante Dios, el cual sella con su bendición, pues Él es quien en su propósito eterno los ha unido y es testigo de esa unión.
En la sociedad judía, solamente al varón le era permitido repudiar a su mujer por la causa que quisiese, pero nunca fue el propósito de Dios ese. El quiso que el vínculo matrimonial fuese indisoluble, como ya lo hemos visto.
Cuando el Señor dice: “Por la dureza de su corazón…”, hace referencia muy clara a la falta del Espíritu Santo, el cual es la promesa establecida para que el corazón de su pueblo, fuese cambiado por uno de carne.
Eze 11:19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,
Eze 11:20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.
¿Cuál es la manera de obtener el corazón nuevo y el Espíritu de Dios? Cuando uno recibe a Cristo.
Eph 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Dios no nos ha dejado solos, contamos con su mismo Espíritu y el nuevo corazón de los hijos de Dios para obedecer a Dios por amor y por nueva capacidad.
Para todo creyente en Cristo, le es prohibido el divorcio, bajo cualquier circunstancia.
En el versículo 9 de Mateo 19, el Señor habla de una condicionante de separación y la llama “fornicación”.
Y debemos entonces definir ¿Qué es fornicación?
Fornicación es ayuntamiento o cúpula carnal fuera del matrimonio. Pero el casado está casado bajo el vínculo del matrimonio, por lo que si tuviese relaciones con otra pareja distinta de su pareja, ya no es fornicación, sino adulterio.
Para todos aquello que piensan que la infidelidad es una condicionante contemplada en la declaración del Señor, para permitir el divorcio, esto le será revelador, pues el Señor habla de fornicación, no de adulterio; así que ni por adulterio está permitido el divorcio de acuerdo a lo que el Señor nos enseña.
Entonces ¿A qué se refiere el Señor? ¿Cuándo es fornicario el casado? Cuando se casa con una hija, o pariente consanguíneo en primer grado. El Señor llama a esto “fornicación”, porque ni siquiera lo reconoce como matrimonio y es solamente en este caso, que matrimonio legal, está no solamente permitido para Dios, sino que insta a hacerlo.
Solamente la muerte puede separar a la pareja cristiana y solamente en este caso, el sobreviviente puede volverse a casar.
1Ti 5:14 Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
Dios los bendiga.
Caminito
(Gálatas 2:20).

