06-12-2009, 02:14 PM
Queridos hermanos.
Puedo apreciar con cierto pesar y muchas veces asombro el frecuente enfrentamiento entre posturas que la mayor de las veces no se deben a creencias, convicciones doctrinales o fundamentos sólidos antagónicos en su mayoría sino a puntos concretos que sí se se pueden calificar de irreconciliables.
Por decirlo de manera didáctica 'ese' punto concreto antagónico está rodeado de espejismos, adornos, fachadas y descabelladas argumentaciones que el ponente cree le sirven para avalar su 'doctrina', creencia, convicción o lo que fuera sin poseer consciencia que en su exacerbado afán se ha rodeado de elementos ajenos a su propia doctrina enrareciendo el ambiente al extremo de hacer imposible todo diálogo y demás decir entendimiento entre las partes en conflicto.
El caso que nos ocupa (TR versus TC) me ha hecho ver – por ser evidente al observador ajeno al conflicto – que el 'punto' al haberse rodeado de una retórica incoherente y sin sustento agravada por humanas tendencias narcisistas hacen casi imposible que la luz de la razón y la Sabiduría del Altísimo tomen su debido lugar y control.
Puse como ejemplo el caso de la Biblia de las Américas que aunque en su NT basada en la vigésimo séptima edición del texto de los doctores Nestle y Aland no incurre en barbaridades, descuidos y tendenciosas tergiversaciones como otras traducciones. Personalmente considero la NVI o NIV insoportable, por no decir detestable). El hecho de basarse en el TC no necesariamente conlleva a compartir y verter mecánicamente todo lo perteneciente a Nestle-Aland.
Dado que la totalidad de atributos de Jehová prolíferamente expresado en el AT son los mismos que en el NT se atribuyen al Hijo y expresados también prolíferamente no dejando duda de su unidad imposible de negar, es natural la convicción del los traductores de LBLA que Cristo ES Dios y por ello la Lockman Foundation suprime el YHWH ' Jehová' en el AT y lo vierte en todos los casos como 'SEÑOR'.
He querido demostrar (sin saber haberlo logrado) que no se trata tanto y en sí de el TR versus TC sino de PERSONAS en todos los diversos escalafones y obnubilados por aquellos adornos' y 'espejismos' anteriormente mencionados y los hacen en parte responsables de la división entre hermanos sobre todo en un aspecto irreconciliable y no sujeto bajo ningún pretexto a concesiones de especie alguna.
Roberto Espinoza
Puedo apreciar con cierto pesar y muchas veces asombro el frecuente enfrentamiento entre posturas que la mayor de las veces no se deben a creencias, convicciones doctrinales o fundamentos sólidos antagónicos en su mayoría sino a puntos concretos que sí se se pueden calificar de irreconciliables.
Por decirlo de manera didáctica 'ese' punto concreto antagónico está rodeado de espejismos, adornos, fachadas y descabelladas argumentaciones que el ponente cree le sirven para avalar su 'doctrina', creencia, convicción o lo que fuera sin poseer consciencia que en su exacerbado afán se ha rodeado de elementos ajenos a su propia doctrina enrareciendo el ambiente al extremo de hacer imposible todo diálogo y demás decir entendimiento entre las partes en conflicto.
El caso que nos ocupa (TR versus TC) me ha hecho ver – por ser evidente al observador ajeno al conflicto – que el 'punto' al haberse rodeado de una retórica incoherente y sin sustento agravada por humanas tendencias narcisistas hacen casi imposible que la luz de la razón y la Sabiduría del Altísimo tomen su debido lugar y control.
Puse como ejemplo el caso de la Biblia de las Américas que aunque en su NT basada en la vigésimo séptima edición del texto de los doctores Nestle y Aland no incurre en barbaridades, descuidos y tendenciosas tergiversaciones como otras traducciones. Personalmente considero la NVI o NIV insoportable, por no decir detestable). El hecho de basarse en el TC no necesariamente conlleva a compartir y verter mecánicamente todo lo perteneciente a Nestle-Aland.
Dado que la totalidad de atributos de Jehová prolíferamente expresado en el AT son los mismos que en el NT se atribuyen al Hijo y expresados también prolíferamente no dejando duda de su unidad imposible de negar, es natural la convicción del los traductores de LBLA que Cristo ES Dios y por ello la Lockman Foundation suprime el YHWH ' Jehová' en el AT y lo vierte en todos los casos como 'SEÑOR'.
He querido demostrar (sin saber haberlo logrado) que no se trata tanto y en sí de el TR versus TC sino de PERSONAS en todos los diversos escalafones y obnubilados por aquellos adornos' y 'espejismos' anteriormente mencionados y los hacen en parte responsables de la división entre hermanos sobre todo en un aspecto irreconciliable y no sujeto bajo ningún pretexto a concesiones de especie alguna.
Roberto Espinoza
