Tienen razón. Desde nuestra posición en Cristo, Dios nos declara justos,
y no nos trata como pecadores sino como hijos.
Pero en cuanto a nuestra experiencia en el andar diario, bueno, no siempre reflejamos la justicia que Dios nos ha imputado... No obstante, Dios, aún así, nos sigue tratando como hijos, pero si no nos examinamos y cambiamos, nos imparte su disciplina para corregir nuestra mala conducta.
Respecto de la otra pregunta sobre la expresión: "Dios ama al pecador" creo que siempre es necesario aclarar debidamente el sentido: Dios no ama al pecador por ser pecador. Porque, si Dios ama así al pecador, ¿para qué el pecador va a dejar de pecar?... ¿No es cierto?
El ciego que el Señor sanó, lo supo definir correctamente: "Y sabemos que Dios no oye a los pecadores, pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad a ése oye (Jn 9:31)
y no nos trata como pecadores sino como hijos.
Pero en cuanto a nuestra experiencia en el andar diario, bueno, no siempre reflejamos la justicia que Dios nos ha imputado... No obstante, Dios, aún así, nos sigue tratando como hijos, pero si no nos examinamos y cambiamos, nos imparte su disciplina para corregir nuestra mala conducta.
Respecto de la otra pregunta sobre la expresión: "Dios ama al pecador" creo que siempre es necesario aclarar debidamente el sentido: Dios no ama al pecador por ser pecador. Porque, si Dios ama así al pecador, ¿para qué el pecador va a dejar de pecar?... ¿No es cierto?
El ciego que el Señor sanó, lo supo definir correctamente: "Y sabemos que Dios no oye a los pecadores, pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad a ése oye (Jn 9:31)

