30-11-2009, 09:29 PM
Oscar: Es interesante tu inquietud, pero me parece que nunca en la Biblia se nos dice que oremos para que el candidato que nosotros queremos llegue al gobierno, porque esa pretensión sería incompatible con la dirección en la que debe ir el mundo, nos agrade o no.
Sin embargo, la Escritura sí nos pide que oremos por los que están en eminencia.
La consecuencia de orar por ellos, será que los creyentes podremos vivir quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
¿Cuál es la diferencia? Que la voluntad de Dios obrará en el cumplimiento de Sus planes aún con el peor gobernante. Pero nosotros, en lugar de criticarlo sin honestidad y oponernos a ese gobernante tenemos que orar por él, para tener la convicción de que Dios sin duda está cumpliendo sus planes, vaya en la dirección que vaya el gobierno de turno.
En consecuencia, tendremos quietud y reposo porque no dependeremos de los hombres sino de Dios, que está más alto que el más encumbrado de los hombres.
Sin embargo, la Escritura sí nos pide que oremos por los que están en eminencia.
La consecuencia de orar por ellos, será que los creyentes podremos vivir quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
¿Cuál es la diferencia? Que la voluntad de Dios obrará en el cumplimiento de Sus planes aún con el peor gobernante. Pero nosotros, en lugar de criticarlo sin honestidad y oponernos a ese gobernante tenemos que orar por él, para tener la convicción de que Dios sin duda está cumpliendo sus planes, vaya en la dirección que vaya el gobierno de turno.
En consecuencia, tendremos quietud y reposo porque no dependeremos de los hombres sino de Dios, que está más alto que el más encumbrado de los hombres.

