24-04-2018, 08:37 PM
Hola Angellon. Creo que todos hemos pasado por algo similar. Me refiero a que muchas veces hemos escuchado el evangelio pero sucede que hay un momento especial en nuestras vidas, solo Dios lo sabe, en que escuchamos y nos impacta el corazón.
En Isaias tenemos lo siguiente:
“He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.” (Isa 55:4-13)
Solo sabe Dios a quienes escoge porque nos conoce mas que nosotros mismos si estamos prestos a escucharle. Pero otros debido a la terquedad de sus pecados y sus propios pensamientos se quedan en perdición.
Solo El sabe si le buscaremos por interés o porque internamente realmente lo necesitamos. Un ejemplo lo tenemos Cuando las multitudes lo seguían:
Jua 6:25 Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
Jua 6:26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.
Pero el mismo Señor ya sabia a quienes había escogido de antemano y quienes lo iban a abandonar y entregar. Y no nos escoge por capricho ni obligándonos a quererlo. El simplemente ya lo sabe. Tenemos:
Jua 6:64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
Jua 6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
Jua 6:66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
Y como prueba para nosotros, el Señor les pregunta a los que quedaron como para que nos demos cuenta de que no estaban por obligación sino porque asi lo querían:
Jua 6:67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?
Jua 6:68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
Jua 6:69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Jua 6:70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?
Jua 6:71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.
Willy
En Isaias tenemos lo siguiente:
“He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.” (Isa 55:4-13)
Solo sabe Dios a quienes escoge porque nos conoce mas que nosotros mismos si estamos prestos a escucharle. Pero otros debido a la terquedad de sus pecados y sus propios pensamientos se quedan en perdición.
Solo El sabe si le buscaremos por interés o porque internamente realmente lo necesitamos. Un ejemplo lo tenemos Cuando las multitudes lo seguían:
Jua 6:25 Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
Jua 6:26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.
Pero el mismo Señor ya sabia a quienes había escogido de antemano y quienes lo iban a abandonar y entregar. Y no nos escoge por capricho ni obligándonos a quererlo. El simplemente ya lo sabe. Tenemos:
Jua 6:64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
Jua 6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
Jua 6:66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
Y como prueba para nosotros, el Señor les pregunta a los que quedaron como para que nos demos cuenta de que no estaban por obligación sino porque asi lo querían:
Jua 6:67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?
Jua 6:68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
Jua 6:69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Jua 6:70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?
Jua 6:71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.
Willy

