Hola hermanos:
Consideremos la pegunta inicial de nuestro hermano Willy, basada en el texto citado abajo:
1) ¿Qué y como juzgaremos? ¿Qué papel tendremos en ello?
Co 6:2 “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros,…”
Yo agregaría otra pregunta: ¿Cuándo ocurrirá eso?
Obviamente, esto tendrá lugar en el "Día del Señor" cuando el Rey de reyes y Señor de Señores "haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia." (1ª Co 15:25)
Los grandes del mundo que se creen dueños de él y hoy están reunidos para "decidir" su futuro, descubrirán qué poca cosa son, pues aún ahora "Dios está en la reunión de los dioses. En medio de los dioses juzga".
y la pregunta obligada es:
"¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, y aceptaréis las personas de los impíos? Defended al débil y al huérfano;
Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos."(Sal.82:1/4)
El primer veredicto es: No saben, no entienden, Andan en tinieblas" (vs.5)
Como vemos, la Biblia tiene la última palabra para este y todos los tiempos.
Ahora, observemos que en cualquier juicio justo intervienen jueces, fiscales, defensores y testigos.
En el Juicio de los juicios solo habrá un Juez, el Señor Jesucristo, y esa prerrogativa no será delegada en nadie más. Pero allí estará la Iglesia, siendo testigo de los justos juicios del Señor. Por ejemplo, los mártires, ya resucitados en gloria, podrán testificar contra sus verdugos. Los que están atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. (Rom 1:29/32) comparecerán en el juicio del gran trono blanco, sin que sus anteriores rangos, influencias, fama o dinero, les puedan salvar de la ira de Dios.
No en vano está escrito: "Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? (Ap.6:15/17)
La Iglesia del Señor misma será testigo de todos los atropellos de la que fue objeto mientras cumplía la Comisión del Señor en la tierra, y de esto fueron responsables tanto los hombres como los demonios que los dominaban. Todos las personas incrédulas, al igual que los demonios, o ángeles caídos, serán llevados a juicio (en ocasiones distintas) sin poder interponer excusa alguna.
Muchas veces he pensado en los seres humanos que comparecerán en el juicio, quizás arguyendo que no sabían de Dios ni tenían conocimiento del Evangelio. Pero podría ser que en ese momento sea llamado un testigo, un creyente que le referesque la memoria a algún reo: "¿Te acuerdas de aquella vez que te hablé de Cristo y te burlaste? Hasta intentaste ponerme en ridículo y no quisiste oír el mensaje de Dios, pese a que yo te lo expliqué. Lo siento, pero ahora ya es tarde, no puedo hacer nada por ti"
Creo que esto es un aspecto, entre otros, sobre el tema, quedando aún lo que se refiere al Reino Milenial y el posible rol de los creyentes.
¿Qué opinan?
Consideremos la pegunta inicial de nuestro hermano Willy, basada en el texto citado abajo:
1) ¿Qué y como juzgaremos? ¿Qué papel tendremos en ello?
Co 6:2 “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros,…”
Yo agregaría otra pregunta: ¿Cuándo ocurrirá eso?
Obviamente, esto tendrá lugar en el "Día del Señor" cuando el Rey de reyes y Señor de Señores "haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia." (1ª Co 15:25)
Los grandes del mundo que se creen dueños de él y hoy están reunidos para "decidir" su futuro, descubrirán qué poca cosa son, pues aún ahora "Dios está en la reunión de los dioses. En medio de los dioses juzga".
y la pregunta obligada es:
"¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, y aceptaréis las personas de los impíos? Defended al débil y al huérfano;
Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos."(Sal.82:1/4)
El primer veredicto es: No saben, no entienden, Andan en tinieblas" (vs.5)
Como vemos, la Biblia tiene la última palabra para este y todos los tiempos.
Ahora, observemos que en cualquier juicio justo intervienen jueces, fiscales, defensores y testigos.
En el Juicio de los juicios solo habrá un Juez, el Señor Jesucristo, y esa prerrogativa no será delegada en nadie más. Pero allí estará la Iglesia, siendo testigo de los justos juicios del Señor. Por ejemplo, los mártires, ya resucitados en gloria, podrán testificar contra sus verdugos. Los que están atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. (Rom 1:29/32) comparecerán en el juicio del gran trono blanco, sin que sus anteriores rangos, influencias, fama o dinero, les puedan salvar de la ira de Dios.
No en vano está escrito: "Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? (Ap.6:15/17)
La Iglesia del Señor misma será testigo de todos los atropellos de la que fue objeto mientras cumplía la Comisión del Señor en la tierra, y de esto fueron responsables tanto los hombres como los demonios que los dominaban. Todos las personas incrédulas, al igual que los demonios, o ángeles caídos, serán llevados a juicio (en ocasiones distintas) sin poder interponer excusa alguna.
Muchas veces he pensado en los seres humanos que comparecerán en el juicio, quizás arguyendo que no sabían de Dios ni tenían conocimiento del Evangelio. Pero podría ser que en ese momento sea llamado un testigo, un creyente que le referesque la memoria a algún reo: "¿Te acuerdas de aquella vez que te hablé de Cristo y te burlaste? Hasta intentaste ponerme en ridículo y no quisiste oír el mensaje de Dios, pese a que yo te lo expliqué. Lo siento, pero ahora ya es tarde, no puedo hacer nada por ti"
Creo que esto es un aspecto, entre otros, sobre el tema, quedando aún lo que se refiere al Reino Milenial y el posible rol de los creyentes.
¿Qué opinan?

